Historia regional y local del Valle del Tuy

Pueblo de Marín o Cúa

Subido por: Iván López Calero

Transcripción sin corregir (SIC) 

Pueblo de Marín o Cúa

Obispo Mariano Martí

Documentos relativos a su visita pastoral de la Diócesis de Caracas

Apuntes del Libro Personal

Marín o Cúa

     Día 2 de Junio de 1783, salimos del pueblo de Charayave a las cinco y media de la mañana, y llegamos a las ocho y media a este pueblo de Marín distante tres leguas y quarto. El camino no es malo, las tierras con mucha arboleda y proporcionadas para siembras. No es tierra llana, sino de cerros no muy grandes, en donde hazen las sementeras, y no dexa de haver algunos llanos entre estos cerritos.

     Esta Iglesia es baxo la invocación de la madre de Dios del Rosario, de una sola nave, con una puerta a cada lado, a más de la principal, de tapia y rafas, toda cubierta de obra limpia. Tiene Coro alto y Baptisterio al entrar, a la banda de la Epístola, y a esta misma banda, contiguo a esta Iglesia, hay cementerio. La Sacristía, detrás del altar mayor, no está muy adornada o alajada. Véase el inventario. Su divina majestad está continuamente colocado, y respecto que estava en el altar y en el primer altar a la banda del Evangelio, en el cuerpo de la Iglesia, he dispuesto que sólo se reserve en el altar mayor, y que debaxo del Sacrario, que ahora sirve para la Custodia, se haga un Sacrario pequeño para la pixis, para dar la Comunión, que se daá en la última grada del Presbyterio.

     Este Cura es don Nicolás Antonio Colón y Soto. Nació en Caracas el día 19 de Julio de 173[7?]. Estudió tres años de Filosofía y dos años de Moral, todo en las clases de la Universidad. Tiene seis actos de oposiciones a Curatos. Se ordenó de Presbytero el día 20 de mayo de 1758, a título del Curato de Mamporal, que lo sirvió seis años. Después passó a Sacristán mayor de la Candelaria de Caracas, que la sirvió también en propiedad ocho años, yu últimamente pasó acá y está sirviendo este Curato de Marín desde el día 19 de febrero de 1772, en que llegó a este pueblo. Como particular tiene dos mil pesos de Capellanía. Este terreno no le prueba bien, y habrá unos seis años que está enfermo, ahunque no dexava de servir este Curato, y sólo habrá como año y medio que tiene, no Teniente, sino Coadjutor, que es el padre don Francisco Pereira, de Carora. Nada se ha sabido contra su vida y costumbres, y quando no está enfermo enseña la Doctrina, predica y administra los Sacramentos. Su genio parce melancólico, y nadie dice que su genio sea áspero o suave.

     Don Francisco Pereira, Presbytero, nació en Carora el dia 27 de Julio de 1751. Estudió tres años de Filosofía, de que es Bachiller, y quatro años de leyes y juntamente Cánones, todo en la Universidad de Caracas. Tiene un acto de oposición, que fue al Curato de Arenales. Se ordenó de Presbytero por el mes de julio de 1780, a título de la Capellanía de tres mil pesos, que ahún obtiene, fundada por los Becerras en Suata, con obligaciones de celebrar una Missa en solos los lunes de todo el año, la qual Capellanía sirvió en Suata por unos quatro meses, y después los mismos fundadores y patronos le dieron licencia de Celebrar estas Missas donde quisiere este Capellán, y lo Mantuvieron por el tiempo de dichos quatro meses. Tiene licencias de predicar y confesar en todo el Obispado desde que se ordeno de Sacerdote. Hoy, día 3 de junio de 1783, se cumple un año y medio que está sirvieno a este Curato como Cura coadjuntor de este padre Colón, que está enfermo de dolor de cabeza por calentazones, que casi siempre ha estado fuera de este Curato en este año y medio, ya en los llanos, ya en los valles de Aragua, ya en Caracas busvando alivio en sus males. Este dicho padre Pereira obtiene la dicha Capellanía de Suata, celebra sus Missas y cobra su renta. Percibe toda la renta y obvenciones de este Curato, con la obligación de dar a este padre Colón trescientos pesos cada año. Enseña la Doctrina, predica y administra los Santos Sacramentos. Nada se ha sabido contra su buena vida y costumbres. No parece de mal genio, y siendo joven y haver quedado acá solo por año y medio y no haverse quexado nadie contra él es prueva de haverse portado bien. Es de buena índole.

