Historia regional y local del Valle del Tuy

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De la fecha de antigüedad de Cúa

Por: Iván López Calero

         El 18 de Octubre de 1690 es la fecha, que en sus apuntes tomó del documento más antiguo de los registros del pueblo de Cúa, el Obispo Mariano Martí Estadella, y lo refirió en su Libro Personal, como el documento que señala la antigüedad de esta población, esto debido a la falta de un documento de creación del pueblo o un Acta de Fundación del mismo; El Obispo Martí lo dejó escrito justo de la forma siguiente:

El Libro parroquial más antiguo es de bautismos, y su primera partida de 18 de Octubre de 1690, firmada por don Pedro de Salas, que se titula Capellán de estos Valles del Tuy. (pág. 577)

          Esto lo hizo el Obispo Mariano Martí en el marco de su Visita Pastoral de la Diócesis de Caracas, realizada a toda Venezuela entre los años de 1771 a 1784, su llegada a la población de Marín o Cúa, se materializó el día 02 de junio de 1783 a las 08 y 30 de la mañana y estuvo por espacio de 05 días en la población, saliendo de ésta, el día 07 de junio de 1783 con rumbo a la Sabana de Ocumare, a las seis de la Mañana.

Obispo Mariano Martí EstadellaObispo Mariano Martí Estadella, imagen tomada de  https://algunasfamilias.wordpress.com

           Al revisar los apuntes realizados por el Obispo Martí, como producto de esa visita, podemos observar, que él mismo se preocupó por el documento fundacional de la población, y es que, además ya lo había hecho el obispo Diego Antonio Diez de Madroñero y así lo anotó en sus notas el Obispo Martí:

… y otra de 1° de noviembre de 1762, que personalmente hizo el señor Madroñero, siendo Cura de esta parroquia don Ángel Francisco Amaya, quien de mandato de dicho señor Madroñero certificó en el libro de gobierno que en la erección de este Curato se havían señalado 250 pesos para congrua y oblata, repartidos entre los hazendados según el número de esclavos, y que assí ha estado en uso, práctica y costumbre, pero que no se encuentra el documento de erección. (Pág. 577).

        Al no encontrarlo, el Obispo Madroñero optó por buscar el documento más antiguo registrado en los libros de la iglesia (ya que era en la iglesia donde se registraban, los nacimientos, muertes, bodas, compras y ventas de terrenos, etc.) y tomar así la fecha de ese documento, como la fecha referencial de la antigüedad de Cúa, la cual fue el 18 de Octubre de 1690.

Portada del Libro personal de la Visita Pastoral a la Diocesis de Caracas realizado por el Obispo Mariano MartiPortada del Libro personal de la Visita Pastoral a la Diócesis de Caracas realizado por el Obispo Mariano Martí, imagen tomada de  https://algunasfamilias.wordpress.com

          Y es que, esta fecha debe ser muy bien aclarada, debido a que desde hace algo más de 50 años se viene celebrando en esta población, como fecha de fundación o antigüedad de la población, el 06 de octubre y no el 18 de octubre, que es la fecha señalada desde hace más de 200 años, desconocemos el porqué de esta situación, pero lo que hemos investigado en los libros de actas del Concejo Municipal de Urdaneta, nos lleva a plantear la hipótesis siguiente, que debido a la celebración del patronato de Cúa de “Nuestra Señora del Rosario” la cual corresponde al día 07 de octubre, se daba como fechas de júbilo en las haciendas, empresas e instituciones educativas, entre otras, el día 06  de octubre, es decir el día antes, luego algunos investigadores, dieron esa fecha de 06, como la fecha de fundación del pueblo y se creó el error.

          Así tenemos entonces que el 18 de octubre de 1690 es la fecha referencial asumida de la antigüedad de Cúa, desde mediados del siglo XVIII por el Obispo Don Diego Diez de Madroñero, avalada por el Obispo Martí en 1783 y ratificada posteriormente por los diversos investigadores e historiadores de Cúa, como lo son: el Cronista Emérito Adolfo Angulo Pérez y publicada en su obra “A 307 años de la fundación de Cúa (1690 – 1997) del año 1997, El Cronista Emérito Manuel Vicente Monasterios en su obra “Crónicas de Cúa”, publicado el año de 2012, el investigador Jesús M. Reverón B. en su obra “Hurgando en el pasado histórico de Cúa, mi pueblo adoptivo”. Publicado el año de 2012.  Quienes se han esmerado en tratar de corregir el error.

