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LA BANDA MUNICIPAL “ANSELMO SOTO”

Por: Jesús Silva I.

     La Banda toma su nombre en homenaje al maestro de música Anselmo Soto, nacido en Santa Teresa del Tuy el día 21 de abril de 1897, dedicando su vida a la música a tal punto que convirtió su hogar en Escuela de Formación Musical, y desde allí impartió sus conocimientos a los jóvenes del pueblo en forma gratuita. Al igual que a algunos de sus hijos que heredaron su pasión por la música. Fue Anselmo Soto Director de Música del Municipio Independencia, así como también de la Banda Sacra, falleciendo el 12 de noviembre de 1976 en su pueblo natal a los 79 años. 

PublicaciónBanda Municipal Anselmo Soto.Banda Municipal Anselmo Soto, en el Centro Cultural Juan España. Foto suministrada por el autor.

     La Banda Municipal “Anselmo Soto” fue inaugurada el 24 de junio de 1996, haciendo presentaciones en la Plaza Bolívar de este Municipio Independencia y en las demás ciudades de los Valles del Tuy, interpretando conciertos populares y clásicos. La Banda Municipal “Anselmo Soto” es dirigida actualmente por su Fundador y Director el Profesor Saúl Palacios quien tuvo la idea de rescatar la Banda que una vez existió, convocando los músicos de Santa Teresa y poblaciones vecinas, planteándoles a dichos músicos ensayar, para ir en futuro muy cercano haciendo una Banda Municipal.

     Ha participado esta Banda Musical en conciertos en la Plaza Bolívar de Santa Teresa del Tuy con música popular y tradicional venezolana, haciendo la interpretación de los himnos: Nacional, del Estado Bolivariano de Miranda y del Municipio Independencia y de otras latitudes en las Sesiones Solemnes y otros actos protocolares del Municipio en las fechas patrias así como rendir los honores a las autoridades que presiden los actos. esta Banda está integrada por los clarinetistas: José P. Longa, Eduardo Delpiani y Roque Barrios, los saxofonistas: Eduardo Hidalgo, Alfonso Colatosti, Alberto Mendoza y Esteban Cordero; los trompetistas: Cesar Blanco, Marcos Mijares, Manuel Delpiani y Carmelo Méndez; en los trombones: Bernardo Coronel, Manuel Allen y Tomas Bernal; bombardine: Jackson Vera; tuba: José Castillo; percusionistas: Luis Abreu, Gustavo Domínguez y Fidel García; bajo eléctrico: Carlos Alberto Arocha; al piano: Arnaldo Barrios y atrilero Luis Tovar.

      También han pasado por esta banda otras personalidades de la música que hoy no les acompañan y algunos nuevos integrantes que se van sumando lo que permitirá mantener esta banda en el tiempo. Muchos de estos músicos ya han recibido la “Orden Honor al Mérito Municipal” otorgada por el Concejo Municipal Independencia.

LA ESQUINA DE RANCHO GRANDE EN SANTA TERESA DEL TUY

Por: Jesús A. Silva I.

     En el cruce de la calle Falcón con calle Libertad de Santa Teresa del Tuy, se encuentra la esquina conocida como “Rancho Grande”, en esta esquina estuvo situada por varias década la bodega del señor Ángel Domingo Rondón, antes de la década de 1950 y hasta avanzada la década de 1970.

       La bodega del señor Ángel Domingo Rondón tenía un amplio corredor adelante donde se colocaban bancos de madera y la clientela se sentaba a charlar, comer o beber; era en su tiempo la entrada propiamente a Santa Teresa del Tuy para quienes venían de Santa Lucia o por el contrario prácticamente era la salida para agarrar la carretera que conduce a Santa Lucia. Polvorienta vía en tiempos en que el asfalto no había llegado a los Valles del Tuy.

Rancho Grande, Santa Teresa del TuyEsquina de Rancho Grande, Santa Teresa del Tuy, 5 de diciembre de 1967.

     En el amplio corredor de la bodega “Rancho Grande”, se reunían las cofradías de las parrandas de San Juan y San Pedro e incluso se llego a organizar una parranda de la Virgen del Carmen; el toque de tambor empezaba desde la víspera de la celebración o antes, el señor Ángel Domingo también animaba la parranda tocando el tambor, desde allí partían las parrandas con el San Juan Caminante el 24 de junio y San Pedro el 29, eran otros tiempos en los cuales eran días feriados y de celebración para los tereseños y los cumpleañeros llamados Juan, Juana, Pedro, Petra, Pablo o Paula recibían a los parranderos en el recibo de sus casas, donde le daban comida y bebida y le anudaban algún dinero en las banderas que portaban.

       En los bancos de Rancho Grande los estudiantes esperábamos una “cola” para ir al Liceo “José Francisco Torrealba”, “cola” que nos daba el camión del Ministerio de Obras Publicas, la ambulancia del mismo ministerio, el transporte del liceo “Pérez Bonalde”, el heladero “Efe”, algunos choferes de alquiler, el Dr. Guiñan”, Don Pancho Ribero, entre otros.

       Algo más para recordar, es la pila pública de agua situada a un lado de la bodega y cuando el agua llegaba el señor ángel Domingo avisaba a los vecinos tocando un cacho de vaca como corneta. Agua que no abundaba en el sector por estar situado en  el nivel más alto del pueblo.

       Para la historia de esta esquina quedo también la foto del 5 de diciembre de 1967 cuando frente a la bodega de Rancho Grande los tereseños y los diputados de la Asamblea Legislativa del estado Miranda se reunieron a esperar los Concejales del Distrito Paz Castillo procedentes de Santa Lucia para ir al Centro Juan España y declarar constituido el Distrito Independencia.

CARLITOS LARA: SIETE DÉCADAS DELEITANDO AL PÚBLICO CON SU GUITARRA.

Por Juan M. Carrasco D.

     Carlos Lara, “Carlitos”, como es también nombrado, es una leyenda local, regional y, por qué no, nacional, de la ejecución musical en la guitarra de manera autodidacta. Ha recorrido tantos lugares como géneros musicales existen, desde música popular norteamericana, pasando por la música folklórica venezolana del siglo XX, Nueva Onda y demás géneros musicales modernos.

CARLOS LARA.Carlos Lara tocando en la Plaza Bolívar de Santa Lucía, foto de Juan Manuel Carrasco.

     Nació en la ciudad de Guarenas, un 14 de octubre de 1931, pero a los 3 años de edad se muda a Santa Lucía con su familia. Estudió en la célebre y antigua escuela local de varones “Félix María Paredes”. Sus primeros contactos con la música se dan a la edad de 15 años en Santa Lucía, a través de un conjunto musical legendario de esa localidad tuyera, denominado “Perolito”. “Éramos unos muchachos con la inquietud por la música. Después de la escuela, de hacer los mandados y de recoger y cargar leña, tocaba algo parecido a una guitarra en esa agrupación, pero hecha con una tabla, no sonaba bien, pero ahí le dábamos”, refiere Lara, agregando que tiempo después una señora del pueblo les regaló una guitarra “de verdad”. “Pero como yo soy zurdo, aprendí a hacer los acordes al revés, y hasta el sol de hoy toco la guitarra de esa manera. Eso sucedió en la década de 1940”, aseguró. Cantó por esa época también con la Orquesta de los Hermanos Domínguez.

     A los 17 años tuvo que viajar a Caracas para trabajar en un taller de fundición, “pero allí no duré mucho tiempo, pues el músico caraqueño Miguelito Rodríguez ‘Su Majestad del Arpa’ me invitó a participar en su conjunto ‘El Trío Azul’, como ejecutante de la guitarra”, dijo, añadiendo que también estuvo en las filas del cuarteto musical “Los Lancers”, del músico académico Eduardo Lanz.

     En la década de 1960, donde ya se perfilaba como cantante y ejecutante solista, fue fundador del grupo “Los Siete”, y participó con el músico Federico Betancourt en “Los Selectos”, que luego se transformó en “Federico y su Combo Latino”, y con Jimi Jeffers en el “Trío Hawaiano”. “Fue una década de mucha actividad musical en clubes de prestigio, como el Country Club -donde en una oportunidad acompañé en el bajo al músico Daniel Montes- y restaurantes de fama reconocida en esos años”.

     Ya para finales de la década de 1970, radicado ya en Santa Lucía, formó parte de la agrupación “El Combo Dinámico”, junto al desaparecido maestro de la música luciteña, Don Marcos Correa, con quien compartió escenario en infinidad de oportunidades. “En esta carrera se me han presentado muchas oportunidades para viajar al exterior, a las islas del Caribe, Texas y demás ciudades, pero no las llegué a probar por mi miedo a los viajes en avión y en barco”, comenta, agregando que “de todas maneras no me ha hecho falta, pues el reconocimiento de mis coterráneos y del público de los lugares donde me he presentado ha sido suficiente para mí”.

     Hoy en día, Carlos Lara se dedica a amenizar diferentes eventos sociales particulares, con la compañía del cantante luciteño Víctor Mejías y acompañándose a su vez de una guitarra eléctrica, un generador electrónico de ritmos y su amplificador. “Hay que estar actualizado”, agrega jocosamente.

“Yo le agradezco mucho a la música y al pueblo de Santa Lucía, donde he recibido mucho reconocimiento de la gente, pues este es un pueblo con mucha tradición para la música”, añade.

ANÉCDOTAS.

     Cuenta Lara, entre sus anécdotas, que “una noche tocaba yo en un “botiquín”, tocaba en una guitarra acústica unos boleritos para los presentes, que eran bastantes, y de repente un hombre se me acercó y me dijo que tocara “La Chipola”, a lo que le contesté, con educación, que no me la sabía. El hombre insistió dos veces más con empujones, pero yo le decía que no me sabía ese tema. Pero como seguía empujándome no tuve más remedio que ‘plantarle’ la guitarra en la cabeza, que además era prestada. Una semana después volví al lugar para tomarme un cafecíto, pero el operador de la máquina de café me dijo ‘mire, piérdase ¿oyó? El hombre al que le estrelló la guitarra hace una semana es de la Seguridad Nacional, y lo anda buscando”.

Guatopo: Yacimientos de Oro y la Conquista.

Por: Sixto Laya Gimón.

INTRODUCCIÓN:

     En las crónicas de la conquista y colonización del territorio de la otrora Provincia de Venezuela, se nos presenta una concisa visión de cómo el oro (Aurum del latín y Aurós del griego) se transformó en argumento incitador para la conquista y los descubrimientos.  El principal objetivo de los primeros  invasores europeos, era la localización y rápida explotación de minas de oro y plata  que pudieran estar ubicadas en los inexplorados territorios  de la costa septentrional de Suramérica, conocida  para ese entonces como “Tierra Firme”. En el presente estudio, daremos una rápida mirada a las aventuras de los primeros  europeos “buscadores de oro”, en la región centro norte costera de la naciente Provincia de Venezuela, donde geopolíticamente están enclavadas las subregiones del Tuy y la del Orituco, refiriéndonos muy especialmente  al territorio que hoy ocupa el Parque Nacional Guatopo, como lo veremos más delante.