     El total de almas de esta feligresía consta de 1531. De éstos, los 1083 son esclavos, y los restantes 439 son vezinos o personas libres y de todas calidades.

     A distancia de unas quatro o cinco quadras de esta Iglesia corre el río Tuy, bastante caudaloso, y de que se pueden regar muchas tierras de las que actualmente no se riegan, pues tiene agua para ello. Me dize este Teniente de Coadjutor que estos feligreses son gente dócil y que no son de […].

     Domingo Villafañe, blanco, soltero, ha cerca de dos años que vive mal con Josepha Espinosa, que es hija de padres incognitos y pasa por blanca, viuda. Viven immediatos en la hazienda o cerca de la hazienda de Antonio Francisco Villalba, distante de este pueblo un quarto de legua. El dicho Domingo, con motivo de mi visita, se ha ido a los llanos, al hato del Marqués del Toro, del Carrisal, habrá como un mes. La dicha Espinosa ha parido un hijo de él. Queda la dicah Josepha depositada por este cura padre Colón, de mi orden, en una casa de este mismo pueblo y se persuade este Cura que xcesará este escándalo.

     El Teniente de Governador de la Sabana de Ocumare don Juan Joseph Marcano, de la Margarita, casado en Cumaná con una señora de la casa de Sucre, es también Teniente de este pueblo de Marín y tiene acá su cabo o comisionado don Matheo Gonzales, soltero, blanco.

     Esta Iglesia parroquial estava antes en el sitio de Marín, en la hazienda del Marqués del Toro o inmediata a ella, río arriba de este pueblo, a distancia de media legua, y de aquel sitio fue la Iglesia trasladada a éste llamado Cúa, en donde está de presente esta Iglesia parroquial, pero siempre ha conservado el nombre de Marín, y estos Curas se titulan Curas de la Iglesia parroquial de Marín, y regularmente así los llaman, aunque algunos también los llaman Curas de Cúa o de Marín y Cúa. La fábrica de esta Iglesia está rajada en varias partes de sus paredes, así en el cuerpo de la Iglesia como la Sacristía, en el frontispicio y en la torre de las campanas que tiene arriba la cúpula de bóveda y debaxo esta el Baptisterio, y toda esta torre es preciso derribarla por amenasar ruina. En vista de dichas rajas o aberturas se pidió que se reconociese esta Iglesia por peritos, y en efecto, a principios de esta misma Quaresma, vino de Caracas el alarife Maximiliano, reconoció esta obra y dispuso unos estribos y un arco y otras cosas, que todo junto dixo importaría 615 pesos, y para el repartimiento vino comisión por parte de la Curia ecclesiástica a este pueblo de Pereira, y por parte del Gobierno, al Teniente de Ocumare, y por no haver este venido acá, no se ha hecho el dicho repartimiento o prorateo, no entre estos vezinos, sino sólo entre estos hazendados.

     Este Cura es como llaman acá Cura Capellán, y es propietario, a quien solamente los vezinos hazendados de cacao (que son treinta y siete, y dos de éstos, a más de la hazienda de cacao, tienen trapiche) pagan doscientos pesos al Cura y cinqüenta pesos a la Iglesia para la oblata de pan, vino y cera, cada uno según el número de esclavos. Y estos vezinos, hazendados de cacao, no pagan a este Cura obvención alguna de bautismo, casamiento y entierro de sus esclavos, pero pagan todo esto los mismos Hazendados para sí, para sus hijos y para todos los de su familia que no sean esclavos y pagan también los derechos parroquiales a la fábrica de la Iglesia y al Cura, según los Synodales; de manera, que así los dichos hazendados como los demás vezinos libres pagan primicias y todas las obvenciones, y aunque algunos vezinos particulares tengan algunos esclavos, como no tengan hazienda de cacao o trapiche nada pagan de sínodo y de oblata.

    El vicio predominante acá es el hurto. La incontinencia y la embriaguez están tan qual moderadas. Acá no dexa de haver alguna devoción y frequencia de Sacramentos. En todos los domingos confessaron y comulgaron unas tres o quatro personas. En las festividades de Jesuchristo y de María Santíssima comulgaron unas veinte personas, porque el Cura no puede más, y en algunos días de las Octavas de María Santíssima continúan las confessiones.

