Historia regional y local del Valle del Tuy

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Hoja de Servicios del Valiente Ciudadano General Ezequiel Zamora Correa

Por: Iván López Calero

     Nació en el pueblo de Cúa, valles del Tuy, de la antigua Provincia de Caracas, el 1° de febrero de 1817.

     Fueron sus legítimos padres, Don Alejandro Zamo­ra y Doña Paula Correa.

    Hizo sus estudios de primeras letras en Caracas, en la Escuela Lancasteriana de 1826 al 1827 y luego en el plantel que regentó el señor Vicente Mén­dez, en la esquina de las Mercedes en la misma ciudad.

   Desde 1838 se residenció en Ciudad de Cura, donde ejerció el comercio, ya como dependiente, ya como socio industrial y por último establecido por su propia cuenta.

     Zamora casó en 1855 con la Señora Estéfana Falcón.

     En 1844 principió su carrera pública que terminó con su muerte el 10 de enero de 1860, después de haber servido catorce años a la Causa Liberal y uno a la Federal, de la que fue su Precursor.

El Valiente Ciudadano General Ezequiel Zamora CorreaEl Valiente Ciudadano General Ezequiel Zamora Correa (más…)

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Efemérides de los Valles del Tuy. (Junio)

Por: Iván López.

02/06/1783 – El Obispo Mariano Martí visita a Marín Alias Cúa, este obispo nacido en Tarragona, España en 1720, llevó a cabo un peregrinaje a lo largo de la mayor parte del territorio de la Capitanía General de Venezuela entre 1771 y 1784, lo que permitió obtener gran cantidad de datos demográficos, étnicos y sociales, recopilados en una obra monumental que refleja la vida de Venezuela a través de una amplia información estadística en el siglo XVIII.

MARIANO_MARTI_OBISPOObispo Mariano Martí.

07/06/1783 – El Obispo Mariano Martí visita La Sabana de Ocumare del Tuy, este obispo nacido en Tarragona, España en 1720, llevó a cabo un peregrinaje a lo largo de la mayor parte del territorio de la Capitanía General de Venezuela entre 1771 y 1784, lo que permitió obtener gran cantidad de datos demográficos, étnicos y sociales, recopilados en una obra monumental que refleja la vida de Venezuela a través de una amplia información estadística en el siglo XVIII.

10/06/1927 – Nace en Cúa en el sector de Cruz Verde, Miguel García Mackle, poeta, escritor, periodista y ex gobernador del estado Miranda.

12/06/1926 –  Nace Juan José Flores, en Turmero estado Aragua, y Muere en Ocumare del Tuy el 22-02-2004. Residenciado desde muy joven en Ocumare del Tuy, ha sido hasta ahora el primer y último Cronista Oficial del Municipio Tomás Lander. Formó parte de la Sociedad Bolivariana del pueblo y de la Sociedad Bolivariana de Venezuela, así como también formó parte de la junta directiva de la Sociedad de Cronistas del Estado Miranda. Publicó los libros históricos Ocumare del Tuy y Recopilación de la parroquia eclesiástica San Diego de Alcalá, entre otros.

Juan José FloresJuan José Flores Primer Cronista de Ocumare del Tuy.

14/06/1792 – Nace en Cúa, Valles del Tuy, José María Carreño Blanco, Ilustre prócer y General de la Independencia de Venezuela, intendente de Gobierno del Zulia y del Istmo de Panamá, encargado de la Presidencia y Vicepresidente de Venezuela en Varias ocasiones, acompañó al Libertador en sus últimos días de vida. 

José MarÍa CarreñoGeneral José María Carreño.

14/06/1859 – El General Ezequiel Zamora, Cueño de nacimiento, en medio de la Guerra Federal de Venezuela, establece a la provincia de Barinas como el “Estado Barinas” y ese mismo día recibe el título Oficial de “Valiente Ciudadano.” 

Ezequiel Zamora - copiaGeneralísimo Ezequiel Zamora Correa.

16/06/1783 – El Obispo Mariano Martí visita San Francisco de Yare, este obispo nacido en Tarragona, España en 1720, llevó a cabo un peregrinaje a lo largo de la mayor parte del territorio de la Capitanía General de Venezuela entre 1771 y 1784, lo que permitió obtener gran cantidad de datos demográficos, étnicos y sociales, recopilados en una obra monumental que refleja la vida de Venezuela a través de una amplia información estadística en el siglo XVIII.

18/06/1931 –  Nace en Santa Lucía del Tuy, Marcos Correa, recordado maestro y músico de esa población, ejecutaba a la perfección la Trompeta, el Trombón, Bombardino, Saxófono y el Clarinete, entre sus principales obras destacan; La Rosa del Llano, María Eugenia, Coronita Linda, Juan Regalado, Niña Traviesa, La Yuca, Flores de San Antonio, entre otras, Se desempeñó como Director de la Banda estadal y Municipal de Conciertos de Santa Lucía, fue maestro de Música en la Escuela Básica Dr. Francisco Espejo y director de la Banda Juvenil de Conciertos de Santa Lucía, entre otros cargos. La actual Banda del Municipio Paz Castillo lleva su Nombre en homenaje a tan recordado maestro.

Marcos CorreaMaestro Marcos Correa.

21/06/1783 – El Obispo Mariano Martí visita a Santa Theresa del Tuy, este obispo nacido en Tarragona, España en 1720, llevó a cabo un peregrinaje a lo largo de la mayor parte del territorio de la Capitanía General de Venezuela entre 1771 y 1784, lo que permitió obtener gran cantidad de datos demográficos, étnicos y sociales, recopilados en una obra monumental que refleja la vida de Venezuela a través de una amplia información estadística en el siglo XVIII. Según sus escritos encontró en esta población 854 almas, 528 de ellas confirmadas, de las cuales 121 eran blancos, 58 negros libres, 136 indios, 435 esclavos y 104 mulatos.

Iglesia Santa Teresa de Jesús, Municipio Independencia, Foto de Iván LópezIglesia de Santa Tersa de Jesús, en Santa Teresa del Tuy, foto de Iván López.

22/06/2012 – Duelo por la Muerte de María Teresa Castillo en Caracas a la edad de 104 años, Cueña Nacida en la Hacienda Cafetalera de Bagre en 1908, una destacada activista política, periodista y diputada venezolana, con una amplia trayectoria en la cultura de Venezuela Presidenta de la Fundación Ateneo de Caracas.

Maria Teresa CastilloMaría Teresa Castillo.

24/06/1996 – La Banda Municipal “Anselmo Soto” fue inaugurada el 24 de junio de 1996, haciendo presentaciones en la Plaza Bolívar de este Municipio Independencia y en las demás ciudades de los Valles del Tuy, interpretando conciertos populares y clásicos. La Banda Municipal “Anselmo Soto” es dirigida actualmente por su Fundador y Director el Profesor Saúl Palacios quien tuvo la idea de rescatar la Banda que una vez existió, convocando los músicos de Santa Teresa y poblaciones vecinas.

