Historia regional y local del Valle del Tuy

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EVENCIO GÁMEZ

Por: José R. Méndez F.

     Este ingenuo pero gran pintor autodidacta no nació en Charallave sino en Los Teques, a finales del siglo pasado, un 25 de Agosto de 1896, en un humilde hogar carente de muchas cosas pero con abundante amor y solidaridad que moldearían su silenciosa y meditabunda personalidad en el futuro. Adquirió la “nacionalidad charallavense” desde muy pequeño cuando sus padres: Francisco Aquilino Gámez y Verónica Marrero lo trajeron a vivir a Charallave a la temprana edad de 5 años. Ya con inquietudes artísticas, plasmaba muñecos que dibujaba en sus libros de texto de primaria. Aquí transcurrió no solo su infancia sino toda su vida, hasta que entregó su alma a Dios un 19 de Enero de 1975. Decía muy a menudo que hasta a veces se olvidaba que no había nacido aquí y con razón, este pueblo lo acogió y lo hizo su hijo predilecto y aquí nació su numerosa prole. 

Evencio GámezEvencio Gámez

     Evencio fue un artista polifacético, en toda la extensión del término: Alpargatero, Barbero y Músico, pero sobre todo Pintor, arte que dominó casi a la perfección, si consideramos que jamás recibió clase alguna que le permitiera afinar las técnicas de esta maravillosa maestría. Comenzó utilizando materiales provenientes de la naturaleza: pintaba con sustancias que mezclaba con “chimó” que le daban preciosos sepias y hasta hierbas que maceraba con extraordinaria sapiencia y obtenía colores naturales que usaba para pintar sobre cartón piedra, dada la absoluta carencia económica que le impedía adquirir los lienzos, acuarelas y oleos que luego obtuvo ayudado por lo poco que ganaba, producto del ejercicio de sus segundas profesiones: barbero y músico. Esta última también le produjo satisfacciones: ejecutó su instrumento favorito, el clarinete, en la Banda del Ejecutivo del Estado Miranda, la Banda Sacra que dirigía su amigo Eulogio Serrano y otras tantas orquestas.

    En su extensa obra pictórica se refleja el culto a la belleza de nuestros paisajes que magistralmente expresó en naturalezas muertas, en dibujos de pueblos, ranchos abandonados y en acabados araguaneyes que pintaba por encargo. La plástica de Evencio Gámez fue expuesta en numerosas galerías que organizaba su admirador Nº 1: el Dr. Carlos Guillermo Arocha Luna, Director, para la época, del Hospital Universitario de Caracas y de su Revista Científica y Cultural, órgano donde publicaba sus profundos e interesantes artículos de carácter científico y social. Los cuadros de Gámez están regados por toda la geografía nacional y llegaron a cotizarse muy alto, mientras que su autor los vendía a muy bajos precios y hasta los regalaba a sus amigos entre los que se contaban Rómulo Gallegos, el periodista Leoncio Martínez (“Leo”), Don Chucho Arocha y el Padre Pérez León.

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ELSA MORALES

Por: Isaac Morales Fernández.

     ¿Qué iba a saber nuestra inocente población que el 16 de septiembre de 1943 engendraría a una mujer llamada por las musas a cantarle a lo más profundo de nuestras ingratas almas?: “y es que a lo mejor asisto a un gran misterio”, expresó ella una vez.

Elsa MoralesElsa Morales.