     Estas tierras son buenas; producen mucho cacao, también producen mais, caña dulce, arros, platanos, frixoles, yuca, algodón y quanto se siembra, y ahora empiezan a sembrar añil, y hay ya una hazienda y dizen que es de mejor calidad que el de los valles de Aragua, y me parece que estas tierras son mejores que las de los valles de Aragua por el río, de que pueden regar, y el riego de los valles de Aragua no es tan abundante como acá.

     La fábrica de esta Iglesia no sólo está rajada o abierta por algunos temblores, sino que el terreno donde está situada es falso y se hunde, y ahun está rajado un estribo, y se puede temer que suceda lo mismo con los estribos que ahora se han de hazer en virtud del reconocimiento del alarife Maximiliano; y es lástima que se arruine esta Iglesia, porque está aseada y es esplendorosa. El sitio de este pueblo está medianamente llano. Habrá unas quarenta casas immediatas a esta Iglesia. La plaza es bastante grande, pero de forma irregular y ni tampoco están bien formadas las calles, ni a lo menos están bien empezadas.

     El libro parroquial más antiguo es de bautismos, y su primera partida de 18 de octubre de 1690, firmada por don Pedro de Salas, que se titula Capellán de estos valles del Tuy. Hay visita de 25 de julio de 1713, hecha por el licenciado don Juan Rodríguez de Mendoza, comisionado del señor Rincón, y llama a este Curato <partido del Tuy arriba>; otra visita del señor Escalona y Calatayud, hecha personalmente en 30 de marzo de 1721; otra de 21 de marzo de 1731 por el licenciado don Francisco Xavier Ayestarán, comissionado del señor Valverde, y otra de 1° de noviembre de 1762, que personalmente hizo el señor Madroñero, siendo Cura de esta parroquia don Ángel Francisco Amaya, quien de mandato de dicho señor Madroñero certificó en el libro de gobierno que en la erección de este Curato se havían señalado 250 pesos para congrua y oblata, repartidos entre los hazendados según el número de esclavos, y que assí ha estado en uso, práctica y costumbre, pero que no se encuentra el documento de erección. Desde el año de 1752 comienzan las partidas firmadas por el bachiller don Juan Joseph Carpio, que se titula Cura proprio, de lo que infieren que éste fue presentado por Real Patronato, pues los anteriores se titulaban Curas Capellanes. De esta Iglesia parroquial es titular, como queda dicho arriba, Nuestra Señora del Rosario, y patrona menos principal lo es Santa Rosa de Lima por disposición del provisor doctor Muñoz el año de 1774 en que se reedificó esta Parroquial.

     Este Teniente de coadjutor me dixo que en los días de fiesta, al tiempo de la Missa, está la Iglesia vacía, y la gente está en la plaza oyendo Missa desde allí. También me dixo que las gentes que menos oyen Missa son los mismos que viven en este pueblo, con el pretexto de que no tienen ropa, sin embargo que todo el día andan por la plaza y por las calles cargando agua, leña, etc. En vista de esto, he prevenido a este Cabo o Comissionado don Matheo Gonzales que los días de fiesta, a la hora de la Missa y habiendo lugar en la Iglesia, haga y mande que la gente entre dentro de la Iglesia, y que al tiempo de empezarse la Missa, dé alguna vuelta por las calles y casas y mande que vayan a Missa todos los que no tuvieron motivo justo que les escuse.

     Me dize este padre Pereira, coadjutor, que desde que llegó acá, después de tocadas las Avemarías, todas las noches resa el Rosario, y por el padre Villacastín, leen y tienen su quarto de oración, pero me dize que estas gentes no asisten; y le he prevenido que continúe en estos exercicios más, y que después prosiga en ella.

     En esta feligresía o Parroquia, unos años con otros, se cogen diez mil fanegas de cacao, según dizen.

