Historia regional y local del Valle del Tuy

Entradas etiquetadas como ‘curato’

Pueblo de Santa Lucía

Subido por: Iván López Calero

Transcripción sin corregir (SIC) 

Pueblo de Santa Lucía

Obispo Mariano Martí

Documentos relativos a su visita pastoral de la Diócesis de Caracas

Apuntes del Libro Personal

Santa Lucía

      El día 26 de junio de 1783, llegamos a Caracas y nos detuvimos allí hasta el día 12 de enero de 1784, en que salimos de dicha ciudad de Caracas a las seis menos quarto de la mañana, y llegamos a las diez y media al sitio de Oripoto, hazienda de don Joseph Cocho, distante cinco leguas y media. Día 13 de enero de dicho año 1784, salimos de dicha hazienda, trapiche o sitio de Oripoto medio quarto antes de la seis de la mañana, y llegamos a las tres y media de la tarde a la casa o hazíenda de cacao de don Francisco Joseph Sereso y Landaeta, la qual casa comúnmente llaman de los Vitores, en el sitio de Nuestra Señora del Rosario de Suapire, distante dose leguas o a lo menos cerca de dose leguas. Día 14 de enero de dicho año de 1784, salimos de dicha hazienda o casa de don Francisco Joseph Sereso a las seis y quarto de la mañana, y llegamos a este pueblo de Santa Lucia a las ocho menos quarto, distante dos leguas por el camino por donde hemos pasado. Dizen que hay otro camino no más breve. Desde el pueblo de Baruta hasta la quebrada de Suapire habrá diez leguas, pasando por el cerro que llaman de […], que es lo menos malo. Es este camino todo de cerros, muy malo y con muchos [vola]deros.

      Esta Iglesia es baxo la invocación de Santa Lucía, todas sus paredes de mampostería, cubierta de obra limpia, Coro alto, tribunas al lado de la Epístola, una en el cuerpo de la Iglesia y otra en el Presbyterio, de la qual se puede oyr Missa en el altar mayor, Baptisterio al entrar a la Iglesia. A más de la puerta principal hay a cada lado una puerta colateral. La Sacristía está a la banda de la Epístola, decentemente ornamentada y alajada. Su Divina Magestad está colocado de continuo. A la banda de la Epístola hay una Capilla honda, medianamente grande, y en el Presbyterio de dicha Capilla hay un pilar, y de allí se forman los arcos y forman como dos Capillas para dos altares. En la banda del Evangelio de dicha Capilla está colocado el altar del Santo Christo, y a la banda de la Epístola está colocado el altar de Nuestra Señora del Rosario. Parte de esta casa es de alto, en donde yo vivo, y este alto consiste en un corredor al igual del Coro, y por dicho corredor se va al Coro, al campanario y a las tribunas, y en el aposento donde yo vivo está la tribuna del Presbyterio. Por dicho corredor se pasa también a una tribuna que sirve de Coro de la Capilla colateral honda, que queda sobrerreferida. Véase el inventario. (más…)

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Pueblo de Marín o Cúa

Subido por: Iván López Calero

Transcripción sin corregir (SIC) 

Pueblo de Marín o Cúa

Obispo Mariano Martí

Documentos relativos a su visita pastoral de la Diócesis de Caracas

Apuntes del Libro Personal

Marín o Cúa

     Día 2 de Junio de 1783, salimos del pueblo de Charayave a las cinco y media de la mañana, y llegamos a las ocho y media a este pueblo de Marín distante tres leguas y quarto. El camino no es malo, las tierras con mucha arboleda y proporcionadas para siembras. No es tierra llana, sino de cerros no muy grandes, en donde hazen las sementeras, y no dexa de haver algunos llanos entre estos cerritos.

     Esta Iglesia es baxo la invocación de la madre de Dios del Rosario, de una sola nave, con una puerta a cada lado, a más de la principal, de tapia y rafas, toda cubierta de obra limpia. Tiene Coro alto y Baptisterio al entrar, a la banda de la Epístola, y a esta misma banda, contiguo a esta Iglesia, hay cementerio. La Sacristía, detrás del altar mayor, no está muy adornada o alajada. Véase el inventario. Su divina majestad está continuamente colocado, y respecto que estava en el altar y en el primer altar a la banda del Evangelio, en el cuerpo de la Iglesia, he dispuesto que sólo se reserve en el altar mayor, y que debaxo del Sacrario, que ahora sirve para la Custodia, se haga un Sacrario pequeño para la pixis, para dar la Comunión, que se daá en la última grada del Presbyterio.