     Elsa Morales ha fallecido el pasado domingo 04 de marzo de 2007 en el Estado Yaracuy, y fue enterrada en el Estado Lara… ¿acaso no nos duele? Es cierto que teniendo escasos 10 años, siendo la mayor de varios hermanos, tuvo que marcharse de Santa Teresa del Tuy. Ella debió trabajar desde los 7 años de edad para ayudar a su madre y a cierta tía aprovechada, pues era huérfana de padre “gracias” a la dictadura pérezjimenista, pero me temo que fue una niña explotada por la pobreza inmisericorde de este país. Caminaba descalza todos los días desde los cercanos caseríos de Guatopo hasta el centro del pueblo (¡más de un kilómetro!) a hacer mandados, traer y llevar pesados tobos de agua, trabajar, hacer faenas caseras… ¡cuando una niña lo que debe hacer es estudiar por las mañanas y jugar por las tardes! En el proceso, su madre tuvo que “repartir” a los hijos, siendo ya incapaz de mantenerlos, y a Elsa le tocó irse a Caracas a trabajar como sirvienta de gente pudiente, quienes la explotaron también, incluso esos adinerados pervertidos intentaron violarla más de una vez… Trabajó luego como aprendiz de costurera y de obrera en una textilera, siendo menor de edad, vivió tal vez los peores años de su vida… Y eso fue hasta principios de la década del ’60.

     Por esa época, Elsa Morales comienza a tener contacto con las letras y el arte, de manera autodidacta. Todo lo que aprendió posteriormente, lo hizo por sí misma o con breve ayuda de algún buen samaritano, desde escribir y leer hasta pintar y hacer ensamblajes artesanales. Fue en 1969 cuando la joven tereseña de 26 años logra tener su primera exposición pictórica en la Galería Arte Industrial de Caracas, dando así el primer gran paso, hacia la inmortalidad. Los años 70`s fueron de crecimiento estético para ella, dando a conocer su arte en otras salas de Caracas y en los pueblos mirandinos de Los Teques y Baruta. Pero, la oportunidad de su vida se presenta cuando es invitada a exponer sus pinturas en la Bacardi Art Gallery de Miami, Florida, USA, en 1974. Comenzó así a ser reconocida como pintora de estilo naïf (ingenuo) de última generación y de importancia internacional.

     En 1972 conoce al famoso poeta y humorista Aquiles Nazoa, y la anécdota cuenta que él la encontró sentada llorando en las escaleras del INCIBA, donde exponía precisamente, y al verla allí, sin conocerla, le dijo “las indias como tú no deben llorar”. Elsa reconoció en seguida a ese quien le hablaba, y así comenzó una fraterna amistad entre ambos artistas. Por supuesto que desde ese tiempo, debido a esta curiosa anécdota con Nazoa, comenzó a alimentarse el mito de que nuestra poeta y pintora era de ascendencia guajira (wayúu), lo cual se basaba sólo en su manera más bien hippie de vestirse con largas y anchas batas coloridas al estilo de esa etnia aborigen… y a otros estilos también, por cierto. “Soy la pequeña chamana” llegó a bromear.

     Cuando fallece Aquiles Nazoa en 1980, su muerte la afecta muchísimo, así que decide por primera vez publicar su labor poética, precisamente con el libro elegíaco Canto a la muerte de Aquiles Nazoa, en 1981. Por ese tiempo ya Elsa era entrevistada y tomada en cuenta asiduamente por diversos entes mediáticos del país y del exterior, y su poesía tuvo resonancia. En la década de los 80`s su arte ha ido llegando a varios estados del país, tales como Nueva Esparta, Trujillo, Aragua, Miranda (su terruño, de nuevo), Lara y Carabobo. En 1982, publica su segundo poemario, mucho más personal e íntimo: La serpiente de la fatalidad o una canción desesperada, que mereció una nota de portada del insigne poeta Juan Calzadilla. Este libro le valió ser tomada en cuenta por esta otra faceta, que hasta 1981 había tenido escondida: Elsa la artista plástica, y ahora Elsa la escritora. En ese mismo año recibe una merecida Mención Honorífica por el sus coterráneos del Estado Miranda, Distrito Sucre (Petare). Recibe premios y otras distinciones por su arte pictórico, tanto en Venezuela como en otras latitudes como Cuba, Guyana, Estados Unidos y más tarde en México. En 1985 publica el libro Para leer en el metro, y en 1986 No pinte paredes. Y sigue exponiendo pintura y collages

La Paz y La Guerra, Elsa Morales. Pigmeto Diluible al Agua sobre Tela, año 1979.La Paz y La Guerra, Elsa Morales. Pigmeto Diluible al Agua sobre Tela, año 1979.