     Don Juan Ignacio Mejorada, hazendado de cacao y residente en esta feligresía, en todo el año no oye Missa en esta Iglesia parroquial ni en otra Iglesia, ni cumple acá como debe con los preceptos anuales. Este Mejorada es soltero, y respecto de estar ahora en Caracas preso por el Governador por una causa que le ha movido don Pedro Bello, hazendado de esta misma feligrasía, y que según me dize este teniente coadjuntor, en aquella causa le han justificado que no oye Missa y que no cumple con los preceptos anuales, he prevenido a este Teniente coadjutor que luego que vuelva de Caracas el dicho Mejorada, le intimen de mi orden que venga a Missa los días de fiesta y que cumpla con los dichos preceptos y que para esto se valga de la justicia secular, y que me avise si no huviere emmienda.

     En este pueblo, que forman casas y calles, aunque imperfectamente, habrá unas quarenta casas, y en ellas vivirán unas doscientas personas entre hombres y mujeres, más mujeres, grandes y pequeños.

     Este Cura propietario padre Colón, en este último año y medio que tiene Coadjutor, por motivo de sus enfermedades ha estado en los llanos, en los valles de Aragua y en Caracas, y en este su Curato ha venido solamente en este año y medio por tres ocasiones. En cada una de las dos primeras ha estado acá quince días cada vez, y en esta última ha vivido acá desde esta última Pasqua de Resurrección, y estas andansas se le han disimulado por motivo de la enfermedad que padece de calentazón de cabezas, que me dize le ha provenido de los disgustos que le ocasionó el Teniente de Ocumare don Estevan de León, que ya no es Teniente; pero ahora me dize este Cura que se queda acá, y que mantendrá al padre Pereira en calidad, no de Coadjutor, sino de Teniente de Cura, pues me dize que ya se halla mejorado de sus accidentes y que puede servir este Curato con la ayuda del teniente Pereyra, con quien se halla ya concertado o convenido esto, esto es, sobre el estipendio y sobre las obligaciones o cargos, y yo he prevenido a este padre Colón que siempre y hasta otra providencia mantenga a este o a otro Teniente.

     Hipólito Maximiliano Aguilera, sambo, de turmero, quiere casarse con María Rita Molina, soltera, del pueblo de Tacata. Esta mujer no compareció ante mí en Tacata. Por decir que estava enferma aquellos días de mi visita, y vino a la Guayra de Paracotos y ahora se ha presentado en este pueblo de Marín para que la dispensase de las proclamas, lo que he negado. Se tiene alguna noticia confusa de que el Aguilera es casado y tiene la mujer en la Victoria, y este Cura queda prevenido de no asistir a este matrimonio, y queda también prevenido de escribir al cura de Tacata hasta averiguar la certeza o falsedad del matrimonio del Aguilera, y si se averigua que es cierto, será preciso castigar al Aguilera por el atentado que iva a cometer.

     Este cura actual Colón queda de Mayordomo interno. Esta Iglesia parroquial, entre los cinqüenta pesos de oblata, treinta pesos para la lámpara y los drechos de sepulturas y otros, tiene cada año unos ciento quince pesos de entrada. Y de gastos ordinarios tiene unos noventa y cinco pesos. Pasadas las quentas en esta visita, nada queda, menos unos dos o tres pesos a favor de esta iglesia.

     Se ha providenciado sobre la falta de oyr Missa los esclavos, la indecencia con que los amos o los Mayordomos los envían a confesar casi desnudos, la cotedad de solo dia de salario para mantenerse y vestirse, la irreverencia con que los libres entran a la iglesia a oyr Missa con cuchillo y lanzas. Véanse los decretos entre los de visita.

     En este curato hay algunos oratotios que tienen los amos de las haziendas de cacao en las casa de sus mismas haziendas. En la visita del señor Madroñero, por no havérsele presentado las licencias de dichos oratorios se suspendieron todos hasta que se le presentassen, y respecto de que a mí tampoco se me han presentado las licencias de oratorio, he tomado la misma providencia de suspenderlos hasta que se presenten las licencias, y entonces mandare visitarlos, y de algunos creo no están mu decentres o que estasn indecentes. Véase esta providencia de suspensión en el quaderno separado.

     Esta iglesia parroquial tiene las tierras en que están situadas estas casas y otras inmediatas, y esta tiene alguna pensión de los que acá tienen casas y ocupavan dichas tierras. Esta posession fue turbada por el teniente de Ocumare don Estevan de León por los años de 76, poco más o menos, y ahora, en virtud  de representación documentada de este cura, he mandado que se haga el deslinde de dichas tierras ante el Teniente de Ocumare, y que hecha esta diligencia, cobre el Mayordomo de esta iglesia la pension que se haya acostumbrado de los poseedores de tierras donadas por los herederos de doña Angela Thomasa Ferrera. Véase el decreto en el quaderno separado.

