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Un cristal de Río de Piedras (Cipriano Alberto Moreno)

      El Sistema Nacional de Imprentas es un proyecto impulsado por el Ministerio del Poder Popular para la Cultura a través de la Fundación Editorial El perro y la rana, con el apoyo y la participación de la Red Nacional de Escritores de Venezuela. Tiene como objeto fundamental brindar una herramienta esencial en la construcción de las ideas: el libro. Este sistema se ramifica por todos los estados del país, donde funciona una pequeña imprenta que le da paso a la publicación de autores, principalmente inéditos.

     Con estas palabras de carácter institucional del SNI, mostramos lo grandioso de la iniciativa del Ministerio de la Cultura que apoya, publíca y difunde la obra de autores desconocidos, en toda la geografía de Venezuela.

     Hemos querido recomendar esta hermosa obra literaria llamada Un cristal de Río de Piedras escrita por Cipriano Alberto Moreno, nacido en Ocumare del Tuy el año de 1935, docente y cantautor de joropo tuyero, autor de la letra de la famosa canción Canto al amanecer tuyero y con varias grabaciones en su larga trayectoria musical. Un cristal de Río de Piedras es un anecdotario donde Cipriano nos lleva a recorrer parte de la serranía del interior central venezolano, montados en el recuerdo de sus vivencias en ese hermoso pueblo, donde no sólo fue maestro, sino donde persigue el amor de una mujer de firmes convicciones, de amor puro y sincero, que moldeó el carácter del hombre, que definió el resto de su vida.

Portada de Un cristal de Río de Piedras,de Cipriano Alberto Moreno.Pulse acá para descargar Un cristal de Río de Piedras de Cipriano Alberto Moreno

En palabras del mismo Cipriano:

“En este texto la descripción es distinta porque es una autobiografía de mis andanzas juveniles y de lo que más embellece las páginas de este impreso: el amor. Esta obra es mi vida, mis locuras, mis correrías, transcurridas en lo más bello de mi vida, en esa fase o ciclo de tiempo cuando todo es ilusorio y esperanzador, cosa muy natural y frecuente en la juventud, que después que se va no regresa jamás, dejando todo expandido en las praderas del recuerdo. Por eso, considero a esta novela fuera de mi literatura y estilo de mis otras novelas, aunque aquí narro con lujo de detalles el verdadero amor de mi vida”.

     Es además Un cristal de Río de Piedras una valiosa obra de relatos de vida, de anécdotas colectivas, de vivencias personales y de pareja, que reflejan la vida en el Valle del Tuy de las décadas de los años 40 y 50 del siglo XX, así como también es un documento descriptivo de la geografía y de los diversos pueblos, caseríos y viviendas incrustados en la serranía del interior central venezolano y que hoy por hoy ya están desaparecidos como consecuencia de la creación del Parque Nacional Guatopo el año de 1958.

     Al recorrer los pasajes de esta novela autobiográfica se observa que Cipriano se esmera en descripciones de las faenas cotidianas de las mujeres, de cómo bajaban al río a lavar, de las maneras y modales al atender a los visitantes en las casas, los juegos, las tertulias, las reuniones familiares en torno a los aparatos de radio, de sus fiestas y bailes, del romance, en fin, es un viaje a un pueblo y a un tiempo, montados en el hermoso carro del amor, que nos conduce a esos Valles del Tuy, que aunque de tiempo pasado aún se mantiene fresco y cercano en el recuerdo de nuestros abuelos, tíos y padres.

Revista MATRIA

   El Grupo de investigación histórico – cultural de los valles del Tuy MATRIA, es un colectivo nacido de las inquietudes de un grupo de amigos de esta región del estado Bolivariano de Miranda, con intereses afines por la historia regional y local  y que desde hace ya algunos años se han venido desempeñando en distintas actividades, grupos, colectivos o de forma individual en pro de la investigación, compilación, escritura y difusión de la historia regional y local y las distintas manifestaciones culturales del Valle del Tuy.

     La REVISTA MATRIA tiene el reto de crear un vínculo entre el lector, sus recuerdos y la revista, por medio de artículos de investigación relacionados con lo más cercano al tuyero, es decir, su orígenes, sus poblados, sus haciendas, sus medios de comunicación, sus comercios, centros de distracción, parques, gente, la esquina, el barrio, la poesía, sus edificaciones, la iglesia… la MATRIA.

Promo Revista MATRIA

     Acá las puede usted descargar para su consulta:

Revista Matria Nº 1Pulse acá para descargar Revista Matria Nº 1

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Efemérides de los Valles del Tuy (Noviembre).

Por : Iván López

01/11/ ¿? – El 1 de Noviembre se celebra el día de todos los Santos, conocidos y no conocidos. El objetivo de esta celebración es compensar cualquier falta a las fiestas de los Santos en el año.

Esta es una festividad originaria de la Iglesia Católica, en la cual se pretende incluir a todos aquellos santos que no tienen una fecha propia dentro del calendario eclesial, usualmente se considera como un día no laborable. Su historia se desarrolla en tiempos bastantes remotos, puesto que al principio sólo los mártires y San Juan Bautista tenían un día especial para ser honrados, sin embargo, en la medida en que fue aumentando el número de santos se consideró establecer un aniversario común para todos los santos, en que se estableció el 1 de Noviembre como la fecha adecuada para dicha celebración.

02/11/¿? - El Día de los Fieles Difuntos o de los Muertos, tiene como finalidad honrar a los seres queridos, amigos y desconocidos que han fallecido. Venezuela, es uno de los países latinoamericanos que celebra este día, en el que la población venezolana se prepara desde horas tempranas de la mañana con la finalidad de adquirir los ramos de flores que adornarán las tumbas de sus seres queridos.

05/11/1878 – Nacimiento en Cúa del poeta Juan España Delgado, escritor nativista, poeta, servidor público. Su Antología Mi Tierra es una obra de consulta necesaria dentro de la literatura venezolana.

Juan España DelgadoPoeta Juan España Delgado

10/11/1921 – Muere en Caracas el General Francisco Tosta García hijo ilustre de Charallave, político, militar venezolano y candidato presidencial. Se destacó también como escritor costumbrista, historiador, periodista y novelista. En 1901 fue representante del estado Miranda en la Asamblea Nacional Constituyente y vicepresidente de la misma. Senador por Carabobo (1904); fue representante de Venezuela en el Congreso Bolivariano reunido en Caracas en 1911 y miembro del Consejo de Gobierno (1913). Los últimos años de su vida los dedicó a la Academia Nacional de la Historia de la que fue electo individuo de número en 1906 y en la cual se incorpora el 25 de marzo de ese mismo año. Su trabajo de incorporación versó sobre el Congreso de Panamá.

Francisco Tosta García, Imagen tomada del Cojo Ilustrado Nº 69 del 1 de Noviembre de 1894General Francisco Tosta García

13/11/1625 – Ese día de 1625 llegó a Ocumare del Tuy la primera imagen de San Diego de Alcalá. Esto según lo expresado por el cronista Juan José Flores, en su artículo Fundación de Ocumare del Tuy.

13/11/2013 – Celebración de las Fiestas Patronales de Ocumare del Tuy, en advocación a San diego de Alcalá Patrono principal de esta población de los Valles del Tuy.

Fiestas Patronales de Ocumare del Tuy en honor a San Diego de Alcalá, Foto de Revista Élite del 26 de Noviembre de 1927.Fiestas Patronales de Ocumare del Tuy en honor a San Diego de Alcalá, Foto de Revista Élite del 26 de Noviembre de 1927.

13/11/1872 – Son colocados en el Panteón Nacional por orden del ilustre americano presidente Antonio Guzmán Blanco, los restos del Valiente Ciudadano el General Ezequiel Zamora Correa.

Ezequiel Zamora con Sombrero y Quepis por Carlos Vargas (Óleo sobre tela, 1992)Ezequiel Zamora Correa.

22/11/1822 – el General José María Carreño es nombrado como el primer intendente del Istmo y gobernador de la Provincia de Panamá, después que desde el 28 de noviembre de 1821, en un cabildo abierto en la ciudad de Panamá, se proclama la “Independencia de Panamá”. Pero la falta de presupuesto, el poco armamento militar con el que se contaba y la inseguridad de ser reconquistados por España, pone en peligro el seguir con la aventura independentista del istmo, por lo que se proponen la unión con algunas de las nuevas naciones americanas, finalmente de manera voluntaria, mediante el voto popular y aprobación de toda la población, se decide la Unión voluntaria a la Gran Colombia de Simón Bolívar, unión que fue motivada debido a la gran admiración y liderazgo de Bolívar en las campañas independentistas del Sur de América.

Gral. José María CarreñoGeneral. José María Carreño

23/11/1990 –  Muere en Caracas Baudilio Díaz Seijas, cueño de nacimiento y afamado beisbolista, a los 11 años en 1964 se inicia jugando en el equipo de beisbol infantil del Grupo Escolar Cristóbal Rojas de Cúa, ese mismo año de 1964 entra a formar parte de la organización Los Criollitos de Venezuela, continnua entrenando y su oportunidad llega con el “scout” de los equipos del norte Billy Peaffen, quien firma a Baudilio con autorización de su padre, por ser menor de  edad, para que se integre a la Organización Los Medias Rojas de Boston y al mismo tiempo se integra al equipo de Los Leones del Caracas como “Catcher” suplente durante las temporadas 1971 a 1973 y  termina su carrera como grande liga con los Rojos de Cincinnati en 1989.

Baudilio Díaz al bateBaudilio Díaz al bate

Efemérides de los Valles del Tuy (Agosto)

Por: Iván E. López C.

02/08/1884.- Nace en Caracas Rómulo Gallegos, escritor, educador, político y Presidente de la República (febrero-noviembre 1948), quien se casa con Teotiste Candelaria Arocha Egui, natural de Charallave, Rómulo Gallegos luego estando en la “Hacienda Cantarrana” (de propiedad de su esposa) que se encontraba ubicada en el actual sector de Pitahaya del Municipio Cristóbal Rojas (Charallave, Valles del Tuy), se inspira en una planta de Malanga del tipo trepadora o enredadera, para escribir su famosa obra “La Trepadora”  publicada el año de 1925.

Doña Teotiste Arocha y Romulo Gallegos, Foto de José María Mosqueira Manso en Pontevedra, España.  imagen tomada de www.galizacig.comDoña Teotiste Arocha y Romulo Gallegos, Foto de José María Mosqueira Manso en Pontevedra, España. imagen tomada de http://www.galizacig.com

07/08/1919.- Nace en el caserío Aguadulce, en las cercanías de Sácua, jurisdicción de Cúa, Juan Alberto Paz (Juber), escritor y poeta de los valle del Tuy, entre sus múltiples obras destaca la Novela titulada “La Catira Hortensia Luna”.

JUAN ALBERTO PAZJuan Albeto Paz (Juber).

15/08/1849.- Se le encomienda al para entonces Primer Comandante de Milicias Ezequiel Zamora Correa trasladar desde Macapo hasta Caracas, en calidad de prisionero de guerra al General José Antonio Páez, ex-presidente de la República, quien se había alzado en armas contra la presidencia del General José Tadeo Monagas.

Ezequiel Zamora - copiaGeneral Ezequiel Zamora Correa.

17/08/1929.- Nace en Santa Lucía del Tuy, Santiago Navas Morales, sastre, comerciante, contabilista, periodista y primer cronista oficial del pueblo de Santa Lucía del Tuy, Escribió para los diarios El Universal, La Religión, Pantalla, La Voz  entre otros y promovió la creación de “El Deportivo Luciteño (1962), El Telón (1975), El Candil (1972). Se destacó dentro de la crónica tuyera al escribir, “Santa Lucía su Gente y sus Anécdotas” 1.971 y “Santa Lucía de Pariaguán” (Coautor). 1.982.

Santiago Navas MoralesSantiago Navas Morales (Ex-cronista de Santa Lucía del Tuy) 

19/08/1809.- Don Simón Bolívar dirige una comunicación al gobernador y capitán general Don Vicente de Emparan y Orbe, en protesta de unos requisitos exigidos por el ayuntamiento para recibirse como TENIENTE JUSTICIA MAYOR DEL VALLE DE YARE, en el cual expresa:

“…me veo en la necesidad de reclamar esta providencia quejándome del desaire que se me ha irrogado, y haciendo presente que no hay ley ni disposición alguna que ordene el requisito o ceremonial de haber de visitar en persona a los regidores para recibirse los tenientes en el Cabildo y que es una costumbre abusiva y embarazosa, que no ha tenido otro principio que la arbitrariedad de los capitulares,…”.  

Simón BolívarSimón Bolívar.

