Historia regional y local del Valle del Tuy

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Pueblo de Sabana de Ocumare

Subido por: Iván López Calero

Transcripción sin Corregir (SIC)

Pueblo de Sabana de Ocumare

Obispo Mariano Martí

Documentos relativos a su visita pastoral de la Diócesis de Caracas

Apuntes del Libro Personal

Sabana de Ocumare

         Día 7 de junio de 1783, salimos del pueblo de Marín a las seis de la mañana, y llegamos a las nueve y tres quartos a este pueblo de la Sabana de Ocumare, distante cinco leguas. El camino no es malo, y ahora lo es por las lluvias. Cerca del camino hay muchas haziendas de cacao. El terreno tiene algunos cerritos no muy grandes. Antes de llegar a este pueblo de Ocumare, a distancia de casi un quarto de legua, pasamos el río del Tuy, y antes y después de passar el río, passamos algunas azequias para el riego de las haziendas. La hierba que producen estas tierras es de muy buena calidad, que llaman gamelote.

         Esta iglesia es baxo la invocación de San Diego. Es de una sola nave, cubierta toda de obra limpia, sus paredes de tapias y rafas. Tiene Baptisterio bien decente al entrar a la Iglesia, a la banda de la Epístola, Coro alto y cementerio a la misma banda de la Epístola, a distancia de pocas varas de la pared de la misma Iglesia. Su Divina Magestad está colocado continuamente, y he dispuesto que sólo esté colocado en el altar mayor, y que se quite el Sacrario del altar colateral del cuerpo de la Iglesia a la banda de la Epístola, y que el pixis para dar la Comunión se traslade al altar mayor, y que para mayor comodidad, al pie del Sacrario de la custodia se forme un Sacrario pequeño para el pixis y para el relicario del Viático, y que en ínfima grada de Presbyterio se administre la Comunión. La Sacristía esta tras del altar mayor y está provista decentemente de ornamentos y alhajas. En el Coro hay órgano, que ahora no se toca porque el Organista está en Caracas. Hay una puerta a cada lado, a más de la principal. La torre de las campanas tiene una cúpula o cimborio de bóveda. Véase el inventario. En el nicho principal del altar mayor esta la Virgen de la Candelaria, de bulto, y sobre ésta un quadro bueno de pintura del titular San Diego. Supongo que la Virgen de la Candelaria será la patrona.

         Me dize este cura que estas gentes son de un genio tal que si los convidan para un bayle, todos acuden a él, y si los convidan para un exercicio piadoso en la Iglesia, acuden todos igualmente a dicho exercicio piadoso; que acá no hay vicio particular o predominante; que acá hay frecuencia de Sacramentos y devoción, pero unos domingos con otros se confesarán unas seis personas y en las festividades de Jesuchristo y de María Santíssima se confesarán hasta cinquenta personas, la mayor parte mujeres, y que estas gentes son de buena índole, y no de genio caviloso y malicioso.

         El día 18 de diziembre de 1762 se hallava acá de visita el señor Madroñero. (más…)

El Río Tuy su Cuenca, su Curso y sus Principales Afluentes

Por: Iván López

       En el presente trabajo deseamos presentar de una forma amena y sencilla una visión de la cuenca y los principales afluentes del río Tuy, así como el curso que este sigue desde su lugar de nacimiento hasta su desembocadura, para esto inicialmente reproducimos textualmente lo escrito por Telasco Macpherson en el año de 1891 en su Diccionario del Estado Miranda, como referencia HISTÓRICA muy importante, posteriormente continuamos con un trabajo de investigación algo mas actualizado como complemento al trabajo de este miembro de la academia de la Historia de Venezuela:

       “En los cerros de Tamaya y Maya, de la cordillera del litoral, en la sección Bolívar se origina el Río Tuy que corre al Sur-oeste hasta unirse al de javillo y de las Lagunetas que salen del cerro del Palmar; entonces voltea al Oeste y parece dirigirse a los valles de Aragua, mas llegando al Mamón encuentra al Río Tiquirito que viene del poniente (oeste), tomando su origen en la sierra de Guarayma; allí tuerce al naciente (este) y cerca de la victoria esta el punto de partición de las aguas que corren a la laguna de Valencia, al poniente, y hacia los Valles del Tuy al Naciente por medio de unos montecillos calcáreos que están cerca de la hacienda de Tiquire, presentando así los Valles del Tuy y los de Aragua en una sola olla en la que las aguas corren en direcciones opuestas.

