Historia regional y local del Valle del Tuy

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Rasgos Biográficos del Dr. Francisco Espejo por Manuel Landaeta Rosales

     Este libro del General e historiador Manuel Landaeta Rosales forma parte junto a la obra de Héctor Parra Marques, de las pocas obras amplias que se han escrito acerca de la vida del Benemérito de la patria, el Luciteño Dr. Francisco Silvestre Espejo Caamaño, la misma fue publicada en Caracas a través de la Imprenta Bolívar el año de 1920. 

      Es de profunda importancia la reedición, publicación y difusión de estos materiales  ya que son de las pocas referencias que se han escrito acerca de este prócer independentista y de la patria, este ejemplar ha sido posible digitalizarlo ya que lo hemos tomado en reproducción facsimilar de la Biblioteca virtual de la Universidad de Carolina del Norte, Estados Unidos, y la intensión a sido para que sirva primero en la difusión de este, y segundo como llamado de conciencia a la necesidad de defensa de nuestra memoria histórica, a través de la reedición y publicación  de la misma.

Iván López Calero

Rasgos Biográficos del Dr. Francisco Espejo - Manuel Landaeta Rosales

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Efemérides de los Valles del Tuy. (Julio)

Por: Iván López.

02/07/1991.- Es registrada la creación de la Fundación Ojos de Santa Lucía institución de carácter privado sin fines de lucro, dedicada a la salud de personas de bajos recursos económicos y con problemas de la vista, En Santa Lucía del Tuy.  

04/07/1944.- Evencio Castellanos cueño de nacimiento se graduó como maestro compositor, y como tal formó parte de la primera generación de compositores egresados de la cátedra de composición del maestro Sojo que, sus creaciones musicales, se orientaron hacia la tendencia nacionalista.

Evencio CastellanosEvencio Castellanos.

07/07/1933.- Celebración del Natalicio de Metodio Ibarra mejor conocido por su seudónimo, Metodio Aurely, nacido en Santa Teresa del Tuy, hijo del aragüeño Antonio Ibarra y la tereseña Carmen Alvarado.  Heredó de sus padres el hábito de la lectura y la inquietud por el periodismo. Egresó como Bachiller del Liceo Pérez Bonalde en 1949. Su actividad cultural lo llevó a fundar, junto con otros jóvenes cultores de esa población, entre los que destaca el director y productor teatral Herman Lejter, el 8 de diciembre de 1951 el Centro Social Cultural “Juan España”, hoy Casa Municipal de la Cultura “Juan España”.

Metodio AurelyMetodio Aurely.

08/07/1868.- Nace en Cúa, Valles del Tuy Ignacia Villasana, mejor conocida por su seudónimo como Emma Soler, la más famosa actriz de Teatro Venezolano de finales del Siglo XIX y principios del XX, Don Carlos Salas, en su bien documentado trabajo “Historia del Teatro en Caracas”, al retratar de cuerpo entero a Emma Soler nos dice: “Empezó actuando en las plazas públicas y en los teatros de corral, donde eran representados cuadros vivos y Nacimientos”. Fueron tales sus dotes para la actuación que incluso se ganó el alias de Emma Cumbre. 

EMMA SOLEREmma Soler.

15/07/1814.-  Duelo por la Muerte del Luciteño Dr. Francisco Silvestre Espejo Caamaño Fusilado por José Tomás Boves, quien lo apresó y ordenó su fusilamiento en la plaza Mayor de Valencia, el 15 de julio de 1814, a la edad de 56 años. Presidente de la República de Venezuela, Jurista, político y revolucionario. Fue uno de los fundadores del Colegio de Abogados de Caracas y tesorero de su primera Junta Directiva el 17 de agosto de 1788, y en asamblea celebrada el 13 de septiembre de 1791 fue electo decano de dicho cuerpo colegiado; como tal le correspondió presidir la sesión solemne de su instalación definitiva en 1792.

Dr. Francisco Espejo Retrato figurativo del Dr. Francisco Silvestre Espejo, por el profesor Julio Escobar CortézDr. Francisco Silvestre Espejo Caamaño. 

21/07/1994.- Muerte de Fulgencio Aquino, cueño, Virtuoso Arpisto ejecutante del Joropo Tuyero, de reconocida trayectoria nacional e internacional, aún su obra sigue influyendo en noveles ejecutantes del Arpa Tuyera.

Fulgencio Tocando el arpaFulgencio Aquino.

26/07/1935.- Celebración del Nacimiento en Santa Teresa del Tuy de Herman Lejter, una de las principales figuras de la dirección, producción y docencia teatral en Venezuela, estudió Sociología y Antropología en la Universidad Central de Venezuela. Comenzó su actividad teatral con quienes luego conformarían la generación más importante de dramaturgos, actores y directores teatrales de la historia venezolana: la “Santísima Trinidad”: Isaac Chocrón, Román Chalbaud y José Ignacio Cabrujas, en los años sesenta.

Herman LejterHerman Lejter.

30/07/1994.-  Duelo por la Muerte de Rafael María Fuentes González a la edad de 73 años, cronista, poeta,  escritor, miembro de la Sociedad Bolivariana de Venezuela, colaborador incansable de muchos periódicos de esa entidad tuyera, tales como “El Moro de la Costa”, donde exaltó la tradición cueña a través de un diálogo imaginario que se tituló: “Buenos días, Señora Cúa”.

RAFAEL MARÍA FUENTES GONZÁLEZRafael María Fuentes González.

EFEMÉRIDES DEL VALLE DEL TUY (MARZO)

Por: Iván López.

04/03/2007 – Muere en Caracas Elsa Morales, Nacida en Santa Teresa del Tuy el 16 de septiembre de 1943, pintor ingenua, escritora, poeta y creadora artesanal.

Elsa Morales Elsa Morales.

06/03/1814 – Francisco Rosete se dirige a la serranía del interior y llega nuevamente a Ocumare del Tuy, destrozando fácilmente la pequeña guarnición dejada por José Félix Ribas, sólo habían pasado 14 días desde la Batalla de Charallave, donde Rosete había sido derrotado.

Comandante Francisco RoseteFrancisco Rosete.

11/03/1941 – Se inicia la Peregrinación de los Indios Coromotanos, por primera vez, esta peregrinación se realiza en honor a la Patrona de Venezuela, La Virgen de Coromoto, la cual se lleva a cabo el siguiente domingo después del miércoles de ceniza,  al inicio de la cuaresma, ésta manifestación fue proyectada y organizada por el padre Monseñor Pérez de León sacerdote de la parroquia San Diego de Alcalá de Ocumare del Tuy, se mantiene en la actualidad.

Visita de los Indios Coromotanos a Santa Lucía, año de 1957.Visita de los Indios Coromotanos a Santa Lucía, año de 1957.

14/03/1944 – Nace en Caracas Juan Ramón Ávila, actual cronista del pueblo de Santa Lucía del Tuy.

Juan Ramón ÁvilaJuan Ramón Ávila.

16/03/1814 – Llegada de Juan Bautista Arismendi con 800 soldados a Ocumare del Tuy,  Rosete enterado del avance de Arismendi, aposta tropas entre las haciendas de cacaotales y cafetales en los flancos de la entrada del pueblo, para emboscar a los republicanos, manteniendo el grueso de sus tropas por el centro justo en el pueblo, Arismendi sin revisar el terreno entra imprudentemente en la trampa y sus tropas son masacradas indiscriminadamente, perecen en el campo de batalla 700 hombres entre ellos Félix Cáceres, sólo logran salvar la vida 100 de ellos, la mayoría mal heridos, entre los que se cuenta el Coronel Justo Briceño y el propio Arismendi.

Juan Bautista ArismendiJuan Bautista Arismendi.

16/03/1984 –Duelo por muerte en Caracas de Evencio Castellanos, Cueño, Pianista, compositor y director de coros y orquestas, El 4 de julio de 1944 se graduó como maestro compositor, y como tal formó parte de la primera generación de compositores egresados de la catedra de composición del maestro Sojo, sus creaciones musicales, se orientaron hacia la tendencia nacionalista.

Evencio CastellanosEvencio Castellanos.

20/03/1814 – Segunda Batalla de Ocumare tras la nueva llegada de José Félix Ribas a Ocumare del Tuy, Ribas decide, teniendo como antecedente la derrota de Arismendi, estudiar el terreno, acción que permitió detectar las posiciones del enemigo, iniciando las acciones desde las 6 de la mañana, Ribas en un lapso de 6 horas aproximadamente logra derrotar de forma definitiva a Francisco Rosete y sus tropas, las cuales huyen por el paso del Picacho.

21/03/1751 – Se inició la construcción de la iglesia de Santa Lucía de Pariaguan en terrenos donados por el presbítero Marcos Reyes Cueto, en la ubicación que aún ocupa, frente a la Plaza Mayor, luego Plaza Bolívar.

Iglesia de Santa Lucía de Pariaguan, Santa Lucía del Tuy.Iglesia de Santa Lucía del Tuy, Foto Juan M. Carrasco.

