Historia regional y local del Valle del Tuy

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Rasgos Biográficos del Dr. Francisco Espejo por Manuel Landaeta Rosales

     Este libro del General e historiador Manuel Landaeta Rosales forma parte junto a la obra de Héctor Parra Marques, de las pocas obras amplias que se han escrito acerca de la vida del Benemérito de la patria, el Luciteño Dr. Francisco Silvestre Espejo Caamaño, la misma fue publicada en Caracas a través de la Imprenta Bolívar el año de 1920. 

      Es de profunda importancia la reedición, publicación y difusión de estos materiales  ya que son de las pocas referencias que se han escrito acerca de este prócer independentista y de la patria, este ejemplar ha sido posible digitalizarlo ya que lo hemos tomado en reproducción facsimilar de la Biblioteca virtual de la Universidad de Carolina del Norte, Estados Unidos, y la intensión a sido para que sirva primero en la difusión de este, y segundo como llamado de conciencia a la necesidad de defensa de nuestra memoria histórica, a través de la reedición y publicación  de la misma.

Iván López Calero

Rasgos Biográficos del Dr. Francisco Espejo - Manuel Landaeta Rosales

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Efemérides de los Valles del Tuy (Diciembre)

Por: Iván López Calero.

05/12/1967 – Para ese día es constituido el Distrito Independencia (hoy municipio independencia) al ser separado del distrito Paz Castillo, designando como su capital a Santa Teresa del Tuy, este acto fue realizado por orden de la Asamblea Legislativa del estado Miranda presidida por el Diputado Domingo Morales Torrella, junto a Gonzalo Álvarez presidente de la Junta Comunal y Gustavo Rodríguez Ramos concejal.

Creación del distrito Independencia05-12-1967Firma de las Actas de creación del Distrito Independencia el 05 de diciembre de 1967.

08/12/1951 – Es fundado el Centro Social Cultural “Juan España”, hoy Casa Municipal de la Cultura “Juan España” ubicado en Santa Teresa del Tuy.

10/12/1859 – Se libra la Batalla de Santa Inés, en la cual el ejército Federal liderado por el General Ezequiel Zamora, cueño de nacimiento, derrota al ejército centralista; se considera esta batalla como fundamental en el proceso de la Guerra Federal y como testimonio de las excepcionales cualidades de Zamora como conductor de tropas.

Ezequiel Zamora por Ciro Rivas, 2005Ezequiel Zamora a caballo.

13/12/2013 – Día de las fiestas patronales de Santa Lucía en el Valle del Tuy.

Santa Lucía martirSanta Lucía mártir.

15/12/1858 – Nace en Cúa Cristóbal Rojas, afamado pintor venezolano cuya obra comprende varias etapas artísticas que van desde el claroscuro pasando por el simbolismo, el materialismo, el paisajismo y la figura natural, sus restos reposan en el Panteón Nacional desde el 27 de diciembre de 1958.

Cristóbal RojasCristóbal Rojas Poleo.

17/12/1837 – Ese día llega José Antonio Páez al Valle del Tuy, específicamente a la hacienda del General Castillo-Veitía, en compañía de algunos oficiales entre ellos Felipe Macero. Páez salió a encontrarse con Dionisio Cisneros en  su cantón del Cerro del Lagartijo y como resultado del encuentro se dio fin a las andanzas guerrilleras del Fiel Indio al Rey (Dionisio Cisneros).

22/12/1837 – Muere en Caracas el Ocumareño Lino Gallardo, llamado el Haydn de Venezolano, compositor de canciones patrióticas, director de orquesta y ejecutante del violín, violonchelo y contrabajo. A este destacado músico se le atribuye la creación de la música original del himno nacional de Venezuela. Fue discípulo de Juan Manuel Olivares en la Academia de Música de Caracas que fundó el Padre Sojo en 1784 (Pedro Ramón Palacios y Sojo, tío de Simón Bolívar).

Lino GallardoLino Gallardo.

23/12/1846 –  Es fusilado en la plaza de San Jacinto (hoy Plaza Bolívar de Caracas) Rafael Flores “El Calvareño” guerrillero alzado de la Revolución Popular, oriundo de Caujarito, cantón de Charallave valles del Tuy, según las leyendas, el Calvareño se mantuvo sereno y sin miedo ante el pelotón de fusilamiento.

Guerra Federal

27/12/1958 – Son llevados al panteón nacional los restos del pintor Cueño Cristóbal Rojas Poleo, con motivo de la conmemoración de los cien años de su nacimiento.

Panteón Nacional de VenezuelaPanteón Nacional de Venezuela; Foto Iván López.

Efemérides de los Valles del Tuy. (Mayo)

Por: Iván López.

01, 02, 03/05/1977 – Ocurren la 4ª, 5ª y 6ª Apariciones o manifestaciones Marianas de la Virgen de Betania, en una quebrada ubicada en la Finca Betania, de la Población de Cúa, Distrito Rafael Urdaneta.

la-virgen-rodeada-de-su-ofrenda-floralSantuario Virgen de Betania.

02/05/1957 – Nace en Ocumare del Tuy, la Licenciada María Concepción (Conchita) Bello Díaz, ejerció la docencia en Charallave pueblo donde transcurrió su vida familiar y profesional es hija de Antonio Jesús Bello. 

03/05/1915 –  Nace en Cúa Evencio Castellanos, Pianista, compositor y director de coros y orquestas, El 4 de julio de 1944 se graduó como maestro compositor, y como tal formó parte de la primera generación de compositores egresados de la catedra de composición del maestro Sojo, sus creaciones musicales, se orientaron hacia la tendencia nacionalista. 

Evencio CastellanosEvencio Castellanos.

03/05/1917 – Nace en Charallave el Dr. JOSÉ DEL VECCHIO, Médico, deportista y dirigente deportivo. Fundador de la Corporación Criollitos de Venezuela. Compartió su ejercicio profesional de la medicina con la actividad deportiva, dando impulso al deporte universitario, en especial al béisbol. En 1961 fundó, junto con el pelotero Luis «Mono» Zuloaga, la Corporación Criollitos de Venezuela, institución que no sólo apoyó el desarrollo deportivo sistemático del niño, sino que también respaldó a padres y representantes en la formación de ciudadanos con criterio ético y sentido de la responsabilidad personal y social.

