Historia regional y local del Valle del Tuy

LINO GALLARDO

Por: José R. Méndez F.

Lino Gallardo.

     Nació en Ocumare del Tuy, probablemente en 1773 y murió en Caracas el 22 de diciembre de 1837. Lino Gallardo se destacó como compositor de canciones patrióticas, director de orquesta y ejecutante del violín, violonchelo y contrabajo. Fue discípulo de Juan Manuel Olivares en la Academia de Música de Caracas que fundara el Padre Sojo en 1874 (Pedro Ramón Palacios y Sojo, tío de Simón Bolívar). El sitio de reunión era la Hacienda La Floresta, del padre Sojo (hoy Urbanización La Floresta) y en la Hacienda San Felipe, del padre García Mohedano (hoy La Castellana) y en los terrenos de Bartolomé Blandín (que hoy son el Country Club), tierras para entonces de cultivo, ubicadas en torno al pueblo de Chacao, actualmente parte de Caracas.

     Fue un grupo de músicos de altísima calidad dedicado a cultivar el repertorio religioso con personalidad propia, aún cuando haya recibido alguna influencia de Pergolesi, Scarlatti, Haydn y Mozart. Integrado entre otros por Bartolomé Bello (el padre de Andrés Bello), José Francisco Velásquez, José Angel Lamas, Juan José Landaeta, Cayetano Carreño (hermano de Simón Rodríguez), Lino Gallardo, José Francisco Velásquez, Pedro Nolasco Colón, Juan Francisco Meserón, Atanasio Bello Montero (empresario musical, entusiasta difusor de grandes óperas y composiciones europeas del primer tercio del siglo XIX), José María Izasa (socio de Bello Montero en La Compañía) y José María Montero. En los quince años que más o menos duró esta Academia, salieron de allí algunos de los más grandes músicos que hemos tenido. El más celebrado entre ellos fue José Angel Lamas, autor de la más conocida pieza de música sacra: “Popule Meus”. Otros distinguidos discípulos de la Academia del Padre Sojo fueron Marcos Pompa, Pedro Pereira, Mateo Villalobos, Dionisio Montero y muchos más.

     Se resintió seriamente la salud del Padre Sojo, lo que lo indujo a firmar el 17 de junio de 1799 su testamento, según el cual legaba a Juan José Landaeta «el violín y la viola que tiene en su poder», y a Lino Gallardo el violoncello, por ser estos sus más “destacados alumnos”.

     El 26 de diciembre de 1794, Gallardo contrajo matrimonio con María del Carmen Araujo y al enviudar se casó con María Catalina Pereira, el 30 de abril de 1799.

      Juan José Landaeta, quien hasta ahora se ha tenido como el autor de la letra del Himno Nacional de Venezuela nace el 10 de marzo de 1780. Landaeta compuso algunas obras de carácter religioso, como “Benedictus” y “Pésame a la Virgen”. Perteneció a la clase social de los pardos y desde el comienzo de la revolución manifestó sus simpatías por la causa independentista. Así, se le vio entre los conspiradores del 19 de abril de 1810. Esta misma pasión revolucionaria lo llevó a componer varias canciones patrióticas, entre ellas una con motivo de la instalación del primer Congreso de Venezuela, en 1811. La letra comenzaba con la frase «Gloria, americanos».

     Se ha tenido hasta ahora a Juan José Landaeta como autor de la música del Himno Nacional de Venezuela, pero no ha aparecido ningún documento que dé validez a esta aseveración. Sólo existe la tradición oral, ya que ni siquiera Guzmán Blanco al decretar el «Gloria al Bravo Pueblo» como Himno Nacional, mencionó en el decreto a los autores. En cambio, hay más posibilidades de que sea Lino Gallardo el autor de la música patriótica. Dicho decreto, expedido en Caracas el 25 de mayo de 1881. Dice así, en la parte pertinente: 

“Considerando:

1o.: Que debe perpetuarse en la memoria de los venezolanos todo lo que en la época de nuestra emancipación política contribuyó a la realización de sus triunfos.

2o.: Que el Himno Nacional, conocido con el nombre tradicional de Gloria al Bravo Pueblo, fue el canto patriótico con que los hijos de la Gran Colombia celebraban sus victorias y se alentaban en la adversidad:

Decreto: Artículo

1o.: El Himno: Gloria al Bravo Pueblo, se declara Himno Nacional”.

Por encargo del Presidente Guzmán Blanco, el Dr. Eduardo Calcaño valioso compositor y músico, cumplió idóneamente la tarea de fijar el texto musical del Himno, lo cual hizo conservando la brillantez marcial de la melodía, sin pretender alterarlo ni darle otra expresión.”