     Los 90`s abren para Elsa con un nuevo libro: Poemario del amor y la vida, y una actividad extra muy peculiar: participa como personaje de un vídeo clip del afamado grupo musical Témpano, el de la canción Tengo ganas de llorar. En 1995 publica Cartas de amor, y en 1997 regresa a su estado natal, con una nueva exposición en la Galería “Morrocoy Azul” de El Hatillo, y en 1999 su arte llega hasta Europa, específicamente a Alemania, exponiendo junto a Mateo Manaure… pero ya sus pinturas no necesitarán de su presencia física para llegar a cualquier parte del mundo, puesto que a partir de ese momento, sus obras empiezan a verse en Francia, Inglaterra, Italia, etc… los países europeos más consumidores de “bellas artes” del planeta. Se reconoce su estilo particular: naïf con influencias cubistas (Picasso) y surrealistas (Dalí), así como de Pollock, Vigas, entre muchos otros… toda una postvanguardia de la segunda mitad del siglo XX, un arte ingenuo nada ingenuo, parafraseándola

     Luego de ser reconocida internacionalmente, sobre todo gracias a su actividad artística de los años 90`s, el siglo XXI la recibió con la peor y más vil ingratitud imaginable. Hay que destacar los hechos de sus últimos años de vida con cierto detalle. En 2002 visitó México y fue invitada a participar en algo estelar: se fundaría el Museo de Arte Contemporáneo “Elsa Morales”, y para ello necesitaba urgentemente regresar a Venezuela para buscar sus más recientes y aclamadas obras. Al mismo tiempo ocurría en Venezuela el paro generalizado que tuvo al país en jaque por varios meses. Elsa Morales, tratando de demostrar al mundo que su país era algo más que escándalo político, se encontraba en sus diligencias por Caracas, con el corazón puesto en la hermosa oportunidad que le daban los mexicanos. Antes de viajar de regreso a allá, se dirigió a una clínica en el Este de Caracas, que entonces era reino y potestad de los más radicales anti-gobierno. Ella iba con la intención de hacerse algunos chequeos médicos por su afección natural de persona mayor de 50 años: el hígado, con el fin de poder luego enfrentarse a las rudezas del viaje en avión. Por su personalidad sencilla, y su usanza de vestir, cuando salía de la Estación del Metro de Altamira, que sale precisamente a la Plaza Altamira, epicentro de la reacción opositora al gobierno, el ojo racista, nefasto y reduccionista de los radicales y exaltados antichavistas, comenzaron a gritarle cosas incoherentes… ¡sin saber quién era!.

     Lo que sucedió ese día, abrió la página final de la vida de Elsa Morales. María Centeno, fraterna y eterna amiga de ella, la primera en ir a verla luego de la tragedia de ese día, lo cuenta con amargura e indignación: 

“Elsa se dirigió a la parada de las camionetas en la Avenida Luis Roche, frente al hotel, y allí escuchó que gritaban: ‘¡Agarren a la india chavista! Seis señoras, elegantes, armadas de banderas y tocadas con atuendos tricolores se le abalanzaron, a los gritos de ‘¡Maldita guajira, negra de mie***, qué haces aquí!’, le empezaron a pegar y la tiraron al suelo, donde siguieron golpeándole con patadas y las astas de las banderas. Mi amiga, quien tiene más de 50 años, pedía auxilio, era pleno día, había militares rebeldes, guardias del hotel, mirones, etc., y nadie intervino.” 

     Lo peor de todo es que ella ni era guajira, ni era chavista. Desde mi silla escribiendo este artículo, espero que esas personas sepan que son los asesinos premeditados de la artista más emblemática de Santa Teresa del Tuy y de la pintura naïf, y estén irremediablemente arrepentidos y atormentados por tan maléfica acción. 

