Historia regional y local del Valle del Tuy

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De la fecha de antigüedad de Cúa

Por: Iván López Calero

         El 18 de Octubre de 1690 es la fecha, que en sus apuntes tomó del documento más antiguo de los registros del pueblo de Cúa, el Obispo Mariano Martí Estadella, y lo refirió en su Libro Personal, como el documento que señala la antigüedad de esta población, esto debido a la falta de un documento de creación del pueblo o un Acta de Fundación del mismo; El Obispo Martí lo dejó escrito justo de la forma siguiente:

El Libro parroquial más antiguo es de bautismos, y su primera partida de 18 de Octubre de 1690, firmada por don Pedro de Salas, que se titula Capellán de estos Valles del Tuy. (pág. 577)

          Esto lo hizo el Obispo Mariano Martí en el marco de su Visita Pastoral de la Diócesis de Caracas, realizada a toda Venezuela entre los años de 1771 a 1784, su llegada a la población de Marín o Cúa, se materializó el día 02 de junio de 1783 a las 08 y 30 de la mañana y estuvo por espacio de 05 días en la población, saliendo de ésta, el día 07 de junio de 1783 con rumbo a la Sabana de Ocumare, a las seis de la Mañana.

Obispo Mariano Martí EstadellaObispo Mariano Martí Estadella, imagen tomada de  https://algunasfamilias.wordpress.com

           Al revisar los apuntes realizados por el Obispo Martí, como producto de esa visita, podemos observar, que él mismo se preocupó por el documento fundacional de la población, y es que, además ya lo había hecho el obispo Diego Antonio Diez de Madroñero y así lo anotó en sus notas el Obispo Martí:

… y otra de 1° de noviembre de 1762, que personalmente hizo el señor Madroñero, siendo Cura de esta parroquia don Ángel Francisco Amaya, quien de mandato de dicho señor Madroñero certificó en el libro de gobierno que en la erección de este Curato se havían señalado 250 pesos para congrua y oblata, repartidos entre los hazendados según el número de esclavos, y que assí ha estado en uso, práctica y costumbre, pero que no se encuentra el documento de erección. (Pág. 577).

        Al no encontrarlo, el Obispo Madroñero optó por buscar el documento más antiguo registrado en los libros de la iglesia (ya que era en la iglesia donde se registraban, los nacimientos, muertes, bodas, compras y ventas de terrenos, etc.) y tomar así la fecha de ese documento, como la fecha referencial de la antigüedad de Cúa, la cual fue el 18 de Octubre de 1690.

Portada del Libro personal de la Visita Pastoral a la Diocesis de Caracas realizado por el Obispo Mariano MartiPortada del Libro personal de la Visita Pastoral a la Diócesis de Caracas realizado por el Obispo Mariano Martí, imagen tomada de  https://algunasfamilias.wordpress.com

          Y es que, esta fecha debe ser muy bien aclarada, debido a que desde hace algo más de 50 años se viene celebrando en esta población, como fecha de fundación o antigüedad de la población, el 06 de octubre y no el 18 de octubre, que es la fecha señalada desde hace más de 200 años, desconocemos el porqué de esta situación, pero lo que hemos investigado en los libros de actas del Concejo Municipal de Urdaneta, nos lleva a plantear la hipótesis siguiente, que debido a la celebración del patronato de Cúa de “Nuestra Señora del Rosario” la cual corresponde al día 07 de octubre, se daba como fechas de júbilo en las haciendas, empresas e instituciones educativas, entre otras, el día 06  de octubre, es decir el día antes, luego algunos investigadores, dieron esa fecha de 06, como la fecha de fundación del pueblo y se creó el error.

          Así tenemos entonces que el 18 de octubre de 1690 es la fecha referencial asumida de la antigüedad de Cúa, desde mediados del siglo XVIII por el Obispo Don Diego Diez de Madroñero, avalada por el Obispo Martí en 1783 y ratificada posteriormente por los diversos investigadores e historiadores de Cúa, como lo son: el Cronista Emérito Adolfo Angulo Pérez y publicada en su obra “A 307 años de la fundación de Cúa (1690 – 1997) del año 1997, El Cronista Emérito Manuel Vicente Monasterios en su obra “Crónicas de Cúa”, publicado el año de 2012, el investigador Jesús M. Reverón B. en su obra “Hurgando en el pasado histórico de Cúa, mi pueblo adoptivo”. Publicado el año de 2012.  Quienes se han esmerado en tratar de corregir el error.

     Por tanto la fecha oficial que debe asumirse como la fecha de referencia de la antigüedad del pueblo de Cúa, es la que corresponde al 18 de Octubre de 1690.

Fuentes consultadas:

  • Archivos de la parroquia Nuestra Señora del Rosario de Cúa.
  • Archivos libros de actas del Concejo del Municipio Urdaneta.
  • Fuentes González, Rafael María. “Historia de todos los tiempos, Pedacitos Históricos de Cúa”. Cúa, Edo Miranda, Fundación María Teresa Manzo de Angelino, 2001, 40 pp.
  • Macpherson, Telasco, “Diccionario del Estado Miranda. Histórico, Geográfico, Estadístico y Biográfico”. Los Teques, Gobernación de Miranda, 1973. 556 pp.
  • Martí, Obispo Mariano. “Documentos Relativos a su visita Pastoral de la Diócesis de Caracas”. (1771-1784). Caracas, Academia Nacional de la Historia, Imprenta Torino, Tomo II, Libro personal, 1998. 746 pp.
  • Monasterios Gómez, Manuel, “Crónicas de Cúa”, Editorial Francisco de Miranda, Los Teques, Venezuela, 2012, 456 pp.
  • Pérez, Adolfo Angulo. 1690. “Homenaje a Cúa en el 285 aniversario de su fundación”. 1975, Caracas, Tipografía El Rincón, s.r.l., Concejo del Distrito Urdaneta, Cúa, 1975, 52 pp.
  • Pérez, Adolfo Angulo. “A 307 años de la fundación de Cúa, (1690 – 1997)”. Cúa. Fundación María Teresa Manzo de Angelino, 1997, 12 pp.
  • Reverón Blanco, Jesús Manuel. “Hurgando en el pasado histórico de Cúa, mi pueblo adoptivo”. Los Teques, Venezuela, Fundación Fondo editorial Simón Rodríguez, 2012, 160 pp.
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La Virgen del Rosario, patrona de Cúa.

Por: Iván López Calero.

      Un sacerdote español llamado Domingo Guzmán, es enviado en una misión espiritual evangelizadora al sur de Francia, específicamente a la localidad de Prouille, para que predicará los evangelios en esa comunidad considerada herética, allí fundó un convento para mujeres convertidas al cristianismo y cerca tenía una Capilla dedicada a la Santísima Virgen, en ese lugar trabajó por muchos años, pero sus avances eran mínimos, un día del año 1208, sintiendo que no lograba los objetivos y que su causa estaba perdida, fue a la Capilla del lugar y le rogó a la Virgen que lo ayudara y allí se le apareció la Virgen con un Rosario en las manos y le enseño a Domingo a recitarlo, además le dijo que lo enseñara y predicara por todo el mundo y que así el lograría que muchos pecadores se convertirían y obtendrían abundantes gracias, Domingo salió del lugar con el Rosario que la Virgen le entregó y comenzó a predicarlo obteniendo gran éxito y muchas personas se convirtieron y volvieron a la fe católica. 