José del VecchioJosé del Vecchio.

13/05/1854 – Ezequiel Zamora nacido en Cúa en 1817, es ascendido a General de Brigada por el senado de la República de Venezuela.

18/05/1855 – El General Ezequiel Zamora es integrado como miembro de la orden Frac-masónica, Grado 3º, en la Gran Logia Estrella del Oriente de Colombia, ubicada en Ciudad Bolívar, Venezuela.

21/05/1750 – El Gobernador y Capitán General de la Provincia de Venezuela Don Julián de Arriaga, firma el permiso para iniciar la mudanza del Pueblo de Santa Lucía de Pariaguan desde Macuto hasta el sitio donde aún permanece actualmente. Siendo que un mes antes se había dado la firma de las autoridades eclesiásticas.

24/05/1884 – El Congreso de la República aprobó el contrato para la construcción de una Vía Férrea entre Caracas Y santa Lucía del Tuy, firmando el Ministerio de Obras Públicas y Reginald Pringle quien luego crea la compañía The Venezuela Central Railway Company Limited. Naciendo así el Ferrocarril Central de Venezuela.

Ferrocarril Central de Venezuela - Estación Soapire.Ferrocarril Central de Venezuela, Estación Soapire.

27/05/1990 – Duelo por la muerte del Charallavense Dr. JOSÉ DEL VECCHIO, en Caracas,  Médico, deportista y dirigente deportivo. Fundador de la Corporación Criollitos de Venezuela.

28/05/1960 – Es fundado en Santa Teresa del Tuy el primer orfeón o agrupación Coral de Los Valles del Tuy, un grupo de jóvenes encabezados por Pastora Ríos, Gisela Alcalá, Gilberto Alcalá, Santiago Gudiño, Libia Méndez, Matilde González y sus hermanos y los hermanos Mejías, entre otros,  deciden contactar al destacado músico y coralista venezolano Pedro Liendo para fundar, ese día, el Orfeón Santa Teresa, con sede en el Club Social Cultural, hoy Casa Municipal de la Cultura “Juan España”.

Orfeón Santa Teresa, 1960 en Televisora NacionalOrfeón Santa Teresa, en Televisora Nacional, año 1960.

29/05/1783 – Visita del Obispo Mariano Martí a la población de Charayave, ubicada dentro de la vicaría de la Sabana de Ocumare, destaca los datos sobre esta población los cuales fueron: Charayave contaba con 128 Casa, 152 familias y 813 habitantes.

MARIANO_MARTI_OBISPOImagen del Obispo Mariano Martí.

FRANCISCO ESPEJO, ASPECTOS BIOGRÁFICOS.

Por: Manuel V. Monasterios G. 

Dibujo de Francisco Espejo.

     Nació en Siquire, Edo. Miranda, el 16 de abril de 1758. Jurista y hombre público, activo en favor de la causa republicana, hijo de Francisco Espejo y de Bárbara Caamaño y Bermúdez. Su nombre completo era Francisco Silvestre Espejo Caamaño. Realizó sus estudios primarios en Santa Lucía (Edo. Miranda) y obtuvo el grado de bachiller en artes en la Real y Pontificia Universidad de Caracas en 1775 y el de bachiller en derecho civil el 30 de abril de 1781 en la misma universidad.Fue uno de los fundadores del Colegio de Abogados de Caracas y tesorero de su primera Junta Directiva el 17 de agosto de 1788, y en asamblea celebrada el 13 de septiembre de 1791 fue electo decano de dicho cuerpo colegiado; como tal le correspondió presidir la sesión solemne de su instalación definitiva en 1792.

     De sus propias declaraciones, durante la causa de infidencia que se le siguió en 1812, se puede conocer su actuación pública entre 1797 y el 19 de abril de 1810: fiscal de la Real Audiencia, comisionado para realizar la instrucción en la causa seguida contra la Conspiración de Gual y España; participó en el proceso seguido en 1798 contra unos franceses revolucionarios en Maracaibo; actuó de fiscal militar contra Francisco de Miranda cuando su invasión a Coro en 1806; en 1808 como fiscal de la Real Audiencia, se opone al movimiento de los caraqueños que pretendía asumir cierta autonomía a propósito de los sucesos de España; fue relator de la Junta Superior de la Real Hacienda, y el 19 de abril de 1810, asistió como oidor de la Real Audiencia al acto del Jueves Santo en compañía del capitán general Vicente de Emparan y Orbe, correspondiéndole firmar el acta de destitución de éste y la de la constitución del nuevo gobierno republicano.

     Retirado a sus labores profesionales, fue nombrado miembro del Tribunal de Vigilancia enseguida contra los implicados en el movimiento contrarrevolucionario de los hermanos González de Linares, denunciado en 1810. Desde entonces, se incorpora al movimiento emancipador: el 28 de marzo de 1811 fue electo presidente de la Alta Corte de Justicia; el 19 de abril, con motivo del primer aniversario independentista, recorrió las calles de la ciudad y en la plazoleta de Santa Rosalía explicó al pueblo el significado histórico de la fecha; el 11 de julio le correspondió actuar como juez sentenciador de los implicados en la fracasada contrarrevolución de los isleños; el 25 de septiembre fue comisionado por el Congreso Nacional como gobernador de Barcelona donde redactó su reglamento electoral y el proyecto de Constitución de esa provincia; a su regreso a Caracas, el 21 de marzo de 1812, fue electo miembro del Poder Ejecutivo y como integrante del Segundo Triunvirato, llegó a ejercer la Presidencia de la República; se mantuvo en este cargo hasta el 25 de julio de 1812, fecha de la capitulación de Francisco de Miranda. 

Firma del Doctor Francisco Silvestre Espejo Caamaño.

     En junio de 1812 había promulgado la ley marcial y más tarde, junto con Juan Germán Roscio y otros funcionarios, aprobó la idea de negociar una capitulación; pero al ser desconocida ésta, fue detenido en La Victoria el 14 de agosto de 1812 por denuncia del marqués de Casa León y remitido Caracas. Actuó como Fiscal en la causa seguida contra los implicados en el movimiento contrarrevolucionario de los hermanos González de Linares, denunciado en 1810.