        Sigue el Tuy en su curso recibiendo, de la cordillera del interior los Ríos Tácata, formado por el Guare y el Mésia; al Tarma, Ocumarito, Marare, Sucuta, lagartijo y Yare por la margen derecha, y por su izquierda la quebrada de Charallave y el Guaire; más después le caen el Taquisita y el Tagusa; y como a dos leguas el Caucagua que se origina en la quebrada de Guarenas; en el mismo lugar recibe las aguas de la cordillera de Altagracia, por los ríos Macaira, Apa, Panaquirito y el Sapo; deja entonces de costear el pie de la serranía del interior, y no teniendo a su izquierda obstáculo alguno, cambia el curso que llevaba al naciente y se dirige al Noreste, recibiendo el Merecure de una montaña baja y espesa; cerca de su desaguadero esta la boca vieja de Capaya y le cae el río San José que sale de los cerros del interior.

       El Río Tuy, cuyas riberas puede considerarse como el teatro principal de la agricultura de la sección Bolívar, tiene un curso desde su origen de 55 leguas, ofreciendo una navegación de 24, desde la boca del Guaire, frente a Santa Teresa, hasta el Mar, donde lleva las aguas de 39 ríos y multitud de riachuelos”

        De lo antes narrado, hoy vemos que el Río Tuy se forma en la Cordillera de la Costa al pie del Pico Codazzi, a unos 2.426 m.s.n.m., aproximadamente, casi desembocando en el Mar Caribe y está compuesto por diversas subcuencas que drenan sus aguas al Tuy dentro del territorio mirandino.

       El cauce principal del Río Tuy (Tuy alto), sobre el sector Boca de Cagua – Tácata, recibe aportes de diversos ríos de los valles de Aragua a saber el Tiquirito, y las aguas de pequeñas lagunas de la cordillera de la costas, luego cerca de Paracotos, las aguas de la quebrada Maitana, amoldando un curso en dirección suroeste, sobre el sector Los Cujíes, el valle se estrecha presentando un típico valle de montaña a partir del cual comienza un cañón de fuerte pendiente que finaliza en Tácata.

       La sub-región administrativa de los Valles del Tuy se empieza a abrir en Tácata, cuando el río ya ha descendido en unos  300 m. Al salir de Tácata, las aguas del Río Guare se incorporan al Río Tuy por su margen derecha, así como los del Mesia y el torrentoso Tarma y el apacible Sucuta, a partir del cual se forman meandros incipientes que se van desarrollando a medida que se ensancha el valle. Pasa por los terrenos de la población de Cúa siguiendo el curso del pie de monte de la serranía del interior hasta llegar a Ocumare.

Curso del Río Tuy frente a Ocumare del Tuy

       Donde recibe las aguas del Río Ocumarito (al Oeste de Ocumare) y el Río Lagartijo (al Oeste de Santa Elena) posteriormente sigue su curso hacia la población de Santa Teresa del Tuy donde recibe al Guaire.

Cruce del Río Tuy y el Guaire en Santa Teresa del Tuy

       El Río Guaire constituye el afluente más caudaloso del Tuy, sus aguas son bastante turbias con altas concentraciones de sedimentos en suspensión. La subcuenca de la quebrada Charallave pasa por Paracotos y Charallave, y desemboca al Tuy por la quebrada La Cabrera la cual esta antes de llegar al Río en Santa Teresa desembocando en la quebrada Turmusa, de igual forma se tiene la subcuenca del Río Guaire que cruza de Oeste a Este el Valle de Caracas y recibe diversas corrientes (dentro del sector mirandino se encuentran la quebrada de Baruta y los ríos Chacaíto y Tocomé, entre otros) que se abre paso por el Este de Petare.