     Landaeta, como buen patriota, fue perseguido por los realistas apenas cayó la primera República. Hecho prisionero, pudo salir al regresar Bolívar a Caracas, en 1813. Acompañó al Libertador en la penosa emigración a Oriente, en 1814, pero con mala fortuna, pues fue apresado y fusilado por Boves en ese mismo año.

   Gallardo compuso la música de la Canción americana, escrita años antes por los conjurados de 1797 y estuvo comprometido en las conspiraciones de 1808 y 1810 y fue miembro de la Sociedad Patriótica. Después de la caída de la Primera República (julio de 1812), fue apresado en las bóvedas de La Guaira por sedicioso (15 de diciembre de 1812). En 1818, bajo el régimen realista, fundó la Sociedad Filarmónica de Caracas, que era escuela de música y sociedad de conciertos a la vez; Gallardo fue el director de la orquesta de conciertos, director y profesor en la escuela. El 9 de agosto de 1824, fue nombrado maestro mayor de música de Caracas.

     Gallardo fue amigo y compadre de Simón Bolívar y este le compensó de su actuación al lado de los patriotas, nombrándolo “Fiel de peso” en la aduana de La Guaira (1827). A Lino Gallardo se le atribuye, si no la música, al menos su participación en la canción patriótica Gloria al Bravo Pueblo, que en 1881 fue decretada Himno Nacional. Investigaciones del estudioso de la historia de la música, Alberto Calzavara, han replanteado el tema de la posible autoría de la música de dicha composición por parte de Gallardo.

    Nuestro Himno Nacional, más que un canto revolucionario, fue un grito de solidaridad al Rey de España, ya que surgió como un canto emocional del 19 de abril de 1810, que como se sabe, fue cuando la oligarquía caraqueña declaró su fidelidad al rey de España, creando la Junta Conservadora de los Derechos de Fernando VII.

     Se dice que el autor de la letra del “Gloria al Bravo Pueblo” fue el médico y poeta Vicente Salias, quien en un momento de euforia improvisó la canción en una de las sesiones de la Sociedad Patriótica, nacido en Caracas el 23 de marzo de 1776; era poeta y escritor, además de médico. Fue fusilado en el castillo de Puerto Cabello el 17 de septiembre de 1814, en momentos en que Bolívar sufría su segundo exilio rumbo a Cartagena. El mejor estudioso de la vida de Salias, José Rafael Fortique, lo confirma. Aunque tradicionalmente se ha escrito que la improvisación de Salias se produjo en el seno de la Sociedad Patriótica de Caracas, esto no parece probable, pues aquel canto patriótico existía ya a fines de abril o muy a comienzos de mayo de 1810, en tanto que la Sociedad Patriótica sólo inició sus actividades a partir de diciembre de ese año.

     Después de los sucesos del 19 de abril de 1810 el intendente de Ejército y Real Hacienda Vicente Basadre, fue apresado por las nuevas autoridades y recluido en el castillo de San Carlos de La Guaira, hasta su expulsión el 5 de mayo siguiente. Durante esos días que iban del 19 de abril al 5 de mayo de 1810 (decía Basadre en un informe escrito el 4 de julio, al llegar a Cádiz), los “caballeros mantuanos” que le custodiaban en el castillo día y noche por turnos, le dijeron que “…en todos los pueblos se habían compuesto canciones alegóricas alusivas a la libertad, a la independencia…” El funcionario español recuerda con indignación en Cádiz algunas de las canciones que oyó o leyó poco antes en La Guaira: “Pero lo más escandaloso fue las canciones alegóricas que compusieron e imprimieron de su independencia. Convidaban a toda la América española para hacer causa común, y que tomasen a los caraqueños por modelo para dirigir revoluciones”. Estas palabras de Basadre son una paráfrasis bastante exacta de la tercera estrofa de la canción patriótica de 1810, convertida en 1881 en Himno Nacional: 

“Unida con lazos

que el cielo formó

la América toda

existe en Nación;

y si el despotismo

levanta la voz

seguid el ejemplo

que Caracas dio”.

     Con letra de Salias y música de Landaeta o de Gallardo, pues los 3 se hallaban en Caracas entonces, el Gloria al bravo pueblo data de los días que siguieron al 19 de abril de 1810. No fue la única canción patriótica de esa época, pues también estuvo entonces en boga la que comenzaba: “..Caraqueños, otra época empieza…”, con letra de Andrés Bello y música de Cayetano Carreño. Pero fue el Gloria al bravo pueblo el canto que tuvo mayor aceptación y más rápidamente se popularizó; tanto llegó al corazón del pueblo, que se arrullaba a los infantes para dormirlos con el “Duérmase mi niño…” con la música del Himno Nacional, lo cual también servía como contraseña ante cualquier circunstancia.

