Historia regional y local del Valle del Tuy

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Revista Matria Nº 4

Subido por: Iván López Calero

     El Grupo de investigación histórico – cultural de los valles del Tuy MATRIA, es un colectivo nacido de las inquietudes de un grupo de amigos de esta región del estado Bolivariano de Miranda, con intereses afines por la historia regional y local  y que desde hace ya algunos años se han venido desempeñando en distintas actividades, grupos, colectivos o de forma individual en pro de la investigación, compilación, escritura y difusión de la historia regional y local y las distintas manifestaciones culturales del Valle del Tuy.

     La REVISTA MATRIA tiene el reto de crear un vínculo entre el lector, sus recuerdos y la revista, por medio de artículos de investigación relacionados con lo más cercano al tuyero, es decir, sus orígenes, sus poblados, sus haciendas, sus medios de comunicación, sus comercios, centros de distracción, parques, gente, la esquina, el barrio, la poesía, sus edificaciones, la iglesia… la MATRIA.

Revista Matria Nº 4

Editorial.

     Las historias siempre se desarrollan en espacios geográficos bien definidos por el hombre, ese espacio le da al ser humano lo que necesita para vivir o el ser humano lo acondiciona para ello. Después de la independencia muchas regiones fueron creciendo o delimitándose a través de sus antiguas haciendas, primero de cacao, luego café, y en otras oportunidades ganado o caña de azúcar.

     Los valles del Tuy vivieron en un tiempo desde el siglo XIX  hasta mediados del siglo XX un empuje económico y comercial con la producción de caña de azúcar y sus derivados, aguardiente, papelón, azúcar moscabada o llamada morena, y en sus haciendas se encontraba el trapiche. Su cercanía con Caracas era vital, ya que, la producción era vendida en la capital. Un medio de transporte usado era el antiguo Ferrocarril Central de Venezuela, ruta Caracas-Valles del Tuy. Pero los tiempos cambiaban, Caracas crecía en habitantes, se expandía ferozmente y así tenían que ir creciendo sus ciudades cercanas. Se desarrolló un eje productivo-industrial entre Maracay y Valencia, para así convertir los suelos fértiles de los valles del Tuy en planes habitacionales. Fue un impacto que alcanzo a todos los pueblos tuyeros, a sus haciendas, trabajadores, y les cambió el ritmo de vida que llevaban.

     La revista MATRIA se complace en presentar en esté su número 4, una serie de artículos relacionados con un acercamiento histórico y una propuesta para comprender lo que algún día fue Mopia y su central azucarero, su importancia para el Tuy, y el impacto causado con la llegada de grandes construcciones con sentido urbanístico. Las firmas que acompañan el presente Dossier son las de la Licenciada Yrene Fernández V., con su investigación-propuesta HACIENDA LAS MONJAS EN MOPIA, UN LUGAR HISTÓRICO-TURÍSTICO POR RESCATAR; Leonardo Delgado con un trabajo de construcción histórica sobre Mopia, MOPIA, UNA RICA HISTORIA PARA CONTAR; un rico testimonio del señor Ruffo Batatima en EL PITO DE MOPIA Y OTROS TESTIMONIOS DEL PASADO TERESEÑO; y , por último, pero no menos importante, el Licenciado Isaac Morales Fernández nos presenta una serie de propuestas para entender, comprender y cambiar tanto en la conciencia como en la praxis la visión actual de Mopia en tiempos de revolución y cambios, un reclamo a la conciencia de los lugareños, los tuyeros, mirandinos y autoridades locales y nacionales.

     Esperamos que a partir de este número se adhieran nuevos investigadores como el caso del Profesor Jonathan Viloria con su trabajo LA IDEA DE UN SISTEMA REPÚBLICANO EN SIMÓN RODRÍGUEZ. Es definitivamente la apertura para nuevos rumbos históricos que relacionan y entrecruzan lo local en lo global y viceversa. Los cambios no surgen desde un mismo sitio sino desde diversos puntos del horizonte.

Arturo Lev Álvarez Abreu

Portada de la Revista MATRIA Nº 4Pulse acá para descargar Revista Matria Nº 4

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ORIGENES DE SANTA TERESA DEL TUY.