20/08/1894.- Para ese día son reanudadas las relaciones Diplomáticas entre Venezuela y Holanda, Firmándose un tratado en la Haya, esto debido a las mediaciones realizadas por el General Francisco Tosta García, nacido en Charallave y que desempeñaba funciones como “Enviado Extraordinario de la República de Venezuela ante los Países Bajos”.

Francisco Tosta García, Imagen tomada del Cojo Ilustrado Nº 69 del 1 de Noviembre de 1894Francisco Tosta García, Imagen tomada del Cojo Ilustrado Nº 69 del 1 de Noviembre de 1894.

25/08/1883.- El gobierno de Antonio Guzmán Blanco dictó ese día un decreto que ordenaba de forma precisa los estudios y construcción de una vialidad férrea que comenzaría en Caracas, pasaría por Petare, Santa Lucia, Ocumare y finalizaría en Cúa, a ese vía férrea luego se le conoció como el “Ferrocarril Central de Venezuela” que contó con 18 estaciones desde Caracas hasta Ocumare del Tuy.

DSCF0447aMapa de Ruta del Ferrocarril Central de Venezuela.

30/08/2013.- Conmemoración de las fiestas patronales de Charallave en Advocación a la Virgen de Santa Rosa de Lima, el pueblo de Charallave fue fundado en 1681 por el Padre Cirilo de Otoniente, con el nombre de Santa Rosa de Lima, más tarde fue repoblada por el Padre Salvador de Cádiz en el lugar que hoy conocemos como Plaza Vieja o Plaza Páez, en 1880 se quemó la iglesia, por lo cual tuvo que ser refundada en el lugar que hoy ocupa la nueva Iglesia Santa Rosa de Lima, es importante saber que en Charallave se han construido cuatro templos, los tres primeros estuvieron en la Plaza Vieja y el último ubicado en el lugar que hoy ocupa, se empezó a construir en 1841, tardando aproximadamente 54 años para ser terminado, siendo bendecida el 7 de diciembre de 1880, la primera misa celebrada en ese templo se realizó el 30 de agosto de 1896.

Iglesia Santa Rosa de Lima y plaza Bolívar de Charallave.Iglesia Santa Rosa de Lima y plaza Bolívar de Charallave. Foto cortesía de lagranciudad.net

La Parranda de San Juan en Santa Lucía del Tuy.

Por: Juan Ramón Ávila.

Fiesta que se celebra en honor a San Juan “El Bautista”, cuyo día principal es el 24 de junio.

     Según se narra a través de las generaciones pasadas, esta fiesta se origina en los días de la época colonial, donde los amos (blancos criollos) dueños de las haciendas cedían un día libre a los esclavos para festejar, lo hacían en honor a este santo y cantaban al ritmo del tambor, con las raíces que habían traído del Continente Africano, tomaban aguardiente, bailaban y dentro de los cantos habían letras de protesta por el mal trato e injusticias a los que eran sometidos.

    San Juan fue el que abrió el camino para la llegada de nuestro señor Jesucristo, predicó y bautizó en el río Jordán a Jesús, la humanidad necesitaba ese ejemplo divino… El 24 de junio los  tamboreros, cantadores, bailadores, promeseros y pueblo en general se apersonan con alegría sanjuanera, se desbordan en la calle para gozar sanamente.

San Juan Iglesia de Santa Lucía, 1872.San Juan Iglesia de Santa Lucía, 1872.

 ¿CÓMO SE CELEBRA EN SANTA LUCÍA?

     Todos los años se oficia una MISA SOLEMNE.  La imagen del santo es sacada en Procesión alrededor de la Plaza Bolívar del pueblo, acompañados con repiques de campana, toques de tambores, estallidos de cohetes y hermosas mujeres con sus vistosas faldas floreadas a combinación con sus blusas blancas… Hecho el recorrido el santo es conducido de vuelta a la iglesia para finalizar la ceremonia religiosa, se representa el simbolismo del bautizo con aguardiente para que siga la fiesta popular “San Juan El Bautista” entra al templo y “San juancito  El Parrandero” continua la fiesta. 

Procesión de San Juan en Santa Lucía.Procesión de San Juan en Santa Lucía.

DESCRIPCIÓN DEL SAN JUAN LUCITEÑO. 

     La imagen de San Juan fue elaborada hace más de 129 años por el Sr. Luis Alberto Espinoza, por encargo de la madre del Sr. Eduardo Rodríguez (q.e.p.d.) quienes en épocas anteriores organizaban la parranda… Mide 90cms de alto, acompañada de una oveja, en la mano izquierda lleva una bandera con los colores rojo y verde, junto a los pies se encuentra un libro…   “El Parrandero” es de menor altura trae un sombrero de ala ancha rojo y verde, una bandera en su mano izquierda, trae verde con apliques rojos, una capa con la misma combinación… La imagen va colocada sobre una mesita, cuyos bordes están cubiertos con faralá (faralaos) rojos y verdes… Al San juancito se le baila y se le canta al ritmo de los tambores, los promeseros son los encargados de conducirlo sobre la cabeza durante el tiempo que dura la fiesta, hoy día pueden ser hombres o mujeres… Los participantes danzan y gozan y tocan por devoción en pago de alguna promesa cumplida, otros intervienen sencillamente por diversión. Los parranderos recorren las calles y visitan las casas de los promeseros, amigos y conocidos, entregando la bandera al cabeza de hogar, allí se atiende y agasaja con bebidas o dinero en efectivo como contribución a la fiesta.  Los toques o sones de tambor más conocidos en el pueblo Luciteño son: “El Caminero”, “El Redondo”, “La Yinca”, “El Corozo” y la “Pica Pica”. 

“Toloololé, tolololé, tolololá

como soy parrandero,

ninguno lo va a negar”.

Procesión del San Juancito en Santa Lucía.Procesión del San Juancito en Santa Lucía.

BAILE DE TAMBOR TUYERO.

     Se manifiesta de varias formas… “El Caminero” lo entonan dos cantantes de adelante por turnos, hombre y mujer y un coro les contesta ye, ye, ye, ye, ye, ye, ya… y se tongonean al ritmo del tambor de dos o tres golpes; luego llega el momento y se hace una rueda, parándose a “El Redondo”, las mujeres hacen fila de un lado y los hombres del otro, entonces le toca al jefe de la parranda abrir el camino y sale sombrero o pañuelo en mano doblando las rodillas y al compás del tambor e invita a la primera mujer que al levantarse el vestido acosa al bailarín ofreciéndole sus caderas como carnada de fuego para luego meterle una zancadilla y continuar con el baile, una nueva pareja brinca al redondel, a veces un hombre rueda por el suelo y la mujer lo ventila con su falda mostrándole una vista de sus piernas.  Continúa la contorsión al ritmo del tambor y la mujer estrecha al hombre con el trasero… “Al que no lo tumba, vuélvelo a tumbar”; pero este se sale porque  es una trampa para echarlo a rodar, lo cual constituye una gran alegría de los bailadores y emociona al público que no baila pero acompaña la parranda durante el día y la noche en la que se entregan una gran fiesta del folklore tuyero y mirandino… “La Pica Pica”, consiste en simular que le cayó pica pica y se sacuden con fuerza hasta caer al suelo, lo cual es celebrado con gran algarabía… Las parrandas, más famosas que llenaron toda una época fueron:

     En La Vega: José María Rodríguez, Eduardo Rodríguez, Tomasito Rodríguez, Eduardo Hernández, Luisito Rodríguez, Tomás Rodríguez “Cuchillo”, Luis Lovera, Heliodoro Gómez, Baudilio Méndez, Pilar Piñango, Dominga y Emiliana Sifontes, Zoa Hernández, Luciana Hernández de Ojeda, Blascina Pereira, Catalina Hernández, María Scott, Federico Palacios “Pata e Mono”, Maximina e Irene Méndez y José Cisneros.

     En Tun Tun: Sabino, Jesús y Rafael Navas, Ricardo Barrios, Martínez Aguilar, Blas Castillo, Manuel Monsalve, Julio Bolívar, Julian Naguanagua, Cirilo Correa, Pastor Velásquez, Santos Echenique, Luis Nava, Ernestina González, Isabel Mondragón, María Bolívar, Hermanas Bolívar, Julia Villegas, Elba Correa, María Díaz, Jacinto “Tico” y Antonio “Toño” Bolívar.

    En Pueblo Arriba: Abel Franquiz, Dionisio González, Felipe González, Alfonso González, Erasmo Martínez, Pablo Martínez, Domingo y Víctor Aramburu, Yiyo, Luisa y Ana María Machillanda, Felipa y Modesta Mejías, Francisco Daniel “Maestro Pancho”.  En Las Adjuntas: José Pereira, Hildo y Juan Durán, Antonio y Emilio Gómez, Gabriel y Andrés Vegas, Juan Navarro, Julio Fernández, Juan Bedo Palacios, Hermanas Pereira, Hermanas Gómez, Hermanas Volcán.

     Otros Conocidos: Nicolás Espinoza, Domingo y Manuel Martínez “Los Muertos”, Juan Velásquez “Choreto”, Rómulo Planchard, Carmen Rodríguez, Juan Luis ávila, Lesbia Gómez, Helena Centeno, Milagros y Liliana Machillanda y muchos que se escapan a la memoria.

     En Soapire: Jorge, Tomás, Miguel y Alfonso Sandoval, Francisco Cambera, José Rosario Cisneros, Jesús María y Mercedes Pino, Santiago y Eduardo Rodríguez, Basilio Tovar, Isabel Pérez, Luisa Sandoval, Matilde Ramírez, Sofia Barrios, Antonia Rodríguez, Gregoria Coronel, Milagros Marín, Luisa, Rodolfo, Odalis y Cecilia Pino, Dignoris Sosa, Alejandrina Isturiz, Martha Gutiérrez, Saida Guzmán, Raiza Osorio, Domingo Tovar, Marycarmen Alfonso, Rosario Guzmán, Omar Acosta, Julio Ramírez, Segundo Marín, Jerónimo Rivas, Encarnación Vielma, Vestalia, Juana y Irene Díaz, Genara Coronel, Leopoldo Muñoz, Sr. Chacoa  y así, se seguirán escribiendo la historia de esta tradición con sincretismo popular y religioso. 

Vestimenta típica para bailar al ritmo del tamborVestimenta típica para bailar al ritmo del tambor.

EL VIEJO SAN JUAN DE SOAPIRE.

     Quiero aprovechar la oportunidad para darles a conocer un material de investigación muy valioso firmado por Carlos Chacoa Arguinzones y otros… Se refiere a los orígenes de la conocida población de SAN JUAN DE SOAPIRE, según acta que reposa en los archivos del Registro Municipal de Caracas, Libro “Tierras”, tomo 4, año 1.730, varios miembros de la Compañía Guipuzcoana, junto con un grupo de esclavos tomaron las tierras de Soapire el 16 de junio de 1.730 con el fin de explotarlas, ya que las mismas eran propias para el cultivo del añil y otras especies, como la yuca que le extraían el almidón y era enviado a España. Las primeras familias los Blandinez, los Romero, los Días, los Pedrozas, los Riveros, los Barrios y otros… Se erigieron como fundadores y le pusieron por nombre SAN JUAN DE SOAPIRE.

     Los predecesores indígenas de estas tierras ya hacían sus actos festivos con tambores y flautas, esas costumbres se modificaron con la llegada de los negros esclavos, así apareció un tambor hindú traído de áfrica, bajo este influjo se alegraban y emborrachaban, ese tambor hindú da origen al que se toca hoy en día,  llamado yinca o tambor redondo… Desde aquellos remotos tiempos precoloniales se vienen celebrando los tambores de Soapire en honor a San Juan Bautista, donde los amos daban un día libre a los esclavos para celebrar, cantar, bailar, bajo el influjo del rítmico tambor africano… El 23 de junio de 1.960 fue traída por primera vez a Soapire la imagen de San Juan Bautista, donada por el Sr. Carlos Chacoa, viejo dirigente agrario.

El Burro Tuyero.

Por: Manuel V. Monasterios G.

     Desde la época colonial los burros del Tuy tenían fama de ser  excelentes medios de carga por su fuerza y docilidad. Famosos fueron los criadores de burros de Tácata y Ocumare, los  arrieros  eran responsables de transportar toda la producción agrícola y pecuaria del Tuy a Caracas y de la capital  a éstos valles, las exquisiteces que venían del extranjero, como la harina de trigo, el queso amarillo, las sardinas y las telas, botones e hilos  para elaborar los trajes, liquiliques, camisones y polleras. Todo circulaba a lomo de burros enjalmados.

Caminos Venezolanos Arreo de Burros en 1920 - tomado de Miguel Tinker.comCaminos Venezolanos Arreo de Burros en 1920 – tomado de Miguel Tinker.com.

