Historia regional y local del Valle del Tuy

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Los dos himnos del estado Miranda

Por: Juan de Dios Sánchez.

     Con mucha autoridad en la voz, un viejo y noble amigo tuyero, me señalaba cuando conversábamos de todo tipo de cosas en su casa de Ocumare del Tuy:

     “El caudillismo es la enfermedad de la Venezuela que tú narras y en nuestro estado Miranda, en una cosa sagrada como es el Himno del estado, ese problema se evidenció tanto que… ¿tú no lo sabías? El estado tuvo dos himnos.

     Le manifesté que no lo sabía y me contó que, allá en los días de don Cipriano Castro, a quien los mirandinos le decíamos “Aclamado de los Pueblos”, el presidente del estado Miranda era el general Mariano García este le encargó a un poeta, muy bueno, por cierto,  y muy fino además, en eso de escribirle bellos elogios a Castro, para que redactara una letra para el himno de la entidad federal que destacara la figura del héroe invicto de los Andes. Aquello fue en 1905, a principios del año, cuando el poeta llamado Ayala Bofill recibió la encomienda y rápidamente, el 22 de mayo de 1905, fue decretado el Himno del estado que exaltaba las virtudes de Castro con aprestos marciales y heroicos.

     En el Himno se le llama “invencible guerrero”, de “glorioso fulgor la espada y quien asegura la paz a la nación”. Le bautizamos “Fundador de la Paz”  que fue el título del poema de Ayala Bofill y se estrena el Himno del estado en medio de la admiración de aquellos gobernantes y seguidores del dictador.

      Desde el 22 de mayo de 1905 cuando fue decretado “El Fundador de la Paz”  como el Himno del estado hasta el 2 de diciembre de 1910 cuando fue decretado el que tenemos, pasaron más de cinco años. Ya, en diciembre de 1910, la composición poética de Jacinto Añez con música del maestro petareño Germán Ubaldo Lira, fue proclamada como Himno del estado pasando el que venía sonando al olvido.

      En el nuevo Himno del estado, tocado por primera vez en un acto solemne en la Gobernación del estado que estaba ubicada aquí, en Ocumare del Tuy, bajo la dirección del propio maestro Lira, se notó la fuerza del Generalísimo Francisco de Miranda en todo el texto de la pieza, en la que se señalan grandes valores humanos, esenciales en la estructura de este tipo de composiciones.

     Todos los mirandinos hemos oído, en varias ocasiones el Himno del estado. Todos nos hemos sentido emocionados con el giro hermoso de su melodía y con la profundidad de su letra y mensaje: “Gloria al Héroe Inmortal que destaca su bizarra figura en la Historia; del Cenit a la negra Carraca como pródiga fuente de gloria”.

     De esa forma comienza el himno mirandino y nos deja, un mensaje digno de la grandeza del infortunado Mariscal de la Gironda, cuya figura sublime, se hunde en nuestros comienzos de nación. Dos líneas de buen verso, lo realzan a plenitud:

                                     

          Ante el odio y el crimen

           Su deber es luchar.

                     

     De este modo me asegura el amigo tuyero se hizo justicia pero “para que lo sepas este estado tuyo, este estado mío, este estado Miranda tuvo dos himnos.”

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Estación Santa Lucía del Ferrocarril Central de Venezuela.

Por: Iván López

     Hace poco revisando el libro “Ferrocarriles en Venezuela (historia complicada)” publicado por el Instituto de Ferrocarriles del Estado el año de 2006,  con intenciones de encontrar alguna anécdota, comentario, imagen u otro referente para las investigaciones sobre las estaciones del Ferrocarril Central de Venezuela al Valle del Tuy, nos topamos con unas imágenes interesantes, pero igual de resaltantes son las palabras halladas en el prólogo, y que llaman mucho la atención, es tal vez,  porque comulgan con la visión trazada o que sentimos en nuestra búsqueda hacia la historia del Valle del Tuy, esas palabras son las del presidente del IAFE para ese año, Ángel García Ontiveros:

“Nos propusimos auspiciar cuanto permitiese atender y recoger las voces, lecturas e informaciones aprovechables, pero dispersas, con las cuales reconstruir nuestra historia ferroviaria. La de aquellos momentos esplendorosos del último tercio del siglo XIX.

 … Así lo siento debido al convencimiento de que contribuir a cubrir la carencia de textos de divulgación histórica e informativa que le permita a nuestro pueblo conocerse mejor, iguala la trascendencia de poner en circulación trenes modernos…”

    Desde Tucuy.wordpress.com compartimos este sentimiento de tomar y recoger las voces, lecturas, imágenes gráficas y toda información aprovechable del Valle del Tuy, que además sabemos muy, pero muy dispersa, para así reconstruir nuestra historia regional y local con bases un poco más solidas, no pretendiendo ser dueños de la verdad o imponer una verdad, sino compilarla, sistematizarla y difundirla a las actuales y nuevas generaciones y ser un punto de partida, o un referente para investigaciones más profundas.

      De este libro del IAFE se han tomado dos (02) fotografías que se presentan a ustedes con la intención de describir los rasgos de la ya lamentablemente desaparecida Estación Santa Lucía del FCV, en ese afán de mostrar a través de las imágenes gráficas, la historia o la crónica de los Valles del Tuy, legando y resaltando a las generaciones actuales y futuras lo que fue la existencia de esta importante vía férrea, hoy desaparecida casi en su totalidad. (más…)

MARIA TERESA CASTILLO. UNA TUYERA DE PROYECCION UNIVERSAL

Por: investigaciones TUCUY.

María Teresa Castillo.

     Queremos dese TUCUY.COM rendir un humilde homenaje, en nombre de las mujeres y los hombres del Tuy, coterráneos de la cueña más relevante del siglo XX.

    MARÍA TERESA CASTILLO nació en el mismo pueblo caluroso donde salieron venezolanos de la talla de José María Carreño, Ezequiel Zamora, Cristóbal Rojas, Emma Soler, Evencio Castellanos, Luis  Ordáz, Miguel García Mackle, para mencionar sólo algunos de los hijos e hijas ilustres de Cúa. Corría el año de 1908, la dictadura del General Cipriano Castro se balanceaba entre  el seudo nacionalismo y la enfermedad que lo obliga a dejar la presidencia en manos de su compadre el General Juan Vicente Gómez , quien aprovecha la oportunidad y lo saca del poder mediante un golpe seco, el 19 de diciembre de 1908. Nace María Teresa Castillo el 15 de octubre de aquel año, en la colonial hacienda de Bagre, propiedad de su familia, dedicada  a la producción de café para la casa exportadora Dumlop & Cia.

     Cúa era como todos los pueblos de la época, abandonada a su suerte, analfabetismo, pobreza y miedo caracterizaban la vida de una región donde apenas 50 años antes existía la esclavitud como motor de la economía, ya no era el amo o el caporal con el látigo y cepo quien imponía la autoridad, sino algún coronel de montonera, “chacharo” o “capachero”, como les llamaban despectivamente los centrales, a esos hombres de la montaña, acompañantes del General Castro que llegaron con la Revolución Restauradora del año 99 y se hicieron los nuevos amos de “la gran hacienda llamada Venezuela”. Generalmente eran aventureros que “tiraban la parada” en busca de dinero y poder, un coronel arbitrario, lujurioso y ladrón, lo primero que hacía era ponerle el ojo a las fincas más productivas y hermosas de la zona, luego le ponía el ojo a la hija del hacendado y por cualquier método: El matrimonio por conveniencia, hasta llegar al  encarcelamiento del propietario por “enemigo” del gobierno. Pasaba por obra de arbitrariedad, el abuso y la violencia de guerrillero” come casabe” a “señor feudal” de la región, amo y padrote hasta donde le alcanzaba la vista.

      Así fue como el hermano del general Juan Vicente Gómez: Don Juancho se hizo dueño de todas las tierras desde Cúa hasta Ocumare del Tuy, uniendo en una sola posesión los antiguos latifundios de los Condes y Marqueses, los “grandes cacaos” del período colonial, esas colosales haciendas cacaoteras, ya deforestadas, se les llamó la Gran Posesión Mendoza con una extensión de más 300 Km2. También el la zona de Santa Teresa se apoderó de la gran posesión Tumuso, que abarcaba el triangulo Santa Teresa, Charallave, Santa Lucía. Además Don Juancho Gómez, Hermano del Vicepresidente, era el Presidente del Estado Miranda, como se le denominaba en la época a la figura que hoy llamamos gobernador. La capital del Estado Miranda  estuvo en Ocumare del Tuy desde  1904 hasta 1927.