     Desde entonces, se incorpora al movimiento emancipador: el 28 de marzo de 1811 fue electo presidente de la Alta Corte de Justicia; el 19 de abril, con motivo del primer aniversario independentista, recorrió las calles de la ciudad y en la plazoleta de Santa Rosalía explicó al pueblo el significado histórico de la fecha; el 11 de julio le correspondió actuar como juez sentenciador de los implicados en la fracasada contrarrevolución de los isleños; el 25 de septiembre fue comisionado por el Congreso Nacional como gobernador de Barcelona donde redactó su reglamento electoral y el proyecto de Constitución de esa provincia; a su regreso a Caracas, el 21 de marzo de 1812, fue electo miembro del Poder Ejecutivo y como integrante del Segundo Triunvirato, llegó a ejercer la Presidencia de la República; se mantuvo en este cargo hasta el 25 de julio de 1812, fecha de la capitulación de Francisco de Miranda.

     En junio de 1812 había promulgado la ley marcial y más tarde, junto con Juan Germán Roscio y otros funcionarios, aprobó la idea de negociar una capitulación; pero al ser desconocida ésta, fue detenido en La Victoria el 14 de agosto de 1812 por denuncia del marqués de Casa León y remitido al castillo de Puerto Cabello donde permaneció hasta abril de 1813, cuando fue trasladado a Valencia y sometido ajuicio por causa de infidencia que se le seguía desde el 7 de noviembre de 1812. Sobreseído su caso con fecha 5 de julio de 1813, es liberado y se ordena el desembargo de sus bienes. A raíz de la Campaña Admirable, Simón Bolívar lo nombra gobernador civil de Valencia, ciudad que fue sitiada desde el 28 de marzo de 1814 hasta el 9 de julio del mismo año, cuando se firmó la capitulación que fue violada por José Tomás Boves, quien lo apresó y ordenó su fusilamiento en la plaza Mayor de Valencia. Había hecho testamento a favor de sus hermanos Ramón y Micaela. No se le conocieron descendientes, C.N. de c.

Murió en Valencia, Edo. Carabobo, el 15 de Julio de 1814, fusilado por las tropas y órdenes de José Tomas Boves.

BIBLIOGRAFÍA:

BELLO DALLA-COSTA, CESAR. Procerato Civil Venezolano: El Doctor Francisco Espejo. Caracas: s.n., 1928.

LANDAETA ROSALES, MANUEL. Rasgos Biográficos del Dr. Francisco Espejo. Caracas: Tip. Londres, 1952

PARRA MÁRQUEZ, HÉCTOR. El Dr. Francisco Espejo. 2A ed. Caracas: s.n., 1954

VARGAS, FRANCISCO ALEJANDRO. Próceres Mirandinos. Caracas: Editorial GrafoLito.

MARGARITA “MARGOT” MONTILLA

Por: Juan Ramón Ávila

     Hoy quiero compartir con ustedes unas bellas pinceladas, que darán forma a una hermosa crónica sobre un especial acontecimiento acaecido en la Parroquia de San Sebastián de Maiquetía, Estado Vargas, desarrollado con motivo de los 339 años de su fundación.

   Allí fueron declarados patrimonio cultural viviente numerosas personalidades, entre ellas, nuestro familiar, que da pie al titulo de este trabajo.

MARGARITA “MARGOT” MONTILLA.

     Margarita “Margot” Montilla, vio la luz primera en Las Adjuntas, jurisdicción de Santa Lucía, Municipio Paz Castillo el 26 de febrero del año 1909, Fueron sus padres Avelina de Montilla (de Cúa) y Julio Montilla (de Santa Lucía), ambos fallecidos. Sus hermanos Jesús, Justina, Julio, María Tomasa y Víctor.

    Por cosas de la vida, fija residencia en Maiquetía en el sector Ciudad Cartón (año 1945) de quien es fundadora. Hoy día recibe el nombre de Sorocaima.

   Dentro de sus innumerables anécdotas cuenta de sus experiencias como experta en gastronomía criolla y la venta de sus especialidades culinarias como la hallaca, el arroz con coco, el majarete y las empanadas.

     Actualmente, con sus lúcidos más de 100 años, nos dice “que conoció al General Juan Vicente Gómez, cuando éste iba a pasar por la calle principal de Catia, hoy Avenida Sucre en Caracas, era de tierra y los obreros pasaban con una carreta para ir regando con agua el  terreno y no se levantara tanto polvo”.

    Por otro lado, comento el ser descendiente, por vía paterna, del general Mariano Montilla, recordado por sus operaciones militares, que propiciaron el heroico Combate Naval de la Barra de Maracaibo en 1823.  

    También recuerda, que hace años (corría el 2006), estuvo muy grave de salud. Se encontraba sentada y de pronto al irse a levantar no pudo y le atacó un fuerte dolor en la cintura. Estuvo inconsciente y hospitalizada. Dice, que tuvo una visión, se encontraba dentro de un ataúd, de pronto una hermosa mujer, la Virgen de Santa Lucía y Jesús el Nazareno no dejaron que cerraran la tapa, haciéndole una señal de que se quedara, luego vio cuando ellos se iban junto a su madre Avelina que ya estaba fallecida. Se fue restableciendo y nos acompaña llena de vida y amor hacía quienes le rodean.

   Bien amigos, hoy celebramos junto a todos sus hermanos, sobrinos, vecinos e innumerables amigos la hermosa placa que le entregaron en la Sesión Solemne en homenaje a esta extraordinaria mujer, a quien le llamamos sencillamente Margot Montilla, desde Santa Lucía traspasando las fronteras hasta la hermana población de Maiquetía Estado Vargas.

Que Dios les brinde muchas pinceladas de paz, armonía y felicidad.

BLAS PAZ DEL CASTILLO PADRÓN

Por: Juan Ramón Ávila.

     Vio la luz por primera en Caracas, el 18 de noviembre de 1780. Sus padres: Blas Francisco de la Paz y Castillo y de Juana Isabel Padrón. Sus Hermanos: Tomás, María Josefa y Juan. El primero llegó a ser Alcalde en el Cantón de Santa Lucía, 1.840. La segunda, llegó a ser monja con el nombre de Sor María de los Ángeles, en Baruta, ingresando al  Convento de Religiosas Carmelitas en 1790, reconocida como la primera poetisa venezolana produciendo  entre sus obras “Anhelo” y “Terremoto”,  en homenaje al fenómeno telúrico del año 1812. El tercero, también fue prócer, Capitán de las Milicias Reales, cuando se instaló la Junta Soberana de Caracas en 1.810, en mayo de 1.812 fue gobernador de Caracas.