Por Iván López:

Calle Falcón e Iglesia de Santa Teresa. Vista desde el norte — con Iglesia de Santa Teresa, Foto Cortesia de Gustavo Alzuru

     El Municipio Independencia está situado en la sub-región Valles del Tuy del Estado Bolivariano de Miranda, en Venezuela, constituido el 5 de diciembre de 1967 en Distrito Independencia y luego Municipio en 1990, es uno de los seis municipios de la sub-región y su capital es la ciudad de Santa Teresa del Tuy, que tiene como fecha de fundación el año de 1761, según el documento más antiguo hallado en sus archivos. 

5 Diciembre de 1967, Sector Rancho Grande Comisión Constitutiva del Distrito Independencia, foto Cortesía del Cronista Jesús Silva.

     Es conveniente señalar que este Municipio  limita al norte con el municipio Paz Castillo, capital Santa Lucía; al este con la parroquia Aragüita del municipio Acevedo, capital Caucagua; al sur con la parroquia La Democracia del municipio Tomás Lander, capital Ocumare del Tuy y al oeste con los municipios Simón Bolívar capital San Francisco de Yare y Cristóbal Rojas capital Charallave.

     Por otro lado la superficie del Municipio Independencia está estimada en 284 km2 (245 km2 parroquia Santa Teresa y 39 km2 la parroquia Cartanal). Es importante señalar que el Parque Nacional Guatopo creado en 1958 ocupa más del 50% de la superficie del municipio Independencia.

Mapa Físico del estado Bolivariano de Miranda.

      Pero para iniciar la crónica, historia o recolección de los hechos del hombre a través del tiempo, en cualquier pueblo de Venezuela, se debe comenzar inefablemente, por su pasado aborigen, por revisar los hechos de esos hombres originarios que poblaron estas tierras miles de años antes de la llegada del europeo, cierto es que en muchas regiones del país aún viven aborígenes originarios, pero en otras, ese legado no existe o lo hay muy poco.

      De allí que el historiógrafo, cronista o investigador deba echar mano a estas fuentes primarias o etnias aún vivas, a las fuentes secundarias de los hoy antropólogos y etnógrafos que estudian la vida de las etnias ya desaparecidas y las que permanecen en vida y de las fuentes escritas y legadas por los europeos.

     Es de relevancia destacar que los españoles, portugueses, ingleses, entre otros, a su llegada compilaron o escribieron sus “aventuras” o acontecimientos en la medida que fueron penetrando el territorio de la hoy Venezuela, especialmente en las regiones del Tocuyo, Margarita, el Orinoco y el centro-norte del país, se centran la mayoría de estas crónicas en escritores como Juan de Pimentel, Fray Antonio Caulín, Fray Pedro Simón, Juan de Castellanos, Fray José Gumilla, Fray José de Oviedo y Baños, entre otros.

      Hoy día se sabe que el actual Valle del Tuy, era territorio poblado por una etnia de filiación Caribe denominada QUIRIQUIRES, etnia muy belicosa y guerrera, de grandes navegantes, que permitían el paso por su territorio a TOMUZAS y MARICHES, pero eran enemigos acérrimos de los llamados ARACTOEQUES o Indios TEQUES.

Vista del Paraíso del Tuy desde Altamira, Santa Teresa del Tuy.

     Por consiguiente en la obra “De la Conquista y Población de la Provincia de Venezuela” escrita por el citado Oviedo y Baños, este narra los hechos ocurridos durante la penetración y conquista de los españoles a este territorio llamado hoy Valles del Tuy y de la zona del Actual Municipio Independencia.