     Ser hacendado, en aquellos años era estar sometido a la presión terrófaga de los Gómez, quienes ya tenían el monopolio de todos los mataderos del país. Venezuela todavía no se perfilaba como país productor de petróleo. El General Gómez en 1908 representaba el poder económico surgido a la sombra del gobierno del parlanchín General Cipriano Castro; éste se había convertido en un escollo, por sus desplantes ante las potencias mundiales, para los nuevos ricos que buscaban el poder sin Castro. Un castrismo sin Castro representado por el hombre que se había transformado, en nueve años de ejercicio de la Vicepresidencia de Venezuela, en el verdadero y máximo poder económico y político del país.

     En esa época semifeudal nace María Teresa, en un medio social muy duro para sobrevivir y progresar y si se era mujer el único destino era “parir como Dios manda” y obedecer, primero al padre y luego al marido. Esto se cuenta hoy y no se tiene la dimensión exacta de lo poco que significaba en la Venezuela de comienzos del siglo XX ser mujer. La mayoría de los espacios eran ocupados por los hombres, una señorita “digna” no podía, estudiar sino en colegios de monjas, solo en Caracas y algunas capitales. La formación era para ser madre “ejemplar”: Perfecta ama de casa, soportar las “queridas” que su marido tenía, pues eso era normal y aceptado socialmente, la esposa era una “sierva”, nacida para sufrir pacientemente, eso si con mucha dignidad,  sin derechos sociales, económicos y mucho menos políticos.

      Una joven si los 18 años no se había casado, se decía que se había quedado para “vestir santos”. Si una mujer tenía que trabajar fuera de casa era calificado en aquella sociedad venezolana como “fin de mundo. Una mujer respetable tenía que estar en su casa y salir acompañada por un hombre de la familia, solo las muchachas del servicio de adentro salían solas. Uno de los primeros trabajos que cumplieron las mujeres fuera de su casa  fue como operadoras de los teléfonos de manillita y con las primeras máquinas de escribir, empezó muy tímidamente, entre familiares con bufete, la figura de la mecanógrafa.

El escritor argentino, Julio Cortázar, conversa con María Teresa Castillo, compañera de Miguel Otero Silva, en Macondo, antigua casa  de Otero Silva ubicada en Caracas, hoy demolida.

     En esa Venezuela, tan lejana en el tiempo, en las costumbres y en los valores, le tocó nacer, crecer, formarse y sobre todo luchar par a María Teresa Castillo como paradigma de la mujer venezolana del siglo XX, como la máxima representante del mundo cultural venezolano, de las inmensas tareas de las pioneras para alcanzar la igualdad ciudadana. En nuestro país la máxima discriminación no era contra el negro, sino contra las mujeres, pues no contaban ni siquiera con el apoyo de la familia, cuando querían abrirse paso en el mundo masculino.

     María Teresa llega a Caracas muy niña, una aldea de 300.000 mil habitantes; una joven inquieta, se le hace imposible ingresar a la Universidad, pero sigue muy de cerca los acontecimientos de la juventud universitaria del año 28. Tiene sus primeros contactos con los movimientos sociales de izquierda marxista existentes clandestinamente en Venezuela.  La dictadura gomecista, atornillada en el poder, durante 20 años, no daba tregua a la represión en las tenebrosas mazmorras de las fortificaciones españolas de Puerto Cabello y Maracaibo, en la famosa Rotunda de Caracas, el los campos de concentración existentes en las carreteras del país. Se contaban por miles en ese entonces los presos políticos quienes además cargaban con unos grilletes del período colonial, con un peso de más 60 kilos. Entre esos jóvenes opuestos al dictador, estaba su futuro esposo el gran escritor, poeta, periodista y humorista Miguel Otero Silva.

     La muerte de Juan Vicente Gómez abre las compuertas del siglo XX, por primera vez se ve una luz en oscuro túnel que venía desde el siglo XIX. Es cierto que el gobierno del General López Contreras ordena la demolición de la Rotunda y se lanzan al mar los grillos en Puerto Cabello, pero eso no significó el cese de la represión, del 36 al 40 se persiguen como “enemigos de la patria” a los llamados comunistas como Rómulo Betancourt, Jóvito Villalba, Miguel Otero Silva, Juan José Palacios, José Antonio Mayobre, Raúl Leoní, Manuel Ramón Oyón ( de Ocumare del Tuy),Rodolfo Quintero, Miguel Acosta Saignes entre otros y se decreta la expulsión del país, La cárcel del cerro El Obispo ocupa el espacio de la Rotunda.

     María Teresa Castillo, quien venía luchando desde la época gomecista junto a mujeres del temple y tenacidad de una Mercedes Fermín, desde la Federación de Maestros, fundada por Luís Beltrán Prieto en el año 31, Ana Mercedes Pérez, la primera reportera que tuvo Venezuela, Carmen Clemente Travieso, Imelda Campos, primera mujer que lanza como oradora ante una multitud en el Nuevo Circo de Caracas para condenar los hechos del 14 de febrero del 36; Luz Machado de Arnao, Ida Gramcko, Josefina Palacios. La mujer venezolana se abría paso y participaba en la construcción de aquella Venezuela, todavía sin instituciones sólidas, buscando el camino democrático, después de la muerte de Gómez.

     María Tersa Castillo pasó un año detenida en la Jefatura Civil de la Pastora, por su vinculación como activista del movimiento comunista de la época, por revoltosa, la detuvo la policía repartiendo panfletos prohibidos y un periódico hecho por ellos mismos denominado “Aquí está” y también el semanario Tribuna Popular, órgano de Partido Comunista Venezolano en la clandestinidad.

     Todas esa luchas de la mujer venezolana y sin embargo  no tenían derecho al voto, mucho menos a ser electas para cargos representativos, los prejuicios todavía se mantenían y fue en el año 47, con la nueva Constitución aprobada por la Constituyente del trienio adeco, donde se estableció que las mujeres tenían derechos políticos, al igual que los analfabetos y se instituyó el voto, directo, universal y secreto, como piedra angular del sistema democrático representativo. En el año 1941 habían egresado sólo 5 mujeres de los claustros de la U.C.V. La primera mujer electa para un cargo representativo (Asamblea Constituyente 1947), fue la poetisa Lucila Velásquez, la primera mujer concejal fue Margot Boulton de Bottome, en Distrito Federal 1947. La primera mujer que se graduó de ingeniera civil en Venezuela fue otra cueña,  la Dra. Elena Quiroba en 1944.

     La actividad cultural organizada tiene antecedentes que se remontan al siglo XIX, en la ciudad de Caracas, pero en el año 1931 por iniciativa de María Luisa González Gragirena de Escobar, motivada por la necesidad de abrir un espacio a la mujer en el mundo de la creación intelectual y artística se funda el Ateneo de Caracas, tiene su primera sede entre las esquinas caraqueñas de Marrón a Cují y durante doce años es presidido por María Luisa Escobar. También fueron Presidentes del Ateneo: Anna Julia Rojas, Luz Machado, Alicia Larralde, Ana Mercedes de Morales Lara, Conny Méndez y después de la caída del dictador Marcos Pérez Jiménez en 1958, es electa como presidenta María Teresa Castillo. Quien venía de ser reportera de Ultimas Noticias en 1941, integrante de la primera promoción de Periodistas de la U.C.V., Luchadora contra las dictaduras desde la época gomecista, exilada durante el régimen perezjimenista.

     María Teresa tuvo la visión necesaria para comprender que las luchas sociales y políticas carecen de base si no se alimentan del quehacer cultural y que la pervivencia de los valores de una nueva sociedad que nacía con el 23 de enero de 1958, no podían tener solamente el sustento político, era necesario promover las manifestaciones más altas del espíritu y es así como el Ateneo de Caracas se convierte en promotor de una compañía estable de teatro, dirigida inicialmente por Horacio Peterson y a partir de 1976 por Carlos Giménez con el nombre de Rajatabla. Se crea el Centro Latinoamericano de Creación e Investigación Teatral, institución que ha recibido el respaldo nacional y el apoyo económico de la UNESCO. Bajo su auspicio se han organizado y celebrado en Caracas varias ediciones del Festival Internacional de Teatro, hoy imitado positivamente por ciudades como Bogotá.

     Además del desarrollo de una labor editorial, biblioteca, sala de exposiciones, dos salas de teatro y conciertos.

