Historia regional y local del Valle del Tuy

Entradas etiquetadas como ‘teques’

En Los Quiriquires la rebeldía tuvo nombre de mujer

Por: Manuel Almeida Rodríguez

     ¿Cómo se expresa la conquista? Esta es y será una pregunta recurrente mientras existan hoy muestras cotidianas de la conquista, puesto que el sentido de la dominación en lo cultural expone una vigencia abrumadora cuando se enfoca una memoria histórica, o más aún, a un olvido histórico.

     Somos una relación intercultural que supera el carácter puramente étnico entre pueblos originarios, africanos y europeos y que se expresa en diversos ámbitos, como por ejemplo los vaivenes del ejercicio del poder, la religión e incluso algunas tradiciones. En este sentido, un elemento fundamental es la práctica la cultura europea de conquista es expresar la descalificación de la cultura ajena y consecuente la eliminación del lenguaje y sus símbolos, la imposición forzosa de la cultura dominante. Esta práctica estaba revestida de un sentido de “Bondad” y de “Deber” terrible e incómodo que además resulta aterrador cuando se encuentra en los discursos históricos de hoy.

luchas en la conquista

      Los pueblos Caribe o Arawacs de la región Centro Norte Costera eran llamados Caracas por una Planta hoy llamada Pira, de uso cotidiano por los habitantes; hay alusiones a un pequeño lagartijo como inspirador del nombre Teque; asimismo, los Quiriquires recibieron su nombre de un ave común en la zona de los Valles del Tuy, región llamada Súcuta que luego fue bautizada Salamanca por los conquistadores. (más…)

Tácata: Una aproximación a las tierras Quiriquires

Por: Manuel Almeida Rodríguez

      El pueblo de Tácata nació entre leyendas de heroísmo real maravilloso. Según Adolfo Salazar Quijada el nombre de este poblado altomirandino es una voz Caribe que significa “Lugar Bosque adentro”. También se alude el origen a una onomatopeya: Ta-Ca-Ta, originada por el imaginario popular que la denomina hoy: El pueblo de los tres golpes. Esta localidad, perteneciente hoy al municipio Guaicaipuro, tiene también una tradición geohistórica ligada a los Valles del Tuy pues su centro se encuentra entre los Ríos Tuy y Guare.

comunidad-caribe-venezolana

      Antes de la conquista la población estaba compuesta por algunos grupos Teques y principalmente por los pueblos Quiriquires. Esta región que hoy conocemos como Valles del Tuy era llamada Súcuta por los originarios y luego fue nombrada Salamanca por los conquistadores que incursionaron en este territorio en la década de los 70 del siglo XVI. Las primeras incursiones fueron protagonizadas por Gabriel Ávila en 1573, luego Francisco Infante y Francisco Carrizo y posteriormente la labor sería encomendada a Garci–González de Silva que junto a 30 hombres realizó varias expediciones por el territorio y confrontó a Conopoima y Acaprapocon, principales Teques aun en resistencia a los que el español logró doblegar solo después del secuestro de sus chozas, sus mujeres y sus hijos.

luchas en la conquista

      Los Quiriquires son mencionados desde 1574 en los relatos de la conquista y son descritos como aguerridos y muy bien organizados en los que se realza lo real maravilloso de en las historias que perviven hoy, como por ejemplo un encuentro mítico entre Yoraco, Héroe mítico oriundo de Tácata, de gran valor y capacidad de combate y Garci-González de Silva, conquistador descrito de forma enamorada por José de Oviedo y Baños como poseedor de sorprendentes capacidades de combate que rayaban en lo sobrehumano. Ambos hombres se enfrentaron en combate singular de leyenda que terminó con la muerte del quiriquire. Se dice que el nativo poseía además un collar de cuentas coloradas que impedían mágicamente su sangramiento y al fallecer este artefacto fue tomado por el conquistador, que según dice la leyenda lo cedió al Rey Felipe II. Este combate aún pervive en el imaginario de los tacateños.

Colección de estampillas Caciques de Venezuela (Circulación 9101998) con la obra de la artista Primi ManteignaColección de estampillas Caciques de Venezuela, (Circulación 9/10/1998) con la obra de la artista Primi Manteigna. 

      La Fase inicial de la conquista culminó con la confrontación entre Garci-González de Silva y Parayauta, muy cercano a Yoraco que no logró detener el avance de Silva y fue derrotado; sin embargo, Silva le perdonó la vida y le liberó acordando la paz con su grupo. Al culminar las confrontaciones se instaló una encomienda que quedó en manos del propio González de Silva y su pariente Francisco Infante.

      El lugar fue bautizado como San Joseph de Tácata consolidando así la presencia del conquistador y los inicios de la pacificación del resto de los pueblos, cosa que tardaría un tiempo más.

Artículo publicado originalmente en el blog: rielesyneblinas.wordpress.com.

¡ADIOS! A OCUMARE, o ¿ADIOS A PETARE?

Por: Manuel V. Monasterios G.

¡El famoso vals del maestro Ángel María Landaeta!

Antiguo Palacio de Gobierno del Estado Miranda en Ocumare del Tuy.