BLAS PAZ DEL CASTILLO PADRÓN.

     Dentro de sus actividades… abrazó la carrera militar, llegando al grado  de Capitán de Infantería. Blas, se casó con su prima Manuela Machado de Orta en 1.809. El 19 de abril de 1.810 pasó como Oficial del Batallón de Milicias Blancas de Caracas. Tuvo posesiones en el Valle de Santa Lucía.

   Fallece trágicamente en la Batalla de Urica2, donde mandaba la Infantería  y celebraba junto a otros bravos patriotas un fiero combate contra José Tomás Boves, quien comandaba las fuerzas españolas, allí entrega su alma a Dios el 5 de diciembre de 1.814. Tenía escasos 34 años de edad.

   Cuando se conoció su trágico fin, el Libertador Simón Bolívar aplaudió su conducta y lo ascendió posmorten al grado de Teniente Coronel, con el que ha pasado a la historia, pero su sacrificio no fue en vano, pues al final de Boves dio paso a la libertad de Venezuela.3

    El poeta F.A. Díaz de la hermana República del Ecuador le compuso a los héroes de Urica este bello soneto:

    Al frente de sus filas Paz Castillo sin otra perspectiva que la muerte, huir en fuga vergonzosa advierte al jinete sin orden ni caudillo.

   “Oh cara libertad, si el tosco lorillo mi planta ha de arrastrar, si he de perderte mil veces yazga, en este campo inerte, antes que empañe de mi honor el brillo, dijo: y blandiendo el rutilante acero opone el pecho a la enemiga pica, de los suyos siguiéndole el postrero…

Todos murieron ¡Y la fama indica de un lado a Boves, en la muerte fiero y del otro, a las víctimas de Urica!

Referencias:

1. Cuadernos de Historia Regional. Baruta. Gente de Baruta Colonial. Gobierno del Estado Miranda. Pág. 20 al 22.
2. Diccionario del Estado Miranda. Telasco A. Mac Pherson. Biblioteca de Autores y Temas Mirandinos, 1988. Págs.. 396-397.
3. El Ecuador Profundo. Tomo I. Rodolfo Pérez Pimentel. Págs. 429 año 432.
4. Símbolos de Miranda. Elías Enrique y Evelyn Escalona. Fotografía de Blas Paz Castillo. Pág. 46.Final del formulario

MARCOS CORREA

Por: Juan Ramón Ávila

Marcos Correa.

     Un músico emblemático de nuestro terruño, nació en La Vega, jurisdicción de Santa Lucía, Municipio Paz Castillo, el 9 de Junio de 1931, aunque lo celebra el 18 de Junio, por ser el día de San Marcos.

Sus progenitores: Felipe Benicio Correa y Petra Tovar.

     Sus hermanos: Lenie, Andrés y Sofia Victoria…contrajo nupcias con María Carpio, hoy de Correa, quien proviene de la tierra de Joselo y Simón Díaz, Barbacoas, el 22 de Julio de 1972…Han procreado 6 hijos trabajadores y de buenos principios, Antonio, Najerci, María, Maritza, Marcos y Nazareth. Como también a los profesores Guillermo Acosta (q.e.p.d.) y Marcos Tulio Correa, actual Presidente del Concejo, Municipal Municipio Paz Castillo.

SUS ESTUDIOS

     La educación primaria la realizó en la recordada Escuela (de varones) Félix María Paredes y su padre, también le daba clases, éste fue carpintero e interprete de la guitarra.

ACTIVIDADES PROFESIONALES

     Se inicia en los estudios musicales a los 19 años con el maestro don Arturo Barrios, a los seis meses de recibir las primeras clases domina las notas musicales e interviene por primera vez en la Banda que acompañaba las procesiones de Semana Santa. Más tarde en Santa Teresa del Tuy, recibe clases del profesor Ramón Orta, músico de la Banda de Ocumare del Tuy, quien tenía una escuela de música en esa población. En Caracas estudia con los maestros José Reina, Carlos Bonet, Benito Ganomico y últimamente con el maestro Eleazar Machado. Entre los instrumentos que ejecuta se encuentran principalmente la trompeta, trombón, bombardino, saxofón, clarinete.

     Tiene algunas composiciones musicales, entre las que se encuentran: Flores de San Antonio, Rosa del Llano (vals), María Eugenia y Coronita Linda (Porros), Juan Regalado (Guaracha)Miña Traviesa (Merengue), la Yuca (Merengue). Se desempeñó como Director de la Banda (primero estadal y luego municipal) de Conciertos de Santa Lucía. Maestro de Música en la Escuela Básico Dr. Francisco Espejo de esta ciudad. Su dedicación y estudio lo han llevado a ocupar un sitio de honor que hoy tiene en la historia musical del municipio. Dirigió, también, una Banda Juvenil de Conciertos (1982) producto de su escuela de música.

CERTIFICADOS, DIPLOMAS Y RECONOCIMIENTOS

     Taller de Formación de Facilitadores de Educación Básica (1983, 1985 y 1986).

     Placa de Reconocimiento en Santa Teresa del Tuy (1973), Santa Lucía (1973), San Francisco de yare (1975), Santa Rita (1984) Gobernación de Miranda ( 993).

    En el año 2007 la Banda Municipal, siendo su Director Bernardo Coronel, le rinde un hermoso homenaje junto a numerosos músicos de esta población y pueblos circunvecinos.

    Otro bello homenaje recibido fue el designar su nombre a la Banda Municipal (desde el año 2007 se llama: “Don Marcos Correa” Otorgado por Decreto de la Alcaldía y Concejo Municipal del Municipio Paz Castillo.

     Luego de una larga enfermedad entregó su alma al Señor el 12 de marzo de 2010.

     De esta manera Santa Lucía pierde uno de sus hijos más apreciados el cual entregó de lleno todo su talento musical en beneficio de sus pobladores, constituyéndose en un maestro de maestros, enseñando a un sin número de jóvenes talentosos dentro de la música y que hoy en día tienen un sitial de honor en este arte. Se ganó el honroso titulo de Patrimonio Cultural del Municipio Paz Castillo y del Estado Miranda.