     El Ateneo de Caracas presidido por nuestra coterránea María Teresa Castillo es hoy un modelo a seguir, no solamente por diversos Ateneos de Venezuela, sino a nivel continental. Es una lastima que los actuales promotores de la cultura oficial, no reconozcan los méritos y la obra de María Teresa Castillo cuando llega a los 100 años de fructífera vida, María Teresa como persona no necesita de ese reconocimiento, pero si su obra que es el Ateneo de Caracas. María Teresa tiene en su haber las más altas condecoraciones que se otorgaban en la desaparecida Unión Soviética, las más altas otorgadas por Cuba, Francia, UNESCO, la mitad de los países europeos, Latinoamérica e incluso de EE.UU. y los más importante tiene el reconocimiento de los  artistas y creadores venezolanos, de su pueblo al que le ha dado lustre y tal vez es más humilde pero con el más grande de los amores y del respeto a su figura, el de los tuyeros y especialmente el de los cueños.

     No podemos terminar estas cortas expresiones de justicia, sin decir: Ojalá Venezuela tenga en las nuevas generaciones, la fuerza juvenil, la rebeldía, la inconformidad, la capacidad organizativa, el humor, la visión, la tenacidad y el amor por Venezuela de María Teresa Castillo a sus 100 años.

Falleció el 22 de junio del 2012 en Caracas a la edad de 103 años.

María Teresa Castillo en Compañía de Alejo Carpentier.

 

EL DESAFIO

Por: Manuel Vicente Monasterios G.

     Cuentan los abuelos que en Cúa y sus alrededores no había un hombre más valiente, un tirador más certero, lo que llamaban un cristiano con “tabaco en la vejiga” que Manuelito Barco. El relato es basado en hechos reales, solo la imaginación literaria complementa algunos pasajes en el cuento, lo cual no es más que un testimonio escrito de una tradición oral.

     Los hechos ocurrieron en Cúa, a finales del siglo XIX, algunos personajes cambian de nombre, pero el enfrentamiento entre Manuelito y los alemanes lo contaban nuestros ancestros.

Manuelito Barco, llegó a su hacienda de Las Yaguas con el fresco de la mañana montañera, había salido de Cúa en su caballo gris a las 3,00 a.m., casi tres horas de camino, pudiendo pasar por Onza y ahorrarse dos horas, pero los “Musiues” alemanes tenían el paso cerrado, además tenían unos enormes perros pastores, que habían importado de Hamburgo y unos vigilantes armados que devolvían a quienes se le ocurriera tomar ese camino vecinal, más corto a Las Yaguas y las otras haciendas cafetaleras de la zona.

Manuelito pensaba mientras hacía el largo trecho:

__Cómo es posible que uno tenga que aguantar esta humillación en su propia tierra, unos “carazos” que llegaron al pueblo después del terremoto y se aprovecharon de la tragedia para comprar fincas, casas y negocios a precio regalado.

__Es cierto que los alemanes son trabajadores, pero tienen en su cabeza unas ideas de superioridad, ellos creen que aquí todos somos indios de guayuco, con sus perros y sus hombres armados, nosotros los nacidos aquí tenemos que salir como perrito roñoso, con el rabo entre las piernas; soportar sus arbitrariedades y decir amen.

__Están muy equivocados estos “musiues”, yo les voy a enseñar a respetar a los hombres. Aquí no valen tribunales, porque la justicia tiene precio, ni pactos de caballeros porque ellos no respetan a nadie, solo el rigor del plomo que les haga temblar puede cambiar esta situación.

__No me enfrento hoy porque no puedo pisar peines, quien sabe si me tienen montado en el camino una emboscada y me tiren por “mampuesto”.

__Ya estoy cansado, he tratado de dialogar, pero los hermanos Hendrich son como mulas, cuando se les mete una idea no hay quien les haga cambiar. Para ellos solo valen sus razones.

__Les he ofrecido vender mi finca o comprar la de ellos y nada.

__Ahora Natividad, el encargado, me manda llamar con urgencia._ ¿Quién sabe para qué?

En medio de aquellas cavilaciones se encuentra con Pedro, el arriero de la Providencia, quien también lleva el mismo camino.

___ ¿Cómo está Don Manuelito, _veo que hoy madrugó para llegar temprano a Las Yaguas?

___Así es Pedro. ¿Tu como estás?

___ Caminado más que un llanero perdido.

__Los alemanes nos tienen “fuñios” desde que trancaron el camino real, tenemos que dar este “vuelton” para llegar al pueblo.

__Los González de La Providencia y Don Antonio de hacienda El Toro, están pleiteando en los tribunales con los “Musies”, pues según dice un abogado de Caracas, esa es una servidumbre desde la época de los españoles y nadie la puede cerrar.

__Eso es así Pedro, eso que dice el abogado es verdad. Yo intenté un juicio en los tribunales de Petare, que son los que tienen la facultad, pero un juez terminó dándole la razón a los Hendrich, gasté un platal para nada .El juez se transó con ellos.

__ Aquí la justicia se tasa en pesos de oro.

__ Podía seguir el juicio en los tribunales de Caracas.

__Pero Yo no boto más plata en eso. Ni estoy dispuesto a gastar más pesos en abogados.

__Te aseguro que en una semana volvemos a pasar por el camino de Onza.

Como fue toda la vida

__Mire Don Manuelito cuídese que lo están cazando y lo pueden “malográ”.

__Además, tenga cuidado con el negro Apolunio, el que vive en la vuelta de los loros, mire que es brujo mañoso y trabaja para los “musiues”, últimamente lo han visto bajar al pueblo todos los viernes, “a según”, se mete al cementerio del pueblo, porque trabaja con los difuntos. Hace semanas que carga un perro negro que no le desampara ni de noche ni de día, los que saben dicen que es mismo Satanás.

__Pedro, le agradezco la información pero yo tengo la contra para quienes trabajan con el mal, una reliquia con la oración del Hermano Penitente, “no le entra ni coquito”. Me la preparó Pedro Páez de Curiepe. Además un rifle Smith & Wilson de repetición.

__Don Manuelito usted recuerda a la negra Felipa, hermana de Apolunio, la que tenía una bodeguita por Los Claveles, esa mujer también es bruja, la vieja se metía en el cementerio extraía huesos de muerto que usaba para sus trabajos. La dulcería como los besos, conservas, catalinas y almidoncitos llevaban sus dosis de huesos “trabajaos” y los adquirían quienes deseaban amarrar a un hombre o a una mujer, mediante influencias maléficas. En el mostrador tenía un frasco con guarapo fuerte que contenía los huesos de la mano de una señorita difunta. En un cuarto montó un altar con cráneos o calaveras adornados con cintas rojas, verdes y negras. Alfonso Díaz, quien vivía en Macaguita, murió con la barriga llena de sapos, en pleno velorio le empezaron a salir por la boca unos bichos peludos que llenaron el mortuorio de esos asquerosos animales, los familiares los mataban a palos y lo quemaban en el patio. Ese fue un daño puesto por esa bruja, un encargo que le hicieron de Tazón,” por comer carne ajena”.

     La hija de Ña Josefa, quien estaba preñada y a punto de parir, después de comer los dulces y beber ese guarapo de Felipa, , parió un muchacho que tenía dos cabezas, el niño era algo nunca visto, esa noticia se regó por todo el pueblo pero nadie se atrevía a verlo porque según decían era un engendro del diablo, cuando terminaba una cabeza de llorar, empezaba la otra, la pobre muchacha se volvió loca, lanzó al recién nacido al río y ella también se ahogó en “El pozo del Caro”.

__Si Pedro yo conozco de esas historias, recuerdo cuando en el pueblo se enteraron que la bruja se robaba los huesos de los difuntos, reventando las tumbas, una turba llegó hasta Los Claveles y le quemaron el rancho, la buscaban para darle su merecido y lo que vieron fue un pájaro negro que salió volando. Y jamás se supo de su vida.

__Cuanta gente tomo chicha y guarapo en ese rancho elaborado con canillas de muertos.

__Le informo Don Manuelito que a esa bruja la han visto en el rancho de Apolunio, algo traman esos diabólicos hermanos.

     Manuelito Barco era un hacendado que había peleado en varias guerras bajo las ordenes del General Juancho Guerra, tenía fama de ser uno de los mejores tiradores, con una certera puntería, rapidez de movimientos y valentía para enfrentar al contrario, jamás se le veía retroceder en el combate, tenía don de mando, pero con un carácter muy violento. Cuando se enojaba no respetaba jerarquía y largaba a los superiores con fuertes palabras, En medio de un combate en la famosa batalla de La Victoria, su jefe inmediato un coronel de apellido Padilla ordena la retirada porque se veían perdidos en manos de un escuadrón volante

__Manuelito, con el grado de Capitán, porque su carácter no le dejaba progresar, en la carrera de las armas, le grita al Coronel Padilla:

__Usted es un cobarde, yo no doy un paso atrás, huya usted si quiere, __ “coronel culo cagao”.

     Se baja de la montura y con un rifle automático, empezó a disparar contra las milicias enemigas, en menos de cinco minutos había detenido el avance, los muertos y heridos en el bando contrario se contaban en más de una docena.

