Historia regional y local del Valle del Tuy

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Revista Matria Nº 6

Subido por: Iván López Calero.

     El Grupo de investigación histórico – cultural de los valles del Tuy MATRIA, es un colectivo nacido de las inquietudes de un grupo de amigos de esta región del estado Bolivariano de Miranda, con intereses afines por la historia regional y local  y que desde hace ya algunos años se han venido desempeñando en distintas actividades, grupos, colectivos o de forma individual en pro de la investigación, compilación, escritura y difusión de la historia regional y local y las distintas manifestaciones culturales del Valle del Tuy.

     La REVISTA MATRIA tiene el reto de crear un vínculo entre el lector, sus recuerdos y la revista, por medio de artículos de investigación relacionados con lo más cercano al tuyero, es decir, sus orígenes, sus poblados, sus haciendas, sus medios de comunicación, sus comercios, centros de distracción, parques, gente, la esquina, el barrio, la poesía, sus edificaciones, la iglesia… la MATRIA.

Revista Matria Nº 6

Editorial.

     Los aniversarios hay que festejarlos y más cuando vienen acompañados de conmemoraciones históricas bicentenarias. En el caso del grupo de investigación de revista Matria nos complace celebrar junto a los lectores y colaboradores el primer año de vida de la revista, tratando de cumplir con las expectativas creadas desde aquel primer número en mayo de 2013.

     El aniversario lo celebramos con esta publicación Nº 6 de la revista, cumpliendo así la meta de la edición bimensual, que tanto esfuerzo y sacrificio ha costado por parte del colectivo de investigación. La satisfacción está en saber que la revista ha abierto diálogos y debates tanto en los valles del Tuy como fuera de la región.

     Sobre el bicentenario es importante citar tres de suma importancia para los tuyeros en 1814: el primero es el de la “Batalla de la Victoria”, representa en la historia nacional y regional el episodio que levanta los ánimos de los patriotas ante las huestes de Boves que sitiaban a los insurgentes, es José Félix Ribas que junto a jóvenes estudiantes se enfrenta y gana la batalla para después asistir en la ayuda de los valles del Tuy siguiendo las órdenes de Simón Bolívar; el segundo son las batallas que se libran en los valles del Tuy para controlar la región más cercana a Caracas y que demuestra la importancia geoestratégica del Tuy por su cercanía a la capital y de tierra fértil productora de alimentos para los mantuanos de Caracas.

     Por otro lado, es el bicentenario del fallecimiento del abogado, político y prócer de la independencia Francisco Silvestre Espejo Caamaño, nacido en Santa Lucía del Tuy, que se destacó durante el proceso de la Independencia por luchar activamente en favor de la causa republicana, aunque inicialmente fue fiscal de la Real Audiencia al servicio de los realistas en el proceso contra Gual y España, fue miembro de la Junta Patriótica y del segundo Triunvirato, presidente de la Corte Suprema y gobernador de Valencia, es hecho prisionero por el ejército realista, y fue fusilado por orden de José Tomás Boves, en la plaza mayor de Valencia. Santa Lucía debería llevar su nombre como epónimo y tenemos la deuda histórica de llevar sus restos a reposar en el Panteón Nacional.

     Para finalizar, este número aniversario también rinde honor al Presidente Húgo Chávez que forma parte de la historia inmediata de Venezuela y Latinoamérica, es por ello que publicamos tres artículos críticos sobre el legado dejado por el Presidente Chávez, a cargo del sociólogo argentino-venezolano Dr. Hugo Calello, el historiador Dr. Juan Romero y el periodista, político y escritor Modesto Emilio Guerrero.

Arturo Lev Álvarez Abreu

Portada de la Revista Matria Nº 6

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MAURICIO (poemario de Francisco Cádiz)

     Presentamos en esta entrega el libro de Francisco Cádiz titulado Mauricio un poemario inspirado en una de las leyendas con más arraigo en los Valles del Tuy, se pierde en el tiempo y la distancia el origen de esta leyenda, sincretizada por algunos con la historia del Valle, por otros con Dionisio Cisneros o con los Aborígenes Quiriquires, pero siempre llena de magia que protege y resguarda los animales, los ríos, las plantas a la naturaleza, mensaje muy valido en estos días de alto crecimiento demográfico y poca preservación de lo natural.

