Historia regional y local del Valle del Tuy

Entradas etiquetadas como ‘santa lucia del tuy’

Revista Matria Nº 5

Subido por: Iván López Calero

     El Grupo de investigación histórico – cultural de los valles del Tuy MATRIA, es un colectivo nacido de las inquietudes de un grupo de amigos de esta región del estado Bolivariano de Miranda, con intereses afines por la historia regional y local  y que desde hace ya algunos años se han venido desempeñando en distintas actividades, grupos, colectivos o de forma individual en pro de la investigación, compilación, escritura y difusión de la historia regional y local y las distintas manifestaciones culturales del Valle del Tuy.

     La REVISTA MATRIA tiene el reto de crear un vínculo entre el lector, sus recuerdos y la revista, por medio de artículos de investigación relacionados con lo más cercano al tuyero, es decir, sus orígenes, sus poblados, sus haciendas, sus medios de comunicación, sus comercios, centros de distracción, parques, gente, la esquina, el barrio, la poesía, sus edificaciones, la iglesia… la MATRIA.

Revista Matria Nº 5

Editorial.

     Matria no sólo hace referencia al terruño, a esa historia de cerca, del municipio o aledaña al campanario de la parroquia. Matria es un reconocimiento a la madre, a esos atributos de la feminidad, y, nos invita a pensar en el regazo maternal como diría Don Luis González y González. La matria en lo sentimental es lo más cercano a cada uno de los que la sienten suya, como sienten cercana a una madre o a cualquier mujer o persona que cuida y protege a sus hijos. Matria es la revolución de la historia de las mini sociedades ante la gran patria, muchas veces desconocida o sin ningún tipo de sentido de pertenencia, en cambio, los vínculos con la matria son más afectivos y dan unidad a hombres y mujeres con el espacio en el cual hacen vida y, ayudan a comprender desde esa gran escala geográfica de representación a una mediana que define a un país o la patria.

     En relación a lo anterior, Matria mantenía una deuda que se comienza a saldar a partir de este presente número con las mujeres del Tuy y Barlovento, espacio territorial unido por el río Tuy, y como bien describe la tuyera feminista Isaloren Quintero Bernal en el Dossier actual: “…queremos mostrar cómo a pesar de ser realidades distintas hay un hilo que nos comunica y nos entreteje en una historia común, la Matria, ese sentirnos mujeres y luchar para visibilizarnos con el pasar de los siglos y los años por devenir…”. Las mujeres son parte activa del espacio tuyero, tienen una historia de clase subalterna por una lucha de reconocimiento y visibilización ante el hombre y ante una sociedad hegemónica cultural en la lógica del progreso capitalista, es una lucha en tiempos de cambios.

     Matria ofrece ante los lectores y lectoras un Dossier dedicado a las mujeres; dos trabajos de investigación que nos adentran en la historia más local en lo biográfico y de tradición oral en Cúa, escrito por el Profesor Manuel Vicente Monasterios; en tema de relaciones internacionales un trabajo en conjunto con una visión nacional del bloqueo a las costas venezolanas en 1902 y otra perspectiva argentina al mismo hecho histórico que determinó un nuevo comienzo de relaciones en América; y, para finalizar un ejemplar artículo redactado por el sociólogo Julián Lautaro sobre el monumento a la mujer originaria, un proyecto por desmonumentar la historia argentina y resignificar la historia indígena en territorio argentino desde un trabajo iniciado por el historiador argentino Osvaldo Bayer. Vamos por nuevas propuestas e interpretaciones queridos lectores y lectoras.

ARTURO LEV ÁLVAREZ ABREU.

Portada de la revista MATRIA Nº 5Pulse acá para descargar Revista Matria Nº 5

Efemérides de los Valles del Tuy (Diciembre)

Por: Iván López Calero.

05/12/1967 – Para ese día es constituido el Distrito Independencia (hoy municipio independencia) al ser separado del distrito Paz Castillo, designando como su capital a Santa Teresa del Tuy, este acto fue realizado por orden de la Asamblea Legislativa del estado Miranda presidida por el Diputado Domingo Morales Torrella, junto a Gonzalo Álvarez presidente de la Junta Comunal y Gustavo Rodríguez Ramos concejal.

Creación del distrito Independencia05-12-1967Firma de las Actas de creación del Distrito Independencia el 05 de diciembre de 1967.

08/12/1951 – Es fundado el Centro Social Cultural “Juan España”, hoy Casa Municipal de la Cultura “Juan España” ubicado en Santa Teresa del Tuy.

10/12/1859 – Se libra la Batalla de Santa Inés, en la cual el ejército Federal liderado por el General Ezequiel Zamora, cueño de nacimiento, derrota al ejército centralista; se considera esta batalla como fundamental en el proceso de la Guerra Federal y como testimonio de las excepcionales cualidades de Zamora como conductor de tropas.

Ezequiel Zamora por Ciro Rivas, 2005Ezequiel Zamora a caballo.

13/12/2013 – Día de las fiestas patronales de Santa Lucía en el Valle del Tuy.

Santa Lucía martirSanta Lucía mártir.

15/12/1858 – Nace en Cúa Cristóbal Rojas, afamado pintor venezolano cuya obra comprende varias etapas artísticas que van desde el claroscuro pasando por el simbolismo, el materialismo, el paisajismo y la figura natural, sus restos reposan en el Panteón Nacional desde el 27 de diciembre de 1958.

Cristóbal RojasCristóbal Rojas Poleo.

17/12/1837 – Ese día llega José Antonio Páez al Valle del Tuy, específicamente a la hacienda del General Castillo-Veitía, en compañía de algunos oficiales entre ellos Felipe Macero. Páez salió a encontrarse con Dionisio Cisneros en  su cantón del Cerro del Lagartijo y como resultado del encuentro se dio fin a las andanzas guerrilleras del Fiel Indio al Rey (Dionisio Cisneros).

22/12/1837 – Muere en Caracas el Ocumareño Lino Gallardo, llamado el Haydn de Venezolano, compositor de canciones patrióticas, director de orquesta y ejecutante del violín, violonchelo y contrabajo. A este destacado músico se le atribuye la creación de la música original del himno nacional de Venezuela. Fue discípulo de Juan Manuel Olivares en la Academia de Música de Caracas que fundó el Padre Sojo en 1784 (Pedro Ramón Palacios y Sojo, tío de Simón Bolívar).

Lino GallardoLino Gallardo.

23/12/1846 –  Es fusilado en la plaza de San Jacinto (hoy Plaza Bolívar de Caracas) Rafael Flores “El Calvareño” guerrillero alzado de la Revolución Popular, oriundo de Caujarito, cantón de Charallave valles del Tuy, según las leyendas, el Calvareño se mantuvo sereno y sin miedo ante el pelotón de fusilamiento.

Guerra Federal

27/12/1958 – Son llevados al panteón nacional los restos del pintor Cueño Cristóbal Rojas Poleo, con motivo de la conmemoración de los cien años de su nacimiento.

Panteón Nacional de VenezuelaPanteón Nacional de Venezuela; Foto Iván López.

Pueblo de Santa Theresa de Jesús

Subido por: Iván López.

Transcripción sin Corregir (SIC).

Pueblo de Santa Theresa de Jesús

Obispo Mariano Martí

Documentos relativos a su visita pastoral de la Diócesis de Caracas

Apuntes del Libro Personal

Santa Teresa 

         Día 21 de junio de 1783, salimos del pueblo de San Francisco de Paula de Yare a las cinco y media de la mañana, y pasando no por el camino del río, que es más breve, sino por el camino que llaman de arriba, llegamos a las nueve a este pueblo de Santa Teresa, distante cerca de quatro leguas. Este camino que hemos pasado, no me parece que sea malo en tiempo de verano, pero ahora [está cubierto de] lodasales y no dexa de haver algunos cerritos y subiditas y baxaditas, que son malas en tiempos de lluvias.

         Esta Iglesia es baxo la invocación de Santa Teresa de Jesús, de una sola nave cubierta de texas, sus paredes de tapias sin rafas. Al entrar, a la banda de la epístola, hay una alacena y delante una pikla que sirve de Baptisterio y está aseado. No hay más que el altar mayor. Al entrar a la puerta principal, que es la única, hay un órgano. La Sacristía está al lado del presbyterio, a la banda del evangelio. El cementerio está contiguo a la iglesia, a la banda del evangelio. No hay coro alto. La sacristía no está más que medianamente ornamentada y alajada. Ahora, como es la Ocatava de Corpus, está colocado su Divina Magestad en una Custodia buena. Esta iglesia no es más que interina y después quedará para repuesto de los trastos o alajas de la iglesia. Los cimientos de la nueva iglesia están ya puestos a distancia de unas veinte y cinco varas de esta Iglesia interina. Véase el inventario.

