Historia regional y local del Valle del Tuy

Entradas etiquetadas como ‘muerte’

Revista Matria Nº 8

Subido por: Iván López Calero

      El Grupo de investigación histórico – cultural de los valles del Tuy MATRIA, es un colectivo nacido de las inquietudes de un grupo de amigos de esta región del estado Bolivariano de Miranda, con intereses afines por la historia regional y local  y que desde hace ya algunos años se han venido desempeñando en distintas actividades, grupos, colectivos o de forma individual en pro de la investigación, compilación, escritura y difusión de la historia regional y local y las distintas manifestaciones culturales del Valle del Tuy.

      La REVISTA MATRIA tiene el reto de crear un vínculo entre el lector, sus recuerdos y la revista, por medio de artículos de investigación relacionados con lo más cercano al tuyero, es decir, sus orígenes, sus poblados, sus haciendas, sus medios de comunicación, sus comercios, centros de distracción, parques, gente, la esquina, el barrio, la poesía, sus edificaciones, la iglesia… la MATRIA.

Revista Matria Nº 8

Editorial.

     Finalizamos por este año 2014 con una edición enmarcada en las fechas históricas de noviembre, alusivas a las luchas estudiantiles, esos escenarios donde se han forjado siempre los grandes transformadores de la realidad, los principales impulsores de la nueva sociedad, los soñadores de juventud eternamente erigida contra los poderes opresores del establishment mundial. Para el Colectivo Matria y sus más consuetudinarios allegados, es una gran oportunidad de comenzar a reconstruir esa historia en nuestra tierra tuyera, que data de varias décadas ya y que muy poco ha sido reseñada por los cronistas e historiadores de la región, una historia que yace solapada en las viejas páginas de los periódicos locales, en la memoria de algunos antiguos estudiantes revolucionarios, hoy convertidos en trabajadores profesionales al servicio del pueblo en el marco de una revolución que aún puja por darse una forma definida pero que sin duda está protagonizada, actualmente, por muchos de esos jóvenes de los setenta, ochenta y noventa que enarbolaron las banderas de la rebelión popular, de la reivindicación de eso que llamamos comúnmente “el futuro de Venezuela”, y que poco a poco fueron conformándose en lo que debemos ser hoy: ejemplo.

      Los profesionales de hoy, que alguna vez hicieron una incipiente revolución, una pre-revolución desde sus modestas trincheras, deben ser ejemplo de vida para los estudiantes que están actualmente formándose en los liceos y universidades y que aún tienen batallas por librar, aún tienen contradicciones que enfrentar, porque aún hay un imperio que derrotar, una burguesía estatal por destruir, pero con la consciencia de que en la época de Livia Gouverneur y más reciente en la época de Belinda Álvarez, los estudiantes aquí eran humillados, perseguidos, masacrados, desaparecidos, hoy en día en este proceso de transformación, los estudiantes son escuchados, atendidos, y principalmente: sensibilizados a la organización, al alistamiento en la lucha, al despertar de la consciencia. Los estudiantes de ayer son los maestros de hoy y no nos referimos sólo a los que trabajan en el aparato educativo.

      En tiempos de revolución debemos tomar consciencia de que todos los roles que cumplimos en la sociedad, hasta el más rebelde como el del músico punk o el más contestatario como el del escritor: todos debemos ser maestros de ética para las generaciones que vienen. Y que este año 2015 toda la patria sea una escuela y las escuelas sean la vida misma, la calle, la comunidad, los campos, las montañas, los mares y el horizonte en constante expansión como el universo mismo.

Isaac Morales Fernández

Portada de Matria Nº 8

Pulse acá para descargar Revista Matria Nº 8

Anuncios

Los Cinco Cementerios de Cúa.

Por: Manuel V. Monasterios G.

     La conmemoración del día de  los difuntos en la población de Cúa siempre ha estado revestido de gran solemnidad, todo el pueblo en romería visita sus difuntos, les reza, coloca velas que simbolizan la luz del descanso eterno, los responsos acompañados de música sacra, toda esta tradición se mantiene, pero el sello característico que tenía Cúa, que  era  la conmemoración nocturna, hasta las 12 de la noche desapareció. Los peligros  de la noche, no por los fantasmas o los difuntos que dejan las tumbas, sino por los atracos y violaciones que ocurren con  frecuencia en el sagrado recinto. La violencia nos roba las tradiciones y los espacios.  Hay que recuperarlos.

Entrada del Cementerio de Cúa, Año 1985, Foto tomada por Manuel Vicente Monasterios.

     Tal vez muchos habitantes de Cúa no estén informados que nuestro pueblo en su devenir histórico haya tenido cinco templos y cinco cementerios.

Primer Cementerio: Ubicado en la Hacienda Marín donde se funda la capellanía  para la atención de esclavos con el nombre de Santa Rosa del Valle de Marín. (Aproximadamente 1650-1756)

Segundo Cementerio: Al trasladarse la población al sitio de la Cúa o Cuana, por orden del obispo Diez de Madroñero se ubica  el cementerio al  lado norte del templo, que hoy corresponde a la calle El Rosario, lateral norte de la Plaza Zamora, hasta la ladera de Chupulún ( 1756-1878)

Tercer Cementerio: El 12 de abril de 1878 el terremoto destruye el templo parroquial, las actividades religiosas se trasladan a los terrenos de la iglesia ubicada donde hoy está la Gruta de Nuestra Señora de Coromoto, en la ladera hacia la Vega y el Limón se ubicaba el cementerio (1878- 1893)

Cuarto Cementerio: Las autoridades municipales de Cúa asumen el control de los cementerios, de acuerdo a las nuevas normativas vigentes para la época, eliminándole la facultad de control a la iglesia católica, asumiéndolo el poder civil representado por el estado (Concejo Municipal). Se fundó el cementerio en tierras recién adquiridas de la Hacienda San  José. En el sitio denominado popularmente como “muerto parao”, hoy sector Pueblo Nuevo, donde se ubica la capilla de  la Dolorosa. (1893-1904)

Quinto Cementerio: Durante el gobierno del general Cipriano Castro, la primera autoridad de Cúa era el general Luís Ramos y se realizaron dos obras de gran importancia, el nuevo cementerio y el puente que comunicaba la Cruz Verde con el camino de Tácata, donde está ubicado actualmente, el terreno pertenecía a la hacienda Marín y fue donado por los propietarios al Distrito Urdaneta. Se inauguró en el año 1904 y continúa funcionando hasta hoy como Cementerio Municipal. Fue planificado  en cuatro cuadrantes sembrados de amapolas, apamates y olivos criollos. La saturación y caotización en la ubicación de tumbas, obligan a  que las autoridades competentes planifiquen su reordenamiento y declararlo “Parque camposanto.” (1904- hasta hoy).