     Tener burros significaba tener dinero y prestigio, un arreo de 12 burros era un capital para la época, esa profesión de arriero la acabaron los autos y camiones, lo mismo ocurrió con el ferrocarril de Caracas a Ocumare que había aliviado el trabajo de los reputados burros tuyeros.

      Definimos el burro científicamente  como asno, burro o jumento, si es joven pollino   (Equus africanus asinus)  de la familia de los équidos. Domesticado en África a principios del V milenio antes de Cristo, por cierto Jesús entró en Jerusalén para cumplir su Misión Divina  en el lomo de un burro y es recibido con palmas, con lo cual origina la conmemoración del Domingo de Ramos de la Semana Santa. El Génesis no aclara el medio utilizado por Caín para dar muerte a su hermano. Probablemente se deba a una confusión con el pasaje bíblico donde Sansón acaba con un ejército filisteo armado con una quijada de Burro.

     El burro desde épocas inmemoriales ha sido calumniado utilizándolo como símil o  el  símbolo de la ignorancia. En  una obra de Sueños de una Noche de Verano, el burro es un personaje interesante, otras obras de la literatura universal como EL Burro Flautista de Iriarte. En la obra Pinocho los niños visitaban una isla de juegos y se convertían en asnos. El burro ha sido un personaje simbólico desde Los Veda hasta llegar  a García Márquez, pasando por el famoso personaje Sancho Panza de Don Quijote, quien acompañaba al caballero de la triste figura en  su  jumento que llamaban El Rucio.

     Es famoso el burro Platero, de la obra de Juan Ramón Jiménez “Platero y Yo”. En el Libro de 1945 “Rebelión en la Granja” de George Orwell, el burro Benjamín representa a la clase intelectual, consciente de la manipulación de Napoleón, pero que no se hace parte de la crítica, por lo que manifestaba que los Burros viven muchos años. El asno es el animal que simboliza al Partido Demócrata de los Estados Unidos. El Dr. Fermín Luque recoge en uno de sus libros de tradiciones charallavense  la historia del “Burro Mentol”

BURRO Y CAMPESINA.BURRO Y CAMPESINA, oleo – Tomado de mirarte.blogspot.com.

     Uno de los primeros joropos tuyero que se llevó al acetato en discos de 78 r.p.m. se llamó La Burra en la voz del fallecido “cantador” Quintín Duarte. Que decía: Joy  soo joy soo que la burra me tumbó”

ARREO DE BURROS 1910Arreo de Burros entrando a Caracas, año 1910.

     Para terminar me refiero a dos hechos históricos de ayer.  En la Caracas de 1815, por escasez de carne de vacuno generada por la guerra de Independencia, el Capitán General Salvador de Moxó y Cuadrado obligó, por decreto, a comer burro a los caraqueños. A comienzos de la década de los cincuenta, por el exceso de burros desocupados a unos italianos sin escrúpulos, beneficiaban (mataban) burros clandestinamente y los vendían como carne de ganado, Este hecho inspiró un joropo tuyero  cantado por el gran “cantador cueño”: Pancho Prin que decía: “Yo tenía mi burro cano y me lo mató un italiano”.  El burro siempre se mantendrá vigente mientras exista quien cometa dislates al hablar o escribir.

CRONISTAS MEMORABLES DE LOS VALLES DEL TUY

Por: Isaac Morales Fernández

Rafael Fuentes González: Cúa, 24-05-1921 – Caracas, 30-07-1994. Comerciante y aprendiz de telegrafista, tempranamente se dedicó al estudio sistemático de la historiografía de su población. Fue cofundador de la Sociedad Bolivariana de Cúa y de la Asociación para el Rescate del Acervo Histórico y Cultural de los Valles del Tuy. En tal sentido, su labor cultural fue extensa a pesar de no haber podido publicar en vida. Su libro Pedacitos históricos de Cúa fue publicado postmortem en el año 2001.

Rafael Fuentes GonzálezRafael Fuentes González.

Narciso Simón Rodríguez Guevara: Ocumare, 29-10-1923 – Guatire, ???? Educador de vocación y poeta. Ejerció la docencia tanto en su pueblo natal como en la población de Guatire, donde finalmente se radicó en los años sesenta, pero manteniendo siempre estrecha relación con los Valles del Tuy. Publicó Retazos. Microbiografía de Ocumare del Tuy en 1954, los poemarios Mechón de oro, Retazos líricos y Caminos, la novela Huellas de olvido y el ensayo histórico El hombre venezolano y su historia.

Narciso Simón Rodríguez GuevaraNarciso Simón Rodríguez Guevara.

Juan José Flores: Turmero, Estado Aragua, 12-06-1926 – Ocumare del Tuy, 22-02-2004. Residenciado desde muy joven en Ocumare del Tuy, ha sido hasta ahora el primer  Cronista Oficial del Municipio Tomás Lander. Formó parte de la Sociedad Bolivariana del pueblo de Ocumar del Tuy y de la Sociedad Bolivariana de Venezuela, así como también formó parte de la junta directiva de la Sociedad de Cronistas del Estado Miranda. Publicó los libros históricos Ocumare del Tuy y Recopilación de la parroquia eclesiástica San Diego de Alcalá, entre varios otros. Ocumare del Tuy aún recuerda al Gran Maestro.

Juan José FloresJuan José Flores.

Manuel Germán Díaz Freites: Agua Blanca, Estado Portuguesa, 27-07-1926 – Santa Teresa del Tuy. Luego de una carrera en la educación y en la justicia, se mudó a Santa Teresa del Tuy en los años sesenta para trabajar como tesorero del Consejo Municipal y secretario del juzgado de esta población. En Santa Teresa se dedicó a la investigación de los temas locales, convirtiéndose rápidamente en una referencia para todos los investigadores de la época, por lo que fue considerado entonces como el primer cronista de la población. En 1971 publicó el libro Santa Teresa del Tuy por la Asamblea Legislativa del Estado Miranda, en el marco de la celebración del bicentenario de la elevación de este poblado a Parroquia. Otras entrevistas y conversaciones con él están reseñadas en buena medida en la tesis de 1989 Valles del Tuy medio, su geografía, historia y folklore en la parte correspondiente a Santa Teresa del Tuy, a cargo de Yrene Fernández.

Adolfo Angulo Pérez: Cúa, 27-09-1927. Fue el cronista oficial de esta población desde 1975, aunque está jubilado debido a su avanzada edad. Fue concejal de su población y esencialmente escritor colaborador para varias revistas y periódicos de diferente índole en los Valles del Tuy. Fue miembro fundador de la Sociedad Bolivariana de Cúa en 1980 y ha sido condecorado repetidas veces por su larga y amplia trayectoria investigativa. Publicó los libros A 307 años de la fundación de Cúa; Cúa de ayer, Cúa de hoy y de siempre; 25 bellos motivos de Cúa, 12 grandes hijos de Cúa. También ha escrito novelas que han sido parcialmente publicadas y muchos otros libros breves sobre la historia de la población, convirtiéndolo hasta ahora en el cronista más prolífico del Tuy.

Adolfo Angulo PérezAdolfo Angulo Pérez.

Santiago Navas Morales: Santa Lucía, 17-08-1929 – 04-04-1995. Sastre, comerciante y luego periodista devenido finalmente en Cronista Oficial de su población, ya que adquirió reconocimiento inmediato como el cronista más conocido y conocedor de los Valles del Tuy al publicar en 1971 Anécdotas y gente de Santa Lucía, libro que se constituyó en un hito entre los libros históricos sobre los Valles del Tuy por ser el primero de gran envergadura (más de 200 páginas), demostrando un profundo conocimiento sobre la historia de su terruño y que le sirvió precisamente para obtener el cargo oficial. Su actividad cultural fue extensa e incansable hasta el último día de su vida. También publicó Santa Lucía de Pariaguán.

Santiago Navas MoralesSantiago Navas Morales.

Francisco Barreto: San Francisco de Yare, 04-09-1930. Primer cronista oficial de su población, su labor investigativa llevada a cabo de manera autodidacta le ha servido para ser hoy el más antiguo cronista oficial activo de los Valles del Tuy (desde principios de la década del 70). Trabajó en la educación sanitaria por más de treinta años. Publicó en 1972 el poemario Mensajes y poemas, así como numerosos folletos y libros de bolsillo sobre la historia de Yare y de sus famosos Diablos Danzantes. Igualmente ha asesorado multitud de libros y enciclopedias sobre la cultura venezolana precisamente en las secciones correspondientes a su pueblo natal. Es también miembro de la Academia de la Historia del Estado Miranda.

Francisco BarretoFrancisco Barreto.

Fermín Luque: (Charallave, 1930) Periodista y Abogado, egresado de ambas carreras de la UCV. Dedicado a la vida política, promotor deportivo, escultor, poeta y finalmente Cronista Oficial de su población hasta la fecha de su separación de dicho cargo. Fue presidente del Centro de Historia del Estado Miranda, del Ateneo de Charallave, y de la Sociedad Bolivariana del Municipio Cristóbal Rojas, primer presidente del Consejo Municipal de Charallave, primer secretario del Colegio de Periodistas del Estado Miranda, jefe de prensa de la Asamblea Legislativa del Estado Miranda y colaborador para múltiples libros, revistas y periódicos relacionados con los Valles del Tuy. Es miembro de la Academia de la Historia del Estado Miranda, habiendo sido su Director en dos períodos consecutivos. Ha publicado casi una decena de libros relacionados con la crónica, así como la plaquette de poesía Oración a Bolívar.

Fermín Luque OlivoFermín Luque Olivo.

Juan Ramón Ávila: Caracas, 14-03-1944. Criado desde la niñez en Santa Lucía, Municipio Paz Castillo de los Valles del Tuy, es hoy el Cronista Oficial de esta población, sucediendo al desaparecido Santiago Navas Morales. Titulado Maestro Normalista en el Instituto Mara de Ocumare del Tuy, estudió luego Educación Artesanal en Caracas en los años sesenta. Fue Fundador del Centro Profesional Santa Lucía y obtuvo el título de Profesor en el Instituto de Mejoramiento Profesional del Magisterio. Jubilado de la docencia como Director del Liceo Dr. José F. Torrealba, se capacitó en Conservación del Patrimonio Histórico en el CELARG en 1997. Ha publicado cinco libros sobre la historia de la población luciteña, entre los que destaca la peculiar Historia de la música contemporánea en Santa Lucía. En 2006 fue nombrado Miembro Correspondiente de la Academia de la Historia del Estado Miranda.

Juan Ramón ÁvilaJuan Ramón Ávila.

Hilario Monterrey: Caracas. Desde muy joven, en 1950 habita en Charallave, dedicándose desde entonces a la investigación histórica. Fue nombrado Cronista Oficial de Charallave al salir jubilado Fermín Luque, a finales de los años noventa. Se ha destacado como locutor de un programa radial ya de gran trayectoria: “Las cosas de Hilario”. Aunque ha mantenido un trabajo radial de largos años, es gracias a sus constantes publicaciones hemerográficas que obtuvo el mérito de ser nombrado Cronista Oficial del Municipio Cristóbal Rojas.

Hilario MonterreyHilario Monterrey.

Manuel Vicente Monasterios: Caracas, 30-01-1945. Inicialmente instructor de Educación Física y especialista en natación a nivel universitario, egresó luego como Profesor de Castellano y Literatura del Instituto de Mejoramiento Profesional del Magisterio en 1978 y cursó estudios de Derecho en la UCAB. Fue directivo del Centro Profesional de Cúa y ejerció la docencia por años en distintos liceos del Tuy. Ha sido articulista para varios medios informativos tuyeros. Actualmente es presidente de la Asociación Civil Tucuy, dedicada a la investigación de la historia regional, y recientemente nombrado miembro de la Academia de la Historia de Miranda. Acaba de publicar su primer libro Cuentos de ayer, de hoy y de siempre. Leyendas y consejas de Cúa. Toda esta vasta actividad le hace ser merecedor del título de Cronista Oficial del Municipio Urdaneta, ya que luego de la reciente jubilación de Adolfo Angulo Pérez, nadie ha continuado en ese cargo.

Jesús Antonio Silva Irazábal: Santa Teresa del Tuy, 02-01-1948. Topógrafo de profesión, habiendo estudiado en la UNA y en el Colegio de Ingenieros, se dedicó al estudio historiográfico y cartográfico de su población natal. Logró con éxito dos publicaciones antes de ser nombrado Cronista Oficial del Municipio Independencia muy recientemente, para suceder a un brevísimo y nada memorable ni fructífero Alí Alemán, quien fuera cronista oficial de esta población durante unos pocos años. Entre las publicaciones de Jesús Silva Irazábal destacan Santa Teresa del Tuy. Cronología (con segunda edición revisada y aumentada) y Santa Theresa, más de 235 años, publicado hoy también en internet. Ha sido colaborador para muchos libros, revistas y periódicos relacionados con los Valles del Tuy. Publicó en 2002 sus páginas web Aspectos Geográficos e Históricos de las Tierras Mirandinas y Santa Theresa, más de 235 años. También ha sido nombrado recientemente miembro de la Academia de la Historia del Estado Miranda y forma parte de la Sociedad Bolivariana de Santa Teresa del Tuy.