21/03/1812 – Francisco espejo Nacido en Santa Lucía del Tuy, fue electo miembro del Poder Ejecutivo y como integrante del Segundo Triunvirato, llegó a ejercer la Presidencia de la República; se mantuvo en este cargo hasta el 25 de julio de 1812, fecha de la capitulación de Francisco de Miranda.

Dibujo de Francisco Espejo. Francisco Espejo.

23/03/1953 – Nace en Cúa el grande liga Baudilio Díaz Seijas, quien es firmado por el scout de los equipos del norte Billy Peaffen, quien firma a Baudilio con autorización de su padre por ser menor de edad para que se integre a la Organización Los Medias Rojas de Boston y al mismo tiempo se integra al equipo de Los Leones del Caracas como “Catcher” suplente durante las temporadas 1971 a 1973. Baudilio empieza a jugar como “Catcher” titular de Los Leones a partir de 1975. Debuta en las grandes ligas el 6 de septiembre de 1977,  con los Medias Rojas de Boston. Luego es transferido a los Phillips de Philadelphia y termina su carrera como grande liga con los Rojos de Cincinnati en 1989.

Tarjeta Autografiada por Baudilio Díaz Baudilio Díaz.

26/03/1847 – Ezequiel Zamora quien nace en Cúa en 1817, es capturado y puesto a disposición del juez de primera instancia, en Villa de Cura; el tribunal lo condena a muerte el 27 de julio, pero lo libra del cadalso su fuga de la cárcel. Luego, el presidente José Tadeo Monagas le conmuta la pena y lo coloca a su servicio en el batallón de Villa de Cura.

Ezequiel Zamora por Ciro Rivas, 2005Ezequiel Zamora.

28/03/1958 – Fue creado El Parque Nacional “GUATOPO” bajo el Decreto No. 122; (Gaceta Oficial No 25.624 del 31 de Marzo del 1.958), por la Junta de Gobierno presidida por el Contralmirante Wolfang Larrazabal. Cronológicamente, fue el tercer Parque Nacional creado en Venezuela, después del Parque Henry Pittier (1937) y el Parque Sierra Nevada de Mérida (1952). Actualmente comprende una superficie de aproximadamente 122.464 hectáreas después se su última ampliación decretada en 1985.

Puesto de la MacanillaParque Nacional guatopo, Puesto de la Macanilla. Foto Iván López

28/03/1811 – El Abogado Francisco Silvestre Espejo Caamaño nacido en Santa Lucía del Tuy, fue electo presidente de la Alta Corte de Justicia de Venezuela.

28/03/1859 – Es en esta fecha que el Gral. Ezequiel Zamora, nacido en cúa en 1817, entra triunfante al pueblo de San Felipe, que pertenecía al Departamento de Carabobo como provincia, y decreta la autonomía del Estado Federal Yaracuy, integrado por los cantones Yaritagua, San Felipe, Urachiche, Sucre y Nirgua.

FRANCISCO ESPEJO, ASPECTOS BIOGRÁFICOS.

Por: Manuel V. Monasterios G. 

Dibujo de Francisco Espejo.

     Nació en Siquire, Edo. Miranda, el 16 de abril de 1758. Jurista y hombre público, activo en favor de la causa republicana, hijo de Francisco Espejo y de Bárbara Caamaño y Bermúdez. Su nombre completo era Francisco Silvestre Espejo Caamaño. Realizó sus estudios primarios en Santa Lucía (Edo. Miranda) y obtuvo el grado de bachiller en artes en la Real y Pontificia Universidad de Caracas en 1775 y el de bachiller en derecho civil el 30 de abril de 1781 en la misma universidad.Fue uno de los fundadores del Colegio de Abogados de Caracas y tesorero de su primera Junta Directiva el 17 de agosto de 1788, y en asamblea celebrada el 13 de septiembre de 1791 fue electo decano de dicho cuerpo colegiado; como tal le correspondió presidir la sesión solemne de su instalación definitiva en 1792.

     De sus propias declaraciones, durante la causa de infidencia que se le siguió en 1812, se puede conocer su actuación pública entre 1797 y el 19 de abril de 1810: fiscal de la Real Audiencia, comisionado para realizar la instrucción en la causa seguida contra la Conspiración de Gual y España; participó en el proceso seguido en 1798 contra unos franceses revolucionarios en Maracaibo; actuó de fiscal militar contra Francisco de Miranda cuando su invasión a Coro en 1806; en 1808 como fiscal de la Real Audiencia, se opone al movimiento de los caraqueños que pretendía asumir cierta autonomía a propósito de los sucesos de España; fue relator de la Junta Superior de la Real Hacienda, y el 19 de abril de 1810, asistió como oidor de la Real Audiencia al acto del Jueves Santo en compañía del capitán general Vicente de Emparan y Orbe, correspondiéndole firmar el acta de destitución de éste y la de la constitución del nuevo gobierno republicano.

     Retirado a sus labores profesionales, fue nombrado miembro del Tribunal de Vigilancia enseguida contra los implicados en el movimiento contrarrevolucionario de los hermanos González de Linares, denunciado en 1810. Desde entonces, se incorpora al movimiento emancipador: el 28 de marzo de 1811 fue electo presidente de la Alta Corte de Justicia; el 19 de abril, con motivo del primer aniversario independentista, recorrió las calles de la ciudad y en la plazoleta de Santa Rosalía explicó al pueblo el significado histórico de la fecha; el 11 de julio le correspondió actuar como juez sentenciador de los implicados en la fracasada contrarrevolución de los isleños; el 25 de septiembre fue comisionado por el Congreso Nacional como gobernador de Barcelona donde redactó su reglamento electoral y el proyecto de Constitución de esa provincia; a su regreso a Caracas, el 21 de marzo de 1812, fue electo miembro del Poder Ejecutivo y como integrante del Segundo Triunvirato, llegó a ejercer la Presidencia de la República; se mantuvo en este cargo hasta el 25 de julio de 1812, fecha de la capitulación de Francisco de Miranda. 

Firma del Doctor Francisco Silvestre Espejo Caamaño.

     En junio de 1812 había promulgado la ley marcial y más tarde, junto con Juan Germán Roscio y otros funcionarios, aprobó la idea de negociar una capitulación; pero al ser desconocida ésta, fue detenido en La Victoria el 14 de agosto de 1812 por denuncia del marqués de Casa León y remitido Caracas. Actuó como Fiscal en la causa seguida contra los implicados en el movimiento contrarrevolucionario de los hermanos González de Linares, denunciado en 1810.

     Desde entonces, se incorpora al movimiento emancipador: el 28 de marzo de 1811 fue electo presidente de la Alta Corte de Justicia; el 19 de abril, con motivo del primer aniversario independentista, recorrió las calles de la ciudad y en la plazoleta de Santa Rosalía explicó al pueblo el significado histórico de la fecha; el 11 de julio le correspondió actuar como juez sentenciador de los implicados en la fracasada contrarrevolución de los isleños; el 25 de septiembre fue comisionado por el Congreso Nacional como gobernador de Barcelona donde redactó su reglamento electoral y el proyecto de Constitución de esa provincia; a su regreso a Caracas, el 21 de marzo de 1812, fue electo miembro del Poder Ejecutivo y como integrante del Segundo Triunvirato, llegó a ejercer la Presidencia de la República; se mantuvo en este cargo hasta el 25 de julio de 1812, fecha de la capitulación de Francisco de Miranda.

     En junio de 1812 había promulgado la ley marcial y más tarde, junto con Juan Germán Roscio y otros funcionarios, aprobó la idea de negociar una capitulación; pero al ser desconocida ésta, fue detenido en La Victoria el 14 de agosto de 1812 por denuncia del marqués de Casa León y remitido al castillo de Puerto Cabello donde permaneció hasta abril de 1813, cuando fue trasladado a Valencia y sometido ajuicio por causa de infidencia que se le seguía desde el 7 de noviembre de 1812. Sobreseído su caso con fecha 5 de julio de 1813, es liberado y se ordena el desembargo de sus bienes. A raíz de la Campaña Admirable, Simón Bolívar lo nombra gobernador civil de Valencia, ciudad que fue sitiada desde el 28 de marzo de 1814 hasta el 9 de julio del mismo año, cuando se firmó la capitulación que fue violada por José Tomás Boves, quien lo apresó y ordenó su fusilamiento en la plaza Mayor de Valencia. Había hecho testamento a favor de sus hermanos Ramón y Micaela. No se le conocieron descendientes, C.N. de c.

Murió en Valencia, Edo. Carabobo, el 15 de Julio de 1814, fusilado por las tropas y órdenes de José Tomas Boves.

BIBLIOGRAFÍA:

BELLO DALLA-COSTA, CESAR. Procerato Civil Venezolano: El Doctor Francisco Espejo. Caracas: s.n., 1928.

