Historia regional y local del Valle del Tuy

Archivo para la Categoría "Fotomemorias"

Iglesia Nuestra Señora del Rosario de Cúa para 1926.

Por: Iván López CaleroIglesia Nuestra Señora del Rosario de Cúa, Año 1926 (2)

  La fotografía es una herramienta de expresión muy poderosa, cada imagen encierra en sí misma un conjunto de anécdotas o historias, algunas veces complejas y otras muy sencillas, pero todas dignas de ser narradas, esto último podemos hacerlo a través de la foto descripción o la narración descriptiva de una imagen, con la finalidad de contar esas crónicas o historias, de lo observado y capturado por algún fotógrafo, en algún determinado momento y lugar. Susan Sontag en su obra “Sobre la fotografía” 1973, expresa lo siguiente:

Toda fotografía tiene múltiples significados; en efecto, ver algo en forma de fotografía es estar ante un objeto de potencial fascinación. La sabiduría esencial de la imagen fotográfica es la superficie, Ahora piensen o más bien sientan, intuyan, qué hay más allá, cómo debe de ser la realidad si ésta es su apariencia. Las fotografías, que en sí mismas no explican nada, son inagotables invitaciones a la deducción, la especulación y la fantasía.

     Por tanto toda fotografía tiene a cuestas una o varias historias y al usarla únicamente como una herramienta para contar una historia, estaremos haciendo “narración descriptiva de una imagen”. De allí que la fotografía pasa a tener un papel protagónico como documento primario en la reconstrucción del discurso histórico y no solo a ser accesorio complementario de éste, incluso el registro gráfico de lo construido en una población o ciudad por el hombre, (edificios, monumentos, carreteras, trenes, etc.) ya a través de la pintura o de la fotografía, constituye una imprescindible fuente primaria para la revisión del pasado de éstas, que nos permite apreciar  y comprender con mayor amplitud el ordenamiento o el flujo de las diversas transiciones que se debieron realizar para el desarrollo o crecimiento de esos espacios geográficos. 

     Partiendo de lo antes expuesto, y empleando esta técnica de narración descriptiva, en el presente artículo revisaremos una fotografía de la Iglesia Nuestra Señora del Rosario de la población de Cúa, con la finalidad de realizar una breve relación histórica o crónica de la misma y la descripción de la citada imagen que resguarda un momento específico de relevante importancia en su historia.

La crónica

     La iglesia nuestra señora del Rosario ubicada en la población de Cúa, del actual Municipio Urdaneta del Estado Bolivariano de Miranda, es según las diversas crónicas esgrimidas por diversos investigadores el quinto templo, iglesia o recinto de la religión católica referido en sus diversos escritos y que ha tenido esta población de Cúa.

      La primera referencia acerca de un recinto religioso católico o iglesia en la población de Cúa es el de una pequeña capilla o curato, ubicada dentro de las tierras de la hacienda Marín para principios del siglo XVII, (cosa que por cierto en la época era común que en cada hacienda hubiese una capilla)  la cual se considera como la primera hacienda en las tierras de la hoy Cúa, al parecer esta capilla fue construida para la doctrina de los aborígenes y de los esclavizados africanos y que por ser la única en varias leguas a la redonda también usaron los blancos, son varias las hipótesis acerca de en advocación ha cual santo estaba dedicada, ya que algunos exponen que a la Virgen de la Barbanera, otros que al Jesús Nazareno, pero la teoría que al final se ha impuesto es la de en advocación a la Virgen de Santa Rosa de Lima,incluso al primer poblado,que al parecer quedaba dentro de la hacienda, se le conoció con el nombre de Santa Rosa de Marín.

     Posteriormente el año de 1641 se registra un terrible terremoto en Caracas con réplicas de catastróficas consecuencias para este poblado, lo que hace pensar a los pobladores (que por cierto en su mayoría eran esclavos) que el pueblo se debe mudar, cosa que no ocurre pues los dueños de las haciendas no lo permiten, luego se registran constantes inundaciones que sufriera la hacienda por el constante crecimiento del Río Tuy lo cual se regía por condiciones climáticas periódicas en su mayoría impredecibles (el niño, temporada de huracanes del Caribe, la niña, entre otros), razón que determina mudar el poblado.