Virgen del Rosario entregando el Rosario a Santo Domingo de Guzmán, obra de Camerón, siglo XVIII (detalle)Virgen del Rosario entregando el Rosario a Santo Domingo de Guzmán, obra de Camerón, siglo XVIII (detalle) imagen tomada de http://www.catedraldevalencia.es/recorrido-por-la-catedral13.php

      Años después los ejércitos cristianos en Francia y los ejércitos Albigenses, <<comunidad considerados herejes>>, se vieron enfrentados en una Batalla en la localidad de Muret el 12 de septiembre de 1213, Simón de Montfort dirigente del ejercito cristiano le pidió a Domingo de Guzmán le enseñara a la tropa a rezar el Rosario lo cual hicieron con mucha devoción, los cristianos ganaron la batalla y De Montfort consideró que había sido un milagro por rezar el Rosario, como muestra de gratitud  De Montfort construyó una capilla a la Virgen del Rosario siendo esta la primera dedicada a su devoción.

      Entre los años de 1568 a 1571 los musulmanes controlaban el Mar Mediterráneo y preparaban una invasión a Europa, los países europeos enviaron una flota a confrontarlos y las dos flotas, la musulmana y la cristiana se encontraron en el Golfo de Corinto, cerca de la Ciudad portuaria de Lepanto, en Grecia, el día 07 de Octubre de 1571, la flota cristiana estaba compuesta por soldados cristianos de los países de España, Génova y Venecia y su comandante fue Don Juan de Austria, según las crónicas, la armada musulmana era superior en número y barcos de guerra a la cristiana, el Comandante Don Juan de Austria dio la orden de que todos los soldados rezaran el Rosario antes de la batalla lo cual hicieron con mucha devoción, luego de esto inició un duro batallar que se extendió hasta altas horas de la tarde, pero al final la Batalla la ganaron los cristianos.

Pintura de la Batalla de Lepanto de Juan de Toledo y Mateo Gilarte, obra del siglo XVII. 1663-1665. Ubicación Iglesia de Santo Domingo, Murcia, (detalle)Pintura de la Batalla de Lepanto de Juan de Toledo y Mateo Gilarte, obra del siglo XVII. 1663-1665. Ubicación: Iglesia de Santo Domingo, Murcia, imagen tomada de http://articulosdeapologeticacatolica.blogspot.com/2014/10/el-santo-rosario-y-la-batalla-de-lepanto.html

      Don Juan de Austria sin dudarlo un solo momento atribuyó el triunfo de la batalla de Lepanto a <<la poderosa intervención de Nuestra Señora del Rosario>>  en agradecimiento el Papa Pío V instituyó el día 07 de octubre como la fiesta de Nuestra Señora de las Victorias y luego el Papa Gregorio III cambió el nombre de la fiesta por el de Nuestra Señora del Rosario. Para 1716 el Papa Clemente XI, mandó que la fiesta del Santo Rosario fuera celebrada por la Iglesia universal, convirtiéndose así en una devoción mayor.

Como Patrona de Cúa

      Para mediados del siglo XVIII en el nuevo continente de América, en la Provincia de Venezuela, específicamente en el Valle del Tuy, se había comenzado a construir en las llamadas tierras de la Cúa o la Cuana, un poblado, esto en una loma alta que quedaba fuera de los terrenos de la llamada hacienda Marín, (lugar que se tiene por el sitio donde estuvo el primer poblado, llamado Santa Rosa de Marín) esas nuevas tierras de la Cúa, son del producto de una donación realizada a la iglesia católica por los herederos de Doña Ángela Thomasa Ferrera, (según dato del Obispo Mariano Martí), y es en este lugar donde se registra la construcción del primer templo católico erigido en el pueblo de Cúa, entre finales de 1758 a 1765, celebrándose la primera misa y su bendición el 10 de diciembre de ese año 1765,  y fue en advocación o colocando a Santa Rosa de Lima como patrona del mismo, el Obispo Don Diego Antonio Diez de Madroñero, en los apuntes de su Visita Pastoral realizada al pueblo de Cúa el 01 de Noviembre de 1762, nos dice al respecto lo siguiente:

Que la nueva iglesia se está construyendo en el sitio de la Cúa o la Cuana y que estaba a medio construir, la ubicación de este nuevo Templo no contaba con el apoyo de los dueños de haciendas, pues en su mayoría eran partidarios en que el pueblo debía continuar en terrenos de la hacienda del Marques del Toro, o sea en Marín. (Sic)

      Cúa, se encuentra ubicada sobre una falla geológica, a saber la falla del Caribe, situación que ha afectado a la población a lo largo de su historia, el primer terremoto que afectó la población negativamente y del que se tiene referencia, es el llamado de San Bernabé, ocurrido el 11 de junio del año 1641, el cual destruye las construcciones ubicadas dentro de la hacienda Marín, luego el pueblo sufrió los embates de otro terremoto, llamado de Santa Úrsula, sucedido el día 21 de octubre de 1766, destruyendo el primer templo construido ya en las tierras de Cúa, y sufrió también los embates de otros sismos  menores que se registraron entre esas fechas antes citadas, lo cual trajo como consecuencia que los representantes de la Iglesia, <<que tal vez en la búsqueda divina de protección del pueblo contra los terremotos>>, para el año de 1774 por orden o disposición del provisor Padre Dr. José María Muñoz, se designase a la Santísima Virgen del Rosario como patrona titular de Cúa y como patrona menos principal a Santa Rosa de Lima, Enrique Bernardo Núñez, primer cronista oficial de Caracas, nos indica en su libro La ciudad de los techos rojos, (1947), que:

Las fuertes sequias hacen invocar a N.S. de Copacabana, y los terremotos, a la Virgen del Rosario y de las Mercedes. (Pág. 12)

      Esa es una de las hipótesis acerca del ¿Por Qué? se le cambia la advocación a la parroquia eclesiástica, la otra hipótesis que se plantea es el hecho de que Charallave es elevada a curato el año de 1762 y su iglesia es en advocación a Santa Rosa de Lima, por tanto se le cambia el patronato a Cúa por el de Nuestra Señora del Rosario.

     Lo que sí queda claro de lo expresado en los párrafos anteriores, es que desde ese año de 1774 es patrona de Cúa, Nuestra Señora del Rosario, la cual ha velado y cuidado de los cueños en los momentos difíciles y de alegrías a lo largo de la historia de este terruño Tuyero, hasta la actualidad.

Nuestra Señora del Rosario de CúaImagen de Nuestra Señora del Rosario de Cúa, foto Iván López, año 2009

 Fuentes consultadas:

  • Archivos de la parroquia Nuestra Señora del Rosario de Cúa.
  • Martí, Obispo Mariano. Documentos Relativos a su visita Pastoral de la Diócesis de Caracas. (1771-1784). Caracas, Academia Nacional de la Historia, Imprenta Torino, Tomo II, Libro personal, 1998. 746 pp.
  • Nuñez, Enrique Bernardo, La ciudad de los techos rojos, (Una selección), Caracas, Fundación Editorial el perro y la rana, Fundación Imprenta Ministerio de la Cultura, 1ª edición, 2007, 224 pp.
  • Pérez, Adolfo Angulo. 1690. Homenaje a Cúa en el 285 aniversario de su fundación. 1975, Caracas, Tipografía El Rincón, s.r.l., Concejo del Distrito Urdaneta, Cúa, 1975, 52 pp.
  • Rojas, Arístides. Crónica de Caracas, (artículo La Abogada de los Terremotos), Caracas, Venezuela, 2ª edición Fundarte, Talleres Impresos Publigráfica 66 C.A.,  2014, 244 pp.