      La leyenda tuyera de Mauricio, el encanto, data de más de siglo y medio aproximadamente, porque personas ya fallecidas como mi abuela y otras que a estas alturas tuvieran ciento veinticinco años, hablaban ya de esta historia. Ella decía que Mauricio fue detenido por intriga, que compraba casi todos los artículos menos sal y que él le advirtió al jefe civil que si no lo ponía lo más pronto en libertad, él sería responsable de lo que pudiera pasar, y estando toda la mañana y parte de la tarde con buen tiempo, cerca de las tres de la tarde empezó a oscurecer, y dicen que hubo rayos, truenos y centellas en el pueblo de Ocumare del Tuy, epicentro de esta leyenda.

     El jefe civil, viendo lo que estaba pasando, exclamó “¡suelten a ese hombre porque nos vamos a ahogar!”, y dicen que al momento de salir, el diluvio cesó. Él se suponía, al igual que los aldeanos y residentes, que el preso era el encanto de Mauricio. Por averiguaciones que he hecho, la primera información fue que Mauricio venía con arreo de mulas cargadas, y al pisar el río, desapareció con la carga y los animales y no lo volvieron a ver sino mucho tiempo después, un día que regresó al pueblo a comprar. Otros dicen que se fue a bañar al pozo de La Guamita y encontró a una mujer muy linda que lo invito a que se bañaran juntos. Ella le estiró la mano, entraron al pozo y allí desapareció.

        Acá lo dejamos para su disfrute y reflexión:

Poemario de Francisco Cádiz MauricioPulse acá para descargar el Poemario de Francisco Cádiz “Mauricio”

Efemérides de los Valles del Tuy. (Junio)

Por: Iván López.

02/06/1783 – El Obispo Mariano Martí visita a Marín Alias Cúa, este obispo nacido en Tarragona, España en 1720, llevó a cabo un peregrinaje a lo largo de la mayor parte del territorio de la Capitanía General de Venezuela entre 1771 y 1784, lo que permitió obtener gran cantidad de datos demográficos, étnicos y sociales, recopilados en una obra monumental que refleja la vida de Venezuela a través de una amplia información estadística en el siglo XVIII.

MARIANO_MARTI_OBISPOObispo Mariano Martí.

07/06/1783 – El Obispo Mariano Martí visita La Sabana de Ocumare del Tuy, este obispo nacido en Tarragona, España en 1720, llevó a cabo un peregrinaje a lo largo de la mayor parte del territorio de la Capitanía General de Venezuela entre 1771 y 1784, lo que permitió obtener gran cantidad de datos demográficos, étnicos y sociales, recopilados en una obra monumental que refleja la vida de Venezuela a través de una amplia información estadística en el siglo XVIII.

10/06/1927 – Nace en Cúa en el sector de Cruz Verde, Miguel García Mackle, poeta, escritor, periodista y ex gobernador del estado Miranda.

12/06/1926 –  Nace Juan José Flores, en Turmero estado Aragua, y Muere en Ocumare del Tuy el 22-02-2004. Residenciado desde muy joven en Ocumare del Tuy, ha sido hasta ahora el primer y último Cronista Oficial del Municipio Tomás Lander. Formó parte de la Sociedad Bolivariana del pueblo y de la Sociedad Bolivariana de Venezuela, así como también formó parte de la junta directiva de la Sociedad de Cronistas del Estado Miranda. Publicó los libros históricos Ocumare del Tuy y Recopilación de la parroquia eclesiástica San Diego de Alcalá, entre otros.

Juan José FloresJuan José Flores Primer Cronista de Ocumare del Tuy.

14/06/1792 – Nace en Cúa, Valles del Tuy, José María Carreño Blanco, Ilustre prócer y General de la Independencia de Venezuela, intendente de Gobierno del Zulia y del Istmo de Panamá, encargado de la Presidencia y Vicepresidente de Venezuela en Varias ocasiones, acompañó al Libertador en sus últimos días de vida. 

José MarÍa CarreñoGeneral José María Carreño.

14/06/1859 – El General Ezequiel Zamora, Cueño de nacimiento, en medio de la Guerra Federal de Venezuela, establece a la provincia de Barinas como el “Estado Barinas” y ese mismo día recibe el título Oficial de “Valiente Ciudadano.” 

Ezequiel Zamora - copiaGeneralísimo Ezequiel Zamora Correa.