Apuntes del Libro de Compendios

Pueblo Valle de Nuestra señora del Rosario de Marín, alias Cúa.

     Este Curato es fundado principalmente para los esclavos de las haciendas de Cacao que contiene este valle, cuyos dueños satisfacen la Congrua del Cura y Oblata y están obligados a los reparos de la Iglesia, su conservación y ornamentos, por cuya razón no se pagan derechos algunos de los entierros velaciones, etc. De dichos esclavos; pero las personas libres que habitan en este mismo valle satisfacen los que les corresponden, y este Curato pertenece al Vicariato de los Valles del Tui.

     Su territorio parroquial confronta por el Oriente, con el pueblo de la Sabana de Ocumare, distante quatro leguas y hasta el lindero divisorio que es la hacienda nombrada la Concepción, propia del Marqués del Toro, inclusive, hai dos leguas; por el Poniente, con el pueblo de Tácata, distante quatro leguas, y aunque en dicho pueblo de Tácata se dio por lindero divisorio la Quebrada de Onoto, dice el Cura deste pueblo de Marín que la anticuada posesión de este territorio parroquial no se extiende hasta dicha quebrada sino hasta la mitad de la hacienda de Dn. Alonso Piñango, distante dos leguas hasta aquella medianía; por el Norte, con el pueblo de Charayave, distante tres leguas y hasta el lindero divisorio que es la quebrada de Mume hai leguas y media; y por el sur, con el pueblo de camatagua, distante 20 leguas poco mas ó menos, en que intermedia jurisdicción del Curato de San Sebastian; y por este viento no hai territorio demarcado á este pueblo de Marin, por ser tierras incultas y de cerranias y solo se extiende lo poblado de esta pertenencia á una legua.

     Fue visitada la Iglesia parroquial deste pueblo el día 2 de Junio de 1783. Su titular es Nuestra Señora del Rosario. Su fábrica material es de una nave cuyas paredes son de tapias y raphas encaladas por dentro y fuera y el techo de Texas sobre tablas alfardas y tirantes labrados, obra limpia y hermosa. Tiene poco más de nueve varas de ancho en limpio y quarenta de largo, inclusive diez que ocupa la capilla mayor, distinguida del cuerpo de la Iglesia con gradas en el pavimento, techo superior en forma de encapillado y un hermoso y elevado arco de ladrillo. Tiene tres puertas grandes, las dos en los costados y la una al frente con su fachada de ladrillo y sobre esta puerta está formado el Coro de tablas y vigas y a un lado de la fachada hai un torreon de mamposterioa cubierto con media naranja de ladrillo dividido en dos cuerpos, de los quales el bajo sirve de baptisterio con puerta de arco hacia la iglesia y en el mas alto están las campanas y por este lado sigue una cerca de tapias, dentro de la qual está el cementerio y un aposento para custodiar varios muebles.

     La Sachristia se halla á espaldas de la Capilla mayor, de iguales materiales, y ancho y de largo cinco caras y una tercia, con dos puertas hacia dicha capilla y una hacia la calle. En la iglesia hai cinco altares decentemnete adornados especialmente el mayor en que esta colocado el santísimo sacramento y los demás, que se hallan distribuidos por los costados, están dedicados a Nuestro Señor de Valvanera y san Agustin. Toda esta iglesia esta mui aseada y bien dispuesta su fábrica, pero se hallas sis paredes con varias grietas con motivo de se malo el terreno y por resulta de algunos temblores; de suerte que si no se remedia prontamente especialmente la Capilla mayor y campanario puede acaecer alguna ruina, según resulta del reconocimiento hecho por personas peritas a fin de remediarla, graduando el costo para prorratearlo entre hacendados.