     Para mediados del siglo XVIII se comienza a construir en las llamadas tierras de la Cúa o la Cuana un poblado, esto en una loma alta que quedaba fuera de los terrenos de la llamada hacienda Marín, es en este lugar donde se registra la construcción del segundo templo católico o la segunda iglesia, (que realmente vendría a ser el primero construido con esa utilidad) aún en advocación a Santa Rosa de Lima,el Obispo Don Diego Antonio Diez de Madroñero en una visita pastoral realizada a la población de Cúa el 1° de Noviembre de 1762 señaló en sus escritos lo siguiente:

Que la nueva iglesia se está construyendo en el sitio de la Cúa o la Cuana y que estaba a medio construir, la ubicación de este nuevo Templo no contaba con el apoyo de los dueños de haciendas, pues en su mayoría eran partidarios en que el pueblo debía continuar en terrenos de la hacienda del Marques del Toro, o sea en Marín. (Sic)

     Al parecer estas tierras de la Cúa o Cuana habían sido adquiridas por la Religión Católica, y por tanto el Obispo Madroñero se empeñó en que se construyera allí el nuevo poblado, incluso lo ordenó a los hacendados rehaceos en un comunicado posterior donde expresaba:

“El Obispo Madroñero, bajo pena de excomunión, dispone que se forme pueblo en el sitio señalado de la Cúa o Cuana. Por ser terrenos propios, con bastante paz y descubierto terreno, el lugar es apropiado y se puede formar una grande plaza y alrededor de ella situar muchas casas”. (Sic)

     Este templo es una construcción modesta con techos de rafas y palmas con paredes de bahareque aunque de mayor tamaño que su predecesor. El 10 de diciembre de 1765 es bendecido ese nuevo templo e incluso se celebra la primera misa por el padre Juan José de la Sierra. El día 21 de octubre de 1766 ocurre otro terremoto en Caracas a eso de las 4:30 de la tarde, cuyas réplicas también se sienten en Cúa y ocasionan destrozos, incluida la iglesia la cual queda muy debilitada, luego en el año de 1774 por orden o disposición del provisor Padre Dr. José María Muñoz se designa a la Santísima Virgen del Rosario como patrona titular de Cúa y como patrona menos principal a Santa Rosa de Lima, el cura párroco para ese momento era don Nicolás Antonio Colón y Soto, quien prestó servicio en ese Curato de Marín desde el día 19 de febrero de 1772.

    El día 2 de junio de 1783 visita la población de Cúa el Obispo Mariano Martí y describe la iglesia en su Libro personal con las siguientes palabras:

Su titular es Nuestra Señora del Rosario. Su fábrica material es de una nave cuyas paredes son de tapias y raphas encaladas por dentro y fuera y el techo de Texas sobre tablas alfardas y tirantes labrados, obra limpia y hermosa. Tiene poco más de nueve varas de ancho en limpio y quarenta de largo, inclusive diez que ocupa la capilla mayor, distinguida del cuerpo de la Iglesia con gradas en el pavimento, techo superior en forma de encapillado y un hermoso y elevado arco de ladrillo. Tiene tres puertas grandes, las dos en los costados y la una al frente con su fachada de ladrillo y sobre esta puerta está formado el Coro de tablas y vigas y a un lado de la fachada hai un torreon de mamposteria cubierto con media naranja de ladrillo dividido en dos cuerpos, de los quales el bajo sirve de baptisterio con puerta de arco hacia la iglesia y en el mas alto están las campanas”. (Sic, pág. 283)

     Ese segundo templo fue destrozado por las secuelas del terremoto ocurrido en Caracas el año de 1812 y reconstruido posteriormente en 1846 por Fray Blas Giner, y para ese momento el cura párroco de Cúa era Mariano Arocha, haciéndolo más grande en tamaño, altura y se le da la forma de iglesia a tres naves, se mejoran los materiales de construcción ya que fueron usados ladrillos en vez de adobes, los techos elevados y construidos con maderas y tejas de arcilla, con grandes puertas y ventanales, convirtiéndose así en el tercer templo o Iglesia de la población de Cúa, el mismo sería bendecido en 1855 por el presbítero Guevara y Lira, éste templo sería destruido por un terremoto cuyo epicentro fue justamente la población de Cúa el 12 de abril de 1878 a las 8 y 30 minutos de la noche.