Cuenca del Caribe.Cuenca del Caribe. FUENTE: Elaborado por el autor en base al análisis documental consultado.

ANTECEDENTES:

     La incorporación de las “Indias Occidentales” a la Real Corona de Castilla fue proclamada por Carlos V, en 1519: “Por donación de la Santa Sede Apostólica y otros legítimos títulos somos Señor de las Indias Occidentales, Islas y Tierra Firma del Mar Océano, descubiertas y por descubrir; y están incorporadas en nuestra Real Corona de Castilla” [Recopilación de las Leyes de Indias (1680): Libro III, Ley I].  El Rey “Carlos I de España” (1516 -1556), fue el primero que unió en su persona las coronas de Castilla, Aragón y Navarra, ostentando luego en 1520, el titulo de Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico como “Carlos V de Alemania”, y se le apodó “El César Carlos”. 

Detalle de Carlos V y su escudo de armasDetalle de Carlos V  y su escudo de armas.

     El Emperador Carlos V mediante una “Capitulación” firmada en  Madrid el 27 de marzo de 1528, arrienda temporalmente la Provincia de Venezuela a los Welser o Belzares, familia de banqueros alemanes de Augsburgo, con los que el Rey había contraído fuertes deudas. En pago, les fue concedido un contrato para conquistar y colonizar el territorio de la costa noroccidental de al actual Venezuela, que se conocería como el “País de los Welser” (que los alemanes denominaron “Klein-Venedig”: Pequeña Venecia), convirtiéndose en una de las primeras gobernaciones alemanas en América. Quedaba así constituida la Provincia de Venezuela, cuyo límite occidental estaba situado en el Cabo de la Vela en la península de la Guajira, y por el Oriente hasta Maracapana (Cerca de la hoy Barcelona), […] “con todas las islas que están la dicha costa, ecebtadas las que están encomendadas y tiene a su cargo el factor Juan de Ampíes”…

Provincia de Venezuela (1528)

     Coincidiendo con la llegada a Santa Ana de Coro (24 de febrero de 1529), de la expedición conquistadora, que había partido desde La Española, comandada por el alemán Ambrosio Alfinger (en alemán Ambrosius Ehinger), es cuando se da inicio formal a la desenfrenada búsqueda del preciado mineral de oro en todo el territorio de la recién creada Provincia de Venezuela (1528). Recayó sobre Alfinger el honor de ser su primer Gobernador, en representación de Los Welser o Belzares. Desde un principio quedo muy claro, que la motivación de los Welser y por lo tanto de Alfinger no era otra que la de comerciar y reunir riquezas. En las crónicas de dicha conquista, se nos presenta al gobernador Ambrosio Alfinger como un encarnizado depredador de los aborígenes del Nuevo Mundo, caracterizándose por una violencia desmesurada en su contra, y a quienes arrebataba sus prendas y amuletos de oro, llegando eventualmente a reunir  por esta vía, un botín con un valor estimado en 90.000 pesos de oro. Como no logró descubrir ninguna mina en su gobernación, decide apelar a una rápida fuente de ingresos, dando inicio a la horrenda “cacería humana” de los aborígenes, apresándolos  para luego venderlos como “esclavos” en la isla antillana de La Española, donde serían sometidos a trabajo forzoso en las minas de oro que los españoles explotaban en el Valle del Cibao y en otras regiones.

Viajes de los Welser, detalle de Theodor de BryViajes de los Welser, detalle de Theodor de Bry.

     En esa isla, la población indígena precolombina había sido diezmada brutalmente a consecuencia de la opresión, el trabajo forzoso, el hambre, las enfermedades y asesinatos en masa, de tal forma que de los 400,000 indios “taínos” que originalmente habitaban la isla en 1492, tan solo existían alrededor de 50.000 para 1508, y  para 1535, sólo 6.000 estaban vivos. En consecuencia, la demanda de mano de obra esclava para la explotación de dichas minas, despertó la codicia de los Gobernadores alemanes de la Provincia de Venezuela, quienes progresivamente transformaron a Santa Ana de Coro en el principal centro de acopio de esclavos indígenas, los que luego serían vendidos a mercaderes esclavistas de La Española y San Juan (Puerto Rico), configurando la mayor escalada en el exterminio de la población nativa.

    Entre 1529-1556, los gobernadores alemanes organizaron innumerables expediciones en busca del preciado mineral. Partiendo desde Santa Ana de Coro, se internaron por el Occidente, Sur y Oriente de la provincia, desde donde trajeron oro arrebatado a los indígenas, pero en ningún caso dejaron registro de las localidades, ni de los yacimientos auríferos de donde procedía este mineral. Sin embargo, años más tarde,  se consiguió algo de oro en la zona de Barquisimeto, El Tocuyo, Valencia y el puerto de Borburata. Pero no es hasta la década de 1560, cuando se difundió la noticia de minas del codiciado metal, en el territorio ocupado por la etnia de los aguerridos indios Caracas, en la región centro-norte-costera de la Provincia de Venezuela, como veremos más delante.

Grabado de Theodor de Bry.Grabado de Theodor de Bry.

     Con el fin de regularizar la extracción de minerales preciosos en todas las colonias hispanas en América, el Rey Don Felipe II mediante la Ordenanza de Valladolid del 10 de enero de 1559, establece de modo expreso y solemne la incorporación a la Corona de todas las minas de oro, plata y azogue existentes en Tierra Firme de las Indias del Mar Océano, así: “Primeramente reducimos, resumimos e incorporamos en Nos y en nuestra Corona y Patrimonio todos los mineros de oro y plata y azogue, de estos, nuestros Reinos, en cualquier partes y lugares que sean y se hallen, Realengos, o de Señorío o Abadengo, agora sea en lo público, consejil o en heredamientos y partes y suelos de particulares” (Capítulo I. Ley 4a, Título I, Libro 6).[ Amorer, E.:1991]

La explotación de las minas:

     La empresa conquistadora de Tierra Firme se caracterizó por ser un proceso donde el conquistador español sometía por la fuerza de las armas a los naturales y los “reducía” a una oprobiosa esclavitud. Desde un comienzo los nativos fueron violentamente presionados para que revelaran la procedencia del oro de sus adornos, y se procedió al saqueo para hacerse con el metal precioso (los llamados “RESCATES”). A través de la licencia que otorgó su majestad católica la reina Isabel en el año 1503 para “reducir” a los indios caribes, se dio autorización abierta para cazar (“cacería humana”) con la espada y el arcabuz a cuantos indios quisieran los ambiciosos esclavistas; a quienes les importaba muy poco la filiación de los cautivos, puesto que para ellos todo indio era caníbal, es decir, antropófago.  Esto se convirtió en la acusación para justificar el exterminio, y de esta forma inhumana fueron asesinados miles de indígenas a manos de los mercaderes esclavistas.

     Gonzalo Fernández de Oviedo (1478-1557), conocido historiador y cronista, autor de la  “Historia general y natural de las Indias, islas y Tierra Firme del mar Océano” (1535), en sus páginas nos muestra una concisa visión de cómo el oro se transformó en argumento incitador para la conquista y los descubrimientos. Viajó a las Indias en 1513 con la expedición de Pedrarias Dávila, gobernador de Castilla del Oro (territorio que comprendía los actuales países de Nicaragua, Costa Rica, Panamá y la parte norte de Colombia). Desde la óptica de un minucioso observador de la naturaleza y las costumbres del Nuevo Mundo, se reveló como un firme defensor de los conquistadores y un encarnizado enemigo de los indígenas: “Esta particularidad de minas es cosa mucho para notar, y puedo yo hablar en ellas mejor que otro, porque hace doce años que en la Tierra Firme sirvo de veedor de las fundiciones de oro y de veedor de minas (en Castilla del Oro), al católico rey don Fernando, que en gloria está, y a vuestra majestad, y de esta causa he visto muy bien cómo se saca el oro y se labran las minas… y he hecho sacar oro para mí con mis indios y esclavos” …  “Estas minas de sabana o halladas en tierra siempre han de buscarse cerca de un río o arroyo o quebrada de agua o balsa o fuente, donde se pueda labrar oro, y ponen ciertos indios a cavar la tierra, que llaman escopetar; y cavada hinchan  bateas de tierra,  y otros indios tienen cargo de llevar las dichas bateas hasta donde está el agua donde se ha de lavar esta tierra” “y hace de notar que para un par de indios que lavan son menester dos personas que sirvan de tierra a cada uno de ellos, y dos otros que escopeten y rompan y caven, e hinchan las dichas bateas de servicio, porque así se llaman, de servicio, las bateas en que se lleva tierra hasta los lavadores… De manera que una batea es, a lo menos en todo lo que es dicho, cinco personas ordinariamente”. [FERNÁNDEZ DE OVIEDO, Gonzalo (1535): Sevilla, España].

Grabados de Theodor de Bry Grabados de Theodor de Bry.

     Consecuencias Fatales: Ante esa inhumana actuación de los conquistadores hispanos en las Indias, el padre Bartolomé de las Casas, abogaba ante la Corona de España, para que se tomaran las medidas necesarias y así lograr extirpar y  remediar tantos males, tantas maldades y traiciones…  “La causa por que han muerto y destruido tantas y tales e tan infinito número de ánimas los cristianos ha sido solamente por tener por su fin último el oro y henchirse de riquezas en muy breves días e subir a estados muy altos e sin proporción de sus personas…”. Así lo denunciaba el padre Bartolomé de Las Casas en su obra  “Brevísima relación de la destrucción de Indias” (Sevilla 1552), al mismo tiempo que comparaba la explotación de perlas en la isla de Cubagua, con la explotación de minas de oro en Tierra Firme: “La tiranía que los españoles ejercitan contra los indios en el sacar o pescar de las perlas es una de las crueles y condenadas cosas que pueden ser en el mundo; no hay vida infernal y desesperada en este siglo que se le pueda comparar, aunque la de sacar oro en las minas sea en su género gravísima y pésima”. [Las Casas, Bartolomé de: 1552] 

Producción de Oro en Venezuela – Siglos: XVI – XVII

     El investigador Earl J. Hamilton, en su obra «El tesoro americano y la Revolución de los precios en España, 1501–1659», publicada inicialmente en 1934,  describe que en los siglos XVI y XVII, desde 1503 y durante los 160 años siguientes, arribaron a España, al puerto de San Lúcar de Barrameda, 185.000 kilos de oro y 16 millones de kilos de plata (1503 y 1660), desde la América colonial. [Hamilton, Earl J. (1934): 1975].