SANTA LUCÍA NACIÓ HACE 389 AÑOS EN LAS MONTAÑAS DE TURGUA

Por: Juan M. Carrasco D.

     Han pasado ya 389 años desde que la primera comunidad que llevó el patronato de Santa Lucía en estas tierras, desde las montañas de Turgua en El Hatillo hasta las riberas del Río Guaire en su curso hacia el caudaloso Tuy, se instaló como una encomienda de indios mariches, teques, caracas y otros pueblos indígenas de otras latitudes de Venezuela. Era el 23 de enero del año 1621, ya la espada y la cruz habían hecho lo que la “España Imperial” requería se hiciera en estas tierras vírgenes: conquistar y adoctrinar en la Fe cristiana. Desde la primigenia Santiago de León de Caracas, los enviados del Gobernador y Capitán General de la Provincia de Venezuela, Don Francisco de La Hoz Berrío, y el Obispo de Caracas, Fray Don Gonzalo de Angulo, se disponían a ejecutar desde finales de 1620 lo ordenado por la Real Cédula del 3 de agosto de ese año, es decir, la creación de un rosario de pueblos a lo largo y ancho de la provincia, utilizando como base la figura de las “encomiendas”, base estructural y social de la mayoría de los pueblos y ciudades en la América Latina.

Templo de Santa Lucia, Foto de Juan Manuel Carrasco, 2010.

     Los ejecutores de esa voluntad real, el Juez Comisario Pedro José Gutiérrez de Lugo y el Vicario de Caracas, Presbítero Gabriel de Mendoza, rodeados de población indígena de las encomiendas que hacían vida en los alrededores de la Caracas colonial, fueron fundando los pueblos de Guatire, Petare, Baruta y Santa Lucía, por nombrar los primeros de esa serie. En el caso de Santa Lucía –al que nos referimos en este artículo-, es, si se quiere, el único pueblo de esa serie que no conserva su ubicación original de fundación, como ya dijimos, realizada el 23 de enero de 1621, en un alto denominado por los pobladores indígenas de la región “Pariaguán”, en tierras del actual municipio El Hatillo, y a la cabecera de la quebrada denominada “Prepo” por los mariches.

     Esa comunidad primigenia permaneció entre las montañas de Turgua desde 1621 hasta 1696, es decir, 75 años. Según investigaciones realizadas por nuestro amigo el Licenciado Álvaro García Castro, en su “Cronología de Santa Lucía 1560 – 1749 – 1821”, junto al inolvidable Padre Mariano Marianchich, para ese año de 1696 se registra el último entierro en Pariaguán, donde existen aún restos de un cementerio, la iglesia y casa parroquial. La pregunta es ¿a dónde se trasladaron estos primeros “luciteños”? ¿por qué razón abandonaron ese primer sitio de fundación?. La primera interrogante nos la contesta el mencionado investigador en su “Cronología”: el 6 de junio de 1700 se menciona una Real Cédula dirigida al Gobernador y Capitán General de la Provincia de Venezuela de ese año, solicitándole un informe acerca del traslado de los indios de Santa Lucía de Pariaguán al sitio denominado como “Messi”, ubicado al parecer en los actuales Altos Mirandinos.

     Paralelamente, el Presbítero Vicente Núñez Colado, cura para ese entonces de Guarenas, atiende la Ermita de Santa Lucía y Siquire (conocida por los luciteños actuales como “Ermita de Macuto”), aldea conformada posiblemente por indígenas venidos de la primera fundación de Santa Lucía en el sitio de Pariaguán, junto a esclavos de las haciendas circundantes, a orillas del río Guaire y la desembocadura de nuestra quebrada Siquire. ¿Será que nuestros primeros pobladores, en vista de los problemas de insalubridad, excesiva humedad y frío, además de la imposibilidad de las comunicaciones a caballo por falta de caminos seguros y secos, se dividieron en dos grupos que decidieron tomar caminos diferentes para sobrevivir? De hecho, los primeros en abandonar el sitio de Santa Lucía de Pariaguán, los llegados al sitio de “Messi” o “de las Yeguas”, fundaron allí un poblado, que luego sería el San Diego de los Altos que todos conocemos. Una prueba de esta afirmación es que en los archivos parroquiales de esta población reposan los documentos más antiguos que hacen referencia al sitio “de Pariaguán”.

     El otro grupo, reacio a abandonar “el sitio y lugar donde reposan sus ancestros”, es decir, la Santa Lucía de Pariaguán fundada en 1621, hacían ya 79 años atrás, en vista quizás de un brote de enfermedades relacionadas con la excesiva humedad del ambiente selvático y de montaña del lugar, deciden renunciar a sus ancestros y permiten dejarse guiar, río abajo, hasta un lugar que les permita rehacer sus vidas en comunidad y religión. Es allí donde aparece entonces la comunidad alrededor de la “Ermita de Santa Lucía y Siquire” o “de Macuto”, situada a orillas del río Guaire, en una meseta o, como la denominaban los mariches en su lenguaje, “nagua”. Allí, sobre ese lugar, construyeron con piedras del río, barro y caña brava sus chozas y su iglesia: reconstruyeron allí sus vidas.

     Unos 49 años después de re-asentada la población proveniente de la 1era Santa Lucía, y después de convivir sin la guía regular de ningún cura doctrinero, fue apartándose de la formación cristiana. Dos curas enviados a rescatar “a estas almas descarriadas”, el Presbítero Pedro García Castellanos, primero, y Fray Marcos Reyes Cueto, después, darían forma a la sociedad actual de la Santa Lucía que conocemos. El primero decidió, en 1721, elevar la ermita de Santa Lucía y Siquire a nuevo curato. El segundo, más concretamente el verdadero refundador de nuestro pueblo, Padre Reyes Cueto, siendo cura de Guarenas, ya por 1739 comenzó a interesarse por el estado de los habitantes de la 2da fundación de Santa Lucía a orillas del río Guaire, tomando medidas legales para proceder a la reubicación del pequeño poblado. Por esto fue acusado por las autoridades de la época. Finalmente, su compasión y amor a los pobres que habitaban esa aldea de la Ermita de Macuto ganó. El 13 de diciembre de 1749, día de nuestra patrona, es nombrado cura propio de Santa Lucía. Podía ya entonces cumplir su deseo: mudar el pueblo y reordenarlo de mejor manera.