Cuando al fin alguien se dignó a recogerla del suelo de la acera, cierto taxista que pasaba, fue llevada a la Clínica ávila –justo a donde ella se dirigía- y tenía severas contusiones a todo nivel y hemorragias internas. El proceso de recuperación fue sumamente lento. En 2003 publica el poemario Un amor en flores y pólvora. En 2004 publica la novela corta Helena crucificada. En 2005 tuvo que comenzar a dializarse dos o tres veces por semana, pero Elsa no abandonó el arte, ni el arte la abandonó a ella. Siguió exponiendo y su rostro salió con mucha más reiteración en los diarios nacionales, y a página llena, para que todo el mundo fuera capaz de reconocerla (semejante patraña no se repetiría más nunca). Pero en Elsa Morales tal vez pudo más el peso de los años sumado a sus graves dolencias, producto de la absurda golpiza, que su amor por la vida. En 2005 se organizó una exposición a beneficio de la pintora, y en 2006 regresó a las salas de exposición.

     Pero como las ironías de la vida son profundamente incomprensibles, su creciente salud en 2006, trocó en gravedad de cama al entrar en 2007, y por ello, por una situación azarosa que nunca debió ocurrir, su alma abandonó su cuerpo el pasado fin de semana… Lo primero que me vino a la mente al enterarme de su muerte fue su metafísico cuadro Los pájaros se van con la luna. Lo segundo fue que, en el diccionario de escritores ¿Quiénes escriben en Venezuela?, publicado en 2005, ella y yo aparecemos seguidos por el apellido, siendo además los únicos tereseños del libro, hermosa doble casualidad que marcó mi vida y mi aprecio por ella, a quien siempre quise conocer.

     Desde este humilde pueblo de Los Valles del Tuy que es Santa Teresa del Tuy, tu pueblo natal, del que nunca dudaste en reconocer que era tu origen, Elsa. Nunca te olvidamos y nunca te olvidaremos.

Fuentes:
* Barroso, Luisa: Entrevista a Elsa Morales. En Diario últimas Noticias. Domingo 13 de agosto de 2006. Págs. 56-57.
* Castro Uzcátegui, Roselia: Mateo Manaure y Elsa Morales, embajadores culturales. En Revista Fascinación. Domingo 22 de agosto de 1999. Año 10. Nº640. Págs. 30-31.
* Centeno, María: “Agarren a la india chavista”. http://www.rebelion.org
* Longo, Carmela: Comenzó exposición por Elsa Morales. En Diario últimas Noticias. Miércoles 27 de abril de 2005. Pág. 88.
* Morales, Elsa: Canto a la muerte de Aquiles Nazoa. Prólogo de Vicente Madrid. Editorial Síntesis Jurídica. Caracas, 1981.
* Morales, Elsa: La serpiente de la fatalidad o una canción desesperada. “El abismo memorioso del plano”, nota de Juan Calzadilla. Edición independiente. Caracas, 1982.
* Morales, Elsa: Un amor entre flores y pólvora. Caracas, 2003.
* Morales, Elsa: Helena Crucificada. Caracas, 2004.
* Morales, Elsa: Mi selva privada. “La oportunidad que tanto esperé”, nota de Ildemaro Torres. Tríptico. Exposición Mi selva privada. Galería Universitaria de Arte, UCV. Febrero, 2000.
* Rodríguez Carpio, Roxanna: Elsa Morales, su voz interior y otros espíritus. Folleto. Exposición Mi voz interior. Museo de Arte Popular “Bárbaro Rivas”. Petare. Octubre, 2003.
* S/A: Elsa Morales vuelve a hablar. En Diario 2001. Domingo 5 de octubre de 2003. Pág. 3.
* S/A: Elsa Morales celebra la vida. En Diario últimas Noticias. Domingo 18 de junio de 2006. Pág. 73.
* S/A: La pintora ingenua ya no dará más pinceladas. En Diario últimas Noticias. Domingo 4 de marzo de 2007. Pág. 71.
* Valderrey, Julio: Tereseños de exportación: Elsa Morales. En Revista Literaria ¿al vacío…?. Nº5, Año II. Santa Teresa del Tuy. Noviembre, 2006. Pág.-7.
* YA: Falleció la escritora Elsa Morales en Barquisimeto. Diario La Voz. Lunes 5 de marzo de 2007. Pág. 39
* Zambrano, Josefa: Elsa Morales, la imagen y el color en “Mi voz interior”. Entrevista. http://www.arteliteral.com. Ciudad Guayana, viernes 05 de enero de 2001.