     En la Provincia de Venezuela, la producción de oro de fue relativamente baja si lo comparamos con las otras colonias en las Indias Occidentales. Es solamente a mediados del siglo XVI con el  descubrimiento de las minas de oro de San Felipe de Buria (hoy en el Estado Yaracuy), cuando se inicia formalmente la extracción de oro en territorio venezolano, proporcionando la primera base firme para el desarrollo de la Colonia. “En 1551, Damián del Barrio, a la orden de Juan de Villegas, descubrió las minas de Buría”… [Memoria de la Dirección General de Estadística del Ministerio de Fomento de 1873].

     Aunque de escaso rendimiento, ese descubrimiento originó la fundación de la ciudad de Nueva Segovia, hoy Barquisimeto (1552), y otras villas como Valencia y Borburata. Ese mismo año, el Gobernador Juan de Villegas descubrió otra veta de oro en el sitio de San Pedro, así como también se menciona haber encontrado muestras de oro en la Quebrada de Cocorote. Tanto la mina de Buría como la de San Pedro fueron objeto de explotación por corto tiempo y luego fueron abandonadas a causa de la hostilidad de los indígenas y finalmente por el agotamiento de los yacimientos. En la misma época, hacia la segunda mitad del siglo XVI, se consiguió algo de oro en la zona de El Tocuyo, Valencia y el puerto de Borburata. Pero no es hasta la década de 1560, cuando se difundió la noticia de minas del codiciado metal, en el territorio ocupado por la etnia de los aguerridos indios Caracas, en la región centro-norte-costera de la Provincia de Venezuela. [LÓPEZ, Víctor M.: 1981].

Santiago de León de Caracas (1567)

     En 1560, el mestizo capitán Francisco Fajardo (1530 -1564) descubre una mina de oro en el territorio de los indios Teques, como resultado de una serie de viajes exploratorios que desde su isla natal Margarita, lo llevan a descubrir el codiciado valle del río Guaire, al cual bautizó “Valle de San Francisco”, futuro asiento de la ciudad de Santiago de León de Caracas. Como producto de su insistencia y tenacidad, descubre las minas en los predios de los indios Teques, en el sector “altos de las Lagunetas”, enviando a la ciudad de Santa Ana de Coro algunas muestras del mineral al Gobernador y Capitán  General de la Provincia de Venezuela, Don Pablo Collado. Craso error, puesto que le costara la envidia general de todos los conquistadores españoles y del propio Gobernador,  quien le revocó los títulos y poderes previamente concedidos, nombrando para sustituirle en la prosecución de  dicha conquista  a Pedro Miranda, quien una vez obtenido algunas muestras de oro de las minas descubiertas por Fajado en el sitio de las Lagunetas, se dirige a El Collado (futura Caraballeda), donde lo apresa y lo remite al puerto de Borburata y de allí al Tocuyo, donde el Gobernador Collado lo deja en libertad, y para enmendar los maltratos que había sufrido, le nombra Justicia Mayor de la Villa de El Collado, a donde retorna muy descontento.

     Convencido el gobernador Collado de la importancia de la provincia de Caracas por la relación que le hizo Pedro de Miranda de la riqueza de sus minas de oro, de la salubridad de sus tierras, y del gran número de indios que la poblaban, decide enviar (1561), al prestigioso capitán Juan Rodríguez Suárez para que prosiguiese con la conquista y poblamiento del valle de San Francisco, recomendándole muy especialmente que estableciese la explotación del “real de minas” descubierto por Fajardo (cerca de Carrizal, Miranda) en territorio de los aguerridos indios Teques. El valeroso cacique Guaicaipuro en alianza con los demás caciques de la región costera (incluyendo entre ellos a los más poderosos: Catia, Guaimacuare, Guaicamacuto y Naiguatá; mientras que Pariata, Curucutí, Guaracarumbo, Maiquetía, Guarauguta, Carapaica, entre otros, tendrían menos territorio, menos hombres y, por lo tanto, menos poder)  trató de impedir la penetración de los españoles y la explotación de las minas de oro. Rodríguez Suárez se alía con el capitán Francisco Fajardo y vence al Cacique de los Teques en las batallas de San Pedro y La Quebrada. Pero finalmente, Guaicaipuro y su aliado Paramaconi lo vencen y le dan muerte (1561), en el sitio de Las Lagunetas (Estado Miranda). Guaicaipuro se convirtió en la figura principal y central en la sublevación de todas las tribus nativas de la provincia de Caracas, y logra unirlas a todas bajo su mando.

     Los intentos por conquistar el valle de los indios Caracas (Valle del Miedo, como también se le conoció), se estrellaron por muchos años ante la fuerte resistencia de los aborígenes. Es tan solo a mediados del año 1567, cuando el capitán Diego de Losada, por encomienda del gobernador de la provincia, Pedro Ponce de León (Período: 1566-1569), acomete cautelosamente la conquista y pacificación del valle caraqueño. Logra (re)fundar la ciudad de Santiago de León de Caracas el 25 de julio de 1567, el día de Santiago, en el mismo sitio donde inicialmente Francisco Fajardo había fundado el “pueblo” de San Francisco (1560), y posteriormente Juan Rodríguez Suárez la “Villa de San Francisco” (1561). Después de la muerte de Losada (Borburata, 1569), algunos conquistadores (Garci González de Silva entre otros) continuaron la explotación del “real de minas” descubierto por Fajardo. En 1575 el capitán español Gabriel (o Gustavo) de Ávila encontró de nuevo la mina y la llamó “Nuestra Señora”, pero a los pocos años la misma fue “abandonada y olvidada” (hacia 1580).

Río Guárico: Minas de San Juan; Morros de Tucurapana (1579)

     La búsqueda incansable de afloramientos auríferos por parte de los conquistadores españoles, continuó febrilmente en toda la región centro-costera de la Provincia. Avivan las esperanzas de   obtener oro, los cateos y el establecimiento de un “Real de minas” que hiciera el célebre capitán Garci González de Silva en 1579 a las riberas del río Guárico.  […] el Real de minas de San Juan, que el dicho Garci González pobló cuando descubrió las dichas minas. … en comarca y vertientes del dicho río Guárico.  ….que está en las juntas que hazen este dicho río de Guárico y el del Pao… que es donde el dicho Capitán Garci González tuvo alojada su jente cuando fue a la conquista de los Cumanagotos… ubicadas en las proximidades del… “Morro e Peñoles que los cristianos llamamos los Morros del Guárico” (Tucurapana de los indígenas caribes). [Archivo General de Indias. Santo Domingo 207. Traslados Academia Nacional de la Historia. Nº  109- V- II; p.  367]

Real de Minas de San Juan.Real de Minas de San Juan, FUENTE: Elaborado por el autor en base al análisis documental consultado.

     Esa famosa expedición al oriente, comandada por el capitán González de Silva, estaba  destinada a la conquista de la indómita provincia de los Cumanagotos. Siguiendo el mandato del Gobernador Juan de Pimentel, la expedición salió de Santiago de León el 06 de abril de 1579, con rumbo a los valles de Aragua, para luego continuar por la antigua “ruta   de los llanos”, siguiendo el cauce del Guárico, marchando luego paralelamente al piedemonte meridional de la Serranía del Interior, hasta llegar a la costa donde desemboca el rio Unare al Mar Caribe. Había partido con 130 soldados españoles, González de Silva decidió tomar ese camino,… “huyendo de que los Cumanagotos tuviesen noticia de su entrada, dejó la vereda de la costa que era la más conocida, y formando un  medio circulo para los valles de Aragua, atravesó por los llanos”… [Oviedo y Baños, José de (1992) p. 302]. Necesariamente, González da Silva y su gente debió cruzar el valle del Orituco, pero lamentablemente no quedó referencia alguna al respecto.

Fundación de San Juan de la Paz (1584) y San Sebastián de los Reyes (1585)

     Teniendo como objetivo fundamental asegurar una comunicación permanente con la región oriental (Cumaná), y establecer el control y dominio de la comarca al Sur de Caracas, el Gobernador Don Luís de Rojas, decide comisionar al capitán Sebastián Díaz de Alfaro para la “pacificación y conquista” de las  naciones de indios de la zona sur de la capital.

     Al Sur de Santiago de León, sólo se conocía el valle de Salamanca (Valles del Tuy Medio). Sin embargo, más allá de la serranía del Interior, (límite hidrográfico entre las cuencas del mar Caribe y la del río Orinoco), quedaba inexplorada la inmensa  y desconocida región de los llanos centrales, que se alargaba al Sur hasta las riberas del Orinoco (Uyapari).

Distribución de la población aborigen antes de la Conquista

Distribución de la población aborigen antes de la Conquista. FUENTE: Elaboración del autor en base al análisis documental consultado.

     El Gobernador Don Luís de Rojas le participo al Rey su determinación, en una carta fechada en Santiago de León el 27 de octubre de 1584: “He despachado al Capitán Sebastián Díaz con sesenta hombres bien aderezados, a procurar que busque sitio cómodo en donde poder hacer un pueblo, de suerte que se pueda comunicar el pueblo de Cumaná con éste, de donde se pueda proveer de las comidas necesarias de maíz y carne; es hombre que se halló en poblar esta ciudad y tiene experiencia de todo” [Archivo General de Indias. Santo Domingo, 193. Ramo1. Traslados Academia Nacional de la Historia. Tomo 132. vit. 2, p 128]

     El Capitán Díaz de Alfaro y sus expedicionarios arribaron a las “Sabanetas de Ocumare”, donde establecieron una ranchería en un estratégico sitio a la margen derecha del río Tuy, donde muy posteriormente se asentará la actual población de Ocumare del Tuy. El 17 de octubre de ese mismo año, partieron a la conquista “pacifica” de las provincias de los Quiriquires, Tomusas y Aruacos. Continuaron su expedición siguiendo el curso del río Tuy, aguas abajo, y conforme al relato del Escribano de la expedición Alonso García de Pineda, el Capitán Díaz Alfaro “corrió las dichas provincias y las apuntó, y en las riberas del río que llaman Tuy pobló una ciudad, a la cual puso por nombre San Juan de la Paz”. [Archivo General de India. Escribanía de Cámara. Legajo 658-A. Ramo 4. Pieza Primera, f. 33] 

“El Capitán Díaz de Alfaro fundó en las orillas del río Tuy (cuatro leguas más abajo de donde junta sus aguas con el Guaire) la ciudad de San Juan de la Paz”. [Oviedo y Baños, José: 1992].