     Sin embargo, los más de 26 hacendados que rodeaban el sitio de la ermita se opusieron a la mudanza del poblado a donde actualmente se encuentra. En 1750 el padre Reyes Cueto escribe su encomiable alegato “Razones por qué hacer pueblo” (sic), con el cual los enfrenta legalmente. Entre el 13 de abril y el 21 de mayo de ese mismo año le son concedidos los permisos para mudar el pueblo y construir una nueva iglesia. El 19 de marzo del año siguiente, en 1751, coloca la primera piedra de la Iglesia de Santa Lucía V. y M., en el sitio de la quebrada Agua Bendita, y el 3 de abril de 1755, en un acto de verdadero desprendimiento, dona todas sus tierras a perpetuidad a los pobladores más desposeídos, quienes de esa manera darían forma al pueblo de Santa Lucía como lo conocemos hoy.

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FUENTE

GARCÍA CASTRO, Álvaro – MARIANCHICH, Fray Mariano. Cronología de Santa Lucía 1560 – 1749 – 1821. Publicación de la Alcaldía de Paz Castillo, 1995

SOBRE EL ORIGEN DE NUESTRO PUEBLO SANTA LUCÍA (PARTE I)

Por: Juan M. Carrasco D.

     ¿Qué nuevas cosas podremos narrar acerca de nuestra Santa Lucía? ¿Qué hemos hecho nosotros, sujetos activos de la historia, para dejar constancia de nuestras acciones individuales o colectivas? ¿Acaso nosotros, seres comunicantes, hemos registrado los nuevos hechos, las acciones de nuestra generación, del presente, para que sean conocidas por quienes nos seguirán, en vez de seguir repitiendo estérilmente, año tras año y autor tras autor, lo ya conocido y gastado, sin nada nuevo qué agregar y que merezca la curiosidad indómita de buenos investigadores? ¿Quién ha obviado las diferencias culturales o políticas que siempre dividen al hombre y osó vez alguna contar la historia de nuestros hermanos y hermanas venidos de Vargas o los aciertos de una gestión que finalmente converge en esa poderosa “panacea social” llamada Poder Popular?1

Vista aérea del casco colonial de Santa Lucía (capital del municipio Paz Castillo, Valles del Tuy, Edo. Miranda). Tomada hacia mediados de la década de 1950, por el fotógrafo luciteño Emilio Yamín (q.e.p.d.)

     Estas y otras interrogantes fulminan desde hace ya mucho tiempo mi intelecto, cuando pasaba horas sumergido en los pocos libros que podrían contarme a mí, venido a este pueblo desde la capital hace 15 años, acerca de nuestro pueblo, su historia, y guiarme sobre qué podría yo agregarle de valor y novedad. Tenía por entonces tan sólo 13 años.2

Santa Lucía

Dulce tú, pueblo, en laudes coronado,
Por recias cumbres y campos ya sembrados,
Perla luciente, bella madre mía,
Santa Lucía.

Si te empeñaste en que a ti yo te escribiera
De tus paisajes así y o consentido,
En tus tranquilas calles y tus lares
Yo aquí me quedo.3

     Santa Lucía, llamada “del Tuy” por unos, “de Pariaguán” en sus orígenes, y “del Guaire” por críticos y muy serios historiadores,4 nació originalmente entre las frías y húmedas montañas del sureste de Caracas como una “encomienda”, un día como hoy, 23 de Enero de 1621. Venidos desde el recién fundado pueblo de Baruta, un tropel de hombres y mujeres de casta aborigen y guiados por el juez poblador Don Pedro José Gutiérrez de Lugo y el juez comisario y representante de la Iglesia Católica, Padre Gabriel de Mendoza, hasta el sitio de “Paria-Húa”, que en lengua caribe significa “Mar Eterno” o “Gran Valle”, fundando en la cabecera de la legendaria y mágica quebrada de Prepo, que en lengua mariche quiere decir “caña brava”, lugar que fuera durante la invasión española hogar de una pequeña tribu de igual nación y subordinada al mandato de los caciques Tamanaco y Aricabacuto.

     España empuñaba, una vez más en un olvidado e inhóspito lugar de nuestra América del Sur, la espada y la cruz. Quedaba así compuesta la nueva comunidad, integrada por indígenas de raza otomana, cumanagota, mariche, caquetía y caraca, mezcla que hicieran los españoles como método para destruir la unidad e identidad de nuestros pueblos aborígenes, con el fin de facilitar su dominación. Desde ese momento y por un poco más de 80 años, la primigenia Santa Lucía vivió, a la luz de los documentos que dicen de sus primeros días y que se han hallado, en parte, en San Diego de Los Altos y otros archivos eclesiásticos,5 como una comunidad pacífica dedicada a las labores del campo y al aprendizaje de la doctrina cristiana, de la mano de sacerdotes, aquellos curas llamados “doctrineros”, encargados de instruir a los indígenas en religión y en los europeizantes aspectos de la cultura invasora.

     Cabe destacar que hace poco pude darme cuenta que, para el momento de esa “primera fundación” -después vendrían la segunda, que se cree forma parte de las muy bien conocidas por nosotros como “Ruinas de la Ermita de Macuto”, y la tercera, obra de vida de nuestro visionario Padre Marcos Reyes Cueto y que conforma nuestro actual pueblo- asistió al acto un personaje nativo llamado por los españoles “Don Diego de Baruta”, al parecer principal o cacique de los indios encomendados que formarían a esa primera Santa Lucía y a los pueblos de Baruta y Petare. Hace años leí acerca de la historia de este personaje, que fue cacique de los indios teques y caracas, hijo y heredero de la corona de cuatro plumas que llevaba su padre, el gran cacique “El que gobierna las “Muchas Aguas” (¿Gran Valle? ¿Gran Nación?), Púa Aguda”, Kuapo-tolli Waika E’puru ,6 o para nosotros simplemente Guaicaipuro. Dicho personaje parece haber sido el mismo Cacique Baruta, ya entrado en años, puesto como “principal” de estos nuevos poblamientos o encomiendas.7

     Entre el 14 de febrero 1696, fecha en la cual se registra el último entierro en el sitio de Pariaguán, y el 6 de junio de 1700, dicha comunidad primera de Santa Lucía parece haberse visto sumergida en una pequeña “edad media”: enfermedades, discrepancias entre caciques y pobladores, la fiereza de la naturaleza del lugar, el difícil acceso de los animales de carga… en fin, situaciones que no están documentadas pero que suponen un motivo para que hayan abandonado esa primera Santa Lucía. Encontramos por entonces a un grupo de indios desgajados de esa encomienda poblando un segundo sitio, llamado por ellos “Messi” o “Sitio de las Yeguas o Yaguas”, esto hacia el año de 1702, y muy a pesar de los esfuerzos de la Corona Española y el Gobernador de la Provincia de Venezuela, nunca pudieron volverlos al abandonado sitio de Pariaguán, por las dificultades de llegar de nuevo hasta aquel lugar. Se fundaba así, el actual pueblo de San Diego de Los Altos.