CRISTÓBAL ROJAS SU VIDA

Por: investigaciones TUCUY.

CRISTÓBAL ROJAS.

     Nace en Cúa (La tradición indica la Calle San José) Estado Miranda el 15 de diciembre de 1858. (No se encuentran registros de nacimiento en los libros parroquiales de Cúa). Algunos revelan el 14 de diciembre de 1858, en Diccionario de Historia de Venezuela de la Fundación Polar,   indica el 15 de diciembre de 1857. El Cronista de Cúa (Don Adolfo Angulo Pérez) nos dice que nació el 14 de Diciembre de 1858

SUS PADRES:

     El Dr. Cristóbal  Rojas Acosta   (médico)  y doña  Alejandra Poleo de Rojas Su padre muere en 1870 y se ha tejido toda una leyenda sobre la situación de miseria en que quedó la familia Rojas Poleo, después del fallecimiento del Dr. Cristóbal Rojas A.

LA FAMILIA ROJAS:

     Don Arístides Rojas en   su estudio” el ÚLTIMO EXPEDICIONARIO” nos relata algunos aspectos de la Genealogía del eximio pintor cueño: “En los años corridos entre 1730 a 1740 llegó a Caracas como empleado de la  Compañía  Guipuzcoana  Don  Francisco  Antonio  Vásquez  de  Rojas oriundo de Granada, quien usaba el título de  “Escribano Público de la Costa Firme del Mar Océano”, padre del sacerdote del mismo nombre, quien antes de abrazar la el estado eclesiástico, fue casado y hubo de su matrimonio un hijo de nombre Marcos José, amigo de la infancia de Simón Bolívar, el Libertador. El hijo de Marcos José, llamado José Luís, abuelo del pintor, fue uno de los expedicionarios de la Expedición Bolivariana de Ocumare, donde por poco muere el Libertador”. 

     La familia del pintor Cristóbal Rojas no era tan pobre como muchas veces se afirma, la situación de las guerras había llevado el país a un estado de ruina,  donde  lo  normal  era  ser  pobre,  sin  embargo  su  bisabuelo  era descendiente  de  viejas  familias  coloniales  y  luchó  en  la  guerra  de Independencia,  al lado del Libertador. Su abuelo José  Luís Rojas  fue escultor, de fama, hoy todavía existe en la Iglesia de Turmero un Cristo tallado por el abuelo del pintor. Quien casó con Mercedes Acosta, una hermana del Dr. y General Elías Acosta, una de las familias más ricas del Tuy. El Dr. Cristóbal Rojas Acosta, hacia el año de 1.844 estudió en el Colegio Independencia de Don Feliciano Montenegro y Colón, en la ciudad de Caracas., en donde fue condiscípulo de Antonio Guzmán Blanco, Federico  Uslar,  Arístides  Rojas,  Juan  Vicente  Camacho,  sobrino  del Libertador. Se graduó de médico en la Universidad   de Caracas en 1.852. En 1.860 revalidó su título en Santo Domingo, donde vivió hasta 1.866 en que regresa nuevamente a Cúa, donde ejerce su profesión hasta 1.870, año en que muere.El pintor Cristóbal Rojas y su familia viven en esta población hasta el año de 1.878, en se mudan a Caracas y Cristóbal inicia sus estudios formales de pintura. 

Autorretrato de Cristóbal Rojas.