Ubicación de San Juan de la Paz.Ubicación de San Juan de la Paz. FUENTE: Elaboración del autor en base al análisis documental consultado.

     El sitio exacto de su primitiva ubicación no ha podido ser determinado hasta ahora, solamente se tiene referencia de que fue fundada a las orillas del Tuy, como lo afirma el cronista Oviedo y Baños (en su obra escrita en 1705 y publicada inicialmente en 1723).

     Recordemos que, como ya se mencionó anteriormente, la expedición salió de las “Sabanetas de Ocumare” el 17 de octubre de ese año, siguiendo el cauce del Tuy, el cual después de recibir las aguas del río Guaire por su margen izquierda, entra en una especie de estrechura montañosa donde se acaban los Valles del Tuy y se abren los de Barlovento, justo en el territorio dominado por los indios Tomusas, que para esa época vivían dispersos en las selvas barloventeñas y en las intrincadas montañas del tramo oriental de la Serranía del Interior. Respecto al asiento original de San Juan, afirma el investigador Castillo Lara: las cuatro leguas señaladas por Oviedo estarían  cerca del actual sitio de Aragüita. Es posible, incluso, que la ubicación fuera un poco más abajo, siempre a las riberas del Tuy. [Castillo Lara, Lucas (1984): Tomo I; pp.32- 33].

     De la misma opinión es el autor Telasco MacPherson, en su obra publicada en 1891: “probablemente en el sitio que hoy ocupa Aragüita fue fundado el pueblo de San Juan de la Paz por Sebastián Díaz Alfaro, a orillas del río Tuy y en sus inmediaciones se descubrieron las minas auríferas que enriquecieron a San Juan”.

      “[…] Su Merced pobló en nombre de Su Majestad en la dicha ribera del Tuy, Provincia de los Tomusas, una ciudad a la cual puso “San Juan de la Paz” […] [Acta de la Fundación de San Sebastián de los Reyes (Copia expedida el 07-08-1762): Archivo General de la Nación. Diversos. Tomo XXXVI, Años 1762 a 1764, Nº 10. ff. 163 a 175].

     La fecha de su fundación no ha quedado explícitamente fijada en los documentos conocidos hasta ahora, pero teniendo la certeza de que la expedición había salido de las Sabanetas de Ocumare el 17 de octubre de ese mismo año, el investigador Castillo Lara, propone, que dicha fundación podría fijarse para fines de noviembre o principios de diciembre de 1584. [Castillo Lara, Lucas (1984): Tomo I; p. 32]. Una vez elegido el sitio y lugar donde se poblaría la ciudad, se hizo la ceremonia que los Capitanes de Su Majestad solían y acostumbraban hacer, pasando a poblar la ciudad, asignándole unos treinta vecinos, es decir, casi  la mitad de los que llevaba en la expedición. Luego nombró a los Regidores y Alcaldes, y conforme a los poderes y facultades que tenía, distribuyó solares a los vecinos y les repartió las “encomiendas de los naturales” de la comarca.

Detalle viajes de Sebastian Díaz de AlfaroDetalle viajes de Sebastián Díaz de Alfaro en 1585, FUENTE: Elaboración del autor en base al análisis documental consultado.

Las Minas de Apa y Carapa:

     El objetivo primordial de la expedición colonizadora que adelantó  el Capitán Díaz de Alfaro tuvo un claro impulso minero desde sus inicios. La codicia por obtener oro y el afán de lucro siempre presente en todos los conquistadores españoles, convirtió  la “entrada”  a la provincia de los Quiriquires, Aruacos y Tomusas, en una empresa netamente económica. Las expectativas de encontrar oro de aluvión en los lechos de los ríos y quebradas de esa provincia, quedaban avaladas por los descubrimientos previos en el territorio de los Teques, efectuados por Francisco Fajardo en 1560, y el establecimiento de un Real de minas de oro que realizó Garci González de Silva en 1579 en las riberas del curso medio del río Guárico, a nivel de su confluencia con el río Pao. En su afán por encontrar yacimientos auríferos, Díaz de Alfaro se internó en las montañas circunvecinas, por donde algunos indígenas le habían dado noticias de la existencia de oro de aluvión en los lechos de algunos ríos y quebradas de esa intrincada selva aledaña, en donde lo encontraban en forma de pepitas. Así lo declaraba su compañero de expedición Mateo de Laya Mojica, “Habiendo dejada repartida la tierra y naturales de ella en nombre de su Real Majestad,  el dicho Capitán por su propia persona salió a descubrir minas, ocupando algún tiempo en descubrimiento de ellas hasta que las descubrió muy ricas, de las cuales sacó muy gran cantidad de oro, del cual se llevaba en muestra a Su Majestad y su Real Consejo en pedazos de sesenta y de a cien pesos y de ciento cincuenta de oro fino cada uno, los cuales llevó Simón de Bolívar que en nombre de esta ciudad fue a pedir mercedes a Su Majestad, las cuales si hoy se labrasen se sacaría gran cantidad de oro porque prometen gran riqueza” [Archivo General de Indias. Escribanía de Cámara. Legajo 658- A, Ramo 4, f. 38]  

     En las inmediaciones de las quebradas de Apa y Carapa (afluentes del río Tuy), el capitán Díaz de Alfaro descubre las minas del mismo nombre, que dieron mucha fama y renombre a San Juan en sus principios, “pues habiéndose descubierto en su jurisdicción las minas de Apa y Carapa de tan opulenta riqueza, que en los dos meses primeros de su beneficio se sacaron cuarenta mil (40.000) castellanos de oro de veinte y tres quilates”.  [Oviedo y Baños, José de (1992) p. 314].

El Autor tras la pista de las Minas de Apa y Carapa    Foto: El Autor tras la pista de las Minas de Apa y Carapa en la hoya hidrográfica del río Taguaza (Aragüita – Edo. Miranda – Venezuela)

Abandono de San Juan de la Paz y sus minas de oro

     El influjo magnético del fino mineral aurífero descubierto en las inmediaciones de las quebradas de Apa y Carapa, tuvo una efímera duración, y a los pocos meses de iniciarse su laboreo, se detuvo la producción de las minas. Varias razones debieron influir para que el deseo de riqueza fácil y lucro inmediato de los conquistadores europeos, se disipara en tan corto tiempo y dejaran abandonadas tan fructíferas minas, habida cuenta de la registrada producción de oro fino obtenido de las mismas.

     Una de esas versiones es la del cronista José Luís de Cisneros (1764) [...] “Se trabajó en un tiempo en la jurisdicción de San Sebastián de los Reyes, distante de esta ciudad, como veinte y cinco leguas, en dos pequeños cerros, que llaman Apa y Carapa unas minas, de cuyo metal precioso, y de superior calidad, se hizo una custodia, y diferentes alhajas, que aún permanecen en la propia ciudad, cuyo beneficio paró por la desgracia sucedida con los peones trabajadores de aquellas minas, a quien invadieron los indios bárbaros de nación Tomuzos, que haciendo una matanza de todos, pusieron en tal temor a los que fomentaban esta idea, que olvidados de su utilidad, por el miedo de los indios, desistieron de la empresa”. [Cisneros, José Luís de (1764/1981), pp. 79-80]

     Son gente brava y fiera: Las repetidas invasiones de los Tomusos, y las muertes de gente española a manos de esa “gente brava y fiera” fueron las razones fundamentales del abandono de dichas minas. Así lo relataba en una información testifical el renombrado conquistador Alonso Andrea de Ledesma en 1589: “…los indios Quiriquires, Tomusas e Guaiqueríes que son repartimientos encomendados a particulares vecinos de esta ciudad y de San Sebastián de los Reyes, muy cercana  de esta dicha ciudad,  no acuden al llamado de sus encomenderos y están todavía rebeldes, porque son gente brava y fiera, e inhumana, traidores, tales que cada día ofenden a cualquier cristiano que hallan cómodo para acometer, con tanta desvergüenza que no ha veinte días que a este testigo y a otras gentes que consigo tenía sacando oro en las minas de San Sebastián, salieron a ellos hasta setenta indios Tomusas e a traición le acometieron con muchos flechazos, y en la defensa perdió este testigo y le mataron un negro muy hombre e dos indios ladinos, e se comieron al negro asado en barbacoa”… [Archivo General de Indias. Indiferente General 3.088-C. Traslados Academia Nacional de la Historia. Tomo 74. Vitrina 1. p. 143. En: Castillo Lara, Lucas (1984): Tomo I; p. 52]

     Para el cronista José de Oviedo y Baños (1723), las razones fueron otras: “…aquella felicidad fue un relámpago que se apagó cuando empezaba a lucir, porque reconociéndose después ser el temperamento muy enfermo, por las muchas humedades del terreno… a que se añadía ser tan frecuentes las aguas, que solía pasarse un mes entero sin ver el sol, en un continuo llover, se fueron desabriendo los vecinos; y anteponiendo la salud a las conveniencias que pudieran adquirir en la labor de las minas, la fueron desamparando con tal prisa, que antes de los dos años quedó del todo despoblada, perdiéndose con el transcurso del tiempo hasta la memoria del paraje donde se sacaba el oro”.   [Oviedo y Baños, José de (1992) p. 314].

     También Telasco Mac Pherson (1891), en su obra ya mencionada, afirmaba que, “Cerca de estos morros están las minas abandonadas en las cabeceras del río Arenilla, entre Apa y Carapa [...] que debido al rigor del clima y por las fiebres que afectaron a los mineros fueron abandonadas”.[Mac Pherson, Telasco: 1891]

     A este respecto opina el Dr. Rodrigo Infante, médico sanitarista y escritor orituqueño: “Es posible, digo, que la hipertermia que derrotó a los trabajadores de las minas hubiera sido fiebre amarilla selvática o con menos probabilidad, paludismo”. [En: López Garcés, Carlos: 1998]

     El investigador aragüeño Castillo Lara, concluye: “la causa de este abandono debió ser lo malsano de del sitio, las enfermedades, lo fragoso del lugar, la selva, lo inhóspito del clima y también el acechante peligro de unos indígenas enemistosos”. Al mismo tiempo nos refiere que, una vez descubiertas las minas por el Capitán Díaz de Alfaro, y estando presente en las mismas, sufrió una enfermedad de calenturas, tal y como lo relataba el Escribano Alonso García Pineda: “Estando el dicho Capitán Sebastián Díaz de Alfaro en la dicha quebrada de Apa personalmente, le dio cierta enfermedad de calentura que le fue fuerza desampararlo por no perder la vida, con respecto de ser tierra fragosa de montañas y enferma, y se vino a esta ciudad”. [Archivo General de Indias. Escribanía de Cámara. Legajo 658-A. Ramo 4. f. 33]- En: Castillo Lara, Lucas (1984): Tomo I; p. 50; Castillo Lara, Lucas (1977): Vol. 128; p. 297] 

Ciudad del Oro en OritucoCiudad del Oro en Orituco: San Sebastián de los Reyes (1585). Fuente: Elaboración del autor según datos de la obra de Adolfo A. Machado (1961).