         Este cura es Don Agustín Díaz Orgaz. Nació en la ciudad de Mérida del Arzobispado de Santa Fe el día 16 de enero de 1741, y vino a la ciudad de Caracas de edad de unos doze o treze años. Estudió en Caracas tres años de Filosofía, de que es Bachiller, tres años de Theología, de que es también Bachiller, como un año de Leyes y juntamente Cánones. Se ordenó de Presbytero por el mes de junio de 1766, a título de seis mil pesos de dos Capellanías, que ahún obtiene, y a más obtiene otros seis mil pesos más de Capellanías, que juntos hazen doze mil pesos, como particular, y estos últimos seis mil pesos los adquirió después de ordenado ya de Presbytero. Desde que se ordenó de Presbytero tiene licencia de predicar y confesar. Ha servido ocho meses de segundo Capellán de la Divina Pastora, de teniente de Cura de San Pablo nueve meses, de Cura interino de Yare nueve meses, de Capellán de la Santísima Trinidad un año, de Cura de la Vega interino seis meses, de Teniente de Cura de la misma Vega un año y de Cura interino de Marín quatro meses, de Sacristán mayor de Altagracia quatro meses, de Teniente de Cura de la misma Iglesia de Altagracia quatro meses, de Sacristán mayor de la Catedral dos años. Tiene como unos ocho actos de oposiciones a Curatos, y en el último acto se le dio este Curato de Santa Teresa, que está sirviendo personalmente desde el día 2 de julio de 1776 en que llegó acá. No parece de mal genio ni es inhábil.

         Este pueblo pertenece a la Vicaría de Ocumare. El Teniente de Governador de este pueblo de Santa Teresa es Don Pablo Castro, soltero. Es de Caracas, pariente del padre Castro, Comisario franciscano de Terceros, hazendados de acá. Esta feligresía consta de ochocientos y cinqüenta y quatro almas. De estas hay 435 esclavos, indios 131, y los restantes españoles, blancos, negros, mulatos, sambos, etc. Acá hay diez y seis haziendas todas de cacao, y sus hazendados o poseedores pagan doscientos pesos a este Cura, cinqüenta pesos para oblata. Estos hazendados solo por sus esclavos no pagan obvenciones, pero para sí, para sus hijos y demás familia, como los demás feligreses, pagan obvenciones a este Cura y a esta Iglesia, y también pagan primicias. Para evitar que vivan algunos o muchos de estos feligreses dispersos y retirados en los bosques, sin oyr Misa, y que en aquellos retiros den malos tratos a sus mugeres, se ha dexado auto de esta visita. (véase) (más…)

Efemérides de los Valles del Tuy (Agosto)

Por: Iván E. López C.

02/08/1884.- Nace en Caracas Rómulo Gallegos, escritor, educador, político y Presidente de la República (febrero-noviembre 1948), quien se casa con Teotiste Candelaria Arocha Egui, natural de Charallave, Rómulo Gallegos luego estando en la “Hacienda Cantarrana” (de propiedad de su esposa) que se encontraba ubicada en el actual sector de Pitahaya del Municipio Cristóbal Rojas (Charallave, Valles del Tuy), se inspira en una planta de Malanga del tipo trepadora o enredadera, para escribir su famosa obra “La Trepadora”  publicada el año de 1925.

Doña Teotiste Arocha y Romulo Gallegos, Foto de José María Mosqueira Manso en Pontevedra, España.  imagen tomada de www.galizacig.comDoña Teotiste Arocha y Romulo Gallegos, Foto de José María Mosqueira Manso en Pontevedra, España. imagen tomada de http://www.galizacig.com

07/08/1919.- Nace en el caserío Aguadulce, en las cercanías de Sácua, jurisdicción de Cúa, Juan Alberto Paz (Juber), escritor y poeta de los valle del Tuy, entre sus múltiples obras destaca la Novela titulada “La Catira Hortensia Luna”.

JUAN ALBERTO PAZJuan Albeto Paz (Juber).

15/08/1849.- Se le encomienda al para entonces Primer Comandante de Milicias Ezequiel Zamora Correa trasladar desde Macapo hasta Caracas, en calidad de prisionero de guerra al General José Antonio Páez, ex-presidente de la República, quien se había alzado en armas contra la presidencia del General José Tadeo Monagas.

Ezequiel Zamora - copiaGeneral Ezequiel Zamora Correa.

17/08/1929.- Nace en Santa Lucía del Tuy, Santiago Navas Morales, sastre, comerciante, contabilista, periodista y primer cronista oficial del pueblo de Santa Lucía del Tuy, Escribió para los diarios El Universal, La Religión, Pantalla, La Voz  entre otros y promovió la creación de “El Deportivo Luciteño (1962), El Telón (1975), El Candil (1972). Se destacó dentro de la crónica tuyera al escribir, “Santa Lucía su Gente y sus Anécdotas” 1.971 y “Santa Lucía de Pariaguán” (Coautor). 1.982.

Santiago Navas MoralesSantiago Navas Morales (Ex-cronista de Santa Lucía del Tuy) 

19/08/1809.- Don Simón Bolívar dirige una comunicación al gobernador y capitán general Don Vicente de Emparan y Orbe, en protesta de unos requisitos exigidos por el ayuntamiento para recibirse como TENIENTE JUSTICIA MAYOR DEL VALLE DE YARE, en el cual expresa:

“…me veo en la necesidad de reclamar esta providencia quejándome del desaire que se me ha irrogado, y haciendo presente que no hay ley ni disposición alguna que ordene el requisito o ceremonial de haber de visitar en persona a los regidores para recibirse los tenientes en el Cabildo y que es una costumbre abusiva y embarazosa, que no ha tenido otro principio que la arbitrariedad de los capitulares,…”.  

Simón BolívarSimón Bolívar.

20/08/1894.- Para ese día son reanudadas las relaciones Diplomáticas entre Venezuela y Holanda, Firmándose un tratado en la Haya, esto debido a las mediaciones realizadas por el General Francisco Tosta García, nacido en Charallave y que desempeñaba funciones como “Enviado Extraordinario de la República de Venezuela ante los Países Bajos”.

Francisco Tosta García, Imagen tomada del Cojo Ilustrado Nº 69 del 1 de Noviembre de 1894Francisco Tosta García, Imagen tomada del Cojo Ilustrado Nº 69 del 1 de Noviembre de 1894.

25/08/1883.- El gobierno de Antonio Guzmán Blanco dictó ese día un decreto que ordenaba de forma precisa los estudios y construcción de una vialidad férrea que comenzaría en Caracas, pasaría por Petare, Santa Lucia, Ocumare y finalizaría en Cúa, a ese vía férrea luego se le conoció como el “Ferrocarril Central de Venezuela” que contó con 18 estaciones desde Caracas hasta Ocumare del Tuy.

DSCF0447aMapa de Ruta del Ferrocarril Central de Venezuela.

30/08/2013.- Conmemoración de las fiestas patronales de Charallave en Advocación a la Virgen de Santa Rosa de Lima, el pueblo de Charallave fue fundado en 1681 por el Padre Cirilo de Otoniente, con el nombre de Santa Rosa de Lima, más tarde fue repoblada por el Padre Salvador de Cádiz en el lugar que hoy conocemos como Plaza Vieja o Plaza Páez, en 1880 se quemó la iglesia, por lo cual tuvo que ser refundada en el lugar que hoy ocupa la nueva Iglesia Santa Rosa de Lima, es importante saber que en Charallave se han construido cuatro templos, los tres primeros estuvieron en la Plaza Vieja y el último ubicado en el lugar que hoy ocupa, se empezó a construir en 1841, tardando aproximadamente 54 años para ser terminado, siendo bendecida el 7 de diciembre de 1880, la primera misa celebrada en ese templo se realizó el 30 de agosto de 1896.

Iglesia Santa Rosa de Lima y plaza Bolívar de Charallave.Iglesia Santa Rosa de Lima y plaza Bolívar de Charallave. Foto cortesía de lagranciudad.net

La Parranda de San Juan en Santa Lucía del Tuy.

Por: Juan Ramón Ávila.

Fiesta que se celebra en honor a San Juan “El Bautista”, cuyo día principal es el 24 de junio.

     Según se narra a través de las generaciones pasadas, esta fiesta se origina en los días de la época colonial, donde los amos (blancos criollos) dueños de las haciendas cedían un día libre a los esclavos para festejar, lo hacían en honor a este santo y cantaban al ritmo del tambor, con las raíces que habían traído del Continente Africano, tomaban aguardiente, bailaban y dentro de los cantos habían letras de protesta por el mal trato e injusticias a los que eran sometidos.

    San Juan fue el que abrió el camino para la llegada de nuestro señor Jesucristo, predicó y bautizó en el río Jordán a Jesús, la humanidad necesitaba ese ejemplo divino… El 24 de junio los  tamboreros, cantadores, bailadores, promeseros y pueblo en general se apersonan con alegría sanjuanera, se desbordan en la calle para gozar sanamente.

San Juan Iglesia de Santa Lucía, 1872.San Juan Iglesia de Santa Lucía, 1872.

 ¿CÓMO SE CELEBRA EN SANTA LUCÍA?

     Todos los años se oficia una MISA SOLEMNE.  La imagen del santo es sacada en Procesión alrededor de la Plaza Bolívar del pueblo, acompañados con repiques de campana, toques de tambores, estallidos de cohetes y hermosas mujeres con sus vistosas faldas floreadas a combinación con sus blusas blancas… Hecho el recorrido el santo es conducido de vuelta a la iglesia para finalizar la ceremonia religiosa, se representa el simbolismo del bautizo con aguardiente para que siga la fiesta popular “San Juan El Bautista” entra al templo y “San juancito  El Parrandero” continua la fiesta. 

Procesión de San Juan en Santa Lucía.Procesión de San Juan en Santa Lucía.

DESCRIPCIÓN DEL SAN JUAN LUCITEÑO. 