Jesús Antonio Silva IrazábalJesús Antonio Silva Irazábal.

Estación Santa Lucía del Ferrocarril Central de Venezuela.

Por: Iván López

     Hace poco revisando el libro “Ferrocarriles en Venezuela (historia complicada)” publicado por el Instituto de Ferrocarriles del Estado el año de 2006,  con intenciones de encontrar alguna anécdota, comentario, imagen u otro referente para las investigaciones sobre las estaciones del Ferrocarril Central de Venezuela al Valle del Tuy, nos topamos con unas imágenes interesantes, pero igual de resaltantes son las palabras halladas en el prólogo, y que llaman mucho la atención, es tal vez,  porque comulgan con la visión trazada o que sentimos en nuestra búsqueda hacia la historia del Valle del Tuy, esas palabras son las del presidente del IAFE para ese año, Ángel García Ontiveros:

“Nos propusimos auspiciar cuanto permitiese atender y recoger las voces, lecturas e informaciones aprovechables, pero dispersas, con las cuales reconstruir nuestra historia ferroviaria. La de aquellos momentos esplendorosos del último tercio del siglo XIX.

 … Así lo siento debido al convencimiento de que contribuir a cubrir la carencia de textos de divulgación histórica e informativa que le permita a nuestro pueblo conocerse mejor, iguala la trascendencia de poner en circulación trenes modernos…”

    Desde Tucuy.wordpress.com compartimos este sentimiento de tomar y recoger las voces, lecturas, imágenes gráficas y toda información aprovechable del Valle del Tuy, que además sabemos muy, pero muy dispersa, para así reconstruir nuestra historia regional y local con bases un poco más solidas, no pretendiendo ser dueños de la verdad o imponer una verdad, sino compilarla, sistematizarla y difundirla a las actuales y nuevas generaciones y ser un punto de partida, o un referente para investigaciones más profundas.

      De este libro del IAFE se han tomado dos (02) fotografías que se presentan a ustedes con la intención de describir los rasgos de la ya lamentablemente desaparecida Estación Santa Lucía del FCV, en ese afán de mostrar a través de las imágenes gráficas, la historia o la crónica de los Valles del Tuy, legando y resaltando a las generaciones actuales y futuras lo que fue la existencia de esta importante vía férrea, hoy desaparecida casi en su totalidad.

Breve reseña histórica.

     Para la segunda mitad del siglo XIX se inicia en Venezuela las conversaciones, contratos y demás acciones con empresas inglesas, alemanas, francesas entre otras, para la construcción de nuevas rutas o caminos de acceso al resto del país y en especial de los llamados Caminos de Hierro (vías férreas), esto debido a la necesidad de ampliar, mejorar o de construir nuevos caminos entre Caracas y las regiones vecinas, entre ellas, La Guaira, La planicie de Barlovento, los Valles de Aragua, Los Llanos y por supuesto los Valles del Tuy, con el fin de optimizar la comunicación y la obtención o suministro de los recursos producidos en estas regiones y llevarlas hacia Caracas y la Guaira, Justamente el Ferrocarril de La Guaira a Caracas, es construido primero que el del Tuy, siendo aprobada su construcción el 22 de Octubre de 1880 por el Congreso Nacional con un contrato entre el Ministerio de Obras Públicas y el Ciudadano norteamericano General William A. Pile (quien luego constituyó la empresa La Guaira and Caracas Railway Limited), esta línea Férrea después de muchas vicisitudes y contratiempos, es inaugurada el 25 de Julio de 1882, siendo que la primera locomotora llegó de La Guaira a Caracas el 27 de junio de ese mismo año en sus pruebas.

     En los primeros años de la República, después de la guerra de independencia, en los Valles del Tuy las autoridades locales y los pobladores de los pueblos del Tuy deciden formar unas Juntas de Fomento para la apertura y construcción de nuevos caminos o mejorar los ya existentes entre y hacia Caracas, los Llanos, Barlovento y los valles de Aragua, desde los valles del Tuy a Caracas existían dos caminos que eran los principales, a saber, el que salía desde Charallave y atravesando la serranía media descendía luego al Valle de Caracas por el abra de El Valle – Hacienda Tazón y el segundo el que partiendo desde Santa Lucía remontando las Filas de Mariches y luego llegaba a Petare, Los palos Grandes hasta Sabana Grande.

     El ejecutivo nacional en conocimiento de la abundante producción agrícola y pecuaria de la región del Tuy, consideró pertinente retomar y fomentar la iniciativa de las autoridades y los pobladores del Tuy en materia de mejorar las rutas de comunicación y se lograron algunos avances en años posteriores, pero los conflictos militares causados por las constantes revueltas y revoluciones en el país terminaron por detener estos esfuerzos, sin embargo el gobierno nacional considera pertinente entonces la construcción de una vía férrea desde la ciudad de Caracas a cualquier punto de los pueblos del Valle del Tuy, siendo que esta idea de construir ese Ferrocarril cobra mayor importancia en el segundo gobierno del General Antonio Guzmán Blanco, éste entonces el 25 de agosto de 1883 dicta un decreto mediante el cual ordena el estudio y la construcción de una vía férrea entre Caracas y Santa Lucía, esto a través de crear una junta de fomento que se encargue de administrar los fondos destinados para las obras públicas, una vez realizados los estudios y entregados los informes, el 24 de Mayo de 1884 el Congreso de la República aprobó el contrato entre el Ministerio de Obras Públicas y Reginald Pringle quien luego crea la compañía The Venezuela Central Railway Company Limited.

     Al poco se inicia la construcción de esta vía férrea que luego se conocerá en la historia venezolana como el Ferrocarril Central de Venezuela, estableciendo como prioridad terminarla hasta Petare, sin embargo sería muy largo de explicar o narrar acá la cantidad de problemas financieros, laborales, contratiempos en la entrega de suministros  y materiales, adversidades y desastres naturales entre otros, por los cuales hubo que pasar para lograr construir la vía, lo cierto es que una obra pautada para ser concluida en tan solo tres (03) años sería realmente terminada en veintiséis (26) años, pues su conclusión hasta Santa Lucía se registró en octubre de 1910 quedando esta estación ubicada en 51,350 kilómetros desde Caracas, esta línea luego se prolongara por cuatro (03) estaciones más hasta Ocumare del Tuy, completando así 83,20 kilómetros de vía con un total de 18 estaciones y siendo concluido este tramo de Santa Lucía a Ocumare aplicando dieciocho (18) años más ya que fue terminado para octubre del año 1928.

DSCF0447aMapa de la Línea del Ferrocarril Central de Venezuela Tomado de José Murguey Gutiérrez.

     A pesar de haber sido terminada la vía férrea hasta Santa Lucía el año de 1910, se registra que el primer ferrocarril llegó a esa estación el 28 de Enero de 1911 y justo en febrero de ese mismo año se inicia la construcción de los edificios de las Estaciones de “Boca de Siquire” y “Santa Lucía”, esto lo podemos ver en un informe enviado por su administrador Albert Cherry al ministro de obras públicas, el cual va del tenor siguiente:

“Ferrocarril Central de Venezuela, Informe correspondiente al año de 1910.

Ferrocarril Central de Venezuela – Caracas: 8 de marzo de 1911 – Gobierno – No. 84.

Ciudadano Ministro de Obras Públicas.

Presente.

Ciudadano Ministro:

(…)

En el año de 1910 este ferrocarril ha sido prolongado desde Pichao, Kilómetro 45, hasta Santa Lucía, Kilómetro 51,350. Aunque el primer tren de pasajeros no corrió á Santa Lucía hasta el 28 de enero del presente año, se puede considerar el trabajo de Vía Permanente como perteneciente al año de 1910.

Actualmente se está procediendo á la construcción de los edificios para las dos Estaciones de “Boca de Siquire” y “Santa Lucía”.

(…)

Por la Compañía del Ferrocarril Central de Venezuela,

Albert Cherry”

Tomado de: Revista Técnica del Ministerio de Obras Públicas, Año 1°, No. 6, Caracas, Junio de 1911, pp. 291-292. 

      La inauguración formal de la estación de Santa Lucía sin embargo se realizó el 10 de noviembre de 1911 y contó con la presencia del para entonces presidente de la república de Venezuela General Juan Vicente Gómez, esto según informe de Albert Cherry al ministro de obras públicas en el que expresa:

“Ferrocarril Central de Venezuela, Informe correspondiente al año de 1911. 

Ferrocarril Central de Venezuela – Caracas: 12 de marzo de 1912. 

Ciudadano Ministro de Obras Públicas. 

Presente. 

Ciudadano Ministro: 

(…)

“En ese año (1911) quedaron concluidos los trabajos de la construcción de este Ferrocarril, hasta Santa Lucía y con fecha 12 de enero según oficio No. 75, tuve el gusto de darle el itinerario de los trenes hasta esa Estación. 

El Señor General Juan Vicente Gómez, acompañado de una selecta comitiva, nos honró con su presencia el día 10 de noviembre del año próximo pasado para una inauguración hasta Santa Lucía. 

(…)

Por la Compañía del Ferrocarril Central de Venezuela, 

Albert Cherry, Administrador” 

Tomado de: Revista Técnica del Ministerio de Obras Públicas. Año 2°, No. 22, Octubre de 1912, pp. 537.

Las Imágenes

     Como se dijo al inicio, son dos las imágenes o fotografías que se muestran en el presente artículo, de las mismas desconocemos su autor o autores, la fecha en que se tomaron, sus dimensiones, entre otros datos, es evidente que son originales en blanco y negro, pero lo importante o resaltante es que muestran escenas o estampas del Valle del Tuy y de su pasado ferroviario destacando principalmente en este caso la Estación del Ferrocarril Central de Venezuela en Santa Lucía del Tuy.

Estación Santa Lucía del FCV. Vía a CaracasEstación Santa Lucía del Ferrocarril Central de Venezuela, principios del Siglo XX. Sentido Valles del Tuy a Caracas.

     Esta estación quedaba en el kilómetro 51,350 de una línea de 83,200 kilómetros en su totalidad, era la décimo quinta (15) desde Caracas, la misma consistió en una construcción de adobes de barro y ladrillos de arcilla, sobre una base de piedras, con las divisiones internas en madera y el techo con vigas y láminas de madera sobre las cuales se colocaban tejas cuadradas de madera superpuestas unas con otras,  en la primera foto que presentamos se observan estos detalles descrito y además la disposición de las puertas, se dejan ver dos de ellas en un extremo de la estación que dan acceso se presume parecida a la de (Santa teresa del Tuy) a oficinas con una profundidad de 3 x 3 metros separadas por tabiques de madera, luego con una puerta de acceso a la zona de carga o de almacén interno, lugar donde luego se abre una puerta corrediza de doble hoja que da oportunidad de realizar la carga al vagón o al carro de cargas del tren, mediante una rampa, de forma lateral a la estación y recorriendo toda su extensión se observa un corredor, cubierto por un techo tipo alar donde los pasajeros se guarecían ya del calor o de la lluvia en su momento, destacaba en ésta, que el acceso era sólo por un lado de la misma, en otras como Yare o Santa Teresa (que aún están en pie) se accedía por ambas caras de las mismas.

     Sorprende en las imágenes ver la libertad con la que los peatones caminaban por las líneas o muy cerca de estas, incluso las fotos son tomadas en medio del tendido de la línea. Como dato interesante en el libro “Anécdotas y Gente de Santa Lucía” de Santiago Navas Morales, éste recoge que: “En la década de 1940 el Jefe de la Estación era Cipriano Rozaza y el Cambiador de vías Norberto Hernández”, además indica que el señor Claudio García encargado de la estación de Arenaza, que “el último autovía subió a Caracas exactamente el 8 de Julio de 1954”, mostrando así esa cercanía del ferrocarril con los pueblos y sus gentes. 

Estación Santa Lucía del FCV, Vía a Santa Teresa del TuyEstación Santa Lucía del FCV, principios del siglo XX, sentido a Santa Teresa del Tuy.