LANDAETA ROSALES, MANUEL. Rasgos Biográficos del Dr. Francisco Espejo. Caracas: Tip. Londres, 1952

PARRA MÁRQUEZ, HÉCTOR. El Dr. Francisco Espejo. 2A ed. Caracas: s.n., 1954

VARGAS, FRANCISCO ALEJANDRO. Próceres Mirandinos. Caracas: Editorial GrafoLito.

CONOCIENDO AL MUNICIPIO PAZ CASTILLO

Por: Juan Ramón Ávila.

I. Reseña Histórica del Municipio.              

1.1. Creación del Municipio:

     En épocas pretéritas el municipio no se llamaba como hoy, sino por la ley de 1856 “Cantón” y más tarde, por la Constitución de 1864 Distrito Santa Lucía, hasta el 14 de febrero de 1891, cuando la Asamblea Legislativa del Estado Miranda decretó llamarle Distrito Paz Castillo, compuesto por dos municipios: Santa Lucía y Santa Teresa. El 5 de diciembre de 1967 se decretó la creación del Distrito Independencia, con lo que quedaron hasta el presente los municipios Paz Castillo e Independencia, tras cambiar la denominación de distrito por la de municipio, de acuerdo con la nueva Ley Orgánica del Régimen Municipal.

1.2. Origen del Municipio:

   Con su nombre quiere homenajear al Teniente Coronel Blas Paz Castillo, quién nació en 1780 y entregó su vida en el año 1814, cuando comandaba la infantería en la Batalla de úrica. Tuvo familiares y posesiones en esta tierra luciteña.

II. Historia.

2.1. Indígena o Aborigen:

    Los primeros pobladores indígenas fueron los Mariches y Quiriquires, eran descendientes de los Caribes (ubicados en la Costa Norte de Venezuela). Los Mariches se concentraron al norte y los Quiriquires al sur, se fueron extendiendo por todos los Valles del Tuy. Vivían en tribus y se alimentaban de la caza, la pesca y la agricultura.

2.2. Conquista y Colonización:

    Se conoció la existencia del Valle de Pariagüan de Santa Lucía al cual asistían los curas doctrineros para administrar sacramentos y evangelizar a los lugareños…Existían las Encomiendas y los Encomenderos eran los Blancos Criollos, entre ellos: Diego de Ledesma, Juan Rodríguez Santos, Alonso García Pinedo.

Fundación:

     De acuerdo a documentos recopilados por el historiador – investigador Lic. Alvaro García Castro en el Archivo Arquidiocesano de Caracas para el año 1994 “Se realizó en fecha 23 de enero de 1621, mediante acto solemne presidido por el Tnte. General Pedro José Gutiérrez de Lugo y el Pbro. Gabriel de Mendoza, su nombre se debe a que ya el valle recibía el nombre de Valle de Pariagüan de Santa Lucía. Se colocó bajo la protección de la Señora Santa Lucía, hoy Santa Lucía Virgen y Mártir”… Es un pueblo de los llamados “portátiles”, por haber   sido   cambiado   de sitio, primero en la Meseta de Macuto y posteriormente se traslada a  la ubicación actual por el Pbro. Marcos Reyes Cueto, entre las quebradas El Tigre y Agua Bendita, colocando la primera piedra de su iglesia el 23 de marzo de 1731 y su erección definitiva en 1751… Su hermoso Retablo lo empezó Manuel Francisco Rubí en el año 1773, se terminó en 1782, siendo mandado a dorar en 1795.

     Visita Pastoral de Monseñor Mariano Martí, 1784, constató los progresos realizados, administró muchos sacramentos y levantaba inventario de todo lo que encontraba.

Retablo del Altar Mayor, data del año 1782.

2.3. Independencia:

    Se conocieron los hechos que proporcionan la lucha independentista, ya que el prócer patrio Dr. Francisco Silvestre Espejo era nativo de Santa Lucía y protagonista en la Sociedad Patriótica de Caracas en los años 1810 – 1811. Aparece como firmante del Acta de Independencia de Venezuela el 5 de julio de 1811. Fue Presidente en turno de la República, formando un triunvirato con Cristóbal Mendoza y Baltasar Padrón en la 2da República (1812).

Batalla de Macuto:

    Se escenifica esta famosa batalla en el sector Macuto el 14 de junio de 1821, allí el Comandante Patriota José Francisco Bermúdez sale victorioso ante el Comandante Realista Lucas González, quien perece en Las Adjuntas, el Oficial Pereira es perseguido vía Soapire, alcanzado en El Calvario (Caracas) donde fallece en manos patriotas.     

    Esta se constituye en una victoria estratégica, la cual quebranta la moral de las tropas realistas, detienen un gran contingente de armas, caballos, hombres y otros pertrechos, deteniendo las tropas realistas que se dirigían hacia donde diez días después se escenificaría la Batalla Gloriosa del Campo de Carabobo.

General José Francisco Bermúdez.

Dr. Francisco Silvestre Espejo.

2.4. Período Republicano:

      Los principales hechos desde 1830 hasta finales del siglo XIX…

(.) Las correrías de Dionisio Cisneros, guerrillero, pro realista, que sometió a la población a la barbarie y el abuso de las hordas que comandaba, año 1832.

(.) Manifiesto de la “Célebre Escritura de la Paz”, suscrita por los principales propietarios de la Villa de Santa Lucía, donde someten los pleitos a un tribunal de árbitros, año 1835. (Ver libro “El Granero de Caracas”, autor Prof. Diógenes Molina).

(.) Célebre “Batalla de Cerro Alto”. El 26 de Julio de 1878, se produjo esta batalla en el sitio de Las Cruces, vía Santa Lucía-Turgua. Fue un encuentro entre caudillos venezolanos, el General José Ignacio Pulido (defensor del ideal político de Guzmán Blanco) y el General Ramón Ayala (defensor del gobierno de Linares Alcantara), con el General José María Capote al mando de sus tropas, salieron triunfantes las tropas del General Ramón Ayala.

Sitio de Las Cruces (Cerro Alto)

(.) Construcción del 1er Acueducto en el sector Macuto. Antigua Hacienda La Concepción, bella obra de ingeniería hidráulica, autor Ing. José A. Sánchez, siendo presidente Guzmán Blanco, data del año 1880.

Primer Acueducto de Santa Lucía en La Concepción, Macuto.

(.) Llega el Ferrocarril Central de Venezuela a Santa Lucía. Se promueve un gran movimiento comercial “Los Valles del Tuy se convierten en el Granero de Caracas”, fuente segura de alimentos para la capital de la República, año 1896.

Principales hechos históricos del siglo XX…

(.) Santa Lucía es designada capital del Estado Miranda, por Asamblea Legislativa, año 1900.

Fotografía aérea de Santa Lucía (1954).

(.) Llega al pueblo una Imagen de Santa Lucía Virgen y Mártir, donada por el presidente Cipriano Castro en pago de una promesa, la trae su esposa Zoila de Castro, año 1907.

Santa Lucía V. y M. “La que sale en procesión”.

(.) Funciona la Cárcel Pública en la Casa de los Sánchez, época Gomecista, hoy sede del Bco. Occidental de Descuento, año 1916.

Casa de los Sánchez (antigua Cárcel Real).

(.) Puesta en funcionamiento del Central Azucarero Santa Epifanía, año 1930.

Central Santa Epifanía en plena producción
Frente la antigua carretera de tierra
vía Santa Lucía – Santa Teresa
Fundado en el año 1930
Dejó de funcionar en 1980.

(.) Inauguración de la Casa de Gobierno Municipal, bajo el gobierno del Gral. Eleazar López Contreras, siendo el Sr. Luís Guillermo Castillo, presidente del Concejo Municipal, año 1939.

Casa de Gobierno Municipal, década de 1960.

(.) Visita del Monseñor Lucas Guillermo Castillo Arzobispo de Caracas, en visita pastoral a la parroquia de Santa Lucía, años 1940 al 1950.

(.) Deja de funcionar el Ferrocarril Caracas – Valles del Tuy, bajo el Gobierno del Gral. Marcos Pérez  Jiménez, año 1954. 

(.) Visita del Cardenal Ignacio Velasco con motivo Inauguración Capilla San Benito, gracias a la donación del Sr. Manuel Rodríguez Sobral, en El Nogal, año 2001.

(.) Se inaugura el Monumento a Santa Lucía Virgen y Mártir, autoría del escultor cubano Miguel ángel de León, bajo la Alcaldía de Elio José Serrano Carpio, ubicada en la entrada sur del pueblo, año 2002.

Monumento a Santa Lucía V. y M.
Autor escultor Miguel Ángel de León, año 2002.

     Apreciados lectores, a raíz de una entrevista que me hizo un grupo de alumnos de la Universidad Bolivariana en Los Chaguaramos, Caracas, especialidad en Comunicación Social, solicitaban información sobre los medios de comunicación impresos con que ha contado nuestro pueblo luciteño, me ha parecido muy interesante compartir esta investigación con mis consecuentes amigos…

1. En 1929, circuló “LA TIRA”, dirigida por el maestro Juan José Phermín. Dicho docente tenía una imprenta y enseñó este oficio a algunos jóvenes luciteños de la época, como Simón Espejo y Armando Castillo Sena, contenía noticias del pueblo, sociales y deportivas.