Ruinas de la Iglesia Nuestra Señora del Rosario de Cúa, Foto publicada en el Cojo Ilustrado Nº 69 año III del 1º de Noviembre de 1894Ruinas de la Iglesia Nuestra Señora del Rosario de Cúa, Foto publicada en el Cojo Ilustrado Nº 69, año III, del 1º de Noviembre de 1894.

     Fueron muchas las pérdidas humanas y materiales ocasionadas por el  terremoto de 1878 a la población de Cúa y a ésta le costó mucho tiempo recuperarse de tal situación, el templo quedó completamente en ruinas, no se toma la decisión de reconstruir rápidamente pues existen otras prioridades y por no contar con presupuesto para su recuperación, se tomó la decisión de acondicionar un lugar como provisional para las funciones de la iglesia, a éste lugar y con el paso del tiempo las personas del pueblo lo llamaron “La Iglesita” siendo éste el cuarto templo católico de la población, el cual funcionó como provisoria hasta 1929 cuando se reinauguró el actual templo, la misma quedaba al final de la Calle que hoy tanto el lugar donde estuvo emplazada como la calle se le conocen como “La Gruta”  pues luego de haberse caído la capilla, allí se construyó una gruta dedicada a la virgen de La Coromoto.

Antigua Iglesita de Cúa sobre la calle la Gruta, Cúa, Año 1922.Antigua Iglesíta de Cúa sobre la calle la Gruta, Cúa, Año 1922.

     Después de varios intentos para reconstruir la antigua iglesia en el mismo lugar donde estaba el segundo y tercer templo, se comienza firmemente su recuperación por iniciativa de la propia comunidad cueña y el 22 de Mayo de 1909 (según datos suministrados por Manuel Vicente Monasterios) se constituye la primera junta para la reconstrucción del templo, integrada por el Padre Mejías como Presidente, Don José Arvelo como Tesorero, Don Julián Carías como Secretario de Correspondencia y Don Francisco Manzo como Secretario de Actas. Se nombraron juntas subalternas en los caseríos y vecindarios para motivar la participación de la feligresía, conseguir fondos y organizar las llamadas fajinas, trabajo comunitario y voluntario donde participaba toda la población.

     El día 27 de enero de 1917 se colocó en acto solemne la piedra fundacional para la reconstrucción del templo, con la presencia de Monseñor Dr. Felipe Rincón González, Arzobispo de Caracas. Los trabajos terminaron el año de 1929 y la directiva de la Junta que finaliza la construcción en ese año estaba presidida por el padre Juan Bautista Miralles, el General Roseliano Luque como Vice-Presidente, el Coronel Don Tomás Hugo Quiroba como Tesorero y Don Francisco Manzo como Secretario. Se abrió al público con una misa en la cual el Monseñor Dr. Felipe Rincón González, bendijo el templo el 27 de enero de 1929, este templo fue consagrado el 09 de octubre de 2009, por Monseñor Freddy Jesús Fuenmayor Suárez.

La descripción de la Imagen de 1926

      La imagen que ha motivado este artículo, con la finalidad de ser descrita, fue tomada el año de 1926, originalmente es de color sepia, en material fotográfico con dimensiones de 06 x 03 pulgadas y ha sido resguardada por la familia Fuentes – Robles de la población de Cúa, algo que nos llama mucho la atención es que la imagen fue impresa invertida en sus laterales y al digitalizarla se realizó la inversión tomando como referencia la cordillera del interior.

     Al revisar la fotografía la primera pregunta que surgió fue ¿desde qué punto fue capturada la imagen? y la respuesta se obtiene al ubicar la sección de la cordillera del interior que corresponde hoy día al pie de monte de la llamada Colonia Mendoza,  entre los Cerros del Tigre y Cerro Colorado, lo que permite a su vez identificar la ubicación del fotógrafo, aproximadamente sobre la estructura de la antigua Iglesíta la cual quedaba al final de la Calle La Gruta y sobre la Calle Bolívar, esto también porque desde ese lugar justamente da una visión de la cara lateral derecha de la iglesia con relación a su construcción orientada de sur al norte.