     La imagen de San Juan fue elaborada hace más de 129 años por el Sr. Luis Alberto Espinoza, por encargo de la madre del Sr. Eduardo Rodríguez (q.e.p.d.) quienes en épocas anteriores organizaban la parranda… Mide 90cms de alto, acompañada de una oveja, en la mano izquierda lleva una bandera con los colores rojo y verde, junto a los pies se encuentra un libro…   “El Parrandero” es de menor altura trae un sombrero de ala ancha rojo y verde, una bandera en su mano izquierda, trae verde con apliques rojos, una capa con la misma combinación… La imagen va colocada sobre una mesita, cuyos bordes están cubiertos con faralá (faralaos) rojos y verdes… Al San juancito se le baila y se le canta al ritmo de los tambores, los promeseros son los encargados de conducirlo sobre la cabeza durante el tiempo que dura la fiesta, hoy día pueden ser hombres o mujeres… Los participantes danzan y gozan y tocan por devoción en pago de alguna promesa cumplida, otros intervienen sencillamente por diversión. Los parranderos recorren las calles y visitan las casas de los promeseros, amigos y conocidos, entregando la bandera al cabeza de hogar, allí se atiende y agasaja con bebidas o dinero en efectivo como contribución a la fiesta.  Los toques o sones de tambor más conocidos en el pueblo Luciteño son: “El Caminero”, “El Redondo”, “La Yinca”, “El Corozo” y la “Pica Pica”. 

“Toloololé, tolololé, tolololá

como soy parrandero,

ninguno lo va a negar”.

Procesión del San Juancito en Santa Lucía.Procesión del San Juancito en Santa Lucía.

BAILE DE TAMBOR TUYERO.

     Se manifiesta de varias formas… “El Caminero” lo entonan dos cantantes de adelante por turnos, hombre y mujer y un coro les contesta ye, ye, ye, ye, ye, ye, ya… y se tongonean al ritmo del tambor de dos o tres golpes; luego llega el momento y se hace una rueda, parándose a “El Redondo”, las mujeres hacen fila de un lado y los hombres del otro, entonces le toca al jefe de la parranda abrir el camino y sale sombrero o pañuelo en mano doblando las rodillas y al compás del tambor e invita a la primera mujer que al levantarse el vestido acosa al bailarín ofreciéndole sus caderas como carnada de fuego para luego meterle una zancadilla y continuar con el baile, una nueva pareja brinca al redondel, a veces un hombre rueda por el suelo y la mujer lo ventila con su falda mostrándole una vista de sus piernas.  Continúa la contorsión al ritmo del tambor y la mujer estrecha al hombre con el trasero… “Al que no lo tumba, vuélvelo a tumbar”; pero este se sale porque  es una trampa para echarlo a rodar, lo cual constituye una gran alegría de los bailadores y emociona al público que no baila pero acompaña la parranda durante el día y la noche en la que se entregan una gran fiesta del folklore tuyero y mirandino… “La Pica Pica”, consiste en simular que le cayó pica pica y se sacuden con fuerza hasta caer al suelo, lo cual es celebrado con gran algarabía… Las parrandas, más famosas que llenaron toda una época fueron:

     En La Vega: José María Rodríguez, Eduardo Rodríguez, Tomasito Rodríguez, Eduardo Hernández, Luisito Rodríguez, Tomás Rodríguez “Cuchillo”, Luis Lovera, Heliodoro Gómez, Baudilio Méndez, Pilar Piñango, Dominga y Emiliana Sifontes, Zoa Hernández, Luciana Hernández de Ojeda, Blascina Pereira, Catalina Hernández, María Scott, Federico Palacios “Pata e Mono”, Maximina e Irene Méndez y José Cisneros.

     En Tun Tun: Sabino, Jesús y Rafael Navas, Ricardo Barrios, Martínez Aguilar, Blas Castillo, Manuel Monsalve, Julio Bolívar, Julian Naguanagua, Cirilo Correa, Pastor Velásquez, Santos Echenique, Luis Nava, Ernestina González, Isabel Mondragón, María Bolívar, Hermanas Bolívar, Julia Villegas, Elba Correa, María Díaz, Jacinto “Tico” y Antonio “Toño” Bolívar.

    En Pueblo Arriba: Abel Franquiz, Dionisio González, Felipe González, Alfonso González, Erasmo Martínez, Pablo Martínez, Domingo y Víctor Aramburu, Yiyo, Luisa y Ana María Machillanda, Felipa y Modesta Mejías, Francisco Daniel “Maestro Pancho”.  En Las Adjuntas: José Pereira, Hildo y Juan Durán, Antonio y Emilio Gómez, Gabriel y Andrés Vegas, Juan Navarro, Julio Fernández, Juan Bedo Palacios, Hermanas Pereira, Hermanas Gómez, Hermanas Volcán.

     Otros Conocidos: Nicolás Espinoza, Domingo y Manuel Martínez “Los Muertos”, Juan Velásquez “Choreto”, Rómulo Planchard, Carmen Rodríguez, Juan Luis ávila, Lesbia Gómez, Helena Centeno, Milagros y Liliana Machillanda y muchos que se escapan a la memoria.

     En Soapire: Jorge, Tomás, Miguel y Alfonso Sandoval, Francisco Cambera, José Rosario Cisneros, Jesús María y Mercedes Pino, Santiago y Eduardo Rodríguez, Basilio Tovar, Isabel Pérez, Luisa Sandoval, Matilde Ramírez, Sofia Barrios, Antonia Rodríguez, Gregoria Coronel, Milagros Marín, Luisa, Rodolfo, Odalis y Cecilia Pino, Dignoris Sosa, Alejandrina Isturiz, Martha Gutiérrez, Saida Guzmán, Raiza Osorio, Domingo Tovar, Marycarmen Alfonso, Rosario Guzmán, Omar Acosta, Julio Ramírez, Segundo Marín, Jerónimo Rivas, Encarnación Vielma, Vestalia, Juana y Irene Díaz, Genara Coronel, Leopoldo Muñoz, Sr. Chacoa  y así, se seguirán escribiendo la historia de esta tradición con sincretismo popular y religioso. 

Vestimenta típica para bailar al ritmo del tamborVestimenta típica para bailar al ritmo del tambor.

EL VIEJO SAN JUAN DE SOAPIRE.

     Quiero aprovechar la oportunidad para darles a conocer un material de investigación muy valioso firmado por Carlos Chacoa Arguinzones y otros… Se refiere a los orígenes de la conocida población de SAN JUAN DE SOAPIRE, según acta que reposa en los archivos del Registro Municipal de Caracas, Libro “Tierras”, tomo 4, año 1.730, varios miembros de la Compañía Guipuzcoana, junto con un grupo de esclavos tomaron las tierras de Soapire el 16 de junio de 1.730 con el fin de explotarlas, ya que las mismas eran propias para el cultivo del añil y otras especies, como la yuca que le extraían el almidón y era enviado a España. Las primeras familias los Blandinez, los Romero, los Días, los Pedrozas, los Riveros, los Barrios y otros… Se erigieron como fundadores y le pusieron por nombre SAN JUAN DE SOAPIRE.

     Los predecesores indígenas de estas tierras ya hacían sus actos festivos con tambores y flautas, esas costumbres se modificaron con la llegada de los negros esclavos, así apareció un tambor hindú traído de áfrica, bajo este influjo se alegraban y emborrachaban, ese tambor hindú da origen al que se toca hoy en día,  llamado yinca o tambor redondo… Desde aquellos remotos tiempos precoloniales se vienen celebrando los tambores de Soapire en honor a San Juan Bautista, donde los amos daban un día libre a los esclavos para celebrar, cantar, bailar, bajo el influjo del rítmico tambor africano… El 23 de junio de 1.960 fue traída por primera vez a Soapire la imagen de San Juan Bautista, donada por el Sr. Carlos Chacoa, viejo dirigente agrario.

CARLITOS LARA: SIETE DÉCADAS DELEITANDO AL PÚBLICO CON SU GUITARRA.

Por Juan M. Carrasco D.

     Carlos Lara, “Carlitos”, como es también nombrado, es una leyenda local, regional y, por qué no, nacional, de la ejecución musical en la guitarra de manera autodidacta. Ha recorrido tantos lugares como géneros musicales existen, desde música popular norteamericana, pasando por la música folklórica venezolana del siglo XX, Nueva Onda y demás géneros musicales modernos.

CARLOS LARA.Carlos Lara tocando en la Plaza Bolívar de Santa Lucía, foto de Juan Manuel Carrasco.

     Nació en la ciudad de Guarenas, un 14 de octubre de 1931, pero a los 3 años de edad se muda a Santa Lucía con su familia. Estudió en la célebre y antigua escuela local de varones “Félix María Paredes”. Sus primeros contactos con la música se dan a la edad de 15 años en Santa Lucía, a través de un conjunto musical legendario de esa localidad tuyera, denominado “Perolito”. “Éramos unos muchachos con la inquietud por la música. Después de la escuela, de hacer los mandados y de recoger y cargar leña, tocaba algo parecido a una guitarra en esa agrupación, pero hecha con una tabla, no sonaba bien, pero ahí le dábamos”, refiere Lara, agregando que tiempo después una señora del pueblo les regaló una guitarra “de verdad”. “Pero como yo soy zurdo, aprendí a hacer los acordes al revés, y hasta el sol de hoy toco la guitarra de esa manera. Eso sucedió en la década de 1940”, aseguró. Cantó por esa época también con la Orquesta de los Hermanos Domínguez.