     Uno de los compañeros del canónigo José Cortés de Madariaga en su misión diplomática a Bogotá (que salió de Caracas en diciembre de 1810) se lo había aprendido, y ya al regreso, el 18 de junio de 1811, mientras navegaban el río Meta abajo, tomó “…la flauta para ejecutar la canción de Caracas, Gloria al bravo pueblo, etc., y al resonar el suave instrumento unieron sus voces los que sabían la letra…”; así escribía, emocionado, Cortés de Madariaga en el Diario que llevaba durante el viaje. No sólo el flautista aficionado sabía la música, sino que varios de sus compañeros conocían también la letra. Aunque no hay constancia expresa de ello, es probable que el Gloria al bravo pueblo hubiese sido ejecutado y coreado en Caracas el 19 de abril de 1811, cuando se conmemoró el primer aniversario de la revolución de 1810 con la participación de varias orquestas dirigidas por músicos-compositores como Juan José Landaeta, Cayetano Carreño, Lino Gallardo, José María Cordero, entre otros.

     Juan Vicente González, refiriéndose a la época de la Primera República, escribe que “…el inspirado Gallardo hacía resonar las calles con la Marsellesa venezolana…”, aludiendo así, muy probablemente, al “Gloria al bravo pueblo”. Mientras que algunos historiadores afirman que la música no es Juan José Landaeta sino del músico ocumareño Lino Gallardo; no sólo por la tradición oral de la familia Gallardo, sino por el testimonio de numerosos personajes de la época, que dan fe que la música del Himno la escribió este fervoroso patriota y que, además, porque su nombre aparece en partituras antiguas, lo que no ocurre con Landaeta.  

     Pasado el período de la Independencia, el canto revolucionario siguió prendido en la mente del pueblo y se convirtió, por común aceptación, en la “canción nacional” aunque careciese de sanción oficial. El manuscrito de su música más antiguo que se conoce corresponde a mediados del siglo XIX, según el historiador José Antonio Calcaño, quien lo reproduce en su libro “La ciudad y su música”. En él no se menciona autor, pero figura como título lo siguiente: “núm. 1.- Violín. Canción Nacional. Gloria al bravo pueblo. Paso redoblado”.

     Este notable músico que ejecutaba con maestría el violonchelo, murió en Caracas el 22 de diciembre de 1837. Se dice, que su hija menor, Francisca de Paula, quemó todas las partituras de las obras compuestas por Gallardo, en protesta contra Guzmán Blanco, de quien era enemiga, al decretar éste, el 25 de mayo de 1881, la canción de su padre como Himno Nacional de Venezuela. Se cuidó mucho el Presidente Guzmán de no nombrar en su Decreto a los autores del Himno, gracias a lo cual todavía se polemiza y se trabaja en busca de la verdad.

     De las seis naciones que fueron liberadas por el Libertador (Colombia, Venezuela, Panamá, Ecuador, Perú y Bolivia), sólo las de Bolivia y Colombia hacen mención del Padre de la Patria, Simón Bolívar, mientras que Venezuela, cuna del Libertador, en su Himno Nacional, en sus tres estrofas y coro, para nada hace mención de tan ilustre venezolano.

HIMNO DE LA REPÚBLICA DE BOLÍVIA

Esta tierra inocente y hermosa   

que ha debido a Bolívar su nombre   

es la patria feliz donde el hombre  

goza el bien de la dicha y la paz

HIMNO DE LA REPÚBLICA DE COLOMBIA

Bolívar cruza el Ande

que riegan dos océanos,

espadas cual centellas

fulguran en Junín.

Centauros indomables

descienden a los llanos,

y empieza a presentirse

de la epopeya el fin.

     Quizás algún día, cuando el bolivarianismo, más que una organización política de moda hoy y tergiversada, sea una energía que revitalice el espíritu de lucha por la justicia y la libertad de los pueblos de América, en el Himno Nacional de Venezuela se incluya la estrofa poética de Pablo Neruda:

“Yo conocí a Bolívar una mañana larga,

en Madrid, en la boca del Quinto Regimiento,

Padre, le dije, eres o no eres o quién eres..?

Y mirando el Cuartel de la Montaña, dijo:

Despierto cada cien años

cuando despierta el pueblo”

Partitura del Himno Patriótico de Venezuela, Música de Lino Gallardo y letra de Andrés Bello López.

Fuentes consultadas:

• Fundación Polar (1997). Diccionario de Historia de Venezuela. Caracas. Venezuela.

• Gran Enciclopedia de Venezuela. Caracas: Editorial Globe, 1998.

• Biografías de la Biblioteca Nacional (Jorge Mier Hoffman)

• Himno Nacional, por: Manuel Pérez Vila.

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