Historia regional y local del Valle del Tuy

Por: investigaciones TUCUY.

RAFAEL MARÍA FUENTES GONZÁLEZ.

     Rafael María Fuentes González, o mejor dicho “Morocho Fuentes”, nació en Cúa, Estado Miranda, el 24 de mayo de 1921.

     Fueron sus padres José María Fuentes y Hermínia González de Fuentes. Rafael María, es un caso muy aislado o quizás el único que se sucede por este ancho universo.

    La gran mayoría de los adolescentes se inclinan a las travesuras propias de la vida juvenil, relacionada a los placeres y diversiones populares, pero en este caso no es así, Rafael María nace con la estrella de la creación en la sien. Estudió la primaria con el Docente Rafael Luque en Cúa y obtiene el sexto grado, el que al correr del tiempo, le es útil  para su carrera de comerciante y escritor ensayista. Con el Profesor Francisco Rivero, se hace un avanzado telegrafista.

    No era gemelo. Se le conoce por Morocho, porque tenía los dedos de la mano derecha dentro del índice y el meñique, ambos del mismo tamaño y en el dedo chiquito del pie izquierdo le salió otro, aunque pequeño, el cual le fue extirpado y lo conservó por mucho tiempo en un envase con alcohol.

     A los 12 años queda huérfano de padre,  y  en busca del pan de cada día en pro de su madre y hermanos, trabaja en una venta de gasolina con José Manuel Escobar.

     En sus 14 años se emplea en la tienda “La Azucena”, propiedad de Don Humberto Caballero, en el año 1935. Esto le da brío para que al poco tiempo con la experiencia vivida, funda por sus propios medios, una tienda en Cúa.

    En breve fecha resuelve finiquitar este negocio y como quiera que es un joven con esperanza, en busca de nuevos derroteros , a los 16 años se traslada a Caracas y se pone a trabajar como vendedor en los Almacenes “Star”, y luego pasa a otra empresa y es cobrador al servicio de la firma de Gustavo Zing. Trabaja como contador en el Banco Venezolano de Crédito, es de hacer notar que nuestro personaje, aunque no posee un título de secundaria, menos aun culmina alguna carrera universitaria, se desenvuelve en sus negocios con gran facilidad y es que en la práctica, es un autodidacta tan sobrancero que en la tienda comercial se abre paso como si fuera un diestro Licenciado.

    Para el  año 1944 regresa a Charallave y aquí establece su propio negocio en mercancías secas, con ayuda de su hermana Servita Eladia, durante este lapso es cuando el amor invade su alma y el galán enamorado, se compromete con su novia, la bella Rosa Mercedes Robles Arocha,  la cual  pertenece a una de las familias mas rancias y cultas dentro de la vida social de Charallave, y allí cumpliendo con el mandato de la ley contrae matrimonio el 7 de febrero de 1954,  fecha en la cual tenía Rosa Mercedes apenas 22 años.

     Recién casado con más cariño y temple porque lleva a su lado la diosa de su esperanza, regresa a Caracas y, juntos abren nuevos horizontes; aquí  “Morocho” trabaja en una tienda de “Discos Serrano” en Chacaíto. Luego se emplea en una fábrica de quesos y Mantequilla “Optimus”, donde se desempeña como contador. Luego el inquieto Morocho Fuentes regresa a Cúa y se hace cargo de la Agencia de Loterías “La Piñata de Oro”, la cual estuvo ubicada frente a la Plaza Zamora de esta población.

Rafael María Fuentes González.

     Por esta misma fecha monta otro negocio, quien se llamó La Casa CUE aquí vende artículos de ferretería, quincallería y perfumería, pero aún Morocho Fuentes, cual pajarillo que vuela de rama en rama en pos de su existencia con Rosa Mercedes vuelve a Caracas y trabaja 7 años como administrador de un taller de herrería en la Sexta Calle de la Sabana del Blanco en La Pastora.