Publicación Banda Municipal Anselmo Soto.Banda del Municipio Independencia “Anselmo Soto”

LA MAGDALENA, UN TESORO ESCONDIDO EN BUSCA DE INVERSIONISTAS.

Por: investigaciones TUCUY.

Vista de los Valles del Tuy desde la Capilla de la Magdalena, Foto de Iván López, año 2008.

El Futuro y el Pasado se unen

     Algunas leyendas tuyeras nos hablan de un inmenso tesoro enterrado en predios de La Magdalena por el famoso guerrillero realista Dionisio Cisneros, esto ocurrió, según cuentan, cuando estas tierras formaban parte de Colombia y la Presidencia la ejercía El Libertador Simón Bolívar. Algunos, con la ambición de la riqueza rápida, buscando las famosas “morocotas” han incursionado en sitios como El Trompillo, La Fila, Curujur, la Cueva. Solo algunos han visto luces, otros, según cuentan ellos mismos, han padecido las “maldades” del bandido. Pero nadie ha encontrado el tesoro. (Ver en Leyendas Tucuy  “El Inmenso Tesoro de Dionisio Cisneros…).

     El Tesoro existe, pero solo algunos visionarios tienen el privilegio de percibirlo, de creer en él, uno de esos favorecidos es el Ingeniero  y Comunicador Juan Quintana, también  su esposa la profesora Isaura Villaparedes de Quintana, sus hijos, algunos residentes, agricultores, artesanos, comerciantes como la Familia Delpiani y una gran mayoría de Magdalenenses ha descubierto que el verdadero tesoro está en desarrollar a la Magdalena como el principal polo turístico del Tuy; las condiciones están dadas, la naturaleza le ha dotado del mejor clima de los valles, tierra generosa para la producción agropecuaria, el Estado Venezolano le ha construido la mejor infraestructura vial de los caseríos rurales en la zona Tuy (Carretera Quebrada de Cúa- La Magdalena). La seguridad ciudadana no es difícil de organizar. Los otros servicios de infraestructura también son factibles a corto plazo. Sólo hace falta un Plan de Ordenamiento, para conservar en la Magdalena la arquitectura típica de los Valles del Tuy.

Juan Quintana y su Familia, Foto Iván López, Año 2008.

     Algunas obras públicas fundamentales como La Capilla es un ejemplo a seguir, la sencillez de esa desaparecida forma de construcción está en armonía total con el medio ambiente. El Ingeniero Juan Quintana y su familia, en 17 años de  paciencia pueden mostrar a los visitantes una “casa museo”, donde se rescatan las vivencias y la historia menuda de Charallave y del Tuy, a través de los objetos de invalorable y fiel referencia, a los personajes, a los hechos, a las raíces de un pasado que no se puede borrar invocando la “modernidad” mal entendida. No conforme con esta loable iniciativa, para disfrute y remembranza de quienes por nuestros años vivimos aquella “nuestra” época dorada; hoy las nuevas generaciones pueden conocer e interesarse por ejemplo: En la biografía de Don Policarpo Farrera,  respetable  Juez de Charallave, de su hijo el Polifacético Gustavo Farrera (Chucuto), músico, político, comerciante, emprendedor y de su nieto Gustavito Farrera Luna, el Cantante, el historiador, el recopilador de las anécdotas de su pueblo. Solo para poner un ejemplo entre los miles existentes en el museo.

     No conforme con esto el Ingeniero Juan Quintana ha construido un Parque Temático que nos transporta al pasado charallavense, no como el simple recuerdo de algo sin retorno, sino como un pasado histórico que sienta las bases para un futuro mejor, para hacernos entender en forma didáctica: Que sin ese pasado, sin la labor de esos hombres y mujeres que en muchos casos ya se fueron, no tendríamos presente, ni futuro. Una sociedad que no respeta su memoria, ni la hace conocer, tiende a diluirla, a descomponerse, las raíces sociales y el sentido de pertenencia representan la mejor barrera para la anomalía que nos destruye socialmente. La obra de la familia Quintana es verdadera labor de Patria.

Capilla en advocación a la virgen de la Magdalena, pueblo de la Magdalena, Foto Iván López, año 2008.

     Para los habitantes y nativos de este hermoso caserío, tan cerca de Caracas, gracias al Ferrocarril Ezequiel Zamora, columna vertebral de futuro desarrollo planificado y organizado del Tuy. Debe ser un paradigma a seguir lo realizado hasta hoy, un ejemplo a seguir para logar el bienestar.

     La Magdalena está llamada por todo lo señalado a convertirse en una “Colonia Tovar” a la venezolana, solo necesitamos un poquito de imaginación para ver crecer una agricultura sustentable, incluso el café, tratando de desarrollar una “Marca de origen” con un café orgánico, cotizado hoy en el mundo a precios superiores al petróleo, Una escuela local de artesanos de la madera, el barro, la tela y otras áreas que le distingan a nivel nacional e internacional como ocurre hoy con Magadaleno en Aragua, una ruta gastronómica tuyera y venezolana, volver al cultivo de la piña y de los frutos tradicionales de la zona, rescatar la fabricación del famoso queso de mano, un centros para la practica de deportes como el  senderismo, hasta la Cueva de Ña` Plácida y otros lugares, la caminata, la escalada, la observación de la multitud de pájaros, el inmenso paisaje de todos los Valles del Tuy, deportes extremos como el vuelo en parapente, las posibilidades se pierden de vista. Esto daría no solo a La Magdalena una economía sustentable, sino al Tuy otra visión reconfortante, de calidad de vida, un polo de atracción para la inversión nacional e internacional.

Detalle de la Capilla de la Virgen de La Magdalena, Foto Iván López,año 2008.

     Desde TUCUY felicitamos a los habitantes de este Caserío, al Gobierno Nacional, por llevar adelante estos hermosos proyectos de infraestructura, al Ingeniero Juan Quintana y Familia por atreverse a construir el futuro con fe, trabajo, constancia y amor a su tierra. En la Magdalena se puede demostrar que cuando los planes del Estado se unen a la iniciativa privada y caminan por la misma ruta, el éxito está asegurado.

     La Magdalena puede ser un modelo para muchas regiones del país, una comunidad en  movimiento positivo donde todos pueden ganar si se actúa con inteligencia.