16/06/1783 – El Obispo Mariano Martí visita San Francisco de Yare, este obispo nacido en Tarragona, España en 1720, llevó a cabo un peregrinaje a lo largo de la mayor parte del territorio de la Capitanía General de Venezuela entre 1771 y 1784, lo que permitió obtener gran cantidad de datos demográficos, étnicos y sociales, recopilados en una obra monumental que refleja la vida de Venezuela a través de una amplia información estadística en el siglo XVIII.

18/06/1931 –  Nace en Santa Lucía del Tuy, Marcos Correa, recordado maestro y músico de esa población, ejecutaba a la perfección la Trompeta, el Trombón, Bombardino, Saxófono y el Clarinete, entre sus principales obras destacan; La Rosa del Llano, María Eugenia, Coronita Linda, Juan Regalado, Niña Traviesa, La Yuca, Flores de San Antonio, entre otras, Se desempeñó como Director de la Banda estadal y Municipal de Conciertos de Santa Lucía, fue maestro de Música en la Escuela Básica Dr. Francisco Espejo y director de la Banda Juvenil de Conciertos de Santa Lucía, entre otros cargos. La actual Banda del Municipio Paz Castillo lleva su Nombre en homenaje a tan recordado maestro.

Marcos CorreaMaestro Marcos Correa.

21/06/1783 – El Obispo Mariano Martí visita a Santa Theresa del Tuy, este obispo nacido en Tarragona, España en 1720, llevó a cabo un peregrinaje a lo largo de la mayor parte del territorio de la Capitanía General de Venezuela entre 1771 y 1784, lo que permitió obtener gran cantidad de datos demográficos, étnicos y sociales, recopilados en una obra monumental que refleja la vida de Venezuela a través de una amplia información estadística en el siglo XVIII. Según sus escritos encontró en esta población 854 almas, 528 de ellas confirmadas, de las cuales 121 eran blancos, 58 negros libres, 136 indios, 435 esclavos y 104 mulatos.

Iglesia Santa Teresa de Jesús, Municipio Independencia, Foto de Iván LópezIglesia de Santa Tersa de Jesús, en Santa Teresa del Tuy, foto de Iván López.

22/06/2012 – Duelo por la Muerte de María Teresa Castillo en Caracas a la edad de 104 años, Cueña Nacida en la Hacienda Cafetalera de Bagre en 1908, una destacada activista política, periodista y diputada venezolana, con una amplia trayectoria en la cultura de Venezuela Presidenta de la Fundación Ateneo de Caracas.

Maria Teresa CastilloMaría Teresa Castillo.

24/06/1996 – La Banda Municipal “Anselmo Soto” fue inaugurada el 24 de junio de 1996, haciendo presentaciones en la Plaza Bolívar de este Municipio Independencia y en las demás ciudades de los Valles del Tuy, interpretando conciertos populares y clásicos. La Banda Municipal “Anselmo Soto” es dirigida actualmente por su Fundador y Director el Profesor Saúl Palacios quien tuvo la idea de rescatar la Banda que una vez existió, convocando los músicos de Santa Teresa y poblaciones vecinas.

Publicación Banda Municipal Anselmo Soto.Banda del Municipio Independencia “Anselmo Soto”

El espanto de la calle Roscio

Por: Manuel V. Monasterios G.

     Los cuentos de aparecidos forman parte de las tradiciones y leyendas de nuestros pueblos. En este cuento se unen la leyenda y la hipótesis histórica, alrededor de la inmensa figura del general Ezequiel Zamora.

     José Francisco Machuca, coronel liberal, jefe de partidas en el alzamiento de “el mocho” Hernández, derrotado en todas las escaramuzas que con pretensiones épicas había librado. Sus trofeos de guerra fueron las vacas, los cochinos y las gallinas que sus tropas confiscaban con fines militares. Comenzando el siglo XX, por primera vez, formaba parte de la burocracia gubernamental, aquellos empleados que pasaban hasta tres años sin cobrar sus sueldos; el gobierno recién estrenado del general Cipriano Castro lo premió por sus méritos, con el cargo de jefe civil y militar de Cúa. Tenía intenciones de pasar una larga temporada, en el pueblo tuyero, incluso pensaba adquirir alguna finca para el engorde de ganado. Lo único que le molestaba era el intenso calor que hacía en aquel año, pues el día que llegó dejó la montura al sol y se le derritieron unos adornos de metal que tenía la chocontana, que había comprado en La Villa. El año anterior había azotado la langosta y el vómito negro, además, como complemento, tenía casi un año sin llover y las cosechas se habían perdido.