Iglesia Nuestra Señora del Rosario de Cúa, Año 1926 (2)

     En la imagen el elemento principal es el edificio de la Iglesia y se puede apreciar su cúpula posterior y el remate en forma de capullos de flor de las dos torres delanteras destacando en color blanco, también resaltan unos andamios que apoyados sobre la cara frontal de la iglesia en la torre izquierda se usaban en el trabajo de mampostería de la fachada en ese momento, además se observa que el resto de la estructura se encuentra en obra limpia, esto es sin ser recubiertos los ladrillos o adobes empleados en la construcción con yeso, cemento o algún otro tipo de argamasa.

     Al observar la foto no dejan de llamar la atención los techos de tejas con sus caídas a medias aguas y los diferentes patios internos de las casas y es que como hemos afirmado la fotografía fue tomada desde la antigua torre de la Iglesíta (hoy desaparecida) y por tanto ese detalle permite justamente ir escudriñando y al mismo tiempo revelando la ubicación de la Calle Comercio y de la Calle Zamora e incluso del lugar que después conoceríamos como Las Oficinas del Sistema de Riego y luego como  La Purina o una tienda de venta de productos avícolas que funcionó desde la década de los setentas hasta bien entrados los 80.

     En esta foto se puede apreciar casi en su centro una pared blanca que permite identificar el final de la Calle Comercio de Cúa, uniéndose con la Calle Gral. Zamora, ese lugar es conocido como la esquina de Los Cuatro Vientos, como nota anecdótica agregamos que en esa casa de pared blanca estuvo ubicada la carpintería de Salvador Minicozzi en la década de los 50.

      A la izquierda del que observa se puede apreciar en extensión hasta el pie de monte de la serranía del interior una llanura poblada de árboles y es que llama nuestra atención justo porque en ese lugar hoy día se encuentra ubicada la Urbanización Lecumberry y que en la imagen se puede apreciar cómo era en la época las tierras de La Hacienda, incluso revelando los límites del pueblo que solo llegaban hasta lo que se llamaban los corrales en la hoy avenida perimetral (Avenida que acotamos no existía para la época de esta foto).

     A través de esta imagen se constatan las crónicas de la reconstrucción de la iglesia hasta el año de 1929, ya que se observa en ella los andamios y los indicios de la restauración y reconstrucción del templo, además permite observar los avances que ha recibido la estructura al contrastarla con las variaciones que la misma iglesia ha sufrido hasta la actualidad, también se pueden verificar las variaciones que han sufrido las casas, las calles de Cúa y las tierras de la Hacienda Lecumberry llevadas de productivos cultivos a urbanización residencial en la década de los años 70, una imagen que permite contrastar lo observado en el ayer y el hoy,  reforzando las crónicas de la ciudad de Cúa y el Municipio Urdaneta, fortaleciendo así la identidad local y el sentido de pertenencia de los Cueños y porque no decirlo, también de los tuyeros.

Fuentes Consultadas              

  • Archivo fotográfico de la familia Fuentes-Robles.
  • Archivos de la parroquia Nuestra Señora del Rosario de Cúa.
  • Martí, Obispo Mariano. Documentos Relativos a su visita Pastoral de la Diócesis de Caracas. (1771-1784). Caracas, Academia Nacional de la Historia, Imprenta Torino, Tomo II, Libro personal, 1998. 746 pp.
  • Monasterios Gómez, Manuel, “Crónicas de Cúa”, Editorial Francisco de Miranda, Los Teques, Venezuela, 2012, 456 pp.
  • Revista “El Cojo Ilustrado” Nº 69, año III, del 1º de Noviembre de 1894.
  • Sontag, Susan, “Sobre la Fotografía” Alfaguara, Santillana Ediciones Generales, Litografía Ingramex S.A. de C.V., México D.F., México, Primera Edición, 2006, 290 pp.
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La Estación Santa Teresa del Ferrocarril Central de Venezuela

Por: Iván López Calero.

