Historia regional y local del Valle del Tuy

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Los Cinco Cementerios de Cúa.

Por: Manuel V. Monasterios G.

     La conmemoración del día de  los difuntos en la población de Cúa siempre ha estado revestido de gran solemnidad, todo el pueblo en romería visita sus difuntos, les reza, coloca velas que simbolizan la luz del descanso eterno, los responsos acompañados de música sacra, toda esta tradición se mantiene, pero el sello característico que tenía Cúa, que  era  la conmemoración nocturna, hasta las 12 de la noche desapareció. Los peligros  de la noche, no por los fantasmas o los difuntos que dejan las tumbas, sino por los atracos y violaciones que ocurren con  frecuencia en el sagrado recinto. La violencia nos roba las tradiciones y los espacios.  Hay que recuperarlos.

Entrada del Cementerio de Cúa, Año 1985, Foto tomada por Manuel Vicente Monasterios.

     Tal vez muchos habitantes de Cúa no estén informados que nuestro pueblo en su devenir histórico haya tenido cinco templos y cinco cementerios.

Primer Cementerio: Ubicado en la Hacienda Marín donde se funda la capellanía  para la atención de esclavos con el nombre de Santa Rosa del Valle de Marín. (Aproximadamente 1650-1756)

Segundo Cementerio: Al trasladarse la población al sitio de la Cúa o Cuana, por orden del obispo Diez de Madroñero se ubica  el cementerio al  lado norte del templo, que hoy corresponde a la calle El Rosario, lateral norte de la Plaza Zamora, hasta la ladera de Chupulún ( 1756-1878)

Tercer Cementerio: El 12 de abril de 1878 el terremoto destruye el templo parroquial, las actividades religiosas se trasladan a los terrenos de la iglesia ubicada donde hoy está la Gruta de Nuestra Señora de Coromoto, en la ladera hacia la Vega y el Limón se ubicaba el cementerio (1878- 1893)

Cuarto Cementerio: Las autoridades municipales de Cúa asumen el control de los cementerios, de acuerdo a las nuevas normativas vigentes para la época, eliminándole la facultad de control a la iglesia católica, asumiéndolo el poder civil representado por el estado (Concejo Municipal). Se fundó el cementerio en tierras recién adquiridas de la Hacienda San  José. En el sitio denominado popularmente como “muerto parao”, hoy sector Pueblo Nuevo, donde se ubica la capilla de  la Dolorosa. (1893-1904)

Quinto Cementerio: Durante el gobierno del general Cipriano Castro, la primera autoridad de Cúa era el general Luís Ramos y se realizaron dos obras de gran importancia, el nuevo cementerio y el puente que comunicaba la Cruz Verde con el camino de Tácata, donde está ubicado actualmente, el terreno pertenecía a la hacienda Marín y fue donado por los propietarios al Distrito Urdaneta. Se inauguró en el año 1904 y continúa funcionando hasta hoy como Cementerio Municipal. Fue planificado  en cuatro cuadrantes sembrados de amapolas, apamates y olivos criollos. La saturación y caotización en la ubicación de tumbas, obligan a  que las autoridades competentes planifiquen su reordenamiento y declararlo “Parque camposanto.” (1904- hasta hoy).

EL DIA DE LOS FIELES DIFUNTOS

Por: Alex Arlandis Ortíz.

     El 2 de Noviembre, celebramos el día de los Fieles Difuntos, evento que se celebra en diferentes partes del mundo. Para entender esta tradición, comenzaremos con el día de los Santos. Al parecer comenzó, la fiesta de “Todos los Santos” en el siglo VIII. Es en el año 798 cuando Alcuino escribe y felicita al arzobispo de Salzburgo por fijar esta festividad dentro del calendario Romano de noviembre, que él le sugirió. Pero para otros, en especial, la propia Iglesia Católica, creen que nace en la decisión del Papa Bonifacio IV que el 13 de Mayo del 609 o 610, cuando consagró el “Panteón de Agripa” al culto de la “Virgen y los mártires”, comenzando así una fiesta para conmemorar a los santos anónimos, desconocidos por la mayoría de la cristiandad, pero que por su fe y obras, son dignos de la veneración por toda la humanidad. Es entonces cuando el Papa Gregorio III (731-741) el que cambia la fecha del 13 de mayo a la del 1º de noviembre.

