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Por: Juan José Flores

       Por el año 1574, 11 años después de ya pacificados Los Teques y Los Mariches, enemigos de los QUIRIQUIRES, es cuando los españoles pueden penetrar en el corazón del gran Valle que fertiliza el Tuy y donde se encuentra la Sabana de Ocumare. Esta penetración es posible, gracias a la tenacidad del Teniente de Gobernador Francisco Calderón; es de hacer notar que los conquistadores andaban y desandaban la ribera Norte del Río Tuy, pero jamás habían cruzado su caudal y llegado a la Ribera Sur. Sólo Calderón logra está hazaña y en efecto sale de Caracas, con una expedición compuesta de 80 soldados españoles y más de 600 indios vasallos de Aricabuto, Cacique de Los Mariches, entrando por el sitio que denominaron Salamanca; con este nombre designaron los conquistadores, lo que es hoy el lindero entre las poblaciones de Charallave y Ocumare, nombre que también le fue confirmado por Juan Rodríguez Suárez, aún existen en la jurisdicción del Municipio Ocumare dos sitios con ese nombre: el Cerro de Salamanca y la Hacienda Salamanca, este territorio le fue dado en encomienda a Garci-González y a Francisco Infante en ese mismo año 1574.

            Calderón se conformó con dejar en ese sitio una pequeña guarnición al mando de Francisco Infante y siguió hacia el Sur, llegó hasta la ribera Norte del Rió Tuy, caminó hacia el Este paralelamente al Río y a pocos metros de la desembocadura del Río Súcuta, lo vadea y hace un pequeño giro hasta llegar al sitio denominado hoy Marare, cerca de lo que hoy se conoce como Sabana de la Cruz. Es necesario hacer notar que desde su salida de Caracas hasta su llegada a Marare. Calderón no encontró un solo indio en pie de guerra, ya que las tribus hostiles habían abandonado su poblado internándose en lo más intrincado de la montada.

Iglesia San Diego de Álcala de Ocumare

       Imagínense la Sabana como un afebo gigante descansando su cabeza a los pies del Sistema Montañoso del Interior, mientras sus extremidades eran bañadas por las refrescantes aguas del Río Tuy, con su tórax y miembros pletóricos de cedros, araguaneyes, apamates, bucares, jabillos, ceibas pardillos, zapateros, moras, robles, guayacanes, bambúes y sus chaparrales de guatacaro, hermosa tierra poblada de pájaros multicolores y aves cantoras, con árboles frutales, raíces comestibles, caza y pesca en abundancia para satisfacer los gustos más exquisitos.

        Tal fue el paraíso que hallaron los castellanos en esta Sabana del Tucuy de los Ocumares, rodeada a su vez por los cinco ríos circundantes: Lagartijo, Súcuta, Marare, Aragüita y Ocumarito. Ya en Marare, Calderón comprendió la imposibilidad de conquistar el territorio y mantenerlo en paz, mientras no se afirmara un establecimiento definido, y por tal inspirado motivo, resuelve fundar en él una población escogiendo para tal fin el Valle de Ocumare; al principio la idea les pareció buena a sus compañeros, se hicieron los primeros palanques de defensa y se construyeron algunas viviendas, luego cambiaron de parecer y se opusieron a continuar la obra, alegando que esta fundación perjudicaría a las Ciudades de Caracas y Caraballeda; esta disparidad de opiniones y controversias disgustaron seriamente a Calderón, que enojándose de tal manera puso preso a los revoltosos, entre los que se encontraban Juan Rivero, Sebastián Díaz y Juan Gómez, y con ellos detenidos regresó a Caracas; esta acción le valió su destitución, cuya empresa al principio de una gran hazaña se transformó en un rotundo fracaso.

        Con esta penetración a los Valles del Tuy, lograda por Calderón, no se logró su pacificación. Tres años después, o sea en el año 1577, los QUIRIQUIRES, instigados por su líder, la India APACUANA y al mando del Cacique Acuareyapa, atacaron en Carayaca a los encomenderos Francisco Infante y Garci-González, salvando éstos la vida gracias al valor de García González, el cual aún herido cargó en sus hombros a Infante, hasta ponerse a salvo, logrando alejarse del campo de refriega.

        Los alcaldes de Caracas como también los vecinos españoles se indignaron de tal manera ante este acontecimiento y resolvieron enviar una fuerza para castigar a los indios, la cual fue integrada por 50 españoles; unos a caballos y otros acompañados de perros de presa y por supuesto provistos de arcabuces, además le seguían una cantidad de indios TEQUES; siendo todos ellos puestos a la orden de Sancho García.

Plaza Francisco de Miranda

        Denodado trabajo le costó a este conquistador penetrar en ese territorio; pues todos los caminos estaban defendidos por indios, luego de un duro trajinar, llegó al fin al pueblo y lo incendió, así como también todo lo que fue encontrando a su paso, destruyendo también las sementeras que cubrían aquel ameno valle.

        Mientras Sancho y su gente se hallaban en tal criminal operación, los indios se habían ido organizando, para reunirse y caer sobre el destacamento español, cuando por mala suerte para ellos, un indio que se ocupaba de colocar púas envenenadas en una vereda, fue sorprendido y hecho preso por los invasores; sometido este a tormentos atroces fue obligado a confesar cuanto sabía: la proyectada concentración de los indios y el punto de reunión.

         El lugar de la cita era el fondo de una quebrada, posiblemente la Quebrada de Charallave y cuando llegaron los Castellanos, habían algunos Caciques y como 500 indios esperaban a los otros; en la marcha les cayó encima García y a pesar del valor desplegado por el Cacique Acuareyapa, quién murió de un lanzazo por la espalda, en el encuentro fueron dispersados o muertos; esta batalla fue fatal para los nativos debido al temor que le infundieron las armas de fuego, los perros y caballos.