     Es Cura de esta parroquia Dn. Nicolas Antonio Colon, clérigo presbytero. La renta que annualmente goza es: 200 pesos que pagan los hacendados y según computo prudencial 85 ps. Y un real de ovenciones de bauptizmos, velaciones y entierros de personas libres y 30 ps. De primicias. Como assimismo tiene cada año 116 ps. de dotaciones de Missas, que todo compone 431 ps. 4 rs., y advirtió dicho cura en la razon que acerca de esto dio, que en las ovenciones no incluyo las que suele haver de algunas missas cantadas particulares, por que con la decadencia de los vecinos en los presentes tiempos unos años contribuyen para ella y otros no.

     La renta de la iglesia es cada año 50 ps que contribuyen los hacendados para el gasto de pan, vino y cera; treinta ps redito del capital de 600 ps. En que esta dotada la luz de la lámpara y según computo prudencial quarenta ps. de derechos de sepulturas, señas é incensarios y cera en los entierros de personas libres, que todo compone 120 ps., cuya renta corrió á cargo del supradicho Cura hasta que haviendo enfermado paso a cargo de un coadjuntor el Br. Dn. Francisco Pereira, clerigo presbytero, que la ha administrado hasta el presente. Se recivieron cuentas á uno y otro y resultaron de alcanze contra dicho Cura veinte y tres ps. y dos rs. Y de alcanze a favor del nominado coadjuntor 21 ps. 5 ½ rs. Se aprobaron unas y otras por auto de seis de Junio de mil setecientos ochenta y tres, en el qual se mando al supradicho cura propio, por continuar por si solo en la administración de la renta mencionada y servicio del curato, que pague al coadjuntor aquel alcanze que ha resultado a favor; y se dieron otras providencias para el seguro de los censos y afin de recibir cuentas á los anteriores administradores que ha tenido esta iglesia.

         No hai en ella Cofradia ni Obrapia alguna.

Matricula o Padrón de los Habitantes dentro del Distrito de este Pueblo.

     Conforme al methodo é individualidad mandada observar por orden circular novísima, con advertencia de que en la distinción de clases van colocados los mextizos en la de los blancos y los zambos en la de los negros.

Cúa 1

     Razón de Casas y Familias de este Distrito, Y assimismo de las personas de Comunión y de sola confesión, cuyo número queda comprendido en la matricula antecedente.

Españoles dentro del pueblo

Cúa 2

Españoles fuera del pueblo

Cúa 3

 

Dentro del pueblo no vive indio alguno y fuera de el viven los siguientes:

Cúa 4

     Assi consta de la razon pedida y dada por el supradicho Cura y coadjuntor en 2 de Junio de 1783, en que advirtieron que el numero de hombres excede al de las mujeres en los casados por estar muchas de estas ausentes.

     Para la coreccion de abusos y pecados públicos y también para el buen gobierno desta iglesia se expidieron 23 decretos con fecha 6 de Junio de 1783, entre los quales por el numero 16 se mando que la Sagrada Comunion se administre desde el Altar mayor, formándose á este efecto un pequeño Sagrario en el pedestal del grande y retirándose el que á este proprio fin havia en una de los altares colaterales.

     Recivieron el Santo Sacramento de la Confirmación 850.

     Es  theniente justicia mayor de este pueblo el mismo que lo es de la Sabana de Ocumare, Dn. Juan Joseph Marcano.

     Por decreto de 6 de Junio de 1783, se suspendió el uso de los oratorios que hai en el districto de este Curato hasta tanto que se presenten sus respectivas licencias. Véase lo anotado al fol. 354 sobre el Oratotio de Dn. Joseph del Fierro.

Apuntes del Libro de Providencias

MARIN, ALIAS CUA

     Por resultas de la visita de este pueblo se explidieron con este encabezamiento: Nos el Dr. don Mariano Martí, siendo inseparable de nuestro oficio en la santa pastoral visita de este pueblo e iglesia de Nuestra Señora del Rosario de Marín, decretar. Iguales mandatos que en el pueblo de Nuestra Señora de la Aparición de la Corteza y fueron el 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13 y 14 inclusive, a cuta continuación se libraron los decretos del tenor siguiente:

     15. Como sea  muy reprensible el desacato que se comete por varias personas de entrar a la iglesia con puñales, cuchillos y lanzas al tiempo de oir misa de asistir a otros actos religiosos, cuando por lo sagrado del lugar (aunque no estuviese como está colocada en el la Majestad Divina) debe ser su concurrencia tan acatada y respetuosa que la modestia y veneración interior con que ha de entrarse y estarse en los templos se manifieste aun en lo exterior; ordenamos que el cura de esta parroquia no ceze de amonestar a sus feligreses se abstenga de tan detestable costumbres; y cuando por este medio no se consiguiere la enmienda, ocurrirá al juez secular de este pueblo para que dé las providencias convenientes a que se remedie este y otras cualesquiera desacatos. 16. Para evitar las irreverencias que se hacen al Santísimo Sacramento que para la sagrada comunión y viático está colocado en un altar del cañón de esta iglesia, de suerte que se le ha de dar la espalda cuando se celebre en el que hay enfrente; además de que para este sagrario y el del altar mayor en que se halla la custodia solo hay una lámpara que a los que entran a la iglesia les parece destinada para aquel solo altar, y que el mayor esta sin alumbrarse: mandamos que desde luego al pie del sagrario principal se haga un pequeño a q se trasladará el píxide y relicario, y que para dar la sagrada comunión baje el sacerdote a la infima grada del presbiterio en que deberá colocarse una baranda con toalla de lienzo fino que cuidará el cura este siempre con el aseo correspondiente. 17. Habiendo entendido no con poco dolor la grave omisión y descuido de algunos dueños y mayordomos de haciendas en enseñar a los esclavos y demás personas que están a su cargo, la doctrina cristiana y de hacerlos venir a la parroquial los días de precepto para el cumplimiento de la misa y explicación del Santo Evangelio y de la doctrina: mandamos que el cura de esta iglesia con el celo y eficacia propia de su ministerio exhorte y amoneste a los dueños de haciendas y sus mayordomos que en descargo de sus conciencias enseñen o hagan enseñar diariamente a los esclavos y agregados que mantuvieren en ellas, la doctrina cristiana para evitar la ignorancia que se experimenta y que los días de precepto en que no se puede trabajar y especialmente en el Adviento y Cuaresma; teniendo dichos dueños y mayordomos no menos cuidado de mandarlos a oir misa todos los días feriados en que obliga su cumplimiento aunque en ellos se pueda trabajar, sobre todo lo cual les encargamos la conciencia; y ordenamos a dicho cura que en caso de no ejecutarse así (que no lo esperamos) dé cuenta a nos, o a nuestro vicario general con expresión individual de los dueños y mayordomos que fueren omisos y las cosas en que hayan faltado para que sobre todo se provea de remido. 18. Informados asimismo de que los amos y mayordomos de hacienda hacen trabajar a los esclavos en ocupación que llamas fajinas en los días festivos de ambos preceptos, de que resulta el quebantamiento del mandato de no trabajar, y por consiguiente pecado grave así por el tiempo que ocupa, como por no haber necesidad ni justo motivo para ello (que debe antes manifestarse al párroco) sino por mera costumbre: como también que haciéndose dichas fajinas antes de la misa se quedan dichos esclavos muchas veces sin oírlas, y en los días festivos en que se puede trabajar muy poco la oyen por no perder dichos amos la utilidad que les resulta del trabajo en aquel tiempo de venir a misa oírla y volverse: mandamos qu dicho cura reprenda severamente tan pecaminosa práctica; y que si dichos amos y mayordomos anteponiendo sus intereses temporales a las obligaciones de cristianos aun continuasen en ella, nos dé cuenta dicho cura, o a nuestro provisor, como queda expresado. 19. Siendo como son por lo común muy graves los perjuicios que se siguen de no vivir juntos los casados: entendidos de que algunos dueños de esclavos anhelando sólo a su utilidad temporal los mantienen largo tiempo ausentes de sus mujeres: ordenamos que el cura de esta iglesia amoneste a los amos de los tales esclavos casados y en su defecto a los mayordomos de las haciendas, que desde luego hagan venir los maridos a vivir con sus mujeres, sin que por esto se prohíba a dichos amos la libertad de mandar a otra parte sus esclavos con tal que la ausencia no sea notable y perjudicial a la vida maridable; y en caso que dichos dueños se desentendieren de las amonestaciones que sobre esto les hará el referido cura, nos dará éste aviso o a nuestro provisor de los esclavos que estuvieren ausentes, el tiempo que hubiere y quienes son sus amos para en vista de todo dar la providencia que corresponda. 