     A los 17 años tuvo que viajar a Caracas para trabajar en un taller de fundición, “pero allí no duré mucho tiempo, pues el músico caraqueño Miguelito Rodríguez ‘Su Majestad del Arpa’ me invitó a participar en su conjunto ‘El Trío Azul’, como ejecutante de la guitarra”, dijo, añadiendo que también estuvo en las filas del cuarteto musical “Los Lancers”, del músico académico Eduardo Lanz.

     En la década de 1960, donde ya se perfilaba como cantante y ejecutante solista, fue fundador del grupo “Los Siete”, y participó con el músico Federico Betancourt en “Los Selectos”, que luego se transformó en “Federico y su Combo Latino”, y con Jimi Jeffers en el “Trío Hawaiano”. “Fue una década de mucha actividad musical en clubes de prestigio, como el Country Club -donde en una oportunidad acompañé en el bajo al músico Daniel Montes- y restaurantes de fama reconocida en esos años”.

     Ya para finales de la década de 1970, radicado ya en Santa Lucía, formó parte de la agrupación “El Combo Dinámico”, junto al desaparecido maestro de la música luciteña, Don Marcos Correa, con quien compartió escenario en infinidad de oportunidades. “En esta carrera se me han presentado muchas oportunidades para viajar al exterior, a las islas del Caribe, Texas y demás ciudades, pero no las llegué a probar por mi miedo a los viajes en avión y en barco”, comenta, agregando que “de todas maneras no me ha hecho falta, pues el reconocimiento de mis coterráneos y del público de los lugares donde me he presentado ha sido suficiente para mí”.

     Hoy en día, Carlos Lara se dedica a amenizar diferentes eventos sociales particulares, con la compañía del cantante luciteño Víctor Mejías y acompañándose a su vez de una guitarra eléctrica, un generador electrónico de ritmos y su amplificador. “Hay que estar actualizado”, agrega jocosamente.

“Yo le agradezco mucho a la música y al pueblo de Santa Lucía, donde he recibido mucho reconocimiento de la gente, pues este es un pueblo con mucha tradición para la música”, añade.

ANÉCDOTAS.

     Cuenta Lara, entre sus anécdotas, que “una noche tocaba yo en un “botiquín”, tocaba en una guitarra acústica unos boleritos para los presentes, que eran bastantes, y de repente un hombre se me acercó y me dijo que tocara “La Chipola”, a lo que le contesté, con educación, que no me la sabía. El hombre insistió dos veces más con empujones, pero yo le decía que no me sabía ese tema. Pero como seguía empujándome no tuve más remedio que ‘plantarle’ la guitarra en la cabeza, que además era prestada. Una semana después volví al lugar para tomarme un cafecíto, pero el operador de la máquina de café me dijo ‘mire, piérdase ¿oyó? El hombre al que le estrelló la guitarra hace una semana es de la Seguridad Nacional, y lo anda buscando”.

FRANCISCO ESPEJO, ASPECTOS BIOGRÁFICOS.

Por: Manuel V. Monasterios G. 

Dibujo de Francisco Espejo.

     Nació en Siquire, Edo. Miranda, el 16 de abril de 1758. Jurista y hombre público, activo en favor de la causa republicana, hijo de Francisco Espejo y de Bárbara Caamaño y Bermúdez. Su nombre completo era Francisco Silvestre Espejo Caamaño. Realizó sus estudios primarios en Santa Lucía (Edo. Miranda) y obtuvo el grado de bachiller en artes en la Real y Pontificia Universidad de Caracas en 1775 y el de bachiller en derecho civil el 30 de abril de 1781 en la misma universidad.Fue uno de los fundadores del Colegio de Abogados de Caracas y tesorero de su primera Junta Directiva el 17 de agosto de 1788, y en asamblea celebrada el 13 de septiembre de 1791 fue electo decano de dicho cuerpo colegiado; como tal le correspondió presidir la sesión solemne de su instalación definitiva en 1792.

     De sus propias declaraciones, durante la causa de infidencia que se le siguió en 1812, se puede conocer su actuación pública entre 1797 y el 19 de abril de 1810: fiscal de la Real Audiencia, comisionado para realizar la instrucción en la causa seguida contra la Conspiración de Gual y España; participó en el proceso seguido en 1798 contra unos franceses revolucionarios en Maracaibo; actuó de fiscal militar contra Francisco de Miranda cuando su invasión a Coro en 1806; en 1808 como fiscal de la Real Audiencia, se opone al movimiento de los caraqueños que pretendía asumir cierta autonomía a propósito de los sucesos de España; fue relator de la Junta Superior de la Real Hacienda, y el 19 de abril de 1810, asistió como oidor de la Real Audiencia al acto del Jueves Santo en compañía del capitán general Vicente de Emparan y Orbe, correspondiéndole firmar el acta de destitución de éste y la de la constitución del nuevo gobierno republicano.

     Retirado a sus labores profesionales, fue nombrado miembro del Tribunal de Vigilancia enseguida contra los implicados en el movimiento contrarrevolucionario de los hermanos González de Linares, denunciado en 1810. Desde entonces, se incorpora al movimiento emancipador: el 28 de marzo de 1811 fue electo presidente de la Alta Corte de Justicia; el 19 de abril, con motivo del primer aniversario independentista, recorrió las calles de la ciudad y en la plazoleta de Santa Rosalía explicó al pueblo el significado histórico de la fecha; el 11 de julio le correspondió actuar como juez sentenciador de los implicados en la fracasada contrarrevolución de los isleños; el 25 de septiembre fue comisionado por el Congreso Nacional como gobernador de Barcelona donde redactó su reglamento electoral y el proyecto de Constitución de esa provincia; a su regreso a Caracas, el 21 de marzo de 1812, fue electo miembro del Poder Ejecutivo y como integrante del Segundo Triunvirato, llegó a ejercer la Presidencia de la República; se mantuvo en este cargo hasta el 25 de julio de 1812, fecha de la capitulación de Francisco de Miranda. 

Firma del Doctor Francisco Silvestre Espejo Caamaño.

     En junio de 1812 había promulgado la ley marcial y más tarde, junto con Juan Germán Roscio y otros funcionarios, aprobó la idea de negociar una capitulación; pero al ser desconocida ésta, fue detenido en La Victoria el 14 de agosto de 1812 por denuncia del marqués de Casa León y remitido Caracas. Actuó como Fiscal en la causa seguida contra los implicados en el movimiento contrarrevolucionario de los hermanos González de Linares, denunciado en 1810.

     Desde entonces, se incorpora al movimiento emancipador: el 28 de marzo de 1811 fue electo presidente de la Alta Corte de Justicia; el 19 de abril, con motivo del primer aniversario independentista, recorrió las calles de la ciudad y en la plazoleta de Santa Rosalía explicó al pueblo el significado histórico de la fecha; el 11 de julio le correspondió actuar como juez sentenciador de los implicados en la fracasada contrarrevolución de los isleños; el 25 de septiembre fue comisionado por el Congreso Nacional como gobernador de Barcelona donde redactó su reglamento electoral y el proyecto de Constitución de esa provincia; a su regreso a Caracas, el 21 de marzo de 1812, fue electo miembro del Poder Ejecutivo y como integrante del Segundo Triunvirato, llegó a ejercer la Presidencia de la República; se mantuvo en este cargo hasta el 25 de julio de 1812, fecha de la capitulación de Francisco de Miranda.

     En junio de 1812 había promulgado la ley marcial y más tarde, junto con Juan Germán Roscio y otros funcionarios, aprobó la idea de negociar una capitulación; pero al ser desconocida ésta, fue detenido en La Victoria el 14 de agosto de 1812 por denuncia del marqués de Casa León y remitido al castillo de Puerto Cabello donde permaneció hasta abril de 1813, cuando fue trasladado a Valencia y sometido ajuicio por causa de infidencia que se le seguía desde el 7 de noviembre de 1812. Sobreseído su caso con fecha 5 de julio de 1813, es liberado y se ordena el desembargo de sus bienes. A raíz de la Campaña Admirable, Simón Bolívar lo nombra gobernador civil de Valencia, ciudad que fue sitiada desde el 28 de marzo de 1814 hasta el 9 de julio del mismo año, cuando se firmó la capitulación que fue violada por José Tomás Boves, quien lo apresó y ordenó su fusilamiento en la plaza Mayor de Valencia. Había hecho testamento a favor de sus hermanos Ramón y Micaela. No se le conocieron descendientes, C.N. de c.

Murió en Valencia, Edo. Carabobo, el 15 de Julio de 1814, fusilado por las tropas y órdenes de José Tomas Boves.

BIBLIOGRAFÍA:

BELLO DALLA-COSTA, CESAR. Procerato Civil Venezolano: El Doctor Francisco Espejo. Caracas: s.n., 1928.

LANDAETA ROSALES, MANUEL. Rasgos Biográficos del Dr. Francisco Espejo. Caracas: Tip. Londres, 1952

PARRA MÁRQUEZ, HÉCTOR. El Dr. Francisco Espejo. 2A ed. Caracas: s.n., 1954

VARGAS, FRANCISCO ALEJANDRO. Próceres Mirandinos. Caracas: Editorial GrafoLito.

Los Canarios en Los Valles del Tuy (1670 – 1810)

Subido Por: Iván López.