     Por tanto la fecha oficial que debe asumirse como la fecha de referencia de la antigüedad del pueblo de Cúa, es la que corresponde al 18 de Octubre de 1690.

Fuentes consultadas:

  • Archivos de la parroquia Nuestra Señora del Rosario de Cúa.
  • Archivos libros de actas del Concejo del Municipio Urdaneta.
  • Fuentes González, Rafael María. “Historia de todos los tiempos, Pedacitos Históricos de Cúa”. Cúa, Edo Miranda, Fundación María Teresa Manzo de Angelino, 2001, 40 pp.
  • Macpherson, Telasco, “Diccionario del Estado Miranda. Histórico, Geográfico, Estadístico y Biográfico”. Los Teques, Gobernación de Miranda, 1973. 556 pp.
  • Martí, Obispo Mariano. “Documentos Relativos a su visita Pastoral de la Diócesis de Caracas”. (1771-1784). Caracas, Academia Nacional de la Historia, Imprenta Torino, Tomo II, Libro personal, 1998. 746 pp.
  • Monasterios Gómez, Manuel, “Crónicas de Cúa”, Editorial Francisco de Miranda, Los Teques, Venezuela, 2012, 456 pp.
  • Pérez, Adolfo Angulo. 1690. “Homenaje a Cúa en el 285 aniversario de su fundación”. 1975, Caracas, Tipografía El Rincón, s.r.l., Concejo del Distrito Urdaneta, Cúa, 1975, 52 pp.
  • Pérez, Adolfo Angulo. “A 307 años de la fundación de Cúa, (1690 – 1997)”. Cúa. Fundación María Teresa Manzo de Angelino, 1997, 12 pp.
  • Reverón Blanco, Jesús Manuel. “Hurgando en el pasado histórico de Cúa, mi pueblo adoptivo”. Los Teques, Venezuela, Fundación Fondo editorial Simón Rodríguez, 2012, 160 pp.

La Virgen del Rosario, patrona de Cúa.

Por: Iván López Calero.

      Un sacerdote español llamado Domingo Guzmán, es enviado en una misión espiritual evangelizadora al sur de Francia, específicamente a la localidad de Prouille, para que predicará los evangelios en esa comunidad considerada herética, allí fundó un convento para mujeres convertidas al cristianismo y cerca tenía una Capilla dedicada a la Santísima Virgen, en ese lugar trabajó por muchos años, pero sus avances eran mínimos, un día del año 1208, sintiendo que no lograba los objetivos y que su causa estaba perdida, fue a la Capilla del lugar y le rogó a la Virgen que lo ayudara y allí se le apareció la Virgen con un Rosario en las manos y le enseño a Domingo a recitarlo, además le dijo que lo enseñara y predicara por todo el mundo y que así el lograría que muchos pecadores se convertirían y obtendrían abundantes gracias, Domingo salió del lugar con el Rosario que la Virgen le entregó y comenzó a predicarlo obteniendo gran éxito y muchas personas se convirtieron y volvieron a la fe católica. 

Virgen del Rosario entregando el Rosario a Santo Domingo de Guzmán, obra de Camerón, siglo XVIII (detalle)Virgen del Rosario entregando el Rosario a Santo Domingo de Guzmán, obra de Camerón, siglo XVIII (detalle) imagen tomada de http://www.catedraldevalencia.es/recorrido-por-la-catedral13.php

      Años después los ejércitos cristianos en Francia y los ejércitos Albigenses, <<comunidad considerados herejes>>, se vieron enfrentados en una Batalla en la localidad de Muret el 12 de septiembre de 1213, Simón de Montfort dirigente del ejercito cristiano le pidió a Domingo de Guzmán le enseñara a la tropa a rezar el Rosario lo cual hicieron con mucha devoción, los cristianos ganaron la batalla y De Montfort consideró que había sido un milagro por rezar el Rosario, como muestra de gratitud  De Montfort construyó una capilla a la Virgen del Rosario siendo esta la primera dedicada a su devoción.