     Desde su llegada en 1498 a las costas de Paria por Colón hasta el año de 1572, es decir 74 años después, fue el tiempo que tardaron los españoles en poder llegar hasta las riberas del Tuy, esto solo después de haber logrado pacificar a los Aractoeques o (TEQUES) a los Taramainas, Chagaragatos y demás etnias Caribes y Arbacos que poblaban el Valle de Caracas y la cordillera de la costa, los hechos que llevaron a que esto ocurriera, fue justamente el enfrentamiento de los castellanos con la etnia Mariche, situada al este del valle de Caracas, luego de asesinar a muchos de sus miembros y Caciques Principales entre ellos Chicuramay, queda como principal Tamanaco, este se enfrenta a los conquistadores Pedro Alonso Galeas y Garcí-González da Silva, luego de varios combates Tamanaco baja a tierras de los Quiriquires y es perseguido por estos, de ello nos refiere Oviedo:

Pudieron proseguir su marcha en buena paz hasta los asientos de Patima, de donde gobernándose por las corrientes del Guaire, salieron sin embarazo a las orillas del Tuy, cuyas aguas, sirviendo de lindero a los Mariches, partían jurisdicción en aquel tiempo con los indios Quiriquires, que dueños de la contraria ribera, habitaban en dilatado terreno las espesas montañas de sus márgenes, sin que en todo aquel espacio encontrase otra cosa Pedro Alonso, que continuadas señales de los recientes incendios, con que convertidas en cenizas todas las poblaciones, manifestaban la rebelde obstinación de aquellos bárbaros, que determinados, a instancias de Tamanaco, a defender con las armas la libertad que gozaban (aseguradas en ocultos retiros sus familias), seguían a la deshilada los pasos de Pedro Alonso, esperando su confianza los beneficios del tiempo y favor de la fortuna, para lograr la ocasión de acometerlo de suerte, que siendo conocida la ventaja, resultase seguro el vencimiento. (p. 366).

      De allí que estas son las primeras noticias que se reciben de este territorio, hoy llamado Municipio Independencia y de los Valles del Tuy por boca de los Castellanos, luego en 1574 los Españoles le pondrán por nombre VALLE DE LA NUEVA SALAMANCA, el valle posteriormente será penetrado pero por la vertiente de Tácata, y será dividido en dos encomiendas a saber, el partido del Río Tuy Arriba desde los territorios del actual San Casimiro hasta la quebrada de Charallave entregado a Garcí-González Da Silva y el Partido del Río Tuy abajo desde la quebrada de Charallave y la quebrada de Maitana hasta los linderos de los Tomuzas hoy Aragüita o Caucagua en Barlovento.

      Por ello muchos son los combates y conflictos por el territorio, muchos son los aborígenes asesinados y conquistadores también, pero para 1584 es enviado a fundar un pueblo en esta región un castellano llamado Sebastián Díaz de Alfaro quien a poca distancia de la unión del Tuy y el Guaire, hoy tierras de Santa Teresa, dispone la fundación de este, según Oviedo y Baños el relato es el siguiente:

Ya era el año de ochenta y cuatro cuando Sebastián Díaz acompañado de Mateo Díaz de Alfaro, su hijo, Melchor de Sanjuán, Juan Fernández Trujillo, Mateo de Laya, Melchor de León, Hernando Gómez, Alonso García Pineda, Diego de Ledesma, Juan Rodríguez Espejo, Bartolomé Sánchez, Frutos Díaz, Gaspar Hernández, Cristóbal Suárez, Vicente Galeas, Cristóbal Quintero y otras personas conocidas, hasta el número de ochenta, y llevando por capellán a un clérigo, natural de Badajoz, llamado Alonso López de San Martín, entró en los Quiriquires, cuya provincia halló tan sosegada, manteniendo la sujeción en que la dejó Garci-González, que sin experimentar operación que desdijese de una obediencia rendida, fue recibido de los caciques con demostraciones y agasajos, que manifestaban sin doblez la sinceridad de su buen ánimo; y como el fin principal de su jornada era sólo a poblar, no habiendo encontrado en los indios embarazo que pudiese retardar la ejecución, fundó en las orillas del río Tuy (cuatro leguas más abajo de donde junta sus aguas con el Guaire) la ciudad de San Juan de la Paz, queriendo dejar vinculada en este nombre la memoria de haber logrado su intento sin desenvainar la espada. (p.412)

      Se puede ver entonces que la historia de Santa Teresa tiene un pasado aborigen firme, pero aún por estudiar, y que  lo signaron las acciones de los nuevos pobladores o conquistadores al entrar en el valle conquistándolo, refundándolo y dividiéndolo, luego, para el año de 1610 el Rey español FELIPE III emite una Real Cédula, que viene a marcar un nuevo episodio en la historia que nos ocupa, donde se ordena la creación de los Pueblos de Doctrina de indios, partiendo de los pueblos de encomiendas ya establecidos, estos pueblos de doctrina eran parroquias eclesiásticas formadas exclusivamente por indios y administradas o fundadas por Frailes Franciscanos o Jesuitas, con el fin de  adoctrinar por la Fe cristiana a los originarios de la América, pero que terminaron siendo esclavizados.