     En esta segunda imagen se aprecia claramente el corredor o anden de la estación, así como la vía de espera o carga de los vagones, destaca sobre el andén una lámina de madera o metal recostado sobre el vagón a manera de rampa para aligerar la subida de materiales a éste, se pueden observar además personas sobre algún tipo de banco, los cuales generalmente se realizaban en concreto y se ubicaban en las estaciones, a cada extremo de la estación sobresalen dos (02) postes al parecer de concreto que tal vez eran de teléfono o del telégrafo, sistema de comunicación necesario y que se fijaron generalmente en las mismas rutas de los ferrocarriles por lo fácil del acceso a la colocación y al mantenimiento que se realizaba posteriormente de ese servicio. Era una estación amplia y si se quiere más grande que las que aún susciten, en comparación con lo que se detallan en fotos y las que hoy aún se pueden visitar.

     Actualmente en este espacio se encuentra ubicada la estación de Policía del Municipio Paz Castillo y de la misma solo se pueden observar algunas ruinas ubicadas en el vivero del parque ecológico cercano al lugar, en la calle llamada “La Línea” se puede ver los restos de un acueducto que conducía agua a la estación  y  una cortina de metal que permitía regular o limitar el flujo del agua, lamentablemente hoy convertido en desagüe de aguas servidas.

Conclusiones.

         De haber sido una de las líneas ferroviarias más importantes de Venezuela por su significado en el momento de su planificación, no comprendemos como pudo permitirse su casi desaparición total en menos de 20 años, sorprende ver que se tardó más para construirlo que para desvalijarlo ya que su construcción tardó casi 45 años, esto ante la mirada impávida de los gobiernos de los años de 1959 a 1975 aproximadamente.

       Creo debe existir alguna forma de preservar lo que aún queda y fomentar su difusión y dar a conocer ese pasado, tal vez hasta proyectar la recuperación de algún tramo con fines recreativos o turístico, y por qué no, crear un proyecto de comunicación interno de los pueblos del Tuy mediante una ruta ferroviaria por los mismos espacios por donde pasó la antigua.

       No es nostalgia o un lamento de lo perdido, sino el traer a la actualidad un pasado con el ánimo de darlo a conocer, para crear conciencia y tal vez inspirar proyectos viables y sustentables que permitan realmente mejorar la situación de vida de las poblaciones del Tuy.

Fuentes Consultadas:

Murguey Gutiérrez, José, “Construcción, ocaso y desaparición de los Ferrocarriles en Venezuela”, tomo I, Fundación Editorial el Perro y la rana, Caracas, 2007, 336 pp.

Navas Morales, Santiago, “Anécdotas y Gente de Santa Lucía”, publicaciones del ejecutivo del Estado Miranda, Los Teques, segunda edición, 1992, 205 pp.

Schael, Alfredo, “Ferrocarriles de Venezuela, historia complicada”, primera edición, Instituto Autónomo de Ferrocarriles del Estado, Caracas, Venezuela, 2006, 304 pp.

Especial agradecimiento por los datos de la revista del Ministerio de Obras Públicas suministrados por Ernesto Roa, del grupo de Facebook “Gran Ferrocarril de Venezuela”.

Guatopo: Yacimientos de Oro y la Conquista.

Por: Sixto Laya Gimón.

INTRODUCCIÓN:

     En las crónicas de la conquista y colonización del territorio de la otrora Provincia de Venezuela, se nos presenta una concisa visión de cómo el oro (Aurum del latín y Aurós del griego) se transformó en argumento incitador para la conquista y los descubrimientos.  El principal objetivo de los primeros  invasores europeos, era la localización y rápida explotación de minas de oro y plata  que pudieran estar ubicadas en los inexplorados territorios  de la costa septentrional de Suramérica, conocida  para ese entonces como “Tierra Firme”. En el presente estudio, daremos una rápida mirada a las aventuras de los primeros  europeos “buscadores de oro”, en la región centro norte costera de la naciente Provincia de Venezuela, donde geopolíticamente están enclavadas las subregiones del Tuy y la del Orituco, refiriéndonos muy especialmente  al territorio que hoy ocupa el Parque Nacional Guatopo, como lo veremos más delante.

Cuenca del Caribe.Cuenca del Caribe. FUENTE: Elaborado por el autor en base al análisis documental consultado.

ANTECEDENTES:

     La incorporación de las “Indias Occidentales” a la Real Corona de Castilla fue proclamada por Carlos V, en 1519: “Por donación de la Santa Sede Apostólica y otros legítimos títulos somos Señor de las Indias Occidentales, Islas y Tierra Firma del Mar Océano, descubiertas y por descubrir; y están incorporadas en nuestra Real Corona de Castilla” [Recopilación de las Leyes de Indias (1680): Libro III, Ley I].  El Rey “Carlos I de España” (1516 -1556), fue el primero que unió en su persona las coronas de Castilla, Aragón y Navarra, ostentando luego en 1520, el titulo de Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico como “Carlos V de Alemania”, y se le apodó “El César Carlos”. 

Detalle de Carlos V y su escudo de armasDetalle de Carlos V  y su escudo de armas.

     El Emperador Carlos V mediante una “Capitulación” firmada en  Madrid el 27 de marzo de 1528, arrienda temporalmente la Provincia de Venezuela a los Welser o Belzares, familia de banqueros alemanes de Augsburgo, con los que el Rey había contraído fuertes deudas. En pago, les fue concedido un contrato para conquistar y colonizar el territorio de la costa noroccidental de al actual Venezuela, que se conocería como el “País de los Welser” (que los alemanes denominaron “Klein-Venedig”: Pequeña Venecia), convirtiéndose en una de las primeras gobernaciones alemanas en América. Quedaba así constituida la Provincia de Venezuela, cuyo límite occidental estaba situado en el Cabo de la Vela en la península de la Guajira, y por el Oriente hasta Maracapana (Cerca de la hoy Barcelona), […] “con todas las islas que están la dicha costa, ecebtadas las que están encomendadas y tiene a su cargo el factor Juan de Ampíes”…

Provincia de Venezuela (1528)

     Coincidiendo con la llegada a Santa Ana de Coro (24 de febrero de 1529), de la expedición conquistadora, que había partido desde La Española, comandada por el alemán Ambrosio Alfinger (en alemán Ambrosius Ehinger), es cuando se da inicio formal a la desenfrenada búsqueda del preciado mineral de oro en todo el territorio de la recién creada Provincia de Venezuela (1528). Recayó sobre Alfinger el honor de ser su primer Gobernador, en representación de Los Welser o Belzares. Desde un principio quedo muy claro, que la motivación de los Welser y por lo tanto de Alfinger no era otra que la de comerciar y reunir riquezas. En las crónicas de dicha conquista, se nos presenta al gobernador Ambrosio Alfinger como un encarnizado depredador de los aborígenes del Nuevo Mundo, caracterizándose por una violencia desmesurada en su contra, y a quienes arrebataba sus prendas y amuletos de oro, llegando eventualmente a reunir  por esta vía, un botín con un valor estimado en 90.000 pesos de oro. Como no logró descubrir ninguna mina en su gobernación, decide apelar a una rápida fuente de ingresos, dando inicio a la horrenda “cacería humana” de los aborígenes, apresándolos  para luego venderlos como “esclavos” en la isla antillana de La Española, donde serían sometidos a trabajo forzoso en las minas de oro que los españoles explotaban en el Valle del Cibao y en otras regiones.

Viajes de los Welser, detalle de Theodor de BryViajes de los Welser, detalle de Theodor de Bry.

     En esa isla, la población indígena precolombina había sido diezmada brutalmente a consecuencia de la opresión, el trabajo forzoso, el hambre, las enfermedades y asesinatos en masa, de tal forma que de los 400,000 indios “taínos” que originalmente habitaban la isla en 1492, tan solo existían alrededor de 50.000 para 1508, y  para 1535, sólo 6.000 estaban vivos. En consecuencia, la demanda de mano de obra esclava para la explotación de dichas minas, despertó la codicia de los Gobernadores alemanes de la Provincia de Venezuela, quienes progresivamente transformaron a Santa Ana de Coro en el principal centro de acopio de esclavos indígenas, los que luego serían vendidos a mercaderes esclavistas de La Española y San Juan (Puerto Rico), configurando la mayor escalada en el exterminio de la población nativa.

    Entre 1529-1556, los gobernadores alemanes organizaron innumerables expediciones en busca del preciado mineral. Partiendo desde Santa Ana de Coro, se internaron por el Occidente, Sur y Oriente de la provincia, desde donde trajeron oro arrebatado a los indígenas, pero en ningún caso dejaron registro de las localidades, ni de los yacimientos auríferos de donde procedía este mineral. Sin embargo, años más tarde,  se consiguió algo de oro en la zona de Barquisimeto, El Tocuyo, Valencia y el puerto de Borburata. Pero no es hasta la década de 1560, cuando se difundió la noticia de minas del codiciado metal, en el territorio ocupado por la etnia de los aguerridos indios Caracas, en la región centro-norte-costera de la Provincia de Venezuela, como veremos más delante.

Grabado de Theodor de Bry.Grabado de Theodor de Bry.

     Con el fin de regularizar la extracción de minerales preciosos en todas las colonias hispanas en América, el Rey Don Felipe II mediante la Ordenanza de Valladolid del 10 de enero de 1559, establece de modo expreso y solemne la incorporación a la Corona de todas las minas de oro, plata y azogue existentes en Tierra Firme de las Indias del Mar Océano, así: “Primeramente reducimos, resumimos e incorporamos en Nos y en nuestra Corona y Patrimonio todos los mineros de oro y plata y azogue, de estos, nuestros Reinos, en cualquier partes y lugares que sean y se hallen, Realengos, o de Señorío o Abadengo, agora sea en lo público, consejil o en heredamientos y partes y suelos de particulares” (Capítulo I. Ley 4a, Título I, Libro 6).[ Amorer, E.:1991]

La explotación de las minas:

     La empresa conquistadora de Tierra Firme se caracterizó por ser un proceso donde el conquistador español sometía por la fuerza de las armas a los naturales y los “reducía” a una oprobiosa esclavitud. Desde un comienzo los nativos fueron violentamente presionados para que revelaran la procedencia del oro de sus adornos, y se procedió al saqueo para hacerse con el metal precioso (los llamados “RESCATES”). A través de la licencia que otorgó su majestad católica la reina Isabel en el año 1503 para “reducir” a los indios caribes, se dio autorización abierta para cazar (“cacería humana”) con la espada y el arcabuz a cuantos indios quisieran los ambiciosos esclavistas; a quienes les importaba muy poco la filiación de los cautivos, puesto que para ellos todo indio era caníbal, es decir, antropófago.  Esto se convirtió en la acusación para justificar el exterminio, y de esta forma inhumana fueron asesinados miles de indígenas a manos de los mercaderes esclavistas.

     Gonzalo Fernández de Oviedo (1478-1557), conocido historiador y cronista, autor de la  “Historia general y natural de las Indias, islas y Tierra Firme del mar Océano” (1535), en sus páginas nos muestra una concisa visión de cómo el oro se transformó en argumento incitador para la conquista y los descubrimientos. Viajó a las Indias en 1513 con la expedición de Pedrarias Dávila, gobernador de Castilla del Oro (territorio que comprendía los actuales países de Nicaragua, Costa Rica, Panamá y la parte norte de Colombia). Desde la óptica de un minucioso observador de la naturaleza y las costumbres del Nuevo Mundo, se reveló como un firme defensor de los conquistadores y un encarnizado enemigo de los indígenas: “Esta particularidad de minas es cosa mucho para notar, y puedo yo hablar en ellas mejor que otro, porque hace doce años que en la Tierra Firme sirvo de veedor de las fundiciones de oro y de veedor de minas (en Castilla del Oro), al católico rey don Fernando, que en gloria está, y a vuestra majestad, y de esta causa he visto muy bien cómo se saca el oro y se labran las minas… y he hecho sacar oro para mí con mis indios y esclavos” …  “Estas minas de sabana o halladas en tierra siempre han de buscarse cerca de un río o arroyo o quebrada de agua o balsa o fuente, donde se pueda labrar oro, y ponen ciertos indios a cavar la tierra, que llaman escopetar; y cavada hinchan  bateas de tierra,  y otros indios tienen cargo de llevar las dichas bateas hasta donde está el agua donde se ha de lavar esta tierra” “y hace de notar que para un par de indios que lavan son menester dos personas que sirvan de tierra a cada uno de ellos, y dos otros que escopeten y rompan y caven, e hinchan las dichas bateas de servicio, porque así se llaman, de servicio, las bateas en que se lleva tierra hasta los lavadores… De manera que una batea es, a lo menos en todo lo que es dicho, cinco personas ordinariamente”. [FERNÁNDEZ DE OVIEDO, Gonzalo (1535): Sevilla, España].

Grabados de Theodor de Bry Grabados de Theodor de Bry.