CRISTÓBAL ROJAS SU VIDA

Por: investigaciones TUCUY.

CRISTÓBAL ROJAS.

     Nace en Cúa (La tradición indica la Calle San José) Estado Miranda el 15 de diciembre de 1858. (No se encuentran registros de nacimiento en los libros parroquiales de Cúa). Algunos revelan el 14 de diciembre de 1858, en Diccionario de Historia de Venezuela de la Fundación Polar,   indica el 15 de diciembre de 1857. El Cronista de Cúa (Don Adolfo Angulo Pérez) nos dice que nació el 14 de Diciembre de 1858

SUS PADRES:

     El Dr. Cristóbal  Rojas Acosta   (médico)  y doña  Alejandra Poleo de Rojas Su padre muere en 1870 y se ha tejido toda una leyenda sobre la situación de miseria en que quedó la familia Rojas Poleo, después del fallecimiento del Dr. Cristóbal Rojas A.

LA FAMILIA ROJAS:

     Don Arístides Rojas en   su estudio” el ÚLTIMO EXPEDICIONARIO” nos relata algunos aspectos de la Genealogía del eximio pintor cueño: “En los años corridos entre 1730 a 1740 llegó a Caracas como empleado de la  Compañía  Guipuzcoana  Don  Francisco  Antonio  Vásquez  de  Rojas oriundo de Granada, quien usaba el título de  “Escribano Público de la Costa Firme del Mar Océano”, padre del sacerdote del mismo nombre, quien antes de abrazar la el estado eclesiástico, fue casado y hubo de su matrimonio un hijo de nombre Marcos José, amigo de la infancia de Simón Bolívar, el Libertador. El hijo de Marcos José, llamado José Luís, abuelo del pintor, fue uno de los expedicionarios de la Expedición Bolivariana de Ocumare, donde por poco muere el Libertador”. 

     La familia del pintor Cristóbal Rojas no era tan pobre como muchas veces se afirma, la situación de las guerras había llevado el país a un estado de ruina,  donde  lo  normal  era  ser  pobre,  sin  embargo  su  bisabuelo  era descendiente  de  viejas  familias  coloniales  y  luchó  en  la  guerra  de Independencia,  al lado del Libertador. Su abuelo José  Luís Rojas  fue escultor, de fama, hoy todavía existe en la Iglesia de Turmero un Cristo tallado por el abuelo del pintor. Quien casó con Mercedes Acosta, una hermana del Dr. y General Elías Acosta, una de las familias más ricas del Tuy. El Dr. Cristóbal Rojas Acosta, hacia el año de 1.844 estudió en el Colegio Independencia de Don Feliciano Montenegro y Colón, en la ciudad de Caracas., en donde fue condiscípulo de Antonio Guzmán Blanco, Federico  Uslar,  Arístides  Rojas,  Juan  Vicente  Camacho,  sobrino  del Libertador. Se graduó de médico en la Universidad   de Caracas en 1.852. En 1.860 revalidó su título en Santo Domingo, donde vivió hasta 1.866 en que regresa nuevamente a Cúa, donde ejerce su profesión hasta 1.870, año en que muere.El pintor Cristóbal Rojas y su familia viven en esta población hasta el año de 1.878, en se mudan a Caracas y Cristóbal inicia sus estudios formales de pintura. 

Autorretrato de Cristóbal Rojas.

EL TERREMOTO DE CÚA:

     La familia Rojas Poleo se traslada a Caracas después del terremoto de 1878, Cristóbal Rojas tiene 20 años, su situación económica no es buena y tiene que realizar oficios distintos   a su vocación para sobrevivir, sobre todo en su condición de hijo mayor y sostén de la familia. En Cúa su inicio como pintor responde a una pura afición instintiva, a la necesidad de expresarse, sin guía, ni maestro. En la Casa Parroquial de Cúa existía o existe una obra de ese período, la cual fue retocada por otros aficionados, (Un retrato de Fray Blas Gines) bien valdría la pena rescatar del olvido y llevarlo a su estructura pictórica original.

INICIO DE SU FORMACION:

     Rojitas  como  le  llamaban  cariñosamente  en  su  círculo  de  amigos,  es contratado por el pintor Antonio Herrera Toro, como su auxiliar en la decoración de la Catedral de Caracas, para dignificarla con motivo del Centenario del natalicio del Libertador. Herrera Toro, recién acababa de regresar de París, observó en Rojas su talento potencial en obras  como Las “Ruinas del Templo de Cúa”, después del terremoto, “Calles de Cúa”, El Templo de la Merced. Caracas”. Por primera vez logra Cristóbal Rojas estar en contacto con un trabajo relacionado a su vocación de pintor y empezar  su  aprendizaje  formal.  Se  entusiasma    con “Exposición  de Centenario” donde se convoca a los pintores de la época a participar.

     Cristóbal Rojas escoge un tema altamente dificultoso, por los problemas técnicos aún no manejados por él. “La Muerte de Girardot”. Solo el talento de Rojas logró superar las deficiencias técnicas. En el Salón de pintura, uno los mejores realizado en la Venezuela del siglo XIX, se presentaron obras como “La Firma del Acta de la Independencia” de Don Martín Tovar y Tovar, lienzos de Antonio Herrera Toro, de José Manuel Maucó entre otros y de un joven pintor, tan desconocido para la época como Rojas, llamado Arturo Michelena y quien venía de Valencia. La obra de Cristóbal se destacó y dio por primera vez al pintor el sabor de la fama Medalla de Plata, el Estado Venezolano adquiere la Obra, la cual se puede ver hoy en el Museo Bolivariano de Caracas, obtuvo un premio Dos mil pesos de la época, unos tres mil dólares actualmente, con ese dinero compró bonos de la deuda pública en beneficio de su madre y de su hermana, para su sostenimiento, pues había logrado también una pensión o beca de 50 pesos mensuales para estudiar pintura en París.

CRISTOBAL ROJAS EN PARIS:

Julio Santos Michelena, Arturo Michelena, Cristobal Rojas, Carlos Rivero Sanabria y José Manuel Irigoyen Lecuna (o Virgilio Arias) con modelo. París 1885 (Colección Museo Michelena)

     Cristóbal Llega a París a finales de 1883, se inscribe en la Academia de Juliac, bajo la dirección del maestro Jean Paúl Laurens, en marzo de 1884 presenta su primer trabajo “académico” el Mendigo. Por razones diversas no puede concursar el el Salón de 1884, con su primer lienzo parisino, acude sin embargo con una cuadro titulado La Orfandad. El carácter pesimista de Rojas le hace especular sobre las pocas posibilidades de ser escogido entre  9000 cuadros de los mejores del momento, solo podían participar 2500, sin embargo su obra fue escogida por el jurado, con lo cual se  reafirma su calidad y genera mayor auto estima en el pintor.