EL TERREMOTO DE CÚA:

     La familia Rojas Poleo se traslada a Caracas después del terremoto de 1878, Cristóbal Rojas tiene 20 años, su situación económica no es buena y tiene que realizar oficios distintos   a su vocación para sobrevivir, sobre todo en su condición de hijo mayor y sostén de la familia. En Cúa su inicio como pintor responde a una pura afición instintiva, a la necesidad de expresarse, sin guía, ni maestro. En la Casa Parroquial de Cúa existía o existe una obra de ese período, la cual fue retocada por otros aficionados, (Un retrato de Fray Blas Gines) bien valdría la pena rescatar del olvido y llevarlo a su estructura pictórica original.

INICIO DE SU FORMACION:

     Rojitas  como  le  llamaban  cariñosamente  en  su  círculo  de  amigos,  es contratado por el pintor Antonio Herrera Toro, como su auxiliar en la decoración de la Catedral de Caracas, para dignificarla con motivo del Centenario del natalicio del Libertador. Herrera Toro, recién acababa de regresar de París, observó en Rojas su talento potencial en obras  como Las “Ruinas del Templo de Cúa”, después del terremoto, “Calles de Cúa”, El Templo de la Merced. Caracas”. Por primera vez logra Cristóbal Rojas estar en contacto con un trabajo relacionado a su vocación de pintor y empezar  su  aprendizaje  formal.  Se  entusiasma    con “Exposición  de Centenario” donde se convoca a los pintores de la época a participar.

     Cristóbal Rojas escoge un tema altamente dificultoso, por los problemas técnicos aún no manejados por él. “La Muerte de Girardot”. Solo el talento de Rojas logró superar las deficiencias técnicas. En el Salón de pintura, uno los mejores realizado en la Venezuela del siglo XIX, se presentaron obras como “La Firma del Acta de la Independencia” de Don Martín Tovar y Tovar, lienzos de Antonio Herrera Toro, de José Manuel Maucó entre otros y de un joven pintor, tan desconocido para la época como Rojas, llamado Arturo Michelena y quien venía de Valencia. La obra de Cristóbal se destacó y dio por primera vez al pintor el sabor de la fama Medalla de Plata, el Estado Venezolano adquiere la Obra, la cual se puede ver hoy en el Museo Bolivariano de Caracas, obtuvo un premio Dos mil pesos de la época, unos tres mil dólares actualmente, con ese dinero compró bonos de la deuda pública en beneficio de su madre y de su hermana, para su sostenimiento, pues había logrado también una pensión o beca de 50 pesos mensuales para estudiar pintura en París.

CRISTOBAL ROJAS EN PARIS:

Julio Santos Michelena, Arturo Michelena, Cristobal Rojas, Carlos Rivero Sanabria y José Manuel Irigoyen Lecuna (o Virgilio Arias) con modelo. París 1885 (Colección Museo Michelena)

     Cristóbal Llega a París a finales de 1883, se inscribe en la Academia de Juliac, bajo la dirección del maestro Jean Paúl Laurens, en marzo de 1884 presenta su primer trabajo “académico” el Mendigo. Por razones diversas no puede concursar el el Salón de 1884, con su primer lienzo parisino, acude sin embargo con una cuadro titulado La Orfandad. El carácter pesimista de Rojas le hace especular sobre las pocas posibilidades de ser escogido entre  9000 cuadros de los mejores del momento, solo podían participar 2500, sin embargo su obra fue escogida por el jurado, con lo cual se  reafirma su calidad y genera mayor auto estima en el pintor.

     Montparnasse, la barriada de París donde vive Cristóbal Rojas era en ese entonces, era la residencia de la gente más pobre de la ciudad, ni se perfilaba en llegar a ser el centro de la bohemia francesa de siglo XX. Los recogedores de trapos y desechos, la miseria reflejada por escritores como Víctor Hugo y Zolá se mezclan también en el espíritu de Cristóbal Rojas y su obra se vea influenciada por una tendencia realista la cual reflejaba las verrugas  de  la  sociedad  parisina,  donde  el  oropel,  el  refinamiento,  la brillantez de un mundo cosmopolita eran su principal atractivo, para ser en ese momento el foco irradiante de la cultura universal.