Vista de Santa Lucia y Los Valles del Tuy, desde el Cerro San Ramón, Municipio Paz Castillo, Foto de Juan Manuel Carrasco Davila, año 2012.

LOS VALLES DEL TUY.

     Los valles comprendidos en el Tuy Medio y Alto se convierten en el centro de la expansión cacaotera desde fi­nes del s. XVII, con la mano de obra esclava como su fuerza de trabajo esencial. Son tierras que no superan los 1.200 m. con elevadas temperaturas y pluviosidad, aunque su escasez durante la seca hace necesario el regadío para incrementar sus cultivos. En los 80 del XVII todavía hegemonizaba la producción la región costera de Aragua, Valencia y Cara­cas. En la primera década del XVIII, después de varias de intensa plantación, ya había más árboles en el Tuy. Suelo abundante, alta pluviosidad e irrigación proporcionan cosechas de hasta 25 y 30 fanegas. En 1720 producen el 60% del cacao de la provincia y en 1744 superan sus tres cuartas partes.

     El Alto Tuy se vertebró como el eje esencial del boom del cacao desde 1680. Entre 1684 y 1744 el incremento de los árboles se mantuvo imparable, una media de 75.000 por año. Se pasa de cerca de un millón en 1720 a uno y medio en 1744, sólo superado por Barlovento, que se ha­llaba en plena época de roturación. Mientras que el Bajo Tuy era un área alejada con tierras cuya propiedad dio lu­gar a constantes pleitos entre inmigrantes y hacendados, el Alto estaba hegemonizado por la oligarquía mantuana, al haberse puesto en explotación en los últimos años del XVII y primeras décadas del XVIII, un período que se co­rresponde con los de los asientos francés e inglés. Mientras que la primera parroquia del Bajo Tuy es de 1727, la mayor intensidad plantadora en el Alto coincide con la etapa do- rada del monopolio británico, en la que la venta de esclavos pasa de 100 anuales entre 1715-28 a 350 entre 1729-39. La   se manifiesta incapaz de suministrarlos. Sólo 350 son vendidos legalmente entre ese año y 1784.

     Por esas fechas la oligarquía mantuana ya se había he­cho con la propiedad de las haciendas cacaoteras más fér­tiles, irrigadas y accesibles en los Valles del Tuy y con un número relativamente elevado de esclavos. Las del Alto Tuy poseían 2.000 árboles más que en Barlovento. La ventaja con las de no acomodados era todavía más ostensible, pues tenían una media en 1744 de 1.000 menos que en 1720. Mientras que las mantuanas tenían en 1720 de un 20 a un 40% más que las modestas, en 1744 la diferencia se había incrementado desde un 50 a un 70%’. Un enriquecimiento que explica sus inversiones en plantaciones y esclavos en esas dos décadas.

      En 1720 los Valles poseían un total de 813.700 árboles en una extensión de 20.342 fanegadas y media. En el padrón de Olavarriaga, su concentración en la élite. De los inmigrantes sólo es destacable el caso excepcional de Bernardo del Toro, que posee 524 fanegadas y 21.700 cacaoteros. Sólo figuran 5 que van desde los 2.000 árboles y 50 fs del grancanario An­tonio Robles Villafañe, a los 8.000 y 200 de Antonio Sosa y las 125 del guíense Salvador Mederos. Con mucho, el mayor hacendado es Pedro de Ponte con 1.250 y 50.000 árboles2.

     El lagunero Juan Francisco La Mar y el orotavense Sebastián de Castro Acevedo son de la segunda mitad del XVII y fueron en sus comienzos mercaderes. La Mar tuvo tres matrimonios, el primero con una lagunera y el tercero con la criolla María Candelaria, cuya hija Feliciana fue su único descendiente que llegó a la edad adulta. En este últi­mo le dieron en dote 2.000 árboles y una fanegada de tierra. Poseía 14 compradas a los herederos del tesorero Fernando Aguado. Tenía sembrados 5.700 de los cuales 1.130 estaban recién plantados. Era dueño de 14 esclavos. Castro se había trasladado con anterioridad a 1670, pues contrae matrimo­nio con María Díaz de Andrade en 1665, con la que tuvo 5 hijos. Aportaron al matrimonio 3.000 y 2.500 pesos. Poseía dos haciendas a orillas del Tuy, a una y otra banda, en las que tenía hasta 24.000 árboles y unas tierras en la Quebrada Uricuru. Estaban muy gravadas, pues tenía que hacer frente a 4.570 pesos de capellanía. Su único hijo varón, Sebastián, poseía 200 fanegadas con 12.000 árboles. Sus herencias se terminan difuminando en la década de los cincuenta3. En la siguiente generación su acceso a la propiedad se torna difícil. Comúnmente se obtendrá a través del comercio y la compra de propiedades gravadas, como ocurre con el tinerfeño José Antonio García Albersa. Era mercader y propietario de una arboleda de cacao con 52 de esclavos, cargada con un censo de 4.000 pesos4. Los más habituales son mayordomos, co­mo el tinerfeño José Antonio Viera5.

Vista de Los Valles del Tuy, desde el Cerro San Ramón, Municipio Paz Castillo, Foto de Juan Manuel Carrasco Davila, año 2012.

 Santa Lucía y Ocumare del Tuy

      En los Valles del Tuy, Santa Lucía de Paraiguán y la Sabana de Ocumare son las localidades de mayor entidad. Santa Lucía, con 3.382 habitantes en 1810, era un anti­guo pueblo de indios. No tuvo verdadero desarrollo hasta mediados del s. XVIII gracias al presbítero Marcos Reyes. En 1749 donó el territorio para fundarlo, una hacienda de cacao para mantener la iglesia y dos o tres leguas de tierra para uso colectivo, «de manera que cualquier pobre tiene derecho para ocupar este pueblo, y se le señala cuadra o terreno por este cura para construir su casa y se le dan tierras para seis almudes de sembradura, y finalmente siembra las tierras que quiere». Este legado permitió el asentamiento de canarios, lo que explica que hubiese en él en 1784 entre los 2.207 habitantes 308 blancos, 538 indios, 287 pardos, 290 negros y 784 esclavos. No obstante la propiedad estaba mal repartida, ya que las 47 haciendas de cacao «las poseen los ricos»6. Su justificación la enunció en un texto de 1749, en el que se muestra partidario del trabajo libre. Los hacenda­dos convenían en la necesidad de jornaleros libres, «ya por­que las más de las haciendas no tienen suficientes esclavos o ya porque todas necesitan libres para casos urgentes de una acequias nueva, de una ruina de un cerro, una roza, estan­cadas, desechar una sublevación de esclavos, una muerte, guardas para los caminos, cimarrones y ladrones»7.

     Con anterioridad a esas fechas los canarios de los que tenemos referencias se limitan a un grupo de hacenda­dos medios, como el orotavense Juan Carrasco y Llarena, quien, como cuñado del capitán general Bethencourt y Castro, jugó un papel significativo en su gobernación. De procedencia aristocrática, enlazó en 1713 con una dama de la oligarquía, Ana Nicolasa, hija del contador Gabriel de Rada, con la que tuvo 7 hijos. Compró una arboleda de cacao con algunos esclavos en Santa Lucía, que completó con la heredada por su mujer. Administró también la de la hermana de su mujer. Tuvo cuentas con otro hacendado de Santa Lucía, el palmero Domingo Pérez Volcán. Este último, el victoriero Andrés Pérez de la Peña y el palmero Manuel Fernández Romero completan la nómina de ha­cendados canarios del lugar. Volcán y Fernández Romero, primos, son exponentes de dos familias palmeras emigran­tes con mercaderes y hacendados en Cuba y Venezuela. El piloto José Fernández Romero participó en la fundación de Montevideo8. Los mayores hacendados isleños eran los tacoronteros Domingo Velázquez y José Hernández Sanabria, suegro y yerno. Poseían 40.000 árboles y 51 esclavos en una hacienda conjunta9. Entre los menos acomodados sólo tenemos el casamiento en 1791 con una hija de mestiza e indio del grancanario Cristóbal Marrero, con un herma­no y un sobrino residentes en el lugar10.

     En el último tercio del siglo XVIII, con la decadencia cacaotera y la expansión de la caña, el añil y más tarde del café, crean compañías para arrendar tierras o trabajar co­mo mayordomos. Junto con ellos se suman cultivadores de pequeños conucos y algún que otro pulpero o vendedor ambulante como Juan Bautista Padrón. Entre los mayor­domos el tagananero Salvador de Sosa, soltero, enterrado por su pobreza con mortaja blanca, cuyos bienes se limitan a dos cochinos, 8 cargas de maíz en mazorca, una muía y 45 pesos de la venta de 9 cerdos. Servía en la hacienda de cacao de Toribio Espinosa en Zuapire por 250 pesos anuales11. Varios son los conuqueros que cultivan pequeñas suertes de terreno en el tránsito de los siglos XVIII al XIX12. Dos herreños, Juan y Diego Hernández Quintero crean una compañía con 5.624 pesos de una hacienda de café en los Manches en terrenos de la mujer de Juan. Después arrenda­ron por 3 años en Santa Lucía una de añil a la que agregaron 5 tablones cuya planta compraron en el mismo valle, en la que invirtieron 1.145. Su «trabajo y cultivo se hace a costa de jornal que se paga a peones libres»13

     Ocumare del Tuy era el mayor de los pueblos del Al­to Tuy. Fundado en 1683, con 4.692 habitantes en 1810 proveía de servicios comerciales, administrativos y religio­sos a las haciendas de su zona. Aunque fue eminentemente esclavista, sin embargo residieron pequeños cultivadores, pulperos y vendedores ambulantes inmigrados. Esa nume­rosa colonia explica que las advocaciones y patronato de su parroquia residan en San Diego de Alcalá y la Virgen de Candelaria. En su nicho principal estaba esta Virgen y sobre ella un cuadro de San Diego. Como recoge Martí, alternati­vamente sufragaban una misa los sábados a La Candelaria y Altagracia los canarios y los mulatos, «poniendo ellos la cera, pagando los músicos y cantores» y un peso a quien la canta». En 1783 tenía 53 hacendados, todos de cacao, excepto uno que poseía un trapiche14. Su tráfico atrae a mercaderes como el tinerfeño Antonio Gómez, que contrae matrimonio en 1805 con la natural de Ocumare, Jacinta Rolo, hija de los tinerfeños Francisco Rolo y Teresa Barrero15.