     Por consiguiente, unos años más tarde en el 998, San Odilo, del Monasterio de Cluny, en el sur de Francia, nacido alrededor del año 962 y muriendo, el 31 de diciembre de 1048, siendo descendiente de la nobleza de Auvergne, este muy joven se convirtió en clérigo en el seminario de San Julián, en Brioude, entró a Cluny en el 991 y a finales del año de prueba, fue nombrado coadjutor del Abad Mayeul. Poco después de la muerte de este último (994) fue designado abad, siendo este, el quinto abad y recibió las órdenes sagradas. El añadió la celebración del 2 de noviembre en Cluny y sus monasterios, (probablemente no en 998 sino en 1030) de acuerdo a la enciclopedia católica y dicha fiesta fue enseguida adoptada por toda la Iglesia, para orar por las almas de los fieles que habían fallecido, por lo que fue llamada Fiesta de los “Fieles Difuntos”.

Entrada del Cementerio de Cúa, Años 70, Foto tomada por Manuel Vicente Monasterios.

     Se plantea entonces, al pasar muchas generaciones, en Europa era costumbre visitar a los familiares muertos, honrando sus lápidas con flores, convirtiéndose en una visita moral y obligatoria anual al cementerio, el día 2 de noviembre, ofician misas en memoria de los difuntos, esto servía para acortar los supuestos años de purgatorio en el más allá, por estar muy ligada a la festividad del día anterior, del 1º de noviembre día de “Todos los Santos”.

     En efecto, por la llegada de Colon al nuevo mundo, trajeron consigo nuevas tradiciones multiculturales, una festividad pagana del siglo VI antes de Cristo, por, “Los Celtas, del norte de Europa” que celebraban el fin del año, con la fiesta de SAMHEIN, que comenzaba la noche del 31 de octubre, que era el fin del verano y de las cosechas,  comenzando los días de frío y oscuridad, el dios de la muerte permitía a los muertos volver a la tierra, haciendo posible la comunicación entre vivos y muertos. Para protegerse se hacían grandes hogueras, preparaban alimentos (de allí los dulces), disfrazarse para pasar desapercibidos entre los muertos y no se los llevaran. Ellos se negaban a abandonar sus raíces y fiestas y las católicas.

     Sin dudas, la iglesia tomo la decisión que creando fiestas nuevas, que coincidieran con esta fecha y de similar apariencia, con las antiguas de estos pueblos, les sería más fácil controlar a los nuevos creyentes, sin que esto afectara su cultura e identidad  y así tomaron las fiestas de los santos y difuntos y otros menos creyentes Halloween.

     Resulta claro, la transición que se ejecuta en este momento donde se generan tres fuentes totalmente diferentes, la Anglosajona con sus festividades de HALLOWEEN, la del nuevo mundo, que es Espiritual en honor a los dioses y muertos y la Católica que es religiosa conocida como el día de los Santos Difuntos, diferencia esencial entre las ofrendas prehispánicas a los dioses y las actuales, ya con la influencia católica, son ofrecidas a los difuntos, a los santos y a la virgen.

Por esto, el día de los santos difuntos se ha convertido en una verdadera festividad nacional, que se extiende a lo largo de todo el territorio venezolano, parte de Centro América y Sur América. El dolor, la tristeza y el llanto por el ser querido que partió al mundo de los muertos, se entremezclan con el colorido, la fiesta, la alegría que caracteriza al venezolano, que sabe reírse de su propia tragedia para aligerar su pesar.

     Debemos pues, resaltar que en los últimos tiempos se ha generado, una nueva forma de festejo o desahogo de dolor con las muertes violentas en América latina, donde se sepulta al muerto con disparos de armas de fuego, drogas, bebidas alcohólicas, y actos relacionados con la vida del fallecido. En Venezuela esto se esta convirtiendo en tradición que contraviene al turismo y a la cultura, creando mas victimas.