      Entre los años de 1568 a 1571 los musulmanes controlaban el Mar Mediterráneo y preparaban una invasión a Europa, los países europeos enviaron una flota a confrontarlos y las dos flotas, la musulmana y la cristiana se encontraron en el Golfo de Corinto, cerca de la Ciudad portuaria de Lepanto, en Grecia, el día 07 de Octubre de 1571, la flota cristiana estaba compuesta por soldados cristianos de los países de España, Génova y Venecia y su comandante fue Don Juan de Austria, según las crónicas, la armada musulmana era superior en número y barcos de guerra a la cristiana, el Comandante Don Juan de Austria dio la orden de que todos los soldados rezaran el Rosario antes de la batalla lo cual hicieron con mucha devoción, luego de esto inició un duro batallar que se extendió hasta altas horas de la tarde, pero al final la Batalla la ganaron los cristianos.

Pintura de la Batalla de Lepanto de Juan de Toledo y Mateo Gilarte, obra del siglo XVII. 1663-1665. Ubicación Iglesia de Santo Domingo, Murcia, (detalle)Pintura de la Batalla de Lepanto de Juan de Toledo y Mateo Gilarte, obra del siglo XVII. 1663-1665. Ubicación: Iglesia de Santo Domingo, Murcia, imagen tomada de http://articulosdeapologeticacatolica.blogspot.com/2014/10/el-santo-rosario-y-la-batalla-de-lepanto.html

      Don Juan de Austria sin dudarlo un solo momento atribuyó el triunfo de la batalla de Lepanto a <<la poderosa intervención de Nuestra Señora del Rosario>>  en agradecimiento el Papa Pío V instituyó el día 07 de octubre como la fiesta de Nuestra Señora de las Victorias y luego el Papa Gregorio III cambió el nombre de la fiesta por el de Nuestra Señora del Rosario. Para 1716 el Papa Clemente XI, mandó que la fiesta del Santo Rosario fuera celebrada por la Iglesia universal, convirtiéndose así en una devoción mayor.

Como Patrona de Cúa

      Para mediados del siglo XVIII en el nuevo continente de América, en la Provincia de Venezuela, específicamente en el Valle del Tuy, se había comenzado a construir en las llamadas tierras de la Cúa o la Cuana, un poblado, esto en una loma alta que quedaba fuera de los terrenos de la llamada hacienda Marín, (lugar que se tiene por el sitio donde estuvo el primer poblado, llamado Santa Rosa de Marín) esas nuevas tierras de la Cúa, son del producto de una donación realizada a la iglesia católica por los herederos de Doña Ángela Thomasa Ferrera, (según dato del Obispo Mariano Martí), y es en este lugar donde se registra la construcción del primer templo católico erigido en el pueblo de Cúa, entre finales de 1758 a 1765, celebrándose la primera misa y su bendición el 10 de diciembre de ese año 1765,  y fue en advocación o colocando a Santa Rosa de Lima como patrona del mismo, el Obispo Don Diego Antonio Diez de Madroñero, en los apuntes de su Visita Pastoral realizada al pueblo de Cúa el 01 de Noviembre de 1762, nos dice al respecto lo siguiente:

Que la nueva iglesia se está construyendo en el sitio de la Cúa o la Cuana y que estaba a medio construir, la ubicación de este nuevo Templo no contaba con el apoyo de los dueños de haciendas, pues en su mayoría eran partidarios en que el pueblo debía continuar en terrenos de la hacienda del Marques del Toro, o sea en Marín. (Sic)

      Cúa, se encuentra ubicada sobre una falla geológica, a saber la falla del Caribe, situación que ha afectado a la población a lo largo de su historia, el primer terremoto que afectó la población negativamente y del que se tiene referencia, es el llamado de San Bernabé, ocurrido el 11 de junio del año 1641, el cual destruye las construcciones ubicadas dentro de la hacienda Marín, luego el pueblo sufrió los embates de otro terremoto, llamado de Santa Úrsula, sucedido el día 21 de octubre de 1766, destruyendo el primer templo construido ya en las tierras de Cúa, y sufrió también los embates de otros sismos  menores que se registraron entre esas fechas antes citadas, lo cual trajo como consecuencia que los representantes de la Iglesia, <<que tal vez en la búsqueda divina de protección del pueblo contra los terremotos>>, para el año de 1774 por orden o disposición del provisor Padre Dr. José María Muñoz, se designase a la Santísima Virgen del Rosario como patrona titular de Cúa y como patrona menos principal a Santa Rosa de Lima, Enrique Bernardo Núñez, primer cronista oficial de Caracas, nos indica en su libro La ciudad de los techos rojos, (1947), que:

Las fuertes sequias hacen invocar a N.S. de Copacabana, y los terremotos, a la Virgen del Rosario y de las Mercedes. (Pág. 12)

      Esa es una de las hipótesis acerca del ¿Por Qué? se le cambia la advocación a la parroquia eclesiástica, la otra hipótesis que se plantea es el hecho de que Charallave es elevada a curato el año de 1762 y su iglesia es en advocación a Santa Rosa de Lima, por tanto se le cambia el patronato a Cúa por el de Nuestra Señora del Rosario.