       Rápidamente el Río Guaire desciende de altitud, en unos 13 Km. poco antes de desembocar al Río Tuy, por el Oeste el Guaire recibe el Río Suapire, y por el Este, le llegan diversas quebradas como El Palmar, Siquire y otras que se forman de la Fila de Mariche.

     Dentro de los Valles del Tuy y por el Sur, fluyen hacia el Río Tuy una sucesión de corrientes fluviales de poco desarrollo pero de cierto caudal debido a su formación en las laderas del Norte de la Serranía del Interior estas una  gran multitud de quebradas y riachuelos que descienden del parque nacional Guatopo.

       En la garganta de Aragüita, el Tuy recibe al Río Taguaza y el Río Caucagua, también llamado Río Grande, el cual se forma al noreste de Petare, donde las aguas se separan en el lugar de la hoya del Caurimare, afluente del Guaire, es prácticamente imperceptible, debido a la escasa prominencia de esta. El Río Grande avanza por el ángulo formado en los planos de ladera de la fila maestra de la Cordillera de la Costa y las de la Fila de Mariche y el cauce se ahonda notoriamente a partir de Guarenas.

    El Río Grande, cambia su nombre a Río Caucagua cuando entra en la localidad de Caucagua y su corriente fluvial entra en contacto con la curva de nivel de los 100 m.s.n.m, entra de pleno en la llanada barloventeña, avanza haciendo meandros, hasta desembocar al Río Tuy.

       El tramo del Tuy en la depresión de Barlovento, se conoce como el Bajo Tuy, el cual se desarrolla en una extensa planicie aluvial, la cual arranca a la altura de Aragüita y termina sobre el Mar Caribe. Debido a la poca pendiente, el río tiende a alargar su curso formando meandros, siendo la primera parte más activa hasta desembocar en el mar.

      Por otro lado, los Ríos Taguaza y el Cuira descienden de la Serranía del Interior desembocando en el Río Tuy. Otras corrientes reciben al Río Tuy por el Norte ya en Barlovento, entre las que se destacan el Río Merecure que a su vez recibe las aguas del Caño Urape, el Río Capaya y el San José.

      Finalmente el rio desemboca sus aguas entre playa Sotillo y la población de Paparo. en barlovento.

Desembocadura del Río Tuy entre playa Sotillo y la población de Paparo.

Referencias:

  • Macpherson, Telasco, Diccionario del Estado Miranda, Imprenta “El Correo de Caracas, Caracas, Venezuela, 1973.
  • Molina Castro, Diógenes, El Granero de Caracas, LOS VALLES DEL TUY: del señorío colonial al urbanismo petrolero. Fondo Editorial de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Caracas 2002.
  • Plan Estadal de Ordenación del Territorio.
  • Google Earth

QUIRIQUIRES

Por: Iván López Calero

              De su origen caribe

        Son muchas las versiones y lo discutido en función a la procedencia de la etnia Caribe en el territorio venezolano, son muchas las opiniones emitidas referentes a este tema. Desde la llegada de los españoles fueron registrados en la historia como caníbales e invasores y se emitieron ya varias hipótesis sobre su origen. Se dijo que habían venido del norte y que habían pasado al continente luego de un corto periodo en las Antillas menores, sin embargo los estudios arqueológicos, los trabajos conducidos por antropólogos y etnólogos  (entre ellos Alfredo Jhan, kart Steinen, etc.)   han demostrado con gran acopio de pruebas, que la inmigración caribe de la región septentrional de Suramérica, sólo pudo ser desde el sur, desde las regiones del Brasil y Paraguay actuales.