     Sin embargo era mejor convivir con aquel cúmulo de problemas que seguir como un proscrito, huyendo por aquellos caminos y montes, sin rumbo fijo, pasando hambre, durmiendo mal, con la esperanza de derrocar el gobierno para hacer justicia ante tantos desmanes. Su primera misión fue arrestar a cuatro “enemigos” del gobierno de La Restauración y remitirlos amarrados a la vieja prisión de La Rotunda en Caracas. Las detenciones eran sin formula de juicio. Llegaba la comisión a la casa del futuro preso, con mucha educación le decían: el coronel quiere hablar con usted, puede pasar por la jefatura; el candidato a los grillos, respondía que pasaría más tarde. Entonces el agente policial le decía que era ahora, porque la cosa era urgente y así lo llevaban, una vez en la jefatura, lo encerraban y le decían: “usted está a la orden del jefe civil”. La causa de la detención era variada, quizás por haber emitido una opinión contraria al nuevo gobierno, la cual llegaba a oídos del jefe civil gracias a los informantes, personajes existentes en todos los gobiernos. La principal función del jefe civil y militar era mantener el orden y la paz, evitar conspiraciones en la zona.

     El coronel José Francisco empezó la búsqueda de una casa que llenara sus aspiraciones familiares. Estaba cansado de vivir en la “galería acondicionada” en la casa de sus suegros en El Valle. Ellos le permitieron que se “arrimara” por su situación de revolucionario, ya que muy pocas veces estaba en el hogar. Ambicionaba una casa amplia con varias habitaciones, sala, comedor, cocina, patio, lavandero y corral, algo digno de su investidura de primera autoridad.

—Quiero vivir como gente respetable, Luisa merece una casa como siempre la ha soñado, donde ella sea la que mande y no este sometida a la voluntad de doña Anita, la suegra, muy buena pero siempre tirando puntas: “el que se casa, casa quiere”, “ya la galería le queda pequeña por los niños”.
—Ya es hora de vivir como Dios manda —decía el coronel—. Por ahora alquilo, después compro.

     En su búsqueda se enteró que el general Carballo tenía una buena casa por la Calle Roscio y la tenía desocupada, desde hacía algún tiempo. La fue a ver y le gustó, estaba bien conservada, con una “lechada” quedaba como nueva, además el alquiler no llegaba a 20 pesos. Así concretó el negocio con el General. Además contrató a un ebanista “machero” quien le elaboró los muebles de paleta, la cama grande y las dos de los muchachos, el comedor y el resto del moblaje lo trajo de El Valle.
     En menos de un mes estaba instalada la familia en su nuevo hogar, quejándose del calor, pero felices por la comodidad de la casa. Como era costumbre en la época se ofrecieron al vecindario y recibieron las visitas de cumplido de vecinos y amigos. Así empezaron a integrarse a la comunidad cueña de comienzos del siglo XX.Cada uno de los hijos tenía su propio cuarto, doña Luisa contrató dos muchachas como servicio de adentro, José, el aguador, fue contratado para llevar agua desde río Tuy hasta la casa, hacer los mandados y llevar a los dos niños hasta la escuelita “paga” de las hermanas Lugo.
     Una tarde estaba doña Luisa ocupada zurciendo unas sabanas y se acercó María Salomé, una de las muchachas de servicio, y le preguntó:

—Doña Luisa, ¿quién es ese catire con pelo “pasúo” que está sentado en el corral?
—María Salomé, seguro que te mojaste después de planchar y estás desvariando. Cuidado con un pasmo. ¿De qué catire hablas tú?
—Doña Luisa, yo no hablo “pajuatadas”. Allá en el corral, sentado en una silla de cuero, está ese señor. Yo pensaba que era de la familia.
—Vamos a ver.

     Se dirigen al corral ambas mujeres, pero allí no hay rastros del catire.

—¿Te fijas, María Salomé, que son imaginaciones tuyas? ¿Dónde está?
—Yo sólo sé que allí estaba. Dónde está ahora, no lo sé. 

     A los pocos días de aquel encuentro, doña Luisa, a eso de las seis de la tarde, fue al corral a recoger una ropa. Cuando regresaba, fijó la mirada hacia la mata de tamarindo y vio a un joven, vestido de militar, con un kepis, sobre la gorra militar un sombrero y en el sombrero una flor amarilla. Era en verdad un catire flaco y perfilado. Doña Luisa, temblando, trancó la puerta y se fue a la sala donde estaban sus hijos, no hizo comentarios para no angustiar a los muchachos. Apenas llegó el coronel, le dijo:

—Francisco José, tengo que decirte algo muy importante, sin que los muchachos se enteren.