La anécdota 

     El año de 1976 mis padres decidieron mudarse de Caracas a vivir en Santa Teresa del Tuy, ya establecidos y al poco tiempo de vivir allí empecé a escuchar expresiones como; eso queda por la estación, o llegando a la estación doblas a… también podías oír decir, en el estadio cerca de la estación y por radio era común que los locutores expresarán; en el sector La Estación, esas expresiones o comentarios de los mayores llamaban mi atención y yo me empecé a preguntar ¿Qué estación? ¿Una estación de qué? ¿Dónde queda esa estación? Al poco tiempo le pregunte a mi padre Paulino “Iván” López y a mi tío José Miguel Calero -que trabajó de camionero muchos años- ¿Qué era eso de la estación y dónde quedaba? y ellos me explicaron, cada uno a su manera, que se trataba de una antigua estación de ferrocarriles en la parte noreste de Santa Teresa del Tuy y que la gente del pueblo se acostumbró a llamar sencillamente La Estación o sector La Estación, en referencia a la antigua dependencia ferroviaria.

FCV. Estación Santa Teresa. Foto en Informe Técnico Para la Presidencia de IAAFE sobre el Ferrocarril Central de Venezuela del 20 de mayo de 1975.Estación Santa Teresa del Ferrocarril Central de Venezuela, Foto tomada del Informe Técnico Para la Presidencia de IAFE sobre el F.C.V;  año 1975.

     Conocí la estación y la idea de un tren en el Tuy me parecía extraño, hoy algo bucólico de tiempos pasados, pero que extrañamente cada vez que oía hablar de la estación imaginaba el recorrido del tren por los diversos parajes del Valle del Tuy, como si lo hubiese vivido. Con el paso del tiempo en diversos paseos familiares a los cuales mi padre nos llevaba en su carro por la región del Tuy, pude observar otras estaciones, una en San Francisco de Yare y las ruinas de otra -hoy ya desaparecida- en el sector Aponte cerca de la hacienda La Guadalupe en Ocumare del Tuy, pero también en las orillas de la carretera en algunos sectores se podían ver las vías de la línea, en especial en la carretera entre Santa Lucía a Mariche y sobre el curso del río Guaire, esto me parecía fabuloso pues era como hacer paleontología y descubrir el fósil de un mega animal ya extinto.

     Hoy día en nuestro afán de sembrar y fortalecer la identidad regional tuyera a través de la reconstrucción y difusión de la historia regional del Valle del Tuy, un grupo de investigadores nos hemos fijado la tarea de compilar, clasificar, catalogar, digitalizar, preservar y conservar fotografías, periódicos, vídeos y demás fuentes gráficas del Valle del Tuy que nos permitan lograr ese objetivo, pero no con la idea de acumular ese conocimiento solo para unos pocos, sino para sistematizarlo y difundirlo a través de todos los medios posibles –impresos, redes sociales, blogs, entre otros- y que sirva en el fortalecimiento de esa historia regional colocándolos a disposición de estudiantes y docentes así como al público en general. (más…)

Estación Santa Lucía del Ferrocarril Central de Venezuela.

Por: Iván López

     Hace poco revisando el libro “Ferrocarriles en Venezuela (historia complicada)” publicado por el Instituto de Ferrocarriles del Estado el año de 2006,  con intenciones de encontrar alguna anécdota, comentario, imagen u otro referente para las investigaciones sobre las estaciones del Ferrocarril Central de Venezuela al Valle del Tuy, nos topamos con unas imágenes interesantes, pero igual de resaltantes son las palabras halladas en el prólogo, y que llaman mucho la atención, es tal vez,  porque comulgan con la visión trazada o que sentimos en nuestra búsqueda hacia la historia del Valle del Tuy, esas palabras son las del presidente del IAFE para ese año, Ángel García Ontiveros:

“Nos propusimos auspiciar cuanto permitiese atender y recoger las voces, lecturas e informaciones aprovechables, pero dispersas, con las cuales reconstruir nuestra historia ferroviaria. La de aquellos momentos esplendorosos del último tercio del siglo XIX.

 … Así lo siento debido al convencimiento de que contribuir a cubrir la carencia de textos de divulgación histórica e informativa que le permita a nuestro pueblo conocerse mejor, iguala la trascendencia de poner en circulación trenes modernos…”

    Desde Tucuy.wordpress.com compartimos este sentimiento de tomar y recoger las voces, lecturas, imágenes gráficas y toda información aprovechable del Valle del Tuy, que además sabemos muy, pero muy dispersa, para así reconstruir nuestra historia regional y local con bases un poco más solidas, no pretendiendo ser dueños de la verdad o imponer una verdad, sino compilarla, sistematizarla y difundirla a las actuales y nuevas generaciones y ser un punto de partida, o un referente para investigaciones más profundas.