     Lo que sí queda claro de lo expresado en los párrafos anteriores, es que desde ese año de 1774 es patrona de Cúa, Nuestra Señora del Rosario, la cual ha velado y cuidado de los cueños en los momentos difíciles y de alegrías a lo largo de la historia de este terruño Tuyero, hasta la actualidad.

Nuestra Señora del Rosario de CúaImagen de Nuestra Señora del Rosario de Cúa, foto Iván López, año 2009

 Fuentes consultadas:

  • Archivos de la parroquia Nuestra Señora del Rosario de Cúa.
  • Martí, Obispo Mariano. Documentos Relativos a su visita Pastoral de la Diócesis de Caracas. (1771-1784). Caracas, Academia Nacional de la Historia, Imprenta Torino, Tomo II, Libro personal, 1998. 746 pp.
  • Nuñez, Enrique Bernardo, La ciudad de los techos rojos, (Una selección), Caracas, Fundación Editorial el perro y la rana, Fundación Imprenta Ministerio de la Cultura, 1ª edición, 2007, 224 pp.
  • Pérez, Adolfo Angulo. 1690. Homenaje a Cúa en el 285 aniversario de su fundación. 1975, Caracas, Tipografía El Rincón, s.r.l., Concejo del Distrito Urdaneta, Cúa, 1975, 52 pp.
  • Rojas, Arístides. Crónica de Caracas, (artículo La Abogada de los Terremotos), Caracas, Venezuela, 2ª edición Fundarte, Talleres Impresos Publigráfica 66 C.A.,  2014, 244 pp.

Noche de terror cerca de Cúa

Por: Juan de Dios Sánchez.

     Estaba a medio llenar uno de  los vagones del tren que nos llevaría desde Caracas hasta Cúa, la perla del Tuy a la que íbamos a participar en trabajos de reuniones sobre los hechos y personajes históricos esenciales de los pueblos mirandinos.

      Íbamos acompañados de uno de los nietos y su asombro no tenia linderos porque aquella inmensa maquinaria que empezaría a moverse pronto y las anchas ventanas le daban, sin duda, una hermosa sensación de poder, bienestar y felicidad. Cuando mi nieto se dio cuenta del paisaje advirtió con estupor muy tierno que todo era muy grande. Mientras mis ojos se llenaban de fulgida ternura pensé en Manuel Monasterios que es un artesano del amor que debemos tenerle a estas tierras y a quien me une afectos intensos y siempre avivados. Con su fuerza y sentido empezamos este viaje incluido nieto y el siempre vigente recuerdo de Manuel.

      Al frente iba un amable señor de edad indefinida, periódico en mano y amplia sonrisa, de fácil conversación y dispuesto a comentar todas las cosas que estaban ya impresas y en sus manos.

      Soltó dos breves comentarios sobre béisbol y sobre política y una inevitable pregunta que fue el final de una simple explicación. “Soy maestro, de la vieja escuela”, me dijo y todos los fines de semana vengo a visitar  una de mis hijas quien  vive en Cúa con su esposo, me dijo en su pulcro lenguaje de educador. Y usted, me preguntó: ¿viene a menudo a esta ciudad calurosa pero amable, llena de historia y de tradiciones?

      Le explique a lo que venia y sonrió pero con una infinita picardía en la mirada me dijo: “hoy es dos de noviembre, día de los muertos y este es un día para tener mucho cuidado en Cúa  sobre todo el sector llamado La Providencia y más concretamente en la curva del Jagüey porque esta noche y en ese sitio, una mujer de siniestra  sonrisa ronda para espantar a quien pueda o a quien no se ha cuidado de las advertencias” dijo,  acentuando su picardía y misterio.