    La determinación de Manuelito cambió el destino de aquella batalla, quienes se marcharon en retirada fueron los soldados del bando contrario. Esta acción le ganó el reconocimiento del propio General Guerra, pero al mismo tiempo generó una fuerte reprimenda por parte del General, por el irrespeto al coronel Padilla y como complemento un castigo de quince días en el calabozo .Al cumplir su sanción manifestó que se sentía mal, pues el paludismo lo tenía azotado y se alejó de las guerras civiles para dedicarse a los negocios y las haciendas de la familia.

     En el campo de los negocios y de la agricultura había progresado mucho en poco tiempo, compró dos haciendas cafetaleras en Aragua, la casa comercial de Cúa era atendida por los hermanos. Su principal ocupación era la producción y exportación de café. En aquel momento todas las fincas estaban con muy buena producción y el precio del café era optimo, además le había conquistado, con habilidad comercial, varios clientes a los alemanes, entre los productores de café, a los que les compraba la cosecha en pie. Su problema era el paso libre a la Hacienda Las Yaguas, pues los hermanos Hendrich lo impedían, con lo cual las cosechas eran difíciles de sacar y la hacienda perdía su valor inmobiliario.

     Al llegar a Las Yaguas el caporal le recibe con varias noticias desagradables:

__Don Manuel, alguien está entrando a los cafetales en las noches para tumbarle las flores a los cafetos y perjudicar la cosecha. La casa de la hacienda está llena de garrapatas, “puestas”, traje a José Ramón el curioso de la fila de San Jorge, el que “quita los males “echados”, ensalma a los “picaos” de culebra y los gusanos del “ganao” y hace el bien sin mirar a quien. El curioso dice que esas garrapatas “echadas” son difíciles de quitar porque el trabajo está “ayudao” con la fuerza de los difuntos.

__ ¿Que otra noticia tienes Natividad?

___Don Manuel en las noches se siente en esos cafetales como si estuviese un ejercito de recogedores trabajando, se oyen gritos llamando gente por su nombre, se escuchan rastrillos y golpes de hacha, pero en la mañana lo que aparece en el suelo son las flores, como si el trabajo fuese tumbarlas, lo único que he visto al amanecer es un perro negro que sale del monte y agarra el camino.

__Que vaina Natividad, los alemanes también creen en brujería, como es posible que esa gente con ese grado de cultura estén favoreciendo hechiceros, no se conforman con cerrar el camino, sino que me quieren arruinar mediante el uso de supercherías.

__Pero están jugando con macagua yo no soy pendejo, ni cobarde.

__Ahorita mismo arreglo esto con el “mentao” brujo Apolunio y su hermana Felipa.

__ ¿Qué vamos hacer Don Manuelito?

___Búscate unos peones, “gente resuelta”, que no le teman a brujos, vamos a ver si es verdad que Satanás trabaja con ellos. Nosotros por nuestra parte vamos protegidos por el “Gran Poder de Dios”.

    Natividad se buscó cuatro hombres de probada confianza, además les acompañaba el curioso José Ramón quien llevaba los elementos necesarios para evitar que los daños y mañas de los brujos los perjudicara.

     A las nueve de la mañana, tomaron el camino a la Vuelta del Loro, siete hombres en mulas y caballos, iban dispuestos a enfrentar a los brujos, porque pensaba Manuelito que ellos eran los instrumentos que estaban utilizando los alemanes para destruirlo y causar tantos daños en la hacienda Las Yaguas.

     Cuando llevan más de media hora de camino, se dan cuenta que están pasando nuevamente frente a los corrales de Las Yaguas, no había forma, ni manera de saber como habían caminado en redondo para estar en el mismo lugar de donde habían partido media hora antes. El reloj en la leontina de Manuelito marcaba exactamente las 9,00 a.m. No habían salido todavía, el tiempo no existió, la vida se marcaba en redondo, aquello era una locura sin explicación lógica que erizaba la piel. Dos de los peones dijeron que ellos no seguían porque en eso tenía las manos el Demonio.

Manuelito enfatizó__ ¡Llego a la vuelta de los Loros aunque sea gateando!!!

José Ramón empezó a rezar sus oraciones y les dijo: __ Oren conmigo:

Levantó San Bartolomé / Pies y manos se lavó / después que el gallo cantó / su bastón de oro cogió / Su camino caminó…. Después que terminaron aquella oración de San Bartolomé el que venció al Diablo, empezaron a rezar la oración de San Cipriano:

     San Cipriano ruego preservarme de todos los maleficios, arterías, perfidias de Lucifer, ciudad a la vista…… También la oración de San Expedito, el Credo y el Padre Nuestro.

     Vuelven a partir después de rezar varias oraciones y encomendarse a todos los Santos y al Gran Poder de Dios .toman el camino, alertas ante cualquier sorpresa, poco a poco hasta que a lo lejos avistan el rancho de los brujos, cuando ya están por llegar, por el camino viene un perro negro, con los ojos como dos tizones, con cara de animal rabioso, botando espuma blanca por la boca, se lanza el perro sobre el caballo de José Ramón, este logra antes de que el perro le muerda, bañarle un solución preparado con Agua Bendita, cuando el líquido cae sobre el lomo del animal, empieza a echar humo y con unos aullidos se desvanece, se esfuma delante de todos. Manuelito y sus acompañantes suben a la colina donde está ubicado el rancho, no hay nadie dentro.

     Manuelito golpea la puerta y penetra, en la sala había un altar montado, con velones negros y varios muñecos con agujas. José Ramón también ha entrado al rancho le dice a Manuelito:

__ No toque nada hasta que yo le diga.

     El curioso empieza los ensalmes y las oraciones, los pocos minutos unas auyamas que habían en el altar reventaron, bañando el lugar con un liquido pestilente, color a tierra amarilla, los velones repentinamente subieron las llamas y se consumieron en menos de un minuto, el altar y el techo de gamelote agarraron candela y el rancho se tornó en una gran fogata, en ese mismo instante empiezan a salir de las llamas, macaguas de todos los tamaños y siete narices que se van al monte, nubes de murciélagos. En el cotoperí, estaban dos pájaros inmensos parecidos a dos urracas, observando todo lo que pasaba. Manuelito y José Ramón les disparan en cruz y los dos pajarracos caen al suelo, José Ramón con una estaca larga los arroja a la candela del rancho donde el fuego los consume.

   Una vez que el rancho de los brujos desaparece entre las llamas y solo quedan los restos chamuscados, Manuelito y sus acompañantes regresan a la Hacienda Las Yaguas.

    Lo primero que hace el “Curioso” de la fila de San Jorge es acercarse a las paredes de la casa para ver las garrapatas, no hay ni una, revisa todas las paredes y comprueba que han desaparecido y entonces dice:

__Los brujos murieron, El Diablo los abandonó, lo comprueba la ausencia de garrapatas, ni siquiera el perro tiene, esta mañana estaba “cundío”. Gracias al Poder de Dios y la ayuda de San Bartolomé y San Cipriano. Hay que prenderle sus velas.

Manuelito dice: __Tengo que regresar a Cúa, todavía me falta arreglar la cuenta con los alemanes. Me deben mucho y ahora es que van a saber quien es Manuelito Barco.

Natividad le dice:

 __ ¿Por qué camino se va?

__Me regreso por el camino de Onza, vamos a ver si los perros y los guardias de los alemanes nos van a impedir el paso.

     Manuelito, Natividad y dos peones toman el camino de la hacienda Onza, están bien armados y dispuestos a enfrentarse con los vigilantes. El camino es sombreado de guamos y bucares. Llegan al lindero y se encuentran con el “falso” que tiene una cadena con viejo candado, de un solo tiro Manuelito rompe el candado, abren el “falso” y penetran el camino que atraviesa la hacienda Onza, propiedad de los Hendrich Todos van alerta, lo primero que encuentran son los cinco perros que vienen dispuestos a devorarlos, apenas los ven, cinco disparos casi al unísono y los perros quedan en el camino, sirviendo como comida para zamuro. No hay vigilantes, unos se escondieron en el monte otros se fueron a Cúa a informar de lo que estaba pasando. Manuelito continúa su regreso al pueblo, deja Onza, pasa por Palmira vía La Palma, por el camino real. La ruta más corta.

     Mientras tanto dos vigilantes llegan a la casa comercial de los alemanes, ubicada en la plaza del plan de San José, era uno de los negocios más grande y próspero de la población, había logrado superar las ruinas del terremoto, su actividad comercial era el procesamiento y exportación de café. Importaban de Alemania, las maquinas movidas con fuerza hidráulica para procesar café y trapiches su principal competidor era Manuelito Barto y su familia.