       En consecuencia los encomenderos en principio oponen resistencia a la orden, pero con el paso del tiempo ceden dando paso a la creación de estas doctrinas, es así que, para el año de 1621 por órdenes del Gobernador de la Provincia de Venezuela Don Francisco de la Hoz Berrío y del Obispo Fray Gonzalo de Angulo el Señor Don Pedro Gutiérrez y el Padre Gabriel de Mendoza, fundan al pueblo de Santa Lucia de Pariaguan en las orillas del Guaire, a 9 kms de la Unión del Rió Tuy y el Guaire, tomando para ello aborígenes Mariches, Quiriquires, y Guarenas entre otros de la región del Tuy y sus alrededores, posteriormente esta primera fundación será abandonada cerca del año 1700 y luego refundado en 1749 por el Padre Br. Marcos Reyes Cueto, esta segunda refundación fue más prospera, pues el empeño de Reyes Cueto impulso el asentamiento de hacendados en la zona lo que a su vez promovió la creación de caseríos o pequeños pueblos que dependían de la parroquia de Santa Lucia de Pariaguan.

       De allí entonces que a tan solo 7 y ½ kms, aproximadamente de Santa Lucía, naciese un pueblo con el nombre de Santa Teresa, esto en el lugar denominado hoy día, Pueblo Viejo, donde se ubica la Planta de redistribución eléctrica de EDELCA, frente a la Urb. Diego de Lozada. De este pueblo no se tiene mayores datos, ni su fecha de fundación, ni su dimensión, ni su número de pobladores, cierto es que si se tienen referencias de su contribución productiva vinculada a Santa lucia, al respecto Santiago Navas Morales en su Obra Anécdotas y Gente de Santa Lucia, nos indica lo siguiente:

Poseyó este distrito muchos terrenos de cría, donde habían queseras muy bien montadas entre las cuales citamos las de Siquire y las de cerca de Santa Teresa y de los potreros de Morocopito salía el famoso queso llamado de cartera… así mismo se comunicaba con Barlovento por el puerto fluvial de Santa Teresa, que contaba con 20 canoas, para hacer el recorrido, transportando intercambios comerciales. (p.49)

       Seguidamente para el Año de 1761 se indica como fecha de la fundación de Santa Teresa del Tuy en su actual emplazamiento y se habla de un documento el cual data de esta fecha y es considerado la pieza escrita más antigua que hace referencia a este lugar, prueba de esto la presenta también en su libro Santiago Nieves Navas que dice:

Existe un libro con el título en latín el cual nos fue traducido por el padre Armellada, como “Libro del Estado de las Almas” el cual fue hecho por el padre Marcos Reyes Cueto, en el año de 1784, con respecto al pueblo de Santa Teresa del Tuy aparece en este libro un escrito del 6 de junio del 1761 donde el Obispo de Caracas, Diego Ponce, mandó un inventario al padre Dr. Antonio Monasterios, cura inmediato con el pueblo de Santa Teresa. (p. 46)

      Pero esto por sí solo no demuestra el vínculo de Santa Teresa en sus orígenes con Santa Lucia, por tal razón se debe indagar aun en mayor profundidad y al revisar los libros de Censos de la iglesia colonial se observa que para el año de 1766, algunos documentos muestran los nombres de propietarios de haciendas como lo fueron Don Bartolomé del Castillo, Don Miguel Serrano, el Capitán Pedro Martín de León, entre otros, en El Valle de Santa Lucia Abajo feligresía de Santa Teresa, demostrando no solo que esta región es productiva sino también su estrecho vínculo al pueblo del padre Reyes Cueto.

