Historia regional y local del Valle del Tuy

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Ezequiel Zamora y la Batalla de Santa Inés

Por: Iván López Calero.

“¡Zamora!, ¡Genio sublime!,  Algún día verá el viajero tu sepulcro como se ve la tumba blanqueada donde duermen el sueño eterno Foción y Epanimondas, Trasíbulo y Pompeyo, y los verá con más veneración, porque fuisteis más grande y uniste al  genio del guerrero con la inspiración del cristiano”.

Benigno González, 1864.

General Ezequiel Zamora Correa, Cúa 1817 - San Carlos 1860General Ezequiel Zamora Correa, Cúa 1817 – San Carlos 1860

Intro

      Ezequiel Zamora nació en Cúa, el 1° de febrero de 1817, en medio de la Guerra de Independencia, fue un destacado militar y político de la Guerra Federal Venezolana. A la edad de 23 años, en 1840, empezó a militar en las filas del partido Liberal venezolano, luego en 1845 participó como subteniente de milicias en la defensa de La Villa de San Luis de Cura a raíz de los ataques de las partidas de alzados de Juan Silva contra la República de Venezuela, en 1846 a la edad de 29 años se une a la Rebelión Popular y se convierte en el máximo líder de la misma, siendo aclamado como El General del Pueblo Soberano. (más…)

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ROSA MARTÍNEZ DE BELLO

Por: Esteban Trujillo Cruz.

Maestra Rosa Martínez de BelloMaestra Rosa Martínez de Bello.

     Perteneciente a un Charallave rural de ordeño, calles de tierra, domingo de misa, retretas y los sueños de una niña que a muy corta edad soñaba con ser maestra, viene a nuestras páginas una de las maestras más querida de Charallave, nos referimos en esta oportunidad a Rosa María Martínez, quien nació en Charallave el 24 de Enero de 1933, hija de Miguel Martínez y de Carmen Castro de Martínez, es la mayor de cuatro (5) hermanos: Clara, Miguel José y Blanca Martínez. Ella misma nos narra:

     “Yo nací en la Plaza Páez o Plaza Vieja, recuerdo que me inicie en mis estudios en la Escuela Federal que luego pasó a ser “Teresa de Bolívar”, hasta sexto grado. Mi papá nos abandonó cuando yo tenía siete años de edad, todos mis hermanos eran menores, recuerdo que nos turnábamos para ir a las clases porque teníamos un solo par de zapatos, fue una infancia muy penosa, carente de todo, aprendí a tejer muy pequeñita, tejía alpargatas para ganarme la vida, también cosía y bordaba en la tarde en la esquina de Juan Chiquín con otra niñas de mi edad jugábamos a la escuelita, desde muy pequeña yo quería ser maestra, esa era mi ilusión así paso el tiempo hasta sexto grado, de mis amigas de la época recuerdo a Carmen Elena Rondón, María Josefina Blanco, Rosa Cruz, Teresita Delgado, Elsa Blanco entre otras, algunas de ellas fueron maestras al igual que yo, de niña íbamos a los Robles Castro de la Plaza Vieja, Petra Castro eran las que hacían los dulces criollos aun hoy hacen: pan de horno, majarete, pelotas que se envuelven en hojas de cambur, queso de mano, hallacas.

     Terminado el sexto grado el Prof. Rubén Díaz me buscó para trabajar dando suplencia en la misma escuela “Teresa de Bolívar”, él sabía por la situación que estaba atravesando mi familia, fué por ese motivo que nos quiso ayudar, para lograr esto dada mi corta edad, adulteraron mi partida de nacimiento en tres años, pero esto no me importó ya que lo importante era tener un trabajo fijo, a raíz de esto, la situación en mi casa empezó a cambiar.