La Ciudad del Oro en Orituco: San Sebastián De Los Reyes (1585)

     Don Adolfo A. Machado (FN: 01-09-1855;  : 01-07-1903) en su obra “Apuntaciones para la Historia” de Altagracia de Orituco, su pueblo natal, escrita entre 1875 y 1899, al referirse a los orígenes de la ciudad de San Sebastián de los Reyes (1585)  afirma apasionadamente que era la “Ciudad del Oro en Orituco” alegando dos razones para justificar esa célebre frase. Primeramente porque era el primer pueblo levantado por los conquistadores españoles en suelo orituqueño, y  porque además …”No por simple placer andarín ni por la gloria de ser fundador de pueblos, vino Díaz Alfaro a levantar en tierra orituqueña el primitivo San Sebastián de los Reyes, … sino atraído por los trabajos preliminares de explotación de las minas de oro del capitán José Silva, en el abra de la Quebrada de Mota, la cual tiene su nacimiento en el Cerro El Diamante; y las minas de oro descubiertas por Chacón a la margen derecha de la Quebrada las  Minas o de Apamate, al noreste de Altagracia de Orituco”(En los predios del actual Monumento Natural “Morros de Macaira”).

     Machado supone que la explotación de las minas descubiertas tanto por el capitán José Silva, como por el capitán Chacón debió realizarse en “tiempos anteriores” incluso a los descubrimientos de las minas de Apa y Carapa en la selva circunvecina a la ciudad ribereña del Tuy, San Juan de la Paz (1584).

     En apoyo a la hipotesis de Machado, pudieramos argumentar, que el capitán Sebastián Díaz de Alfaro, una vez asentada la incipiente ciudad, “unas cuatro leguas más abajo de la desembocadura del Guaire en el Tuy” (en las inmediaciones de la actual población de Aragüita); se interna personalmente en la selva circunvecina y descubre las célebres minas de Apa y Carapa. Esto debió ocurrir en los días finales del año 1584; y a pesar de los fructíferos rendimientos de dichas minas, el capitán fundador ordena y organiza rápidamente la continuación de su plan colonizador, retornando con parte de su gente hasta las Sabanetas de Ocumare, desde donde sin muchos titubeos se enrumba muy acertadamente por el abra del río Lagartijo, aguas arriba, trasmontando la Fila Maestra, para caer al valle de Buena Vista o de Curabe, “un pequeño valle como de un kilómetro cuadrado, en la desembocadura de una quebrada (Curabe) en la de Quere, tributaria del río Memo”; lugar seleccionado para fundar el primitivo San Sebastián de los Reyes el seis de enero de mil quinientos ochenta y cinco (06-01-1585)  (Machado, A: 1961, p 20). La precisa orientación y movilización de Díaz Alfaro y su gente en aquellas agrestes montañas, denotan un reconocimiento previo de la zona por parte de exploradores españoles, así como el descubrimiento de yacimientos auríferos en el Orituco realizado con anterioridad a la fundación de San Juan de la Paz (finales de 1584), por los ya nombrados capitanes Silva y Chacón; tal y como lo sugiere el historiador del Orituco Don Adolfo Machado, quien no duda ni un momento de la existencia de oro de aluvión en remotos tiempos, antes de la fundación de los pueblos del Orituco.

Monumento natural Morros de MacairaMonumento natural Morros de Macaira.

CONCLUSIÓNES:

     La búsqueda de afloramientos auríferos, se transformó en argumento incitador para la rápida conquista y colonización tanto de los valles del río Tuy como los del Orituco, utilizando la mano de obra esclava indígena, sometida por la fuerza de las armas de los conquistadores españoles, para que con su penoso trabajo abriera caminos, zapas y socavones, dispersos  por todas aquellas agrestes montañas y por los cauces de las quebradas, arroyos y ríos en una búsqueda frenética del preciado mineral de oro. El influjo magnético del fino mineral aurífero descubierto en las inmediaciones de las quebradas de Apa y Carapa (afluentes del Tuy), y de las minas de Silva y Chacón en el Valle del Orituco tuvo una efímera duración. La resistencia de las tribus Quiriquires y los Tomusas (dueños ancestrales del Tuy), condujeron al fracaso la aventura conquistadora y la explotación del oro de Apa y Carapa, obstaculizando el sostenimiento de San Juan de la Paz, el cual fue asaltado y asediado por los fieros guerreros caribes, provocando el abandono de la ciudad, por lo que muchos de sus vecinos retornaron a Santiago de León y algunos otros se unieron a los pobladores de San Sebastián en su primitivo asiento de Curabe (1585). Ante estas nuevas circunstancias, los conquistadores españoles enfocan su esfuerzo colonizador en el establecimiento de hatos de ganado vacuno. Cabe destacar, que a pesar del descubrimiento del fértil y boscoso valle del Orituco, con sus corrientes de agua cristalina de curso permanente durante todo el año, los nuevos colonizadores del valle no llegaron con la intención de cultivar la tierra. De allí que casi desde el principio, la cría de ganado se convirtió en la principal fuente de vida para la ciudad, la principal fuente de producción, a pesar de la promisoria perspectiva agrícola que les ofrecía los valles y vegas del río y sus afluentes.

REFERENCIAS

Acta de la Fundación de San Sebastián de los Reyes (1585): Copia expedida el 04-03- 1738; localizada y publicada por el investigador Lucas Guillermo Castillo Lara (1984) en el Archivo del Registro Principal del Distrito Federal, Cajas  Negras y Papeles Sueltos. Actualmente en el Archivo de la Casa Natal del Libertador.

Acta de la Fundación de San Sebastián de los Reyes: (Copia expedida el 07-08-1762): Archivo General de la Nación. Diversos. Tomo XXXVI, Años 1762 a 1764, Nº 10. ff. 163 a 175.

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OCUMARE Y SU TRADICIÓN MUNICIPALISTA.

Por: Juan José Flores †

     La tradición municipalista de Ocumare, comienza casi al principio de su fundación, ya que en su jurisdicción, primero que en cualquier otro lugar del Valle regado por el Tuy y gracias a la fertilidad de su tierra, se asientan las primeras haciendas, que datan del año 1597, las cuales quizá por tradición, compra o herencia más tarde pertenecieron a grandes personaje como es el caso de Don Bernardo Rodríguez del Toro, fundador del Vizcondado de San Bernardo, quien tiempo después establece el Marquesado del Toro, otras haciendas llegaron a pertenecer al Conde de la Granja, a Don Pedro de la Vega, a los Machillandas, a los Ponte y a otras ilustres familias que supieron enriquecer el gentilicio Ocumareño.

     Para el año 1783, ya aparece Ocumare con su justicia mayor, veamos lo que al respecto nos dice en su libro personal el Obispo Mariano Martí, con motivo de su visita Pastoral realizada a esta Ciudad el 5 de junio de 1783:

 “El Teniente de Justicia de este Pueblo es Don Joseph Marcano de la Margarita, casado en Canarias con Doña Margarita Sucre, hija del Capitán Don Antonio Sucre y de Doña Teresa Sucre, viuda de Don Matheo Gual. Este Marcano vino de Cumaná con el Señor Gobernador González, y éste le dio luego este Tenientazgo, que creo es el mejor o de los mejores de esta Provincia. Vino luego a principios del próximo pasado mes de enero a tomar posesión. Después de algunas semanas se fue a Cumaná a buscar a su mujer y familia y con ella vino otra vez acá hará como mes y medio. Es de hacer notar que el Teniente de Justicia Marcano, lo es también de la población de San Francisco de Yare, donde tiene por su cabo o comisionado a Don Juan Díaz Blanco, casado con Doña Francisca Machado, sobrina del fundador de esta iglesia.”

    Es en el año 1812 y con motivo del terremoto que asoló a Caracas, Ocumare del Tuy, envió alimentos para socorrer a los damnificados resultantes de ese sismo, es entonces cuando la Municipalidad Caraqueña agradece el noble gesto y le da el Título de Leal Ciudad. Veamos la resolución del Cabildo de Caracas:

“Caracas 3 de abril de 1812. Vistos los oficios del Justicia Mayor de Ocumare del primero del corriente en que graciosamente envía para socorro de los pobres de esta Capital veintidós cargas de alimentos que se han recibido, se acordó se conteste a dicho Justicia Mayor manifestándole el sumo reconocimiento en que queda esta Municipalidad por sus muy particulares oficiosidades y que espera el cuerpo le haga entender a ese leal pueblo su agradecimiento”.

     A comienzos de  1820 se le da el Título de Villa y en 1830 de acuerdo con la Ley de ese mismo año se le designa Capital del “Cantón Sabana de Ocumare”, adscrito a la Provincia de Caracas, la cual estaba compuesta por los cantones siguientes: Caracas, La Guaira, Petare, Guarenas, Santa Lucía, Ocumare del Tuy, Caucagua, Río Chico, Orituco, Chaguaramas, La Victoria, Turmero, Maracay, San Sebastián, Calabozo.

     Posteriormente en 1835, aparece el Cantón de Ocumare constituido por 8 Parroquias y con 34.242 habitantes o sea que después de Caracas con 43.752 como Distrito Administrativo de Ocumare del Tuy, luego como Distrito Ibarra, hasta la llegada de la Constitución de 1891, firmada el 3 de enero, donde es designado Capital del Distrito Lander, integrado por los Municipios Ocumare, San Francisco de Yare y la Democracia, es de destacar que con la promulgación de esa Constitución queda definitivamente Ocumare incorporado al nombre de Tomás Lander. Hoy con la creación del Distrito Simón Bolívar, o sea lo que fue el Municipio San Francisco de Yare, el Distrito Lander quedó integrado por los Municipios Ocumare y la Democracia. En 1904, es declarada Ciudad cuando se le designa Capital del Estado Miranda. 

Casa de Santa AnaCasa de Santa Ana, esta hermosa casona perteneció al General Benjamín Arriens Urdaneta, uno de los precursores para que Ocumare fuese Capital del Estado.

PEREGRINACIÓN Y ESCOLTA DE LOS INDIOS COROMOTANOS DE OCUMARE DEL TUY.

Por: Brimar Flores Marcano.

     Ocumare del Tuy, es la capital del Municipio Tomás Lander, se encuentra ubicada al sur del Estado Miranda a 213 metros sobre el nivel del mar, El Municipio tiene una superficie de 231,33 kilómetros cuadrados. La ciudad tiene área urbana de 42 kilómetros cuadrados. La fundación de la Sabana del Tuy de Ocumare se logra el 5 de Diciembre de 1597.