      De este libro del IAFE se han tomado dos (02) fotografías que se presentan a ustedes con la intención de describir los rasgos de la ya lamentablemente desaparecida Estación Santa Lucía del FCV, en ese afán de mostrar a través de las imágenes gráficas, la historia o la crónica de los Valles del Tuy, legando y resaltando a las generaciones actuales y futuras lo que fue la existencia de esta importante vía férrea, hoy desaparecida casi en su totalidad. (más…)

Fotografías de La Estación de Servicios Guárico y el Portón de Los Anafres en Santa Teresa del Tuy.

Por: Iván López.

     Cada ciudad, cada pueblo, cada comunidad o urbanización, poseen lugares emblemáticos y atractivos a los habitantes propios o foráneos que en ellos se encuentran, los cuales ya sea por acciones del imaginario popular, por la actividad comercial, por hechos violentos (guerras, asesinatos, retos a duelos etc…) o por actos políticos, se vuelven de interés de los muchos y que comúnmente son muy concurridos en busca de distracción, retiro espiritual o el sustento diario, entre otros, generalmente las plazas, iglesias y mercados destacan como estos centros de atracción de masas.

         Pero cada pueblo a su vez posee teatros, museos, estaciones de antiguos ferrocarriles, mangas de coleo, cines, restaurantes, entre otros, donde las personas con intereses comunes se reúnen para departir o convivir, en torno a un hecho intangible o a un bien tangible, apropiándose a través del uso, de la expresión ritual o de la celebración festiva de los mismos, de año en año, trasmitiéndolo así colectivamente de generación en generación, aportando elementos en cada una de ellas, creando de esta manera una expresión cultural o un valor patrimonial propios de ese entorno geográfico.

         En palabras de Joan Santacana tenemos que:

“Si la palabra “patrimonio” la aplicamos a una colectividad, a una ciudad o un país, se entiende que nos referimos a todo aquel  bagaje cultural del que sus ciudadanos disponen. Al tratarse de una “herencia” recibida, no significa que no pueda incrementarse; así una ciudad puede poseer un patrimonio importante heredado de las generaciones anteriores, pero a su vez, la generación actual puede incrementarlo con nuevos aportes, ya fueren edificios, obras de arte, composiciones musicales u otros elementos.”

     Dentro de este legado podemos insertar la labor del fotógrafo, de ese cronista gráfico, muchas veces anónimo, otras veces muy poco conocido, que registra a través del lente de su cámara, estos lugares emblemáticos, esos centros de diversión, lugares destacados, de ritos religiosos o de actividades que son dignas de inmortalizar para las generaciones futuras, mostrando así el rostro de los pueblos, de sus gentes, de sus hechos y lugares en cada época, donde muchos vivieron momentos que marcaron su vida y recordaron o recordarán por el resto de la misma.     (más…)

La Fotografía de La Hacienda Marín en la Población de Cúa, Valles del Tuy.

Por: Iván E. López C.

     Si bien la intención con este artículo es el de describir la fotografía o imagen gráfica que se presenta junto al mismo, se hace necesario referir primero a ustedes una breve crónica de esta importante Hacienda que estuvo ubicada en los ejidos de la actual población de Cúa, Valles del Tuy del Estado Miranda, en Venezuela, el trapiche de dicha hacienda se encontraba ubicado en la ribera norte del Río Tuy, a la altura de lo que hoy es la zona industrial Marín, esto con el fin de brindarles la mayor suma de elementos para facilitar la comprensión del contexto de la imagen a describir. 

Hacienda Marín del Sr. Carlos Hernáiz, Cúa, Cojo Ilustrado Nº 069 1 de Nov de 1894Fotografía de la  Hacienda Marín del Sr. Carlos Hernáiz, Cúa, Cojo Ilustrado Nº 069, 01 de Noviembre de 1894.

Reseña.