     Al correr del tiempo, en 1975, regresa a  Cúa y se encarga de la Administración  de la Finca Aparay en Cúa; más adelante administra la Botica Vargas, en Charallave,   la que dirige con gran empeño y en estos quehaceres le sorprende la muerte el 30 de Julio de 1994 a la edad de 73 años. Morocho Fuentes deja viuda y 2 huérfanos, Rosalba y José Rafael, quienes devotamente siguen y conforman a toda prueba las enseñanzas de su padre.

    Morocho Fuentes, el comerciante, el poeta, el escritor e historiador, el sincero amigo, siempre en una corta, pero franca sonrisa ante el semejante, fue un gran admirador de Jesucristo, de Bolívar y de Ezequiel Zamora. Con mucho celo guardó en su casa las reliquias de la antigüedad, las fichas con que los mantuanos pagaban a los esclavos, los enseres campesinos del siglo pasado, tales como piedras de moler, que usaba la mujer campesina, el pilo, que a fuerza de mano trillaba el maíz para luego preparar la arepa, la romana de machete, en fin, Morocho tuvo hasta sus últimos días estos objetos, que en su ayer usaron nuestros abuelos.

     Fue colaborador incansable de muchos periódicos de la entidad, tales como “El Moro de la Costa”, donde exaltó la tradición cueña a través de un diálogo imaginario que se tituló: “Buenos días, Señora Cúa”. Se aferraba al gentilicio de aquí para echar a volar con su pluma sedienta  las vivencias de su tierra. Morocho Fuentes fue miembro activo de la Sociedad Bolivariana en Cúa y Secretario Ejecutivo de la Fundación del año Tricentenario de la misma. Luego funda la “Asociación para el Rescate del Acervo Histórico y Cultural Rafael María Fuentes de la Ciudad de Cúa”.

Reconocimientos recibidos:

•    El Concejo Municipal del Distrito Urdaneta en su orden General Ezequiel Zamora en su primera Clase de Oro, le otorga diploma como mérito en beneficio a la colectividad, en el año 1975.

•    Medalla de Plata en su Segunda Clase, como mérito a la colaboración prestada por el bienestar de nuestro Distrito. 1975.

•    Orden General José María Carreño en su Primera y Segunda Clase como miembro de los cuerpos de Seguridad, Inteligencia y Policiales, Año 1975.

•    Orden Cristóbal Rojas en su Primera y Segunda Clase como reconocimiento a lo relacionado a la Educación y Cultura. Año 1975.

•    El concejo Municipal del Distrito Urdaneta confiere por la resolución de 24 de junio la  condecoración con la orden Cristóbal Rojas en su segunda clase en Cúa en 1980.

•    El Circulo Amigos del Ajedrez de los Valles del Tuy, seccional Urdaneta le otorga Placa por su valiosa colaboración con el Deporte-Ciencia. En 1982.

•    La Biblioteca “Emma Soler” le otorga un hermoso diploma por su empeño en pro del Acervo Histórico y Documental de Cúa el 20 de Noviembre de 1988.

•    La Asamblea Legislativa del Estado Miranda le confiere la condecoración orden “Leónidas Monasterios” en su segunda clase en Los Teques el 06 de Octubre de 1990.

•    El grupo expresión teatral de Cúa le otorga una placa de reconocimiento por su gran labor por la cultura en Noviembre de 1990.

•    El grupo cultural Comandante José Roque Pinto le otorga un diploma y medalla en Los Teques el 14 de julio de 1992.

•    El comandante del Regimiento de apoyo logístico General de División José María Carreño, le otorga Diploma por su colaboración a la unidad, en 1992.

•    La Alcaldía del Distrito Urdaneta le otorga por su afán que tiene por rescatar la tradición del municipio un diploma el 24 de junio de 1993.

Fuente:
Rosalba Fuentes y José Rafael Fuentes (Hijos)
Juan Alberto Paz “JUBER”. El Moro de la Costa.

 

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