      Invitamos a los habitantes del Tuy, de Venezuela y del mundo a visitar La Magdalena, a invertir en proyectos sustentables y generadores de empleo, no en engorde de tierras. Visitar La Magdalena es aproximarse a la Venezuela posible y comprender de forma directa que un presente de trabajo y constancia, de visión y esfuerzo sostenido, representan el verdadero tesoro enterrado por José Dionisio Cisneros en 1825 en ese Caserío.

Capilla de la virgen de la Magdalena, pueblo de la Magdalena, Foto Iván López, año 2008.

Origen de la Propiedad, (Historia Local)

Caserío La Magdalena. Primera Parte

     El antiquísimo Caserío de La Magdalena, ubicado hoy día en los límites entre los Municipios Urdaneta, Cristóbal Rojas y Guaicaipuro, con más de un 70% de su territorio en Urdaneta, pero vinculado en lo económico, social, y político a Charallave, por descuido inveterado de las autoridades del hoy Municipio Rafael Urdaneta. Tierras hermosas, con vocación agrícola, cuyo origen  se remonta al período Colonial con el nombre de “Altos del Palmar”,  (Hacienda El Palmar) vieja posesión cacaotera propiedad del  “Marquesado de Mijares”, cuyos linderos se extendían desde la orilla del río Tuy, hasta la fila de la Magdalena, por una parte (Sur-Este) y por la otra la “Hacienda San José”, conocida posteriormente como Quebrada de Cúa, cuyos Linderos también se extendían desde las riberas del  Tuy hasta la fila de la Magdalena.(Sur-Oeste), siendo el lindero natural entre los dos latifundios( Quebrada de Cúa o San José y El Palmar) el curso la Quebrada de Cúa, o de Cabuya, desde su naciente hasta la desembocadura en el Tuy. (Hoy Lecumberry).

   Más hacia Este, en el camino de Charallave nos encontramos con las haciendas: La Unión, y El Vapor. Por el Norte con Paracotos, están las antiguas haciendas cafetaleras de los Ufano, Delgado, Morantes, Rosales.

     Las tierras de los “Altos del Palmar” llegaron a manos de Don Juancho Gómez y sus herederos, a comienzos del siglo XX, formando parte del gran latifundio, llamado durante el Gomezalato “La gran posesión Mendoza” La cual reunió en una sola hacienda casi todas las posesiones desde Cúa hasta Ocumare del Tuy. Una vez muerto el Dictador Juan Vicente Gómez, los bienes de la familia pasan a la Nación venezolana, mediante juicio de expropiación y el gobierno del General  Eleazar López Contreras, funda la Colonia Mendoza con 60 familias canarias procedentes de Cuba, a través del Instituto Colonización e Inmigración, posteriormente en el año 48 pasa al Instituto Agrario Nacional, el cual se ocupa fundamentalmente de la parte baja y colindante al canal de riego construido al efecto desde Marín hasta Ocumare.

Bodega del Señor Delpiani en La Magdalena, Foto Iván López,año 2008.

     Con relación a la finca San José o Quebrada de Cúa a partir de las últimas décadas del siglo XIX, empieza a desmembrarse o a producir mutaciones; La primera es la venta que Don Carlos Hernaiz, dueño también de la Hacienda Marín, le hace al Presidente del Gran Estado Miranda General  J.M. García con la finalidad de destinarlos al Municipio de Cúa, para la ampliación del pueblo. Esta compra permite a posterioridad construir la Plaza de Santa Rosa (a partir de 1911, Plaza Bolívar), la calle Cruz Verde (Hoy General José María Carreño), Pueblo Nuevo. (Hoy Monseñor Pellín)

     A partir de este desmembramiento deja de llamarse Finca San José y se empieza a denominar Hacienda Quebrada de Cúa, con varios propietarios entre ellos Carlos Hernaiz quien vende a Don Doroteo Angelino en 1893, el general Hugo Guardia compra en 1914, nuevamente pasa a manos  Don Doroteo Angelino en 1918, los herederos de Don Doroteo Angelino le venden a Doña Rosa Acosta de Marrero en 1925, agregando a la venta la posesión el Potrero que Don Doroteo había adquirido del general Laureano Carballo. Don Félix Sosa apoderado de la familia Marrero Acosta vende a Don Andrés Cruz Orta en 1939, éste vende al Dr. Julio Molina en 1941, Este vende al Mayor del Ejercito Francisco Angarita Arvelo, primo del Presidente General Isaías Medina Angarita en 1942. Don Jesús Sánchez, apoderado del Mayor Angarita Arvelo, vende a Don Domingo Palacios en 1948, éste vende a Alejandro Arzola M. y a Alejandro Arzola De Armas, en 1948 y éstos a su venden al  Instituto Agrario Nacional en 1953.

Adobe, Pueblo de Antaño, Foto de Gladys Zambrano, año, 2009.

     El I.A.N.  en 1953 otorga al municipio un lote de terrenos para ampliación de la población, (Hoy Hospital Dr. Osio, Centro Comercial Aparay, Polideportivo, Industrias PAVCO, antigua Tubemplast.) Por la Misma fecha el Directorio del I.A.N. vende un lote de terreno al Coronel del Ejército Roque Yoris, quien instala un Haras de caballos pura sangre, en esa época era Presidente del Viejo Hipódromo del Paraíso, quedando en manos del I.A.N. el caserío Quebrada de Cúa y el caserío La Magdalena.

Adobe, Pueblo de Antaño, Foto de Gladys Zambrano, año, 2009.

     En 1957, faltando pocos días para la caída del Dictador Marcos Pérez Jiménez, el Directorio del I.A.N. vende a Tobías Darwin Uribe un lote de terreno, el cual denominan “Posesión o Hacienda ña-Placida”, pues incluían la venta  de tierras y de la cueva.

     En esta apresurada venta se inician una serie de  irregularidades (Enero 1958) tales como:

  • No existe tradición legal de una Hacienda denominada Ña-Placida.ya que éstos  terrenos incluida la Cueva, forman parte de Altos del Palmar y no de Quebrada de Cúa.
  • La documentación de venta de la Hacienda ña-Placida corresponde a la tradición de la Hacienda Quebrada de Cúa Antigua San José.
  • Es decir que el Directorio del I.A.N. venda un lote de terreno con documentos y tradición de otra hacienda.
  • Se puede inferir que la razón fundamental de una documentación diferente a la que le correspondía, era que para esa fecha el I.A.N no era el propietario de Altos del Palmar, pues formaba parte del conjunto de bienes expropiados a la Sucesión de Juancho Gómez (hacienda El Palmar) y el Procurador General de la República Dr. Juan José Abreu ordenó el registro a nombre de la Nación Venezolana y no se había hecho el traspaso de bienes al I.A.N. Esta transferencia se produjo en el año 1985. Para la venta un bien nacional era necesario que se produjese la desafectación y autorización del Congreso Nacional y lo urgente de la transacción, pues la dictadura estaba agonizando, no daba tiempo para cumplir con los tramites de ley y se anexó de forma ilegal a la tradición de la hacienda Quebrada de Cúa.(antigua San José)