     El estado Miranda es muy rico y variopinto en cuanto a los procesos socioculturales que lo caracterizan como región, teniendo en el calendario festivo nacional un número importante de festividades marianas y paganas que se conmemoran por toda su geografía; entre las festividades más importantes de la región podemos mencionar; Los Diablos Danzantes de Yare, Fiesta de San Juan de Curiepe, parranda de San Pedro de Guarenas y Guatire, Festival de Lebranche, Paradura, Robo y búsqueda del Niño Jesús de Petare, Los Palmeros de Chacao, La fiesta de la cruz de mayo, Peregrinación de la Escolta de los Indios Coromotanos, entre otras, siendo esta última el centro de atención de la presente investigación.

     La Virgen de Coromoto fue declarada Patrona de Venezuela por el Episcopado Nacional. El 7 de octubre de 1944.  El 1º de Mayo de 1942, S.S. Pío XXII, la declaró “Celeste y Principal Patrona de toda la República de Venezuela”, su coronación se celebró en 1952. El Santuario Nacional a la Virgen de Coromoto fue declarada Basílica por S.S. Pío XXII el 24 de mayo de 1949. El mismo esta ubicado cerca de Guanare.

Peregrinación de los Indios Coromotanos.Peregrinación de los Indios Coromotanos, Imagen Tomada de ElUniversal.com.

     Desde el 11 de marzo de 1941 cuando hizo su aparición por primera vez la escolta de los indios Coromotanos,  misma que con el correr del tiempo se ha convertido en patrimonio Cultural religioso de Ocumare del Tuy. Esta peregrinación se realiza en honor a la Patrona de Venezuela, La Virgen de Coromoto, la cual se lleva a cabo el siguiente domingo después del miércoles de ceniza,  al inicio de la cuaresma, ésta manifestación fue proyectada y organizada por el padre Monseñor Pérez de León sacerdote de la parroquia San Diego de Alcalá  de Ocumare del Tuy.

     En esta época Venezuela y el mundo vivían una serie de eventos y cambios sustanciales, acababa de iniciar el conflicto armado más grande y sangriento de la historia: La II guerra mundial, y en Venezuela se vislumbraba un posible camino de transición hacia un modelo democrático; con la legalización de los partidos políticos, la reforma parcial de la constitución; que entre otras cosas le da el derecho al voto a la mujer. Periodo interrumpido abruptamente por un golpe de estado en 1945.

     Sin embargo, a pesar de todos los eventos la Iglesia venezolana, continuó con su proceso de organización y fortaleza tanto internacional como nacionalmente, por ser la organización de más antigua data en estas tierras. El padre Pérez, consiente del liderazgo de la iglesia católica, desde los inicios de la escolta de los indios Coromotanos, logró aglutinar en la estructura de la peregrinación grupos organizados muy cercanos a la iglesia tales: como los boy scouts, las hijas de María, los peregrinos, los comerciantes y hacendados de la época. Lo cual constituyó un gran logro por la participación en pleno de la comunidad.

Jesús Tereso Sánchez, Cacique Mayor de Los Indios Coromotanos.Jesús Tereso Sánchez, Cacique Mayor de Los Indios Coromotanos. Imagen tomada de JGuardiaFothografy.

     Cabe destacar que esta actividad religiosa nace cuando apenas muere el dictador Juan Vicente Gómez, quien manejó al país con mano de hierro, por más de 30 años, “dejando una sociedad poco o nada acostumbrada a la organización y mucho menos a la aglomeración y actos de masas, como lo fue esta primera y las subsiguientes ediciones de la escolta de los indios Coromotanos” (Canelo, 2006).

     A la vanguardia de esta naciente tradición se encontraba el padre Rafael Pérez León y el para ese entonces impetuoso joven de quince años de edad Jesús Tereso Sánchez, a quien nombró como el Cacique de aquella peregrinación que recién comenzaba, ni él, ni el mismísimo Padre Pérez, se imaginaron que sesenta y siete años más tarde Sánchez estaría a la cabeza de esta importante tradición que caracteriza a Ocumare del Tuy.

Acompañando al Cacique en esa oportunidad y en los años por venir, una gran cantidad de promeseros, vestidos como aborígenes, unos a pie y otros a caballo, algunos montado en las carrozas alegóricas, una gran cantidad de niños y niñas igualmente promeseros vestidos como ángeles. Cabe mencionar que en esta peregrinación los comerciantes y hacendados, costeaban los arreglos y decoración  de carrozas, alquilaban o en el mejor de los casos prestaban para la procesión sus caballos. El cacique Jesús Tereso Sánchez, acotó que hace años había una carroza por cada estado; pero la crisis también ha afectado esta tradición y ahora son menos carrozas, en las cuales se ubican representaciones de algunas regiones del país.

     La escolta de los Indios Coromotanos sale a la calle una sola vez al año, salvo que se requiera de la presencia de la imagen en otra fecha por alguna causa especial. Jesús Tereso Sánchez,  relató en una entrevista concedida a la investigadora; que hubo dos fechas extraordinarias en las cuales desfilaron los fieles, el 27 de mayo de 1965, cuando falleció su creador Monseñor Pérez y el 26 de julio de 1984 cuando se cumplieron cien años de su nacimiento.

Virgen de Coromoto Ocumare del Tuy.Virgen de Coromoto Ocumare del Tuy. Imagen tomada de  eluniversal.com.

    El acto central lo constituye la misa solemne que inicia a las 11 de la mañana en la iglesia parroquial San Diego de Alcalá,  al concluir el acto religioso se inicia la procesión con la imagen de la Patrona de Venezuela por el casco central, pasando de la iglesia a la Plaza del Estudiante, de allí, al sector Corocito, luego a la Plaza de los Indios, ubicada en el terreno frente a  la casa donde en vida habitaba Monseñor Pérez, en el sector El Palmar de Ocumare del Tuy. Los integrantes de la Escolta rinden tributo a su fundador Monseñor Pérez, cuya imagen grabada en un gigantesco cuadro, ocupa un lugar de honor, constituyendo una ceremonia impresionante el momento cuando los jinetes paran sus caballos en dos patas, mientras que los demás indios se inclinan en señal de respeto, hacia quién dejó ese hermoso legado.

     En este lugar se rinden  una serie de homenajes a la Patrona de Venezuela y al creador de esta peregrinación y escolta de los indios Coromotanos, para regresar a la iglesia y dejar en custodia la imagen de la Virgen de Coromoto.

     Al lado de los indios van en procesión unos camiones adornados (carrozas), la primera lleva la imagen de la Virgen de Coromoto, quien va acompañada de dos jóvenes, vestidas de blanco y con un gorro rojo, representando a la libertad, esta carroza generalmente lleva un techo de palmas  y esta decorada con plantas frutales; seguidamente otra carroza con niños vestidos como ángeles y la tercera que representa a Venezuela.

     La vestimenta de los promeseros quedan a gusto de cada uno, aunque todos dentro de las costumbres indígenas: guayucos, faldas con flecos, collares de semillas, cuerpo y caras pintadas con llamativos colores, complementando su indumentaria con arcos y flechas. El cacique lleva un vistoso penacho de 1,80 metros de altura, adornado con plumas multicolores, con la imagen de la Virgen de Coromoto. En la actualidad hay más de 3.200 promeseros que forman parte de la organización, la cual  tiene como una de sus normas: no aceptar dinero; cada uno de sus miembros costea los   gastos, desde los adornos, trajes, penachos hasta el alquiler de los caballos.

     El cacique lleva un plumaje el cual se caracteriza por ser bastante pesado, es renovado todos los años y se le da otro tipo de decorado, esto se debe a que después de usado se donan a personas o instituciones. La procesión termina frente a la iglesia, donde se entona el Himno Nacional y se acompaña a la Virgen de Coromoto hasta su lugar dentro de la iglesia.

EFEMÉRIDES DEL VALLE DEL TUY (FEBRERO).

Por: Iván López.

01/02/1817 – Nació en Cúa el General Ezequiel Zamora Correa, Máximo líder de la Federación Venezolana en 1859, estratega y militar Venezolano, El Valiente Ciudadano, El General del Pueblo Soberano.

Ezequiel Zamora - copiaGeneralísimo Ezequiel Zamora Correa.

01/02/2007 – Inauguración del Museo Casa Natal del General Ezequiel Zamora en Cúa, en el marco de la Celebración del 190 aniversario del Natalicio del prócer Federal.

Detalle Alero  Pasillo Principal de Casa Zamora

Detalle del Pasillo Principal de la Casa Natal de Ezequiel Zamora en Cúa, Estado Miranda.

04/02/1891 – Nacimiento de Andrés Barrios en la población de Siquire, Santa Lucía del Tuy, afamado curandero de Santa Teresa del Tuy por más 4 décadas, logró sanar a reconocidas figuras Venezolanas.

andres-dionisio-barrios-iiAndrés Dionisio Barrios, el iluminado de Santa Teresa del Tuy.

07/02/1693 -  Auto de creación de la Parroquia, San Diego de Alcalá, Firmado por el Obispo Don Diego de Baños y Sotomayor.

Feligreses entrando al templo de Sandiego de Álcala, Fiestas Patronales de Ocumare del Tuy 26 de Noviembre del año de 1927Feligreses entrando al templo de Sandiego de Álcala, Fiestas Patronales de Ocumare del Tuy 26 de Noviembre del año de 1927.

11/02/1814 – Masacre en Ocumare del Tuy por las hordas comandadas por Francisco Rosete.

Comandante Francisco RoseteFrancisco Rosete.

11/02/2003 – Muere en Caracas Francisco de Paula Prim, conocido como Pancho Prim, Cantautor y compositor de JOROPO TUYERO, nacido en la comunidad de Mume, Cúa, Estado Miranda.

Francisco de Paula Prin (Pancho Prin)Francisco de Paula Prin (Pancho Prin).

14/02/1891 – Decreto de creación del “Distrito Paz Castillo” por la Asamblea legislativa del Estado Miranda, compuesto por dos municipios: Santa Lucía y Santa Teresa.

Monumento a Santa LucíaMonumento a la Virgen de Santa Lucía, en Santa Lucía, Estado Miranda, Venezuela.

17/02/  (Fecha Movible) 

Desde el 11 de marzo de 1941 cuando hizo su aparición por primera vez la escolta de los indios Coromotanos,  misma que con el correr del tiempo se ha convertido en patrimonio Cultural religioso de Ocumare del Tuy. Esta peregrinación se realiza en honor a la Patrona de Venezuela, La Virgen de Coromoto, la cual se lleva a cabo el siguiente domingo después del miércoles de ceniza,  al inicio de la cuaresma, ésta manifestación fue proyectada y organizada por el padre Monseñor Pérez de León sacerdote de la parroquia San Diego de Alcalá  de Ocumare del Tuy. 