     Observamos que, celebrar el día de muertos es una tradición de 100% natural en el mundo entero siempre se recordaran a los caídos en diferentes formas, que nada tiene que ver con el Halloween norte americano, más bien el de origen Católico o espiritual. El hecho de que esta fiesta haya llegado hasta nuestros días y penetrado fuertemente nuestra cultura es, en gran medida, por el enorme despliegue comercial y la publicidad engendrada en el cine hollywoodense y difundido por la televisión comercial, con fines mercantilistas.

     Precisemos antes que nada, que en Venezuela este día es parte de sus tradiciones y en el Estado Miranda, es un momento especial sobre todo en Cúa. Las costumbres o cultura, la religiosidad popular, cobra vida y se mezcla con las celebraciones de la iglesia católica. Esta creencia rescata, valores, y costumbres, a pesar de que es un lugar donde están los muertos, pero que también, hay vida artística, cultural, entre otras cosas.

    Evidentemente, los cueños, que visitan el cementerio, lo hacen con la intención de recordar, llevar flores a sus seres queridos que han fallecido, algunos prefieren colocar velas o simplemente sentarse a pasar un rato a meditar cerca de la sepultura de familiares o amigos en un ambiente que podríamos llamar alegre o festivo, y en algunos casos reunión familiar, oyendo la banda del Rosario de Cúa en honor a los muertos.

     Monasterios (2006) nos cuenta que “El Cementerio Municipal  inaugurado en 1904, ejerciendo la  presidencia municipal el General Luis Ramos, fue planificado en cuatro cuadrantes, haciendo una cruz hermosa de flores de Apamate, Amapolas y árboles de Olivo criollo. Esta belleza hoy también ha sido atropellada por la forma caótica en se han colocado las tumbas, sin respetar espacios, ni caminarías, la existencia del vandalismo  destructor, el robo de pequeñas cruces de metal, los floreros, las flores o cualquier objeto que los ladrones puedan vender  como chatarras, muy triste resulta que en nuestro pueblo  los difuntos no puedan  descansar en paz”

    Debe señalarse, que varias tumbas han aparecido con las tapas destruidas, bien sea por descuido o solamente por destrozarlas, los amigos de lo ajeno acuden en las noches y “por simple ociosidad” dañan las tumbas o quizás con fines esotéricos.

     De esta manera, el Prof. Manuel Monasterios Gómez, comenta en su libro que esos años la conmemoración del día de los difuntos en el mes de noviembre, tiene en la comunidad de Cúa gran importancia, con una característica que la hace única en Venezuela, la mayor cantidad de gente acude la cementerio en horas de la noche y el  cementerio se cierra  a  medianoche. Aunque últimamente la inseguridad obliga a las autoridades al cierre a las 8.00 pm. Con lo cual el hampa nuevamente forzó a cambiar una tradición.

     De hecho, allí también está el reflejo de las creencias de la gente, quienes han convertido por distintos motivos, a varias de las tumbas y a sus moradores, en personajes a los que se atribuyen múltiples milagros, entre ellos se encuentran Carmen González Alayón. Este día casi todas las tumbas tienen una luz, que según la tradición les guiara en el camino, después de haber compartido con sus vivientes familiares y amigos.

    En todo caso, el “Cementerio de Cúa” fácilmente se podría convertir en un parque muy atractivo para personas sin tabúes y en busca de alternativas, en primer lugar por ese aspecto antiguo que posee, los ilustres personajes que allí descansan, sus historias, arquitectura sepulcral, sus mitos, su ubicación, costumbres, entre otros.

    Desde la perspectiva mas general, los visitantes del cementerio de Cúa están esperanzados que el lugar este en buenas condiciones para que el día de la fiesta de los muertos puedan acudir al lugar a visitar los sepulcros. Esperan que se establezca vigilancia para que los vendedores de flores que se colocan en las puertas del lugar no especulen con los precios “como lo han hecho en años anteriores”, además que en los kioscos de comida lugareña, dulces criollos, el raspado, chicha, tizana, entre otros, también se delimiten los costos de esos productos.

     En resumidas cuentas, quizás dentro de algunos años, en Cúa los turistas incluyan entre otras cosas el cementerio como un lugar “interesante”, tal como sucede en capitales como París (Père-Lachaise) o Buenos Aires (La Recoleta).