     Posteriormente para el año de 1771 el Obispo Diego Antonio Diez de Madroñero ordena que la iglesia de Santa Teresa sea erigida en parroquia en advocación de Santa Teresa de Jesús y como sacerdote se designa a José Rosalío del Carpio, naciendo de esta manera ya más sólida en sus registros y de alguna forma independiente.

Imagen de la patrona de Santa Teresa del Tuy

Pueblo de Santa Theresa de Jesús

       El Día 21 de Junio de 1783 fue visitado el pueblo de Santa Teresa del Tuy por el Obispo Mariano Martí, esto dentro de una serie de visitas que dicho Obispo realizó entre 1771 y 1784 a la gran mayoría del territorio de la capitanía General de Venezuela lo que permitió obtener gran cantidad de datos demográficos, étnicos y sociales, recopilados en una obra monumental que refleja la vida de Venezuela a través de una amplia información estadística en el siglo XVIII, Santa Teresa en aquel entonces, en palabras del mismo Obispo Martí era:

Este territorio que anteriormente correspondía al curato de Santa Lucia, fue desmembrado de él el año de 1761, y erigido conforme á derecho en distinta Parroquia, cuya fundación se principio en una capilla que havia en un sitio no lexos del actual en que ahora se está fundando el pueblo y construyéndose Iglesia, arruinada aquella antigua Capilla; y esta dicha Parroquia fue erigida principalmente para los esclavos de las haciendas contenidas en su territorio, cuyos dueños satisfacen annualmente la Congrua del Cura y costo de la oblata… (pp. 294)

        Se puede ver acá entonces que Mariano Martí se refiere al año 1761 como el año en que Santa Teresa es erigida como parroquia más no indica que es la fecha de su fundación, sino que señala que ya existía un pueblo y además haciendas alrededor que lo constituían y que la capilla es construida para la atención de los esclavos contenidos o retenidos en estas, a su vez nos indica los linderos del pueblo los cuales refiere así:

El territorio parroquial de este dicho pueblo confronta por el oriente con el pueblo de Aragüita, con alguna declinación hacia el Norte, distante once leguas y hasta el término de esta feligresía que es la boca de la quebrada de Seuse, hai una legua y siguen montañas incultas; por el poniente, con el pueblo de Baruta, distante catorce leguas y hasta el linde divisorio que es la quebrada de Suapire hai ocho leguas; por el Norte, con el pueblo de Santa Lucia distante dos leguas y hasta el linde que es la Boca de la quebrada de Suapire, inclusive la hacienda de las Monjas, y quebrada de Mopia, hai tres quartos de legua; y por el Sur, y declinación al poniente, con el pueblo de Yare distante tres leguas, y hasta el lindero divisorio que es la hacienda del Palmar inclusive, hai una legua. (pp.295)

      En consecuencias es esta una descripción del territorio del naciente pueblo de Santa Theresa del Tuy, para finales del siglo XVIII, que aun al repasar los linderos del actual municipio independencia casi se mantienen intactos, el obispo Marti también nos suministra otros datos importantes a conocer de aquel entonces, por ejemplo nos dice que el “Teniente de Justicia Mayor se llamaba Don Pablo Castro, que los dueños del sector la Seiba eran Don Eugenio Joseph, Don Francisco y Doña Basilia Camejo hermanos entre sí, los cuales vivían en la Villa de San Carlos”, también nos indica el número de personas que habitaban en la zona y como estaba conformada esa población:

Fuente: Obispo Mariano Marti. (1784) pp. 296.

       En resumen, el actual pueblo de Santa Teresa del Tuy de tener un pasado Aborigen poco conocido y registrado, pasó a ser una zona de cultivo muy productiva y de tránsito de estos productos con la planicie de Barlovento a través del río Tuy, con un pasado íntimamente ligado al pueblo de Santa Lucia, pero que pronto logró figurar como pueblo independiente debido a su gran producción agrícola y pecuaria, desarrollada principalmente alrededor de los ríos y quebradas del actual parque Guatopo,  del Guaire y del propio Tuy.

      La presente investigación es solo un abreboca a lo que se puede lograr mediante un estudio científico y sistematizado de los documentos, escritos, referentes bibliográficos y relatos orales que deben ser compilados y revisados para fortalecer la historia de nuestro pueblo, de allí que se abre una invitación a que todos puedan participar en la construcción de esta, aportando anécdotas, relatos, material fotográfico y documental de todo tipo, para así fortalecer nuestro paso por el tiempo, por este territorio denominado SANTA TERESA DEL TUY.