DEL TUY AL ORITUCO POR EL CAMINO REAL A LOS LLANOS

Por: Sixto Laya Gimón
sixtolaya@hotmail.com

           En la región costera centro-norte de Venezuela, se alza un sistema montañoso entre el Mar Caribe y la región de Los Llanos, denominada la Cordillera Caribe o Cordillera de la Costa como también se le conoce.   Discurre paralela a la costa del mar Caribe, de allí su nombre, y se extiende desde la depresión del Yaracuy, al Oeste, hasta el golfo de Paria, al Este. Dicha cordillera está seccionada en los llamados tramos centrales y orientales por la depresión del río Unare y la fosa marina de Cariaco respectivamente. En los tramos centrales de dicha cordillera se distinguen dos alineaciones: una, la Serranía del Litoral Central y otra, la Serranía del Interior. A partir del Macizo de Nirgua al Oeste, ambas  Cadenas montañosas se van separando una de otra, dejando en el intermedio importantes depresiones tectónicas, entre ellas tenemos la del Lago de Valencia, la del Valle del Tuy y la de Barlovento.

El Orituco y El Tuy (Urituco y Tucuy)

Depresión Tectónica del Tuy y la Serranía del Interior:

          Enfocaremos nuestra atención en la Depresión Tectónica del Tuy mejor conocida entre la población como los Valles del Tuy, y sus relaciones geográficas con el tramo central de la Serranía del Interior, que la separa de la extensa región de los Llanos Altos Centrales venezolanos, donde se encuentra enclavada la microrregión del Valle del Orituco en el piedemonte llanero de dicha Serranía.  La corriente fluvial más importante de la depresión del Tuy, es el propio río Tuy (Tucuy), el cual tiene sus fuentes al pie del pico Agustín Codazzi (Estado Aragua), a 1.700 m de altitud. Desde allí sigue un curso Sureste, descendiendo hasta alcanzar el extremo Este de la depresión del Lago de Valencia (Valle de Aragua); a ese nivel discurre por un estrecho surco orográfico en dirección Este, corriendo paralelo a la Serranía del Litoral Central, y en las proximidades de la fila La Magdalena, cambia nuevamente su curso en sentido sureste, penetrando en la garganta montañosa que lo comunica con la depresión del Tuy  (Valles del Tuy) en las cercanías de la población actual de Tácata.

       De allí en adelante este sector del río es conocido como la cuenca media del Tuy ó simplemente Tuy Medio, discurriendo su cauce paralelamente a las faldas de la vertiente septentrional del tramo central de la espaldera Serranía del Interior; hasta entrar en las Sabanas de Ocumare, lugar de asiento de la actual ciudad de Ocumare del Tuy, a cuyo nivel cambia drásticamente su curso, enrumbándose al Noreste, para luego seguir zigzagueante al Este. A partir de su confluencia con el Guaire, mantiene su curso con rumbo Este (un recorrido de aproximadamente 25 kilómetros), entrando nuevamente en la garganta montañosa de Aragüita, para luego descender hacia la gran planicie de Barlovento y verter sus aguas al Mar Caribe (Mar de las Antillas), después de recorrer aproximadamente 293 kilómetros.

La Serranía del Interior

           En su tramo central, esta mole montañosa representa el límite hidrográfico entre las cuencas del Mar Caribe (El río Tuy) y la del gran río Orinoco (La Orinoquia: 880.000 km2). Aunque es menos elevada que la Cadena del Litoral Central,  separa tanto los valles de Aragua como los valles del Tuy de la región de los Llanos Altos Centrales, donde la principal corriente fluvial es el río Guárico(Río Guárico: 525 km). Desde su origen al Occidente de la región, el relieve de ésta Cordillera está conformado por una serie de pequeños macizos dispuestos de Oeste a Este, dejando entre ellos accidentes o surcos orográficos conocidos como “Abra”, los cuales nombraremos en ese mismo orden: la sierra o macizo de Nirgua,( abra de Las Trincheras),  la sierra de Tinaco (abra de Tinaquillo), el cerro Platillón (abra de la Villa de Cura), y por especial interés de nuestro trabajo, describiremos el Abra del río Lagartijo, que al igual que las otras, también permite establecer zonas de contacto natural con los Llanos Altos Centrales, de relevante importancia para  las comunicaciones interregionales (Valles del Tuy con el Valle del Orituco). Mencionaremos solamente dos de ellas:

1) El  Abra de Villa de Cura

         El macizo ó sierra del Cerro Platillón, está localizado al norte del estado Guárico y al oeste de San Juan de los Morros (Monumento Natural Cerro Platillón: decretado parque nacional el 4 de febrero de 1987). Con una altura de 1.930 msnm  Platillón representa  el pico más alto de la Serranía del Interior (Latitud: 9.9 N; Longitud:-67.5166667 W).

     Es importante señalar la presencia de otro accidente geográfico en esa área, igualmente bajo el régimen de administración especial (ABRAE): el monumento natural Arístides Rojas (Morros de San Juan) creado mediante decreto No. 318 de fecha 11-11-49, ubicado en el municipio Juan Germán Roscio al Nor-Oeste de San Juan de los Morros, abarcando una superficie de 2.776 Has. Al oriente de ambos monumentos naturales,   y en las estribaciones meridionales de la Serranía del Interior, se presenta el  “Abra de Villa de Cura”, por la cual discurre el curso alto del río Guárico en la zona del contrafuerte del sitio de La Puerta o de Boca Chica, estableciendo una zona de contacto natural entre los valles de Aragua y  Los Llanos altos centrales, que facilita excelentemente las comunicaciones entre ambas regiones.

El Abra del río Lagartijo (Abra Lagartijo-Curabe)

2) El Abra del río Lagartijo (Abra Lagartijo-Curabe)

           Está ubicada en las estribaciones septentrionales de la   Serranía del Interior  espalderas a la zona  del Tuy Medio,  en las inmediaciones de las Sabanas de Ocumare, lugar de asiento de la actual ciudad de Ocumare del Tuy. Esta particular ubicación ha permitido desde tiempos muy remotos, las comunicaciones entre los Valles del Tuy y la región del piedemonte llanero de la cuenca del río Guárico, específicamente con los valles altos de los ríos Memo y Orituco, afluentes importantes de esa cuenca hidrográfica. A través del tiempo, los hombres de ambas regiones han tenido que vencer la barrera orográfica de la Serranía del Interior para poderse comunicar, y para ello buscaron instintivamente una ruta que les brindara un fácil acceso.