2. En 1930, la publicación anterior toma el nombre de “REYES CUETO”.

3. En 1930, se editó el periódico “EL TUY”, órgano pequeño, bien organizado, traía noticias de Aragüita y Santa Teresa del Tuy.

4. En 1932, circula “El Asno”, bajo la dirección de Basilio Luna Ortiz (BLO), como firmaba sus trabajos, periódico que creó muchas polémicas al criticar a sus adversarios, salía de la imprenta de Anibal Bustamante.

5. En 1933, se imprime “EL LUCITEÑO”, su director Anibal Bustamante y administrador Barbieri, con valor de un centavo, a 4 páginas, tamaño de 1/8, circulaba los domingos.

El Luciteño, Fundado en 1933.

6. En 1933, surge “JOE” publicación del Coronel Tovar García, quien había comprado la imprenta al maestro Phermín.

7. En 1936, aparece el primer libro “MEMORIAS DE MI PUEBLO”, del maestro Don Arturo Barrios, hombre polifacético, escritor, músico, juez. Describe hechos y costumbres ancestrales.

Memorias de Mi Pueblo.

8.- En 1938, se publica “LUZ Y SOMBRA”, periódico dirigido por el primer Cronista de este pueblo Don Eduardo Rodríguez, Jefe de Redacción José Ma. Valera.

9. En 1945, circula “GLEBA”, dirigido por Félix Díaz Martínez (q.e.p.d.) y “LOBO GRIS”, presidido   por     el     Padre   Pantoja, periódico cultural, de fondo literario, vocero de las actividades sociales y parroquiales, particularmente del grupo Scouts, Coordinado por este sacerdote.

10. En 1956, aparece “VANGUARDIA DEPORTIVA”, órgano social y deportivo, dirigido por Santiago Navas Morales, colaboradores Luis José Linares y Tomadita Gil, Asesor Félix Díaz Martínez, conocido periodista del diario El Universal. Otros colaboradores Antonio Varguillas, Ramón Zerpa, Eduardo Rodríguez y Manuel Mota, todos descansan en la paz del Señor.

11. En 1970, aparece “CRITICA”, excelente periódico dirigido por Alfredo Gil Acosta, asesorado por César Gil, información política y deportiva.

12. En 1971, se edita el libro “SANTA LUCÍA SU GENTE Y SUS ANECDOTAS”, autoría de Santiago Navas Morales, con presentación del recordado periodista Metodio A. Ibarra.

13. En 1971, también se publica el libro “SANTA LUCÍA 250 Años”, del autor Don Eduardo Rodríguez, con prólogo de Ramón Zerpa, impreso en Tipografía El Rincón.

Santa Lucía, 250 años.

14. En 1972, circula avances para el periódico “EL CANDIL”, información deportiva y cultural, fue de corta duración.

15. En 1975, aparece “EL TELÓN”, órgano de la Casa de la Cultura, quincenario informativo, su director Santiago Navas Morales, Jefe de Redacción Tomasita Gil, Administrador el Prof. Ramón A. Naranjo, de grata recordación.

El Telón, Santa Lucía 250 Años.

16. En 1983, se edita el libro SANTA LUCÍA DE PARIAGUAN, coautores el  Padre Mariano Marianchich, Eduardo Rodríguez, Santiago Navas, José Manuel Rodríguez, con prólogo del Prof. Luis Augusto González Díaz, libro con investigaciones históricas muy bien documentadas por el acucioso Padre Mariano.

17. En 1987, ve la luz primera “HISTORIA DE LA MÚSICA CONTEMPORÁNEA EN SANTA LUCÍA” (La Atenas de Miranda). El que esto escribe, les pasea por la historia musical de un pueblo, con sus valores, fundadores e intérpretes, glorias de nuestro terruñio, con prólogo del Prof. Luis Augusto González Díaz.

18. En 1989, surge “COMO PITO DE ONCE Y MEDIA” de José Cisneros, “el Poeta del Pueblo”. Narración sobre Santa Lucía, personajes y tradiciones, con prólogo de Tirsen David Echezuría (q.e.p.d).

19. En 1995, se imprime el libro “MANUEL FRANCISCO RUBÍ, artífice del Retablo Barroco de Santa Lucía”, autor Licdo. álvaro García Castro, en el marco de las Bodas de Diamante del Padre Mariano Marianchich. Detallada historia del Retablo del Altar Mayor de la Iglesia Santuario de Santa Lucía V. y M.

20. En 1995, también se publica “CRONOLOGÍA DE SANTA LUCÍA”, del historiador investigador Licdo. Álvaro García Castro, obsequio de la Junta Patronal Religiosa.

21. En 1996, surge “EL PROFETA”, quincenario parroquial, con información social y religiosa, Coordinado por José Díaz y equipo de colaboradores. Se produce una segunda etapa en el año 1999.

22. En 1998, aparece el libro “EXPRESIÓN DE UN PUEBLO”. Biografía de Francisco Antonio Hernández, autoría de la Licda. Periodista Rosa Elena Vivas.

23. En el año 2001, se funda el periódico “ESTANDARTE”, dirigido por Antonio Brelio (q.e.p.d.), culturista y dramaturgo, entre otros colaboradores se recuerda a Martín Girón Mondragón.

24. En el 2001 es impreso y ve la luz por primera vez “PINCELADAS LUCITEÑAS” del autor Prof. Juan Ramón Ávila. Crónicas de Santa Lucía, publicadas por el I.A.C.E.M. Licda. Carmen de Carmona en el marco de los 250 años del Nacimiento del Generalísimo Francisco de Miranda.

25. En el 2001, se publica “FUNDACIÓN OJOS DE SANTA LUCÍA”. Narra la historia de dicha institución. Recopilación a cargo de Mafranel González con motivo de una década de trabajo en pro de la humanidad.

26. En el 2002 es bautizado el libro “EL GRANERO DE CARACAS” autor el Lic. Diógenes Molina Castro, Fondo Editorial FEDUPEL, con prólogo de Héctor Malavé Mata. Trabajo de investigación acucioso que nos deja una mejor comprensión del desarrollo histórico regional de los Valles del Tuy.

27. En el 2004, se bautiza el libro HOMENAJE A SANTA LUCÍA V. y M. “La Doncella de los Valles del Tuy”,  una recopilación sobre la vida de la Santa Patrona del pueblo luciteño, sus reliquias, imágenes, fiestas, ornamentos sagrados del Padre Reyes Cueto y homenaje a un gran investigador de nuestra historia, el Padre Mariano Marianchich. Autoría del que les narra, Cronista de la Ciudad.

28. En el 2006, ve la luz, otro libro, SANTA LUCÍA TRADICIONES Y COSTUMBRES. Allí se traducen las principales manifestaciones del acervo cultural del pueblo de Santa Lucía, gracias a la acuciosidad del actual Cronista.  

A nivel regional, contámos con los diarios La Voz y últimas Noticias (edición especial para los Valles del Tuy), el semanario “SIGNO” de la diócesis de Los Teques y “ENCUENTRO COMUNITARIO” con sede en Ocumare del Tuy.

Dr. FRANCISCO ESPEJO. REVOLUCIONARIO HOMBRE DE LEYES

Por: Juan M. Carrasco D.

      “Habló esa noche (Francisco) Espejo, alma de la Sociedad (Patriótica), abogado audaz e instruido, ensimismado y fecundo, cuyos modales graves, voz sonora, y estilo abundante y enfático gustaban a la multitud. Lleno de Mably y de Rousseau, Espejo se complacía en doctrinas metafísicas y generales.” Tal es la fugaz descripción que hace el periodista, escritor y educador venezolano del siglo XIX, Juan Vicente González, en su “Biografía de José Félix Ribas”, del ilustre hijo de Santa Lucía, el prócer y primer presidente en turno de la 2da Républica, Dr. Francisco Silvestre Espejo Caamaño.

Formación

      Este prominente hombre de leyes e ideólogo, junto a los también próceres de la independencia criolla Juan Germán Roscio y Miguel José Sánz, del proceso político que desencadenó en el 19 de abril de 1810, nació entre el 8 y 16 de abril de 1758, en una Santa Lucía recién re-fundada por el presbítero Marcos Reyes Cueto. Vino al mundo -muy difundido hoy en día- en una de las haciendas que su padre, Francisco Espejo, poseía en esta población, hacia el hoy sector de Siquire. Creció al lado de sus dos hermanos, Ramón y Micaela, comenzando sus estudios primarios en su pueblo natal. En el año de 1775 obtiene el grado de Bachiller en Artes en la Real y Pontificia Universidad de Caracas. Seis años más tarde, el 30 de abril de 1781, alcanza el título de Licenciado en Derecho Civil, en la misma casa de estudios.