     Montparnasse, la barriada de París donde vive Cristóbal Rojas era en ese entonces, era la residencia de la gente más pobre de la ciudad, ni se perfilaba en llegar a ser el centro de la bohemia francesa de siglo XX. Los recogedores de trapos y desechos, la miseria reflejada por escritores como Víctor Hugo y Zolá se mezclan también en el espíritu de Cristóbal Rojas y su obra se vea influenciada por una tendencia realista la cual reflejaba las verrugas  de  la  sociedad  parisina,  donde  el  oropel,  el  refinamiento,  la brillantez de un mundo cosmopolita eran su principal atractivo, para ser en ese momento el foco irradiante de la cultura universal.

     Rojas se presenta el El Salón de arte de 1886, con un cuadro titulado La Miseria, el cual estaba inspirado en un hecho real ocurrido a sus vecinos: “un peón italiano, desesperado junto al cadáver de su mujer fallecida, por falta  de  recursos  para  la  compra  de  medicamentos”  Rojas  en  forma magistral hace “un reportaje” gráfico, una crónica de la miseria. El cuadro abre una polémica entre los miembros de Sociedad de Artistas de Francia, Unos consideraban que el cuadro de Cristóbal Rojas no era adecuado para ser incluido en el catálogo, por tener “tendencias subversivas y socialistas”, otros miembros consideraban que el cuadro generaba polémica y daba vida a la exposición y por lo tanto merecía una medalla, al final la polémica de los académicos se tranzó por otorgarle una “ Mención Honorífica”, lo cual generó por parte de las “rosca” artísticas de París cierta ojeriza, por no decir  envidia.  Además  el  Doctor  y  General  Antonio  Guzmán  Blanco, invitado especial a la exposición por Rojas y Michelena, le disgustó mucho que  sus  paisanos  estuviesen  en  París  estudiando  pintura,  pues  el consideraba que lo que hacían era “parrandear”.

CRISTOBAL ROJAS SE QUEDA SIN BECA.

     La vocación autoritaria de nuestros caudillos, en especial aquellos que alcanzaron el poder como el General y Doctor Antonio Guzmán Blanco, les hacía creer que tenían conocimientos en todas materias divinas y humanas. Esta soberbia era siempre alimentada por una corte de adulantes que jamás contradecía las opiniones de Guzmán, aunque estas fuesen absurdas. Si a Guzmán Blanco se le ocurría decir que el color azul era amarillo, siempre tenía un acolito que justificaba cualquier barbaridad. El general siempre tenía la razón o por lo menos siempre encontraba quien se la diera. Así se cometieron  muchas  injusticias,  solo  para  complacer  la  egolatría  y  el narcisismo del Ilustre Americano. En el caso que nos ocupa con relación a nuestro  más  ilustre  pintor:  Cristóbal  Rojas  quien  había  logrado  con esfuerzo, pues había ganado Medalla de plata, ocho mil bolívares y una beca para estudiar pintura en Paris, con la obra: “La muerte de Girardot en Bárbula”.presentada  en  la  Exposición  del  Centenario  del  Libertador. (1.883) Dicha subvención apenas le alcanzaba para su manutención en una ciudad que siempre ha sido cara. Se inscribió en la Academia Julián, bajo la dirección de Jean Paúl Lauren.

     El General Guzmán era un enamorado de Paris y fueron muchos los años que pasó en esa ciudad, siempre dejaba algún encargado de la Presidencia en   Venezuela   y   el   se   auto-nombraba   Embajador y Ministro Plenipotenciario para toda Europa, con enormes sueldos que le permitían llevar una vida de gran noble en unión de su familia. Así logró que sus hijas se casaran con aristócratas franceses. Un día Guzmán tuvo ocasión de hablar con el pintor becado y le manifestó que como era posible que hubiese escogido Paris para estudiar pintura cuando todo el mundo sabía que era Italia, especialmente Florencia el lugar mas indicado para dichos menesteres. Cristóbal Rojas trató de hacerle saber al General Guzmán que las nuevas corrientes de la pintura se estaban desarrollando en París y que Francia tenía novedades muy importantes en el campo de las artes. Esta respuesta de Cristóbal Rojas molestó al General, la consideró una ofensa. Pues  en  su  soberbia  no  podía  aceptar  que  un  pintor  cualquiera  lo contradijera y pretendiera saber más que él en esa la materia. Le escribió al General Joaquín Crespo Presidente en ejercicio y le ordenó que le quitara la  beca  y  así  ocurrió.  También  le  quitaron  la  beca  al  pintor  Arturo Michelena.

     Esta era la forma en que el Ilustre Americano protegía   y fomentaba las artes en Venezuela. Sin embargo, tanto Cristóbal Rojas como Arturo Michelena, resolvieron afrontar la difícil situación que se les presentaba al dejar de recibir sus pensiones de estudio. Rojas dejó durante algún tiempo sus clases de pintura en la Academia y se dedicó a trabajar la pintura por encargo para sobrevivir. Regresa a Venezuela enfermo de tuberculosis y muere muy joven.

CRISTÓBAL ROJAS MUERE A LOS 32 AÑOS:

     Llega a Venezuela, con la tuberculosis muy avanzada, realiza obras de gran proyección de su figura, pero se truncó la carrera de uno de los más grandes pintores, no solo de Venezuela, sino de Latinoamérica, muere en Caracas, el 8  de  noviembre  de  1890:  Albert  Junyent,  estudioso  de  la  obra  de Cristóbal Rojas afirma: “EL DÍA   EN QUE LA HISTORIA GENERAL DEL ARTE MODERNO—QUE TODAVÍA ESTÁ POR HACER—SE ESCRIBA EN  FORMA  SERIA  Y  SOLVENTE,  ES  MUY  PROBABLE QUE LA CRÍTICA SE SIENTA OBLIGADA A RECONOCER EL BAUTIZO, PINTADO POR CRISTOBAL ROJAS EL MÁS FELÍZ DE LOS CUADROS PRODUCIDOS POR LOS PINCELES LATINOAMERICANOS DURANTE EL SIGLO XIX.

HONORES AL PINTOR:

LOS RESTOS DEL PINTOR CUEÑO REPOSAN EN EL PANTEÓN NACIONAL DESDE EL 27 DE DICIEMBRE DE 1958.

     El  9 de agosto de  1958, Radio Caracas Televisión dedica un programa especial al pintor venezolano Cristobal Rojas. En el intervienen el Pbro. Juan Francisco Hernández, el Prof. Santiago Poletto, Director de la Escuela de Artes Plásticas, y el escritor Ramón Armando Rodríguez, Presidente de la Junta Pro-Centenario del Nacimiento del Artista; allí se refirieron con abundancia de comentarios y detalles de la obra pictorica y personalidad del pintor fallecido.

     La Junta Directiva Pro-Centenario organiza en la población de Cúa, Estado Miranda,  El 13  de  diciembre,  salvas,  fuegos  artificiales  y  repique  de campanas como apertura de los festejos, también se inaugura en el comedor escolar una exposición de fotografias de Cristobal Rojas. El día  14 de diciembre se organiza u paseo cívico amenizado por la Banda del Rosario, ademas de fuegoa artificiales, desfiles y develación de un busto del artista, obsequios, conciertos, terneras y retretas en la Plaza Bolivar, ejecutadas por la Banda del Estado, forman parte del programa .