          Los primeros pobladores de las Sabanas de Ocumare debieron descubrir  la existencia del surco orográfico que desde ese punto tomaba una orientación general  al Sureste, hasta alcanzar en lo alto de la Serranía del Interior, el sector de la misma conocido localmente como La Fila Maestra (En el límite de los Estados Miranda y Guárico). Es impresionante la profundidad de este surco labrado en la vertiente septentrional de esa mole orográfica, pues pareciera dividirla en dos grandes bloques: oriental y occidental respectivamente. Ambos lados del surco están bordeados por abruptas pendientes, cuyos relieves ostentan alturas que oscilan entre los 200 y los 1.400metros, como el Cerro Azul (1460 msnm), que representa el punto más alto de la Fila Cerro Azul, próxima a la cresta de la Fila Maestra.

         En las inmediaciones de este último punto, se encuentran las cabeceras (fuentes) del río Lagartijo, cuyas aguas discurren por la vertiente septentrional de La Fila, hasta confluir con el río Tuy por su margen derecha. El vector principal del cauce del Lagartijo toma una dirección Este-Noroeste, en línea casi recta apuntando hacia las Sabanas de Ocumare. Unos cuantos kilómetros antes de alcanzar las orillas del Tuy, desvía su rumbo algo al Noroeste, para  confluir finalmente con el río Tuy, casi frente a la población de San Francisco de Yare;  lugar donde a finales de la década de los sesenta,  se construyó sobre su curso el “Embalse Lagartijo”, puesto en servicio en 1968, teniendo una capacidad de embalse de aproximadamente 80.000 miles de m3.

Embalse Lagartijo

Abra Lagartijo – Curabe:

          Como afirmamos en las líneas anteriores, cerca de las cabeceras del río Lagartijo en la falda septentrional de la Fila Maestra, la conformación orográfica de la misma presenta un profundo surco en su cresta, dejando expuesta fácilmente sus estribaciones meridionales, donde se encuentran los nacientes del río Memo, en una falda montañosa con declinación al Sur, hacia los llanos altos centrales del actual Estado Guárico.  En las memorias documentales más antiguas consultadas, hacen referencia a este sector con el topónimo “Curabe”, voz de filiación lingüística Caribe, aplicada a un valle, a una quebrada, a un Topo y a una Fila.

          De allí deriva la primicia de nuestra propuesta en denominar el Abra del río Lagartijo, como Abra Lagartijo – Curabe, guardando el mayor respeto por la toponimia ancestral de nuestro aborígenes, los verdaderos descubridores de ese paso montañoso, que desde siempre representó una zona de contacto natural entre la región de los valles del Tuy,  las cabeceras del río Memo y un poco más al Este con el Valle del Alto Orituco.  A ese nivel, las fuentes del Memo están representadas por dos modestas quebradas que convergen hacia el centro de ese inclinado valle faldero, tomando la forma de una letra “V”, donde la rama izquierda representa a la humilde quebrada de Curabe y la rama derecha representaría a la quebrada de Quere, de mayor caudal. Si desde ese punto de convergencia de ambas quebradas, uno siguiera el cauce de la de Quere, aguas arriba, notaría que toma una dirección noreste, hasta llegar a un punto en sus propias cabeceras, el cual localmente llamamos “La Fila de Quere”, alineación montañosa de las estribaciones llaneras de la Serranía del Interior, que separa la cuenca alta del río Orituco de la del río Memo.

           No muy distante de las cabeceras de la quebrada de Quere en esta misma Fila, se presenta una especie de garganta o surco de poca elevación, el “Alto de Quere”. Desde este punto de dicha Fila y por su vertiente oriental, discurre el cauce de la quebrada La Rubileña, afluente importante del Alto Orituco, la cual  desciende bruscamente en dirección sureste, hasta confluir con el Orituco por su margen derecha en el sitio conocido por nuestro ancestros aborígenes como Guanarapa, hoy Guanape, lugar donde el Gobierno Nacional en la década de los sesenta construyó el embalse Guanapito (1963), con una capacidad de embalse de 49.040 miles de m3, al cual se le anexó un sistema de riego extendido a lo largo de su valle medio.

Embalse de Guanapito

Del Tuy al Orituco por el “Paso montañoso de Curabe”

        Los accidentes geográficos arriba descritos, representan los punto de contacto natural que permiten interconectar las cuencas del Tuy Medio, el Memo y la del Orituco, de tal forma que facilitando el acceso entre ellas, permitieron las migraciones que milenariamente realizaron nuestro aborígenes por esa zona, acordes con su estilo de vida nómada dependientes de la caza, la pesca y la recolección de vegetales.

        De acuerdo con las fuentes historiográficas correspondientes a la etapa inicial de la conquista y colonización de estos territorios por los hombres de la Corona Española, se ha logrado establecer que los aborígenes que habitaban la subregión del Tuy Medio hasta las inmediaciones de la confluencia de este río con el Guaire, pertenecían a la etnia de los indios Quiriquires, y que el territorio más al Este de la cuenca del Tuy (Barlovento), era controlado por miembros de la tribu de los Tomuzas; ambas etnias pertenecientes a la familia lingüística de los Caribe.

     Del otro lado de la serranía espaldera a los Valles del Tuy estaba habitada de forma itinerante por la etnia de los Guaiqueríes, que migraban desde los llanos del Bajo Apure, ascendiendo por el río Guárico, luego por el Orituco hasta llegar al piedemonte  de la Serranía del Interior, y de allí tomaban rumbo a través del paso montañoso de Curabe, para luego descender hasta los  Valles del Tuy e interrelacionarse con sus vecinos los Quiriquires, a pesar de que no pertenecían a la gran familia Caribe, como hasta ahora se afirma. Estos hombres se establecieron lentamente en la región, y fueron dándole nombres a los lugares en su propia lengua, conservándose hasta hoy  día la rica toponimia de ríos, quebradas, picos, montañas, selvas, de los cuales pudiéramos mencionar:  Curabe, Memoporaca, Urituco, Tucuy, Quiripital, Quere, Conoropa, Ocumari,  etc.

El Camino Real Hacia “El Orituco”

El Camino Real hacia el Orituco y sus constructores:

      Con la llegada del invasor europeo  a los Valles del Tuy hacia 1574, se inicia la conquista y pacificación de los territorios de los Quiriquires y Tomuzas, donde por la fuerza de las armas se impone el dominio del conquistador español sobre los “indios de guerra” de la Nación Quiriquire y sus vecinos, viéndose estos obligados a replegarse y refugiarse justamente hacia la montañas espalderas más allá de la Fila Maestra, en el Valle de Curabe posiblemente. Para consolidar el dominio español en todo ese extenso territorio bajo la jurisdicción del Gobernador y Capitán General de la Provincia de Venezuela,  se designa y capitula el año de 1584 al Capitán Sebastián Díaz de Alfaro para que funde dos ciudades en dicho territorio.