APORTES A LA INVESTIGACIÓN SOBRE EL NOMBRE DE CÚA

 Prof. Manuel V. Monasterios G.

Vista de la Calle Comercio, Cúa, desde el Campanario de la Iglesia, nuestra Señora del Rosario, Años 70.

     El nombre de la población de Cúa se presta a equívocos, todos estamos de acuerdo que tiene un origen indígena, pero surgen varias hipótesis, la más conocida es que afirma que tiene su origen en el Cacique Cue, quien ayudó en su fundación al Fraile Manuel de Alesón, otros creemos que su origen se relaciona con la india Apacuana, ajusticiada en ese lugar, donde se fundó por segunda vez la población de Santa Rosa de Marín. Trataremos de presentar al lector sintéticamente las dos visiones.

    Don Ramón Armando Rodríguez, ilustre cueño, autor del “Diccionario Biográfico, Geográfico e Histórico de Venezuela”, publicado en año 1957, impreso en España, escribió:

“…El primitivo pueblo tuvo su origen en el sitio denominado Marín, cerca de un kilómetro al S.O. de su situación actual, habiéndose fundado definitivamente en 1690 por el padre misionero franciscano Fray Manuel de Alesón. Ayudó en esta fundación el cacique de esta comarca llamado, Cué o Cúe, aliado de los españoles, de cuyo nombre se deriva el luego vino a tomar la población….”

     Esta es la tesis difundida durante más de cien años. En el “Diccionario Histórico, Geográfico, Estadístico y Biográfico del Estado Miranda, de Telasco A. MacPherson, editado en 1891 hacía suya la tesis de Don Arístides Rojas quien afirmaba:

 “……… Cúa:” Etimológicamente Voz Cumanagota que equivale a cangrejo, cucuar, quebrada o arroyo de cangrejos. Pero en el caso de Cúa, no fue como se llamó antiguamente, sino Cue, nombre del indio fundador” (1)

     Quienes creemos que esta historia del cacique Cue, no pasa de ser una leyenda, nos fundamentamos en hechos irrefutables:

1-   No existe ningún documento que demuestre la existencia de un Cacique llamado Cue.

2-   Fray Manuel de Alesón, en los documentos de las misiones de los franciscanos en los llanos de Caracas, no aparece como fundador de ningún pueblo en los Valles del Tuy. Aunque estuvo encargado de la parroquia de Charallave y atendió como capellán a Ocumare, no hay documento que evidencia su paso por  Santa Rosa de Marín, nombre que tuvo la población de Cúa en sus orígenes.

     Nos atrevemos a plantear la tesis del origen del nombre de Cúa ligado a la India Apacuana, quien se alzó contra los encomenderos españoles y fue ajusticiada en una colina donde posteriormente se trasladaría la población de Santa Rosa de Marín.

     La lingüística como ciencia auxiliar de la historia nos permite una aproximación al origen etimológico del vocablo Cúa, el cual se impuso a la larga sobre los nombres de Santa Rosa del Valle de Marín y Nuestra Señora del Rosario de Marín. (Alias Cúa), Así le llamó el Obispo Mariano Martí en su visita pastoral en 1783.

“El tronco CARIBE es uno de los más importantes de la América del Sur, tanto por el número de lenguas entre 40 y 60, incluso varias desaparecidas y otras en vías de extinción, su ubicación geográfica parte de las selvas amazónicas del Brasil y se extienden hasta las antillas, lo que evidencia que algunas de estas tribus de origen CARIBE eran buenos navegantes” (2)

    Según Swadesh (1959) “el grado de divergencias internas del tronco lingüístico caribe sería de 37 signos mínimos, lo que corresponde aproximadamente con la fecha de dispersión más antiguo del grupo Proto-caribe  propuesta por Villalón (1991) Este autor, basándose en el hecho de que las 14 lenguas caribe por ella estudiadas, el yukpa y el panare, que son los más divergentes han conservado el 37 – 39% del vocabulario cognado, hace remontar dicha dispersión a 3290 años atrás”.(3) 

“El deslinde entre varias lenguas caribe es problemático y no siempre corresponde a los límites étnicos. Asi por ejemplo, Edwards (1972) sostiene que monolingües en  akawaio y arekuna no tienen dificultades de incomprensión lingüística” (4)

     La denominación de las tribus caribes, entre los diversos grupos se origina en la lengua o dialecto hablado por el grupo, este a su vez da origen al nombre del lugar donde se ubica la tribu. 