En la Población de Cúa existe desde  1958 El Grupo Escolar Cristóbal Rojas.

La Población de Charallave a partir de 1973, adquiere su autonomía polítoadminstrativa con la denominación de Distrito Cristóbal Rojas, hoy día Municipio Autónomo Cristóbal Rojas.

La Escuela de Artes Plásticas de Caracas lleva el nombre de Cristóbal Rojas.

Notas Bibliográficas:

Angulo Pérez, Adolfo.” 12 GRANDES HIJOS DE CÚA”. Fundación María Teresa Manzo de Angelino. Cúa. 1998.

Semprún, Jesús.”LA PINTURA VENEZOLANA”Boletín Nº1 DE LA UNIÓN PANAMÉRICANA”. Tomado de la Revista Crónica de Caracas Nº 35. Caracas. 1959.

Junyet, Alberto; Otero, Alejandro, Boulton, Alfredo; Da Antonio, Francisco.”CRISTOBAL ROJAS UN PINTOR VENEZOLANO”. Colección Cecilio  Acosta  Nº 14.  Biblioteca  de  Autores  Mirandinos 46.  Los Teques.1991.

General José María Carreño Blanco

Por: Manuel V. Monasterios G.

Gral. José María Carreño 

     Nace en Cúa el  14 de junio de 1792*. Muere en Caracas el 18 de mayo de 1849.

     Don Julián Carreño, amo de tierras cacaoteras a las orillas del Tuy, amo de esclavos, uno de pocos blancos mantuanos que prefirió vivir cerca de sus haciendas, con el calor de los valles tuyeros, que vivir bajo el benigno clima caraqueño. Don Julián Carreño, hermano del presbítero Juan de la Cruz Carreño, músico y compositor quien trajo a la Iglesia de Cúa un instrumento muy de moda en la época, denominado clave, antecesor del piano, hermano de de José Cayetano Carreño, el padre de Simón Carreño Rodríguez, conocido como  Simón Rodríguez o Samuel Robinson y del músico Cayetano Carreño**.

     Con lo cual se evidencia el origen en segunda generación, (la primera es española) de la familia Carreño con la población de Cúa, de donde se originan los grandes personalidades y músicos, como Teresa Carreño, el autor del Manual de Urbanidad Don Manuel Antonio Carreño. (más…)

CRISTOBAL ROJAS.

GLORIA DE  LA  PINTURA VENEZOLANA.

Cristobal Rojas Auto retrato con Sombrero Rojo, París , Año 1887 

LA FECHA DE NACIMIENTO Y LUGAR:

     Nace en Cúa (La tradición indicala Calle San José) Estado Miranda el 15 de diciembre de 1858. (No se encuentran registros de nacimiento en los libros parroquiales de Cúa). Algunos revelan el 14 de diciembre de 1858, en el Diccionario de Historia de Venezuela de la Fundación Polar, indica el 15 de diciembre de 1857. El Cronista de Cúa (Don Adolfo Angulo Pérez) nos dice que nació el 14 de Diciembre de 1858.

SUS PADRES:

     El Dr. Cristóbal Rojas Acosta (médico) y doña  Alejandra Poleo de Rojas, Su padre muere en 1870 y se ha tejido toda una leyenda sobre la situación de miseria en que quedó la familia Rojas Poleo, después del fallecimiento del Dr. Cristóbal Rojas A.

LA FAMILIA ROJAS:

     Don Arístides Rojas en  su estudio” el ÚLTIMO EXPEDICIONARIO” nos relata algunos aspectos dela Genealogía del eximio pintor cueño:

“En los años corridos entre 1730 a 1740 llegó a Caracas como empleado de la Compañía Guipuzcoana Don Francisco Antonio Vásquez de Rojas oriundo de Granada, quien usaba el título de “Escribano Público de la Costa Firme del Mar Océano”, padre del sacerdote del mismo nombre, quien antes de abrazar la del estado eclesiástico, fue casado y hubo de su matrimonio un hijo de nombre Marcos José, amigo de la infancia de Simón Bolívar, el Libertador. El hijo de Marcos José, llamado José Luís, abuelo del pintor, fue uno de los expedicionarios de la Expedición Bolivariana de Ocumare, donde por poco muere el Libertador”.

     La familia del pintor Cristóbal Rojas no era tan pobre como muchas veces se afirma, la situación de las guerras había llevado el país a un estado de ruina, donde lo normal era ser pobre, sin embargo su bisabuelo era  descendiente de viejas familias coloniales y luchó en la guerra de Independencia, al lado del Libertador.  Su abuelo José Luís Rojas fue escultor, de fama, hoy todavía existe en la Iglesiade Turmero un Cristo tallado por el abuelo del pintor. Quien casó con Mercedes Acosta, una hermana del Dr. y General Elías Acosta, una de las familias más ricas del Tuy. El Dr. Cristóbal Rojas Acosta, hacia el año de 1.844 estudió en el Colegio Independencia de Don Feliciano Montenegro y Colón, en la ciudad de Caracas, donde fue condiscípulo de Antonio Guzmán  Blanco, Federico Uslar, Arístides Rojas, Juan Vicente Camacho, sobrino del Libertador entre otros. Se graduó de médico en la Universidad  de Caracas en 1.852 y en 1.860 revalidó su título en Santo Domingo, donde vivió hasta 1.866  y regresa nuevamente a Cúa, donde ejerce su profesión hasta 1.870, año en que muere. El pintor Cristóbal Rojas y su familia viven en esta población hasta el año de 1.878, ese año se mudan a Caracas y Cristóbal inicia sus estudios formales de pintura.

Nazareno de la Iglesia de Turmero, Obra del abuelo del pintor (José Luís Rojas)

EL TERREMOTO DE CÚA:

     La familia Rojas Poleo se traslada a Caracas después del terremoto de 1878, Cristóbal Rojas tiene 20 años, su situación económica no es buena y tiene que realizar oficios distintos  a su vocación para sobrevivir, sobre todo en su condición de hijo mayor  y sostén de la familia. En Cúa su inicio como pintor responde a una pura afición instintiva, a la necesidad de expresarse, sin guía, ni maestro. En la Casa Parroquial de Cúa existía o existe una obra de ese período, la cual fue retocada por otros aficionados, (Un retrato de Fray Blas Gines) bien valdría la pena rescatar del olvido y llevarlo a su estructura pictórica original.

Ruinas de Cúa después del terremoto de 1878 .

INICIO DE SU FORMACION:

     Rojitas como le llamaban cariñosamente en su círculo de amigos, es contratado por el pintor Antonio Herrera Toro, como su auxiliar en la decoración de la Catedralde Caracas, para dignificarla con motivo del Centenario del natalicio del Libertador. Herrera Toro, recién acababa de regresar de París, observó en Rojas su talento potencial en obras  como Las “Ruinas del Templo de Cúa”, después del terremoto, “Calles de Cúa”, El Templo de la Merced. Caracas”. Por primera vez logra Cristóbal Rojas estar en contacto con un trabajo relacionado a su vocación de pintor y empezar su aprendizaje formal. Se entusiasma  con “Exposición de Centenario” donde se convoca a los pintores de la época a participar. Cristóbal Rojas escoge un tema altamente dificultoso, por los problemas técnicos aún no manejados por él. “La Muerte de Girardot”. Solo el talento de Rojas logró superar las deficiencias técnicas.