Vista desde Altamira, Av. Ayacucho de Santa Teresa del Tuy.

Bibliografía:

Macpherson, Telasco, Diccionario del Estado Miranda, Imprenta “El Correo de Caracas”, Caracas, Venezuela, re edición de 1973. (Publicado originalmente en 1891)

Martí, Mariano (Obispo). Documentos relativos a su visita pastoral de la Diócesis de Caracas (1771 – 1784). Caracas: Academia Nacional de la Historia, 1969. Tomo VII, 454 p. (Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia. Fuentes para la historia colonial de Venezuela; 101 pp).

Molina Castro, Diógenes, El Granero de Caracas, LOS VALLES DEL TUY: del señorío colonial al urbanismo petrolero. Fondo Editorial de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Caracas 2002.

Oviedo y Baños, Fray José,  Conquista y Población de la Provincia de Venezuela. Colección Clásica, Biblioteca Ayacucho, Caracas, Venezuela, 2004, 465 pp.

Ramos Guédez, José Marcial,  Apuntes sobre la economía de Barlovento y los Valles del Tuy 1873 – 1910. Agricultura, artesanía y manufactura. Los Teques: Biblioteca de Autores y Temas Mirandinos, 1992. 118 pp. (Colección Tomás Lander, N° 1)

DE LOS CAMINOS DE RECUAS AL FERROCARRIL CENTRAL A LOS VALLES DEL TUY.

Por: Prof. Manuel V, Monasterios G

Caracas a Ocumare del Tuy.   87 Km.   (1884-1954.)  70 años.

Vieja Locomotora marca TUBIZE, bautizada con el nombre de Santa Lucía,que operaba en el Ferrocarril Central, hoy ocupa un lugar en el Museo del Transporte de Caracas.

         La cercanía de los valles del Tuy a la ciudad capital de Caracas y su inmensa producción agropecuaria permitió desde la época colonial que se abrieran picas y caminos para su intercambio comercial con el Valle. La mayor parte de la producción cacaotera del período colonial bajaba desde el Valle del Tuy por el Rio Tuy y se embarcaba en Barlovento.

           Los caminos del Tuy a Caracas, uno arrancaba de Charallave, salvando la montaña de Agua Fría, pasando el abra de la Cortada del Guayabo a encontrarse con el pueblo del Valle, el otro partía de Santa Lucía, remontaba por la fila de Turgua a entrar a Caracas por el camino del Hatillo y Baruta. Primero fue el camino al llano por las Sabanas de Ocumare utilizado por los indios Quiriquires  para bajar a las llanuras de Camatagua y Tagüay para utilizar los caminos de agua que les llevaban hasta la meseta bogotana. Luego los conquistadores abren el camino por Güiripa y Tácata. Esos no eran caminos, eran picas, por donde a duras penas las bestias cumplían su cometido, era imposible que en estas tierras tuyeras existieran las carretas y los carruajes, ya que no había caminos. El aislamiento caracterizó a Venezuela hasta bien entrado el siglo XX.

           Durante el Gobierno del Ilustre Americano General y Dr. Antonio Guzmán Blanco se decretó, construyó e inauguró en 1875 el “Camino carretero del sur”, la cual llegaba hasta San Casimiro, este camino carretero trajo grandes progresos a éstos valles, se podían sacar  los productos a los mercados y empezó a llegar el ganado del llano para el engorde y la ceba. El gobierno de Guzmán Blanco consideró la posibilidad de construir una vía férrea entre el Tuy  y Caracas. El 25 de agosto de 1883 el ejecutivo nacional dicta un decreto mediante el cual se ordena el estudio y construcción de una vía ferrea  Caracas – Santa Lucía, se asignaron 100 mil bolívares mensuales para el desarrollo preliminar de esta obra.

