Historia regional y local del Valle del Tuy

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En Los Quiriquires la rebeldía tuvo nombre de mujer

Por: Manuel Almeida Rodríguez

     ¿Cómo se expresa la conquista? Esta es y será una pregunta recurrente mientras existan hoy muestras cotidianas de la conquista, puesto que el sentido de la dominación en lo cultural expone una vigencia abrumadora cuando se enfoca una memoria histórica, o más aún, a un olvido histórico.

     Somos una relación intercultural que supera el carácter puramente étnico entre pueblos originarios, africanos y europeos y que se expresa en diversos ámbitos, como por ejemplo los vaivenes del ejercicio del poder, la religión e incluso algunas tradiciones. En este sentido, un elemento fundamental es la práctica la cultura europea de conquista es expresar la descalificación de la cultura ajena y consecuente la eliminación del lenguaje y sus símbolos, la imposición forzosa de la cultura dominante. Esta práctica estaba revestida de un sentido de “Bondad” y de “Deber” terrible e incómodo que además resulta aterrador cuando se encuentra en los discursos históricos de hoy.

luchas en la conquista

      Los pueblos Caribe o Arawacs de la región Centro Norte Costera eran llamados Caracas por una Planta hoy llamada Pira, de uso cotidiano por los habitantes; hay alusiones a un pequeño lagartijo como inspirador del nombre Teque; asimismo, los Quiriquires recibieron su nombre de un ave común en la zona de los Valles del Tuy, región llamada Súcuta que luego fue bautizada Salamanca por los conquistadores. (más…)

ROSA MARTÍNEZ DE BELLO

Por: Esteban Trujillo Cruz.

Maestra Rosa Martínez de BelloMaestra Rosa Martínez de Bello.

     Perteneciente a un Charallave rural de ordeño, calles de tierra, domingo de misa, retretas y los sueños de una niña que a muy corta edad soñaba con ser maestra, viene a nuestras páginas una de las maestras más querida de Charallave, nos referimos en esta oportunidad a Rosa María Martínez, quien nació en Charallave el 24 de Enero de 1933, hija de Miguel Martínez y de Carmen Castro de Martínez, es la mayor de cuatro (5) hermanos: Clara, Miguel José y Blanca Martínez. Ella misma nos narra:

     “Yo nací en la Plaza Páez o Plaza Vieja, recuerdo que me inicie en mis estudios en la Escuela Federal que luego pasó a ser “Teresa de Bolívar”, hasta sexto grado. Mi papá nos abandonó cuando yo tenía siete años de edad, todos mis hermanos eran menores, recuerdo que nos turnábamos para ir a las clases porque teníamos un solo par de zapatos, fue una infancia muy penosa, carente de todo, aprendí a tejer muy pequeñita, tejía alpargatas para ganarme la vida, también cosía y bordaba en la tarde en la esquina de Juan Chiquín con otra niñas de mi edad jugábamos a la escuelita, desde muy pequeña yo quería ser maestra, esa era mi ilusión así paso el tiempo hasta sexto grado, de mis amigas de la época recuerdo a Carmen Elena Rondón, María Josefina Blanco, Rosa Cruz, Teresita Delgado, Elsa Blanco entre otras, algunas de ellas fueron maestras al igual que yo, de niña íbamos a los Robles Castro de la Plaza Vieja, Petra Castro eran las que hacían los dulces criollos aun hoy hacen: pan de horno, majarete, pelotas que se envuelven en hojas de cambur, queso de mano, hallacas.

     Terminado el sexto grado el Prof. Rubén Díaz me buscó para trabajar dando suplencia en la misma escuela “Teresa de Bolívar”, él sabía por la situación que estaba atravesando mi familia, fué por ese motivo que nos quiso ayudar, para lograr esto dada mi corta edad, adulteraron mi partida de nacimiento en tres años, pero esto no me importó ya que lo importante era tener un trabajo fijo, a raíz de esto, la situación en mi casa empezó a cambiar.

     Al poco tiempo me llamaron a Los Teques para darme el nombra-miento, fue un día muy feliz para mi mamá y todos nosotros, ya que esto daría un cambio radical en la situación económica en mi casa, esta alegría duró poco, una persona de Charallave con mucha influencia en el gobierno de la época tiempo de Rómulo Gallegos con una llamada me tumbó el cargo para favorecer a un familiar muy cercano, esto no me afligió, el Prof. Rubén me dijo “si para usted no hay cargo en Charallave yo se lo consigo en Ocumare” y así fue, ese mismo mes empecé en Ocumare con el cargo de Preceptora en la Escuela Estadal N° 37 (Pampero), en este plantel era bedel y maestra de 1er, 2do, 3er y 4to grado, doble turno mañana y tarde, todo esto era posible gracias a la ayuda de mi madre quien le cocinaba a 50 alumnos en el mismo plantel, ella y yo cobrábamos 300,oo Bolívares mensuales ya que era maestra tipo B, en esta escuela estuve hasta 1955, cuando dejo el cargo y me vengo para Charallave con los padres Agustinos que estaba en la Plaza Bolívar, de cuya escuela salieron grandes profesionales de Charallave. Como son: Cesar Carvallo, quien fuera Decano de la U.C.V., Salvador Sosa y su hermano Oswaldo los Pérez Carvallo los hermanos Pérez Vargas, todos los hijos de Teresa Alvarenga, los hermanos Arocha Robles. Recuerdo mucho a Leonardo quien era muy tremendo, los Arocha Rivas entre otros, me disculpan los que no mencioné.

     En 1957 me uno en matrimonio con el Sr. Rafael Ángel Bello de cuya unión nacieron 9 hijos: María Auxiliadora, Rafael Antonio (El Negro) Carmen Rosa, Leticia Mabelis, Ángel Agustín, Rosa María, Jesús Eduardo, José Ángel y Juan Carlos. En 1957 se van los padres Agustino y vienen los Vascos el padre Luis y el padre Juan, a ellos les debo mucho ya que cuando se iban a marchar en el año de 1960 los padres me llamaron y me hicieron saber que no tenían matrícula para poder liquidarme y que en cambio me dejaban el colegio y dejó de ser San Agustín, para ser Nuestra Señora de Coromoto.