     Pero un segundo grupo de indios, aquellos que se resistieron a la mudanza de lugar desde Santa Lucía de Pariaguán hasta Messi, apelando a que “Pariaguán era el sitio de sus ancestros”, aguantó por muy poco tiempo los desaires de esa naturaleza boscosa y húmeda a orillas de la quebrada Prepo, y rompiendo con el lazo que los unía al “lugar de sus ancestros” terminaron huyendo de la inclemencia del agua, el barro y las enfermedades, bajando por dicha quebrada de Prepo hasta la quebrada Tusmare o “Río Primero” en lengua mariche, pasando luego al Río Guaire, donde pudieron haber embarcado para bajar a otro pequeño valle, que los indios tamanaku de la nación mariche denominaban “Súa-Paria” y “Chi-quir-quir”, en lengua caribe “Pequeño Valle” o Soapire, y “Hasta aquí los Quiri-Quires”, nuestro amado Siquire.

     A orillas del Río Guaire, en una pequeña meseta frente a la desembocadura del Río Siquire, y siguiendo, a pesar de los más de 80 años de españolización, la costumbre religiosa de los Mariches de erigir sus templos o “naguas” en sitios altos, aquel segundo grupo de pre-luciteños se estableció de forma desordenada, construyendo de barro, piedras y caña amarga la Ermita de Macuto. Permanecería este grupo humano en ese nuevo lugar durante 50 años. La comunidad estaría desde 1700 hasta 1721 sin cura doctrinero.

   Corre el año de 1739. Al sitio de la “Ermita de Macuto de Santa Lucía y Siquire”, lugar que poco a poco fue convirtiéndose en lugar de congregación católica de negros esclavos e indios de las más de 26 haciendas del lugar, habíase llegado desde Guarenas un laborioso franciscano de 31 años,8 que vio en esa segunda población de Santa Lucía la posible materialización de una obra para Dios y para el Rey: construir un pueblo mejor distribuido urbanísticamente y habitado por buenas y trabajadoras almas. Demostraba así su carácter de visionario, de hombre interesado por el colectivo, de hombre social, en desapego de las cosas materiales. Diez años más tendrían que pasar para que las ideas de nuestro Padre Reyes Cueto pudieran cumplirse, pues el 13 de Diciembre de 1949, Día de Nuestra Patraña Santa Lucía Virgen y Mártir, fue nombrado como cura propio de Santa Lucía.

     A partir de ese momento comenzó un debate entre la disposición de Reyes Cueto para mudar el pueblo a mejor sitio y el egoísmo de algunos de los 26 hacendados que se negaban a que esto se hiciera realidad, diatriba que el hábil franciscano supo contrarrestar en 1750 a través de un poderoso y magnífico alegato al Rey, denominado “Razones sobre el por qué hacer un pueblo” (sic). Ese mismo año, el Provisor y Vicario General Don Pedro Thamarón y el Gobernador y Capitán General de la Provincia de Venezuela, Don Julián Arriaga, otorgan los permisos necesarios para que se mude el pueblo al sitio de “Agua Bendita” y se construya un nuevo templo con todo lo requerido por el para entonces estricto ritual eclesiástico. Entre el 19 de marzo de 1751 y el 3 de abril de 1755, el ahora Presbítero Marcos Reyes Cueto, hombre de consenso e inestimables valores socialistas, dio rienda suelta a su empeñosa y proverbial hazaña de cristiana caridad: construye el actual Templo y Santuario parroquial de Santa Lucía con la ayuda de esclavos, indios y pardos, a la vez que dona sin gravamen alguno y ad infinitum todas sus tierras a los más pobres, tierras que hoy por hoy conforman esas perfectas cuadras y calles de nuestra eterna Santa Lucía, a la cual amamos, admiramos, cantamos, pintamos y gobernamos. Sigamos, pues, esa senda que nos trazó Reyes Cueto, haciendo de su enseña nuestro lema:”Para edificar y plantar”.9

Vista del casco central de Santa Lucía, desde el cerro El Amarillo. Fotografía de Juan Manuel Carrasco Davila, 2009 

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1 En este primer párrafo y a manera de introducción, usando la figura de las “preguntas retóricas”, reflejo aquello que ha sido siempre mi inquietud: ¿quién se ha encargado de registrar la historia reciente? Sabemos que muchos podemos acumular hechos y acciones durante un determinado período de tiempo, que si los difundimos oralmente pueden caer en la simple anécdota o leyenda y que si, por el contrario, los anotamos o recogemos de forma escrita pueden perdurar por siglos, contando con exactas palabras esos hechos y acciones del presente. Es un grito al colectivo para que asuman el registro de la historia reciente, sin alejarse de lo pasado.

2 Ciertamente pasé muchas veces recostado sobre algún libro que me hablase de la historia de ese pueblo al que vine a vivir por disposición de mis padres, muchas veces metido en la Biblioteca Pública.

3 Este pequeño poema, escrito imitando los sáficos del poeta clásico Horacio, es un pequeño homenaje a esa disposición mía de no querer abandonar el pueblo al que me debo.