      Díaz de Alfaro inicia su “pacificación” estableciendo con sus soldados una ranchería  a orillas del Tuy en el lugar conocido como “Sabanetas de Ocumare” en octubre del 1584 (Futuro asiento de Ocumare). Desde allí continua con su expedición tomando rumbo al Este, siguiendo el cauce del Tuy, aguas abajo, hasta llegar a las inmediaciones de la actual población de Aragüita, donde a finales de ese año, funda la ciudad de San Juan de la Paz, de mucho renombre en su tiempo debido al descubrimiento en sus predios de las muy famosas minas de oro de Apa y Carapa, llevada a cabo por el propio Capitán fundador en medio de la intrincada Selva de Guatopo (Actual Parque Nacional Guatopo). Una vez dejado bien establecida la naciente ciudad con unos cuantos vecinos, Díaz de Alfaro continuó a toda prisa su expedición,  retornando al sitio de las Sabanetas de Ocumare, para desde allí, seguramente con la guía de algunos indios ladinos que le acompañaban, seguir la antigua ruta del paso montañoso Lagartijo-Curabe, trasmontando la Fila Maestra, para luego caer al “Valle de Curabe ó Valle de Buena Vista” como también se le menciona en las referidas fuentes.

       “En las riberas del valle de Buena Vista, encontró lugar bueno, cómodo y aparejado donde fundar”; y el día seis de enero de 1585, fiesta de los Reyes Magos, el Capitán Sebastián Díaz de Alfaro funda la ciudad de San Sebastián de los Reyes […]

En las riberas del valle de Buena Vista, Provincia de los Quiriquires y Aruacos, Gobernación de Venezuela, Tierra Firme de las Indias del Mar Océano, a seis días del mes de enero de mil quinientos ochenta y cinco, el Ilustre Señor Sebastián Díaz, Capitán por Su Majestad y Teniente General de las Provincias de los Tomusas, Aruacos y Quiriquires por el muy Ilustre Señor Don Luis de Rojas, Gobernador y Capitán General de la dicha Gobernación y sus Provincias… y con poderes bastante que el dicho Señor Gobernador en nombre de Su Majestad le dio… vino a pacificar y conquistar los naturales de estas dichas Provincias y sus comarcas y poblar en ellas una ciudad, dos o más  en las partes y lugares que más conveniente fueren…

“En nombre del Rey Nuestro Señor fundé y poblé la ciudad de San Sebastián de los Reyes.”     Sebastián Díaz de Alfaro (1585)

        Nacía la primera  y única población que ostentó la dignidad  y el título de “Ciudad”  en lo que hoy son los extenso territorio de los Estados Guárico, Miranda, Aragua y Cojedes.  A los pocos días del formalismo ritual del acto fundacional en Curabe, el Capitán Díaz de Alfaro, los Alcaldes y el Cabildo en pleno, se trasladan al sitio Sabanetas de Ocumare, ribera derecha del río Tuy, a tomar posesión allí de los términos y jurisdicción de San Sebastián, usando como lindero al propio río Tuy, aguas arriba, comprendiendo en su demarcación a Ocumare, Tácata, remontando hasta el inicio de los valles de Aragua, pasando por Lomas del Hierro… Hasta los confines con el gran río Orinoco (a pesar del poco conocimiento geográfico del momento).

“Encomiendas del Orituco”

         Una vez asentada la ciudad, el Capitán Díaz de Alfaro procede rápidamente al  “repartimiento de indios y tierras” a los primeros vecinos que le acompañaban en esa jornada fundadora, repartiendo “encomiendas” incluso en el sector de Conoropa, a las orillas del Alto Orituco, así como también, aguas abajo, en las vegas del mismo río se asentaron otras encomiendas en las Sabanas de Guanarapa (hoy Guanape) y también en las inmediaciones de la confluencia de la quebrada de Tinapuin (Tinapuy) por la margen derecha del Orituco, a las faldas del cerro Topano, en una extensa vega conocida en esos tiempos como Mesa de Guaiqueríes, donde posteriormente  se asentará el primer pueblo del Valle de Orituco, San Miguel del Rosario de Orituco, “pueblo de hacendados españoles y sus esclavitudes”.

CONCLUSIÓN:

          Fue la búsqueda de afloramientos auríferos, lo que permitió la rápida conquista y colonización tanto del valle del río Memo como el del Orituco, utilizando la mano de obra esclava indígena, sometida por la fuerza de las armas de los conquistadores españoles, para que con su penoso trabajo abriera caminos, zapas y socavones, dispersos  por todas aquellas agrestes montañas y por los cauces de las quebradas, arroyos y ríos en una búsqueda frenética del preciado mineral de oro.

          A pesar de la abrupta topografía de la zona, ese paso montañoso siempre ha sido la vía de contacto natural y de fácil acceso, entre los valles del Tuy y la microrregión del Orituco, distante apenas unos 80 km en línea recta uno del otro. Esto permitió que en el pasado colonial se estableciera una estrecha interrelación entre los pobladores de ambas regiones, dando lugar a la formación de fuertes vínculos sociales y fructíferas  alianzas  económicas, que fueron fomentando el intercambio de diversos productos tanto agrícolas como pecuarios.

FUENTES:

Calzadilla Álvarez, Pedro (1999) El Valle de Orituco, 300 años de Historia. Caracas: Editorial Tierra Firme.
Cárdenas, Antonio Luis (1967); Geografía Física de Venezuela, Editorial Ariel S.A, Barcelona, España.
Castillo Lara, Lucas Guillermo (1984): San Sebastián de los Reyes. La ciudad trashumante. Tomo. I; Vol. 172. Caracas: Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia.
Comité Venezolano de Grandes Presas (COVENPRE) http://www.covenpre.org.ve/index.htm
De Armas Chitty, José Antonio (1951) Origen y formación de algunos pueblos de Venezuela. Caracas; Tipografía Americana.
De Armas Chitty, José Antonio (1982)    Historia del Estado Guárico. Caracas: Ediciones de la Presidencia de la Republica.
López Garcés, Carlos A. (1998) Altagracia de Orituco: un topónimo y un gentilicio. Altagracia de Orituco,  Edición del Concejo Municipal José Tadeo Monagas, Estado Guárico, Venezuela.
Mac Pherson, Telasco A. (1973): Diccionario histórico, geográfico, estadístico y biográfico del Estado Miranda. Los Teques, Gobernación del Estado Miranda.
Machado, Adolfo (1961) Apuntaciones para la Historia de Altagracia de Orituco. Madrid, Publicaciones Amexco.
Oviedo y Baños, José de (1992) [1705] Historia de la Conquista y Población de la Provincia de Venezuela. Biblioteca Ayacucho edit. Caracas: 1992
Vila, Marco Aurelio (1965) Aspectos geográficos del Estado Guárico. Caracas, Corporación Venezolana de Fomento.
Vila, Marco Aurelio (1967) Aspectos geográficos del Estado Miranda. Caracas, Corporación Venezolana de Fomento.
Vila, Marco Aurelio (1971) Conceptos sobre geografía histórica de Venezuela. Caracas: Monte Ávila.