     Al poco tiempo me llamaron a Los Teques para darme el nombra-miento, fue un día muy feliz para mi mamá y todos nosotros, ya que esto daría un cambio radical en la situación económica en mi casa, esta alegría duró poco, una persona de Charallave con mucha influencia en el gobierno de la época tiempo de Rómulo Gallegos con una llamada me tumbó el cargo para favorecer a un familiar muy cercano, esto no me afligió, el Prof. Rubén me dijo “si para usted no hay cargo en Charallave yo se lo consigo en Ocumare” y así fue, ese mismo mes empecé en Ocumare con el cargo de Preceptora en la Escuela Estadal N° 37 (Pampero), en este plantel era bedel y maestra de 1er, 2do, 3er y 4to grado, doble turno mañana y tarde, todo esto era posible gracias a la ayuda de mi madre quien le cocinaba a 50 alumnos en el mismo plantel, ella y yo cobrábamos 300,oo Bolívares mensuales ya que era maestra tipo B, en esta escuela estuve hasta 1955, cuando dejo el cargo y me vengo para Charallave con los padres Agustinos que estaba en la Plaza Bolívar, de cuya escuela salieron grandes profesionales de Charallave. Como son: Cesar Carvallo, quien fuera Decano de la U.C.V., Salvador Sosa y su hermano Oswaldo los Pérez Carvallo los hermanos Pérez Vargas, todos los hijos de Teresa Alvarenga, los hermanos Arocha Robles. Recuerdo mucho a Leonardo quien era muy tremendo, los Arocha Rivas entre otros, me disculpan los que no mencioné.

     En 1957 me uno en matrimonio con el Sr. Rafael Ángel Bello de cuya unión nacieron 9 hijos: María Auxiliadora, Rafael Antonio (El Negro) Carmen Rosa, Leticia Mabelis, Ángel Agustín, Rosa María, Jesús Eduardo, José Ángel y Juan Carlos. En 1957 se van los padres Agustino y vienen los Vascos el padre Luis y el padre Juan, a ellos les debo mucho ya que cuando se iban a marchar en el año de 1960 los padres me llamaron y me hicieron saber que no tenían matrícula para poder liquidarme y que en cambio me dejaban el colegio y dejó de ser San Agustín, para ser Nuestra Señora de Coromoto.

     Personas ajenas al colegio no estaban de acuerdo con que me lo dejaran a mi y procedieron a desvalijarlo no dejando ni el cristo que estaba en la pared, no contentos con esto procedieron luego a visitar diferentes familias de Charallave para que no inscribieran a sus hijos en el colegio, lo que ellos no sabían era que yo tenía los documentos legales y la posesión de la escuela, con la ayuda de personas como el Prof. Luis Requiz, Rubén Díaz, Gustavo Farrera (padre), Prof. Meza, el Prof. Acosta quienes me ayudaron con pupitres viejos y pizarrones.

     El Dr. Arnaldo Arocha quien era Diputado a la Asamblea Legislativa me ayudó con el techo entre otras personas que creyeron en nosotras, las hermanas Martínez, estos son los inicios de la hoy: UEP. “Nuestra Señora de Coromoto”, levantarla hasta hacer lo que hoy es, nos invitan a recordar sus inicios en la calle Bolívar N° 88 hoy esa escuela no existe solo es parte de un país ausente que vive en el recuerdo de muchos Charallavenses como la maestra Clara, Blanca, Modesta Serrano, Aularida Blanco de Luque, Albania Farrera, Yolanda Sosa hasta 1968, cuando ingresa el Prof. Pablo Castro cuya ayuda fue de mucha importancia para que pudiera subsistir lo que es hoy “Nuestra Señora de Coromoto” después de esta fecha se incorporaron Beatriz Olia, Yolima Murgos. la maestra Irma etc.

     Fueron años muy difíciles, a estos se une la desocupación solicitada en 1974 por parte del municipio quien necesitaban construir una casa de Gobierno que aún hoy esta con solo su fundaciones, testigo silencioso de una medida de desocupación por parte del municipio en plenas labores educativas, medida ésta que me afectó bastante recuerdo que estábamos en clase y la gente del Concejo Municipal quitando las tejas, solo se detuvieron cuando los representantes se presentaron en solidaridad con el colegio, esto fue en 1974, pero Dios es grande cuando puso en mi camino a José de la Rosa Bracho, un maracucho muy bondadoso quien me ofreció un terreno con facilidades de pago, cuatro años para cancelar este terreno; cuando conocí al Sr. Ángel Sánchez constructor quien me ofreció toda su ayuda todo como una bendición de Dios quien me consigue un préstamo con Crenca y se inicia la construcción con una moderna estructura que se hace realidad en el año 1977, en todo este tiempo me he mantenido al frente de la Dirección del Plantel. Hoy cuento con la valiosa colaboración de mis hijos quienes son profesionales y la maravillosa colaboración de Australia Ferrera de Landaeta, quien se ha mantenido con nosotros por más de 15 años y ha estado tanto en los ratos malos, como en los buenos.

     Tengo mas de 50 años educando, lo cual me hace sentir muy orgullosa de mi misma, porque creo que le he dado a mi país lo mejor que tengo, mi amor por los niños y le entrego mis hijos y mis nietos criados en un hogar católico y formado como dignos ciudadanos.