      “Esta noche”, continuó hablando como si se refiriera a algo que había vivido en carne propia, “los muchachos y muchachas de La Providencia no salen de sus casas por el pavor que sienten y los consejos que prodigan padres y representantes que les indican que deben cuidarse”

      “Es un espanto horrible. Cuentan de ella que era muy hermosa y se vestía con gran elegancia. Esa belleza la muestra cuando se aparece ante usted y sus formas provocadoras le quitan el aliento, pero cuando habla su voz aunque es repelente se siente  agradable y cuando, después de haber entablado conversación con usted, le pide su nombre y usted se lo da, ella calla y deja ver su horrible cabeza que esta casi rebanada del todo y casi cuelga de lado. Es horrible, señor, horrible y asusta al más pintado”.

Damas Blancas

      Parranderos buenos, de esos que no se cortan ante nada han dejado fiestas en la noche muy tarde y han regresado por los caminos en busca de su casa y se encuentran con la visión que, como le dije, es hermosa al principio y han hablado con ella. Al final han sido encontrados tendidos en el suelo, temblando de miedo y terror  y arrepentidos de no haber  respetado la noche de los muertos como fue el primer reclamo que le hizo la bella desconocida quien  se le acercaba lentamente con insinuosos y suaves movimientos”.

     “Yo, hace ya muchos años, cuando estos poblados parecían estar en otro mundo por lo difícil que era venir a ellos tuve informaciones que me dieron viejos representantes y  abuelos de mis primeros alumnos en Cúa. Me contaban que la mujer hermosa y dulce estaba casada y tenia un hijito pequeño pero que le hacia caso a los requerimientos amorosos de un vecino y sucedió lo peor. Una tarde regresó el marido y encontró a su amada en el lecho con su amante”.

     “Entró en ira y con un machete le cortó la cabeza de su hermosa esposa que cayo sin vida a sus pies. Su alma en pena eterna y sufriendo el terrible castigo  espanta a quien puede buscando encontrar a su hijo perdido para que él le perdone el horrible pecado”.

     Y llegamos a Cúa, la amplia estación del tren invitaba a caminar hasta el Terminal de pasajeros para trasladarnos al centro de la ciudad. Nos despedimos del nuevo amigo y mientras lo veía irse sin prisa sentí curiosidad de saber cuantas cosas  de  nuestras mejores tradiciones guardaba aquella cabeza humilde, generosa y sabia.

ACCIDENTE AÉREO MARCÓ A LA POBLACIÓN DE SANTA TERESA (El Accidente Aéreo De 1945)

Por: Jesús Silva

  Teniente Coronel (av) Luís Enrique Ochoa 

     El 13 de septiembre 1945 la tranquilidad del pueblo tereseño se vió interrumpida por la evidente proximidad a tierra de una aeronave militar, que buscaba un espacio donde aterrizar sin causar daños en aquel pueblo de 9.235 habitantes según el censo de 1941.

   El entonces piloto aviador Sargento Primero Luis Enrique Ochoa de 23 años pasaría a formar parte de la historia tereseña sin proponérselo y lo más importante gracias a su pericia y valor demostrado en aquellos momentos de angustioso descenso, había salvado su vida sin causar daños ni a personas ni bienes materiales de aquella desconocida población.

     Luis Enrique Ochoa se había graduado como piloto militar el 10 de diciembre de 1940 y el 26 de octubre de 1945 fue ascendido a subteniente, con el correr del tiempo alcanzó la jerarquía de Teniente Coronel pasando a retiro en 1976.

    En 15 de octubre de 1998 volvería el Teniente Coronel Ochoa a Santa Teresa del Tuy donde sería conocido por las nuevas generaciones en la Sesión Solemne efectuada el día de la Patrona Santa Teresa de Jesús y recordaría para la prensa aquel acontecimiento “A hora y media de vuelo, rumbo a Maracay, sobre Caracas en horas del mediodía la nave comenzó a fallar. Buscando un lugar donde hacer un aterrizaje de emergencia, veo un pequeño pueblo y un gran terreno. Aun fallando el avión hice todas las maniobras necesarias para evitar daños, lo que afortunadamente logré”.

     También recordaría como en medio de una multitud de tereseño y caminando sobre el fango en medias se dirigió a la Iglesia para dar Gracias a Dios y como el Cura Párroco , al ver que cargaba un Cristo, regalo de su mamá, le dijo: “esa Cruz te ha protegido”.