     Los vigilantes le informan a don Otto, el mayor de los hermanos, lo ocurrido con el rancho de los brujos.

     Se reúnen los cuatro hermanos y les pregunta quien había hecho tratos con los hechiceros de la vuelta de los loros.

     Luis, el hermano menor, dice que el habló con Nicanor, el caporal, éste le había dicho que era la mejor forma de salir de Manuelito y le dio licencia para tratar con Apolunio…

__Como tomas una determinación de este tipo sin consultar con nosotros, le dice Otto.

__Si consulto no me autorizan, ustedes no conocen el poder de esos brujos y no creen en ellos.

__El problema Luis es que Manuelito viene en este momento para Cúa con intenciones de enfrentarnos con las armas Ante esa verdad no hay brujo que valga. Somos nosotros los que tenemos que dar la cara, te das cuenta de tu error.

__No podemos huir como unos cobardes, lo vamos a esperar preparados.

__ Ustedes dos y Luis se van a la casa del lado y no hagan nada hasta que yo les ordene. Dice Otto.

     Manuelito llega a Cúa por el paso del río Tuy, entra por el calicanto y sube por la calle Roscio hasta llegar a la plaza donde están las ruinas de la iglesia, que derrumbó el terremoto, allí les dice a sus acompañantes que el sigue solo, su problema con los alemanes lo resuelve sin compañía, no vayan a pensar que les tiene miedo.

   Ya casi todos en el pueblo sabían que Manuelito venía a retar el destino, desde mucho tiempo atrás se decía que Manuelito enfrentaría a los alemanes, era común que en los bares se hablara de una pelea que todavía no había ocurrido, como un hecho consumado, no se sabe quien empezó a contar aquello, pero todos lo tomaban como algo normal en el pueblo donde nada ocurría. Cuando vieron a Manuelito pasar por la plaza sobre su caballo gris, un jugador de billar en el bar de Juan García dijo:

__Llegó el hombre, hoy la “pelona” saca su tarea.

     El chisme, de la presencia de Manuelito se regó como pólvora, ya eran casi las cinco, la tarde estaba clara sin señales de lluvia. Pedro, el mandadero de Don Santana, corrió hasta el negocio de los Hendrich y les gritó: __! Ahí viene el hombre!!!

     Manuelito cruza la esquina del Viento y llega al negocio de Don Pancho Quiroga, se baja del caballo y le dice que le venda una caja de balas para el rifle Winchester, Don Pancho si abrir la boca, le entrega las balas.

__Manuelito le pregunta por la familia, por su salud.

__Don Pancho le responde que todo está bien y le dice:

__Manuelito no era necesario llegar a esto, te están esperando agazapados, ya el “pavoso” de Juan del Carmen está agitado como un zamuro, en la esquina de la plaza, afirma que va a recoger tu cadáver.__ Manuelito, tu solo no puedes con ellos.

__ ¿Cuantos son? __Pregunta

___Creo que seis o siete según dijo Doña Carmen quien pasó y los vio cuando se acomodaban.

__Si tu me autorizas puedo hablar con Otto para resolver esto sin sangre.

__Mire Don Pancho yo le agradezco sus buenas intenciones, sé que usted aprecia a los Barco, __ pero ya esto llegó al llegadero, si yo “reculo” me tengo que ir de este pueblo por cobarde, nadie me va a respetar. Aquí en Cúa si a uno le pierden el respeto es peor que estar muerto, porque hasta los limosneros se pueden burlar de uno en la cara.

__Esto no tiene vuelta atrás, ellos lo saben. Si me matan, yo no me voy solo. Estoy seguro que Luis Fernández, el carpintero, fabricante de urnas tendrá trabajo.

___Cuídate Manuelito.

__Hasta luego Don Pancho.

     Manuelito antes de salir del negocio de Don Pancho Quiroga, carga el rifle, con cierta parsimonia, revisa su treinta y ocho, se acomoda el sombrero y se monta nuevamente en su caballo gris, Toma el centro de la calle del Comercio en dirección a la Plaza del plan de San José, donde lo esperan los alemanes atrincherados en las puertas del negocio y en las ventanas de la casa vecina. Llega a la esquina de la calle del templo nuevo, el sol le da de frente en la cara, a menos una cuadra lo esperan, todas las calles están solas, nadie se atreve a colocarse en la posible línea de fuego. Manuelito está tenso con la mano derecha en el rifle recién cargado, presto a lo que vendría inexorablemente. Con la vista fija en esquina de La Florida.

     Cuando el jinete pasa frente a la casa de los Lugo, a unos 20 metros de la primera ventana, los nervios traicionan al menor de los Hendrich quien apunta con un revolver a Manuelito, se oye el primer disparo, sin que Otto ordene, la bala atraviesa el cuello del caballo, el otro disparo le da en una pierna a Manuelito. Caen el animal y el jinete al empedrado de la calle, La sangre del equino baña el suelo, dando la impresión que caballo y jinete están acribillados. Sin embargo Manuelito se parapeta detrás del cuerpo del caballo agonizante y empieza un tiroteo sin tregua, con su rifle.

     El primer disparo de Manuelito entra por la frente de Luis, el menor de los Hendrich, quien estaba en la ventana más cercana,” no dijo ni pío”, el segundo disparo penetra por el ojo izquierdo de uno de los vigilantes, también cae muerto “en seco” Los alemanes arrecian el ataque con armas de diverso calibre, pero Manuelito solamente tiene hasta ese momento, la herida en la pierna, Caen muertos otros dos hermanos, los cuales estaban a más de 50 metros y otro vigilante herido.

     A los quince minutos, tres alemanes yacen en charcos de sangre dentro de la casa y el negocio de la Florida, un vigilante muerto y otro herido. El único que no ha sufrido con la puntería de Manuelito es Otto, el hermano mayor; quien está desesperando, sin saber que hacer.

     Aparece por la calle del templo nuevo un cura, con su sotana, ondeando una bandera blanca, era el padre Francisco, párroco de Cúa, solicitando una pausa. Los hermanos de Manuelito aprovechan la presencia del cura y se acercan al herido. Don Pancho Quiroga llega a la esquina con el Dr. Rafael Osío y le revisa, solamente tiene la herida de la pierna, la cual no es grave, entra el doctor al negocio de los alemanes y se encuentra con cuatro muertos y un herido que es atendido inmediatamente.

     A Manuelito lo trasladan a la casa de sus familiares en la Cruz Verde para las curaciones. El Jefe Civil y Militar General Rubén Ramos con su secretario se apersona en la casa de los Barco, le dice al herido:

__Esto es una tragedia muy grande, jamás se había visto en este pueblo tamaña barbaridad

__ ¿Usted está claro de las consecuencias de este hecho?

_General Ramos, si no me defiendo me estarían velando este momento, usted puede interrogar a todo el pueblo, me tenían montada una emboscada de siete contra uno.

__Menos mal que tengo buena puntería, me querían masacrar, pero no contaron con mi experiencia de tirador en combate, eso fue lo que me salvó.

__Yo soy un hombre responsable y corro con las consecuencias de mis actos.

__Bueno, apenas pueda caminar y montar, lo tengo que remitir a la cárcel de Ocumare, por ahora queda arrestado en la casa.

__ ¿Qué va hacer con los “Musiues”?

___Hay que velar y enterrar a tres, Otto el único sobreviviente también va preso.

___Te das cuenta que la violencia solo trae desgracias.

___Ese consejo hubiese sido muy bueno para los alemanes Mi general

     Pasado el tiempo Manuelito Barco fue trasladado en calidad de preso común a Ocumare del Tuy, donde estaba la cárcel principal. Su expediente años después, llegó a manos del General Gómez, quien se interesó por lo ocurrido, quiso conocer al corajudo que se enfrentó a siete hombres. Solicita que lo traigan a Caracas.

Lo sacan de la cárcel. y lo conducen a una entrevista con el General .

__ Y vos solito enfrentaste a siete hombres armados y estás vivo.

___Eso es cierto Mi general. Suerte que uno tiene, no me tocaba ese día.

___Cómo le parece, yo pienso que un hombre de sus condiciones no debe estar en la cárcel.

___Me han leído su hoja servicios militares y su expediente y usted es valiente, además su acción con los alemanes fue en defensa propia.

___El problema es el señor cónsul de Alemania, quien tiene buena amistad con mi gobierno y está defendiendo los intereses de sus paisanos.