     Personas ajenas al colegio no estaban de acuerdo con que me lo dejaran a mi y procedieron a desvalijarlo no dejando ni el cristo que estaba en la pared, no contentos con esto procedieron luego a visitar diferentes familias de Charallave para que no inscribieran a sus hijos en el colegio, lo que ellos no sabían era que yo tenía los documentos legales y la posesión de la escuela, con la ayuda de personas como el Prof. Luis Requiz, Rubén Díaz, Gustavo Farrera (padre), Prof. Meza, el Prof. Acosta quienes me ayudaron con pupitres viejos y pizarrones.

     El Dr. Arnaldo Arocha quien era Diputado a la Asamblea Legislativa me ayudó con el techo entre otras personas que creyeron en nosotras, las hermanas Martínez, estos son los inicios de la hoy: UEP. “Nuestra Señora de Coromoto”, levantarla hasta hacer lo que hoy es, nos invitan a recordar sus inicios en la calle Bolívar N° 88 hoy esa escuela no existe solo es parte de un país ausente que vive en el recuerdo de muchos Charallavenses como la maestra Clara, Blanca, Modesta Serrano, Aularida Blanco de Luque, Albania Farrera, Yolanda Sosa hasta 1968, cuando ingresa el Prof. Pablo Castro cuya ayuda fue de mucha importancia para que pudiera subsistir lo que es hoy “Nuestra Señora de Coromoto” después de esta fecha se incorporaron Beatriz Olia, Yolima Murgos. la maestra Irma etc.

     Fueron años muy difíciles, a estos se une la desocupación solicitada en 1974 por parte del municipio quien necesitaban construir una casa de Gobierno que aún hoy esta con solo su fundaciones, testigo silencioso de una medida de desocupación por parte del municipio en plenas labores educativas, medida ésta que me afectó bastante recuerdo que estábamos en clase y la gente del Concejo Municipal quitando las tejas, solo se detuvieron cuando los representantes se presentaron en solidaridad con el colegio, esto fue en 1974, pero Dios es grande cuando puso en mi camino a José de la Rosa Bracho, un maracucho muy bondadoso quien me ofreció un terreno con facilidades de pago, cuatro años para cancelar este terreno; cuando conocí al Sr. Ángel Sánchez constructor quien me ofreció toda su ayuda todo como una bendición de Dios quien me consigue un préstamo con Crenca y se inicia la construcción con una moderna estructura que se hace realidad en el año 1977, en todo este tiempo me he mantenido al frente de la Dirección del Plantel. Hoy cuento con la valiosa colaboración de mis hijos quienes son profesionales y la maravillosa colaboración de Australia Ferrera de Landaeta, quien se ha mantenido con nosotros por más de 15 años y ha estado tanto en los ratos malos, como en los buenos.

     Tengo mas de 50 años educando, lo cual me hace sentir muy orgullosa de mi misma, porque creo que le he dado a mi país lo mejor que tengo, mi amor por los niños y le entrego mis hijos y mis nietos criados en un hogar católico y formado como dignos ciudadanos.

     Mi agradecimiento muy especial a El Pregón de Charallave y al Sr. Esteban Trujillo por haberme incluido en esa maravillosa labor de: Gente y Crónicas de Charallave. Gracias.

EVENCIO GÁMEZ

Por: José R. Méndez F.

     Este ingenuo pero gran pintor autodidacta no nació en Charallave sino en Los Teques, a finales del siglo pasado, un 25 de Agosto de 1896, en un humilde hogar carente de muchas cosas pero con abundante amor y solidaridad que moldearían su silenciosa y meditabunda personalidad en el futuro. Adquirió la “nacionalidad charallavense” desde muy pequeño cuando sus padres: Francisco Aquilino Gámez y Verónica Marrero lo trajeron a vivir a Charallave a la temprana edad de 5 años. Ya con inquietudes artísticas, plasmaba muñecos que dibujaba en sus libros de texto de primaria. Aquí transcurrió no solo su infancia sino toda su vida, hasta que entregó su alma a Dios un 19 de Enero de 1975. Decía muy a menudo que hasta a veces se olvidaba que no había nacido aquí y con razón, este pueblo lo acogió y lo hizo su hijo predilecto y aquí nació su numerosa prole. 

Evencio GámezEvencio Gámez

     Evencio fue un artista polifacético, en toda la extensión del término: Alpargatero, Barbero y Músico, pero sobre todo Pintor, arte que dominó casi a la perfección, si consideramos que jamás recibió clase alguna que le permitiera afinar las técnicas de esta maravillosa maestría. Comenzó utilizando materiales provenientes de la naturaleza: pintaba con sustancias que mezclaba con “chimó” que le daban preciosos sepias y hasta hierbas que maceraba con extraordinaria sapiencia y obtenía colores naturales que usaba para pintar sobre cartón piedra, dada la absoluta carencia económica que le impedía adquirir los lienzos, acuarelas y oleos que luego obtuvo ayudado por lo poco que ganaba, producto del ejercicio de sus segundas profesiones: barbero y músico. Esta última también le produjo satisfacciones: ejecutó su instrumento favorito, el clarinete, en la Banda del Ejecutivo del Estado Miranda, la Banda Sacra que dirigía su amigo Eulogio Serrano y otras tantas orquestas.

    En su extensa obra pictórica se refleja el culto a la belleza de nuestros paisajes que magistralmente expresó en naturalezas muertas, en dibujos de pueblos, ranchos abandonados y en acabados araguaneyes que pintaba por encargo. La plástica de Evencio Gámez fue expuesta en numerosas galerías que organizaba su admirador Nº 1: el Dr. Carlos Guillermo Arocha Luna, Director, para la época, del Hospital Universitario de Caracas y de su Revista Científica y Cultural, órgano donde publicaba sus profundos e interesantes artículos de carácter científico y social. Los cuadros de Gámez están regados por toda la geografía nacional y llegaron a cotizarse muy alto, mientras que su autor los vendía a muy bajos precios y hasta los regalaba a sus amigos entre los que se contaban Rómulo Gallegos, el periodista Leoncio Martínez (“Leo”), Don Chucho Arocha y el Padre Pérez León.