     Se dirigen a la cocina y doña Luisa en voz baja le dice:

—En el corral está apareciendo un hombre que por su vestimenta es militar de la federación, aparece bajo el tamarindo sentado en una silla de cuero. Lo vio María Salomé hace días y yo lo vi hoy a las 6:00pm.
—Tú sabes bien Luisa, que yo soy escéptico. No creo en apariciones de muertos, creo en apariciones de vivos, puede ser un vecino que entra al solar a molestar, o tal vez buscando una de las muchachas de servicio. Vamos a ponerle atención y ya verás la “planazón” que le vamos a dar.
—Ojalá que sea así José Francisco, pero yo creo que es un espanto. No se sorprendió al verme, ni dio muestras de nerviosismo, solamente estaba sentado revisando unos papeles.

      No había pasado una semana y el hijo mayor del matrimonio, llamado Jacinto Antonio, le dice a su mamá que había estado conversando con un señor que estaba en el corral.

—Mamá ese señor es un militar como mi papá, me dijo que se llama Ezequiel, que estaba esperando a mi papá para hablar con él. Me dijo que había nacido en esta casa.

     La madre, sin poder articular palabra, no responde a las informaciones de su hijo. Apenas llega el coronel, le cuenta lo ocurrido. Este se dirige al corral en busca del extraño, pero en el corral no hay señales del militar. El coronel José Francisco busca datos clarificadores en el pueblo sobre aquella casa de la calle Roscio, donde vivía con su familia. Don Luis Hermoso, el registrador, le informa que esa casa perteneció a don Antonio José Zamora, hermano de don Alejandro Zamora el padre del general Ezequiel Zamora. Fue esa la casa donde nació el general de la federación, porque esa era la casa que tenían en este pueblo, desde donde se comerciaba con el llano desde la época colonial, don Antonio José Zamora era un rico comerciante del Apure y a esa casa siempre llegaban los Zamora cuando venían del llano o de Villa de Cura.

—Según refieren los viejos vecinos que el general Zamora estuvo varias veces en esa casa. En el año 1846, cuando las guerrillas de Guambra, después en 1856 cuando se casó con Estéfana Falcón, hermana del general Falcón y en 1858 antes de salir a Curazao. Dicen que en esa casa no hay familia que dure, porque sale un militar, según es el general Ezequiel Zamora.
—Con razón el general Carballo me la alquiló tan barata.
—Mire don Luis, a mí no me van a embaucar con ese cuento, aquí hay otra cosa y la voy a descubrir.

     El coronel se puso alerta tratando de comprobar aquella historia tan descabellada que le había contado don Luis Hermoso, pero pasaban los días y el difunto general no hacía su aparición, hasta que una tarde su hijo Jacinto Antonio le llevó un sobre que le enviaba el militar del corral, el papel escrito con una letra fina, de buenos rasgos, donde se leía claramente: “Coronel José Francisco Machuca. Necesito conversar con usted el próximo lunes, en la noche.” Sin firma, ni fecha, esto hizo que el coronel pensara en una trampa de los enemigos del gobierno. Sin embargo, dijo: “yo jamás le saco el bulto a un compromiso, así sea con espantos o con el mismo Satanás. Ya veremos el lunes”.
     Llegó el día indicado para el encuentro, el coronel desde temprano empezó sus preparativos, en primer término no le contó a nadie lo de la cita, pues si lo hacía, podían pensar que tenía miedo y no era capaz de enfrentar solo la situación. Preparó con las cargas necesarias dos revólveres Coll, su cola ‘e gallo, colocó un buen tirador dentro de la casa para protección de la familia. Su mujer le preparó un crucifijo bendito, una botellita con agua bendita y otra con cuerno de ciervo. Desde las siete de la noche se acomodó en una silla, solo, a esperar.
     A eso de las nueve de la noche, con el reflejo de la luna, el coronel ve a un militar con uniforme de general federal que se acerca, con paso firme y rápido. El coronel se pone de pie y al tener frente a frente al general Ezequiel Zamora, su instinto militar le hace poner firme y ejecutar un saludo militar.