     Cuatro días pasó Ochoa en Santa Teresa del Tuy, recibiendo la hospitalidad de un pueblo sencillo que por obra y gracia de un accidente donde no hubo nada que lamentar quedo registrado en la historia de la aviación militar venezolana.

     El Teniente Coronel Luis Enrique Ochoa falleció a los 88 años el 10 de noviembre del 2010, su hijo el Coronel (Av.) José Luis Ochoa Vargas al encontrar este acontecimiento en mi cronología sobre Santa Teresa se apresuró a enviarme detalle de lo ocurrido.

El Nazareno de Lecumberry (Cúa, Venezuela)

Por: Manuel V, Monasterios G.

Tres Nazarenos sellan la Semana Mayor venezolana: EL nazareno de San Pablo, El Nazareno de Achaguas y el Nazareno de Lecumberry.

     De España nos llegó el idioma, el conquistador tuvo que colocar miles de nombre a lo desconocido, de España nos llegó la Fe católica y con ella las creencias más profundas del pueblo venezolano, nos llegaron de Andalucía las primeras imágenes de los pasos que representan la tradición en las llamadas procesiones de “Semana Santa” o de los “Días Santos” como decían ayer.

     Tres imágenes andaluzas de Jesús el Nazareno sufrido y paciente como el pueblo, sellan el devocionario popular venezolano desde la colonia hasta hoy: El Nazareno de San Pablo, hoy de Santa Teresa (Caracas), El Nazareno de Achaguas (Estado Apure) y el Nazareno de Lecumberry en Cúa (Estado Miranda).

      El Nazareno de San Pablo, hermosa talla andaluza que según la leyenda una vez terminado le habló a su tallador preguntándole:”Donde me has visto que tan perfecto me has hecho”. Fue traída en el siglo XVII pata la Capilla de San Pablo el Ermitaño, la cual estaba ubicada donde hoy está el Teatro Municipal. Este pequeño templo fue derribado por órdenes del General Antonio Guzmán Blanco, presidente de turno, para construir el teatro; cuenta la leyenda que la esposa del General, doña Ana Teresa Ibarra se le presentó el Nazareno en un sueño y le preguntó: “Dónde está mi iglesia” y tal fue la impresión que causó en la dama el sueño que influyó para que el General Guzmán, tratando de calmar la conciencia de Doña Ana Teresa ordenó la construcción de un enorme basílica en honor a las santas Ana y Teresa, donde se trasladó la imagen venerada del Nazareno.

    También se cuenta que una gran epidemia de viruela que asoló a la recíen fundada Santiago de León de Caracas en 1597, el Nazareno en procesión movió las ramas de un limonero que colgaba de una tapia y los devotos recogieron los frutos que cayeron y tomándolo como medicina alejaron la peste. Esta leyenda la recoge el Poeta Andrés Eloy Blanco en un hermoso poema El Limonero del Señor. La devoción caraqueña de viste de morado todos los jueves santos para rendir homenaje de fe a la más antigua creencia heredada de la tradición andaluza.

      El Nazareno de Achaguas, estado Apure, imagen que la devoción de los llaneros ha convertido en uno de los centros de peregrinaje más importantes del interior de Venezuela, es una talla de origen andaluz, según cuenta la leyenda está íntimamente unida a la Batalla de Carabobo, pues el general José Antonio Páez, comandante de los ejércitos de Apure, antes de partir al desempeño militar de dicha batalla realizó una “promesa solemne”, si se lograba la victoria en el campo de batalla contra los ejércitos del rey de España comandado por el Mariscal La Torre, la promesa era dotar al templo de Achaguas de una imagen del Nazareno. Paradojas de la vida en 1833, el General Páez encarga al tallista español Merced Rada la imagen y esta es bendecida en el templo de Achaguas, con la presencia del Presidente de la Republica de turno General José Antonio Páez en el año de 1835. Desde ese año la devoción y los milagros, las promesas y los peregrinos agradecidos lenan cada miércoles santo el templo del pueblo llanero de Achaguas.