Dr. Francisco Espejo Retrato figurativo del Dr. Francisco Silvestre Espejo, por el profesor Julio Escobar Cortéz.

     Fue uno de los fundadores del Colegio de Abogados de Caracas y tesorero de su primera Junta Directiva el 17 de agosto de 1788, y en asamblea celebrada el 13 de septiembre de 1791 fue electo decano de dicho cuerpo colegiado; como tal le correspondió presidir la sesión solemne de su instalación definitiva en 1792. De sus propias declaraciones, durante la causa de infidencia que se le siguió en 1812, se puede conocer su actuación pública entre 1797 y el 19 de abril de 1810: fiscal de la Real Audiencia, comisionado para realizar la instrucción en la causa seguida contra la Conspiración de Gual y España; participó en el proceso seguido en 1798 contra unos franceses revolucionarios en Maracaibo; actuó de fiscal militar contra Francisco de Miranda cuando su invasión a Coro en 1806; en 1808 como fiscal de la Real Audiencia, se opone al movimiento de los caraqueños que pretendía asumir cierta autonomía a propósito de los sucesos de España; fue relator de la Junta Superior de la Real Hacienda, y el 19 de abril de 1810, asistió como oidor de la Real Audiencia al acto del Jueves Santo en compañía del capitán general Vicente de Emparan y Orbe, correspondiéndole firmar el acta de destitución de éste y la de la constitución del nuevo gobierno republicano.

Jurista y Revolucionario

     Retirado a sus labores profesionales, fue nombrado miembro del Tribunal de Vigilancia en Caracas. Actuó como fiscal de la causa seguida contra los implicados en el movimiento contrarrevolucionario de los hermanos González de Linares, denunciado en 1810. Desde entonces, se incorpora al movimiento emancipador: el 28 de marzo de 1811 fue electo presidente de la Alta Corte de Justicia; el 19 de abril, con motivo del primer aniversario independentista, recorrió las calles de la ciudad y en la plazoleta de Santa Rosalía explicó al pueblo el significado histórico de la fecha; el 11 de julio le correspondió actuar como juez sentenciador de los implicados en la fracasada contrarrevolución de los isleños; el 25 de septiembre fue comisionado por el Congreso Nacional como gobernador de Barcelona donde redactó su reglamento electoral y el proyecto de Constitución de esa provincia; a su regreso a Caracas, el 21 de marzo de 1812, fue electo miembro del Poder Ejecutivo y como integrante del Segundo Triunvirato, llegó a ejercer la Presidencia de la República; se mantuvo en este cargo hasta el 25 de julio de 1812, fecha de la capitulación de Francisco de Miranda.

     En junio de 1812 había promulgado la ley marcial y más tarde, junto con Juan Germán Roscio y otros funcionarios, aprobó la idea de negociar una capitulación; pero al ser desconocida ésta, fue detenido en La Victoria el 14 de agosto de 1812 por denuncia del marqués de Casa León y remitido al castillo de Puerto Cabello donde permaneció hasta abril de 1813, cuando fue trasladado a Valencia y sometido a juicio por causa de infidencia que se le seguía desde el 7 de noviembre de 1812. Sobreseído su caso con fecha 5 de julio de 1813, es liberado y se ordena el desembargo de sus bienes. A raíz de la Campaña Admirable, Simón Bolívar lo nombra gobernador civil de Valencia, ciudad que fue sitiada desde el 28 de marzo de 1814 hasta el 9 de julio del mismo año, cuando se firmó la capitulación que fue violada por José Tomás Boves, quien lo apresó y ordenó su fusilamiento en la plaza Mayor de Valencia, el 15 de julio de 1814, a la edad de 56 años. Había hecho testamento a favor de sus hermanos Ramón y Micaela, pues no se le conocieron descendientes.

Su legado

     Muy a pesar de su peso e importancia en la historia de la emancipación de Venezuela como jurista, su recuerdo sólo se mantiene en su pueblo natal Santa Lucía, en el nombre de una de sus calles, una institución educativa de básica, en la casona que sirve de sede para la Casa de La Cultura y una plaza. Más allá de estos recuerdos “materiales” del personaje, está un pensamiento inspirado por el espíritu de las leyes, la libertad, igualdad y fraternidad, que bullían en el caldero de las gestas independentistas de América Latina, pero que ha quedado sólo en los libros esparcido desigualmente y sopesado en la balanza del juicio histórico. Uno de sus biógrafos más favorecedores, el doctor Héctor Parra Márquez, describió sus dotes de revolucionario y radical patriota, quien desde la trinchera de las leyes dio a conocer sus inclinaciones libertarias desde el mismo momento de declararse la independencia venezolana, como lo demuestran varios de sus discursos pronunciados en la Sociedad Patriótica, y sus actuaciones judiciales, muchas de las cuales pueden leerse en el Archivo General de la Nación y el Registro Principal de Caracas, y que están cargadas de justicia, ética y objetividad.

Retazos de su pensamiento

“Ya comprendéis, ciudadanos, por esta expresión, que la divinidad, el único paladión colocado sobre las aras del templo, es la Patria, bajo de cuyo sagrado simulacro entendemos, no lo material del suelo en que hemos nacido, no la casa que habitamos, no el aire que respiramos, no los alimentos que nos sustentan, no la luz que nos alumbra, no el fuego que nos vivifica, no el lecho en qué nos reclinamos: y sí, la libertad común é individual contra toda opresión y dominación tiránica”.

“Es el amor a la Patria el que hace que la instrucción pública, que es el lujo de los grandes imperios, sea en las Repúblicas una virtuosa necesidad. La libertad no puede conservarse en el seno de la ignorancia.”

Bibliografía:

Fundación Polar (1997). Diccionario de Historia de Venezuela. Caracas. Venezuela.
Parra Márquez, Héctor (1954). Presidentes de Venezuela: Dr. Francisco Espejo. Ensayo Biográfico.
2da Edición. Caracas – Venezuela.
González, Juan Vicente. Biografía del General José Félix Ribas. 

FRANCISCO SILVESTRE ESPEJO

Por: Juan Ramón Ávila.

 Dr. Francisco Silvestre Espejo Caamaño.

     Vio la luz en la primera quincena del mes del abril del año 1758, hijo de Doña Bárbara Caamaño y Bermúdez y de Don Francisco Lorenzo Espejo, según partida de bautismo que reposa en los archivos parroquiales (no especifica el día exacto, pero según la costumbre el bautismo se produjo el 16 de abril y éste se realizaba los primeros días de nacido el niño).

     Su infancia y escuela primaria trascurren en un pueblo con 150 casas y 1500 habitantes entre blancos, negros e indios… Le rodeaban haciendas y sembradíos.  El río Güaire que hoy conocemos era navegable, quebradas como la de Siquire con agua abundante y propicia para la pesca y recreación.

Actividades:

1. Recibió el grado de Bachiller en Leyes en la Universidad Real y Pontificia de Caracas, el 30 de abril de 1.781.

2. En Caracas tuvo relevante actuación como Miembro Fundador del Colegio de Abogados, año 1.787.

3. En el Palacio Federal de Valencia redacta el Decreto Penal para castigar el “Delito de Deserción”.

4. En la ciudad de Caracas es Miembro de la Sociedad Patriótica germen de la Declaración de Independencia, año 1.810.

5. Participa junto a prominentes hombres de las provincias de Venezuela firmando el Acta de Independencia, el 5 de julio de 1.811.

6. En el Palacio Federal de Valencia escribe el “Decreto Penal contra Traidores, Facinerosos y Desafectos a nuestro Gobierno”, el 16 de abril de 1.812.

7. En el palacio Real de La Victoria, redacta “La Ley Marcial”, el 19 de junio de 1.812.

8. En la ciudad de La Victoria levanta “El Acta con motivo de la Capitulación de Miranda”, el 12 de julio de 1.812.

9. El Dr. Francisco Espejo es Miembro del Segundo Triunvirato, junto a Baltasar Padrón y Cristóbal Mendoza, que rige los destinos de la Segunda República, es su Primer Presidente en turno, año 1.812.

RECUERDOS DEL PUEBLO DE SANTA LUCÍA AL DR. FRANCISCO SILVESTRE ESPEJO CAAMAÑO…

1. LA PLAZOLETA CON SU BUSTO, al final de la calle  Dr. Espejo, frente al Cementerio Viejo.

2. CALLE, denominada DR. FRANCISCO ESPEJO.

3. FARMACIA DR. FRANCISCO ESPEJO, situada en la esquina que ocupaba la casa del Capitán Francisco Lorenzo Espejo, padre del Dr. Francisco Espejo.

4. LAPIDA CONMEMORATIVA, colocada en la pared frontal de la Casa de la Cultura de Santa Lucía, fecha 19 de abril de 1.924.