     En el Salón de pintura, uno los mejores realizado en la Venezuela del siglo XIX, se presentaron obras como “La Firma del Acta de la Independencia” de Don Martín Tovar y Tovar, lienzos de Antonio Herrera Toro, de José Manuel Maucó entre otros y de un joven pintor, tan desconocido para la época como Rojas, llamado Arturo Michelena y quien venía de Valencia. La obra de Cristóbal se destacó y dio por primera vez al pintor el sabor de la fama Medalla de Plata, el Estado Venezolano adquierela Obra, la cual se puede ver hoy en el Museo Bolivariano de Caracas, obtuvo un premio Dos mil pesos de la época, unos tres mil dólares actualmente, con ese dinero compró bonos de la deuda pública en beneficio de su madre y de su hermana, para su sostenimiento, pues había logrado también una pensión o beca de 50 pesos mensuales para estudiar pintura en París.

CRISTOBAL ROJAS EN PARÍS:

     Cristóbal Llega a París a finales de 1883, se inscribe en la Academiade Juliac, bajo la dirección del maestro Jean Paúl Laurens, en marzo de 1884 presenta su primer trabajo “académico” el Mendigo.Por razones diversas no puede concursar el el Salón de 1884, con su primer lienzo parisino, acude sin embargo con una cuadro titulado  La Orfandad. El carácter pesimista de Rojas le hace especular sobre las pocas posibilidades de ser escogido entre 9000 cuadros de los mejores del momento, solo podían participar 2500, sin embargo su obra fue escogida por el jurado, con lo cual se  reafirma su calidad y genera mayor auto estima en el pintor.

     Montparnasse, la barriada de París donde vive Cristóbal Rojas era en ese entonces, era la residencia de la gente más pobre de la ciudad, ni se perfilaba en llegar a ser el centro de la bohemia francesa de siglo XX. Los recogedores de trapos y desechos, la miseria reflejada por escritores como Víctor Hugo y Zolá se mezclan también en el espíritu de Cristóbal Rojas y su obra se vea influenciada por una tendencia realista la cual reflejaba las verrugas de la sociedad parisina, donde el oropel, el refinamiento, la brillantez de un mundo cosmopolita eran su principal atractivo, para ser en ese momento el foco irradiante de la cultura universal.

     Rojas se presenta el El Salón de arte de 1886, con un cuadro titulado La Miseria, el cual estaba inspirado en un hecho real ocurrido a sus vecinos: “un peón italiano, desesperado junto al cadáver de su mujer fallecida, por falta de recursos para la compra de medicamentos” Rojas en forma magistral hace “un reportaje” gráfico, una crónica de la miseria. El cuadro abre una polémica entre los miembros de Sociedad de Artistas de Francia, Unos consideraban que el cuadro de Cristóbal Rojas no era adecuado para ser incluido en el catálogo, por tener “tendencias subversivas y socialistas”,  otros miembros consideraban que el cuadro generaba polémica y daba vida a la exposición y por lo tanto merecía una medalla, al final la polémica de los académicos se tranzó por otorgarle una “ Mención Honorífica”, lo cual generó por parte de las “rosca” artísticas de París cierta ojeriza, por no decir envidia. Además el Doctor y General Antonio Guzmán Blanco, invitado especial a la exposición por Rojas y Michelena, le disgustó mucho que sus paisanos estuviesen en París estudiando pintura, pues el consideraba que lo que hacían era “parrandear”.

CRISTÓBAL ROJAS SE QUEDA SIN BECA. 

       La vocación autoritaria de nuestros caudillos, en especial aquellos que alcanzaron el poder como el General y Doctor Antonio Guzmán Blanco, les hacía creer que tenían conocimientos en todas materias divinas y humanas. Esta soberbia era siempre alimentada por una corte de adulantes que jamás contradecía las opiniones de Guzmán, aunque estas fuesen absurdas. Si a Guzmán Blanco se le ocurría decir que el color azul era amarillo, siempre tenía un acolito que justificaba cualquier barbaridad. El general siempre tenía la razón o por lo menos siempre encontraba quien se la diera. Así se cometieron muchas injusticias, solo para complacer la egolatría y el narcisismo del Ilustre Americano. En el caso que nos ocupa con relación a nuestro más ilustre pintor: Cristóbal Rojas quien había logrado con esfuerzo, pues había ganado Medalla de plata, ocho mil bolívares y una beca para estudiar pintura en Paris, con la obra: “La muerte de Girardot en Bárbula”.presentada enla Exposicióndel Centenario del Libertador. (1.883) Dicha subvención apenas le alcanzaba para su manutención en una ciudad que siempre ha sido cara. Se inscribió enla Academia Julián, bajo la dirección de Jean Paúl Laurens

      El General Guzmán era un enamorado de Paris y fueron muchos los años que pasó en esa ciudad, siempre dejaba algún encargado dela Presidenciaen Venezuela y el se auto-nombraba Embajador y Ministro Plenipotenciario para toda Europa, con enormes sueldos que le permitían llevar una vida de gran noble en unión de su familia. Así logró que sus hijas se casaran con aristócratas franceses. Un día Guzmán tuvo ocasión de hablar con el pintor becado y le manifestó que como era posible que hubiese escogido Paris para estudiar pintura cuando todo el mundo sabía que era Italia, especialmente Florencia el lugar mas indicado para dichos  menesteres. Cristóbal Rojas trató de hacerle saber al General Guzmán que las nuevas corrientes de la pintura se estaban desarrollando en París y que Francia tenía novedades muy importantes en el campo de las artes. Esta respuesta de Cristóbal Rojas molestó al General, la consideró una ofensa. Pues en su soberbia no podía aceptar que un pintor cualquiera lo contradijera y pretendiera saber más que él en esa la materia. Le escribió al General Joaquín Crespo Presidente en ejercicio y le ordenó que  le quitara la beca y así ocurrió. También le quitaron la beca Al Pintor Arturo Michelena.

     Esta era la forma en que el Ilustre Americano protegía  y fomentaba las artes en Venezuela.

   Sin embargo, tanto Cristóbal Rojas como Arturo Michelena, resolvieron afrontar la difícil situación que se les presentaba al dejar de recibir sus pensiones de estudio. Rojas dejó durante algún tiempo sus clases de pintura enla Academiay se dedicó a trabajar la pintura por encargo para sobrevivir .Regresa a Venezuela enfermo de tuberculosis y muere muy joven.

CRISTOBAL ROJAS MUERE A LOS 32 AÑOS: 

     Llega a Venezuela, con la tuberculosis muy avanzada, realiza obras de gran proyección de su figura, pero se truncó la carrera de uno de los más grandes pintores, no solo de Venezuela, sino de Latiamérica: Albert Junyent, estudioso de la obra de Cristóbal Rojas afirma: “EL DÍA  EN QUE LA HISTORIA GENERAL DEL ARTE MODERNO—QUE TODAVÍA ESTÁ POR HACER—SE ESCRIBA EN FORMA SERIA Y SOLVENTE, ES MUY PROBABLE QUE LA CRÍTICA SE SIENTA OBLIGADA A RECONOCER EL BAUTIZO, PINTADO POR CRISTOBAL ROJAS EL MÁS FELÍZ DE LOS CUADROS PRODUCIDOS POR LOS PINCELES LATINOAMERICANOS DURANTE EL SIGLO XIX.