MIGUEL GARCÍA MACKLE

Por: Rogelio Bianco Díaz.

El pueblo era entonces…, todo sereno y luminoso, todo nostalgia y rutina; y desde antaño, unas veces alterado por contiendas y jolgorios, o por fatales zumbidos telúricos se deslizaba en sus días, uno tras otro, junto al curso de su río  el otrora caudaloso Tuy, hoy en letargo y en languidez en las penumbras del tiempo… Arriba de nosotros, la mística bóveda gris-azul, ventanal sublime a! cosmos; a nuestras plantas suelos feraces, calles y campos, y junto a nosotros la ciudad que ha ido despertando…

Miguel García Mackle Miguel García Mackle.

     Era la década de los años treinta, se fundaba formalmente esta plaza “Bolívar” y crecían sus árboles mamoneros; en sus ramajes revoletearían los mirlos con silvestre algarabía, debajo de ellos muchos niños habrían de corretear con sus juegos ingenuos… Eran y son los niños de Cúa, esos también que, eufóricos, hoy podemos decir: Somos Cúa. Uno de tantos, o de pocos; tal vez singularmente uno… Ese era MIGUEL, quien del seno de una laboriosa familia habría de nacer un día 10 de junio del 1927. Sus padres, nativos del lugar, ABRAHAM y MARÍA NICOLASA, hijos de Alejandro García —de canaria descendencia— y Trina Lugo, mulata; Natalio Mackle – de origen británico- y la hermosa Delfína Romero.

     La nueva pareja celebró bodas en Tácata para el 1915; contaban 33 años él y ella 28. Se trasladan a Cúa hacia el 1925 trayendo a sus hijos Alejandro y Josefina. Allí, en el sector de la “Cruz Verde”, en la calle que ahora lleva el nombre de “Rafael Luque”, advinieron a la vida Jacinto y MIGUEL. En la esquina, al lado de su nueva residencia estaba el comercio, uno de los varios que emprendió ABRAHAM, de quien se decía que cada vez que perdía un negocio “agarraba los mecates”… Al poco tiempo, doña MARÍA, mujer cié mucho orgullo, compra una casa (calle Oeste al medio, de esta misma plaza) y ahí cambiaron de ramo: antes una pulpería, después un botiquín, donde también hubo gallera. Entre distintas obligaciones y el recuerdo de los otros cuatro niños de prematuro deceso, también MIGUELITO, que así llamaban al menor de todos, familiarmente, sufriría en su corta Infancia la cruel parálisis infantil y a la que ayudaría a erradicar de aquel  pequeño cuerpo, su muy admirada “tía Jacinta”.

     Con una actitud más bien introvertida y romántica, pero con travesuras propias de su edad se aventuraría el precoz jovencito por los caminos de la elocuencia en la palabra oral… y en la escrita.

     Para el 1943 v un nuevo Diario (“El Nacional”) abrió sus “Páginas de Provincia” y MIGUEL fue el primer corresponsal de la zona, quien daba su información telefónicamente para recibir dos (2) bolívares por cada servicio; era entonces Rosario Lugo la encargada de la Oficina de Teléfonos del pueblo.

     Su familia habría de trasladarse a Caracas, año 1944, a pocos años de acontecer la muerte de su madre; y MIGUEL se incorporó, al poco tiempo, a movimientos clandestinos tras el ideal democrático y ante el régimen de facto que se afianzaría durante algunos años.

     Ya su batalla política había comenzado Junto a esa inquietud social que lo acercaba al trajín de las cosas diarias. Iría, poco a poco, desarrollando y atesorando esa inmensa vocación poética, propia del artista que mira al mundo como un camino de sueños; sin embargo de ser así, trillaba ya un ideal y se incorporaba en las bravas y peligrosas filas, en contingente de lucha, donde ya era protagonista de un futuro difícil pero promisor.

     Para el 1948 abraza la actividad literaria como la nueva promesa del verso nacional…, paralelamente fue dirigente de la resistencia estudiantil del Liceo “Fermín Toro”, y entre los años 1949-50, junto a otros jóvenes valores venezolanos; JESÚS SANOJA FERNÁNDEZ, FRANCISCO PÉREZ PERDOMO, JOSÉ FRANCISCO Y GUILLERMO SUCRE FIGARELA, así como también RAFAEL OSUNA RUÍZ; fueron fundadores del grupo “Cantaclaro” y MIGUEL, a la cabeza, dirige la Revista del mismo nombre.

     En el año 1950 asume la subsecretaría juvenil de un partido político del sistema y prosigue en la clandestinidad, adjunto a su gran amigo y compañero de hazañas, el finado dirigente LEONARDO RUIZ PINEDA, asesinado en el 1952. Concluye accidentalmente sus estudios de bachillerato en el 1949 y da comienzo a sus estudios de abogacía en el 1951, con la reapertura de la Escuela de Derecho de la Universidad Central, en el Hospital Universitario. Muere su padre en enero del 1953 y a medio año es desterrado a México donde, para evitar las novatadas, presenta exámenes a titulo de suficiencia, y después del segundo año, hace dos en uno, para alcanzar el grado de Abogado de la Universidad Nacional Autónoma de México, en el 1956, y allí mismo cursó, por dos años (1955-56), estudios avanzados del castellano.

     El entorno mexicano habría de marcarle selectas experiencias y una profunda admiración cultural, pues lo había fascinado el legendario y enigmático Imperio “Maya-Azteca”, así como también el calor afectivo y solidario de la gente de esa gran nación; allí trabajó en la Revista “El Automóvil Mexicano” y también ejerció, por un año, en el Bufete de su amigo y condiscípulo Gilberto González Corona.