Comunidad Caribe en Venezuela

    Según Alfredo Jhan “su carácter belicoso y emprendedor o de conquistadores, se destaca admirablemente en las palabras  del licenciado Rodrigo de Figuera” Justicia mayor de la isla la española, recogidas en una sentencia dictada en 1520 en esta misma isla donde también se expresa:

“sobre todas las otras naciones de indios, se señalaba y distinguía en el canibalismo, según nos cuentan, la caribe, raza superior, inteligente, guerrera y navegantes. A sus ojos las demás gentes habían nacido para ser esclavas suyas y a todos trataban con desprecio y tiranía dando a entender su prepotencia, el temor y el miramiento de cualquiera de ellos.”

        Agrega Fray Antonio Caulin al respecto. “tenían espíritu ambulativo, con que  estaban en continuo movimiento por las aguas de los ríos y de la mar en ligeras embarcaciones que sabían construir y manejar con habilidad. La guerra era toda su ocupación”. 

      Esta etnia, raza o gran familia,  era oriunda pues de las grandes regiones selváticas y los grandes ríos del Brasil, por esto pues, dondequiera que en su emigración encontraban las condiciones adecuadas o apetecidas por ellos se establecían, y una vez dominada y colonizada la región, nuevos grupos emprendían la marcha  hacia nuevas regiones por explorar, así fue como se presume fueron pobladas las regiones del actual amazonas y el oriente venezolano desde Paria hasta Píritu Chaymas, Cumanagotos, Tamanacos, entre otras,  las que poblaron los Valles  del Tuy (Quiriquires, Tomuzas) y las que arribaron a la cordillera del litoral (Taramainas, Aractoeques, Mariches, Meregotos, Charagatos etc.) y en la región occidental entre los bosques de Yaracuy, el Tocuyo y Barquisimeto aprovechando las vertientes de estos mismos ríos y el Aroa (Ciparigotos) desde donde se presume se realiza la última conquista de filiación caribe, sobre el lago de Maracaibo y la actual sierra de Perijá (o sierra de los Itotos como le llamaban los españoles) que casi coincide con la llegada de los conquistadores españoles, donde se asentaron diversas naciones de filiación caribe (Quiriquires, Motilones, Bubures, Buredes, Pemenos o Jumenos y Carates con pocas variaciones lingüísticas entre sus dialectos.

 Nativo Caribe Venezolano

          La voz Itoto es de origen caribe y se utilizaba para designar a la gente enemiga o brava. Es decir, Itoto eran los indios bravos hoy conocidos como Motilones. 

            De su Nombre (Quiriquires).

         Algunas versiones sobre el origen del nombre de esta etnia nos plantea que ese nombre fue una especie de “señal de alerta” que empleaban los indios para escapar de los españoles al momento de toparse con estos, debido a que en 1.567, fueron víctimas, por la llegado de un barco a las actuales costas de la Guaira,  de  epidemias de viruela, sarampión, cámara (disentería) ú otras enfermedades del sistema respiratorio, las cuales acabaron con la tercera parte de la población indígena, sin dejarse a un lado, los malos tratos, trabajo forzados y ejecuciones, por lo cual los aborígenes llamaban quiriquire a las bolsas que se forman en la piel por la viruela, comparándolas con los diminutos granos del maíz blanco, sin embargo este nombre sólo lo llevan una de las tantas etnias que sufrieron de estas enfermedades y es sabido que las que más lo padecieron fueron los taramas o tarmas de la costa de la Guaira pues fueron los mayormente expuestos al contacto con los españoles y estos no emplean la palabra como señal.