          El 24 de mayo de 1884, el Congreso Nacional aprobó un contrato entre el MOP (ministerio de Obras Públicas) y el señor Reginald Pringle (Ingles) para la construcción de un ferrocarril, que partiera de Caracas, Petare, Santa Lucía, Santa Teresa,  Ocumare, Cúa y se extendiera hasta Valencia. La primera sección del ferrocarril al Tuy fue inaugurada el 4 de septiembre de 1886 por el General Guzmán Blanco, (tramo Quebrada Honda- Petare). En 1890 se concluyó el tramo El Encantado – La Lira. Llegó el ferrocarril al km. 36 (estación Los Mangos) en 1891.

          Después de unos cuantos juicios, empréstitos, desastres naturales y sobretodo altos intereses, el ferrocarril llegó a Santa Lucía en octubre de 1910, durante el gobierno del general Juan Vicente Gómez. Ya la capital del estado Miranda estaba ubicada en Ocumare del Tuy. Las obras continúan lentamente pasando por Santa Teresa, Yare y llega a la estación de Aponte, “Hacienda La Guadalupe” (hoy Pampero)  a mediados de 1928.

         18 años tardó la construcción de Santa Lucía a Ocumare,  la capital del estado Miranda había sido trasladada a los Teques. El 20 de noviembre de 1936 el gobierno del general López Contreras nacionalizó el Ferrocarril Central, (antes Inglés) y visitó a los valles del Tuy, solamente  en terrenos propiedad del ferrocarril estaba representado el dinero invertido en la nacionalización. Como ya es costumbre venezolana el ferrocarril en manos del estado se descuidó, no se hicieron las inversiones de modernización, la extensión de líneas al llano y Barlovento no se hicieron y en 1954 dejó de funcionar, las tierras del ferrocarril propiedad de la nación fueron invadidas, igual ocurrió con las estaciones, los rieles se transformaron en cabillas para la construcción de casas, se salvaron algunos equipos, locomotoras por la iniciativa del señor  Guillermo José Schael, Don Eugenio Mendoza y la Fundación Museo del Transporte.

        Los viejos ferrocarriles no pudieron con el “país gasolinero” que nacía con la era petrolera, los camiones Ford y Chevrolet se hicieron dueños de las cargas que generaban nuestros campos. En Venezuela no hemos desarrollado una cultura de mantenimiento y conservación, si bien es cierto que esos ferrocarriles no llenaban las expectativas, se hubiesen aprovechado bajo el concepto del turismo, como fuente generadora de empleos, con una actividad sustentable, así lo ha hecho Europa, incluso en Colombia.

        Pero esa cultura de conservación resulta muy difícil para un país petrolero, acá se destruyó, en nombre del supuesto progreso para construir avenidas y edificios, la mayor parte de las viejas casonas representativas de la arquitectura colonial desaparecieron. No es una añoranza enfermiza por el pasado, sino el respeto por lo que fuimos, para entender lo que somos y que podríamos ser.

     El ferrocarril Central a los Valles del Tuy constituyó en su época la obra de ingeniería más importante por las dificultades que tenían que superar, la inversión total fue de 19.639.000 millones de bolívares, financiada por bancos ingleses, 14 túneles, el puente “El Rosario” en las cercanías de Santa Lucía con 100 metros de largo, era el de mayor longitud para la época en toda la América. La estación principal estaba ubicada en Quebrada Honda, hoy se encuentra en este sitio la Mezquita Islámica de Caracas, las estaciones de Santa Teresa y Yare se hallan todavía y la de Ocumare del Tuy existe dentro de la propiedad de la empresa licorera (Pampero), donde funciona o funcionaba el comedor de industrias Pampero. El escritor Don Rómulo Gallegos trabajó como jefe de la estación Quebrada Honda.  Como Ruta Turística podría ser rescatada las líneas  entre Ocumare y Santa Lucía. .

         Todavía podemos soñar…………..

    Plano de los ferrocarriles del centro – Norte de Venezuela. La línea del ferrocarril Central llegaba hasta Santa Teresa. Podemos observar la línea férrea Caracas-Valencia, también las líneas a la Guaira y la de Valencia a Puerto Cabello.

Fuentes: José Murguey Gutiérrez  Construcción, ocaso y desaparición de los ferrocarriles en Venezuela” Fundación Editorial El Perro y la Rana Caracas. 2007