___Yo aprecio su temple, los hombres “embraguetaos”, ya se acabaron.

___Vamos a mandarlo con un cargo militar, no como preso, para el Amazonas, después que pase la marea, podés regresar al centro. __ ¿Acepta usted? Es un servicio a la causa de la paz.

___Mi General su voluntad es una orden.

___Pues no se hable más del asunto. Ya el General Pérez tiene las instrucciones necesarias.

     Así fue que Manuelito Barto, se incorporó como coronel al servicio de Gómez en el Territorio Amazonas, donde le correspondió combatir al terror de aquellas selvas: Tomás Funes.

Tomado del Libro: Cuentos de ayer, de hoy y de siempre, Leyendas y Consejas de Cúa. Manuel V Monasterios G. año 2011.

CONOCIENDO AL MUNICIPIO PAZ CASTILLO

Por: Juan Ramón Ávila.

I. Reseña Histórica del Municipio.              

1.1. Creación del Municipio:

     En épocas pretéritas el municipio no se llamaba como hoy, sino por la ley de 1856 “Cantón” y más tarde, por la Constitución de 1864 Distrito Santa Lucía, hasta el 14 de febrero de 1891, cuando la Asamblea Legislativa del Estado Miranda decretó llamarle Distrito Paz Castillo, compuesto por dos municipios: Santa Lucía y Santa Teresa. El 5 de diciembre de 1967 se decretó la creación del Distrito Independencia, con lo que quedaron hasta el presente los municipios Paz Castillo e Independencia, tras cambiar la denominación de distrito por la de municipio, de acuerdo con la nueva Ley Orgánica del Régimen Municipal.

1.2. Origen del Municipio:

   Con su nombre quiere homenajear al Teniente Coronel Blas Paz Castillo, quién nació en 1780 y entregó su vida en el año 1814, cuando comandaba la infantería en la Batalla de úrica. Tuvo familiares y posesiones en esta tierra luciteña.

II. Historia.

2.1. Indígena o Aborigen:

    Los primeros pobladores indígenas fueron los Mariches y Quiriquires, eran descendientes de los Caribes (ubicados en la Costa Norte de Venezuela). Los Mariches se concentraron al norte y los Quiriquires al sur, se fueron extendiendo por todos los Valles del Tuy. Vivían en tribus y se alimentaban de la caza, la pesca y la agricultura.

2.2. Conquista y Colonización:

    Se conoció la existencia del Valle de Pariagüan de Santa Lucía al cual asistían los curas doctrineros para administrar sacramentos y evangelizar a los lugareños…Existían las Encomiendas y los Encomenderos eran los Blancos Criollos, entre ellos: Diego de Ledesma, Juan Rodríguez Santos, Alonso García Pinedo.

Fundación:

     De acuerdo a documentos recopilados por el historiador – investigador Lic. Alvaro García Castro en el Archivo Arquidiocesano de Caracas para el año 1994 “Se realizó en fecha 23 de enero de 1621, mediante acto solemne presidido por el Tnte. General Pedro José Gutiérrez de Lugo y el Pbro. Gabriel de Mendoza, su nombre se debe a que ya el valle recibía el nombre de Valle de Pariagüan de Santa Lucía. Se colocó bajo la protección de la Señora Santa Lucía, hoy Santa Lucía Virgen y Mártir”… Es un pueblo de los llamados “portátiles”, por haber   sido   cambiado   de sitio, primero en la Meseta de Macuto y posteriormente se traslada a  la ubicación actual por el Pbro. Marcos Reyes Cueto, entre las quebradas El Tigre y Agua Bendita, colocando la primera piedra de su iglesia el 23 de marzo de 1731 y su erección definitiva en 1751… Su hermoso Retablo lo empezó Manuel Francisco Rubí en el año 1773, se terminó en 1782, siendo mandado a dorar en 1795.

     Visita Pastoral de Monseñor Mariano Martí, 1784, constató los progresos realizados, administró muchos sacramentos y levantaba inventario de todo lo que encontraba.

Retablo del Altar Mayor, data del año 1782.

2.3. Independencia:

    Se conocieron los hechos que proporcionan la lucha independentista, ya que el prócer patrio Dr. Francisco Silvestre Espejo era nativo de Santa Lucía y protagonista en la Sociedad Patriótica de Caracas en los años 1810 – 1811. Aparece como firmante del Acta de Independencia de Venezuela el 5 de julio de 1811. Fue Presidente en turno de la República, formando un triunvirato con Cristóbal Mendoza y Baltasar Padrón en la 2da República (1812).

Batalla de Macuto:

    Se escenifica esta famosa batalla en el sector Macuto el 14 de junio de 1821, allí el Comandante Patriota José Francisco Bermúdez sale victorioso ante el Comandante Realista Lucas González, quien perece en Las Adjuntas, el Oficial Pereira es perseguido vía Soapire, alcanzado en El Calvario (Caracas) donde fallece en manos patriotas.     

    Esta se constituye en una victoria estratégica, la cual quebranta la moral de las tropas realistas, detienen un gran contingente de armas, caballos, hombres y otros pertrechos, deteniendo las tropas realistas que se dirigían hacia donde diez días después se escenificaría la Batalla Gloriosa del Campo de Carabobo.

General José Francisco Bermúdez.

Dr. Francisco Silvestre Espejo.

2.4. Período Republicano:

      Los principales hechos desde 1830 hasta finales del siglo XIX…

(.) Las correrías de Dionisio Cisneros, guerrillero, pro realista, que sometió a la población a la barbarie y el abuso de las hordas que comandaba, año 1832.

(.) Manifiesto de la “Célebre Escritura de la Paz”, suscrita por los principales propietarios de la Villa de Santa Lucía, donde someten los pleitos a un tribunal de árbitros, año 1835. (Ver libro “El Granero de Caracas”, autor Prof. Diógenes Molina).

(.) Célebre “Batalla de Cerro Alto”. El 26 de Julio de 1878, se produjo esta batalla en el sitio de Las Cruces, vía Santa Lucía-Turgua. Fue un encuentro entre caudillos venezolanos, el General José Ignacio Pulido (defensor del ideal político de Guzmán Blanco) y el General Ramón Ayala (defensor del gobierno de Linares Alcantara), con el General José María Capote al mando de sus tropas, salieron triunfantes las tropas del General Ramón Ayala.

Sitio de Las Cruces (Cerro Alto)

(.) Construcción del 1er Acueducto en el sector Macuto. Antigua Hacienda La Concepción, bella obra de ingeniería hidráulica, autor Ing. José A. Sánchez, siendo presidente Guzmán Blanco, data del año 1880.

Primer Acueducto de Santa Lucía en La Concepción, Macuto.

(.) Llega el Ferrocarril Central de Venezuela a Santa Lucía. Se promueve un gran movimiento comercial “Los Valles del Tuy se convierten en el Granero de Caracas”, fuente segura de alimentos para la capital de la República, año 1896.

Principales hechos históricos del siglo XX…

(.) Santa Lucía es designada capital del Estado Miranda, por Asamblea Legislativa, año 1900.

Fotografía aérea de Santa Lucía (1954).

(.) Llega al pueblo una Imagen de Santa Lucía Virgen y Mártir, donada por el presidente Cipriano Castro en pago de una promesa, la trae su esposa Zoila de Castro, año 1907.

Santa Lucía V. y M. “La que sale en procesión”.

(.) Funciona la Cárcel Pública en la Casa de los Sánchez, época Gomecista, hoy sede del Bco. Occidental de Descuento, año 1916.

Casa de los Sánchez (antigua Cárcel Real).

(.) Puesta en funcionamiento del Central Azucarero Santa Epifanía, año 1930.

Central Santa Epifanía en plena producción
Frente la antigua carretera de tierra
vía Santa Lucía – Santa Teresa
Fundado en el año 1930
Dejó de funcionar en 1980.

(.) Inauguración de la Casa de Gobierno Municipal, bajo el gobierno del Gral. Eleazar López Contreras, siendo el Sr. Luís Guillermo Castillo, presidente del Concejo Municipal, año 1939.

Casa de Gobierno Municipal, década de 1960.

(.) Visita del Monseñor Lucas Guillermo Castillo Arzobispo de Caracas, en visita pastoral a la parroquia de Santa Lucía, años 1940 al 1950.

(.) Deja de funcionar el Ferrocarril Caracas – Valles del Tuy, bajo el Gobierno del Gral. Marcos Pérez  Jiménez, año 1954. 

(.) Visita del Cardenal Ignacio Velasco con motivo Inauguración Capilla San Benito, gracias a la donación del Sr. Manuel Rodríguez Sobral, en El Nogal, año 2001.