    Una de sus familias más significativas eran los Gonzá­lez Barrios de Tamaimo (Santiago del Teide), tres herma­nos (Salvador, Bartolomé y Juan) y dos sobrinos (Agustín y Juan José). Contrajeron nupcias en Venezuela con hijas de isleñas. Bartolomé compra a plazos allí en Ocumarito una hacienda de cacao de 8.000 árboles, de la que debía toda­vía más de mil pesos al testar en 1770. Tenía 15 esclavos, de los que 5 eran mujeres. Su hermano Salvador retorna a su pueblo de origen, donde vuelve a casarse con Francisca Gorrín. Invierte 30.000 pesos en distintas propiedades y se convierte en un hacendado medio. No obstante la familia mantuvo mancomunada la hacienda incluso con posterio­ridad a la independencia16. Otros propietarios medios reci­ben sus precarias plantaciones por herencia de sus esposas, como el grancanario Jerónimo Medina, que testa en 1778, y de Sebastián García que lo hace en 178617.

     Antonio y José Saravia son grandes hacendados aroneses en Ocumare. Emigrados en 1791 hacen una conside­rable fortuna a través de compañías y arrendamientos de trapiches y haciendas. Antonio enlaza con una hija del mar­qués del Toro, Petronila del Toro, aunque no tienen suce­sión. Mueren asesinados en la guerra de independencia. Se hace cargo de su hacienda su sobrino Diego. Contaba con oratorio, con 76 esclavos y con 40.000 matas de cacao18.

     No todos los canarios eran hacendados, sólo que es más difícil acceder a ellos. Cultivaban conucos en tierras ajenas, como los santacruceros Antonio y María Bernarda Pérez con 9 hijos, de los que 7 murieron parvulitos y sus cuñados Antonio y Manuela Pérez. Bernarda sólo tenía  «una casita de paja sin suelo en el pueblo de Ocumare con los trastos que son una cama de barandilla, un cancel, 7 sillas de suela, 4 vasos y una limeta de cristal»19

Vista de Cúa y los Valles del Tuy, desde el Mirador de Sabana de piedras Vía a la Magdalena, Foto de Iván López año 2008.

San Francisco de Yare, Tácata y otros del Tuy alto.

     San Francisco de Yare es una pequeña localidad esclavista. De sus 1299 habitantes 850 son esclavos en 1783. En 1800 la proporción sigue siendo similar, sólo 74 blancos y 1659 esclavos e indios para un total de 1733. Los isleños son pequeños  o medianos  propietarios, pulperos o mayordomos. Predomina el cacao, aunque se introducen paulatinamente la caña, el añil y el café. Treinta eran sus hacendados en 1783. Entre ellos el santiaguero Juan Cartaya, casado con la mulata María Rita Moreno. Poseía una hacienda de añil en el sitio de Combito. Había sido diezmero, como su pariente y paisano Juan González Trujillo, casado y sin hijos. Tenía cuentas con su sobrino José Trujillo, pero no poseía más que una casa de Bajareque. Su paisano Bernardo Martel, casado con una hija de isleños, María del Carmen Mirabal y con 4 hijos, trabajaba en una pulpería con su paisano Rosalío Gómez a la que había aportado 600 pesos. Reconoce a Lucía como hija suya y era deudor de 300 pesos a uno de  los mayores mercaderes y hacendados de La Victoria, el granadillero Juan de la Cruz Mena. Encomienda a su hijo Ricardo a su paisano Feliciano Borgespara que lo eduque y críe como hijo como hijo «por la mucha confianza que tengo de él»20

     Son tres de los hacendados  el tinerfeño Juan Díaz de Ávila, el grancanario Juan Antonio Moreno y el lanzaroteño de Yaiza Francisco Saavedra, pero lo son en el último tercio del s. XVIII, cuando por cargas, subdivisiones y quiebras por deterioro y baja rentabilidad se subastan las mantuanas21.

     Tácata es un pueblo construido sobre cerros con arboledas y terrenos en los que se cultiva maíz, yuca y plátanos. Aunque cuenta con propiedades de hacendados, la tierra está más repartida, lo que explica que en un total de 1425 habitantes hubiera 146 blancos, 553 indios, 308 pardos, 44 negros y 374 esclavos. En la primera mitad del XVIII viven allí el granadillero Francisco Pérez Bello y el silense Simón González Mendoza, casados con hijas de isleños. El primero, diezmero, con 12 hijos, de los que eran adultos, poseía una hacienda de cacao gravada con 3750 pesos y un trapiche en Iscaragua. El silense tenía 3 hijos adultos. A las 2 hembras las casó con paisanos. A Lucía con Juan Manuel Núñez de Aguiar, dedicado a la cría del ganado y a María Simeona con Miguel Antonio Carrasco. Este regentaba con él el trapiche arrendado en Guare al regidor José Félix Arteaga. Por su administración y trabajo se llevaba un tercio de los beneficios22.

     En el último tercio del XVIII se encuentran parientes procedentes o ligados por la sangre con Fuerteventura. Se trata del majorero de Pájara Juan Vera Trujillo, soltero, con un hermano y un sobrino en la Sabana de Ocumare; Luis Rodríguez Vera Trujillo y su hijo Francisco y de su sobrino, el guimarero José Antonio Sánchez Castro y su mujer la natural de Tuineje Sebastiana Morales23.

     Próxima a Ocumare, Santa Teresa es una localidad esclavista, aunque el buenavistero Pedro Martin León, que testó en 1770, hubiera donado tierras a su iglesia y atrajera gracias a ellas personas libres. Se había obligado a construir la fábrica de su parroquia y varias capellanías por 2.500 pesos de principal. Poseía dos haciendas, una en las vegas del Guaire y otra en la del Tuy de 13.800 sobre la que estaba pleiteando con Bartolomé del Castillo. Era dueño de 33 esclavos. Había dejado a Santa Teresa las tierras de Covalito y de la Cruz. Su mayordomo era el tinerfeño Santiago Álvarez, más tarde establecido en Panaquire24. En 1783 Santa Teresa tenía 435 esclavos y 131 indios para un total de 854. En 1800 el número de blancos se ha incrementado sensiblemente. De 1909 eran 392, los indios eran 224, los pardos 236, los negros 271 y los esclavos 786. En el último tercio del s. XVIII se asientan los naturales de Teguise, Antonio Agustín Cuadro y María Josefa Rodríguez, casados allí en 1806. María se había trasladado con sus padres, que en ejercicio de la patria potestad le da licencia25.

Vista de los Valles del Tuy hacia Charalleve , desde la Magdalena, Foto de Iván López, año 2008.

     Charallave, anexo a la Guaira de Paracotos, es transicional hacia los Valles del Tuy. Construido sobre un Cerro, tiene buenas siembras de maíz, aunque sus habitantes, en opinión de Martí son pobres «porque no quieren trabajar», aunque no serían ricos si lo hiciesen «porque no tienen mulas ni caballos para transportar el maíz a Caracas». Conservaba en 1783 tierras de indios. Eso explica que lo habitasen en ese año 455, mientras que el conjunto de españoles fuera de 363. 26. En su matricula de 1800 para un total de 1.454 personas había 649 blancos, 44 indios, 162 pardos, 146 negros y tan sólo 48 esclavos. A juzgar por el número de blancos, es probable que hubiera isleños o de descendientes procedentes de los colindantes Altos del Valle de Caracas. Sin embargo, solo tenemos referencias del orotavense Antonio Felipe Machín, que se entierra con mortaja blanca en su iglesia. Casado en Arico y con 4 hijos, no se acuerda de la última «por haber quedado mi mujer fecunda a mi partida». Era Constructor de acequias en el Tuy27.

      En sus proximidades se encuentra Marín o Cúa, pueblo esclavista por excelencia, con una gran hacienda del marqués del Toro. En 1783 con una feligresía de 1.531 vecinos, tenía, 1.038 esclavos. En 1800 seguía presentando un panorama similar. Para un total de 2.555 habitantes, 1.238 son esclavos. Los blancos son 213, los indios 200, los pardos 510 y los negros libres 240. Bernabé de Acosta tiene una pequeña hacienda con animales. De su matrimonio con una criolla tiene una hija adulta, desposada con su paisano Juan Ángel González Bello, pulpero en compañía de Blas de León. Tiene una pequeña hacienda con algunos animales. El grancanario Francisco Martín, con 5 hijos con Juana Francisca González, es mayordomo del marqués del Toro. Le sirve como arriero su paisano Blas de León. Su albacea es el santiaguero Juan González de Barrios28.