     GARCÍA MACKLE es Periodista Colegiado y Miembro Fundador del Colegio Nacional de Periodistas, con más de 1500 artículos semanales de opinión y secciones diarias en distintos órganos de comunicación social donde ha colaborado y generado ingresos por largo tiempo: “El Nacional”, “La Esfera”, “El Mundo”, “Ultimas Noticias”, “Élite”, “Venezuela Gráfica”, la Revista “De Frente”, la cual dirigió, etc.

     En todos sus escritos ha expuesto una visión objetiva, profunda y de sólida cualidad literaria, lo cual le ha permitido precisión en el análisis político y amplitud en el bagaje cultural. Entre los años 1961-62, tuvo dos (2) Programas de Televisión: “CHARLAS DE CAFÉ”, de ameno diálogo cultural y “COMENTARIOS DE POLITICA INTERNACIONAL”, todos ellos en el Canal Cinco, y también fue Redactor-Jefe del Noticiero de “Radio Nacional”.

     En esa época, durante el gobierno de ROMULO BETANCOURT, asume la Jefatura de Prensa del Ministerio de Relaciones Interiores y en el gobierno de RAÚL LEONI fue Jefe de Prensa de la Cámara de Diputados.

     Conocer, pues, sus valores comunicacionales, su producción y gestión periodística, es entender que MIGUEL GARCÍA MACKLE, es el Comunicador Social de mayor excelencia nacido en nuestros valles tudenses… Más si añadimos la alta significación de protagonismo histórico al haber sido el conductor y primer Presidente de la Comisión de Medios de Comunicación del Congreso de la República, asunto éste que recae con orgullo en nosotros mismos y en nuestro municipio…

      Como parlamentario, MIGUEL GARCÍA MACKLE estuvo incorporado a la Cámara de Diputados en tres (3) oportunidades consecutivas, electo en las respectivas planchas para los periodos constitucionales 1969-74, por el Estado Miranda; por el Estado Falcón en el 1974-79 y de nuevo por el Estado Miranda en el 1979-84.

     En dicha Cámara fue integrante de las siguientes Comisiones: Política interior (desde el 1969 al 1979); Defensa (3 veces); Educación y Cultura (1 vez); Turismo (2 veces) y Medios de Comunicación Social (1982-84). Tuvo allí los diferentes cargos: Vicepresidente de la Comisión de Defensa; Presidente de la Subcomisión de Garantías y de Derechos Humanos (Política Interior); Presidente de la Subcomisión de Estado Mayor, Comandancia y Servicios (Defensa); Presidente de la Subcomisión de Industria Hotelera y Otros Servicios (Turismo); Miembro de la Delegación Parlamentarla para atender Invitación de la Dieta Japonesa (1969); Presidente de la Comisión Especial para el Estudio del Reglamento de Radiodifusión (1980-81) y Coordinador de la Junta que crea la Comisión de Medios de Comunicación Social, Fundador, y Presidente de la misma (1982-84).

     Finaliza este período, y con más de 50 Discursos en el Congreso de la República se retira jubilado para después asumir con honestidad la Gobernación del Estado Miranda, donde le correspondió conducir un modesto, comprometido y congelado, en parte.

     Presupuesto Oficial del año 1984-85, cargo que aspiró y alcanzó como epilogo de su gestión política que lo habla envuelto casi toda su vida, para consagrarse íntegramente a su auténtica y principal vocación, toda llena de pronunciadas virtudes: las letras.

     Puede considerarse, pues, que la vasta representación de MIGUEL GARCÍA MACKLE en los medios políticos nacionales es realmente exitosa por su indudable capacidad y experiencia, nobleza y recta moral de hombre público, apto para llevar su gran responsabilidad por buen sendero y conducirla hacia una sana administración, con clara imparcialidad y digna gestión.

FUNDACIÓN DE OCUMARE DEL TUY.

Por: Juan José Flores †

Iglesia de Ocumare del Tuy.

     Hubo de transcurrir 11 años, ya pacificados Los Teques y los Mariches, enemigos de los QUIRIQUIRES, para que corriendo el año 1574, los españoles puedan penetrar en el corazón mismo del gran Valle que fertiliza el Tuy y donde se encuentra la Sabana de Ocumare. Esta penetración es posible, gracias a la tenacidad del Teniente de Gobernador Francisco Calderón; es de hacer notar que los conquistadores andaban y desandaban la ribera Norte del Río Tuy pero jamás habían cruzado su caudal y llegado a la ribera Sur.

     Sólo Calderón logra esta hazaña y en efecto sale de Caracas, con una expedición compuesta de 80 soldados españoles y más de 600 indios vasallos de Aricabuto, Cacique de los Mariches, entrando por el sitio que denominaron Salamanca; con este nombre designaron los conquistadores, lo que es hoy el lindero entre las poblaciones de Charallave y Ocumare, nombre que también le fue confirmado por Juan Rodríguez Suárez, aún existen en la jurisdicción del Municipio Ocumare dos sitios con ese nombre; el Cerro de Salamanca y la Hacienda Salamanca, este Territorio le fue dado en encomienda a Garci-González y a Francisco Infante en ese mismo año de 1574.

     Calderón se conformó con dejar en ese sitio una pequeña guarnición al mando de Francisco Infante y siguió hacia el Sur, llegó hasta la ribera Norte del Río Tuy, caminó hacia el Este paralelamente al Río y a pocos metros de la desembocadura del Río Súcuta, lo vadea y hace un pequeño giro hasta llegar al sitio denominado hoy Marare, cerca de lo que hoy se conoce como Sabana de la Cruz. Es necesario hacer notar que desde su salida de Caracas hasta su llegada a Marare, Calderón no encontró un solo indio en pie de guerra, ya que las Tribus hostiles habían abandonado sus poblados internándose en lo mas intrincado de las montañas.

     Imaginaos la Sabana como un efebo gigante descansando su cabeza a los pies del Sistema Montañoso del Interior, mientras sus extremidades eran bañadas por las refrescantes aguas del Río Tuy; con su tórax y miembros pletóricos de cedros, araguaneyes, apamates, bucares, jabillos, ceibas, pardillos, zapateros, moras, robles, guayacanes, bambúes y sus chaparrales de guatacaro; hermosa tierra poblada de pájaros multicolores y aves cantoras, con árboles frutales, raíces comestibles, caza y pesca en abundancia para satisfacer los gustos más exquisitos.