         Al revisar los tratados de Alfredo Jhan  este nos comenta que: El nombre Quiriquire o Kiri-kire no es otra cosa que el plural, por duplicación, de la voz Kiri que existe aún en casi todos los dialectos caribes como equivalencia del hombre y significa por lo tanto, los hombres”. Como gentilicio estaba muy generalizado en Venezuela, pues se aplicaba a tribus caribes ubicadas en sitios muy distantes unos de otros; así la hallamos, como hemos visto, en el Zulia, como también en la región de Barlovento y Valles del Tuy y en los Llanos, además vemos que en el libro de Fray José de Oviedo y Baños “Historia de la conquista y Población de la Provincia de Venezuela” es citado como referencia a una nación especifica y no como un apelativo de alarma.

        Por otro lado la etimología de este gentilicio prueba su filiación Caribe al compararse con la voz Carijona tribu Caribe del alto Yapurá, los cuales tienen la palabra Wokiri con la acepción de hombre  y con el mismo sentido usan los Galibis de la Guayana francesa la voz oquieri, también puede deducirse de Guai-kiri o Guaiqueries o Guaikariña que significa gentes de moriches o de los esteros.

        Existe además una filiación de los Quiriquires con los Guaqueri, que fue demostrada por José Gumilla, en su Libro “El Orinoco ilustrado”, donde dice que “eran lenguas derivadas de la caribe: la Guayana, la Palenca (Parenque), la Quiri (Quiriquire), la Guaiquiri, la Mapu y la cumanagota”, algo que además demuestra el uso de este nombre antes del “ataque de Viruela de 1567” es el relato de Ambrosio Dalfinger quien para el año de 1529 habiendo ido desde Coro hasta Axuduara (Sur del lago de Maracaibo) en busca de víveres para su tropa, halló como vecinos de los Bubures de la Boca del Motatán a los Quiriquires, de quienes dice eran afines de los Pemenos (Jumenos o Motilones) quienes ocupaban la costa meridional del lago.

          De sus representantes.

          A pesar de su registro en la historia desde casi la llegada de los españoles y de la identificación  de su ubicación en diversas zonas de la geografía del territorio nacional, son pocas las referencias a lideres o personajes destacados de esta etnia, solamente tenemos las referencias de Fray Pedro Simón y posteriormente las de Oviedo y Baños donde se aluden las actividades de la nación ubicada en la región del Tuy para el año de 1567, hechos donde se narra la resistencia de los Quiriquires contra los encomenderos Garcí-González Da Silva y Francisco Infante.

      Es en la actual Región de los Valles del Tuy y que hoy comprende los Municipios Cristóbal Rojas, Rafael Urdaneta, Tomas Lander, Independencia, Simón Bolívar y parte de Paz Castillo, donde fue el asentamiento Geográfico de una Nación Aborigen denominada Quiriquires, los Cuales a su vez estaban estrechamente ligados a las demás tribus aborígenes vecinas a esta, a saber  según referencia del mismo  Oviedo y Baños, por el Sureste con la Nación Tomuza, y Mariches (Con los que estaban emparentados) hasta llegar al Rió Guáire y Tuy, al Norte con la Nación de Los Teques (eran enemigos de los mismos) y la Nación Tácatas, al sur hasta llegar a lo que hoy conocemos como la  serranía del Guárico con la Nación Meregote o Meregota, Nación Guarive  y la Nación Kari´ñA, al Oeste con la Nación Jiraharas, poca importancia se les a dado a esta nación, nada de sus costumbres se conocen, muy poco de sus estrategias militares para combatir a los españoles a llegado hasta nuestros días, hacemos referencia a las trampas con enormes púas de Madera Envenenadas, al uso de Macanas como arma predominante y al empleo de Lanzas y Cuchillos de elaboración Rupestre (Con Piedras) que eran sus principales armas, además utilizaban la noche como principal herramienta de ataque, el conocimiento del territorio, el asecho y la unificación con otras tribus o pueblos vecinos como aliados para atacar al invasor.