Fotografía archivo de la familia Abreu Rodríguez, se observa al fallecido cacique Jesús Tereso Sánchez en su caballo, en la calle MirandaIndios Coromotanos, en la calle Miranda de Ocumare del Tuy.

20/02/1814 – Batalla de Charallave enfrentamiento de las hordas de Francisco Rosete y las Tropas comandadas por José Félix Ribas. 

General José Félix Ribas.General José Félix Ribas.

21/02/1997 -  Se estrena el Himno del Municipio Independencia de letra y Música del Profesor Pedro Gerardo Suárez.

Escudo del Municipio Independencia

Escudo del Municipio Independencia, Santa Tersa del Tuy, Estado Miranda, Venezuela.

EFEMÉRIDES DE LOS VALLES DEL TUY (ENERO)

Por: Iván López

01/01/1915 – Nacimiento de Fulgencio Aquino en el caserío Sabaneta, jurisdicción de Tácata, el Maestro, luthiere y virtuoso interprete del Arpa Tuyera.  

Fulgencio Aquino

01/01/1937 – Nacimiento de Manuel Sanoja en San Francisco de Yare, conocido popularmente como El Mocho Sanoja, fue uno de los patrimonios vivientes mas importantes de Venezuela, artesano fabricante de las mascaras de los Diablos Danzantes de Yare, capatas mayor y promesero por mas de 50 años de esta conmemoración religiosa, promotor en las nuevas generaciones de esta tradición tuyera.

Manuel Salvador El Mocho Sanoja Capataz Mayor Diablos de Yare Fallecido el 07 de Marzo de 2010

01/01/1846 – Nacimiento de Francisco Tosta García en Charallave, Político, militar venezolano y candidato presidencial. Se destacó también como escritor costumbrista, historiador, periodista y novelista. Fueron sus padres Alejandro Tosta, comerciante, y Manuela García, pasó su infancia en Caracas. Los sólidos conocimientos humanísticos que desarrolló a través de su vida los adquirió de forma autodidacta.

Francisco Tosta García, Imagen tomada del Cojo Ilustrado Nº 69 del 1 de Noviembre de 1894

03/01/1891 – La Asamblea Legislativa del llamado Gran Estado Miranda de los Estados Unidos de Venezuela sanciona La Ley de División Política Territorial, en la cual se designa a Ocumare del Tuy como Capital del Distrito que llevará el nombre de “Tomás Lander” (anteriormente llamado Distrito Ibarra), con el que se conoce hasta hoy día.

Plaza de Ocumare del Tuy

07/01/1941 – Nacimiento de Rogelio Bianco Díaz, Nace en Cúa Rogelio Bianco Díaz, eminente artista plástico, poeta, ensayista, historiador y maestro del juego ciencia.

10/01/1860 – Día de duelo por la Muerte del General Ezequiel Zamora en San Carlos Estado Cojedes, victima de la traición y de un francotirador, el líder de la Revolución Federal, General del Pueblo Soberano, el Valiente Ciudadano, nacido en Cúa.

Detalle del Mural Lanceros de Zamora en Santa Inés

23/01/1621 – Es en esta fecha que se realiza la primera fundación del pueblo de Santa Lucía de Pariaguan en la cabecera de la quebrada denominada “Prepo” por los Mariches.

Fotografía aérea de Santa Lucía (1954)

24/01/1933 – Rosa Martínez de Bello, Nace en Charallave la insigne educadora, maestra por más de 50 años, fundadora del Colegio Nuestra Señora de Coromoto, ubicado en Charallave, una de las instituciones educativas de mayor prestigio en el Tuy.

Maestra Rosa Martínez de Bello

28/01/1911 – Llegada del primer viaje del Ferrocarril Central de Venezuela a los Valles del Tuy, en la estación de Santa Lucía.

Estación del Ferrocarril Central de Venezuela en Santa Lucía del Tuy.

30/01/1846 – Nacimiento de Juan Antonio Pérez Bonalde, Nace en Caracas el poeta romántico, epónimo  de la casa de estudios de mayor tradición en el Tuy, el Liceo Pérez Bonalde, fundado en 1945 como Colegio Federal Ocumare del Tuy y desde 1950 como Pérez Bonalde.

Perez Bonalde, Juan Antonio

FRANCISCO TOSTA GARCÍA

Subido por: Iván López

     Nace en Charallave, Edo. Miranda, el 1º de Enero de 1846. Político, militar venezolano y candidato presidencial. Se destacó también como escritor costumbrista, historiador, periodista y novelista. Fueron sus padres Alejandro Tosta, comerciante, y Manuela García. A pesar de nacer en Charallave pasó su infancia en Caracas. Los sólidos conocimientos humanísticos que desarrolló a través de su vida los adquirió de forma autodidacta. 

     Amigo y partidario de Antonio Guzmán Blanco, entró con él a Caracas en abril de 1870. Diputado por el estado Guárico (1880), gobernador del Distrito Federal (julio de 1880), fue el organizador del estado Guzmán Blanco (1881) y el jefe de las Milicias del Distrito Federal (1881). Luego fue presidente de la Cámara de Diputados en las sesiones de 1882, 1883, 1884, 1885 y 1886, así como presidente del recién creado estado Guzmán Blanco (1883) y diputado por el Distrito Federal (1886). Presidente de la comisión de Diputados para la constitución del Congreso (1888), apoya la candidatura presidencial del general Joaquín Crespo, siendo apresado el 21 de junio y permaneciendo 2 meses en La Rotunda.

Francisco Tosta García, Imagen tomada del Cojo Ilustrado Nº 69 del 1 de Noviembre de 1894General Francisco Tosta García, Imagen tomada del Cojo Ilustrado Nº 69 del 1 de Noviembre de 1894.

     Aunque es amigo de Juan Pablo Rojas Paúl, tras su liberación decide mantenerse alejado de la vida pública desde 1888 hasta 1892. Después del triunfo de la Revolución Legalista en 1893, fue electo diputado por el Gran Estado Los Andes a la Asamblea Nacional Constituyente, en la que actuó como secretario. Enviado extraordinario y ministro plenipotenciario de Venezuela en los Países Bajos (1894), fue gobernador del Distrito Federal (1895) y ministro de Fomento (1896). Candidato a la presidencia de la República (1897), figuró como senador de la oposición durante la presidencia de Ignacio Andrade (1898).

     En 1901 fue representante del estado Miranda en la Asamblea Nacional Constituyente y vicepresidente de la misma. Senador por Carabobo (1904); fue representante de Venezuela en el Congreso Bolivariano reunido en Caracas en 1911 y miembro del Consejo de Gobierno (1913). Los últimos años de su vida los dedicó a la Academia Nacional de la Historia de la que fue electo individuo de número en 1906 y en la cual se incorpora el 25 de marzo de ese mismo año. Su trabajo de incorporación versó sobre el Congreso de Panamá. Como periodista, fue redactor de La Causa Nacional en 1889, en compañía de Eduardo Blanco y de El Pabellón Amarillo (Caracas) en 1878. También escribió zarzuelas tales como: Don Pantaleón y El Oro de Bascona, arreglada a la escena española. Como escritor utilizó el seudónimo de “K Lendas”. Dejó importantes obras como escritor costumbrista. Autor de los Episodios venezolanos influido por los Episodios nacionales de Benito Pérez Galdós, se detuvo en la crónica para contar la historia de Venezuela a partir del 19 de abril de 1810. En total escribió tres novelas: Don Secundino en París, Jacobilla y Memorias de un Vividor.

De su extraordinaria gestión realizada como Ministro plenipotenciario ante los Países Bajos, en el Cojo Ilustrado del 1 de Noviembre de 1594 se publicó lo siguiente:

Texto tomado de la Revista El Cojo Ilustrado Nº 69 del 1 de Noviembre de 1894Texto tomado de la Revista El Cojo Ilustrado Nº 69 del 1 de Noviembre de 1894.

Publicación1Texto Tomado de la Revista El Cojo Ilustrado Nº 69 del 1 de Noviembre de 1894.

Muere en Caracas, el 10 de Noviembre de 1921.

Texto biográfico tomado de venezuelatuya.com.

ELSA MORALES

Por: Isaac Morales Fernández.

     ¿Qué iba a saber nuestra inocente población que el 16 de septiembre de 1943 engendraría a una mujer llamada por las musas a cantarle a lo más profundo de nuestras ingratas almas?: “y es que a lo mejor asisto a un gran misterio”, expresó ella una vez.

Elsa MoralesElsa Morales.

     Elsa Morales ha fallecido el pasado domingo 04 de marzo de 2007 en el Estado Yaracuy, y fue enterrada en el Estado Lara… ¿acaso no nos duele? Es cierto que teniendo escasos 10 años, siendo la mayor de varios hermanos, tuvo que marcharse de Santa Teresa del Tuy. Ella debió trabajar desde los 7 años de edad para ayudar a su madre y a cierta tía aprovechada, pues era huérfana de padre “gracias” a la dictadura pérezjimenista, pero me temo que fue una niña explotada por la pobreza inmisericorde de este país. Caminaba descalza todos los días desde los cercanos caseríos de Guatopo hasta el centro del pueblo (¡más de un kilómetro!) a hacer mandados, traer y llevar pesados tobos de agua, trabajar, hacer faenas caseras… ¡cuando una niña lo que debe hacer es estudiar por las mañanas y jugar por las tardes! En el proceso, su madre tuvo que “repartir” a los hijos, siendo ya incapaz de mantenerlos, y a Elsa le tocó irse a Caracas a trabajar como sirvienta de gente pudiente, quienes la explotaron también, incluso esos adinerados pervertidos intentaron violarla más de una vez… Trabajó luego como aprendiz de costurera y de obrera en una textilera, siendo menor de edad, vivió tal vez los peores años de su vida… Y eso fue hasta principios de la década del ’60.

     Por esa época, Elsa Morales comienza a tener contacto con las letras y el arte, de manera autodidacta. Todo lo que aprendió posteriormente, lo hizo por sí misma o con breve ayuda de algún buen samaritano, desde escribir y leer hasta pintar y hacer ensamblajes artesanales. Fue en 1969 cuando la joven tereseña de 26 años logra tener su primera exposición pictórica en la Galería Arte Industrial de Caracas, dando así el primer gran paso, hacia la inmortalidad. Los años 70`s fueron de crecimiento estético para ella, dando a conocer su arte en otras salas de Caracas y en los pueblos mirandinos de Los Teques y Baruta. Pero, la oportunidad de su vida se presenta cuando es invitada a exponer sus pinturas en la Bacardi Art Gallery de Miami, Florida, USA, en 1974. Comenzó así a ser reconocida como pintora de estilo naïf (ingenuo) de última generación y de importancia internacional.