Tomado del Libro Los Canarios en la Venezuela Colonial. (1670 – 1810) de Manuel Hernández.

Referencias o notas del escrito:

1         FERRY, R. J. Op. cit., pp. 105-129.

2         OLAVARRIAGA, P. J. Op. cit., pp. 253-255. Mederos tiene 9 es­clavos. Poseía 4 libros de la Madre de Agreda. Con dos matrimo­nios, el primero con su paisana Isabel Ruiz sin descendencia, y el segundo con Bernardina Justiniano con 4. Dos de ellas casan con isleños, Mariana con el tinerfeño José Suárez Marrero y Paula con el grancanario Juan Manuel García Naranjo. Ibídem, 1741. Testa­mento de 31 de diciembre de 1735 y codicilos de 22 de enero y 16 de febrero de 1736.

3         Castro fue albacea de dos parientes y paisanos Félix López de la Cruz y Fernando de Castro. R.RC.T., 1700. 13 de agosto de 1695 e Ibídem. 1707,23 de marzo de 1703. OLAVARRIAGA, R J. Op. cit, p. 254.

4         Casado con una hija de isleños y con tres hijos adultos, había aporta­do al matrimonio 26.000 y su mujer sólo 270. Tuvo compañía con su paisano Antonio Hernández Orta, de la que le resultó un superá­vit de 4.000 pesos. R.RC.E. José Manuel de los Reyes, 28 de octubre de 1769. Similares circunstancias concurren en José Díaz Andrade, con 8 hijos adultos de su matrimonio con María Candelaria Padrón, hija de isleños, entre ellos uno clérigo, el Bachiller José Francisco Díaz Debía a su compadre el también mercader José Lázaro Rodrí­guez 4.896 pesos de sus negociaciones Poseía una hacienda de cacao en el Tuy en el sitio de Tacurón con 52 esclavos de todas las edades. Tenía otros 5 para el servicio de la casa. Tenía otro hermano en Ca­racas, Francisco Venancio. Ibídem. Eleizalde, 2 de julio de 1784.

5         Soltero, trabajó en la hacienda del capitán Juan Francisco Solórzano. Dice que «no tuvo ningún hijo conocido». Deja por heredera a Ignacia Ortega, mujer que le cuidaba en su enfermedad. Ibídem. 12 de octubre de 1808. También el del tinerfeño Nicolás Francisco González, casado tres veces con hijas de paisanos y con 7 hijos adul­tos. Había sido mayordomo en el Tuy de Lucas Martínez de Porras y de Juan Antonio de Urbina en Caucagüita. Ibídem. Francisco Buenaventura Terrero, 3 de enero de 1770.

6         MARTÍ, M. Op. cit., tomo II, p. 602.

7         REYES, M. «Razones que descubren ser conveniente pueblo en el Valle de Santa Lucía». Reproducido íntegramente en NAVAS MORALES, S. Anécdotas y gentes de Santa Lucía. Los Teques, 1992, pp. 30-38. Sobre Santa Lucía, véase también A. A. A. V. Santa Lucía de Pariaguán (1621-1981). Caracas, 1982.

8         Romero tuvo una sola hija de su matrimonio con una criolla. De­jó como tutores a Domingo Pérez Volcán y a Francisco Álvarez de Abreu. Creo una capellanía de 3.000 pesos para su sobrino Bernardo de Acosta, futuro canónigo de la Catedral. Poseía una arboleda valo­rada en 25.000 pesos, que había aportado al matrimonio. Cuando creía no tener sucesión, convino en donarle a su mayordomo y pai­sano 4.000 árboles. Su primo Domingo, casado en 1727 con una criolla y con 6 hijos adultos es un certero exponente de las cadenas migratorias entre la élite mercantil isleña. Casó a su hijo Antonio con su ahijada Josefa Fernández Romero, única hija y heredera de su primo. La capellanía que éste fundó la recibió su hijo Carlos. Su hija María Teresa contrajo nupcias con el comerciante vasco Joaquín Castillobeitia, Regidor del ayuntamiento caraqueño. Era dueño de una hacienda de cacao de 30 fanegadas de tierra en Santa Lucía, amén de una estancia en Chacao con un trapiche y 52 esclavos. Un hermano suyo, José, presbítero, había muerto en la provincia de Ca­racas y otro, Manuel, en La Habana. Un primo suyo fue un gran hacendado en esa isla. La lista de parientes emigrados sería inter­minable. De algunos hablaremos en este trabajo. Respectivamente, Areste y Reyna, 6 de octubre de 1728. Del Portillo, 17 de enero de 1736 y José Manuel de los Reyes, 26 de septiembre de 1750.

9         Pérez de la Peña, casado con una hija de isleños, tenía 12 hijos adultos y 4 fallecidos de tierna edad. Poseía una hacienda de 2. 547 árboles de cacao, con 17 esclavos, 7 de ellos mujeres. Había abierto una ace­quia para irrigarla en compañía de José Duarte, a mitad de costos. Se habían gastado en ella 7. 200 pesos. Estaba sumamente gravada por un censo de 4.000 pesos a las concepcionistas y otro de 800 para 4 fiestas de la iglesia de Santa Lucía. A.A.H. Civiles, 1779. Testamento de 19 de mayo de 1779 y R.P.C.T, 1780. Testamento de Hernández Sanabria. Ocumare de la Costa, 17 de noviembre de 1764.

10      A.A.H. Civiles, 1791 Petición de Cristóbal Marrero.

11      R.P.C.E. Ascanio, 20 de abril de 1805. También el tinerfeño Juan Marrero mayordomo de una hacienda de cacao que tenía arrenda­da el comerciante ramblero Antonio Oramas. Ambos pleitean so­bre el derecho que tenía a poseer puercos y aves. Oramas defiende que sólo se le permitía un corto conuco y le acusa de malversación en el cacao, el maíz y el arroz cultivado, por lo que lo despidió. A.A.H. Civiles, 1803.

12      Son el grancanario Juan Antonio Pérez, casado con 2 hijos, que tenía en Suapire una labranza de maíz, plátanos y yuca en tierras de Félix Tovar; el tinerfeño Bernardino González, cultivador de maíz, con una troja frente a la pulpería de su paisano Juan Bautista Padrón, y el chasnero José Alonso Mena, casado y con 3 hijos, uno de ellos en paradero desconocido. Tiene cuatro esclavas y una porción de tie­rra en Agua amarilla en esa jurisdicción. Respectivamente, R.P.C.E. Ximénez, 9 de octubre de 1814. A.A.H. Civiles, 1805 y R.P.C.E. Aramburu, 25 de junio de 1805. También el grancanario Francisco Antonio Morales que casa con la natural de Santa Lucía María An­tonia Piñango en 1796. A.G.N. Disensos y matrimonios.

13     Ibidem. Ascanio, 24 de octubre de 1805.

14     MARTÍ, M. Op. cit., tomo II, pp. 580-583.

15  A.A.H. Civiles, 1805.

16      Testamento de Bartolomé en A.A.H. Civiles, 1794. Ocumare, 22 de julio de 1770. Salvador al partir para su tierra natal en R.RC.E. Reyes, 27 de septiembre de 1770. EnTamaimo, 11 de diciembre de 1806. Copia propiedad de Ernesto González Rodríguez, a quien se lo agradecemos. Sobre Salvador y su familia en su lugar de origen véase GONZÁLEZ RODRÍGUEZ, E. «El Valle de Santiago». El Día, septiembre de 1993.

17      Medina tiene 5 hijos adultos de su matrimonio con la criolla Ro­salía del Barrio, que heredó la sexta parte de las tierras de su suegro en Ocumare, de donde era vecino. En ellos tenía plantados 500 árboles. Poseía una bodega que administraba su hijo y una pulpería a medias con su paisano Francisco Borges. Su principal, que era suyo, era ridículo, 130 pesos. Casa a una de sus hijas con su paisano Salvador Rodríguez. Contrata peones a 2 reales diarios. Era dueño de 10 tablones de añil en Carapa en otro trozo heredado, cultivado a medias con su yerno. R.RC.E. Texera, 14 de septiembre y 1 de diciembre de 1788. García estaba casado con Rosalía de Osorio. Testa ante su teniente justicia mayor José Antonio de Osorio, con 7 descendientes adultos. Poseían dos haciendas heredadas por su mujer en La Vega y Yaguare y otras dos compradas en Gil y Doña María todas citas en el Valle de Ocumare. Testamento por poderes de su hijo Juan José en R.RC.E. Texera, 9 de agosto de 1786.

18     R.P.C.T., 1815. Testamentarias de Francisco y Antonio Saravia.

19     A.A.H. Civiles, 1804. Testamentaria de Bernarda Pérez, vecina de la Sabana de Ocumare. 6 de Julio de 1804.

20     Respectivamente en R.P.C.E. Aramburu, 9 de Enero de 1791, Castrillo, 13 de octubre de 1814 y Jiménez, 26 de Junio

 de1815.