        En los Capítulo XII y XIII de la “Historia de la Conquista y población de la Provincia de Venezuela” del ya Citado Oviedo y Baños se relata una historia poco conocida de esta nación Caribe llamada Quiriquire que habitaba el Valle de Salamanca según lo nombró Juan Rodríguez Suárez en 1574, y que posteriormente los españoles apodaron el Valle de los Quiriquires, conocido actualmente como Valle del Tuy,  entre los primeros exploradores que entraron en este territorio se nombran a  Juan Rodríguez Suárez,  y entre los primeros encomenderos se encuentran a Mateo Díaz Alfaro, Garcí-González da Silva, Juan Rodríguez, Juan de Gómez y Francisco Infante. El proceso de ocupación de la tierra se hacía a través del sistema de encomiendas, esclavitud simulada y a la larga el exterminio del aborigen, dicha situación generó rebeliones y largas luchas en todo el territorio. La historia narrada por Oviedo refiere lo Siguiente:

         “Conseguida pues la Paz de los indios Teques, solo restaba por aquel lado de los Quiriquires, Francisco Infante entonces atravesó el Valle de Tácata recorriendo por la Orilla del Tuy, hasta salir a  Súcuta” (Tácata-Cúa-Ocumare del Tuy), esta situación generó rebeliones y largas luchas entre los indígenas pobladores de la región y los españoles invasores, entre estas destaco el alzamiento de la India Apacuana, la cual ejercía un liderazgo poco visto en la mujer indígena venezolana de aquella época, para el año de 1577, acompañada de su hijo Guasema y el Cacique Acuareyapa, prepararon una sublevación contra los encomenderos Francisco Infante, Garcí-González da Silva y sus acompañantes,  salvando éstos la vida gracias al valor de Garcí-González, el cual aún herido cargó en sus hombros a Infante, con la protección de los perros y las armas utilizadas logró escapar  hasta ponerse a salvo, logrando alejarse del campo de refriega,  atravesando con él las serranías de la Magdalena caminando más de tres (03) leguas, luego buscó  apoyo en la región de Paragoto (actualmente Paracotos) donde llego al amanecer, dominada esta región por la nación Teques, enemigos de la nación Quiriquires.

      Los alcaldes de Caracas como también los vecinos españoles se indignaron de tal manera ante este acontecimiento y resolvieron enviar una fuerza para castigar a los indios, la cual fue integrada por 50 españoles; unos a caballos y otros acompañados de perros de presa y por supuesto provistos de arcabuces, además le seguían una cantidad de indios Teques; siendo todos ellos puestos a la orden de Sancho García.

        Denodado trabajo le costó a este conquistador penetrar en ese territorio; pues todos los caminos estaban defendidos por indios, luego de un duro trajinar, llegó al fin al pueblo y lo incendió, así como también todo lo que fue encontrando a su paso, destruyendo también las sementeras que cubrían aquel ameno valle.

          Mientras Sancho y su gente se hallaban en tal criminal operación, los indios se habían ido organizando, para reunirse y caer sobre el destacamento español, cuando por mala suerte para ellos, un indio que se ocupaba de colocar púas envenenadas en una vereda, fue sorprendido y hecho preso por los invasores; sometido este a tormentos atroces fue obligado a confesar cuanto sabía; la proyectada concentración de los indios y el punto de reunión. El lugar de la cita era el fondo de una quebrada, posiblemente la Quebrada de Charallave y cuando llegaron los Castellanos, habían algunos Caciques y como 500 indios esperaban a los otros, en la marcha les cayó encima García y a pesar del valor desplegado por el Cacique Acuareyapa, quién murió de un lanzazo por la espalda, en el encuentro fueron dispersados o muertos el contingente indígena que le acompañaba,  esta batalla fue fatal para los nativos debido al temor que le infundieron las armas de fuego, los perros y caballos.