HONORES AL PINTOR:

LOS RESTOS DEL PINTOR CUEÑO REPOSAN EN EL PANTEÓN NACIONAL DESDE EL 27 DE DICIEMBRE DE 1958.

En la Poblaciónde Cúa existe desde 1958 El Grupo Escolar Cristóbal Rojas.

La Poblaciónde Charallave a partir de 1973, adquiere su autonomía políto-adminstrativa con la denominación de Distrito Cristóbal Rojas, hoy día Municipio Autónomo Cristóbal Rojas.

La Escuelade Artes Plásticas de Caracas lleva el nombre de Cristóbal Rojas.

ALGUNAS OBRAS DE CRISTÓBAL ROJAS

Ruinas de Cúa después del terremoto, 1882

Ruinas de la Iglesia de Cúa después del terremoto, 1882

Ruinas del convento de las Mercedes, 1882

Muerte de Girardot en Bárbula, 1883

La Miseria, París, marzo, 1886

La Taberna, París, 1887

Estudio para el balcón, 1889

Dante y Beatriz a orillas del Leteo, 1889

El Purgatorio, 1890

Retrato del Presidente Rojas Paúl, París, 1890

Boceto para la lectura, sin fecha

Cúpula de la Catedral de Caracas

Fotos en las que aparece Cristóbal Rojas

Arturo Michelena y Cristobal Rojas, (Colección Museo Michelena)

Julio Santos Michelena, Arturo Michelena, Cristóbal Rojas, Carlos Rivero Sanabria y José Manuel Irigoyen Lecuna (o Virgilio Arias) con modelo. París 1885 (Colección Museo Michelena)

Carta Manuscrita por Cristóbal Rojas

Notas Bibliográficas:   

Angulo Pérez, Adolfo.  “12 GRANDES HIJOS DE CÚA”. Fundación María Teresa Manzo de Angelino.  Cúa.  1998.

Semprún, Jesús.LA PINTURA VENEZOLANA” Boletín Nº1 DE LA UNIÓN PANAMÉRICANA”. Tomado de la Revista Crónica de Caracas Nº 35. Caracas. 1959.

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EZEQUIEL ZAMORA CORREA

Texto Tomado de Fundación Polar.

Ezequiel Zamora Campesino, Óleo por Rafael D´ Montijo, 2009.

        Dirigente popular y estratega militar, primer lider de los movimientos sociales en el siglo XIX Venezolano. Nació en Cúa, Edo. Miranda, el 1º de Febrero de 1817. Hijo de Alejandro Zamora y de Paula Correa, modestos propietarios pertenecientes al estrato de los «blancos de orilla». Recibe la rudimentaria instrucción que podía brindarle una zona rural todavía convulsionada por las luchas de la emancipación. Luego, en Caracas, prosigue estudios primarios en la escuela lancasteriana. Es la única educación formal que conoce. Sin embargo, gracias al temprano acercamiento a su cuñado, el alsaciano Juan Caspers, adquiere informaciones sobre la situación política y sobre los movimientos revolucionarios de Europa, por cuyas contingencias se interesa en extremo.

         Los años que transitan de la infancia a la adolescencia cuentan con la compañía y las noticias de Caspers, a las cuales se agrega la presencia y la posición progresista del abogado José Manuel García, también vinculado a su familia; éste último le explica filosofía moderna, historia universal y fundamentos de derecho romano, hablándole también de los «principios de igualdad» y de la necesidad de su implantación en Venezuela. No se sabe qué entendía el abogado por «principios de igualdad», seguramente la necesidad de hacer cumplir las promesas de justicia pendientes desde la Independencia.

         Provisto de estas ideas en torno al mundo y al cambio social, el joven Zamora comienza a viajar hacia el Guárico con el objeto de comerciar con ganado, pero pronto se establece en Villa de Cura (Edo. Aragua) para fundar una tienda de víveres. La tienda prospera por la seriedad que pone en sus tratos el recién llegado, quien expande sus nexos mercantiles, apenas reducidos al menudeo de reses, caballos y productos agrícolas, hasta las aledañas localidades de Cúa, San Francisco, San Juan, San José, El Pao, Calabozo y algunas aldeas de Apure.

Ezequiel Zamora, Óleo por Martin Tovar y Tovar 1884.

       El desarrollo de su prestigio de comerciante probo y de sujeto respetuoso en las transacciones con los modestos clientes lo convierten en una respetable referencia en el mundillo de los negocios locales, situación que ya es una realidad estable cuando comienzan en Caracas, los enfrentamientos cuyo desarrollo provocará la escisión del grupo político dirigente. La brecha entre los descontentos y el gobierno aumenta hasta el punto de que el malestar junta las voluntades refractarias en un movimiento cuya primera evidencia de oposición frontal es la fundación del Partido Liberal y la edición de El Venezolano en 1840.

       El general José Antonio Páez es la cabeza del sector oficial y Antonio Leocadio Guzmán desde las columnas de El Venezolano se convierte en jefe de la bandería antagónica. Las críticas del liberalismo originan un animado debate a través de la prensa y un interés cada vez mayor por los negocios públicos. Merced al carácter sencillo de las censuras a la gestión gubernamental hechas a través de El Venezolano y otros periódicos que lo imitan en provincia, nace un movimiento liberal masivo en el cual se inscribe el joven pulpero de Villa de Cura.

    Desde la fundación del partido, Zamora se convierte en dirigente regional y en lector asiduo del periódico oposicionista. Quienes ya lo conocen por su intachable desempeño como mercader parroquial, se aproximan confiados a escuchar el mensaje que comenta siguiendo las pautas de la prensa partidaria. Mas su discurso no es idéntico al de los voceros liberales. A los editoriales políticos, agrega comentarios sobre la injusticia predominante, sobre la mala distribución de la tierra y sobre la explotación del pueblo por los «godos», en un lenguaje tan llano como el del pueblo.

       Los campesinos que, en crecido número, habitan una región en la cual se siente seriamente la crisis agrícola y el peso del latifundio, encuentran un nuevo líder en Zamora quien explica, de manera tan próxima a sus problemas, los planteamientos del Partido Liberal. Por consiguiente, el influjo de Zamora traspasa los confines mercantiles para fraguar un ascendiente que controla poco a poco a la gente humilde. A la sazón aumenta la beligerancia de los liberales en la capital y crece el prestigio de Antonio Leocadio Guzmán, de cuyas prédicas surge la primera clientela masiva en torno a una bandería política.

Ezequiel Zamora con Sombrero y Quepis por Carlos Vargas (Óleo, 1992)

      A partir de 1843, se profundiza la crisis económica y brotan signos de malestar que anuncian la proximidad de una convulsión. Cuando el general Carlos Soublette accede a la presidencia ese año, suben de tono la crítica a los «godos» y el ardor de la polémica. Zamora asienta entonces su influjo como jefe regional del liberalismo, cuya campaña proselitista dirige con vistas a las elecciones de 1846. Se presenta en ellas como candidato a «elector» por el cantón de Villa de Cura, pero su nominación es objetada a través de procedimientos que él y sus partidarios tildan de compulsivos e ilegales.