     Entre los que cayeron vivos en manos de los vándalos españoles se encontraba la India Apacuana, madre del Cacique Guácema, a la cual ahorcaron inmediatamente, porque se decía que era ella la que había aconsejado la muerte de Infante y García González. El feroz García, dejó colgado el cadáver de esa mujer en un árbol al margen del camino; este espectáculo y la pérdida de más de 200 indios que tuvo lugar en los encuentros siguientes, atemorizaron tanto a los demás que al fin pidieron la paz, y como los españoles también la querían, le fue otorgada de mil amores.

          Así, después de 79 años del descubrimiento de Venezuela, logran al fin los españoles la conquista de los Valles del Tuy. La fundación de Ocumare como la de otras ciudades de nuestro país, tienen fechas inciertas, las cuales muchas veces confunden la verdad histórica, pero también es cierto que los historiadores exponen a los pueblos en tres acciones diferentes: formación, fundación y erección; aunque desde el primer momento en que se levantan los palenques de defensa y se construyen las viviendas, es indicio para la fundación de un pueblo, a todo esto cabe agregar que son muy pocas las actas levantadas por los conquistadores cuando formaban una colectividad; en cuanto a la erección como Parroquia o Entidad Municipal, se debe tomar muy en cuenta, que para poder llegar a una posición de tanta significación, debe existir un conglomerado representativo, para exigir tan elevado rango.

       Está razón, es motivo para no estar de acuerdo con la opinión de algunos historiadores que sitúan la fundación de Ocumare en el año 1673; con la apreciación del diligente y afanoso historiador Aníbal Laidera Villalobos, cuando nos da a conocer y sitúa la fundación de este pueblo en el año 1597. Este último año debe su el punto de partida para hablar de la fundación de Ocumare el Tuy. La fundación de la Sabana del Tuy de Ocumare, se logra al fin y puede asegurarse se consolida el 5 de diciembre de 1597.

       A continuación lo que dice el escritor e historiador Don Aníbal Laidera Villalobos:”Tengo a mano todos los datos referentes a la fundación primogénita de la Villa de Ocumare o Villa de la Sabana de Ocumare; pero tengo también referencias objetivas tocantes a la segunda fundación entre Marare y Súcuta en 1593. Primera 1574. Acto de posesión, toma el sitio, demarcación y campamento para 80 soldados y 600 aborígenes aliados expedición al mando del Teniente de Gobernador Francisco Calderón. Una fuerte oposición de los acompañantes eliminó el intento, a pesar de la distribución de tierras y la resistencia a dos acometidas de los QUIRIQUIRES, dirigidos por Yarecuare. Pero la real y definitiva fundación tuvo lugar en el sitio Mararito y la Sabana el 5 de diciembre de 1597″.

Plaza de Ocumare del Tuy, principios del Siglo XX.

Origen del Nombre de Ocumare del Tuy

          La etimología del vocablo Ocumare, dice el doctor y sabio Arístides Rojas, se deriva de Cumari, nombre de una planta textil de la cual sacaban hilo para fabricar hamacas los indios Tacarigua. También es posible que su derivación venga de la raíz llamada Ocumo, voz de origen Caribe al igual que Cumaná, Cumanagoto y otros de muy parecida fonética; como se sabe, el ocumo es una planta muy de los lugares húmedos, y la región de Ocumare es una de las regiones más húmedas del centro del país.

        El Ocumo es cultivable, pero que nace silvestre, solamente en Venezuela se le da ese nombre, en otros países como en Cuba, se te denomina malanga, por lo tanto no tiene nada de extraño que al llegar los Castellanos a la región, encontraron una gran extensión de sembradíos de dicha planta y al saber por los naturales su nombre, llamaron a esta tierra la Sabana de los Ocumares, luego al correr del tiempo vendría la corrección por la Sabana de Ocumare.

       En cuanto a su segundo nombre, el cual determina su binomio, dice el sabio Arístides Rojas, lo siguiente: “El vocablo Tuy es Castellano”, en realidad existen en la Provincia de Pontevedra, España, una ciudad del mismo nombre, continúa diciendo el Dr. Rojas, “y parece haber sido dado a este hermoso río por la semejanza con el nombre indígena”. ¿Cuál fue éste? Los Cumanagotos llamaron Tucuy al agua de yuca. Tucuy se llamó también entre los Caquetíos de Barquisimeto una pequeña paloma y de aquí los Tocuyos o Tucuyos, nación que habitó a orillas del Río Tocuyo.

Antiguo Palacio de Gobierno en Ocumare

        Tenemos pues que Tocuyo y Tucuy, como equivalentes de una paloma y el agua de yuca, tienen origen semejante. Probablemente al actual Río Tuy, se conoció con el nombre de Tucuy; y de aquí la contracción Castellana de Tuy, dado al río por los conquistadores; las labranzas indígenas a la orilla del río antes de la llegada de los conquistadores, y el cultivo que se hacía de yuca, hacen presumir que el nombre dado por algunas tribus al agua de yuca, es decir, Tucuy, fue el que lleva el río. Por lo expuesto se deduce que el nombre original de la región diría así Sabana del Tucuy de los Ocumares.

      Este artículo fue escrito por el ya difunto cronista de Ocumare del Tuy Juan José Flores,  el cual hemos reproducido integro como una manera de rendir tributo a este ilustre amigo, tomándolo como inicio para futuras investigaciones.

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Comentarios en: "Historia Sobre la Fundación de Ocumare del Tuy" (1)

  1. Arturo Lev dijo:

    Gracias por transcribir este escrito del fallecido cronista Juan José Flores de Ocumare del Tuy, quien se dedico arduamente a escribir y difundir la historia de este pueblo tuyero…

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