5. ADAPTACIÓN A LA TELEVISIÓN DE LA VIDA DEL DR. FRANCISCO ESPEJO, a cargo del periodista Félix Díaz Martínez (q.e.p.d.) y ADAPTACIÓN AL TEATRO del periodista y Cronista de la Ciudad Santiago Navas Morales. 

6. DECRETO ACUERDO, del ilustre Concejo Municipal del Distrito Paz Castillo, fecha 10 de julio de 1.968, donde dice: “Decretar el 15 de julio de cada año como fecha memorable que debe ser guardad por toda la colectividad en prueba de admiración y respeto a este glorioso mártir de la República”.  Presidente, Fulgencio Espejo; Secretario, Ramón A. Cañongo.

7. RETRATO DEL ILUSTRE PROCER, colocado en la Casa de la Cultura de Santa Lucía, autor el fallecido pintor Julio Escobar Cortés, 1.976.

8. CREACIÓN DE LA CONDECORACIÓN ORDEN “DR. FRANCISCO ESPEJO”, fecha 14 de Julio de 1.976 a cargo del Concejo Municipal del Distrito Paz Castillo.

Medalla “Orden Dr. Francisco Espejo”

9. INSCRIPCIÓN EN BRONCE, marca la tumba de los padres del Dr. Francisco Espejo, sepultados en el templo Parroquial de Santa Lucía V. y M., fecha 10 de febrero de 1.981.

10. INAUGURACIÓN DEL PLANTEL “GRUPO ESCOLAR DR. FRANCISCO ESPEJO” año 1.956.

11. SEMANA DEL PLANTEL Y SU EPÓNIMO, en el mes de abril de cada año.

12. Estudio sobre la vida de la familia Espejo, a cargo del Padre Mariano Marianchich (o.f.m.) págs. 35 al 63 SANTA LUCÍA DE PARIAGUAN, (1621 – 1981) Un pueblo del Estado Miranda (varios autores), Caracas, 1.982.

Fallecimiento:

Fue preso y fusilado por José Tomas Boves en Valencia el 15 de julio de 1814.

DISCURSO ESCRITO Y PRONUNCIADO POR EL PRÓCER LUCITEÑO DR. FRANCISCO SILVESTRE ESPEJO CAAMAÑO

Por: Juan M. Carrasco D.

     El siguiente texto es la transcripción fiel -incluye la ortografía de la época- de uno de los tantos discursos que llegó a pronunciar nuestro insigne prócer patrio, nacido en nuestra Santa Lucía querida, el jurista y abogado Dr. Francisco Silvestre Espejo Caamaño. El mismo fue tomado directamente de la biografía que sobre el referido prócer publicara el Dr. Héctor Parra Márquez, en la década del 1950, como una luz al mundo acerca de este “revolucionario hombre de leyes”, dándole así un merecido sitial en la historia patria. A decir verdad -y en ello vierto todo lo que de subjetivismo pueda recrear en mi alma este escrito- este discurso es una muestra no sólo de la vasta cultura que como jurista debía de poseer Espejo, sino que también nos confirma los profundos ideales patrióticos que poseía y su concepción de “Patria”, tan sublime en sí misma. Y aunque se trata de un discurso “en memoria de su consocio el ciudadano Lorenzo de Buróz”, Espejo no deja de reflejar allí su pensamiento, bien organizado, dividido en partes para su mejor comprensión; nos hace pensar en un Espejo “retórico”, un conocedor de las más profundas leyes de la oratoria forense.

     En algo sí me detendré por completo, y es en las palabras casi “premonitorias” en los párrafos Nros. 23 y 24, donde en una elevación cuasi-nostradámica Espejo habla y confiere a Valencia -capital del actual Estado Carabobo- el papel de “campo” en donde se sublimarían los ideales de búsqueda de la tan ansiada libertad, auspiciada por una élite de próceres, como prediciendo, ya entre 1810 y 1813 -período de años en los que posiblemente se escribiera este discurso- la batalla última que librara de los españoles a la entonces Provincia de Venezuela: la Batalla de Carabobo.

Retrato figurativo del Dr. Francisco Silvestre Espejo, por el profesor Julio Escobar Cortéz.

     Sin más preámbulo, dejo que Espejo, un luciteño forjador de libertades, desde su merecido lugar en la Historia de Venezuela, os hable.

DISCURSO PRONUNCIADO EN LA SOCIEDAD PATRIÓTICA DE CARACAS POR EL DR. FRANCISCO ESPEJO, EN MEMORIA DE SU CONSOCIO EL CIUDADANO LORENZO DE BUROZ

Fueron en todos tiempos las Repúblicas los talleres de las virtudes sociales: y lo fueron necesariamente por un efecto forzoso de los principios elementales de su gobierno. No es tanto la fuerza de la lei, como en las monarquías, ni el brazo amenazador del príncipe, como en las soberanías despóticas, cuanto un conjunto precioso de cualidades morales, el resorte principal que sostiene, agita armoniosamente, conserva y perpetúa la máquina republicana.

Nace de aquí que la más perfecta de estas no es aquella en que las leyes son ciegamente obedecidas, ni aquella en que el miedo de la pena conduce al hombre por el camino de su felicidad; sino aquellas que á estas dos bases fundamentales añade la de que sus ciudadanos posean en grado mas intenso, todos ó el mayor número de los atributos republicanos.

Mas, ¿qué atributos son estos, cuyos resultados encontramos á cada paso escritos en los libros, ó pronunciados por los sabios, ó verificados muchas veces á nuestra propia vista, pero nunca bien definidos é indagados en su origen? Ellos puede decirse que se hallan todos animados de un mismo espíritu en distintos cuerpos, y bajo de diversas figuras acomodadas á la razón de las profesiones, de los talentos, de la edad, del sexo, de las inclinaciones naturales, y del modo de existencia, de cada individuo. Podríamos para darnos á entender mejor, comparar el Estado popular á un templo en que, colocada sobre el altar cierta divinidad, todos los ciudadanos viven empleados con igual zelo en tributarla homenages y adoraciones, diversificadas según el respectivo ministerio de cada uno.  

Ya comprendéis, ciudadanos, por esta espresion, que la divinidad, el único paladión colocado sobre las aras del templo, es la Patria, bajo de cuyo sagrado simulacro entendemos, no lo material del suelo en que hemos nacido, no la casa que habitamos, no el aire que respiramos, no los alimentos que nos sustentan, no la luz que nos alumbra, no el fuego que nos vivifica, no el lecho en qué nos reclinamos: y sí, la libertad común é individual contra toda opresión y dominación tiránica, la constitución sancionada por el pueblo, magestad de nuestras leyes, la forma interna y externa del gobierno, y aquellos sagrados derechos que por antonomasia llamamos los derechos del hombre y del ciudadano.

En efecto, la Patria en estos términos concebida, es el ídolo de los republicanos, y su ferviente amor á esta divinidad produce en ellos corno un cúmulo prodigioso de virtudes, las cuales son con respecto al amor de la Patria, como las líneas que parten del centro á la circunferencia, ó como los rayos del sol reunidos en el foco de un espejo ustorio.

Es el amor á la patria el que en las Repúblicas transforma en virtud el amor paternal, que en las demás sociedades no es otra cosa que una emanación de la naturaleza. En aquellas no son como en estas los hijos los meros herederos del nombre y facultades temporales de los padres, ni los frutos estériles de una amable unión, ni el consuelo y el apoyo de la vejez solamente. La madre no mira á sus hijas tanto por este aspecto cuanto por el de que son las flores de la República, por el deseo de que fuesen mas hermosas para que la adornasen mas brillantemente, por el de hacerlas dignas de coronar algún dia el valor militar, y de que vengan á ser el precio de los sacrificios hechos al bien público; por el de limarles á este efecto sus talentos naturales, por el de inspirarles una activa emulación, y por el de temer continuamente que otras madres sean mas felices que ellas.

El padre mas franco en su ternura, por las vivas imágenes de su persona, reprime con todos los trasportes y movimientos de su corazón, cuando ve centellear en sus hijos el fuego sagrado del amor á la patria. Se ocupa en excitar en el genio naciente de estos la facultad susceptible del mas grande esplendor; se entretiene en infundirles una noble emulación con respecto á los jóvenes de su edad que mas se distinguen y sobresalen: enriquece su memoria en los ejemplos más gloriosos de la antigüedad: se inunda de gozo cuando observa presentado en sus semblantes el fuego patriótico, agitados y conmovidos de impaciencia sus miembros al referirle una bella y laudable acción. ¡Cual sería el noble orgullo de un padre de tres hijos que pudiese presentar en esto, á la República, un Orador, un Jeneral y un digno Majistrado! Pero reposa por lo menos en la confianza de que podrá ofrecerla tres ciudadanos de juicio sano, de corazón puro, y de costumbres no alteradas con los malos ejemplos.