      La Constituyente de 1904, durante el gobierno del General Cipriano Castro, crea él ”nuevo” Estado Miranda y traslada la capital a los Valles del Tuy, específicamente a la población de Ocumare del Tuy, quitándole al burgo de Petare, cercano en la época a Caracas, la categoría de Capital que venía ostentando desde la Constituyente de 1864, que se creo el Estado Caracas, al cual luego se denominaría Bolívar y también formó parte del Gran Estado Guzmán Blanco y del gran Estado Miranda integrado por los actuales Miranda, Aragua, Guarico y Nueva Esparta. El General Castro volvió a los 20 Estados de federalismo Zamorano y en el Tuy se denominaron los Distritos Lander (Ocumare, Yare y Quiripital), Paz Castillo (Santa Lucía y Santa Teresa) y Urdaneta (Cúa Y Charallave).

      Es lógico suponer que esta disposición  del gobierno castrista no fue del agrado de los petareños, especialmente los funcionarios gubernamentales  que tenían que dejar sus querencias y trasladarse al Tuy, sede de la nueva capital… Entre los funcionarios que parten está Don Ángel María Landaeta, quien además de ejercer el cargo de secretario de un Tribunal de Primera Instancia, era Músico ejecutante del violín, compositor e integrante de la Banda Oficial del Estado dirigida por el Músico Germán U Lira, autor de la música del Himno del Estado Miranda. Don Ángel se inspira y toma la determinación de componer un Vals. (Ritmo de moda en la época por ser el preferido del General Castro). El nombre del Vals es: “¡Adiós! A Ocumare”, como un homenaje al pueblo que debe dejar. La primera vez que se interpretó el Vals fue en Petare, con. “la Orquesta dirigida por el Maestro Gemán U. Lira, Landaeta en el violín, Manuel Yélamo como flautista, Alejandro Gerentes Contrabajo, Juan Bautista Clarinete, Bernardino García Tromba y los hermanos del maestro Lira: Domingo Y Rafael Bombardino y flauta respectivamente”

     La pieza compuesta por el maestro Landaeta fue un éxito desde el primer momento, Castro la hizo su favorita en los bailes desde el primer día en que la escuchó, El General Benjamín Arriens Urdaneta. Presidente del Estado Miranda y primero que ejerció en Ocumare del Tuy el cargo, le ordenó a la Banda que siempre la tuvieran en su repertorio, en las retretas y bailes que amenizaban. Así la población de Ocumare del Tuy la hizo suya, a pesar de la dedicatoria A Petare. Luego en el año 1927, esta vez por disposición del General Juan Vicente Gómez, se traslada la capital del Estado Miranda a la ciudad de los Teques y esta vez si se justifica el Adiós. No al Petare de 1904, sino al Ocumare de 1927. La tradición considera que esta pieza musical es emblemática de Ocumare y así  se acepta, no importa el origen y la intención del maestro  Landaeta, Lo importante es que desde comienzos del siglo XX está  en el corazón de los tuyeros.

      Es importante destacar que Don Ángel María no le puso letra en ningún momento, posteriormente se le adaptaron algunos versos.

ORIGENES DE SANTA TERESA DEL TUY.

Por Iván López:

Calle Falcón e Iglesia de Santa Teresa. Vista desde el norte — con Iglesia de Santa Teresa, Foto Cortesia de Gustavo Alzuru

     El Municipio Independencia está situado en la sub-región Valles del Tuy del Estado Bolivariano de Miranda, en Venezuela, constituido el 5 de diciembre de 1967 en Distrito Independencia y luego Municipio en 1990, es uno de los seis municipios de la sub-región y su capital es la ciudad de Santa Teresa del Tuy, que tiene como fecha de fundación el año de 1761, según el documento más antiguo hallado en sus archivos. 

5 Diciembre de 1967, Sector Rancho Grande Comisión Constitutiva del Distrito Independencia, foto Cortesía del Cronista Jesús Silva.

     Es conveniente señalar que este Municipio  limita al norte con el municipio Paz Castillo, capital Santa Lucía; al este con la parroquia Aragüita del municipio Acevedo, capital Caucagua; al sur con la parroquia La Democracia del municipio Tomás Lander, capital Ocumare del Tuy y al oeste con los municipios Simón Bolívar capital San Francisco de Yare y Cristóbal Rojas capital Charallave.

     Por otro lado la superficie del Municipio Independencia está estimada en 284 km2 (245 km2 parroquia Santa Teresa y 39 km2 la parroquia Cartanal). Es importante señalar que el Parque Nacional Guatopo creado en 1958 ocupa más del 50% de la superficie del municipio Independencia.

Mapa Físico del estado Bolivariano de Miranda.

      Pero para iniciar la crónica, historia o recolección de los hechos del hombre a través del tiempo, en cualquier pueblo de Venezuela, se debe comenzar inefablemente, por su pasado aborigen, por revisar los hechos de esos hombres originarios que poblaron estas tierras miles de años antes de la llegada del europeo, cierto es que en muchas regiones del país aún viven aborígenes originarios, pero en otras, ese legado no existe o lo hay muy poco.