    El Nazareno de la hacienda de Lecumberry, ubicado en Cúa, jurisdicción del Estado Miranda. En 1720 de acuerdo con el padrón elaborado por Don Pedro José de Olavarriaga, para Compañía Guipuzcoana conocido como :” Instrucción General y Particular del estado Presente de la provincia de Venezuela en los años 1720 y 1721”, dos canarios se destacaban como grandes propietarios de haciendas cacaoteras y de  esclavos en la jurisdicción del Partido del  Tuy arriba (hoy Cúa), Don Bernardo Rodríguez del Toro, quien alcanzó en marquesado en el año, quien posee en estos valles 524 fanegadas de tierra y 21.700 plantas cacaoteras y el orotavense ( canarias) caSebastián López de Castro quien poseía 12.000 árboles de cacao, las cuales fueron heredadas por su único hijo el capitán Sebastián López de Castro.

Nazareno de la Hacienda Lecumberry Cúa.

        Don Bernado establece capellanía en su hacienda Marín con la cooperación del resto de cosecheros y hacendados, aportan materiales y mano de obra esclava para construcción del pequeño templo de Santa Rosa de Marín, Don Bernardo dona la imagen de la patrona Santa Rosa de Lima, cada hacendado se compromete con la adquisición del resto de las imágenes de santos requeridos para el cabal y decente culto de acuerdo a las normas de la Santa Iglesia Católica, le correspondió a al capital Don Sebastián López de Castro la adquisición de la imagen del Nazareno, la cual trajeron de Andalucía, en aquella época en cada hacienda se tenía la licencia para la existencia de un oratorio privado al servicio y uso de los amos y su servidumbre, para cual cancelaban a la iglesia un aporte económico para la respectiva licencia.

       Desde comienzos del siglo XVIII el Nazareno se encuentra en el oratorio de la hacienda Lecumberry y cada miércoles santo acompañado por su respectiva cofradía, recorre en procesión las calles, en principio del primer pueblo Santa Rosa de Marín y a partir de 1724? por las calles del nuevo poblado, ubicado en un desprendimiento de la misma hacienda conocida hoy como Lecumberry, área de terreno que pasó a manos de la iglesia en cancelación de un censo ( especie de hipoteca), entre la señora viuda del capitán López de Castro y el convento de la Inmaculada Concepción de Caracas, por un monto de 2000 pesos destinados a cubrir los gastos de la dote de su hija quien profesaría como monja. La división de la hacienda entre el nuevo poblado de Cúa y los nuevos propietarios entre ellos el señor Don Ignacio Lecumberry ( pariente del Libertador Simón Bolívar), a quien por cierto entabló querella por la propiedad de las minas de Aroa. Hoy la vieja hacienda transformada en Urbanización mantiene el nombre del hijo de un vasco que casó con mantuana.

       La propiedad de la hacienda Lecumberry pasó del general Laureano Carballo a finales del Siglo XIX, comienzos del siglo XX a  manos de Don Elias Acosta, sus hijos y sus nietos y tataranietos, cuatro generaciones mantienen viva la tradición religiosa más antigua de los Valles del Tuy. Es quizás la única imagen de muchos templos en Venezuela que se mantiene todo el año en el oratorio de la vieja casona de hacienda y el día solemne del Miércoles Santo recorre las calles del pueblo, igual que hace 300 años atrás, visita el templo parroquial y en la noche regresa a su morada, siempre acompañada de miles de feligreses, en su mayoría promeseros vestidos de morado, llenos de fe Fe a quienes el Nazareno les hizo algún favor y ese día pagan, con sacrificios, rezos, velas, cargando el santo, acompañándolo en su recorrido anual. Así es la fe de nuestro pueblo, así se mantiene viva la tradición de mayor raigambre en el corazón de los cueños. Ojalá que nunca se acabe, que siempre los hijos de los hijos la conserven y la mejoren, con su organización. Cúa no es Cúa sin esa hermosa y venerada imagen, más de trescientos años lo confirman, es necesario revalorizar esta tradición, impulsarla con espiritualidad, comprendiendo que a través de ella llegamos directamente a nuestras más puras raíces de cueñidad.

       

       Procesión del Nazareno en calle Ezequiel Zamora, Cúa. Año 1937

       Honor a quienes han mantenido esta tradición religiosa, igualmente a las demás sociedades de santos que existen en Cúa y en los Valles del Tuy, poco a poco daremos a conocer sus  hermosas y valiosas historias, para que las conozca  una sociedad huérfana de auténticos valores. Las procesiones no son una fiesta pagana para exaltar el mal, es la más auténtica de las manifestaciones de nuestra religiosidad tradicional, de nuestro mestizaje cultural y étnico.