     Mi agradecimiento muy especial a El Pregón de Charallave y al Sr. Esteban Trujillo por haberme incluido en esa maravillosa labor de: Gente y Crónicas de Charallave. Gracias.

NORA INOCENCIA CEREZO

Por: Jesús A. Silva I.

     La maestra Nora, como se le conoce cariñosamente, nació el 28 de diciembre de 1930 en Santa Teresa del Tuy, es una profesional de la docencia jubilada al cumplir 37 años de servicios en distintas instituciones escolares del municipio Independencia e incluso en el municipio Tomás Lander.

    Nora se inicio en la docencia muy joven, ella fija sus inicios en el tiempo en el cual Venezuela era gobernada por  Don Rómulo Gallegos, para la época se hizo una selección para dar los cargos de las escuelas estadales en los campos tuyeros entre un grupo de jóvenes que tuvieran el 6º grado aprobado; no hay que olvidar que en esa época  en esta subregión no había la facilidad del presente para hacer estudios de secundaria.

    La maestra Nora va a trabajar a una escuela rural que si la memoria no le engaña era la numero 77 dependiente de la Gobernación del estado Miranda y situada en Morocopo un sitio o caserío situado en el presente en el Parque Nacional Guatopo en jurisdicción del municipio Independencia, en aquella época se hablaba de sitios y caseríos de Santa Teresa del Tuy en el Distrito Paz Castillo.

Nora Inocencia Cerezo.

Cuenta la maestra Nora:

“yo era muy joven y me daba miedo, éramos dos candidatas para el cargo, mi prima Alcira y yo, pero al final me seleccionaron a mí. La escuela funcionaba muy cerca de la quebrada, cerca de la casa de la señora María Gallegos Jaramillo de Rasquin”.

    Tiempo después de prestar servicio en Morocopo, la Maestra Nora es trasladada con otros docentes a prestar servicio en una escuela de la Colonia Mendoza en las afueras de Ocumare del Tuy, ella recuerda que siempre su abuela la acompañaba y la presentaba con las familias donde le tocaba quedarse durante la semana de clases.

La Maestra Nora  especifica respecto al sistema de estudio:

en Morocopo era una sola maestra y yo atendía alumnos de primero y segundo grado en mañana y tarde, los sábados no había clases y los alumnos venían de los demás caseríos cercanos. En la colonia Mendoza había un director y varios maestros para los distintos grados, esa escuela se llamaba Valles del Tuy”.

A una pregunta sobre los cambios a otras escuelas la maestra Nora responde:

De la Colonia Mendoza me mandaron a trapichito cerca de Santa Lucia y de allí a La Puya cerca de La Tortuga aquí en Santa Teresa. Y de allí vino el cambio a las escuelas nacionales.  Fíjate una cosa en el Zamora no pase de primero, segundo, tercero y hasta cuarto grado”.

     La  maestra Nora tuvo siempre un carácter muy tranquilo, agradable en su trato y siempre perseverante, esto seguramente fue lo que motivo a sus superiores a siempre darle consecutivamente grados de la primera etapa de educación primaria y en especial poner en sus manos el alumnado que se iniciaba en las primeras letras y la lectura.

    Refiriéndonos a las celebraciones y conmemoraciones de efemérides y fechas patrias, la maestra Nora manifiesta que esas actividades no se realizaban en las escuelas de los campos. Lo que si recuerda eran las Peregrinaciones en las cuales los habitantes de Morocopo al igual que de otros caseríos venían a la Iglesia de Santa Teresa.

     Otro recuerdo de sus primeros tiempos como maestra rural esta referido a la fecha de cobro cuando le tocaba ir a Los Teques, mas que todo recuerda que hacia mucho frío

     Nuestra Maestra Nora en el presente vive en el centro de Santa Teresa del Tuy, en su casa situada en la calle Negro Primero encontramos sus reconocimientos y condecoraciones recibidos en sus 37 años al servicio de la educación, en especial la mayoría de estas distinciones las recibió a comienzo de la década de los años de 1980, muchas de ellas otorgadas por la dirección y personal docente de la Escuela Básica “Ezequiel Zamora” Así mismo su esfuerzo como educadora le mereció el reconocimiento de la Alcaldía del Municipio Independencia como muestra evidente del aprecio de las autoridades y sus colegas por su meritoria labor al servicio de la docencia tereseña.