      El episodio refleja una tensa situación a escala nacional, cuyo cruento desenlace pretende evitarse mediante una entrevista entre José Antonio Páez y Guzmán. El jefe liberal cuenta a Zamora entre su comitiva y en su guardia de honor, pero la reunión de los 2 líderes es frustrada por alzamientos espontáneos de campesinos en la región central que obligan al séquito liberal a dispersarse. Zamora llama inmediatamente a «hacer la guerra a los godos» en beneficio de los pobres, mientras Páez es nombrado jefe del ejército. En definitiva, Zamora se levanta en armas el 7 de septiembre de 1846, en la localidad de Guambra. «Tierra y hombres libres», «Respeto al campesino», «Desaparición de los godos», son las consignas esenciales de quien la gente comienza a llamar «general del pueblo soberano».

       A poco reconocen su jefatura, El Indio Francisco José Rangel, quien antes ha asaltado la hacienda Yuma de Ángel Quintero, figura clave del oficialismo; Zoilo Medrano y José de Jesús González, el Agachado, que ya han propuesto la libertad de los esclavos y la muerte violenta de los blancos. Se trata de líderes analfabetas de procedencia genuinamente popular, que ven en su nuevo jefe el factor de cambio real. Con un ejército de base campesina, Zamora entra en San Francisco de Tiznados y libra las acciones victoriosas de Los Bagres y Los Leones, pero debe batirse en retirada después del combate de Pagüito.

Ezequiel Zamora leyendo para los amigos en su Pulpería de Villa de Cura.

       No pierde entonces oportunidad de insistir en la urgencia de una transformación que favorezca a los pobres. El 26 de marzo de 1847 es capturado y puesto a disposición del juez de primera instancia, en Villa de Cura; el tribunal lo condena a muerte el 27 de julio, pero lo libra del cadalso su fuga de la cárcel. Luego, el presidente José Tadeo Monagas le conmuta la pena y lo coloca a su servicio en el batallón de Villa de Cura. Entre enero de 1848 y septiembre de 1849, Zamora participa en las campañas del gobierno contra el paecismo alzado. Barinas, Quisiro, Cabimas y San Carlos, son los sitios en los que demuestra su valor y su talento militar. Le corresponde entonces la responsabilidad de conducir prisionero a Páez, de Valencia hasta Caracas.

       En adelante, ocupa la comandancia de las siguientes guarniciones durante el monagato: Maracaibo, Ciudad Bolívar, Barcelona y Cumaná. Se le asciende al grado de general de brigada en 1854; pero no sólo lo favorece la fortuna desde el punto de vista castrense: en 1856 se casa con Estefanía Falcón, viuda de un propietario extranjero y hermana del general Juan Crisóstomo Falcón, factor político de importancia en el occidente del país; oficia las nupcias el arzobispo Silvestre Guevara y Lira y es testigo la esposa del presidente José Tadeo Monagas. Zamora se retira entonces del servicio activo para fomentar las fincas de su esposa, en la provincia de Coro. Retorna a la vida pública cuando estalla la Revolución de Marzo de 1858 que, junto con los principales cabecillas del liberalismo, lo persigue y lo condena al exilio. En Curazao anima inmediatamente clubes federales y establece contacto con sectores subversivos de occidente, mientras Juan Crisóstomo Falcón hace lo mismo desde la isla de Saint Thomas. Los alzados que provocan el estallido de la Guerra Federal en Coro, el 20 de febrero de 1859, reconocen a Falcón como caudillo supremo del movimiento; con el objeto de ponerse al frente de las operaciones bélicas, el 23 de febrero Zamora desembarca en La Vela de Coro.

Ezequiel Zamora, Óleo por Ciro Rivas, 2005

     Denominándose jefe de operaciones de occidente, hace que Coro se constituya en estado federal (25.2.1859) y organiza un gobierno provisional de Venezuela (26.2.1859). Resulta victoriosa la campaña que entonces realiza, gracias a la movilidad y disciplina que imprime a un ejército popular que crece constantemente, tanto en número como en entusiasmo, debido a su influencia personal. El 23 de marzo, triunfa en el encuentro de El Palito, a partir del cual planifica sus movimientos hacia los llanos occidentales. Toma San Felipe el 28 de marzo y reorganiza la provincia como entidad federal con el nombre de estado Yaracuy. A continuación, hace triunfales entradas en Yaritagua y Cabudare, mientras los jefes del gobierno lo persiguen sin ofrecerle combate. Primero León de Febres Cordero y luego, José Escolástico Andrade y José Laurencio Silva, fracasan en el objetivo de detenerlo.

      La lentitud y las previsiones del Ejército constitucional le permiten marchar con comodidad hacia Portuguesa, en cuyo territorio obtiene un sonado triunfo cuando bate a las fuerzas del gobierno en Araure, el 5 de abril de 1859.

       Después de intentar sin éxito la toma de Guanare, marcha hacia Barinas, cuyo asalto emprende el 16 de abril; ante la resistencia de los defensores, ordena el incendio de la plaza y se retira hasta San Lorenzo, donde aumentan sus tropas por la incorporación de nuevos contingentes populares. Con mayor fuerza intenta de nuevo la captura de Guanare, pero ante la proximidad de un poderoso ejército central, debe conformarse con entrar a la desguarnecida plaza de Barinas. Allí establece un nuevo estado federal y recibe el título oficial de valiente ciudadano (14.6.1859). Dedica entonces 3 meses a la organización de sus fuerzas, con vistas a realizar una acción decisiva que le permitiese después la marcha hacia el centro. Tal acción es la batalla de Santa Inés, ocurrida el 10 de diciembre de 1859, en la cual derrota al Ejército centralista; se considera esta batalla como fundamental en el proceso de la Guerra Federal y como testimonio de las excepcionales cualidades de Zamora como conductor de tropas.

Escultura de Ezequiel Zamora en la Plaza de la Revolución de Abril (Hoy Plaza de Capuchinos) realizada en Bronce por Vital Dubray en el Año 1881. (Fotografía Tomada del Cojo Ilustrado)

       Después de Santa Inés, el Valiente Ciudadano toma rumbo hacia el centro del país, a través de Barinas y Portuguesa, pero antes de aproximarse a Caracas, resuelve el asalto de la ciudad de San Carlos; durante las acciones preliminares para la toma de la plaza, recibe un balazo en la cabeza que le produce la muerte. Su deceso tuerce el rumbo positivo que tomaba el conflicto para los federalistas y produce la pérdida del más importante líder popular venezolano del siglo XIX. En la primera estación de su carrera política (1840-1847) insiste en planes que, como el reparto de las tierras y la liquidación de los «godos», implican un designio de carácter revolucionario. Durante la Guerra Federal, aparte de preparar con extraordinaria lucidez la estrategia castrense, se ocupa esencialmente de organizar las entidades federales y en afinar los mecanismos políticos de la futura nación, sin insistir en la orientación social del principio.

       Muere en San Carlos, Edo. Cojedes, el 10 de Enero de 1860. Sus restos reposan en el Panteón Nacional desde el 13 de noviembre de 1872.

Escultura de Ezequiel Zamora en la Plaza Ezequiel Zamora en Cúa, realizada en Bronce por Vital Dubray en el Año 1881 y colocada en esta plaza en el año 1959. (Fotografía de Iván López)

BIBLIOGRAFÍA

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Por aquí pasó Zamora. 6ª ed. Caracas: Ediciones Centauro, 1992

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