4 “Santa Lucía, llamada “del Tuy” por unos, “de Pariaguán” en sus orígenes, y “del Gualre” por críticos y muy serios historiadores”, referencia semi-satírica que hago sobre aquella confusión a la que a veces tendemos los luciteños cuando tratamos de referenciar geográficamente a nuestro pueblo. Santa Lucía del Tuy, usada hasta por una prestigiosa casa de estudios privada de esta ciudad, a mi parecer, está mal que se use, pero es del común del colectivo. Santa Lucía de Pariaguán, a mi juicio, la mejor acepción como nombre, pues se ajusta a nuestros orígenes y respeta la toponimia ancestral, pero desafortunadamente poco conocida por las nuevas generaciones. Y, finalmente, Santa Lucía del Guaire, otra acepción justa para una versión extendida de nuestro común gentilicio, pero que horrorizaría a cualquiera, pues “Guaire” ha pasado a ser sinónimo de “sucio, asqueroso y detestable”. Esta última torma de llamar a nuestro pueblo fue profusamente utilizada por el historiador tuyero Diógenes Molina, en su edificante libro El Granero de Caracas, “un crítico y muy serio investigador”.

5 El acta de fundación de Santa Lucía de Pariaguán -esa encomienda en la cual insisto que ha debido ser la primera fundación de nuestro amado pueblo- fue hallada en el Archivo Arquidiocesano de Caracas por el Lic. Álvaro García Castro, cuando era este miembro investigador de la Fundación Polar.

6 “Kua” = agua; “po” = partícula aumentativa que significa “mucho, bastante”; “tolli” o “tori” = El que gobierna, literalmente “la montaña”, de “to”, que significa “cerro”. Sobre el nombre de Guaicaipuro en dialecto aractoeque de la lengua Caribe: “waik” = púa; “e’puru” = agudo.

7 Para este dato importante sobre la posible presencia del cacique Baruta en la primera fundación de Santa Lucía reseñaré en otra entrega el relato completo de estas afirmaciones, basado en la información que digo haber hallado y contrastado.

8  Si tomamos como fecha de su nacimiento el año 1720 (García Castro, en su Cronología de Santa Lucía 1560 – 1749 – 1821) es posible que el Padre Marcos Reyes Cueto, fundador del pueblo de Santa Lucía en su sitio actual, haya tenido 31 años de edad para cuando llegó a la Ermita de Macuto.

9 En el documento escrito por el Padre Marcos Reyes Cueto como alegato al Rey, en latín “Ut Edifices et Plantes”, parece ser esta su enseña o frase impulsadora de su proyecto de refundación.

REFERENCIAS

GARCÍA CASTRO, Álvaro. Cronología de Santa Lucía 1560 – 1749 – 1821. Publicación de la Alcaldía de Paz Castillo, 1995.

NAVAS MORALES, Santiago. Anécdotas y Gente de Santa Lucía. 2da Ed., Los Teques, 1992.

PERERA, Ambrosio. Orígenes Históricos de Santa Lucía. Artículo que forma parte del libro Santa Lucía de Pariaguán. Un pueblo del Estado Miranda (1621 – 1981), pp. 11-17. Tomado a su vez del libro del referido autor Caracas. Siglo XVII. Tres primeros pueblos, 1967, pp. 73-80.

DE ARMELLADA, Fray Cesáreo. El Rdo. Pbro. Bachiller Marcos Reies Cueto, fundador de la Iglesia y Pueblo en el Valles de Santa Lucía (1749 a 1979). Artículo que forma parte del libro Santa Lucía de Pariaguán. Un pueblo del Estado Miranda (1621 – 1981), pp. 19-27.

MARIANCHICH, Fray Mariano. Calendario del Pbro. Br. Dn. Marcos Reies Cueto. Artículo que forma parte del libro Santa Lucía de Pariaguán. Un pueblo del Estado Miranda (1621 – 1981), pp. 29-34.

MOLINA CASTRO, Diógenes. El Granero de Caracas. Los Valles del Tuy: Del señorío colonial al urbanismo perolero. 1era Ed., FEDUPEL, 2002.

ALVARADO, Lisandro. Glosario de Voces Indígenas de Venezuela, de 1921, y Datos Etnográficos de Venezuela, de 1945.

SANTIAGO NAVAS MORALES

Por: Juan Ramón Ávila

     Nuestro apreciado Santiago Navas Morales; buen esposo, padre abnegado, mejor amigo, ve la luz primera en Santa Lucía, un diecisiete de agosto, del año 1929. Fueron sus padres: Santiago Navas Castro (comerciante) y Felicia Morales, ambos difuntos. Fue el sexto de ocho hermanos, a saber: Domitila, Juan Pablo, Rosa, Alfonso, Lucía, Santiago, Francisco y Carmen Lucía.

   Se casó con Ana Lucía Prieto, teniendo una hermosa descendencia, representada por cinco hijos, siendo ellos; Herman David, Hugo, Haylen (q.e.p.d.) y Santiaguito. De vida multifacética, se le conoció como: sastre, comerciante, contabilista, periodista y Cronista de la Ciudad de Santa Lucía.

     Su especial hobby fue el deporte y básicamente el béisbol, donde llegó a jugar en numerosas oportunidades, actuando también, como anotador.

Santiago Navas Morales.

     De obra realmente bella, pasó por este mundo dejando una huella muy positiva, destacándole su gran preocupación por este terruño. El periodismo fue su pasión, contribuyendo al desarrollo en forma por demás interesante, llegando a promover numerosas publicaciones, como:

Deportivo Luciteño (1962), El Telón (1975), El Candil (1972).

Escribió para los diarios El Universal, La Religión, Pantalla, La Voz y muchos otros.

Se destacó dentro de la literatura, dejado plasmadas: “Santa Lucía su Gente y sus Anécdotas” 1.971. “Santa Lucía de Pariaguán” (Coautor). 1.982

“Anécdotas y Gente de Santa Lucía”.1.992.

     Dentro de sus innumerables anécdotas, Chicho, el hermano de su esposa Ana nos cuenta:

– Le decía a “Mijo” (Lucas Navarro), que viera un animalito que tenía amarrado en una mata, cuando llega Lucas y lo ve era un chivo, cogiendo una gran rabia, ya que le decían popularmente “sopla e chivo”.

     El amigo Navas, previo a su gravedad, estuvo al frente de la Administración de la Fundación Ojos de Santa Lucía, donde demostró ser un eficiente administrador; y celoso guardián de su tesorería; paralelamente cubrió el rol de Cronista de la Ciudad de Santa Lucía, donde le destaca un gran amor por esta tierra Luciteña.

  Deja esta morada terrenal un cuatro de abril de 1.995. Tiene un lugar privilegiado en el corazón de todos, por esta amistad que siempre supo cultivar.

Que Dios le bendiga, descanse en paz.