      De allí que el historiógrafo, cronista o investigador deba echar mano a estas fuentes primarias o etnias aún vivas, a las fuentes secundarias de los hoy antropólogos y etnógrafos que estudian la vida de las etnias ya desaparecidas y las que permanecen en vida y de las fuentes escritas y legadas por los europeos.

     Es de relevancia destacar que los españoles, portugueses, ingleses, entre otros, a su llegada compilaron o escribieron sus “aventuras” o acontecimientos en la medida que fueron penetrando el territorio de la hoy Venezuela, especialmente en las regiones del Tocuyo, Margarita, el Orinoco y el centro-norte del país, se centran la mayoría de estas crónicas en escritores como Juan de Pimentel, Fray Antonio Caulín, Fray Pedro Simón, Juan de Castellanos, Fray José Gumilla, Fray José de Oviedo y Baños, entre otros.

      Hoy día se sabe que el actual Valle del Tuy, era territorio poblado por una etnia de filiación Caribe denominada QUIRIQUIRES, etnia muy belicosa y guerrera, de grandes navegantes, que permitían el paso por su territorio a TOMUZAS y MARICHES, pero eran enemigos acérrimos de los llamados ARACTOEQUES o Indios TEQUES.

Vista del Paraíso del Tuy desde Altamira, Santa Teresa del Tuy.

     Por consiguiente en la obra “De la Conquista y Población de la Provincia de Venezuela” escrita por el citado Oviedo y Baños, este narra los hechos ocurridos durante la penetración y conquista de los españoles a este territorio llamado hoy Valles del Tuy y de la zona del Actual Municipio Independencia.

     Desde su llegada en 1498 a las costas de Paria por Colón hasta el año de 1572, es decir 74 años después, fue el tiempo que tardaron los españoles en poder llegar hasta las riberas del Tuy, esto solo después de haber logrado pacificar a los Aractoeques o (TEQUES) a los Taramainas, Chagaragatos y demás etnias Caribes y Arbacos que poblaban el Valle de Caracas y la cordillera de la costa, los hechos que llevaron a que esto ocurriera, fue justamente el enfrentamiento de los castellanos con la etnia Mariche, situada al este del valle de Caracas, luego de asesinar a muchos de sus miembros y Caciques Principales entre ellos Chicuramay, queda como principal Tamanaco, este se enfrenta a los conquistadores Pedro Alonso Galeas y Garcí-González da Silva, luego de varios combates Tamanaco baja a tierras de los Quiriquires y es perseguido por estos, de ello nos refiere Oviedo:

Pudieron proseguir su marcha en buena paz hasta los asientos de Patima, de donde gobernándose por las corrientes del Guaire, salieron sin embarazo a las orillas del Tuy, cuyas aguas, sirviendo de lindero a los Mariches, partían jurisdicción en aquel tiempo con los indios Quiriquires, que dueños de la contraria ribera, habitaban en dilatado terreno las espesas montañas de sus márgenes, sin que en todo aquel espacio encontrase otra cosa Pedro Alonso, que continuadas señales de los recientes incendios, con que convertidas en cenizas todas las poblaciones, manifestaban la rebelde obstinación de aquellos bárbaros, que determinados, a instancias de Tamanaco, a defender con las armas la libertad que gozaban (aseguradas en ocultos retiros sus familias), seguían a la deshilada los pasos de Pedro Alonso, esperando su confianza los beneficios del tiempo y favor de la fortuna, para lograr la ocasión de acometerlo de suerte, que siendo conocida la ventaja, resultase seguro el vencimiento. (p. 366).

      De allí que estas son las primeras noticias que se reciben de este territorio, hoy llamado Municipio Independencia y de los Valles del Tuy por boca de los Castellanos, luego en 1574 los Españoles le pondrán por nombre VALLE DE LA NUEVA SALAMANCA, el valle posteriormente será penetrado pero por la vertiente de Tácata, y será dividido en dos encomiendas a saber, el partido del Río Tuy Arriba desde los territorios del actual San Casimiro hasta la quebrada de Charallave entregado a Garcí-González Da Silva y el Partido del Río Tuy abajo desde la quebrada de Charallave y la quebrada de Maitana hasta los linderos de los Tomuzas hoy Aragüita o Caucagua en Barlovento.

      Por ello muchos son los combates y conflictos por el territorio, muchos son los aborígenes asesinados y conquistadores también, pero para 1584 es enviado a fundar un pueblo en esta región un castellano llamado Sebastián Díaz de Alfaro quien a poca distancia de la unión del Tuy y el Guaire, hoy tierras de Santa Teresa, dispone la fundación de este, según Oviedo y Baños el relato es el siguiente:

Ya era el año de ochenta y cuatro cuando Sebastián Díaz acompañado de Mateo Díaz de Alfaro, su hijo, Melchor de Sanjuán, Juan Fernández Trujillo, Mateo de Laya, Melchor de León, Hernando Gómez, Alonso García Pineda, Diego de Ledesma, Juan Rodríguez Espejo, Bartolomé Sánchez, Frutos Díaz, Gaspar Hernández, Cristóbal Suárez, Vicente Galeas, Cristóbal Quintero y otras personas conocidas, hasta el número de ochenta, y llevando por capellán a un clérigo, natural de Badajoz, llamado Alonso López de San Martín, entró en los Quiriquires, cuya provincia halló tan sosegada, manteniendo la sujeción en que la dejó Garci-González, que sin experimentar operación que desdijese de una obediencia rendida, fue recibido de los caciques con demostraciones y agasajos, que manifestaban sin doblez la sinceridad de su buen ánimo; y como el fin principal de su jornada era sólo a poblar, no habiendo encontrado en los indios embarazo que pudiese retardar la ejecución, fundó en las orillas del río Tuy (cuatro leguas más abajo de donde junta sus aguas con el Guaire) la ciudad de San Juan de la Paz, queriendo dejar vinculada en este nombre la memoria de haber logrado su intento sin desenvainar la espada. (p.412)

      Se puede ver entonces que la historia de Santa Teresa tiene un pasado aborigen firme, pero aún por estudiar, y que  lo signaron las acciones de los nuevos pobladores o conquistadores al entrar en el valle conquistándolo, refundándolo y dividiéndolo, luego, para el año de 1610 el Rey español FELIPE III emite una Real Cédula, que viene a marcar un nuevo episodio en la historia que nos ocupa, donde se ordena la creación de los Pueblos de Doctrina de indios, partiendo de los pueblos de encomiendas ya establecidos, estos pueblos de doctrina eran parroquias eclesiásticas formadas exclusivamente por indios y administradas o fundadas por Frailes Franciscanos o Jesuitas, con el fin de  adoctrinar por la Fe cristiana a los originarios de la América, pero que terminaron siendo esclavizados.

       En consecuencia los encomenderos en principio oponen resistencia a la orden, pero con el paso del tiempo ceden dando paso a la creación de estas doctrinas, es así que, para el año de 1621 por órdenes del Gobernador de la Provincia de Venezuela Don Francisco de la Hoz Berrío y del Obispo Fray Gonzalo de Angulo el Señor Don Pedro Gutiérrez y el Padre Gabriel de Mendoza, fundan al pueblo de Santa Lucia de Pariaguan en las orillas del Guaire, a 9 kms de la Unión del Rió Tuy y el Guaire, tomando para ello aborígenes Mariches, Quiriquires, y Guarenas entre otros de la región del Tuy y sus alrededores, posteriormente esta primera fundación será abandonada cerca del año 1700 y luego refundado en 1749 por el Padre Br. Marcos Reyes Cueto, esta segunda refundación fue más prospera, pues el empeño de Reyes Cueto impulso el asentamiento de hacendados en la zona lo que a su vez promovió la creación de caseríos o pequeños pueblos que dependían de la parroquia de Santa Lucia de Pariaguan.

       De allí entonces que a tan solo 7 y ½ kms, aproximadamente de Santa Lucía, naciese un pueblo con el nombre de Santa Teresa, esto en el lugar denominado hoy día, Pueblo Viejo, donde se ubica la Planta de redistribución eléctrica de EDELCA, frente a la Urb. Diego de Lozada. De este pueblo no se tiene mayores datos, ni su fecha de fundación, ni su dimensión, ni su número de pobladores, cierto es que si se tienen referencias de su contribución productiva vinculada a Santa lucia, al respecto Santiago Navas Morales en su Obra Anécdotas y Gente de Santa Lucia, nos indica lo siguiente:

Poseyó este distrito muchos terrenos de cría, donde habían queseras muy bien montadas entre las cuales citamos las de Siquire y las de cerca de Santa Teresa y de los potreros de Morocopito salía el famoso queso llamado de cartera… así mismo se comunicaba con Barlovento por el puerto fluvial de Santa Teresa, que contaba con 20 canoas, para hacer el recorrido, transportando intercambios comerciales. (p.49)

       Seguidamente para el Año de 1761 se indica como fecha de la fundación de Santa Teresa del Tuy en su actual emplazamiento y se habla de un documento el cual data de esta fecha y es considerado la pieza escrita más antigua que hace referencia a este lugar, prueba de esto la presenta también en su libro Santiago Nieves Navas que dice:

Existe un libro con el título en latín el cual nos fue traducido por el padre Armellada, como “Libro del Estado de las Almas” el cual fue hecho por el padre Marcos Reyes Cueto, en el año de 1784, con respecto al pueblo de Santa Teresa del Tuy aparece en este libro un escrito del 6 de junio del 1761 donde el Obispo de Caracas, Diego Ponce, mandó un inventario al padre Dr. Antonio Monasterios, cura inmediato con el pueblo de Santa Teresa. (p. 46)

      Pero esto por sí solo no demuestra el vínculo de Santa Teresa en sus orígenes con Santa Lucia, por tal razón se debe indagar aun en mayor profundidad y al revisar los libros de Censos de la iglesia colonial se observa que para el año de 1766, algunos documentos muestran los nombres de propietarios de haciendas como lo fueron Don Bartolomé del Castillo, Don Miguel Serrano, el Capitán Pedro Martín de León, entre otros, en El Valle de Santa Lucia Abajo feligresía de Santa Teresa, demostrando no solo que esta región es productiva sino también su estrecho vínculo al pueblo del padre Reyes Cueto.