     Consecuencias Fatales: Ante esa inhumana actuación de los conquistadores hispanos en las Indias, el padre Bartolomé de las Casas, abogaba ante la Corona de España, para que se tomaran las medidas necesarias y así lograr extirpar y  remediar tantos males, tantas maldades y traiciones…  “La causa por que han muerto y destruido tantas y tales e tan infinito número de ánimas los cristianos ha sido solamente por tener por su fin último el oro y henchirse de riquezas en muy breves días e subir a estados muy altos e sin proporción de sus personas…”. Así lo denunciaba el padre Bartolomé de Las Casas en su obra  “Brevísima relación de la destrucción de Indias” (Sevilla 1552), al mismo tiempo que comparaba la explotación de perlas en la isla de Cubagua, con la explotación de minas de oro en Tierra Firme: “La tiranía que los españoles ejercitan contra los indios en el sacar o pescar de las perlas es una de las crueles y condenadas cosas que pueden ser en el mundo; no hay vida infernal y desesperada en este siglo que se le pueda comparar, aunque la de sacar oro en las minas sea en su género gravísima y pésima”. [Las Casas, Bartolomé de: 1552] 

Producción de Oro en Venezuela – Siglos: XVI – XVII

     El investigador Earl J. Hamilton, en su obra «El tesoro americano y la Revolución de los precios en España, 1501–1659», publicada inicialmente en 1934,  describe que en los siglos XVI y XVII, desde 1503 y durante los 160 años siguientes, arribaron a España, al puerto de San Lúcar de Barrameda, 185.000 kilos de oro y 16 millones de kilos de plata (1503 y 1660), desde la América colonial. [Hamilton, Earl J. (1934): 1975].

     En la Provincia de Venezuela, la producción de oro de fue relativamente baja si lo comparamos con las otras colonias en las Indias Occidentales. Es solamente a mediados del siglo XVI con el  descubrimiento de las minas de oro de San Felipe de Buria (hoy en el Estado Yaracuy), cuando se inicia formalmente la extracción de oro en territorio venezolano, proporcionando la primera base firme para el desarrollo de la Colonia. “En 1551, Damián del Barrio, a la orden de Juan de Villegas, descubrió las minas de Buría”… [Memoria de la Dirección General de Estadística del Ministerio de Fomento de 1873].

     Aunque de escaso rendimiento, ese descubrimiento originó la fundación de la ciudad de Nueva Segovia, hoy Barquisimeto (1552), y otras villas como Valencia y Borburata. Ese mismo año, el Gobernador Juan de Villegas descubrió otra veta de oro en el sitio de San Pedro, así como también se menciona haber encontrado muestras de oro en la Quebrada de Cocorote. Tanto la mina de Buría como la de San Pedro fueron objeto de explotación por corto tiempo y luego fueron abandonadas a causa de la hostilidad de los indígenas y finalmente por el agotamiento de los yacimientos. En la misma época, hacia la segunda mitad del siglo XVI, se consiguió algo de oro en la zona de El Tocuyo, Valencia y el puerto de Borburata. Pero no es hasta la década de 1560, cuando se difundió la noticia de minas del codiciado metal, en el territorio ocupado por la etnia de los aguerridos indios Caracas, en la región centro-norte-costera de la Provincia de Venezuela. [LÓPEZ, Víctor M.: 1981].

Santiago de León de Caracas (1567)

     En 1560, el mestizo capitán Francisco Fajardo (1530 -1564) descubre una mina de oro en el territorio de los indios Teques, como resultado de una serie de viajes exploratorios que desde su isla natal Margarita, lo llevan a descubrir el codiciado valle del río Guaire, al cual bautizó “Valle de San Francisco”, futuro asiento de la ciudad de Santiago de León de Caracas. Como producto de su insistencia y tenacidad, descubre las minas en los predios de los indios Teques, en el sector “altos de las Lagunetas”, enviando a la ciudad de Santa Ana de Coro algunas muestras del mineral al Gobernador y Capitán  General de la Provincia de Venezuela, Don Pablo Collado. Craso error, puesto que le costara la envidia general de todos los conquistadores españoles y del propio Gobernador,  quien le revocó los títulos y poderes previamente concedidos, nombrando para sustituirle en la prosecución de  dicha conquista  a Pedro Miranda, quien una vez obtenido algunas muestras de oro de las minas descubiertas por Fajado en el sitio de las Lagunetas, se dirige a El Collado (futura Caraballeda), donde lo apresa y lo remite al puerto de Borburata y de allí al Tocuyo, donde el Gobernador Collado lo deja en libertad, y para enmendar los maltratos que había sufrido, le nombra Justicia Mayor de la Villa de El Collado, a donde retorna muy descontento.

     Convencido el gobernador Collado de la importancia de la provincia de Caracas por la relación que le hizo Pedro de Miranda de la riqueza de sus minas de oro, de la salubridad de sus tierras, y del gran número de indios que la poblaban, decide enviar (1561), al prestigioso capitán Juan Rodríguez Suárez para que prosiguiese con la conquista y poblamiento del valle de San Francisco, recomendándole muy especialmente que estableciese la explotación del “real de minas” descubierto por Fajardo (cerca de Carrizal, Miranda) en territorio de los aguerridos indios Teques. El valeroso cacique Guaicaipuro en alianza con los demás caciques de la región costera (incluyendo entre ellos a los más poderosos: Catia, Guaimacuare, Guaicamacuto y Naiguatá; mientras que Pariata, Curucutí, Guaracarumbo, Maiquetía, Guarauguta, Carapaica, entre otros, tendrían menos territorio, menos hombres y, por lo tanto, menos poder)  trató de impedir la penetración de los españoles y la explotación de las minas de oro. Rodríguez Suárez se alía con el capitán Francisco Fajardo y vence al Cacique de los Teques en las batallas de San Pedro y La Quebrada. Pero finalmente, Guaicaipuro y su aliado Paramaconi lo vencen y le dan muerte (1561), en el sitio de Las Lagunetas (Estado Miranda). Guaicaipuro se convirtió en la figura principal y central en la sublevación de todas las tribus nativas de la provincia de Caracas, y logra unirlas a todas bajo su mando.

     Los intentos por conquistar el valle de los indios Caracas (Valle del Miedo, como también se le conoció), se estrellaron por muchos años ante la fuerte resistencia de los aborígenes. Es tan solo a mediados del año 1567, cuando el capitán Diego de Losada, por encomienda del gobernador de la provincia, Pedro Ponce de León (Período: 1566-1569), acomete cautelosamente la conquista y pacificación del valle caraqueño. Logra (re)fundar la ciudad de Santiago de León de Caracas el 25 de julio de 1567, el día de Santiago, en el mismo sitio donde inicialmente Francisco Fajardo había fundado el “pueblo” de San Francisco (1560), y posteriormente Juan Rodríguez Suárez la “Villa de San Francisco” (1561). Después de la muerte de Losada (Borburata, 1569), algunos conquistadores (Garci González de Silva entre otros) continuaron la explotación del “real de minas” descubierto por Fajardo. En 1575 el capitán español Gabriel (o Gustavo) de Ávila encontró de nuevo la mina y la llamó “Nuestra Señora”, pero a los pocos años la misma fue “abandonada y olvidada” (hacia 1580).

Río Guárico: Minas de San Juan; Morros de Tucurapana (1579)

     La búsqueda incansable de afloramientos auríferos por parte de los conquistadores españoles, continuó febrilmente en toda la región centro-costera de la Provincia. Avivan las esperanzas de   obtener oro, los cateos y el establecimiento de un “Real de minas” que hiciera el célebre capitán Garci González de Silva en 1579 a las riberas del río Guárico.  […] el Real de minas de San Juan, que el dicho Garci González pobló cuando descubrió las dichas minas. … en comarca y vertientes del dicho río Guárico.  ….que está en las juntas que hazen este dicho río de Guárico y el del Pao… que es donde el dicho Capitán Garci González tuvo alojada su jente cuando fue a la conquista de los Cumanagotos… ubicadas en las proximidades del… “Morro e Peñoles que los cristianos llamamos los Morros del Guárico” (Tucurapana de los indígenas caribes). [Archivo General de Indias. Santo Domingo 207. Traslados Academia Nacional de la Historia. Nº  109- V- II; p.  367]

Real de Minas de San Juan.Real de Minas de San Juan, FUENTE: Elaborado por el autor en base al análisis documental consultado.

     Esa famosa expedición al oriente, comandada por el capitán González de Silva, estaba  destinada a la conquista de la indómita provincia de los Cumanagotos. Siguiendo el mandato del Gobernador Juan de Pimentel, la expedición salió de Santiago de León el 06 de abril de 1579, con rumbo a los valles de Aragua, para luego continuar por la antigua “ruta   de los llanos”, siguiendo el cauce del Guárico, marchando luego paralelamente al piedemonte meridional de la Serranía del Interior, hasta llegar a la costa donde desemboca el rio Unare al Mar Caribe. Había partido con 130 soldados españoles, González de Silva decidió tomar ese camino,… “huyendo de que los Cumanagotos tuviesen noticia de su entrada, dejó la vereda de la costa que era la más conocida, y formando un  medio circulo para los valles de Aragua, atravesó por los llanos”… [Oviedo y Baños, José de (1992) p. 302]. Necesariamente, González da Silva y su gente debió cruzar el valle del Orituco, pero lamentablemente no quedó referencia alguna al respecto.

Fundación de San Juan de la Paz (1584) y San Sebastián de los Reyes (1585)

     Teniendo como objetivo fundamental asegurar una comunicación permanente con la región oriental (Cumaná), y establecer el control y dominio de la comarca al Sur de Caracas, el Gobernador Don Luís de Rojas, decide comisionar al capitán Sebastián Díaz de Alfaro para la “pacificación y conquista” de las  naciones de indios de la zona sur de la capital.

     Al Sur de Santiago de León, sólo se conocía el valle de Salamanca (Valles del Tuy Medio). Sin embargo, más allá de la serranía del Interior, (límite hidrográfico entre las cuencas del mar Caribe y la del río Orinoco), quedaba inexplorada la inmensa  y desconocida región de los llanos centrales, que se alargaba al Sur hasta las riberas del Orinoco (Uyapari).

Distribución de la población aborigen antes de la Conquista

Distribución de la población aborigen antes de la Conquista. FUENTE: Elaboración del autor en base al análisis documental consultado.

     El Gobernador Don Luís de Rojas le participo al Rey su determinación, en una carta fechada en Santiago de León el 27 de octubre de 1584: “He despachado al Capitán Sebastián Díaz con sesenta hombres bien aderezados, a procurar que busque sitio cómodo en donde poder hacer un pueblo, de suerte que se pueda comunicar el pueblo de Cumaná con éste, de donde se pueda proveer de las comidas necesarias de maíz y carne; es hombre que se halló en poblar esta ciudad y tiene experiencia de todo” [Archivo General de Indias. Santo Domingo, 193. Ramo1. Traslados Academia Nacional de la Historia. Tomo 132. vit. 2, p 128]

     El Capitán Díaz de Alfaro y sus expedicionarios arribaron a las “Sabanetas de Ocumare”, donde establecieron una ranchería en un estratégico sitio a la margen derecha del río Tuy, donde muy posteriormente se asentará la actual población de Ocumare del Tuy. El 17 de octubre de ese mismo año, partieron a la conquista “pacifica” de las provincias de los Quiriquires, Tomusas y Aruacos. Continuaron su expedición siguiendo el curso del río Tuy, aguas abajo, y conforme al relato del Escribano de la expedición Alonso García de Pineda, el Capitán Díaz Alfaro “corrió las dichas provincias y las apuntó, y en las riberas del río que llaman Tuy pobló una ciudad, a la cual puso por nombre San Juan de la Paz”. [Archivo General de India. Escribanía de Cámara. Legajo 658-A. Ramo 4. Pieza Primera, f. 33] 

“El Capitán Díaz de Alfaro fundó en las orillas del río Tuy (cuatro leguas más abajo de donde junta sus aguas con el Guaire) la ciudad de San Juan de la Paz”. [Oviedo y Baños, José: 1992].

Ubicación de San Juan de la Paz.Ubicación de San Juan de la Paz. FUENTE: Elaboración del autor en base al análisis documental consultado.

     El sitio exacto de su primitiva ubicación no ha podido ser determinado hasta ahora, solamente se tiene referencia de que fue fundada a las orillas del Tuy, como lo afirma el cronista Oviedo y Baños (en su obra escrita en 1705 y publicada inicialmente en 1723).