     Este Cura es don Nicolás Antonio Colón y Soto. Nació en Caracas el día 19 de Julio de 173[7?]. Estudió tres años de Filosofía y dos años de Moral, todo en las clases de la Universidad. Tiene seis actos de oposiciones a Curatos. Se ordenó de Presbytero el día 20 de mayo de 1758, a título del Curato de Mamporal, que lo sirvió seis años. Después passó a Sacristán mayor de la Candelaria de Caracas, que la sirvió también en propiedad ocho años, yu últimamente pasó acá y está sirviendo este Curato de Marín desde el día 19 de febrero de 1772, en que llegó a este pueblo. Como particular tiene dos mil pesos de Capellanía. Este terreno no le prueba bien, y habrá unos seis años que está enfermo, ahunque no dexava de servir este Curato, y sólo habrá como año y medio que tiene, no Teniente, sino Coadjutor, que es el padre don Francisco Pereira, de Carora. Nada se ha sabido contra su vida y costumbres, y quando no está enfermo enseña la Doctrina, predica y administra los Sacramentos. Su genio parce melancólico, y nadie dice que su genio sea áspero o suave. (más…)

Valle de San Joseph de Tácata

Subido por: Iván López 

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Pueblo de San Joseph de Tácata

Obispo Mariano Martí

Documentos relativos a su visita pastoral de la Diócesis de Caracas

Apuntes del Libro Personal

San Joseph de Tácata

     Día 19 de mayo de 1783, asalimos de la ciudad de San Sebastián a las cinco y media de la mañana, y llegamos a la una y media de la tarde al sitio e Guyripa o Guhripa, casa de don Pedro García, distante diez leguas y media. El camino no es del todo malo, pero no es bueno por los diez pasos del río Suata y por las muchas cuestas. Día 20 de mayo de 1783, salimos del dicho sitio de Guyripa, casa de dicho García, a las cinco y media de la mañana, y llegamos a las dos de la tarde a este pueblo de Tácata, distante nueve leguas y media o cerca de diez leguas. El camino es de cerros y en algunas y casi todas partes está poblado de arboleda, y los cerros de arboleda cerca de dicha casa de don Pedro García son tan malos en tiempos de lluvia y los cerros que no tienen arboleda tienen tantos voladeros, que puedo decir que en mi vida he pasado caminos en el espacio de un día peores que éstos, porque después de pasar unos cerros de arboleda con mucho lodo, peores que el cerro del Chopo de la jurisdicción de Truxillo, huve de pasar a pie cerca de una hora unos cerros de tantos voladeros, que causa horror pasarlos a cavallo.

     Esta Iglesia es baxo la invocación de San Joseph, de una sola nave, sus paredes de tapia y rafas, con una puerta colateral a la banda del Evangelio, a más de la principal. No está colocando su Divina Magestad, ni hay cementerio. El Baptisterio consiste en un armario del hueco de la pared al entrar a la Iglesia a la banda de la Epístola, y allí está el agua en frascos de vidrios, que se renueva de quince en quince días. Hay Coro alto. La Sacristía, detrás del Presbyterio o Capilla mayor, y no está muy bien provista de ornamentos, aunque no le falta lo necesario, menos casulla negra, que he mandado hazer, y algunas cosillas más. El techo todo es de obra limpia, y toda la Iglesia está aseada y nueva, hecha por el cura Hidalgo, que fue Cura de acá y ahora lo es del pueblo de San Matheo. Está enladrillada y fue concluida el año 1769 y fue bendecida el día 24 de Diziembre de dicho año de 1769, y supongo que el dicho Cura Hidalgo hacía esta Iglesia con la ayuda de estos vecinos.