   En 1762 el Obispo de Caracas Diego Diez de Madroñero ordena, durante su Visita Pastoral a la Capellanía de Santa Rosa de la Hacienda Marín, bajo pena de excomunión, el traslado del templo al sitio de la CUA o de CUANA, el mismo lugar donde los conquistadores ajusticiaron a la INDIA APACUANA. (JOSE DE OVIEDO Y BAÑOS. Historia de la conquista y población de la Provincia de Venezuela. Ediciones Fundación CADAFE. Caracas 1983.) 

Iglesia de Cúa, Finales de los Años 70 siglo XX.

     La voz Cúa o Cuana esta castellanizada, debería ser kua o kuana. De los grupos lingüísticos la mayor aproximación a los Quiriquires, primeros habitantes de los Valles del Tuy, la encontramos en el grupo ye-kuana, ubicado hoy día en el Amazonas Venezolano. 

     El vocablo YE_KUANA, semánticamente es una oración que significa “HOMBRES NAVEGANTES EN CURIARA”

YE—–MADERA

KU…..AGUA

ANA…GENTE  (5)

La voz Caribe KU RIA RA embarcación hecha a partir de un árbol ahuecado. (Ku-mana, Kari-Kua-o, Ku-na-viche, Wai-Ka Ma-Ku-To)

El nombre que le dió LOS CUMANAGOTOS a la palabra pueblo CHOTO   o  COTO (gente). (Arístides Rojas) (6)

En Cumanagoto, el río se llama TU NA YE CHE MAR   rivera del río, se dice TU NA YARAR. (Arístides Rojas). (7)

En el oriente venezolano unos tantos nombres geográficos terminados por  AL- CUAR –  KUARE –  KUAL – ANTAR   (Arístides Rojas). (8) 

Grupo indígena QUIRIQUIRE pobladores de los Valles del Tuy.

KIRIKIRE  ave de rapiña americana (Gavilán Primito en Venezuela)

KIRIKIRE.  Tribu existente en Brasil.

Kiri…… un tipo de maíz conocido por los indios del territorio venezolano.

MAKIRITARE. Nombre dado por los ARAWAK a los YE_KUANA. (10) 

     En síntesis los aborígenes que poblaron los Valles del Tuy pertenecían al troco Caribe, bajo la denominación de Quiriquires, Cuana en el dialecto Yekuana significa (Gente de aguas) o navegantes. Cúa es una contracción por ley del menor esfuerzo, Es decir el uso inveterado de la expresión:”…el lugar donde ajusticiaron a la india Apacuana…” se reduce a: “…  sitio de Apacuana”, se reduce a:”…Sitio de la cuana o de la cúa”. Trescientos años después se conoce solo como Cúa, Este fenómeno de uso en las lenguas es muy frecuente, por comodidad de los grupos hablantes se reducen las grafías o palabras manteniendo la connotación o significado igual.

 

Bibliografía.

 (1)  Macpherson, Telasco A. 1891 DICCIONARIO HISTÓRICO, GEOGRÁFICO, ESTADÍSTICO Y       BIOGRÁFICO  DEL ESTADO MIRANDA. Edición facsimilar. Gobernación del  Estado Miranda.

(2). (3). (4) Fabre, Alan 2005. DICCIONARIO ETNOLINGÜÍSTICO  DE LOS PUEBLOS INDIGENAS SUDAMERICANOS  CARIBE. Página Web. (Última modificación 06/04/08 

(5). (10) ORINOCO ON LINE    “YE-KUANA”        2008 Pagina Web.

 (6). (7). (8)  ARÍSTIDES ROJAS. ALGUNOS VOCABLOS DE LA GEOGRAFÍA, EN LAS PROVINCIAS CARIBES DE VENEZUELA. Biblioteca Digital Andina. Obra suministrada por la Biblioteca Nacional de Venezuela.