     Tal fue el paraíso que hallaron los Castellanos en esta Sabana del Tucuy de los Ocumares, rodeada a su vez por los cinco ríos que circundan: Lagartijo, Súcuta, Marare, Araguita y Ocumarito. Ya en Marare, Calderón comprendió la imposibilidad de conquistar el Territorio y mantenerlo en paz, mientras no se afirmara un establecimiento definido, y por tal inspirado motivo, resuelve fundar en él una población escogiendo para tal fin el valle de Ocumare; al principio la idea le pareció buena a sus compañeros, se hicieron los primeros palenques de defensa y se construyeron algunas viviendas, luego cambiaron de parecer se opusieron a continuar la obra, alegando que esta fundación perjudicaría a las Ciudades de Caracas y Caraballeda, esta disparidad de opiniones y controversias disgustaron seriamente a Calderón, que enojándose de tal manera puso preso a los revoltosos, entre los que se encontraban Juan Rivera, Sebastián Díaz y Juan Gómez y con ellos detenidos regresó a Caracas; esta acción le valió su destitución, cuya empresa, al principio de una gran hazaña se transformó en un rotundo fracaso.

     Con esta penetración a los Valles del Tuy, lograda por Calderón, no se logró su pacificación. Tres años después o sea en el año 1577, los QUIRIQUIRES instigados por su líder la india Apacuana y al mando del Cacique Acuareyapa, atacaron en Salamanca a los encomenderos Francisco Infante y Garci-González, salvando éstos la vida gracias al valor de Garci-González, el cual aun herido cargó en sus hombros al también mal herido Infante, hasta ponerse a salvo, logrando alejarse del campo en refriega. Los alcaldes de Caracas como también los vecinos españoles se indignaron de tal manera ante este acontecimiento y resolvieron enviar una fuerza para castigar a los indios, la cual fue integrada por 50 españoles; unos a caballo y otros acompañados de perros de presa y por supuesto provistos de arcabuces y además le seguían una cantidad de indios Teques: siendo todos ellos puestos a la orden de Sancho García. 

Portada del Libro “Historia de la Conquista y Población de la Provincia de Venezuela” de Fray José de Oviedo y Baños, publicado originalmente en 1725.

    Denodado trabajo le costó a este conquistador penetrar en ese territorio, pues todos los caminos estaban defendidos por indios emboscadas, luego de un duro trajinar, llegó al fin al pueblo y lo incendió, así como también todo lo que fue encontrando a su paso destruyendo también las sementeras que cubrían aquel ameno Valle. Mientras Sancho y su gente se hallaban en tan criminal operación, los indios se habían ido organizando, ideándose ésta para reunirse y caer sobre el destacamento español, cuando por mala suerte para ellos, un indio que se ocupaba de colocar púas envenenadas en una vereda, fue sorprendido y hecho prisionero por los invasores; sometido este desgraciado a tormentos atroces fue obligado a confesar cuanto sabía, lo cual era: la proyectada concentración de los indios y el punto de reunión.

     Era el lugar de la cita el fondo de una quebrada, posiblemente la Quebrada de Charallave cuando llegaron los castellanos, sólo había algunos Caciques que como con quinientos indios esperaban a los otros; en la marcha les cayó encima García ya pesar del valor desplegado por el Cacique Acuareyapa, quien murió de un lanzazo por la espalda, en el encuentro fueron dispersados o muertos; esta batalla fue fatal para los nativos debido al temor que le infundieron las armas de fuego, los perros y caballos. Entre los que cayeron vivos en manos de los vándalos españoles se encontraba la india Acuapana, madre del Cacique Guácima, a la cual ahorcaron inmediatamente porque se decía que era ella que había aconsejado la muerte de Infante y Garci-González.

     El feroz García, dejó colgado el cadáver de esta infeliz mujer, en un árbol a la margen del camino, este espectáculo y la pérdida de más de 200 indios que tuvo lugar en los encuentros siguientes, atemorizaron tanto a los demás que al fin pidieron la paz, y como los españoles también la querían, le fue otorgada de mil amores. Así, después de 79 años del descubrimiento de Venezuela. Logran al fin los españoles la conquista del Valle del Tuy.

     La fundación de Ocumare como la de otras ciudades de nuestro país, tienen fechas inciertas, las cuales muchas veces confunden la verdad histórica, pero también es cierto que los historiadores exponen a los pueblos en tres acciones diferentes: formación, fundación y erección; particularmente considero, que desde el primer momento en que se levantan los palenques de defensa y se construyen las primeras viviendas, es la fundación de un pueblo, a todo esto cabe agregar, son muy pocas las actas levantadas por los conquistadores cuando formaban una colectividad; en cuanto a la erección como Parroquia o Entidad Municipal, se debe tomar muy en cuenta, que para llegar a una posición de tanta significación, debe existir un conglomerado representativo para exigir tan elevado rango.

    Por esta razón, la cual considero de mucha importancia, es lo que motiva a no estar de acuerdo con la opinión de algunos historiadores que sitúan la fundación de Ocumare en el año 1673; al contrario, comulgo con la apreciación del diligente y afanoso historiador Aníbal Laidera Villalobos, cuando nos da a conocer y sitúa la fundación de este pueblo en el año 1597. Este último año considero debe ser el punto de partida para hablar de la Fundación de Ocumare del Tuy.

     La fundación de la Sabana del Tuy de Ocumare, se logra al fin y puede asegurarse se consolida el 5 de diciembre de 1597. Veamos a continuación lo que a este respecto dice el laborioso escritor historiador Don Aníbal Laidera Villalobos. “Tengo a mano todos los datos referentes a la fundación primogénita de la Villa de Ocumare o Villa de la Sabana de Ocumare; pero tengo también referencias objetivas tocantes a la segunda fundación entre Marare y Súcuta en 1593. Primera 1574. Acto de posesión, toma el sitio, demarcación y campamento para 80 soldados y 600 aborígenes aliados, expedición al mando del Teniente de Gobernador Francisco Calderón.