     Posteriormente para el año de 1771 el Obispo Diego Antonio Diez de Madroñero ordena que la iglesia de Santa Teresa sea erigida en parroquia en advocación de Santa Teresa de Jesús y como sacerdote se designa a José Rosalío del Carpio, naciendo de esta manera ya más sólida en sus registros y de alguna forma independiente.

Imagen de la patrona de Santa Teresa del Tuy

Pueblo de Santa Theresa de Jesús

       El Día 21 de Junio de 1783 fue visitado el pueblo de Santa Teresa del Tuy por el Obispo Mariano Martí, esto dentro de una serie de visitas que dicho Obispo realizó entre 1771 y 1784 a la gran mayoría del territorio de la capitanía General de Venezuela lo que permitió obtener gran cantidad de datos demográficos, étnicos y sociales, recopilados en una obra monumental que refleja la vida de Venezuela a través de una amplia información estadística en el siglo XVIII, Santa Teresa en aquel entonces, en palabras del mismo Obispo Martí era:

Este territorio que anteriormente correspondía al curato de Santa Lucia, fue desmembrado de él el año de 1761, y erigido conforme á derecho en distinta Parroquia, cuya fundación se principio en una capilla que havia en un sitio no lexos del actual en que ahora se está fundando el pueblo y construyéndose Iglesia, arruinada aquella antigua Capilla; y esta dicha Parroquia fue erigida principalmente para los esclavos de las haciendas contenidas en su territorio, cuyos dueños satisfacen annualmente la Congrua del Cura y costo de la oblata… (pp. 294)

        Se puede ver acá entonces que Mariano Martí se refiere al año 1761 como el año en que Santa Teresa es erigida como parroquia más no indica que es la fecha de su fundación, sino que señala que ya existía un pueblo y además haciendas alrededor que lo constituían y que la capilla es construida para la atención de los esclavos contenidos o retenidos en estas, a su vez nos indica los linderos del pueblo los cuales refiere así:

El territorio parroquial de este dicho pueblo confronta por el oriente con el pueblo de Aragüita, con alguna declinación hacia el Norte, distante once leguas y hasta el término de esta feligresía que es la boca de la quebrada de Seuse, hai una legua y siguen montañas incultas; por el poniente, con el pueblo de Baruta, distante catorce leguas y hasta el linde divisorio que es la quebrada de Suapire hai ocho leguas; por el Norte, con el pueblo de Santa Lucia distante dos leguas y hasta el linde que es la Boca de la quebrada de Suapire, inclusive la hacienda de las Monjas, y quebrada de Mopia, hai tres quartos de legua; y por el Sur, y declinación al poniente, con el pueblo de Yare distante tres leguas, y hasta el lindero divisorio que es la hacienda del Palmar inclusive, hai una legua. (pp.295)

      En consecuencias es esta una descripción del territorio del naciente pueblo de Santa Theresa del Tuy, para finales del siglo XVIII, que aun al repasar los linderos del actual municipio independencia casi se mantienen intactos, el obispo Marti también nos suministra otros datos importantes a conocer de aquel entonces, por ejemplo nos dice que el “Teniente de Justicia Mayor se llamaba Don Pablo Castro, que los dueños del sector la Seiba eran Don Eugenio Joseph, Don Francisco y Doña Basilia Camejo hermanos entre sí, los cuales vivían en la Villa de San Carlos”, también nos indica el número de personas que habitaban en la zona y como estaba conformada esa población:

Fuente: Obispo Mariano Marti. (1784) pp. 296.

       En resumen, el actual pueblo de Santa Teresa del Tuy de tener un pasado Aborigen poco conocido y registrado, pasó a ser una zona de cultivo muy productiva y de tránsito de estos productos con la planicie de Barlovento a través del río Tuy, con un pasado íntimamente ligado al pueblo de Santa Lucia, pero que pronto logró figurar como pueblo independiente debido a su gran producción agrícola y pecuaria, desarrollada principalmente alrededor de los ríos y quebradas del actual parque Guatopo,  del Guaire y del propio Tuy.

      La presente investigación es solo un abreboca a lo que se puede lograr mediante un estudio científico y sistematizado de los documentos, escritos, referentes bibliográficos y relatos orales que deben ser compilados y revisados para fortalecer la historia de nuestro pueblo, de allí que se abre una invitación a que todos puedan participar en la construcción de esta, aportando anécdotas, relatos, material fotográfico y documental de todo tipo, para así fortalecer nuestro paso por el tiempo, por este territorio denominado SANTA TERESA DEL TUY.

Vista desde Altamira, Av. Ayacucho de Santa Teresa del Tuy.