        Entre los que cayeron vivos en manos de los vándalos españoles se encontraba la India Apacuana, madre del Cacique Guasema, a la cual ahorcaron inmediatamente, porque se decía que era ella la que había aconsejado la muerte de Infante y Garcí- González. El feroz García, dejó colgado el cadáver de esa mujer en un árbol al margen del camino; este espectáculo y la pérdida de más de 200 indios que tuvo lugar en los encuentros siguientes, atemorizaron tanto a los demás que al fin pidieron la paz, y como los españoles también la querían, le fue otorgada de mil amores. Así, después de 79 años del descubrimiento de Venezuela, logran al fin los españoles la conquista de los Valles del Tuy.

         Más sin embargo es mucho lo que se debe construir y lo que debemos profundizar para realmente descubrir el pasado de nuestros nativos, pienso además que solo a través de estudios antropológicos, etnológicos, etnolingüístas en fin multidisciplinario, es que se puede lograr esclarecer todas las lagunas y vacíos que tenemos en nuestra historia prehispánica.

Bibliográficas consultadas:

Biord, Horacio. Niebla en las Sierras. Los Aborígenes de la Región Centro-Norte de Venezuela (1550- 1625). Caracas, Serie ANCH, Nº 258, Gráficas Franco S. R. L,  2005. 256 pp.

Caulin, Fray Antonio. Historia Corográfica de la Nueva Andalucía. Caracas, Italgráfica S. A, 1992. 502 pp.

De Oviedo y Baños, José. Historia de la Conquista y población de la Provincia de Venezuela. Fundación Biblioteca Ayacucho, Colección Clásica Nº 175, Segunda Edición, Caracas, Año 2004, 468 pp. 

Lara, Oruno D. Breve Historia del Caribe. Caracas, Editorial Exlibris, (Academia Nacional de la  Historia Vol. 223) 2000. 262 pp.

Macpherson, Telasco. Diccionario del Estado Miranda. Histórico, Geográfico, Estadístico y Biográfico. Los Teques, Gobernación de Miranda, 1973. 556 pp.

 

 

 

EL INMENSO TESORO DE DIONISIO CISNEROS ENTERRADO EN LA MAGDALENA (1825 -1833)

Por: Manuel V. Monasterios G.

     La guerra de Independencia había terminado, pero en la zona del Tuy como en otras regiones del país, las guerrillas de pardos, negros libertos, esclavos alzados, indios y zambos seguían sembrando el terror y el pillaje. Uno de estos bandoleros  fue el famoso Dionisio Cisneros, un sargento de las tropas realistas, nacido en Baruta. Comandaba el forajido un grupo guerrillero integrado por unas 200 personas, caracterizados por una violencia patológica, donde el objetivo no solo era robar, saquear haciendas y despojar de todo objeto de valor a los viajeros, arrieros y transeúntes que se atrevían a tomar la vía del llano, sino las perversidades que les hacían a sus pobres victimas, golpeándolas,  violándolas e incluso llegando al crimen. Muchos  fueron los intentos del gobierno de Páez, en esa época Venezuela era  un Departamento de la Gran Colombia. (1825-1830), para someter al  guerrillero, incluso intentando sumarlo al ejercito de la República. Todo fue en vano, Cisneros continuó con sus ataques a las haciendas de la zona. La guarida principal del bandido estaba en los montes de la Fila de La Magdalena, jurisdicción de Cúa, era un sitio custodiado por familiares del bandido,. donde enterraba el producto de sus robos, con el mayor cuidado, para que ninguno de sus guerrilleros supiese el lugar.

     El miedo que producía Cisneros a los hacendados les obligaba a abandonar sus fincas o  buscar la forma de ganarse su amistad, agasajándolo y cancelándole sumas de dinero para que les diera protección y les permitiera trabajar sin sobresaltos. Los obligaba a compartir sus ganancias. Así fue el bandido guerrillero acumulando muchos pesos y onzas de oro. Sin embargo lo que más dinero le generó,  fueron dos asaltos legendarios para época. En julio de 1827, suficientemente informado, se dirigió de Súcuta a los llanos de Altagracia de  Orituco, por las montañas de Quiripital, allí se apodero de más de 72.000 pesos en oro, producto de la Renta del Tabaco.