     Rojas se presenta el El Salón de arte de 1886, con un cuadro titulado La Miseria, el cual estaba inspirado en un hecho real ocurrido a sus vecinos: “un peón italiano, desesperado junto al cadáver de su mujer fallecida, por falta  de  recursos  para  la  compra  de  medicamentos”  Rojas  en  forma magistral hace “un reportaje” gráfico, una crónica de la miseria. El cuadro abre una polémica entre los miembros de Sociedad de Artistas de Francia, Unos consideraban que el cuadro de Cristóbal Rojas no era adecuado para ser incluido en el catálogo, por tener “tendencias subversivas y socialistas”, otros miembros consideraban que el cuadro generaba polémica y daba vida a la exposición y por lo tanto merecía una medalla, al final la polémica de los académicos se tranzó por otorgarle una “ Mención Honorífica”, lo cual generó por parte de las “rosca” artísticas de París cierta ojeriza, por no decir  envidia.  Además  el  Doctor  y  General  Antonio  Guzmán  Blanco, invitado especial a la exposición por Rojas y Michelena, le disgustó mucho que  sus  paisanos  estuviesen  en  París  estudiando  pintura,  pues  el consideraba que lo que hacían era “parrandear”.

CRISTOBAL ROJAS SE QUEDA SIN BECA.

     La vocación autoritaria de nuestros caudillos, en especial aquellos que alcanzaron el poder como el General y Doctor Antonio Guzmán Blanco, les hacía creer que tenían conocimientos en todas materias divinas y humanas. Esta soberbia era siempre alimentada por una corte de adulantes que jamás contradecía las opiniones de Guzmán, aunque estas fuesen absurdas. Si a Guzmán Blanco se le ocurría decir que el color azul era amarillo, siempre tenía un acolito que justificaba cualquier barbaridad. El general siempre tenía la razón o por lo menos siempre encontraba quien se la diera. Así se cometieron  muchas  injusticias,  solo  para  complacer  la  egolatría  y  el narcisismo del Ilustre Americano. En el caso que nos ocupa con relación a nuestro  más  ilustre  pintor:  Cristóbal  Rojas  quien  había  logrado  con esfuerzo, pues había ganado Medalla de plata, ocho mil bolívares y una beca para estudiar pintura en Paris, con la obra: “La muerte de Girardot en Bárbula”.presentada  en  la  Exposición  del  Centenario  del  Libertador. (1.883) Dicha subvención apenas le alcanzaba para su manutención en una ciudad que siempre ha sido cara. Se inscribió en la Academia Julián, bajo la dirección de Jean Paúl Lauren.

     El General Guzmán era un enamorado de Paris y fueron muchos los años que pasó en esa ciudad, siempre dejaba algún encargado de la Presidencia en   Venezuela   y   el   se   auto-nombraba   Embajador y Ministro Plenipotenciario para toda Europa, con enormes sueldos que le permitían llevar una vida de gran noble en unión de su familia. Así logró que sus hijas se casaran con aristócratas franceses. Un día Guzmán tuvo ocasión de hablar con el pintor becado y le manifestó que como era posible que hubiese escogido Paris para estudiar pintura cuando todo el mundo sabía que era Italia, especialmente Florencia el lugar mas indicado para dichos menesteres. Cristóbal Rojas trató de hacerle saber al General Guzmán que las nuevas corrientes de la pintura se estaban desarrollando en París y que Francia tenía novedades muy importantes en el campo de las artes. Esta respuesta de Cristóbal Rojas molestó al General, la consideró una ofensa. Pues  en  su  soberbia  no  podía  aceptar  que  un  pintor  cualquiera  lo contradijera y pretendiera saber más que él en esa la materia. Le escribió al General Joaquín Crespo Presidente en ejercicio y le ordenó que le quitara la  beca  y  así  ocurrió.  También  le  quitaron  la  beca  al  pintor  Arturo Michelena.