     Recordemos que, como ya se mencionó anteriormente, la expedición salió de las “Sabanetas de Ocumare” el 17 de octubre de ese año, siguiendo el cauce del Tuy, el cual después de recibir las aguas del río Guaire por su margen izquierda, entra en una especie de estrechura montañosa donde se acaban los Valles del Tuy y se abren los de Barlovento, justo en el territorio dominado por los indios Tomusas, que para esa época vivían dispersos en las selvas barloventeñas y en las intrincadas montañas del tramo oriental de la Serranía del Interior. Respecto al asiento original de San Juan, afirma el investigador Castillo Lara: las cuatro leguas señaladas por Oviedo estarían  cerca del actual sitio de Aragüita. Es posible, incluso, que la ubicación fuera un poco más abajo, siempre a las riberas del Tuy. [Castillo Lara, Lucas (1984): Tomo I; pp.32- 33].

     De la misma opinión es el autor Telasco MacPherson, en su obra publicada en 1891: “probablemente en el sitio que hoy ocupa Aragüita fue fundado el pueblo de San Juan de la Paz por Sebastián Díaz Alfaro, a orillas del río Tuy y en sus inmediaciones se descubrieron las minas auríferas que enriquecieron a San Juan”.

      “[…] Su Merced pobló en nombre de Su Majestad en la dicha ribera del Tuy, Provincia de los Tomusas, una ciudad a la cual puso “San Juan de la Paz” […] [Acta de la Fundación de San Sebastián de los Reyes (Copia expedida el 07-08-1762): Archivo General de la Nación. Diversos. Tomo XXXVI, Años 1762 a 1764, Nº 10. ff. 163 a 175].

     La fecha de su fundación no ha quedado explícitamente fijada en los documentos conocidos hasta ahora, pero teniendo la certeza de que la expedición había salido de las Sabanetas de Ocumare el 17 de octubre de ese mismo año, el investigador Castillo Lara, propone, que dicha fundación podría fijarse para fines de noviembre o principios de diciembre de 1584. [Castillo Lara, Lucas (1984): Tomo I; p. 32]. Una vez elegido el sitio y lugar donde se poblaría la ciudad, se hizo la ceremonia que los Capitanes de Su Majestad solían y acostumbraban hacer, pasando a poblar la ciudad, asignándole unos treinta vecinos, es decir, casi  la mitad de los que llevaba en la expedición. Luego nombró a los Regidores y Alcaldes, y conforme a los poderes y facultades que tenía, distribuyó solares a los vecinos y les repartió las “encomiendas de los naturales” de la comarca.

Detalle viajes de Sebastian Díaz de AlfaroDetalle viajes de Sebastián Díaz de Alfaro en 1585, FUENTE: Elaboración del autor en base al análisis documental consultado.

Las Minas de Apa y Carapa:

     El objetivo primordial de la expedición colonizadora que adelantó  el Capitán Díaz de Alfaro tuvo un claro impulso minero desde sus inicios. La codicia por obtener oro y el afán de lucro siempre presente en todos los conquistadores españoles, convirtió  la “entrada”  a la provincia de los Quiriquires, Aruacos y Tomusas, en una empresa netamente económica. Las expectativas de encontrar oro de aluvión en los lechos de los ríos y quebradas de esa provincia, quedaban avaladas por los descubrimientos previos en el territorio de los Teques, efectuados por Francisco Fajardo en 1560, y el establecimiento de un Real de minas de oro que realizó Garci González de Silva en 1579 en las riberas del curso medio del río Guárico, a nivel de su confluencia con el río Pao. En su afán por encontrar yacimientos auríferos, Díaz de Alfaro se internó en las montañas circunvecinas, por donde algunos indígenas le habían dado noticias de la existencia de oro de aluvión en los lechos de algunos ríos y quebradas de esa intrincada selva aledaña, en donde lo encontraban en forma de pepitas. Así lo declaraba su compañero de expedición Mateo de Laya Mojica, “Habiendo dejada repartida la tierra y naturales de ella en nombre de su Real Majestad,  el dicho Capitán por su propia persona salió a descubrir minas, ocupando algún tiempo en descubrimiento de ellas hasta que las descubrió muy ricas, de las cuales sacó muy gran cantidad de oro, del cual se llevaba en muestra a Su Majestad y su Real Consejo en pedazos de sesenta y de a cien pesos y de ciento cincuenta de oro fino cada uno, los cuales llevó Simón de Bolívar que en nombre de esta ciudad fue a pedir mercedes a Su Majestad, las cuales si hoy se labrasen se sacaría gran cantidad de oro porque prometen gran riqueza” [Archivo General de Indias. Escribanía de Cámara. Legajo 658- A, Ramo 4, f. 38]  

     En las inmediaciones de las quebradas de Apa y Carapa (afluentes del río Tuy), el capitán Díaz de Alfaro descubre las minas del mismo nombre, que dieron mucha fama y renombre a San Juan en sus principios, “pues habiéndose descubierto en su jurisdicción las minas de Apa y Carapa de tan opulenta riqueza, que en los dos meses primeros de su beneficio se sacaron cuarenta mil (40.000) castellanos de oro de veinte y tres quilates”.  [Oviedo y Baños, José de (1992) p. 314].

El Autor tras la pista de las Minas de Apa y Carapa    Foto: El Autor tras la pista de las Minas de Apa y Carapa en la hoya hidrográfica del río Taguaza (Aragüita – Edo. Miranda – Venezuela)

Abandono de San Juan de la Paz y sus minas de oro

     El influjo magnético del fino mineral aurífero descubierto en las inmediaciones de las quebradas de Apa y Carapa, tuvo una efímera duración, y a los pocos meses de iniciarse su laboreo, se detuvo la producción de las minas. Varias razones debieron influir para que el deseo de riqueza fácil y lucro inmediato de los conquistadores europeos, se disipara en tan corto tiempo y dejaran abandonadas tan fructíferas minas, habida cuenta de la registrada producción de oro fino obtenido de las mismas.

     Una de esas versiones es la del cronista José Luís de Cisneros (1764) [...] “Se trabajó en un tiempo en la jurisdicción de San Sebastián de los Reyes, distante de esta ciudad, como veinte y cinco leguas, en dos pequeños cerros, que llaman Apa y Carapa unas minas, de cuyo metal precioso, y de superior calidad, se hizo una custodia, y diferentes alhajas, que aún permanecen en la propia ciudad, cuyo beneficio paró por la desgracia sucedida con los peones trabajadores de aquellas minas, a quien invadieron los indios bárbaros de nación Tomuzos, que haciendo una matanza de todos, pusieron en tal temor a los que fomentaban esta idea, que olvidados de su utilidad, por el miedo de los indios, desistieron de la empresa”. [Cisneros, José Luís de (1764/1981), pp. 79-80]

     Son gente brava y fiera: Las repetidas invasiones de los Tomusos, y las muertes de gente española a manos de esa “gente brava y fiera” fueron las razones fundamentales del abandono de dichas minas. Así lo relataba en una información testifical el renombrado conquistador Alonso Andrea de Ledesma en 1589: “…los indios Quiriquires, Tomusas e Guaiqueríes que son repartimientos encomendados a particulares vecinos de esta ciudad y de San Sebastián de los Reyes, muy cercana  de esta dicha ciudad,  no acuden al llamado de sus encomenderos y están todavía rebeldes, porque son gente brava y fiera, e inhumana, traidores, tales que cada día ofenden a cualquier cristiano que hallan cómodo para acometer, con tanta desvergüenza que no ha veinte días que a este testigo y a otras gentes que consigo tenía sacando oro en las minas de San Sebastián, salieron a ellos hasta setenta indios Tomusas e a traición le acometieron con muchos flechazos, y en la defensa perdió este testigo y le mataron un negro muy hombre e dos indios ladinos, e se comieron al negro asado en barbacoa”… [Archivo General de Indias. Indiferente General 3.088-C. Traslados Academia Nacional de la Historia. Tomo 74. Vitrina 1. p. 143. En: Castillo Lara, Lucas (1984): Tomo I; p. 52]

     Para el cronista José de Oviedo y Baños (1723), las razones fueron otras: “…aquella felicidad fue un relámpago que se apagó cuando empezaba a lucir, porque reconociéndose después ser el temperamento muy enfermo, por las muchas humedades del terreno… a que se añadía ser tan frecuentes las aguas, que solía pasarse un mes entero sin ver el sol, en un continuo llover, se fueron desabriendo los vecinos; y anteponiendo la salud a las conveniencias que pudieran adquirir en la labor de las minas, la fueron desamparando con tal prisa, que antes de los dos años quedó del todo despoblada, perdiéndose con el transcurso del tiempo hasta la memoria del paraje donde se sacaba el oro”.   [Oviedo y Baños, José de (1992) p. 314].

     También Telasco Mac Pherson (1891), en su obra ya mencionada, afirmaba que, “Cerca de estos morros están las minas abandonadas en las cabeceras del río Arenilla, entre Apa y Carapa [...] que debido al rigor del clima y por las fiebres que afectaron a los mineros fueron abandonadas”.[Mac Pherson, Telasco: 1891]

     A este respecto opina el Dr. Rodrigo Infante, médico sanitarista y escritor orituqueño: “Es posible, digo, que la hipertermia que derrotó a los trabajadores de las minas hubiera sido fiebre amarilla selvática o con menos probabilidad, paludismo”. [En: López Garcés, Carlos: 1998]

     El investigador aragüeño Castillo Lara, concluye: “la causa de este abandono debió ser lo malsano de del sitio, las enfermedades, lo fragoso del lugar, la selva, lo inhóspito del clima y también el acechante peligro de unos indígenas enemistosos”. Al mismo tiempo nos refiere que, una vez descubiertas las minas por el Capitán Díaz de Alfaro, y estando presente en las mismas, sufrió una enfermedad de calenturas, tal y como lo relataba el Escribano Alonso García Pineda: “Estando el dicho Capitán Sebastián Díaz de Alfaro en la dicha quebrada de Apa personalmente, le dio cierta enfermedad de calentura que le fue fuerza desampararlo por no perder la vida, con respecto de ser tierra fragosa de montañas y enferma, y se vino a esta ciudad”. [Archivo General de Indias. Escribanía de Cámara. Legajo 658-A. Ramo 4. f. 33]- En: Castillo Lara, Lucas (1984): Tomo I; p. 50; Castillo Lara, Lucas (1977): Vol. 128; p. 297] 

Ciudad del Oro en OritucoCiudad del Oro en Orituco: San Sebastián de los Reyes (1585). Fuente: Elaboración del autor según datos de la obra de Adolfo A. Machado (1961).

La Ciudad del Oro en Orituco: San Sebastián De Los Reyes (1585)

     Don Adolfo A. Machado (FN: 01-09-1855;  : 01-07-1903) en su obra “Apuntaciones para la Historia” de Altagracia de Orituco, su pueblo natal, escrita entre 1875 y 1899, al referirse a los orígenes de la ciudad de San Sebastián de los Reyes (1585)  afirma apasionadamente que era la “Ciudad del Oro en Orituco” alegando dos razones para justificar esa célebre frase. Primeramente porque era el primer pueblo levantado por los conquistadores españoles en suelo orituqueño, y  porque además …”No por simple placer andarín ni por la gloria de ser fundador de pueblos, vino Díaz Alfaro a levantar en tierra orituqueña el primitivo San Sebastián de los Reyes, … sino atraído por los trabajos preliminares de explotación de las minas de oro del capitán José Silva, en el abra de la Quebrada de Mota, la cual tiene su nacimiento en el Cerro El Diamante; y las minas de oro descubiertas por Chacón a la margen derecha de la Quebrada las  Minas o de Apamate, al noreste de Altagracia de Orituco”(En los predios del actual Monumento Natural “Morros de Macaira”).

     Machado supone que la explotación de las minas descubiertas tanto por el capitán José Silva, como por el capitán Chacón debió realizarse en “tiempos anteriores” incluso a los descubrimientos de las minas de Apa y Carapa en la selva circunvecina a la ciudad ribereña del Tuy, San Juan de la Paz (1584).