Paula Correa Rodríguez “Madre de un Ilustre Tuyero”

Por: Iván López.

    Nacida en Choroní y bautizada en la iglesia matriz de la Villa de San Luís del Cura en 1780, hija de Don Juan Víctor Correa y Doña Bárbara Rodríguez, también oriunda de allí, sin embargo ya sus padres vivían en villa de cura para 1778, fue nieta de Don Domingo Correa,  Dueño de hacienda cafetalera con tres mil árboles y otra de cacao en el sitio de las Torres a mediados del Siglo XVIII, se caso con Don José Alejandro Zamora y Pereyra y de esta Unión nacieron Carlota, Genoveva, Raquel, Antonio José, Gabriel, Ezequiel y Alejandro quien muere siendo apenas un niño, es en esta ciudad donde ejercería la enseñanza de las primeras luces, educando a  los niños vecinos de la villa, en una pequeña escuela que ella misma regentó en el año de 1808 en la casa parroquial de la citada villa.

Paula Correa Rodríguez Madre de Ezequiel Zamora

     Al igual que su esposo se unió al proceso de la independencia incorporándose al bando republicano y participando de manera activa, ayudando en la organización de grupos de mujeres para apoyar  la causa, como enfermeras, cocineras, consiguiendo pertrechos y en algunos casos armas y municiones para la tropa, por estas acciones republicanas serían perseguidos ella y su familia por los realistas.

     Para el año de 1817 teniendo que refugiarse en la población de Cúa en casa de su cuñado Matheo Zamora Pereyra quien incluso les conseguirá Salvoconducto para Alejandro, ella y el resto de la familia, sin embargo persistirá en su participación republicana activa, esto hasta el año de 1821 cuando en la batalla de Carabobo muere su esposo Alejandro.

   Nunca perdería su espíritu rebelde, que siempre la caracterizó, espíritu indomable de la mujer venezolana que es del tamaño de los problemas que se le presentan y que luego revelaría nuevamente durante los años de lucha en los que se vio envuelto su hijo Ezequiel.

    Como madre luchadora traería a la capital del país a sus hijos en el año de 1825 en busca de mejores oportunidades de vida y de estudios para estos, con sus hijas ya casadas se dedicó a la educación de los varones, allí permanecerá residenciada hasta su fallecimiento en 1868.

     Durante las revueltas agrarias acontecidas en venezuela entre 1846 a 1848 sus hijos y sobrinos se involucran en las acciones militares y de conflictos rebeldes, especialmente su hijo Ezequiel, el cual es capturado en 1847 y sometido a un juicio criminal, fuera de toda lógica y claridad, esto motiva en Paula el liderazgo de un movimiento de presión popular, por medio del cual logra que el presidente de la república, para entonces, Gral. José Tadeo Monagas,  le conmute las sentencias a muchos de los reos, entre ellos, su hijo Ezequiel al cual se le cambia la pena de Muerte impuesta, por tan solo diez (10) años de presidio en el Castillo de la isla de San Carlos, situado en el lago de Maracaibo, provincia de Maracaibo.

     Durante esta temporada de presidio se develaron varios intentos de asesinato que se fraguaron en contra de Ezequiel, esto estando en los calabozos de Maracay, no se sabe por órdenes de quien se realizan tales intentos pero si las manos ejecutoras, en este trance, sería Paula quien justamente pondrá al tanto de estos acontecimientos al mismísimo presidente de la República, Gral. José Tadeo Monagas.

      Léase lo que sobre tan azarosa sospecha, expuso la señora madre de Zamora; y el decreto de la Corte Superior que recayó sobre la materia:

Excelentísimo señor Presidente de la República.

           Paula Correa, viuda, legítima madre del desgraciado joven Ezequiel Zamora, llena de respeto y anegada en lágrimas, que expresan el dolor más fuerte de naturaleza, elevo hoy la triste y compasiva súplica al padre general de los venezolanos, el Supremo Poder Ejecutivo, cuya clemencia esmalta sus heroicas virtudes.

           Existe Exmo. Señor, mi desventurado hijo en la cárcel de Maracay, casi privado de comunicación, arrastrando enormes y pesados grillos, que más que la seguridad contra la fuga, trabajan el tormento y el aniquilamiento de su vida.

            En tan dura y desesperante situación, tres veces se ha atentado contra la existencia, empleándose aleves e insidiosos medios, de cuya prueba siempre sabe salvarse el asesino.

            Primero, se fingió que una partida quería acometer en una noche al pueblo para sacarlo de la cárcel. En efecto se hizo correr la noticia, se alarmó el vecindario, y, en confianza, la más criminal, se solicitó del oficial de la guardia de la cárcel, a quien se reveló el plan, que con el pretexto de los confabulados en motín, se le quitase la vida en esa noche a mi hijo. Para persuadirlo, se le decía por el hombre más descarado y cruel, que tiene Venezuela, que era un servicio distinguido que se hacía a la República, matándose a Zamora, para que no se gastase más en custodiarlo, ni en su juicio. La virtud del oficial de la guardia salvó en tan horrible noche, la vida de mi hijo, pues se negó a la criminal maquinación de aquel hombre execrable.

            En la vez segunda, un oficial aprovechando el momento, en que el de la guardia no se hallaba en la cárcel, entró a ella, y desnudando su espada se dirigió al calabozo donde estaba mi hijo. En el acto, quiso el cielo que entrase el oficial de guardia y sorprendido el asesino, no pudo consumar su crimen.

            Frustrados estos medios, se echó mano, Señor Exmo. de otro más infame y aleve.

            A pocos días se logró meter en la comida de mi hijo una hallaca con solimán. La casualidad de haber notado aquél, al dividirla con una cuchara, que ésta se había ennegrecido, lo salvó de la muerte.

           En tan agovioso suplicio ha permanecido mi desgraciado hijo.

           El 29 de agosto último se ha aparentado en Maracay grande alarma, suponiéndose, que varios amotinados en Tacasuruma invadiesen el pueblo. Guardias dobles, patrullas, quién vives, y un tren estudiado de temores agitaron la población. Mi hijo, esperaba de un momento a otro la pérdida de su vida, como fruto del aparato.