(.) Se inaugura el Monumento a Santa Lucía Virgen y Mártir, autoría del escultor cubano Miguel ángel de León, bajo la Alcaldía de Elio José Serrano Carpio, ubicada en la entrada sur del pueblo, año 2002.

Monumento a Santa Lucía V. y M.
Autor escultor Miguel Ángel de León, año 2002.

     Apreciados lectores, a raíz de una entrevista que me hizo un grupo de alumnos de la Universidad Bolivariana en Los Chaguaramos, Caracas, especialidad en Comunicación Social, solicitaban información sobre los medios de comunicación impresos con que ha contado nuestro pueblo luciteño, me ha parecido muy interesante compartir esta investigación con mis consecuentes amigos…

1. En 1929, circuló “LA TIRA”, dirigida por el maestro Juan José Phermín. Dicho docente tenía una imprenta y enseñó este oficio a algunos jóvenes luciteños de la época, como Simón Espejo y Armando Castillo Sena, contenía noticias del pueblo, sociales y deportivas.

2. En 1930, la publicación anterior toma el nombre de “REYES CUETO”.

3. En 1930, se editó el periódico “EL TUY”, órgano pequeño, bien organizado, traía noticias de Aragüita y Santa Teresa del Tuy.

4. En 1932, circula “El Asno”, bajo la dirección de Basilio Luna Ortiz (BLO), como firmaba sus trabajos, periódico que creó muchas polémicas al criticar a sus adversarios, salía de la imprenta de Anibal Bustamante.

5. En 1933, se imprime “EL LUCITEÑO”, su director Anibal Bustamante y administrador Barbieri, con valor de un centavo, a 4 páginas, tamaño de 1/8, circulaba los domingos.

El Luciteño, Fundado en 1933.

6. En 1933, surge “JOE” publicación del Coronel Tovar García, quien había comprado la imprenta al maestro Phermín.

7. En 1936, aparece el primer libro “MEMORIAS DE MI PUEBLO”, del maestro Don Arturo Barrios, hombre polifacético, escritor, músico, juez. Describe hechos y costumbres ancestrales.

Memorias de Mi Pueblo.

8.- En 1938, se publica “LUZ Y SOMBRA”, periódico dirigido por el primer Cronista de este pueblo Don Eduardo Rodríguez, Jefe de Redacción José Ma. Valera.

9. En 1945, circula “GLEBA”, dirigido por Félix Díaz Martínez (q.e.p.d.) y “LOBO GRIS”, presidido   por     el     Padre   Pantoja, periódico cultural, de fondo literario, vocero de las actividades sociales y parroquiales, particularmente del grupo Scouts, Coordinado por este sacerdote.

10. En 1956, aparece “VANGUARDIA DEPORTIVA”, órgano social y deportivo, dirigido por Santiago Navas Morales, colaboradores Luis José Linares y Tomadita Gil, Asesor Félix Díaz Martínez, conocido periodista del diario El Universal. Otros colaboradores Antonio Varguillas, Ramón Zerpa, Eduardo Rodríguez y Manuel Mota, todos descansan en la paz del Señor.

11. En 1970, aparece “CRITICA”, excelente periódico dirigido por Alfredo Gil Acosta, asesorado por César Gil, información política y deportiva.

12. En 1971, se edita el libro “SANTA LUCÍA SU GENTE Y SUS ANECDOTAS”, autoría de Santiago Navas Morales, con presentación del recordado periodista Metodio A. Ibarra.

13. En 1971, también se publica el libro “SANTA LUCÍA 250 Años”, del autor Don Eduardo Rodríguez, con prólogo de Ramón Zerpa, impreso en Tipografía El Rincón.

Santa Lucía, 250 años.

14. En 1972, circula avances para el periódico “EL CANDIL”, información deportiva y cultural, fue de corta duración.

15. En 1975, aparece “EL TELÓN”, órgano de la Casa de la Cultura, quincenario informativo, su director Santiago Navas Morales, Jefe de Redacción Tomasita Gil, Administrador el Prof. Ramón A. Naranjo, de grata recordación.

El Telón, Santa Lucía 250 Años.

16. En 1983, se edita el libro SANTA LUCÍA DE PARIAGUAN, coautores el  Padre Mariano Marianchich, Eduardo Rodríguez, Santiago Navas, José Manuel Rodríguez, con prólogo del Prof. Luis Augusto González Díaz, libro con investigaciones históricas muy bien documentadas por el acucioso Padre Mariano.

17. En 1987, ve la luz primera “HISTORIA DE LA MÚSICA CONTEMPORÁNEA EN SANTA LUCÍA” (La Atenas de Miranda). El que esto escribe, les pasea por la historia musical de un pueblo, con sus valores, fundadores e intérpretes, glorias de nuestro terruñio, con prólogo del Prof. Luis Augusto González Díaz.

18. En 1989, surge “COMO PITO DE ONCE Y MEDIA” de José Cisneros, “el Poeta del Pueblo”. Narración sobre Santa Lucía, personajes y tradiciones, con prólogo de Tirsen David Echezuría (q.e.p.d).

19. En 1995, se imprime el libro “MANUEL FRANCISCO RUBÍ, artífice del Retablo Barroco de Santa Lucía”, autor Licdo. álvaro García Castro, en el marco de las Bodas de Diamante del Padre Mariano Marianchich. Detallada historia del Retablo del Altar Mayor de la Iglesia Santuario de Santa Lucía V. y M.

20. En 1995, también se publica “CRONOLOGÍA DE SANTA LUCÍA”, del historiador investigador Licdo. Álvaro García Castro, obsequio de la Junta Patronal Religiosa.

21. En 1996, surge “EL PROFETA”, quincenario parroquial, con información social y religiosa, Coordinado por José Díaz y equipo de colaboradores. Se produce una segunda etapa en el año 1999.

22. En 1998, aparece el libro “EXPRESIÓN DE UN PUEBLO”. Biografía de Francisco Antonio Hernández, autoría de la Licda. Periodista Rosa Elena Vivas.

23. En el año 2001, se funda el periódico “ESTANDARTE”, dirigido por Antonio Brelio (q.e.p.d.), culturista y dramaturgo, entre otros colaboradores se recuerda a Martín Girón Mondragón.

24. En el 2001 es impreso y ve la luz por primera vez “PINCELADAS LUCITEÑAS” del autor Prof. Juan Ramón Ávila. Crónicas de Santa Lucía, publicadas por el I.A.C.E.M. Licda. Carmen de Carmona en el marco de los 250 años del Nacimiento del Generalísimo Francisco de Miranda.

25. En el 2001, se publica “FUNDACIÓN OJOS DE SANTA LUCÍA”. Narra la historia de dicha institución. Recopilación a cargo de Mafranel González con motivo de una década de trabajo en pro de la humanidad.

26. En el 2002 es bautizado el libro “EL GRANERO DE CARACAS” autor el Lic. Diógenes Molina Castro, Fondo Editorial FEDUPEL, con prólogo de Héctor Malavé Mata. Trabajo de investigación acucioso que nos deja una mejor comprensión del desarrollo histórico regional de los Valles del Tuy.

27. En el 2004, se bautiza el libro HOMENAJE A SANTA LUCÍA V. y M. “La Doncella de los Valles del Tuy”,  una recopilación sobre la vida de la Santa Patrona del pueblo luciteño, sus reliquias, imágenes, fiestas, ornamentos sagrados del Padre Reyes Cueto y homenaje a un gran investigador de nuestra historia, el Padre Mariano Marianchich. Autoría del que les narra, Cronista de la Ciudad.

28. En el 2006, ve la luz, otro libro, SANTA LUCÍA TRADICIONES Y COSTUMBRES. Allí se traducen las principales manifestaciones del acervo cultural del pueblo de Santa Lucía, gracias a la acuciosidad del actual Cronista.  

A nivel regional, contámos con los diarios La Voz y últimas Noticias (edición especial para los Valles del Tuy), el semanario “SIGNO” de la diócesis de Los Teques y “ENCUENTRO COMUNITARIO” con sede en Ocumare del Tuy.

¡ADIOS! A OCUMARE, o ¿ADIOS A PETARE?

Por: Manuel V. Monasterios G.

¡El famoso vals del maestro Ángel María Landaeta!

Antiguo Palacio de Gobierno del Estado Miranda en Ocumare del Tuy.