     En apoyo a la hipotesis de Machado, pudieramos argumentar, que el capitán Sebastián Díaz de Alfaro, una vez asentada la incipiente ciudad, “unas cuatro leguas más abajo de la desembocadura del Guaire en el Tuy” (en las inmediaciones de la actual población de Aragüita); se interna personalmente en la selva circunvecina y descubre las célebres minas de Apa y Carapa. Esto debió ocurrir en los días finales del año 1584; y a pesar de los fructíferos rendimientos de dichas minas, el capitán fundador ordena y organiza rápidamente la continuación de su plan colonizador, retornando con parte de su gente hasta las Sabanetas de Ocumare, desde donde sin muchos titubeos se enrumba muy acertadamente por el abra del río Lagartijo, aguas arriba, trasmontando la Fila Maestra, para caer al valle de Buena Vista o de Curabe, “un pequeño valle como de un kilómetro cuadrado, en la desembocadura de una quebrada (Curabe) en la de Quere, tributaria del río Memo”; lugar seleccionado para fundar el primitivo San Sebastián de los Reyes el seis de enero de mil quinientos ochenta y cinco (06-01-1585)  (Machado, A: 1961, p 20). La precisa orientación y movilización de Díaz Alfaro y su gente en aquellas agrestes montañas, denotan un reconocimiento previo de la zona por parte de exploradores españoles, así como el descubrimiento de yacimientos auríferos en el Orituco realizado con anterioridad a la fundación de San Juan de la Paz (finales de 1584), por los ya nombrados capitanes Silva y Chacón; tal y como lo sugiere el historiador del Orituco Don Adolfo Machado, quien no duda ni un momento de la existencia de oro de aluvión en remotos tiempos, antes de la fundación de los pueblos del Orituco.

Monumento natural Morros de MacairaMonumento natural Morros de Macaira.

CONCLUSIÓNES:

     La búsqueda de afloramientos auríferos, se transformó en argumento incitador para la rápida conquista y colonización tanto de los valles del río Tuy como los del Orituco, utilizando la mano de obra esclava indígena, sometida por la fuerza de las armas de los conquistadores españoles, para que con su penoso trabajo abriera caminos, zapas y socavones, dispersos  por todas aquellas agrestes montañas y por los cauces de las quebradas, arroyos y ríos en una búsqueda frenética del preciado mineral de oro. El influjo magnético del fino mineral aurífero descubierto en las inmediaciones de las quebradas de Apa y Carapa (afluentes del Tuy), y de las minas de Silva y Chacón en el Valle del Orituco tuvo una efímera duración. La resistencia de las tribus Quiriquires y los Tomusas (dueños ancestrales del Tuy), condujeron al fracaso la aventura conquistadora y la explotación del oro de Apa y Carapa, obstaculizando el sostenimiento de San Juan de la Paz, el cual fue asaltado y asediado por los fieros guerreros caribes, provocando el abandono de la ciudad, por lo que muchos de sus vecinos retornaron a Santiago de León y algunos otros se unieron a los pobladores de San Sebastián en su primitivo asiento de Curabe (1585). Ante estas nuevas circunstancias, los conquistadores españoles enfocan su esfuerzo colonizador en el establecimiento de hatos de ganado vacuno. Cabe destacar, que a pesar del descubrimiento del fértil y boscoso valle del Orituco, con sus corrientes de agua cristalina de curso permanente durante todo el año, los nuevos colonizadores del valle no llegaron con la intención de cultivar la tierra. De allí que casi desde el principio, la cría de ganado se convirtió en la principal fuente de vida para la ciudad, la principal fuente de producción, a pesar de la promisoria perspectiva agrícola que les ofrecía los valles y vegas del río y sus afluentes.

REFERENCIAS

Acta de la Fundación de San Sebastián de los Reyes (1585): Copia expedida el 04-03- 1738; localizada y publicada por el investigador Lucas Guillermo Castillo Lara (1984) en el Archivo del Registro Principal del Distrito Federal, Cajas  Negras y Papeles Sueltos. Actualmente en el Archivo de la Casa Natal del Libertador.

Acta de la Fundación de San Sebastián de los Reyes: (Copia expedida el 07-08-1762): Archivo General de la Nación. Diversos. Tomo XXXVI, Años 1762 a 1764, Nº 10. ff. 163 a 175.

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MIGUEL GARCÍA MACKLE

Por: Rogelio Bianco Díaz.

El pueblo era entonces…, todo sereno y luminoso, todo nostalgia y rutina; y desde antaño, unas veces alterado por contiendas y jolgorios, o por fatales zumbidos telúricos se deslizaba en sus días, uno tras otro, junto al curso de su río  el otrora caudaloso Tuy, hoy en letargo y en languidez en las penumbras del tiempo… Arriba de nosotros, la mística bóveda gris-azul, ventanal sublime a! cosmos; a nuestras plantas suelos feraces, calles y campos, y junto a nosotros la ciudad que ha ido despertando…

Miguel García Mackle Miguel García Mackle.

     Era la década de los años treinta, se fundaba formalmente esta plaza “Bolívar” y crecían sus árboles mamoneros; en sus ramajes revoletearían los mirlos con silvestre algarabía, debajo de ellos muchos niños habrían de corretear con sus juegos ingenuos… Eran y son los niños de Cúa, esos también que, eufóricos, hoy podemos decir: Somos Cúa. Uno de tantos, o de pocos; tal vez singularmente uno… Ese era MIGUEL, quien del seno de una laboriosa familia habría de nacer un día 10 de junio del 1927. Sus padres, nativos del lugar, ABRAHAM y MARÍA NICOLASA, hijos de Alejandro García —de canaria descendencia— y Trina Lugo, mulata; Natalio Mackle – de origen británico- y la hermosa Delfína Romero.

     La nueva pareja celebró bodas en Tácata para el 1915; contaban 33 años él y ella 28. Se trasladan a Cúa hacia el 1925 trayendo a sus hijos Alejandro y Josefina. Allí, en el sector de la “Cruz Verde”, en la calle que ahora lleva el nombre de “Rafael Luque”, advinieron a la vida Jacinto y MIGUEL. En la esquina, al lado de su nueva residencia estaba el comercio, uno de los varios que emprendió ABRAHAM, de quien se decía que cada vez que perdía un negocio “agarraba los mecates”… Al poco tiempo, doña MARÍA, mujer cié mucho orgullo, compra una casa (calle Oeste al medio, de esta misma plaza) y ahí cambiaron de ramo: antes una pulpería, después un botiquín, donde también hubo gallera. Entre distintas obligaciones y el recuerdo de los otros cuatro niños de prematuro deceso, también MIGUELITO, que así llamaban al menor de todos, familiarmente, sufriría en su corta Infancia la cruel parálisis infantil y a la que ayudaría a erradicar de aquel  pequeño cuerpo, su muy admirada “tía Jacinta”.

     Con una actitud más bien introvertida y romántica, pero con travesuras propias de su edad se aventuraría el precoz jovencito por los caminos de la elocuencia en la palabra oral… y en la escrita.

     Para el 1943 v un nuevo Diario (“El Nacional”) abrió sus “Páginas de Provincia” y MIGUEL fue el primer corresponsal de la zona, quien daba su información telefónicamente para recibir dos (2) bolívares por cada servicio; era entonces Rosario Lugo la encargada de la Oficina de Teléfonos del pueblo.

     Su familia habría de trasladarse a Caracas, año 1944, a pocos años de acontecer la muerte de su madre; y MIGUEL se incorporó, al poco tiempo, a movimientos clandestinos tras el ideal democrático y ante el régimen de facto que se afianzaría durante algunos años.

     Ya su batalla política había comenzado Junto a esa inquietud social que lo acercaba al trajín de las cosas diarias. Iría, poco a poco, desarrollando y atesorando esa inmensa vocación poética, propia del artista que mira al mundo como un camino de sueños; sin embargo de ser así, trillaba ya un ideal y se incorporaba en las bravas y peligrosas filas, en contingente de lucha, donde ya era protagonista de un futuro difícil pero promisor.

     Para el 1948 abraza la actividad literaria como la nueva promesa del verso nacional…, paralelamente fue dirigente de la resistencia estudiantil del Liceo “Fermín Toro”, y entre los años 1949-50, junto a otros jóvenes valores venezolanos; JESÚS SANOJA FERNÁNDEZ, FRANCISCO PÉREZ PERDOMO, JOSÉ FRANCISCO Y GUILLERMO SUCRE FIGARELA, así como también RAFAEL OSUNA RUÍZ; fueron fundadores del grupo “Cantaclaro” y MIGUEL, a la cabeza, dirige la Revista del mismo nombre.

     En el año 1950 asume la subsecretaría juvenil de un partido político del sistema y prosigue en la clandestinidad, adjunto a su gran amigo y compañero de hazañas, el finado dirigente LEONARDO RUIZ PINEDA, asesinado en el 1952. Concluye accidentalmente sus estudios de bachillerato en el 1949 y da comienzo a sus estudios de abogacía en el 1951, con la reapertura de la Escuela de Derecho de la Universidad Central, en el Hospital Universitario. Muere su padre en enero del 1953 y a medio año es desterrado a México donde, para evitar las novatadas, presenta exámenes a titulo de suficiencia, y después del segundo año, hace dos en uno, para alcanzar el grado de Abogado de la Universidad Nacional Autónoma de México, en el 1956, y allí mismo cursó, por dos años (1955-56), estudios avanzados del castellano.

     El entorno mexicano habría de marcarle selectas experiencias y una profunda admiración cultural, pues lo había fascinado el legendario y enigmático Imperio “Maya-Azteca”, así como también el calor afectivo y solidario de la gente de esa gran nación; allí trabajó en la Revista “El Automóvil Mexicano” y también ejerció, por un año, en el Bufete de su amigo y condiscípulo Gilberto González Corona.

     GARCÍA MACKLE es Periodista Colegiado y Miembro Fundador del Colegio Nacional de Periodistas, con más de 1500 artículos semanales de opinión y secciones diarias en distintos órganos de comunicación social donde ha colaborado y generado ingresos por largo tiempo: “El Nacional”, “La Esfera”, “El Mundo”, “Ultimas Noticias”, “Élite”, “Venezuela Gráfica”, la Revista “De Frente”, la cual dirigió, etc.

     En todos sus escritos ha expuesto una visión objetiva, profunda y de sólida cualidad literaria, lo cual le ha permitido precisión en el análisis político y amplitud en el bagaje cultural. Entre los años 1961-62, tuvo dos (2) Programas de Televisión: “CHARLAS DE CAFÉ”, de ameno diálogo cultural y “COMENTARIOS DE POLITICA INTERNACIONAL”, todos ellos en el Canal Cinco, y también fue Redactor-Jefe del Noticiero de “Radio Nacional”.

     En esa época, durante el gobierno de ROMULO BETANCOURT, asume la Jefatura de Prensa del Ministerio de Relaciones Interiores y en el gobierno de RAÚL LEONI fue Jefe de Prensa de la Cámara de Diputados.

     Conocer, pues, sus valores comunicacionales, su producción y gestión periodística, es entender que MIGUEL GARCÍA MACKLE, es el Comunicador Social de mayor excelencia nacido en nuestros valles tudenses… Más si añadimos la alta significación de protagonismo histórico al haber sido el conductor y primer Presidente de la Comisión de Medios de Comunicación del Congreso de la República, asunto éste que recae con orgullo en nosotros mismos y en nuestro municipio…

      Como parlamentario, MIGUEL GARCÍA MACKLE estuvo incorporado a la Cámara de Diputados en tres (3) oportunidades consecutivas, electo en las respectivas planchas para los periodos constitucionales 1969-74, por el Estado Miranda; por el Estado Falcón en el 1974-79 y de nuevo por el Estado Miranda en el 1979-84.

     En dicha Cámara fue integrante de las siguientes Comisiones: Política interior (desde el 1969 al 1979); Defensa (3 veces); Educación y Cultura (1 vez); Turismo (2 veces) y Medios de Comunicación Social (1982-84). Tuvo allí los diferentes cargos: Vicepresidente de la Comisión de Defensa; Presidente de la Subcomisión de Garantías y de Derechos Humanos (Política Interior); Presidente de la Subcomisión de Estado Mayor, Comandancia y Servicios (Defensa); Presidente de la Subcomisión de Industria Hotelera y Otros Servicios (Turismo); Miembro de la Delegación Parlamentarla para atender Invitación de la Dieta Japonesa (1969); Presidente de la Comisión Especial para el Estudio del Reglamento de Radiodifusión (1980-81) y Coordinador de la Junta que crea la Comisión de Medios de Comunicación Social, Fundador, y Presidente de la misma (1982-84).

     Finaliza este período, y con más de 50 Discursos en el Congreso de la República se retira jubilado para después asumir con honestidad la Gobernación del Estado Miranda, donde le correspondió conducir un modesto, comprometido y congelado, en parte.

     Presupuesto Oficial del año 1984-85, cargo que aspiró y alcanzó como epilogo de su gestión política que lo habla envuelto casi toda su vida, para consagrarse íntegramente a su auténtica y principal vocación, toda llena de pronunciadas virtudes: las letras.

     Puede considerarse, pues, que la vasta representación de MIGUEL GARCÍA MACKLE en los medios políticos nacionales es realmente exitosa por su indudable capacidad y experiencia, nobleza y recta moral de hombre público, apto para llevar su gran responsabilidad por buen sendero y conducirla hacia una sana administración, con clara imparcialidad y digna gestión.

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