Estimables Jefes de familia, cualquiera que sea vuestra profesión, estad seguros de que no seréis contados en el número de los ciudadanos pasivos ó meramente consumidores; también vosotros trabajáis cada día y cada hora por la patria. No tiene el agricultor mas derechos que vosotros á la publica gratitud. Si él alimenta la República, vosotros la fortificáis y hermoseáis, y los frutos que recibe de vuestra mano, no le son menos necesarios que aquellos cuya abundancia constituye la riqueza y el ornamento de los campos.

Es el amor á la Patria el que hace que la instrucción pública, que es el lujo de los grandes Imperios, sea en las Repúblicas una virtuosa necesidad. La libertad no puede conservarse en el seno de la ignorancia. Ella es la hija primogénita de la luz, como la esclavitud es el fruto vergonzoso de las tinieblas. ¡Qué puede esperarse de un pueblo estúpido! Este es un instrumento de injusticia, dispuesto siempre á obrar en favor de aquel que logra dominarle. El es capaz de destruir hasta á sus bienhechores, si un ambicioso le persuade que su felicidad consiste en este acto de ingratitud. El es tan imprevidente, tan ciego que corre á la servidumbre, creyendo ir á la libertad, y que se precipita sobre su ruina, imaginando que marcha sobre su seguridad. El aprehende por realidades lo que es ilusión, por favores lo que es traición, por patriotismo lo que es crueldad, por amor del bien público lo que es interés personal. Los mas groseros impostores desnaturalizan á sus ojos las acciones mas generosas, le inflan de un vano orgullo, le repiten que todos los sucesos felices proceden de él, y todos los reveses de la perfidia de sus Jefes. Y oscureciendo de este modo las intenciones mas puras, los hechos mas heroicos, y los consejos de la prudencia, no tardan estos enemigos públicos en desalentar los verdaderos apoyos de la República, y en sepultar la patria bajo las ruinas de la libertad.

Para preservarnos de semejante catástrofe, es muí importante ilustrar los espíritus, apoderarnos por lo menos de la generación que comienza, formar su juicio, tenerla en guardia contra las declamaciones sanguinarias, contra las exajeraciones criminales que arrastran frecuentemente al pueblo hasta mas allá de los términos de la justicia y no le preparan mas que remordimientos é inútiles retrocesos.

Es muy importante ademas, en lugar de repetir á la multitud estas palabras destructoras de toda sumisión y orden; Vosotros sois libres, vuestra voluntad sola es la que hace la ley, hacer resonar á sus oídos estas otras: la libertad no puede existir sin la ley; “el que se atreve á quebrantarla no merece ser libre, porque ataca la salvaguardia de la libertad pública. Si queremos ser libres y felices, fijemos nuestra libertad y felicidad en obedecer la ley, y en que ninguno de entre nosotros imagine elevarse sobre ella.

Es el amor á la patria el que hace que considerándose todos los ciudadanos iguales entre sí, é hijos de una propia madre, con iguales derechos, prerrogativas y representación civil, se estimen como verdaderos hermanos, y se produzca entre ellos esta especie de virtud, que consolida las Repúblicas, y que por desgracia es casi desconocida en los demás Gobiernos. Ha merecido el cultivo de esta virtud, singulares recomendaciones á los antiguos y modernos Legisladores; y con mucha razón después que la experiencia ha enseñado que ningún suelo es mas apropósito para germinar la envidia (que es su vicio contrario) como el de una República. Los nobles Venecianos estuvieron obligados á ser los eternos opresores del pueblo, para conseguir que sus preeminencias fuesen respetadas. Si en las demás Repúblicas han de ponerse los funcionarios fuera de los alcances de la envidia, es preciso que ellos demuestren que su vida es dura y penosa. El ciudadano entonces viendo al Magistrado dirá entre sí: “si él nos manda por su empleo, su empleo le manda á él incesantemente; yo soi mas feliz que él, pues que no siempre obedezco. “Si el rico ha de conciliar su opulencia con el pueblo, jamás se mostrará con exterioridades demasiadamente brillantes y fastuosas, dará á sus placeres todo el aire de reserva y obscuridades que sea posible, se compatizará con los pobres, se mostrará el tesorero de los indigentes, y para realzar más su beneficencia, prevendrá á estos en sus necesidades, escusándoles el rubor de la demanda.

Es el amor a la patria el que produce en las Repúblicas aquel conjunto de cualidades que llamamos costumbres. Si no puede existir República alguna sin virtudes, ninguna virtud hay sin costumbres. No nos equivoquemos en la acepción de esta palabra. Las costumbres no son la triste abnegación de los mas dulces afectos, no es la austeridad de principios que extinguen todos los placeres, que destierran todas las gracias del espíritu, que excluyen todas las ilusiones, que marchitan todas las flores de la imajinacion, que alejan al corazón de fuegos que le vivifican, para sepultarle en habitudes frias y monótonas.

Las costumbres de un pueblo libre, son la probidad de la vida, y no la extensión de las facultades del hombre, aquel pueblo tendrá costumbres que no ofenda jamás la honestidad pública, y que oculta lo que solo encanta porque es reservado. Tendrá costumbres el que dentro de sus recintos, no tolera la vagancia ni la ociosidad, y se gloría de que todos sus individuos son los mas aplicados é industriosos en sus respectivas profesiones y destinos: el que cuenta el número de sus ricos propietarios por el número de los establecimientos útiles que han hecho: el que celebra y aplaude la sobriedad de sus proceres, y sigue espontáneamente en esta parte sus laudables ejemplos. El ciudadano tendrá las costumbres del comercio, si es fiel en el desempeño de sus comprometimientos: las del Magistrado si es siempre equitativo en sus juicios: las del Sacerdote si enseña lo que cree, y recomienda lo que es honesto: las del soldado si prefiere la muerte á la afrenta, si somete sus inclinaciones y su voluntad á las órdenes de su Jefe.

Pero sobre estas y otras muchas virtudes emanantes del amor de la patria, se procrea y nace en las Repúblicas un atributo particular que generalmente denominamos fortaleza de ánimo, el cual con respecto á todos los del republicanismo, es como el alto cedro en comparación de los humildes arbustos, ó como el león en cotejo con los demás animales de la tierra. Esta virtud es verdaderamente la princesa soberana de las virtudes públicas, y ella por sí sola forma el carácter sólido de un republicano. Consiste principalmente en cierta fuerza de espíritu con que el hombre no solo aguarda, no solo resiste, no solo se ofrece, sino que desafía y solicita los mayores y mas inminentes peligros, por la salud y libertad común.

No se crea que ella es solamente propia de cierta clase de ciudadanos. Todos debemos poseerla, aunque no seamos obligados á manifestarla y ejercitarla de un mismo modo; ó en un propio género de actos. La diferencia tan solo está en que siendo las facultades morales de cada individuo tan varias y diversas como las físicas, cada uno tiene el deber de aplicar las suyas con igual fortaleza y presencia de ánimo, á aquel género de servicio á que le arrastra su inclinación, ó en que espera para desplegar mejor su aptitud.

La clase militar, sin embargo mira esta brillante cualidad como un patrimonio tan naturalmente suyo, que en ella sola hace cifrar el carácter del soldado, del oficial, del general, del hombre en fin que lleva las armas. Ella es la que da el nombre de valor á todos los actos en que los campeones manifiestan la presencia de su ánimo, y la fortaleza de su espíritu para no confundirlos con los de los demás ciudadanos, que aunque emanantes de esta misma fuente, quiere que se llamen integridad, desinterés, imparcialidad, constancia, firmeza &.

No está quizá fuera de la razón el cuidadoso celo de los guerreros en esta parte. Sea enhorabuena laudable que el Magistrado por efecto de la fortaleza de su espíritu, menosprecie las amenazas del poderoso, y los amagos del motín, para hacer triunfar la leí; que el legislador la dicte á los pueblos desentendiéndose de las fracciones que intentan dominarle; pero se divisa sin duda cierto aire de mayor grandeza, ciertos rasgos mas brillantes, ciertos pasos mas sublimes y admirables en aquel ciudadano que cuando todo el pueblo tiembla, y se estremece a la vista de las huestes enemigas que vienen á devorarle, no solo se presenta á oponérseles, sino que marcha á encontrarlas, y sin asombrarse, ni intimidarse por el estruendo de los tambores, por el ronco sonido de las trompetas, por el relincho de los caballos, por el brillante esplendor de las armas aceradas, por el filo cortante de los alfanges, por el estallido del cañón, por el agudo zumbido de las balas; interpone su pecho como si fuese una muralla de bronce á todos estos peligros, y sacrifica intrépidamente, si es preciso, su propia vida por salvar las de sus conciudadanos, y por salvar con la de estos, la de la libertad, y la de la patria.

Acciones semejantes como que se elevan á la esfera de prodigiosas, y como tales nos pasman, y nos arrebatan de admiración. Y de aquí es que en todos tiempos sus dignos autores fueron tenidos en la eterna memoria de los pueblos, y elevados á los primeros honores entre sus conciudadanos. Para premiarlos dignamente fueron inventadas las ovaciones, las suplicaciones, los triunfos, las estatuas, los arcos, los trofeos, los monumentos públicos, y todos los demás ornamentos singulares, casi equivocables y análogos á los que se tributan á la misma divinidad, y cuales jamas, ó muy rara vez fueron decretados en obsequio de la temperancia, de la liberalidad, de la justicia, y demás atributos republicanos.