JUAN JOSÉ BELLO

Por: Jesús A. Silva I.

Juan José Bello.

     Nace Juan José Bello como el mismo lo dice el 20 de abril de 1916 Jueves Santo. Se trata de un tereseño que conoció en su juventud aquel pueblo de apenas dos calles según me cuenta como eran la calle Ayacucho y la Falcón, esta calle Falcón debe su nombre según me cuenta a unas damas que tenían un pequeño negocio de comida muy frecuentado en esa calle y por lo tanto fue tomando como nombre el apellido de estas damas; Juan José Bello continua viviendo en la calle Falcón tras la plaza Bolívar contando con la atención de sus dos hijos Marisela y Juan. Tuvo una hermana Julia y su hermano Federico un artesano, de este último el Conac dio su nombre a su sede local en Santa Teresa del Tuy.

     Juan José Bello recuerda  al Padre Manuel Cañizares y la Iglesia que solo tenía la nave del Santísimo, esta iglesia llego a contar con sus tres naves gracias a la iniciativa del padre Cañizarez de quien recuerda que cuando lo conoció este padre era muy jovencito, yo era un niño en esa época y buscábamos arena en el rió por allí muy cerca de la estación, para ese tiempo el albañil era un señor llamado Diego Hernández; según me cuenta también construyo la casa parroquial y termina diciendo: cuando el padre Cañizarez murió lo trajeron en procesión desde la vaquera a la iglesia donde fue sepultado.

    Cuando hablamos del ferrocarril Juan José Bello expresa que fue construido por una compañía inglesa, pero sus recuerdos sobre este importante medio de transporte se han perdido en el tiempo; sobre la navegación del río Tuy recuerda que él solo recorría de Santa Teresa a Taguaza, había un puerto llamado la “boca de taguaza”, allí  había un señor isleño de nombre Juan Rondón con casa de comercio  muy respetado él, lo que no se recorría por el río se recorría por camino en mula por donde iba la línea del telégrafo. El rió Tuy  era la playa para uno bañarse, era una agua bien fina, lo mismo que el Guaire, el servicio de agua para las casas era en toneles montados en carretas y se vendían tres latas por medio, había tres pasos para bañarse “el paso la Ceiba”, el paso de Norberto” Norberta Gamarra hija de Tomas Ricardo Molina viva allí cerca  y el  “paso las Flores”.

     Antes de que llegará la luz (electricidad) aquí primero eran faroles de querosén encendidos por un hombre en la noche, luego llego la luz de Cúa continúa contando Don Juan José.

     En educación recuerda Don Juan José al maestro barloventeño Prospero Carpio, quien al tener una discordia con el Jefe Civil fue detenido y debió abandonar el pueblo.

     Sobre las fiestas patronales en Honor a Santa Teresa de Jesús recurda Juan José que era un acontecimiento la misa, las bombas de papel que se elevaban sobre el cielo del pueblo, los toros coleados con las talanqueras en la calle principal y los bailes por la noche.

    Para Juan José Bello el primer carro lo trajo un italiano que formo familia en Santa Teresa y era conocido como Don Carmelo Ruso, quien también fundo el cine y lo vendió a la familia Sosa que a su vez lo vendió a la familia Delgado, aunque otras personas dicen que el primer carro lo trajo un comeciante llamado Pepe Otero.

     Juan José Bello recuerda que había vecindarios en Guatopo tales como Las Minas, Morocopo, La Palma, Casupo, Gato Alzao, Culebra, entre otros.

    Sobre el respeto a las personas, recuerda el señor Bello que los padres ordenaban a sus hijos que al encontrar en la calle una persona mayor debían arrodillarse y pedir la bendición, si no lo hacia el padre lo pelaba bien pelao, para que no se le olvidara.

    De aquella Santa Teresa de la década de los años treinta Juan José Bello recuerda al Panchito Irazábal un carpintero que construía las urnas en una época en que no había funerarias, he incluso se acostaba dentro de ellas para medir y precisar la comodidad con que quedaría colocado el cuerpo del difunto, cosa que a algunas personas de causaba temor por el respeto que siempre nos ha inspirado la muerte.

    Las personas como Juan José Bello si bien no han dejado una obra escrita o no han cumplido una función publican, si han logrado algo de valor incalculable para su pueblo como es su largo recorrido por la vida que los convierte en fuente de autentica información sobre el pasado histórico de un pueblo que creció hasta ser la capital de un municipio tuyeros como es el municipio Independencia.