21     Díaz de Ávila, casado con una hija de isleños y con 9 hijos adultos era dueño de una arboleda comprada a su paisano Miguel Bello por 7.000 pesos. Era de 29.000 árboles y con 46 esclavos. Dejó un patrimonio para su José Nicolás Díaz, Canónigo de la Catedral de Caracas y catedrático y rector de su universidad. Moreno, casado con Teresa González de la Rosa y con 12 hijos de los que vivían 5 era también mercader. Poseía una arboleda en Yare. Singular era sin duda Francisco Saavedra, exponente de la migración familiar del tránsito del XVIII al XIX, casado dos veces, con la majorera de Villaverde Agustina Viera con un hijo y con su paisana María Francisca de la Cruz, con la que tuvo 10 que superaron la pubertad. A uno de ellos, Lucía, la casó con su paisano Francisco Rodríguez. Había adquirido por remate en 1810 una hacienda de José Tovar, compuesta por 1.500 cacaoteros, 44 esclavos, 14 f. de tierra de vega y 500 montuosas. Es curiosa su forma de adquirirla en año tan señalado. Apreciada en 23.000 pesos, sólo abona 500 en contado y 1.000 en vales. Se compromete a sufragar los restantes en un censo al 5% anual a favor del real erario. En plena guerra, en 1817, se hizo con una valorada en 35.000, de 11.392 árboles y con 42 esclavos. Pagó por ella 5.000 en plata y vales y el resto en censos. Respectivamente, A.A.H. Civiles, 1808. Testamento de 16 de febrero de 1803. R.P.C.E. Aramburu, 15 de julio de 1797. E. Ibídem, Hernández Guerra, 16 de agosto de 1819.Sobre José Nicolás Díaz, véase su expediente de grados en BAHUCV nº 4. Caracas, 1985, pp. 161-265.

22     R.P.C.T.1738, 23 y 24 de julio de 1735 y R.C.P.E. Cabrises, 11 de noviembre de 1759.

23     Vera funda una capellanía en la provincia para los hijos de su sobrino y un patronato para el casamiento de dos doncellas pobres en su pueblo natal. José, viudo y sin hijos, deja sus bienes para la construcción de una capellanía a la Virgen del Carmen en su pueblo natal. Había comprado una posesión a Teresa Urbina gracias a la fianza de Vera por 4.500 pesos, 2.000 en censo y el resto a pagar en 4 años, pues sólo había aportado 522. Era 3.000 cacaoteros y con 10 esclavos. Debía 6 de ellos bozales a las Oficinas Reales. Todo ello es demostrativo de su escasa capacidad financiera y de su grado de endeudamiento. Juan Vera en Ibidem. Aramburu, 4 de septiembre de 1805. Sebastiana Morales en Puncel, 19 de septiembre de 1789 y José Antonio en Texera, 21 de noviembre de 1820.

24     A.A.C. Testamentos. Leg.88. Santa Lucía, 1770.

25     A.A.H. Civiles, 1806.

26     MARTÍ, M Op. Cit., tomo II, pp. 567 – 569.

27     R.P.C.T. 1744. Testamento ante Marcos Francisco González presbítero con capellanía de los Valles de Yare y de Cara, 1 de julio de 1744.

28     Ibídem, 1771. Testamento ante el cura de San Francisco de Cara, Francisco Arocha, 26 de marzo de 1769 y R.P.C.E., Portillo, 11 de marzo de 1750.

MARGARITA “MARGOT” MONTILLA

Por: Juan Ramón Ávila

     Hoy quiero compartir con ustedes unas bellas pinceladas, que darán forma a una hermosa crónica sobre un especial acontecimiento acaecido en la Parroquia de San Sebastián de Maiquetía, Estado Vargas, desarrollado con motivo de los 339 años de su fundación.

   Allí fueron declarados patrimonio cultural viviente numerosas personalidades, entre ellas, nuestro familiar, que da pie al titulo de este trabajo.

MARGARITA “MARGOT” MONTILLA.

     Margarita “Margot” Montilla, vio la luz primera en Las Adjuntas, jurisdicción de Santa Lucía, Municipio Paz Castillo el 26 de febrero del año 1909, Fueron sus padres Avelina de Montilla (de Cúa) y Julio Montilla (de Santa Lucía), ambos fallecidos. Sus hermanos Jesús, Justina, Julio, María Tomasa y Víctor.

    Por cosas de la vida, fija residencia en Maiquetía en el sector Ciudad Cartón (año 1945) de quien es fundadora. Hoy día recibe el nombre de Sorocaima.

   Dentro de sus innumerables anécdotas cuenta de sus experiencias como experta en gastronomía criolla y la venta de sus especialidades culinarias como la hallaca, el arroz con coco, el majarete y las empanadas.

     Actualmente, con sus lúcidos más de 100 años, nos dice “que conoció al General Juan Vicente Gómez, cuando éste iba a pasar por la calle principal de Catia, hoy Avenida Sucre en Caracas, era de tierra y los obreros pasaban con una carreta para ir regando con agua el  terreno y no se levantara tanto polvo”.

    Por otro lado, comento el ser descendiente, por vía paterna, del general Mariano Montilla, recordado por sus operaciones militares, que propiciaron el heroico Combate Naval de la Barra de Maracaibo en 1823.  

    También recuerda, que hace años (corría el 2006), estuvo muy grave de salud. Se encontraba sentada y de pronto al irse a levantar no pudo y le atacó un fuerte dolor en la cintura. Estuvo inconsciente y hospitalizada. Dice, que tuvo una visión, se encontraba dentro de un ataúd, de pronto una hermosa mujer, la Virgen de Santa Lucía y Jesús el Nazareno no dejaron que cerraran la tapa, haciéndole una señal de que se quedara, luego vio cuando ellos se iban junto a su madre Avelina que ya estaba fallecida. Se fue restableciendo y nos acompaña llena de vida y amor hacía quienes le rodean.

   Bien amigos, hoy celebramos junto a todos sus hermanos, sobrinos, vecinos e innumerables amigos la hermosa placa que le entregaron en la Sesión Solemne en homenaje a esta extraordinaria mujer, a quien le llamamos sencillamente Margot Montilla, desde Santa Lucía traspasando las fronteras hasta la hermana población de Maiquetía Estado Vargas.

Que Dios les brinde muchas pinceladas de paz, armonía y felicidad.

BLAS PAZ DEL CASTILLO PADRÓN

Por: Juan Ramón Ávila.

     Vio la luz por primera en Caracas, el 18 de noviembre de 1780. Sus padres: Blas Francisco de la Paz y Castillo y de Juana Isabel Padrón. Sus Hermanos: Tomás, María Josefa y Juan. El primero llegó a ser Alcalde en el Cantón de Santa Lucía, 1.840. La segunda, llegó a ser monja con el nombre de Sor María de los Ángeles, en Baruta, ingresando al  Convento de Religiosas Carmelitas en 1790, reconocida como la primera poetisa venezolana produciendo  entre sus obras “Anhelo” y “Terremoto”,  en homenaje al fenómeno telúrico del año 1812. El tercero, también fue prócer, Capitán de las Milicias Reales, cuando se instaló la Junta Soberana de Caracas en 1.810, en mayo de 1.812 fue gobernador de Caracas.

BLAS PAZ DEL CASTILLO PADRÓN.

     Dentro de sus actividades… abrazó la carrera militar, llegando al grado  de Capitán de Infantería. Blas, se casó con su prima Manuela Machado de Orta en 1.809. El 19 de abril de 1.810 pasó como Oficial del Batallón de Milicias Blancas de Caracas. Tuvo posesiones en el Valle de Santa Lucía.

   Fallece trágicamente en la Batalla de Urica2, donde mandaba la Infantería  y celebraba junto a otros bravos patriotas un fiero combate contra José Tomás Boves, quien comandaba las fuerzas españolas, allí entrega su alma a Dios el 5 de diciembre de 1.814. Tenía escasos 34 años de edad.

   Cuando se conoció su trágico fin, el Libertador Simón Bolívar aplaudió su conducta y lo ascendió posmorten al grado de Teniente Coronel, con el que ha pasado a la historia, pero su sacrificio no fue en vano, pues al final de Boves dio paso a la libertad de Venezuela.3

    El poeta F.A. Díaz de la hermana República del Ecuador le compuso a los héroes de Urica este bello soneto:

    Al frente de sus filas Paz Castillo sin otra perspectiva que la muerte, huir en fuga vergonzosa advierte al jinete sin orden ni caudillo.

   “Oh cara libertad, si el tosco lorillo mi planta ha de arrastrar, si he de perderte mil veces yazga, en este campo inerte, antes que empañe de mi honor el brillo, dijo: y blandiendo el rutilante acero opone el pecho a la enemiga pica, de los suyos siguiéndole el postrero…

Todos murieron ¡Y la fama indica de un lado a Boves, en la muerte fiero y del otro, a las víctimas de Urica!

Referencias:

1. Cuadernos de Historia Regional. Baruta. Gente de Baruta Colonial. Gobierno del Estado Miranda. Pág. 20 al 22.
2. Diccionario del Estado Miranda. Telasco A. Mac Pherson. Biblioteca de Autores y Temas Mirandinos, 1988. Págs.. 396-397.
3. El Ecuador Profundo. Tomo I. Rodolfo Pérez Pimentel. Págs. 429 año 432.
4. Símbolos de Miranda. Elías Enrique y Evelyn Escalona. Fotografía de Blas Paz Castillo. Pág. 46.Final del formulario