     En 1972 conoce al famoso poeta y humorista Aquiles Nazoa, y la anécdota cuenta que él la encontró sentada llorando en las escaleras del INCIBA, donde exponía precisamente, y al verla allí, sin conocerla, le dijo “las indias como tú no deben llorar”. Elsa reconoció en seguida a ese quien le hablaba, y así comenzó una fraterna amistad entre ambos artistas. Por supuesto que desde ese tiempo, debido a esta curiosa anécdota con Nazoa, comenzó a alimentarse el mito de que nuestra poeta y pintora era de ascendencia guajira (wayúu), lo cual se basaba sólo en su manera más bien hippie de vestirse con largas y anchas batas coloridas al estilo de esa etnia aborigen… y a otros estilos también, por cierto. “Soy la pequeña chamana” llegó a bromear.

     Cuando fallece Aquiles Nazoa en 1980, su muerte la afecta muchísimo, así que decide por primera vez publicar su labor poética, precisamente con el libro elegíaco Canto a la muerte de Aquiles Nazoa, en 1981. Por ese tiempo ya Elsa era entrevistada y tomada en cuenta asiduamente por diversos entes mediáticos del país y del exterior, y su poesía tuvo resonancia. En la década de los 80`s su arte ha ido llegando a varios estados del país, tales como Nueva Esparta, Trujillo, Aragua, Miranda (su terruño, de nuevo), Lara y Carabobo. En 1982, publica su segundo poemario, mucho más personal e íntimo: La serpiente de la fatalidad o una canción desesperada, que mereció una nota de portada del insigne poeta Juan Calzadilla. Este libro le valió ser tomada en cuenta por esta otra faceta, que hasta 1981 había tenido escondida: Elsa la artista plástica, y ahora Elsa la escritora. En ese mismo año recibe una merecida Mención Honorífica por el sus coterráneos del Estado Miranda, Distrito Sucre (Petare). Recibe premios y otras distinciones por su arte pictórico, tanto en Venezuela como en otras latitudes como Cuba, Guyana, Estados Unidos y más tarde en México. En 1985 publica el libro Para leer en el metro, y en 1986 No pinte paredes. Y sigue exponiendo pintura y collages

La Paz y La Guerra, Elsa Morales. Pigmeto Diluible al Agua sobre Tela, año 1979.La Paz y La Guerra, Elsa Morales. Pigmeto Diluible al Agua sobre Tela, año 1979.

     Los 90`s abren para Elsa con un nuevo libro: Poemario del amor y la vida, y una actividad extra muy peculiar: participa como personaje de un vídeo clip del afamado grupo musical Témpano, el de la canción Tengo ganas de llorar. En 1995 publica Cartas de amor, y en 1997 regresa a su estado natal, con una nueva exposición en la Galería “Morrocoy Azul” de El Hatillo, y en 1999 su arte llega hasta Europa, específicamente a Alemania, exponiendo junto a Mateo Manaure… pero ya sus pinturas no necesitarán de su presencia física para llegar a cualquier parte del mundo, puesto que a partir de ese momento, sus obras empiezan a verse en Francia, Inglaterra, Italia, etc… los países europeos más consumidores de “bellas artes” del planeta. Se reconoce su estilo particular: naïf con influencias cubistas (Picasso) y surrealistas (Dalí), así como de Pollock, Vigas, entre muchos otros… toda una postvanguardia de la segunda mitad del siglo XX, un arte ingenuo nada ingenuo, parafraseándola

     Luego de ser reconocida internacionalmente, sobre todo gracias a su actividad artística de los años 90`s, el siglo XXI la recibió con la peor y más vil ingratitud imaginable. Hay que destacar los hechos de sus últimos años de vida con cierto detalle. En 2002 visitó México y fue invitada a participar en algo estelar: se fundaría el Museo de Arte Contemporáneo “Elsa Morales”, y para ello necesitaba urgentemente regresar a Venezuela para buscar sus más recientes y aclamadas obras. Al mismo tiempo ocurría en Venezuela el paro generalizado que tuvo al país en jaque por varios meses. Elsa Morales, tratando de demostrar al mundo que su país era algo más que escándalo político, se encontraba en sus diligencias por Caracas, con el corazón puesto en la hermosa oportunidad que le daban los mexicanos. Antes de viajar de regreso a allá, se dirigió a una clínica en el Este de Caracas, que entonces era reino y potestad de los más radicales anti-gobierno. Ella iba con la intención de hacerse algunos chequeos médicos por su afección natural de persona mayor de 50 años: el hígado, con el fin de poder luego enfrentarse a las rudezas del viaje en avión. Por su personalidad sencilla, y su usanza de vestir, cuando salía de la Estación del Metro de Altamira, que sale precisamente a la Plaza Altamira, epicentro de la reacción opositora al gobierno, el ojo racista, nefasto y reduccionista de los radicales y exaltados antichavistas, comenzaron a gritarle cosas incoherentes… ¡sin saber quién era!.

     Lo que sucedió ese día, abrió la página final de la vida de Elsa Morales. María Centeno, fraterna y eterna amiga de ella, la primera en ir a verla luego de la tragedia de ese día, lo cuenta con amargura e indignación: 

“Elsa se dirigió a la parada de las camionetas en la Avenida Luis Roche, frente al hotel, y allí escuchó que gritaban: ‘¡Agarren a la india chavista! Seis señoras, elegantes, armadas de banderas y tocadas con atuendos tricolores se le abalanzaron, a los gritos de ‘¡Maldita guajira, negra de mie***, qué haces aquí!’, le empezaron a pegar y la tiraron al suelo, donde siguieron golpeándole con patadas y las astas de las banderas. Mi amiga, quien tiene más de 50 años, pedía auxilio, era pleno día, había militares rebeldes, guardias del hotel, mirones, etc., y nadie intervino.” 

     Lo peor de todo es que ella ni era guajira, ni era chavista. Desde mi silla escribiendo este artículo, espero que esas personas sepan que son los asesinos premeditados de la artista más emblemática de Santa Teresa del Tuy y de la pintura naïf, y estén irremediablemente arrepentidos y atormentados por tan maléfica acción. 

Cuando al fin alguien se dignó a recogerla del suelo de la acera, cierto taxista que pasaba, fue llevada a la Clínica ávila –justo a donde ella se dirigía- y tenía severas contusiones a todo nivel y hemorragias internas. El proceso de recuperación fue sumamente lento. En 2003 publica el poemario Un amor en flores y pólvora. En 2004 publica la novela corta Helena crucificada. En 2005 tuvo que comenzar a dializarse dos o tres veces por semana, pero Elsa no abandonó el arte, ni el arte la abandonó a ella. Siguió exponiendo y su rostro salió con mucha más reiteración en los diarios nacionales, y a página llena, para que todo el mundo fuera capaz de reconocerla (semejante patraña no se repetiría más nunca). Pero en Elsa Morales tal vez pudo más el peso de los años sumado a sus graves dolencias, producto de la absurda golpiza, que su amor por la vida. En 2005 se organizó una exposición a beneficio de la pintora, y en 2006 regresó a las salas de exposición.

     Pero como las ironías de la vida son profundamente incomprensibles, su creciente salud en 2006, trocó en gravedad de cama al entrar en 2007, y por ello, por una situación azarosa que nunca debió ocurrir, su alma abandonó su cuerpo el pasado fin de semana… Lo primero que me vino a la mente al enterarme de su muerte fue su metafísico cuadro Los pájaros se van con la luna. Lo segundo fue que, en el diccionario de escritores ¿Quiénes escriben en Venezuela?, publicado en 2005, ella y yo aparecemos seguidos por el apellido, siendo además los únicos tereseños del libro, hermosa doble casualidad que marcó mi vida y mi aprecio por ella, a quien siempre quise conocer.

     Desde este humilde pueblo de Los Valles del Tuy que es Santa Teresa del Tuy, tu pueblo natal, del que nunca dudaste en reconocer que era tu origen, Elsa. Nunca te olvidamos y nunca te olvidaremos.

Fuentes:
* Barroso, Luisa: Entrevista a Elsa Morales. En Diario últimas Noticias. Domingo 13 de agosto de 2006. Págs. 56-57.
* Castro Uzcátegui, Roselia: Mateo Manaure y Elsa Morales, embajadores culturales. En Revista Fascinación. Domingo 22 de agosto de 1999. Año 10. Nº640. Págs. 30-31.
* Centeno, María: “Agarren a la india chavista”. http://www.rebelion.org
* Longo, Carmela: Comenzó exposición por Elsa Morales. En Diario últimas Noticias. Miércoles 27 de abril de 2005. Pág. 88.
* Morales, Elsa: Canto a la muerte de Aquiles Nazoa. Prólogo de Vicente Madrid. Editorial Síntesis Jurídica. Caracas, 1981.
* Morales, Elsa: La serpiente de la fatalidad o una canción desesperada. “El abismo memorioso del plano”, nota de Juan Calzadilla. Edición independiente. Caracas, 1982.
* Morales, Elsa: Un amor entre flores y pólvora. Caracas, 2003.
* Morales, Elsa: Helena Crucificada. Caracas, 2004.
* Morales, Elsa: Mi selva privada. “La oportunidad que tanto esperé”, nota de Ildemaro Torres. Tríptico. Exposición Mi selva privada. Galería Universitaria de Arte, UCV. Febrero, 2000.
* Rodríguez Carpio, Roxanna: Elsa Morales, su voz interior y otros espíritus. Folleto. Exposición Mi voz interior. Museo de Arte Popular “Bárbaro Rivas”. Petare. Octubre, 2003.
* S/A: Elsa Morales vuelve a hablar. En Diario 2001. Domingo 5 de octubre de 2003. Pág. 3.
* S/A: Elsa Morales celebra la vida. En Diario últimas Noticias. Domingo 18 de junio de 2006. Pág. 73.
* S/A: La pintora ingenua ya no dará más pinceladas. En Diario últimas Noticias. Domingo 4 de marzo de 2007. Pág. 71.
* Valderrey, Julio: Tereseños de exportación: Elsa Morales. En Revista Literaria ¿al vacío…?. Nº5, Año II. Santa Teresa del Tuy. Noviembre, 2006. Pág.-7.
* YA: Falleció la escritora Elsa Morales en Barquisimeto. Diario La Voz. Lunes 5 de marzo de 2007. Pág. 39
* Zambrano, Josefa: Elsa Morales, la imagen y el color en “Mi voz interior”. Entrevista. http://www.arteliteral.com. Ciudad Guayana, viernes 05 de enero de 2001.

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