“Quae magno animo (decía Tulio) et fortiter excellenterque gesta sunt, ea nescio quomodo quasi pleniore ore laudamus. Y su sabio escoliador ilustrando este pasage, añade: Magnum enim videtur in publico civitates metu ac trepidatione, irruenti sese hostium agmini opponere, non tubarum sinum, non lituorum clangorem, non equorum hinnitum, non armorum fulgorem, non árida sanguinis tela, non crebis tinctus caedibus gladios extimescere, iré immo obviam ómnibus, et periculum ab alus praesenti vitae suae periculo depellere: pro aris et focis, protemplis et maenibus, pro salute ac libertate communi, ictus, vulnera, mortem denique, si resferat, non excipere tantum verum etiam uliro appetere. Haec qui praestiterunt in omni aetate, apud omnes populas clari, ilustres, honorati fuerunt. Illis orationes, suplicationis, triumphi, illis statuae, arcus, tropaea, illis monumenta publica, illis denique omnia singularia, et divinis honoribus próxima ornamenta decreta sunt, qualia ant nunquan, ant perraro temperantiae, liberalitate, justiciae tribunta legimus.

El Estado de Caracas, si pudiese en su naciente existencia desear algunas cualidades populares, no debería desconocer por lo menos la fortaleza de espíritu, la magnánima intrepidez, el heroico valor marcial que anima á todos sus ciudadanos. Bastante lo mostraron estos cuando en el Occidente obraron bajo de las órdenes del gallardo General ciudadano Francisco Rodríguez de Toro. Bien se demuestra diariamente en la firmeza con que contienen en el Oriente las hostiles irrupciones de los pérfidos insurgentes de Guayana: y bajo las órdenes del animoso Comandante ciudadano, Francisco Moreno. Demasiado le desplegaron cuando amenazados en Cumaná de una facción Europea, alevosamente apoderada del Castillo de San Antonio, la desarmaron, humillaron y escarmentaron; y cuando arrojaron de sus playas á los viles ajentes del comisionado de Puerto Rico.

Extraordinariamente desarrollada se vio la tarde del dia 11 del mes próximo pasado, en que apenas la patria imploró el amparo de sus hijos amenazada de una facción atroz y sanguinaria, cuando se poblaron las calles, cuando se inundaron los campos inmediatos de patriotas resueltos, que disputaban entre sí los peligros, que los arrostraban con la mayor firmeza, que buscaban y perseguían á los traidores y que disiparon en un momento toda la tempestad.

Valencia en fin es el célebre teatro en que acaba de lustrarse mas la fuerza irresistible del espíritu de nuestros conciudadanos, esa virtud maravillosa que pone al hombre cerca de la divinidad. Una densa y espesa nube se levanta ya en aquella desgraciada región que vibra rayos contra nuestra libertad, y empieza á descender sobre nuestras cabezas. ¡Que unión tan consolatoria no fue para la patria en los momentos de haberse decretado la conscripción, ver que muchos de sus hijos se disputaban la fortuna de ir á verter por ella su sangre, y á exhalar en su servicio el último de sus suspiros! La legión de la patria se pone en marcha, y llevando á su cabeza al invicto, al impertérrito, al sabio, al experto y veterano General ciudadano, Francisco Miranda, aquella cree con razón que lleva en su mano la victoria. Son vanas las posiciones ventajosas que ha tomado el enemigo. Inútil es la sacrilega violación que este hace del sagrado derecho de las gentes. Infructuoso es su recurso á la mas obstinada y temeraria resistencia. El fuego de los cañones enemigos, inflama el de la libertad. La muerte de los hombres libres exalta el ánimo y valentía de los que les sobreviven. Todo cede en fin á la bravura de nuestras huestes, á la intrepidez y sabiduría de nuestro General.

¡Qué campo tan vasto no ofrece Valencia para el elogio, en las diversas acciones que presidieron nuestros campeones! ¿Quién podrá recordando este suceso, dejar de admirarse y complacerse en la dulce memoria de los Mirandas, los Toros, los Bolivares, los Salías, los Palacios, los Rodríguez, los Flores, los Piñeiros, los Arévalos, los Guevaras, y otros cuyos nombres se transmitirán perpetuamente á nuestra posteridad?

¡Pero qué corazón habrá tan destituido de sentimiento que no se enternezca, ó que alma tan baja que no se eleve al oir el nombre del ciudadano LORENZO DE BUROZ! Este joven digno de mejor suerte había ganado ya la confianza del general en dos acciones arriesgadas que puestas á su cuidado, desempeñó con honor, acierto y entereza. Apenas sabe que se le ha previsto para Comandante del cuartel general, mientras se dé el último ataque, cuando se presenta al Jefe y le conjura en el modo mas urgente y expresivo para que le mande al mayor peligro. No satisfecho con habérsele dado á entender la importancia del puesto que debía cubrir, interpone la mediación de los Proceres del ejército; obtiene su intento: se empeña en la acción: busca el enemigo: en lo mas sangriento de la lucha, una funesta bala atraviesa su generoso pecho. “He cumplido, esclama, con la obligación que me impuso la patria. Seguid compañeros mi ejemplo. Si es preciso morir, muramos libres. Nunca muere el que muere peleando por la libertad de su patria.

¿Qué lenguage es este tan nuevo y desconocido con que se explica un caraqueño al exhalar su último aliento? ¿Son estas las espresiones con que se despide un oficial que muere en la campaña, vil esclavo de un Rey á quien no conoce? No ciudadanos: estos son los amorosos sentimientos de un intrépido republicano que muere por su patria. Buroz renovó por la suya los votos que hicieron los tres famosos Decios cuando para salvar á Roma sacrificaron su vida en medio de las legiones enemigas. En Buroz se reprodujeron los de Quinto Mucio Scevola, cuando voluntariamente entregó al fuego su mano derecha por haber errado el golpe que dirijía contra el tirano Porcena. La fortaleza de ánimo de Buroz es la misma que se encontraba en el de Aristogiton y Armodio, cuando para trillar el camino de la libertad de Alhenas, dieron la muerte á Hiparco; y en el de aquellos inmortales Lacedemonios que en número solo de trescientos, detuvieron por muchos dias el tránsito sobre las Thermópylas al ejército innumerable de Jerges. Murió en fin este ilustre hijo de la patria, la gloriosa muerte de los héroes.

Es en el dia de hoy el tierno objeto de las sensaciones de la sociedad patriótica. Llora esta en su pérdida la de un consocio intimamente poseído de ideas francas, liberales y populares que muchas veces difundió por su propia voz sobre esta apacible corporación y demás circunstantes, con general aplauso de cuanto le oíamos. Llora la de un ciudadano estudioso, dotado de todas las virtudes públicas y domésticas que constituían la esperanza lisonjera de la patria, el apoyo de una larga familia, y el consuelo de una madre tan virtuosa como él. Llora en fin la de un oficial que á pocos pasos y por lo que presagiaban su talento, su instrucción, su varonil aliento, y su presencia de ánimo, debería ser para el Estado Venezolano, lo que fue Leónidas para Sparta, lo que Epaminondas para Thebas, lo que Themistocles y Arístiles para Athénas, y que para Roma fueron Fabio, Scipion y Marcelo.

En tan funesta desolación, la sociedad incapaz de desmayar en medio de los mayores infortunios, y no tenemos que envidiar á Roma sus Fabios, etc. va á convertir este revés en ventajas de la patria. Si los tiranos han podido privar de la vida natural á una de las columnas de nuestra libertad, la sociedad le substituirá en la eterna gratitud de sus conciudadanos, en la inmortalidad de su nombre, en la gloria de su opinión, y en los indelebles fastos de nuestra historia, una vida mucho mas preciosa que la que ha perdido. Su busto y su epitafio, que serán en adelante los ornamentos de esta sala y de cualquiera otra en que se respire el aire vivificador de la libertad, serán monumentos públicos trasmisibles á los venideros siglos. Ellos inflamarán la noble emulación de las generaciones presentes y futuras. Y estas teniéndolos constantemente á su vista, como si fuesen tocados de su electricidad, serán otros tantos héroes renacidos de las cenizas de aquel, para contener y refrenar el ímpetu de los tiranos, y de sus viles agentes. Estos son, ciudadanos, los votos de la sociedad. Tenéis abierta la senda que conduce á la gloria de la inmortalidad. Marchad sobre ella con paso firme y magestuoso. Imitad al primero de nuestros héroes, y preferid á una vida caduca y perecedera, otra cuya duración se conmensure con los tiempos y con los Imperios, y que nunca dejará de ser, mientras que los hombres no desconozcan la hermosura de la virtud.

Dr. Francisco Espejo.