    Una fuerte oposición de los acompañantes eliminó el intento, a pesar de la distribución de tierra y la resistencia a dos acometidas de los QUIRIQUIRES, dirigidos por Yarecuare. Pero la real y definitiva fundación tuvo lugar en el sitio Mararito y la Sabana el 5 de diciembre de 1597, cuatro años después de la segunda. Primero el reparto de las tierras, después el trabajo de añil, maíz, chícharos, ganado y frutas. Para el año 1625 se levanta la primera capilla; el comercio de vacunos y granos demanda una balsa de gran capacidad que contratan a los carpinteros de Caracas en contrato suscrito en 1643. Como necesitaban un sacerdote fijo en 1693 gestionaron erigir el curato. No obstante las primeras haciendas datan de 1597; entre los conquistadores mas crueles de entonces figuran; Francisco Carrizo, Garci-González de Silva, Francisco Infante, Sancho García y empalador de oficio llamado José Sánchez, pariente del asqueroso ladrón Diego Sánchez. El 13 de noviembre de 1625 llegó a Ocumare la primera imagen de San Diego de Alcalá”.

     Aunque otros autores difieren de la exposición realizada por el Licenciado Laidera Villalobos, personalmente considero muy positiva su interpretación por estar basada en hechos históricos irrebatibles, cuyos argumentos ayudan a esclarecer la verdad que determina con certeza la fundación de Ocumare. Para la época que nos ocupa, Santiago de León y San Sebastián de los Reyes se disputan la jurisdicción de la Sabana de Ocumare. Corriendo el año de 1585, el Cabildo de San Sebastián, se transporta a la citada Sabana para tratar de adherirla a su mandato, en un intento de impedir que Caracas imponga su hegemonía en la entrada del Valle Tuyero; a pesar de estas diligencias, Caracas hizo caso omiso a las mismas y repartió tierra en propiedad en toda la sabana.

San Sebastián no se quedó atrás en su intento y en el 1592, otorgó al hijo de Sebastián Díaz Alfaro, Mateo Díaz Alfaro, tierra para el pastaje de ganado y también para siembras, e igualmente logran asentamiento Juan Rodríguez y Juan Román. El año 1593, abre con Caracas, entregando establecimientos en tierras de la Sabana, consideradas de su potestad, a Alfonso García Pineda ya Juan Pérez de Medina, estos nuevos amos junto a los antiguos encomenderos: Infante, Garci-González y Díaz Alfaro, son los fundadores que se adueñan del Territorio. Cabe preguntar: ¿No es acaso este acontecimiento la fundación de un Pueblo?, porque todo lo que se funda, erige o se instituye se establece, y ellos junto a otros moradores de la zona, para el día 5 de diciembre de 1597, vivían establecidos en la Sabana del Tuy de los Ocumares.

PARROQUIA

     Fue erigida en Parroquia, según auto firmado por Monseñor Doctor Diego de Baños y Sotomayor, Obispo de Caracas y Venezuela, el día 7 de febrero de 1693, bajo advocación del piadoso lego San Diego de Alcalá, el cual es su patrón cuyas festividades se celebran todos los día 13 del mes de noviembre. Esta petición fue escrita y firmada por varios hacendados, a la cabeza de los cuales se encontraban Don Juan Nicolás Ponte, Don Juan Ascanio, Doña Juana María Lovera y Doña Catalina de Castro; ellos se compartían a costear la manutención del cura de almas y los gastos de la conservación del templo, el cual comenzó a construirse en ese año 1693 y se terminó en el año.1700. Su primer Sacerdote fue el Padre Manuel de Alesón y Segundo Cura José Ignacio Ramírez.

ORIGEN DE SU NOMBRE

     La etimología del vocablo Ocumare, dice el Doctor y Sabio Don Arístides Rojas, se deriva de Cumari, nombre de una planta textil de la cual sacaban hilo para fabricar hamacas los indios Tacarigua. También es posible su derivación venga de la raíz llamada ocumo, voz de origen caribe al igual de Cumaná, cumanagoto y otros de muy parecida fonética; como es sabido el ocumo es una planta muy de los lugares húmedos, y la región de Ocumare es una de las más húmedas del centro del país, el ocumo es una planta, como se sabe, cultivable, pero que nace silvestre, solamente en Venezuela se le da ese nombre, en otros países como Cuba, se le denomina malanga; por lo tanto no tiene nada de extraño que al llegar los castellanos a la región, encontraron una gran extensión de sembradíos de dicha planta y al saber por los naturales su nombre, llamaron a esta tierra la Sabana de los Ocumares, luego al correr del tiempo vendría la corrección por la Sabana de Ocumare.

     En cuanto a su segundo nombre, el cual determina su binomio, dice el sabio Arístides Rojas lo siguiente: “El vocablo Tuy es Castellano”, en realidad existe en la Provincia de Pontevedra, España una ciudad con el mismo nombre, continúa diciendo el Dr. Rojas, “Y parece haber sido dado a este hermoso río por la semejanza con el nombre indígena”. ¿Cuál fue éste? Los Cumanagotos llamaron Tucuy al agua de yuca. Tucuy se llamó también entre los caquetíos de Barquisimeto, una pequeña paloma y de aquí los Tocuyos o Tucuyos, nación que habitó a orillas del río Tocuyo.

     Tenemos pues que Tocuyo y Tucuy, como equivalentes de una paloma y del agua de yuca, tienen origen semejante. Probablemente al actual río Tuy, se conoció con el nombre de Tucuy; y de aquí la contracción castellana de Tuy, dado al río por los conquistadores; las labranzas indígenas a orillas del río, antes de la llegada de los conquistadores, y el cultivo que se hacía de yuca, hacen presumir que el nombre dado por algunas tribus al agua de yuca, es decir Tucuy, fue el que llevara el río.