     El otro asalto famoso lo hizo a un arreo de mulas y burros que venían de las costas del Orinoco, de la región de Caicara, donde un General Elías Acosta tenía varias minas de oro. El general Acosta había acumulado en varios años de trabajo más dos mil kilos de pepitas de oro y cachanos, pero el grave problema que tenía era que no quería venderla a las traficantes y compradores de la zona. Consideraba Acosta que el precio era injusto. Y si tomaba la determinación de sacar la carga de oro por el Orinoco, era seguro que sería asaltado en el Delta. Estratégicamente, fue acumulando el oro poco a poco en Cabruta y lo fue camuflando con un cargamento de pescado salado que cada año debía salir para el Centro, antes de Semana Santa. Llegado el momento, aparentemente el cargamento salió en curiaras por el Orinoco vía Trinidad, para despistar a los ladrones de Guayana, Pero en verdad el oro salió con el pescado salado vía Caracas, pasando por el Tuy. Treinta burros y mulas con cincuenta hombres armados tomaron el camino de recuas, pasaron Las Mercedes del Llano y remontaron por San Rafael para caer por el camino de Cúa, pasando por San Casimiro por ser la vía más segura. Llevaban dos semanas de viaje y pocas leguas faltaban para llegar a Cúa, En las vueltas de la cañafístula los esperaban 150 hombres dirigidos por José Dionisio.

     Para el bandido era un asalto más, no sabía que debajo del pescado venía el oro. Confiados en la seguridad del camino la gente del General Acosta venían desprevenidos y no pudieron defenderse, ni usar las armas La sorpresa fue total, el numero de asaltantes de tres a uno. Los dominaron sin hacer un disparo y los dejaron amarrados a los árboles cercanos al camino, llevándose los burros y mulas, su áurea carga y las armas que traían. Cisneros no sabía que estaba haciendo el mayor asalto en la historia delictiva de Venezuela, hasta que las bandas actuales empezaron a robar blindados y le quitaron el record… La sorpresa del bandolero fue muy grande, no podía creer que debajo del pescado medio podrido y de los quesos llaneros, lo que había era oro de 24 quilates. Para evitar que sus secuaces se dieran cuenta de la existencia de un cargamento disimulado, se lo llevo a lo profundo del monte, con unos 8 hombres de su total confianza y lo enterró, como acostumbra hacer en estos casos, mataba a los enterradores del tesoro para que las almas en pena fueses los guardas de la fortuna bajo tierra. El pescado lo repartió entre sus compinches que lo colocaron en los mercados, con el auxilio de los campesinos.

     Pasado el tiempo Cisneros fue  compadre del General Páez. En un acto de valentía del Presidente, al internarse en las montañas de Súcuta, sin escoltas, para conversar con Cisneros, se lo ganó para la paz. Pero poco después, Cisneros volvió por sus fueros, fue sometido a Consejo de Guerra y fusilado en Villa de Cura.

     El tesoro del bandolero Cisneros, uno de los mayores de la historia, quedo enterrado en algún lugar de la Fila de La Magdalena, algunos buscadores de tesoros se han llevado sus sustos al tratar de encontrar este tesoro: Dos toneladas de oro cochano y más de 100.000 pesos oro, representan una tentación, que bien merece un sustico y un sobresalto. Algunas personas que viven en la zona montañosa, cuentan que   en las noches de verano, cercanas a la Semana Santa, ven luces que se expanden y se cierran. También se oyen  gritos desgarradores pidiendo auxilio. Sobre estos hechos recibí información muy privilegiada, de mi gran amigo Jesús Manuel Reverón Blanco, quien también se sumó, hace muchos años, a los buscadores del tesoro y también paso su trago amargo. Tratando de encontrar el más grande de los tesoros todavía enterrado en la Fila de la Magdalena. También se dice que dejó otros tesoros en Tazón, Charallave y Súcuta.