      La Constituyente de 1904, durante el gobierno del General Cipriano Castro, crea él ”nuevo” Estado Miranda y traslada la capital a los Valles del Tuy, específicamente a la población de Ocumare del Tuy, quitándole al burgo de Petare, cercano en la época a Caracas, la categoría de Capital que venía ostentando desde la Constituyente de 1864, que se creo el Estado Caracas, al cual luego se denominaría Bolívar y también formó parte del Gran Estado Guzmán Blanco y del gran Estado Miranda integrado por los actuales Miranda, Aragua, Guarico y Nueva Esparta. El General Castro volvió a los 20 Estados de federalismo Zamorano y en el Tuy se denominaron los Distritos Lander (Ocumare, Yare y Quiripital), Paz Castillo (Santa Lucía y Santa Teresa) y Urdaneta (Cúa Y Charallave).

      Es lógico suponer que esta disposición  del gobierno castrista no fue del agrado de los petareños, especialmente los funcionarios gubernamentales  que tenían que dejar sus querencias y trasladarse al Tuy, sede de la nueva capital… Entre los funcionarios que parten está Don Ángel María Landaeta, quien además de ejercer el cargo de secretario de un Tribunal de Primera Instancia, era Músico ejecutante del violín, compositor e integrante de la Banda Oficial del Estado dirigida por el Músico Germán U Lira, autor de la música del Himno del Estado Miranda. Don Ángel se inspira y toma la determinación de componer un Vals. (Ritmo de moda en la época por ser el preferido del General Castro). El nombre del Vals es: “¡Adiós! A Ocumare”, como un homenaje al pueblo que debe dejar. La primera vez que se interpretó el Vals fue en Petare, con. “la Orquesta dirigida por el Maestro Gemán U. Lira, Landaeta en el violín, Manuel Yélamo como flautista, Alejandro Gerentes Contrabajo, Juan Bautista Clarinete, Bernardino García Tromba y los hermanos del maestro Lira: Domingo Y Rafael Bombardino y flauta respectivamente”

     La pieza compuesta por el maestro Landaeta fue un éxito desde el primer momento, Castro la hizo su favorita en los bailes desde el primer día en que la escuchó, El General Benjamín Arriens Urdaneta. Presidente del Estado Miranda y primero que ejerció en Ocumare del Tuy el cargo, le ordenó a la Banda que siempre la tuvieran en su repertorio, en las retretas y bailes que amenizaban. Así la población de Ocumare del Tuy la hizo suya, a pesar de la dedicatoria A Petare. Luego en el año 1927, esta vez por disposición del General Juan Vicente Gómez, se traslada la capital del Estado Miranda a la ciudad de los Teques y esta vez si se justifica el Adiós. No al Petare de 1904, sino al Ocumare de 1927. La tradición considera que esta pieza musical es emblemática de Ocumare y así  se acepta, no importa el origen y la intención del maestro  Landaeta, Lo importante es que desde comienzos del siglo XX está  en el corazón de los tuyeros.

      Es importante destacar que Don Ángel María no le puso letra en ningún momento, posteriormente se le adaptaron algunos versos.

El uso de las fichas como monedas, en las haciendas del Tuy. (del Siglo XVIII al XX)

Por: Manuel V. Monasterios G.

Ficha de Hacienda.

     El intercambio comercial en los siglos XVI y XVII se fundamentó básicamente en el trueque (Intercambio de productos). La falta de monedas obligaba a cambiar harina por marranos, tabaco y maíz por mulas, huevos, gallina y café por plátanos. La habilidad comercial de los productores y la necesidad estableció por largos años esta primitiva modalidad  de permuta prehistórica. También se utilizaron metales como el oro, la plata y gracias a la extracción de perlas, en Cubagua, éstas ocuparon el lugar de los inexistentes doblones, centavos o cobres como se les denominaba a las monedas en aquellos lejanos años de la conquista.

     Con la llegada de la Compañía Guipuzcoana a la Provincia de Venezuela, primera mitad del XVIII, se introdujo la moneda o peso macuquino. El intercambio comercial con el puerto de Veracruz (México) implantó ingentes cantidades de macuquinos, los cuales llenaban las cajas de caudales y las alforjas de los “mantuanos”, dueños de las grandes plantaciones de cacao. Esta riqueza o  “Bonanza cacaotera”, propicia la fundación y consolidación de los pueblos del Tuy. Los amos de tierras y esclavos tenían excedentes económicos, procedentes de la venta de cacao, podían disponer del dinero necesario para contratar con Iglesia compromisos de capellanías, censos y parroquias.

Ficha de Hacienda, valor Medio Palito.

     En las  últimas décadas del siglo XVIII aparecen por primera vez en las haciendas del Tuy, la ficha acuñada en cobre, plomo o latón, con un valor de ¼ y ½ real para cancelar el trabajo de los primeros libertos que contratados en condición de peones asalariados. Es importante subrayar que la utilización generalizada de las fichas en las haciendas, se debió a la abolición de la esclavitud, durante el gobierno del General José Gregorio Monagas (1854). Los amos tenían que pagar un salario a los antiguos esclavos, ahora en condición de hombres libres. No había disponibilidad de dinero suficiente en circulación, aunque se acuñaron los famosos centavos negros o “Monagueros”. Lo cual propició el florecimiento de un sistema de control feudal, donde el trabajador recibía por sus labores unas fichas, en sustitución del dinero, cuyo valor de intercambio se limitaba a la pulpería, propiedad de la hacienda. En ese negocio, generalmente ubicado dentro de los linderos de la finca, vendía los productos que se consideraban necesarios para el consumo del peonaje. Estos trabajadores no tenían la posibilidad de comparar en otra pulpería. Los precios de los productos los establecía el amo de la hacienda. Todo este régimen económico-social configuraba un sistema de control y explotación humana, muy parecido a la esclavitud.

Centavo Monaguero o Centavo Negro.

     Las fichas las mandaba a acuñar el amo de hacienda, generalmente en cobre o bronce, llevaban el nombre de  la propiedad, algún signo o símbolo, el año de emisión y el valor. Las haciendas de café entregaban fichas representadas en valor de almud o fanegas, de acuerdo a la cantidad de café que recogían. Si era caña de azúcar, representaba el valor del trabajo de tumbar la caña. Entre las haciendas más recordadas por este régimen, el cual estuvo vigente hasta el gobierno del General López Contreras (1935-41). La gran posesión Mendoza ( Hoy Colonia Mendoza), Piñango ( Yare), Quebrada Honda ( Cúa),  Mopia (Santa Teresa), El Volcán (Santa Lucía), Tazón ( Cúa ), Marín ( Cúa), El Yagual ( Cúa), San José ( Cúa), Monterola (Ocumare del Tuy), La Magdalena ( Charallave).

Pulpería en Venezuela.

     La pulpería o “tienda de raya” como también se le denominaba, porque la firma del peón, en los libros de cuentas de la pulpería era una raya, pues en su totalidad eran analfabetas. Este sistema de “autonomía endógena”, le permitía al amo “Despacharse y darse los vueltos”, la hacienda tenía un poder total sobre la vida y bienes de la peonada ya que en su pulpería  se vendía  el aguardiente producido en el alambique de la finca, esto ocasionaba que generalmente el domingo el peón terminaba borracho y endeudado. También se vendía el papelón, el café, la caraota, el arroz, la sal, la carne salada o salpresa, el Kerosene, los fósforos, el queso blanco llanero, el pescado seco para la Semana Santa, la tela de zaraza y el liencillo, las agujas y el hilo de coser, no podía faltar el tabaco en rama, el chimó, el cigarro en mazo, velas de cebo, aceite de tártago para purgar a los muchachos, la manteca de cochino para freír, sombreros, alpargatas y las botas de vaqueta, calderos y ollas de barro.

     Habitualmente al lado de la pulpería de la hacienda funcionaba la cancha de bolas criollas y en algunos sitios  una gallera, mesas de blanco y negro o batea (Juego de azar), con estos divertimentos se cerraban el circuito económico  de explotación, se determinaba cual era el “consumo necesario” del peonaje y se les mantenía anclados a su unidad de trabajo.

Ficha de Hacienda El Trompillo 50 céntimos.

     Esta estructura económico-social se mantuvo  hasta la muerte del general Juan V. Gómez y sólo se superó en 1945 con la llegada al poder del gobierno cívico-militar de la Junta Revolucionaria de Gobierno, presidida por Don Rómulo Betancourt. Ese año el campesino enfeudado inició el éxodo y el desarraigo, se mudaban masivamente a los cerros caraqueños, dando origen a los círculos de pobreza y al país marginal, situación económico-social que no hemos podido superar hasta hoy.

     Es muy importante que las nuevas generaciones estén enteradas que hace apenas 70 años, así era la vida en estos valles, esa imagen bucólica de ensoñación que muchas veces se trasmite en las crónicas, hablando de lo hermoso que eran los trapiches papeloneros del Tuy, olvida las relaciones laborales y las condiciones de explotación que padecían los campesinos tuyeros.