Bibliografía:

Macpherson, Telasco, Diccionario del Estado Miranda, Imprenta “El Correo de Caracas”, Caracas, Venezuela, re edición de 1973. (Publicado originalmente en 1891)

Martí, Mariano (Obispo). Documentos relativos a su visita pastoral de la Diócesis de Caracas (1771 – 1784). Caracas: Academia Nacional de la Historia, 1969. Tomo VII, 454 p. (Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia. Fuentes para la historia colonial de Venezuela; 101 pp).

Molina Castro, Diógenes, El Granero de Caracas, LOS VALLES DEL TUY: del señorío colonial al urbanismo petrolero. Fondo Editorial de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Caracas 2002.

Oviedo y Baños, Fray José,  Conquista y Población de la Provincia de Venezuela. Colección Clásica, Biblioteca Ayacucho, Caracas, Venezuela, 2004, 465 pp.

Ramos Guédez, José Marcial,  Apuntes sobre la economía de Barlovento y los Valles del Tuy 1873 – 1910. Agricultura, artesanía y manufactura. Los Teques: Biblioteca de Autores y Temas Mirandinos, 1992. 118 pp. (Colección Tomás Lander, N° 1)

QUIRIQUIRES

Por: Iván López Calero

              De su origen caribe

        Son muchas las versiones y lo discutido en función a la procedencia de la etnia Caribe en el territorio venezolano, son muchas las opiniones emitidas referentes a este tema. Desde la llegada de los españoles fueron registrados en la historia como caníbales e invasores y se emitieron ya varias hipótesis sobre su origen. Se dijo que habían venido del norte y que habían pasado al continente luego de un corto periodo en las Antillas menores, sin embargo los estudios arqueológicos, los trabajos conducidos por antropólogos y etnólogos  (entre ellos Alfredo Jhan, kart Steinen, etc.)   han demostrado con gran acopio de pruebas, que la inmigración caribe de la región septentrional de Suramérica, sólo pudo ser desde el sur, desde las regiones del Brasil y Paraguay actuales.

Comunidad Caribe en Venezuela

    Según Alfredo Jhan “su carácter belicoso y emprendedor o de conquistadores, se destaca admirablemente en las palabras  del licenciado Rodrigo de Figuera” Justicia mayor de la isla la española, recogidas en una sentencia dictada en 1520 en esta misma isla donde también se expresa:

“sobre todas las otras naciones de indios, se señalaba y distinguía en el canibalismo, según nos cuentan, la caribe, raza superior, inteligente, guerrera y navegantes. A sus ojos las demás gentes habían nacido para ser esclavas suyas y a todos trataban con desprecio y tiranía dando a entender su prepotencia, el temor y el miramiento de cualquiera de ellos.”

        Agrega Fray Antonio Caulin al respecto. “tenían espíritu ambulativo, con que  estaban en continuo movimiento por las aguas de los ríos y de la mar en ligeras embarcaciones que sabían construir y manejar con habilidad. La guerra era toda su ocupación”. 

      Esta etnia, raza o gran familia,  era oriunda pues de las grandes regiones selváticas y los grandes ríos del Brasil, por esto pues, dondequiera que en su emigración encontraban las condiciones adecuadas o apetecidas por ellos se establecían, y una vez dominada y colonizada la región, nuevos grupos emprendían la marcha  hacia nuevas regiones por explorar, así fue como se presume fueron pobladas las regiones del actual amazonas y el oriente venezolano desde Paria hasta Píritu Chaymas, Cumanagotos, Tamanacos, entre otras,  las que poblaron los Valles  del Tuy (Quiriquires, Tomuzas) y las que arribaron a la cordillera del litoral (Taramainas, Aractoeques, Mariches, Meregotos, Charagatos etc.) y en la región occidental entre los bosques de Yaracuy, el Tocuyo y Barquisimeto aprovechando las vertientes de estos mismos ríos y el Aroa (Ciparigotos) desde donde se presume se realiza la última conquista de filiación caribe, sobre el lago de Maracaibo y la actual sierra de Perijá (o sierra de los Itotos como le llamaban los españoles) que casi coincide con la llegada de los conquistadores españoles, donde se asentaron diversas naciones de filiación caribe (Quiriquires, Motilones, Bubures, Buredes, Pemenos o Jumenos y Carates con pocas variaciones lingüísticas entre sus dialectos.

 Nativo Caribe Venezolano

          La voz Itoto es de origen caribe y se utilizaba para designar a la gente enemiga o brava. Es decir, Itoto eran los indios bravos hoy conocidos como Motilones. 

            De su Nombre (Quiriquires).

         Algunas versiones sobre el origen del nombre de esta etnia nos plantea que ese nombre fue una especie de “señal de alerta” que empleaban los indios para escapar de los españoles al momento de toparse con estos, debido a que en 1.567, fueron víctimas, por la llegado de un barco a las actuales costas de la Guaira,  de  epidemias de viruela, sarampión, cámara (disentería) ú otras enfermedades del sistema respiratorio, las cuales acabaron con la tercera parte de la población indígena, sin dejarse a un lado, los malos tratos, trabajo forzados y ejecuciones, por lo cual los aborígenes llamaban quiriquire a las bolsas que se forman en la piel por la viruela, comparándolas con los diminutos granos del maíz blanco, sin embargo este nombre sólo lo llevan una de las tantas etnias que sufrieron de estas enfermedades y es sabido que las que más lo padecieron fueron los taramas o tarmas de la costa de la Guaira pues fueron los mayormente expuestos al contacto con los españoles y estos no emplean la palabra como señal.