           Temo señor, y con sobrada razón, aunque no puedo dar las pruebas de tan abominable y criminal historia, que un asesinato oportunamente perpetrado me quite la esperanza de la clemencia, y de la misericordia del Gobierno de mi patria, y de la humanidad del piadoso corazón de V . E.

           El perverso, que asecha infatigablemente la vida de mi hijo se prepara a burlar la clemencia nacional, dejando a la anciana que suplica en el último desespero, que la arrojará al sepulcro.

           Ya por estas razones, y por la de que la causa de mi hijo será hoy sentenciada en 2a Instancia y se aproxima su término. Y más que todo porque en las escaseces del Erario, no hay con qué sostener la guarnición que custodia la cárcel de Maracay, y porque a ser lícito el temor y el alarma en que se halla aquella villa, no está seguro mi hijo, y según se aparenta está expuesto al asalto de los facciosos. Suplico entrañable y humildemente a V.E. se sirva mandar se traslade inmediatamente a esta cárcel pública, que ofrece más seguridades con la correspondiente custodia, la persona de Ezequiel Zamora; ¡que sea, Exmo. Señor; la ley, y la justicia, y no otro crimen más feo, los vengadores de los errores de mi joven hijo!

Caracas: Septiembre 4 de 1847.

Exmo. Señor.

Paula Correa

  En vista de no recibir respuesta oportuna, Paula, Nuevamente dirige correspondencia al presidente Monagas en los términos siguientes:

       Exmo. Señor Presidente de la República.

      Paula Correa. viuda y legítima madre del joven Ezequiel Zamora, con el alto respeto que debo a V.E. represento.

      En la semana próxima anterior por las razones entonces expuestas, supliqué a V.E. se dignase acordar la translación de mi expresado hijo de la cárcel de Maracay a la de esta Capital, cuya custodia, además de ser más segura, deba garantía a la vida de aquel desgraciado venezolano, mientras que la justicia pública, y la clemencia del Gobierno decretasen definitivamente sobre la suerte del procesado.

      Ahora, Señor Exmo, agrego otra razón poderosa y sostenida por el daño de naturaleza y por las leyes del Estado; y lo hago en virtud de cartas y súplicas, que últimamente he recibido de mi hijo Ezequiel.

       Este en persona, quiere y desea, como uno de los medios más valiosos de su defensa, obra tan amparada, aun por los mayores tiranos y de la tierra, exponer ante el Tribunal Supremo, que va a juzgarlo en última instancia, hechos importantes, circunstancias, que nadie puede explicar, como el mismo acusado, que cuenta ya con la incomparable desgracia de dos sentencias de muerte. Quiere mi desventurado hijo, que lo oiga S.E. la Corte Suprema; y de esta audiencia espera la vida.

       El mismo Dios, oyó a Caín, no obstante de estar en su presencia el cadáver palpitante y el fratricidio de Abel.

       Ante el Areópago, una de las maravillas del mundo judicial, ante aquellos doce ancianos, reputados como divinos.

       Ante el Senado de Roma, que era una asamblea de Reyes, en el concepto de los embajadores de Pirro.

       Y ante las Audiencias Españolas, que representaban la majestad del Monarca, comparecían, y tuvieron el derecho de ser oídos los ciudadanos acusados por delito de muerte.

       Quiere nuestra Constitución que el ciudadano sea oído, antes de ser condenado.

       Dígnese, pues, V.E. padre general de los venezolanos también para que sea oído mi hijo, acordar inmediatamente su traslación a esta cárcel.

Caracas, septiembre 10 de 1847.

Paula Correa

    Narra el escritor venezolano Federico Brito Figueroa, el momento en que Ezequiel Zamora es trasladado de La Villa de San Luís de Cura a Maracay, en Mayo del 1847 y describe una escena desgarradora protagonizada por su madre Paula Correa,  donde se esboza el temple de esta valiente mujer, una vez más, ante la canalla oligarca de la época, siendo Ezequiel torturado y maniatado de todas las formas posibles es arrastrado por la calle por un burro al cual es atado, lo narrado por el autor es del tenor siguiente:

            La madre de Zamora, ahí estuvo, (físicamente destruida, envejecida por la tortura de saber que el hijo se debatía entre la vida y la muerte en manos de sus verdugos, los verdugos del pueblo) moralmente altiva refutaba los agravios, agrediendo verbalmente al comandante Juan Pereira para que le permitiera colocar un sombrero en la cabeza del hijo amado y como aquel energúmeno no se lo permitió, corrió detrás del escolta, no menos de una milla, hasta lograr su objetivo entregando al prisionero un modesto sombrero de cogoyo…

    Esto describe la presencia de Paula siempre atenta a los acontecimientos que rodearon la vida de sus hijos, incluso participando de estos, de tal actividad incluso se llegara a sospechar de su participación como autora intelectual de la fuga de Ezequiel Zamora de la cárcel de Maracay acaecida el 22 de noviembre de 1847.

    Después de la muerte de su hijo Ezequiel continuaría su lucha por reivindicar el nombre de su hijo y el de su familia buscando incluso el reconocimiento de su esposo como ilustre prócer de la independencia de venezuela y el de su hijo como líder máximo del proceso federal venezolano.

Apéndice.

     Ezequiel Zamora fue capturado en la noche del 25 de marzo al pie del cerro Juana Caliente, en las cercanías del río Palambre, jurisdicción de San Francisco de Tiznados. Luego de esto, fue conducido a Villa de Cura, donde se le abrió juicio el 4 de abril y fue condenado a muerte el 27 de julio.

 

Bibliografía citada:

BRITO FIGUEROA, Federico. Ezequiel Zamora. Un Capítulo de Historia Nacional. Caracas, Editorial Ávila Gráfica S.A. 1951.154 pp.

BRITO FIGUEROA, Federico. Tiempo de Ezequiel Zamora. Caracas, Ediciones de la Biblioteca Universidad central de Venezuela, Caracas, Venezuela, 2006, 556 pp.

Fundación Polar. Diccionario de Historia de Venezuela. Caracas, Fundación Empresas Polar, 2007.

Macpherson, Telasco, Diccionario del Estado Miranda, Imprenta “El Correo de Caracas, Caracas, Venezuela, 1973.

Recalde Antonio, Revista: Personajes Ilustres de Venezuela: Ezequiel Zamora Nº8. Editorial Mediterráneo, Madrid, España, 1968. 72 pp.

RODRÍGUEZ, Adolfo. La  Llamada  del  fuego.  Vida,  Pasión  y  mito  de  Ezequiel  Zamora. Caracas,  Academia Nacional de la Historia, 2005. 377 pp.

VILLANUEVA, Laureano. Vida del Valiente Ciudadano Ezequiel Zamora. San Carlos, Instituto de Cultura Del Estado Cojedes, (Icec) 201. 443 pp.