—Descanse coronel, lo que le vengo a decir es una cuestión de honor, sólo usted me puede ayudar.
—Diga usted general.
—El general Antoñito Guzmán, mi secretario de guerra, en sus arrebatos de soberbia se llevó al panteón de la patria a un cuerpo que no era el mío. A mí me importaría un carajo ese error, pero los restos de esa sepultura del panteón son huesos de perro, no de humano. Mis despojos están en la sacristía de la iglesia parroquial de Los Teques. Coronel, haga usted las gestiones necesarias para remediar este mal y pueda descansar con dignidad. Si usted cumple con esta misión, podrá disponer del contenido de una caja de hierro donde está el tesoro que el indio Francisco José Rangel le confiscó en Yuma al Dr. Ángel Quintero. El indio me lo entregó para la revolución antes de morir.

     Dicho esto la figura se desvaneció y el coronel corrió a contar lo sucedido a su esposa.

—Luisa, lo ocurrido no puede salir de aquí, ni siquiera el guardia de confianza debe saber nada. Sólo puedo hablar y poner en conocimiento de los hechos a mi general Cipriano Castro, es el único que puede ayudar en este difícil compromiso.

     Mediante telegrama solicita la audiencia con su jefe, quien le recibe quince días después, le informa detalladamente del asunto y le solicita su cooperación para cumplir las aspiraciones del ilustre difunto, sin embargo, ladinamente no menciona para nada el tesoro del indio Rangel. Como prueba de su conversación con Zamora presenta el papel de la cita, el general Castro tiene sus dudas, sin embargo sabe de la seriedad del coronel, le dice:

—Es muy importante su relato, por la jerarquía del personaje para la causa liberal, pero debo investigar con reserva para no cometer un “papelón”.

     Los calígrafos al servicio del gobierno certifican que el papel fue escrito por el general Zamora con una extraña tinta. El general Castro solicita informes de los familiares de Zamora, del Dr. Lisandro Alvarado, biógrafo del ilustre liberal, del general Francisco Tosta García, familiar cercano del general del pueblo soberano. Todos corroboran la tesis: “los restos del panteón no son los del valiente ciudadano”. 

      Estos informes impulsan al presidente Castro a escribir un informe dedicado a la Academia Nacional de Historia titulado La verdad histórica sobre la muerte y enterramiento del general Ezequiel Zamora, fechado en Caracas, 1904. La gestión oficial no pasó de allí, por más que el coronel Machuca insistió la propuesta se quedó en el informe del presidente. Algunos académicos convencieron al general Castro de la inconveniencia política de aquella verdad, que era mejor para todos dejar las cosas así. Mientras tanto el coronel Machuca angustiado veía que el tesoro del indio Rangel se iba alejando, se le ponía muy difícil. No lo podía cobrar porque había incumplido su misión.

     El coronel empezó por su cuenta a romper y abrir huecos por todos los alrededores del tamarindo, abría un hueco y lo volvía a cerrar y nada que aparecía el tesoro. En las noches se empezó a sentir un machete que raspaban por los suelos, la ropa que se colocaba en el ropero, a la hora de dormir, amanecía en el corral, se perdían o cambiaban de lugar las ollas los cubiertos y los cuadros, era difícil dormir en aquella casa llena de extraños ruidos. A Doña Luisa no la dejaban tranquila, en un sólo día le quebraban una docena de huevos a su alrededor sin golpearla. Si continuaban en esa casa todos terminarían locos. Un día cansados del espanto, agarraron sus “corotos” y se mudaron a otra casa por la calle de la iglesita. El caserón lo compró el señor Panchito Bravo, hasta hoy nadie ha dado con el tesoro del indio Rangel. Los restos de Zamora continúan en Los Teques y en el Panteón Nacional todavía esperan por la verdad.

Estación Santa Lucía del Ferrocarril Central de Venezuela.

Por: Iván López

     Hace poco revisando el libro “Ferrocarriles en Venezuela (historia complicada)” publicado por el Instituto de Ferrocarriles del Estado el año de 2006,  con intenciones de encontrar alguna anécdota, comentario, imagen u otro referente para las investigaciones sobre las estaciones del Ferrocarril Central de Venezuela al Valle del Tuy, nos topamos con unas imágenes interesantes, pero igual de resaltantes son las palabras halladas en el prólogo, y que llaman mucho la atención, es tal vez,  porque comulgan con la visión trazada o que sentimos en nuestra búsqueda hacia la historia del Valle del Tuy, esas palabras son las del presidente del IAFE para ese año, Ángel García Ontiveros:

“Nos propusimos auspiciar cuanto permitiese atender y recoger las voces, lecturas e informaciones aprovechables, pero dispersas, con las cuales reconstruir nuestra historia ferroviaria. La de aquellos momentos esplendorosos del último tercio del siglo XIX.