     Para ello debemos remontarnos al año de 1577 cuando se logra la pacificación del “Valle de la Nueva Salamanca” (hoy Valles del Tuy) por acciones de Garcí González Da Silva, Francisco Infante  (a los cuales se les concedió el territorio por real Cédula como encomenderos) y de Sancho García conquistador que logra capturar y asesinar a los caciques Guacima, Acuareyapa y Apacuana, esta última, valiente mujer Quiriquire que opuso feroz resistencia a la conquista del valle. (más…)

Estación “San Francisco de Yare” del Ferrocarril Central de Venezuela.

Por: Iván López.

     Saludos amigos lectores, la imagen que se muestra en esta ocasión para su disfrute y conocimiento, corresponde a la estación “San Francisco de Yare” perteneciente al ya desaparecido “Ferrocarril Central de Venezuela”, que funcionó desde 1883 (año en que empezó su construcción) hasta mediados de 1954 y que cubría la ruta desde la estación de “Santa Rosa en Quebrada Honda” Caracas, hasta la estación ubicada en el sector Aponte de la Hacienda de la Guadalupe hoy Pampero de Ocumare del Tuy.

Estación del Ferrocarril Central de Venezuela en San Francisco de Yare, Estado Miranda.

     La estación de San Francisco de Yare fue construida ya para la última etapa de esta valiosa vía férrea (Santa Lucía – Ocumare del Tuy) aproximadamente por el año de 1916, la última estación, la de Aponte en Ocumare, fue terminada para mediados de 1928.

     La imagen o gráfica fue tomada por  el fotógrafo alemán A. Müler, se presume que entre 1929 a 1931, esta imagen es original en Blanco y Negro como se puede apreciar, tomada casi sobre las vías o rieles de la línea ferroviaria, en ella destaca la edificación principal de la estación donde se observan los portones grandes de carga y descarga, además del anden de abordaje al ferrocarril, podemos apreciar también una edificación menor que era dependencia administrativa u oficina del encargado de la estación.

     En primer plano se observan unos trolleys o carros manuales los cuales se empleaban para supervisar las vías o realizar reparaciones menores en caso de fallas del sistema, estos eran de impulso manual mediante un balancín o manilla que accionaba un grupo de bielas y engranajes, los trolleys se desplazaban sobre las mismas vías del tren.

      En el costado izquierdo de la imagen, desde el punto de vista del que observa, se ven unos bancos, al parecer  de concreto, que permanecen apilados presumimos que recién elaborados en espera de su ubicación en el lugar correspondiente, en el centro de la foto, específicamente la parte del anden, llama mucho la atención el grupo de personas que allí se encuentran, destacando un hombre vestido con uniforme del ferrocarril, el cual se presume sea el despachador de la estación o al menos un trabajador de la empresa de ferrocarriles, se puede ver al resto vestido de Liki-Liki blanco, probables pasajeros o usuarios del tren e incluso se pueden apreciar niños dentro del grupo.

     A la derecha de la imagen, con relación al que observa, sobresalen dos carros o cabuses o vagones del tren, estos eran carros cuyo fuselaje era de madera sobre una estructura de hierro y se les llamaba Kalamazoo (nombre de la empresa fabricante) estos carros o vagones eran empleados para el mantenimiento preventivo y correctivo que presentaran las vías o el mismo tren.

     En la gráfica casi pasan desapercibidos unos postes de madera que conducen cables posiblemente del telégrafo, otro signo de progreso, y que en algunos casos corrían o estaban instalados paralelos a las vías del tren, para aprovechar lo fácil del acceso para el mantenimiento e incluso instalación de ese servicio de comunicación importante para la época.

    En definitiva es una imagen interesante que muestra un pasado muy cercano lleno de anécdotas de progreso y crecimiento, a la vez que hace tomar conciencia de la necesidad de establecer una cultura de preservación para con las edificaciones y construcciones que hoy existen en el Valle del Tuy, de haber preservado ese sistema de trenes, hoy día se pudiera disfrutar de este, ya como medio transporte o bien como un medio de atractivo turístico que hubiera ayudado a desarrollar al Tuy económica y socialmente.