         Al revisar los tratados de Alfredo Jhan  este nos comenta que: El nombre Quiriquire o Kiri-kire no es otra cosa que el plural, por duplicación, de la voz Kiri que existe aún en casi todos los dialectos caribes como equivalencia del hombre y significa por lo tanto, los hombres”. Como gentilicio estaba muy generalizado en Venezuela, pues se aplicaba a tribus caribes ubicadas en sitios muy distantes unos de otros; así la hallamos, como hemos visto, en el Zulia, como también en la región de Barlovento y Valles del Tuy y en los Llanos, además vemos que en el libro de Fray José de Oviedo y Baños “Historia de la conquista y Población de la Provincia de Venezuela” es citado como referencia a una nación especifica y no como un apelativo de alarma.

        Por otro lado la etimología de este gentilicio prueba su filiación Caribe al compararse con la voz Carijona tribu Caribe del alto Yapurá, los cuales tienen la palabra Wokiri con la acepción de hombre  y con el mismo sentido usan los Galibis de la Guayana francesa la voz oquieri, también puede deducirse de Guai-kiri o Guaiqueries o Guaikariña que significa gentes de moriches o de los esteros.

        Existe además una filiación de los Quiriquires con los Guaqueri, que fue demostrada por José Gumilla, en su Libro “El Orinoco ilustrado”, donde dice que “eran lenguas derivadas de la caribe: la Guayana, la Palenca (Parenque), la Quiri (Quiriquire), la Guaiquiri, la Mapu y la cumanagota”, algo que además demuestra el uso de este nombre antes del “ataque de Viruela de 1567” es el relato de Ambrosio Dalfinger quien para el año de 1529 habiendo ido desde Coro hasta Axuduara (Sur del lago de Maracaibo) en busca de víveres para su tropa, halló como vecinos de los Bubures de la Boca del Motatán a los Quiriquires, de quienes dice eran afines de los Pemenos (Jumenos o Motilones) quienes ocupaban la costa meridional del lago.

          De sus representantes.

          A pesar de su registro en la historia desde casi la llegada de los españoles y de la identificación  de su ubicación en diversas zonas de la geografía del territorio nacional, son pocas las referencias a lideres o personajes destacados de esta etnia, solamente tenemos las referencias de Fray Pedro Simón y posteriormente las de Oviedo y Baños donde se aluden las actividades de la nación ubicada en la región del Tuy para el año de 1567, hechos donde se narra la resistencia de los Quiriquires contra los encomenderos Garcí-González Da Silva y Francisco Infante.

      Es en la actual Región de los Valles del Tuy y que hoy comprende los Municipios Cristóbal Rojas, Rafael Urdaneta, Tomas Lander, Independencia, Simón Bolívar y parte de Paz Castillo, donde fue el asentamiento Geográfico de una Nación Aborigen denominada Quiriquires, los Cuales a su vez estaban estrechamente ligados a las demás tribus aborígenes vecinas a esta, a saber  según referencia del mismo  Oviedo y Baños, por el Sureste con la Nación Tomuza, y Mariches (Con los que estaban emparentados) hasta llegar al Rió Guáire y Tuy, al Norte con la Nación de Los Teques (eran enemigos de los mismos) y la Nación Tácatas, al sur hasta llegar a lo que hoy conocemos como la  serranía del Guárico con la Nación Meregote o Meregota, Nación Guarive  y la Nación Kari´ñA, al Oeste con la Nación Jiraharas, poca importancia se les a dado a esta nación, nada de sus costumbres se conocen, muy poco de sus estrategias militares para combatir a los españoles a llegado hasta nuestros días, hacemos referencia a las trampas con enormes púas de Madera Envenenadas, al uso de Macanas como arma predominante y al empleo de Lanzas y Cuchillos de elaboración Rupestre (Con Piedras) que eran sus principales armas, además utilizaban la noche como principal herramienta de ataque, el conocimiento del territorio, el asecho y la unificación con otras tribus o pueblos vecinos como aliados para atacar al invasor.

        En los Capítulo XII y XIII de la “Historia de la Conquista y población de la Provincia de Venezuela” del ya Citado Oviedo y Baños se relata una historia poco conocida de esta nación Caribe llamada Quiriquire que habitaba el Valle de Salamanca según lo nombró Juan Rodríguez Suárez en 1574, y que posteriormente los españoles apodaron el Valle de los Quiriquires, conocido actualmente como Valle del Tuy,  entre los primeros exploradores que entraron en este territorio se nombran a  Juan Rodríguez Suárez,  y entre los primeros encomenderos se encuentran a Mateo Díaz Alfaro, Garcí-González da Silva, Juan Rodríguez, Juan de Gómez y Francisco Infante. El proceso de ocupación de la tierra se hacía a través del sistema de encomiendas, esclavitud simulada y a la larga el exterminio del aborigen, dicha situación generó rebeliones y largas luchas en todo el territorio. La historia narrada por Oviedo refiere lo Siguiente:

         “Conseguida pues la Paz de los indios Teques, solo restaba por aquel lado de los Quiriquires, Francisco Infante entonces atravesó el Valle de Tácata recorriendo por la Orilla del Tuy, hasta salir a  Súcuta” (Tácata-Cúa-Ocumare del Tuy), esta situación generó rebeliones y largas luchas entre los indígenas pobladores de la región y los españoles invasores, entre estas destaco el alzamiento de la India Apacuana, la cual ejercía un liderazgo poco visto en la mujer indígena venezolana de aquella época, para el año de 1577, acompañada de su hijo Guasema y el Cacique Acuareyapa, prepararon una sublevación contra los encomenderos Francisco Infante, Garcí-González da Silva y sus acompañantes,  salvando éstos la vida gracias al valor de Garcí-González, el cual aún herido cargó en sus hombros a Infante, con la protección de los perros y las armas utilizadas logró escapar  hasta ponerse a salvo, logrando alejarse del campo de refriega,  atravesando con él las serranías de la Magdalena caminando más de tres (03) leguas, luego buscó  apoyo en la región de Paragoto (actualmente Paracotos) donde llego al amanecer, dominada esta región por la nación Teques, enemigos de la nación Quiriquires.

      Los alcaldes de Caracas como también los vecinos españoles se indignaron de tal manera ante este acontecimiento y resolvieron enviar una fuerza para castigar a los indios, la cual fue integrada por 50 españoles; unos a caballos y otros acompañados de perros de presa y por supuesto provistos de arcabuces, además le seguían una cantidad de indios Teques; siendo todos ellos puestos a la orden de Sancho García.

        Denodado trabajo le costó a este conquistador penetrar en ese territorio; pues todos los caminos estaban defendidos por indios, luego de un duro trajinar, llegó al fin al pueblo y lo incendió, así como también todo lo que fue encontrando a su paso, destruyendo también las sementeras que cubrían aquel ameno valle.

          Mientras Sancho y su gente se hallaban en tal criminal operación, los indios se habían ido organizando, para reunirse y caer sobre el destacamento español, cuando por mala suerte para ellos, un indio que se ocupaba de colocar púas envenenadas en una vereda, fue sorprendido y hecho preso por los invasores; sometido este a tormentos atroces fue obligado a confesar cuanto sabía; la proyectada concentración de los indios y el punto de reunión. El lugar de la cita era el fondo de una quebrada, posiblemente la Quebrada de Charallave y cuando llegaron los Castellanos, habían algunos Caciques y como 500 indios esperaban a los otros, en la marcha les cayó encima García y a pesar del valor desplegado por el Cacique Acuareyapa, quién murió de un lanzazo por la espalda, en el encuentro fueron dispersados o muertos el contingente indígena que le acompañaba,  esta batalla fue fatal para los nativos debido al temor que le infundieron las armas de fuego, los perros y caballos.

        Entre los que cayeron vivos en manos de los vándalos españoles se encontraba la India Apacuana, madre del Cacique Guasema, a la cual ahorcaron inmediatamente, porque se decía que era ella la que había aconsejado la muerte de Infante y Garcí- González. El feroz García, dejó colgado el cadáver de esa mujer en un árbol al margen del camino; este espectáculo y la pérdida de más de 200 indios que tuvo lugar en los encuentros siguientes, atemorizaron tanto a los demás que al fin pidieron la paz, y como los españoles también la querían, le fue otorgada de mil amores. Así, después de 79 años del descubrimiento de Venezuela, logran al fin los españoles la conquista de los Valles del Tuy.

         Más sin embargo es mucho lo que se debe construir y lo que debemos profundizar para realmente descubrir el pasado de nuestros nativos, pienso además que solo a través de estudios antropológicos, etnológicos, etnolingüístas en fin multidisciplinario, es que se puede lograr esclarecer todas las lagunas y vacíos que tenemos en nuestra historia prehispánica.

Bibliográficas consultadas:

Biord, Horacio. Niebla en las Sierras. Los Aborígenes de la Región Centro-Norte de Venezuela (1550- 1625). Caracas, Serie ANCH, Nº 258, Gráficas Franco S. R. L,  2005. 256 pp.

Caulin, Fray Antonio. Historia Corográfica de la Nueva Andalucía. Caracas, Italgráfica S. A, 1992. 502 pp.

De Oviedo y Baños, José. Historia de la Conquista y población de la Provincia de Venezuela. Fundación Biblioteca Ayacucho, Colección Clásica Nº 175, Segunda Edición, Caracas, Año 2004, 468 pp. 

Lara, Oruno D. Breve Historia del Caribe. Caracas, Editorial Exlibris, (Academia Nacional de la  Historia Vol. 223) 2000. 262 pp.

Macpherson, Telasco. Diccionario del Estado Miranda. Histórico, Geográfico, Estadístico y Biográfico. Los Teques, Gobernación de Miranda, 1973. 556 pp.