     Esta era la forma en que el Ilustre Americano protegía   y fomentaba las artes en Venezuela. Sin embargo, tanto Cristóbal Rojas como Arturo Michelena, resolvieron afrontar la difícil situación que se les presentaba al dejar de recibir sus pensiones de estudio. Rojas dejó durante algún tiempo sus clases de pintura en la Academia y se dedicó a trabajar la pintura por encargo para sobrevivir. Regresa a Venezuela enfermo de tuberculosis y muere muy joven.

CRISTÓBAL ROJAS MUERE A LOS 32 AÑOS:

     Llega a Venezuela, con la tuberculosis muy avanzada, realiza obras de gran proyección de su figura, pero se truncó la carrera de uno de los más grandes pintores, no solo de Venezuela, sino de Latinoamérica, muere en Caracas, el 8  de  noviembre  de  1890:  Albert  Junyent,  estudioso  de  la  obra  de Cristóbal Rojas afirma: “EL DÍA   EN QUE LA HISTORIA GENERAL DEL ARTE MODERNO—QUE TODAVÍA ESTÁ POR HACER—SE ESCRIBA EN  FORMA  SERIA  Y  SOLVENTE,  ES  MUY  PROBABLE QUE LA CRÍTICA SE SIENTA OBLIGADA A RECONOCER EL BAUTIZO, PINTADO POR CRISTOBAL ROJAS EL MÁS FELÍZ DE LOS CUADROS PRODUCIDOS POR LOS PINCELES LATINOAMERICANOS DURANTE EL SIGLO XIX.

HONORES AL PINTOR:

LOS RESTOS DEL PINTOR CUEÑO REPOSAN EN EL PANTEÓN NACIONAL DESDE EL 27 DE DICIEMBRE DE 1958.

     El  9 de agosto de  1958, Radio Caracas Televisión dedica un programa especial al pintor venezolano Cristobal Rojas. En el intervienen el Pbro. Juan Francisco Hernández, el Prof. Santiago Poletto, Director de la Escuela de Artes Plásticas, y el escritor Ramón Armando Rodríguez, Presidente de la Junta Pro-Centenario del Nacimiento del Artista; allí se refirieron con abundancia de comentarios y detalles de la obra pictorica y personalidad del pintor fallecido.

     La Junta Directiva Pro-Centenario organiza en la población de Cúa, Estado Miranda,  El 13  de  diciembre,  salvas,  fuegos  artificiales  y  repique  de campanas como apertura de los festejos, también se inaugura en el comedor escolar una exposición de fotografias de Cristobal Rojas. El día  14 de diciembre se organiza u paseo cívico amenizado por la Banda del Rosario, ademas de fuegoa artificiales, desfiles y develación de un busto del artista, obsequios, conciertos, terneras y retretas en la Plaza Bolivar, ejecutadas por la Banda del Estado, forman parte del programa .

En la Población de Cúa existe desde  1958 El Grupo Escolar Cristóbal Rojas.

La Población de Charallave a partir de 1973, adquiere su autonomía polítoadminstrativa con la denominación de Distrito Cristóbal Rojas, hoy día Municipio Autónomo Cristóbal Rojas.

La Escuela de Artes Plásticas de Caracas lleva el nombre de Cristóbal Rojas.

Notas Bibliográficas:

Angulo Pérez, Adolfo.” 12 GRANDES HIJOS DE CÚA”. Fundación María Teresa Manzo de Angelino. Cúa. 1998.

Semprún, Jesús.”LA PINTURA VENEZOLANA”Boletín Nº1 DE LA UNIÓN PANAMÉRICANA”. Tomado de la Revista Crónica de Caracas Nº 35. Caracas. 1959.

Junyet, Alberto; Otero, Alejandro, Boulton, Alfredo; Da Antonio, Francisco.”CRISTOBAL ROJAS UN PINTOR VENEZOLANO”. Colección Cecilio  Acosta  Nº 14.  Biblioteca  de  Autores  Mirandinos 46.  Los Teques.1991.