20. Como el trabajo de los esclavos en el sábado que les dan sus dueños hacendados regularmente no les produce lo bastante para mantener sus mujeres e hijos, de que resulta venir a confesarse con un traje indecente, y que cuando están enfermos y se les han de administrar los santos sacramentos se hallan con la misma indecencia, cediendo esto en descrédito de los mismo dueños y gravamen de sus conciencias: exhortamos a éstos procuren vestir a sus esclavos así para el fin referido como para comulgar, oir misa, evitar la indecencia con que andan en público y la nota que en ellos se causa. 21. Porque los dueños de haciendas para relevarse de la obligación de dar de comer y vestir a sus esclavos y a las mujeres e hijos de éstos aunque también sean esclavos, les han concedido el trabajo solamente del sábado, el cual no les alcanza aun para estas solas necesidades, de que resulta que dichos esclavos trabajen en los días festivos con infracción del precepto de abstención de horas serviles y que tal vez se muevan a hurtar: exhortamos a dichos dueños y mayordomos no sólo a que prohíban a los esclavos el trabajo en tales días festivos y eviten los hurtos, sino que compadeciéndose como corresponde de la miseria de estos infelices, que es tanto mayor cuanto es mas crecida la familia, los socorran con alguna ropa y alimentos y los curen en sus enfermedades. 22. Noticiosos también de que los dueños de haciendas cuando ya sus esclavos se hacen inútiles a su servicio o por avanzada edad o por males incurables contraídos con el trabajo en el servicio de su dueños, les dan la libertad para eximirse de sustentarlos, vestirlos y curarlos, de que se sigue que estos pobre infelices destituídos ya de posibilidad para adquirir sus alimentos, alivio a sus dolencias y con que cubrir sus desnudeces, viven y mueren en la más lamentable miseria: exhortamos y aun mandamos a dichos hacendados u otros cualesquiera dueño de esclavos de esta clase que en todo los asistían y cuiden hasta el fin de sus días, no solo por el acto de piedad que en ellos se ejerce sino por la obligación y deuda de justicia que tiene dichos dueños respecto de los tales esclavos de quienes tuvieron la utilidad y provecho de su servicio. 23. Finalmente, ordenamos y mandamos que efecto de que lo contenido en estos nuestros decretos tenga su entero y debido cumplimiento en estos nuestro decretos tenga su entero y debido cumplimiento y se observen, guarden y ejecuten precisa y puntualmente en todas sus partes por todos y cada uno en la que les toque, sobre que les encargamos la conciencia y hacemos presente la estrecha cuenta que de estas obligaciones han de dar a Dios Nuestro Señor; el cura de esta iglesia en el primer domingo siguiente a la fecha estando congregado el pueblo para oir los divinos oficio, publicará los generales inter missarum solemnia, practicando igual diligencia de alguno o algunos de ellos siempre que lo juzgare conveniente; y que todos los edictos, despachos, ordenes y providencias que se expidiecen para el gobierno de esta parroquia los transcriban auténticamente en este libro, uniendo los originales con los hasta ahora librados por el orden de sus fechas en un legajo al cual luego que tenga competente volumen podrá forro en modo de libro, que custodiará con los demás de esta iglesia. Dados en el pueblo de Nuestra Señora del Rosario de Marín, a 6 de Junio de 1783, firmados y refrendados en forma. Mariano, Obispo  de Caracas. Por mandado de S.S.I., el Obispo mi señor, José Joaquín de Soto, secretario y Notario de visita.

Transcripción sin Corregir (SIC)

Fuentes: 

Martí, Obispo Mariano. Documentos Relativos a su visita Pastoral de la Diócesis de Caracas. (1771-1784). Caracas, Academia Nacional de la Historia, Imprenta Torino, Tomo II, Libro personal, 1998. 746 pp.

Martí, Obispo Mariano. Documentos Relativos a su visita Pastoral de la Diócesis de Caracas. (1771-1784). Caracas, Academia Nacional de la Historia, Imprenta Torino, Tomo V, Libro de providencias, 1998. 490 pp.

Martí, Obispo Mariano. Documentos Relativos a su visita Pastoral de la Diócesis de Caracas. (1771-1784). Caracas, Academia Nacional de la Historia, Imprenta Torino, Tomo VII, Libro de compendios, 1998. 468 pp.

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