     Este Cura es don Manuel Domingo Puncel. Nació en Caracas el día 16 de julio de 1743. Estudió tres años de Filosofía, dos años de Leyes y al mismo tiempo Cánones y dos años de Theología moral con el doctor Lindo, todo en la Universidad de Caracas. Se ordenó hasta el Diácono, a titulo del Curato de Taría, y se le dio después este Curato de Tácata, y recibió este dicho Curato  de Tácata a título de este Curato. Por todos tiene quatro actos de oposiciones a Curatos, y se ordenó de Presbytero en el mes de marso de 1771, y llegó o vino a servir este Curato el día 15 de junio de 1771. A fines del año de 73 enfermó de budas, que le duraron tres años, y sin moverse de acá, con sólo el exercicio y el sudor, sin jarabe ni otra medicina, se le curaron perfectamente. No tiene Capellanía alguna como particular. Parece de genio pacífico, enseña la Doctrina Christiana, predica, administra los Santo Sacramentos. Nada se ha sabido contra su buena vida y costumbres, y es estimado de sus feligreses. No tiene introducción en casa alguna y se mantiene en su casa, y se admira que a un hombre de este tenor de vida lo haya el Provisor obligado a hazer los exercicios por treinta días en la Divina Pastora en el año de 1777, y después por diez días en Santa Rosalía en el año de 79. (más…)

UN PUEBLO Y DOS PATRONOS

Por: Fermín Luque Olivo.

     Hace más de trescientos años, la población de Charallave fue fundada por el padre Cirilo de Ontoniente, bajo la advocación de dos patronos: Santa Rosa de Lima y Santo Tomás, con indios libres que poblaban estas inmediaciones, especialmente las que conformaban el núcleo que se asentaba en las estribaciones de la antigua Plaza Vieja, hoy denominada Plaza Páez.

     Los indios Charavares o Charaguares habían llegado a esta zona en el año de 1600 empujados por una larga y prolongada sequía, procedentes del sitio que llamaban Corocoruma o Coruma, donde se había constituido una encomienda.

     En estas estribaciones montañosas permanecieron hasta que se presentaron los colonizadores y misioneros capuchinos, en 1681.

     Allí los encontró el padre Ontoniente, invocando la protección de Santo Tomás y Santa Rosa de Lima, fundó el pueblo anexo al de La Guáyra de Paracotos, hasta el año de 1735; cuando se le agregaron algunos indios pertenecientes a las naciones de los Otomanos, Taparitas y Yaruros, recogidos por los religiosos capuchinos andaluces en los predios de Apure, los depositaron aquí y así permanecieron hasta que en el año de 1745, en que habiéndola renunciado los supra dichos capuchinos, volvió a quedar anexo a La Guayra de Paracotos, del cual fue desmembrado y erigido en distinto Curato y Doctrina por Auto de fecha 11 de octubre de 1762.

     La segunda fundación de Charallave se registró en 1735, por el padre Salvador de Cádiz, pero únicamente lo hizo bajo la advocación de Santa Rosa de Lima; suponemos que debido a su celo y devoción por la Virgen peruana y a la influencia ejercida por el Obispo Antonio López de Acuña; quien antes fuera Superior del Convento de Dominicos de Lima y Promotor de la causa que elevó a Isabel Flores Oliva a los altares de la santidad en América.

     Indudablemente, que debido a la influencia de este prelado floreció la devoción por Santa Rosa de Lima en nuestro país, durante el periodo de su obispado en Caracas, que se prolongó desde 1672 hasta 1682.

     Los pormenores de esta segunda fundación de Charallave, los describe el padre Miguel de Olivares, quien en el Libro Primero del Archivo dejó escrita parte del acta que aún se conserva, y en la que asienta:

“Este pueblo es doctrina de indios tributarios y de ellos únicamente habitado, por cuanto, aunque hay algunos vecinos españoles y de otras castas en su territorio parroquial, viven todos en los campos donde tienen algunas haciendas de cacao, caña dulce y principalmente sementeras de maíz y otros granos”

     Presumimos que la exclusión de Santo Tomás el Apóstol como patrón de Charallave obedeció a una omisión u olvido de aquellos misioneros fatigados, enfermos y desamparados.

     Pero la memoria y devoción por Santo Tomás el Apóstol misionero de Jesús, no murió en Charallave. Su nombre y su figura está íntimamente ligado no sólo a su historia, sino a su espiritualidad ya que una de las leyendas del pueblo se remonta a los tiempos prehispánicos, donde según la tradición quedó impresa su pétrea huella en medio del cauce de la quebrada que mitigó la sed de los Charavares a la altura de “Los Peñones”. Allí está grabada sobre las calendas de los siglos: El Pié de Santo Tomás.