     Por lo antes expuesto, se deduce que el nombre original de la región diría así: Sabana del Tucuy de los Ocumares.

OCUMARE DEL TUY Y LA INDEPENDENCIA

     La época colonial transcurrió con cierta y normal tranquilidad, propia de la vida rural, de una población de agricultores en cuyas sementeras se cosechaban: ñame, ocumo, yuca, hortalizas; granos como: arroz, maíz, caraotas, guaracaros, quinchonchos, frijoles y frutas de diversos sabores y en sus ríos se pescaban: camarones, corronchos, guabinas y bagres.

     Ocumare estaba rodeado de grandes haciendas, donde comienza  por cultivar el añil, luego el cacao y el café, la caña de azúcar, también poco a poco se va incrementando la cría de ganado vacuno gracias a la llegada de ejemplares desde el llano a través de los senderos de la serranía del interior hasta llegar a esta ciudad, tránsito éste que se hace obligado y con el correr del tiempo sirve, por ser la vía más expedita, para la traída de ganado desde los llanos guariqueños hasta la capital nacional. Las puntas de ganado salían desde Achaguas, vía Altagracia de Orituco – Ocumare, hasta llegar a Caracas, trayecto éste que recorrían en 90 días, siendo esta vía ayer y hoy la mas corta comunicación entre los llanos centrales y la capital de la República; estas son las razones por los cuales hasta la década del 70 en el presente siglo, Ocumare fue el granero de Caracas. Es de hacer notar que las primeras semillas de café, que el Padre Mohedano, sembró en Caracas, fueron recogidas en las haciendas de Ocumare.

     Ocupada en sus quehaceres agrícolas, la población es sorprendida con el alba luminosa del19 de Abril. Ocumare, que había sido escenario de levantamientos de los negros en busca de su Libertad, quizás no, en el concepto exacto y universal que encierra la palabra, sino por la simplicidad del individuo que anhela vivir libremente como lo hacían en áfrica sus antepasados, recibe con beneplácito la buena nueva del movimiento revolucionario. que no sólo fue la base de la independencia de Venezuela sino también la de la América meridional y es tal el entusiasmo que la noticia despierta, que se lanzan fuegos artificiales, las campanas repican jubilosas y se realizan tardes de toros coleados, como una demostración de solidaridad con Caracas, cuna del Libertador y de la Libertad.

     En el terrible año 1814, cuando se cumple con toda su secuela de odios y tragedia, el Decreto de Guerra a Muerte, firmado en junio del año anterior, la Villa de Ocumare es ultrajada. violada, asesinada, saqueada, cuando en los días aciagos del11 de febrero y 6 de marzo del mismo año, es tomada por el asesino y depredador Francisco Rosete, quien no respetó ni el sagrado recinto del Templo, cuyas puertas derribó a golpes de hacha, matando a todos los que en él se hallaban refugiados, dejando una tétrica estela que abarca templos, casas, calles y plazas de la ciudad, dejando a su paso más de 700 cadáveres insepultos; entre estos cadáveres se encuentran el del Profesor de Latín José Domingo Cáceres, padre de Luisa Cáceres de Arismendi.

     EI 14 de marzo del trágico año, Ocumare es testigo presencial de la matanza realizada por Rosete. quien embosca y asesina a sus puertas a unos 700 jóvenes caraqueños de los 800 muchachos que al mando del General Arismendi pretenden hacerle frente a los 3.000 vándalos que comanda el isleño asesino. En esta matanza cae prisionero y fusilado en la Plaza de esta ciudad el joven, de apenas 14 años, Félix Cáceres, hermano de la Heroína Luisa Cáceres de Arismendi.

    Todo crimen, tiene su sentencia y condena, Rosete encuentra ambas en la espada justiciera del invencible General José Félix Ribas, quien en dos oportunidades venga con creces las atrocidades del vil canalla, expulsándolo para siempre del Valle del Tuy; la primera derrota se la proporcionó el día 20 de febrero en Charallave y la Segunda en Ocumare el día 20 de marzo, todas en el mismo año 14. Estas derrotas le valieron a Rosete, el caer en desgracia ante Boves, quien lo destituye del cargo que ejercía como Comandante Militar de Camatagua y los Valles del Tuy.

     Años más tarde, ya llegando a la creación de la Tercera República, Ocumare es el escenario de la entrevista entre el General Páez y el Guerrillero Dionisio Cisneros, con este acto de valentía del Héroe de las Queseras del Medio, al enfrentarse solo ante Cisneros, logra convencerlo y después de muchas peripecias se obtiene la pacificación de los Valles del Tuy.

     Viene la guerra de la Federación y Ocumare es teatro de infinidad de escaramuzas y su territorio es paso obligado de uno y otro bando, ya que por lo estratégico de su posición geográfica, le servía de escondite en algunos casos a los sediciosos y en otras oportunidades a los centralistas.

     Ocumare a pesar de habérsele considerado territorio aislado, fue y sigue siendo la ciudad más importante del Tuy, por cuya hegemonía y por disposición de la Constitución de 1904 día 27 de abril, auspiciada por el General Castro, se le designa capital del Estado Miranda, tal designación le dura hasta el14 de enero de 1927. Su nombramiento como capital estatal, da nuevos bríos a la naciente ciudad, florecen las artes, se fundan museos, teatros, escuelas, el periodismo aflora, la Legislatura crea nuevas leyes, se compone el Himno del Estado y el Escudo Provincial, se crea la Policía Estadal y su primer código, se funda la Biblioteca del Poder Judicial, llega la electricidad, la aducción de agua potable, florecen las industrias; en fin Ocumare es el artífice que sirve de base al actual Estado Miranda que hoy conocemos.

     El Ocumare de hoy, es una zona eminentemente residencial y comercial en vías de mayor desarrollo, que sólo espera la terminación de la Autopista La Peñita – Ocumare y la construcción de la Carretera Altagracia – Ocumare; obras éstas que una vez concluidas y unidas al Aeródromo Metropolitano harán de Ocumare una zona privilegiada y encrucijada del tránsito tanto terrestre como aéreo del país.