 … Así lo siento debido al convencimiento de que contribuir a cubrir la carencia de textos de divulgación histórica e informativa que le permita a nuestro pueblo conocerse mejor, iguala la trascendencia de poner en circulación trenes modernos…”

    Desde Tucuy.wordpress.com compartimos este sentimiento de tomar y recoger las voces, lecturas, imágenes gráficas y toda información aprovechable del Valle del Tuy, que además sabemos muy, pero muy dispersa, para así reconstruir nuestra historia regional y local con bases un poco más solidas, no pretendiendo ser dueños de la verdad o imponer una verdad, sino compilarla, sistematizarla y difundirla a las actuales y nuevas generaciones y ser un punto de partida, o un referente para investigaciones más profundas.

      De este libro del IAFE se han tomado dos (02) fotografías que se presentan a ustedes con la intención de describir los rasgos de la ya lamentablemente desaparecida Estación Santa Lucía del FCV, en ese afán de mostrar a través de las imágenes gráficas, la historia o la crónica de los Valles del Tuy, legando y resaltando a las generaciones actuales y futuras lo que fue la existencia de esta importante vía férrea, hoy desaparecida casi en su totalidad. (más…)

LA BANDA MUNICIPAL “ANSELMO SOTO”

Por: Jesús Silva I.

     La Banda toma su nombre en homenaje al maestro de música Anselmo Soto, nacido en Santa Teresa del Tuy el día 21 de abril de 1897, dedicando su vida a la música a tal punto que convirtió su hogar en Escuela de Formación Musical, y desde allí impartió sus conocimientos a los jóvenes del pueblo en forma gratuita. Al igual que a algunos de sus hijos que heredaron su pasión por la música. Fue Anselmo Soto Director de Música del Municipio Independencia, así como también de la Banda Sacra, falleciendo el 12 de noviembre de 1976 en su pueblo natal a los 79 años. 

PublicaciónBanda Municipal Anselmo Soto.Banda Municipal Anselmo Soto, en el Centro Cultural Juan España. Foto suministrada por el autor.

     La Banda Municipal “Anselmo Soto” fue inaugurada el 24 de junio de 1996, haciendo presentaciones en la Plaza Bolívar de este Municipio Independencia y en las demás ciudades de los Valles del Tuy, interpretando conciertos populares y clásicos. La Banda Municipal “Anselmo Soto” es dirigida actualmente por su Fundador y Director el Profesor Saúl Palacios quien tuvo la idea de rescatar la Banda que una vez existió, convocando los músicos de Santa Teresa y poblaciones vecinas, planteándoles a dichos músicos ensayar, para ir en futuro muy cercano haciendo una Banda Municipal.

     Ha participado esta Banda Musical en conciertos en la Plaza Bolívar de Santa Teresa del Tuy con música popular y tradicional venezolana, haciendo la interpretación de los himnos: Nacional, del Estado Bolivariano de Miranda y del Municipio Independencia y de otras latitudes en las Sesiones Solemnes y otros actos protocolares del Municipio en las fechas patrias así como rendir los honores a las autoridades que presiden los actos. esta Banda está integrada por los clarinetistas: José P. Longa, Eduardo Delpiani y Roque Barrios, los saxofonistas: Eduardo Hidalgo, Alfonso Colatosti, Alberto Mendoza y Esteban Cordero; los trompetistas: Cesar Blanco, Marcos Mijares, Manuel Delpiani y Carmelo Méndez; en los trombones: Bernardo Coronel, Manuel Allen y Tomas Bernal; bombardine: Jackson Vera; tuba: José Castillo; percusionistas: Luis Abreu, Gustavo Domínguez y Fidel García; bajo eléctrico: Carlos Alberto Arocha; al piano: Arnaldo Barrios y atrilero Luis Tovar.

      También han pasado por esta banda otras personalidades de la música que hoy no les acompañan y algunos nuevos integrantes que se van sumando lo que permitirá mantener esta banda en el tiempo. Muchos de estos músicos ya han recibido la “Orden Honor al Mérito Municipal” otorgada por el Concejo Municipal Independencia.