Nota adicional:

Como dato curioso tenemos que el ferrocarril Central de Venezuela tuvo una distancia total de 83,20 kilómetros de longitud, tuvo 75 puentes y viaductos, 14 Túneles y un total de 18 estaciones las cuales fueron: Caracas – Sabana Grande – Chacao – Los Dos Caminos – Petare – El Encantado – La Lira – Tusmare – La Envidia – Los Mangos – Arenaza – Pichao – Boca de Siquire – Santa Lucía – Soapire – Santa Teresa – San Francisco de Yare – Ocumare del Tuy.

 

Fuentes consultadas.

Murguey Gutiérrez, José. Construcción, ocaso y desaparición de los ferrocarriles en Venezuela. Tomo I, Fundación Editorial el Perro y la Rana, Caracas, Venezuela, año 2007, 332 pp.

Schael Alfredo. Ferrocarriles en Venezuela, Historia Complicada. Instituto Autónomo de Ferrocarriles del Estado –IAFE- Caracas, Venezuela, año 2006, 304 pp.

Revista “El Desafío de la Historia” Nº 22 Fotografías Documentos del Pasado, Grupo Editorial McPecrí C.A. año 2011, 113 pp.

Especial agradecimiento al Grupo de Facebook “Gran Ferrocarril de Venezuela” en la persona de Ernesto Roa, Jorge Pages Bellver y Richard Fernández, por sus aportes y comentarios. 

Procesión en Santa Teresa del Tuy en los Años 50 del siglo XX.

Por: Iván López

      Saludos, en esta nueva entrega les traemos una imagen gráfica de Santa Teresa del Tuy, realmente poco vista, se trata de una fotografía de mediados del siglo XX, tomada entre 1950 y 1954, se desconoce el autor o fotógrafo que la tomó, sus dimensiones son de 8 x 6 pulgadas en color sepia, en esta ocasión fue digitalizada a través de una cámara digital.

Procesión en Plaza Bolívar de Santa Teresa del Tuy, principios de los años 50 del Siglo XX.

      En esta imagen se puede observar una procesión en plena Plaza Bolívar de Santa Teresa del Tuy, al parecer de la patrona del pueblo Santa Teresa de Jesús, destaca el hecho que existía una calle entre la Iglesia y la plaza, (en la actualidad todo es plaza) se puede observar  incluso que es de tierra, destacan parte de los pilares de la Iglesia y los escalones de la entrada de esta, a la derecha de la imagen resalta un grupo de chicas adolescentes y niñas estas últimas todas de blanco, las mayores incluso han caído en cuenta de la actividad del fotógrafo y su mirada se fija en éste en espera de ser inmortalizadas.

      Detrás de ese grupo destacan dos niños en pose de marcha, y en espera de señal de continuar la misma, con un letrero o estandarte de una de las primeras escuelas del pueblo “La Escuela Federal Luís Sanojo” (hoy desaparecida) lo que muestra la participación de las instituciones educativas en las festividades religiosas del pueblo.

      Siguiendo al grupo de personas y en el fondo se observa a los representantes de la iglesia y a los cargadores de la imagen religiosa, la cual apenas se distingue, lo que indica el carácter central de la actividad, destaca incluso la mitra o callado con la cruz en la punta de esta.

      A la izquierda de la imagen un grupo de personas se concentran en un carro o vehículo del cual parece extraen algún tipo de telas o banderas, incluso la mujer más joven sostiene un extremo con su mano izquierda.

     La casa del fondo corresponde a la de la familia Alzuru, actualmente parte de esta casa permanece intacta, al final de la fila de fachadas del lado derecho se puede ver una casa de dos pisos con jardines, en esa casa y por muchos años ha funcionado una ferretería propiedad de la familia Mannmana, incluso si se observa bien esta vivienda vemos que contrasta en su arquitectura algo moderna con el resto, que son de tejas y algo más tradicionales.

  La casa de tejas que se observa a mano derecha ya no existe, allí se construyó el edificio de las “Residencias Independencia” y el “Pasaje Independencia”, hoy día lugar de referencia en el pueblo.

      Insistimos, las Imágenes revelan un pasado por medio del cual se puede y debe construir la memoria de nuestras regiones, pueblos y estados con la finalidad de mostrar y reafirmar nuestras tradiciones, costumbres para así reafirmar nuestra identidad y valores regionales, de allí incluso que compartir estas fotos permita la construcción de herramientas que  faciliten el proceso de enseñanza – aprendizaje a los docentes y estudiantes de la región.