¡ADIOS! A OCUMARE, o ¿ADIOS A PETARE?

Por: Manuel V. Monasterios G.

¡El famoso vals del maestro Ángel María Landaeta!

Antiguo Palacio de Gobierno del Estado Miranda en Ocumare del Tuy.

      La Constituyente de 1904, durante el gobierno del General Cipriano Castro, crea él ”nuevo” Estado Miranda y traslada la capital a los Valles del Tuy, específicamente a la población de Ocumare del Tuy, quitándole al burgo de Petare, cercano en la época a Caracas, la categoría de Capital que venía ostentando desde la Constituyente de 1864, que se creo el Estado Caracas, al cual luego se denominaría Bolívar y también formó parte del Gran Estado Guzmán Blanco y del gran Estado Miranda integrado por los actuales Miranda, Aragua, Guarico y Nueva Esparta. El General Castro volvió a los 20 Estados de federalismo Zamorano y en el Tuy se denominaron los Distritos Lander (Ocumare, Yare y Quiripital), Paz Castillo (Santa Lucía y Santa Teresa) y Urdaneta (Cúa Y Charallave).

      Es lógico suponer que esta disposición  del gobierno castrista no fue del agrado de los petareños, especialmente los funcionarios gubernamentales  que tenían que dejar sus querencias y trasladarse al Tuy, sede de la nueva capital… Entre los funcionarios que parten está Don Ángel María Landaeta, quien además de ejercer el cargo de secretario de un Tribunal de Primera Instancia, era Músico ejecutante del violín, compositor e integrante de la Banda Oficial del Estado dirigida por el Músico Germán U Lira, autor de la música del Himno del Estado Miranda. Don Ángel se inspira y toma la determinación de componer un Vals. (Ritmo de moda en la época por ser el preferido del General Castro). El nombre del Vals es: “¡Adiós! A Ocumare”, como un homenaje al pueblo que debe dejar. La primera vez que se interpretó el Vals fue en Petare, con. “la Orquesta dirigida por el Maestro Gemán U. Lira, Landaeta en el violín, Manuel Yélamo como flautista, Alejandro Gerentes Contrabajo, Juan Bautista Clarinete, Bernardino García Tromba y los hermanos del maestro Lira: Domingo Y Rafael Bombardino y flauta respectivamente”

     La pieza compuesta por el maestro Landaeta fue un éxito desde el primer momento, Castro la hizo su favorita en los bailes desde el primer día en que la escuchó, El General Benjamín Arriens Urdaneta. Presidente del Estado Miranda y primero que ejerció en Ocumare del Tuy el cargo, le ordenó a la Banda que siempre la tuvieran en su repertorio, en las retretas y bailes que amenizaban. Así la población de Ocumare del Tuy la hizo suya, a pesar de la dedicatoria A Petare. Luego en el año 1927, esta vez por disposición del General Juan Vicente Gómez, se traslada la capital del Estado Miranda a la ciudad de los Teques y esta vez si se justifica el Adiós. No al Petare de 1904, sino al Ocumare de 1927. La tradición considera que esta pieza musical es emblemática de Ocumare y así  se acepta, no importa el origen y la intención del maestro  Landaeta, Lo importante es que desde comienzos del siglo XX está  en el corazón de los tuyeros.

      Es importante destacar que Don Ángel María no le puso letra en ningún momento, posteriormente se le adaptaron algunos versos.

TRES TUYEROS EN EL PANTEÓN NACIONAL.

Por: Investigaciones TUCUY.

     Esperamos que estos años del Bicentenario sirvan para hacer justicia con uno de sus protagonistas.

     El 27 de marzo de 1874, el presidente General Antonio Guzmán Blanco decretó la transformación de la iglesia de la Santísima Trinidad, ubicada en La Pastora de la ciudad de Caracas en Panteón Nacional, cuyo objetivo fundamental es preservar los restos de los Próceres de nuestra Independencia y de eminentes personalidades. La iglesia de la Santísima Trinidad fue una iniciativa del ALARIFE José  del Sacramento Infante, quien en el año de 1774 recibió en donación el terreno de manos de Juan Vicente Bolívar, el Marqués del Toro y el Cabildo de Caracas. José del Sacramento murió antes de concluir la obra y fue  enterrado en el altar mayor. El templo se consagró en 1783, año del nacimiento de Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios, allí fue bautizado e hizo su Primera Comunión y  desde el 28 de octubre de 1876 reposan sus restos.

     El primer tuyero que llega al Panteón Nacional es el cueño General Ezequiel Zamora Correa, Prócer de la Federación Venezolana,  fue el 13 de noviembre de 1872, dos años antes de ser decretado como Panteón de la Patria la iglesia de la Santísima Trinidad. Existe una polémica sobre estos restos, hay documentos y evidencias que indican que los restos del General Zamora, están enterrados en la Catedral de Los Teques.

     El segundo tuyero que recibe el honor de acompañar al Libertador en el Panteón es el cueño General José María Carreño, llevado allí en 1876, Prócer de nuestra Independencia, primer gobernador del Istmo de Panamá, Gobernador de la Provincia de Santa Marta, fiel al ideario del Libertador. Acompañante el 17 de diciembre en San Pedro Alejandrino. Con señales en su cuerpo de las batallas en que alcanzó sus méritos, Ministro de Gobierno,  Presidente encargado de la República y víctima del odio y la venganza del general Antonio Guzmán Blanco, ya que su nombre debió ser escogido para que Cúa se denominara Distrito José María Carreño, hoy Municipio,  pero no fue así. Estamos en deuda con su memoria.

     El tercer tuyero  enterrado en el Panteón Nacional es el pintor cueño Cristóbal Rojas Poleo, quien llega tardíamente el 27 de diciembre de 1958, con motivo de la conmemoración de los 100 años de su nacimiento.

     Faltan  dos tuyeros en el Panteón Nacional la India Apacuana y el prócer luciteño Francisco Espejo.

¡HONOR A QUIEN HONOR MERECE!