Historia regional y local del Valle del Tuy

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Ezequiel Zamora ¡es pueblo!

Por: Iván López Calero.

Ezequiel Zamora General del Pueblo Soberano, de Gonzalo Morales, adaptación del MINCI

      Zamora es pueblo, porque Zamora procede del pueblo, de ese pueblo llano siempre empobrecido y embrutecido por las oligarquías de turno, no viene de las élites dominantes, no es mantuano, ni siquiera en su contexto de vida fue tratado como blanco criollo, sino que fue tratado por la estructura colonial -aún presente en la Venezuela republicana del siglo XIX- cómo blanco de orilla, siendo esa condición de orillero uno de los tantos elementos que permitirán que Zamora se identifique con los estratos sociales más bajos y reprimidos de la escala social, con los manumisos, con los peones, con el negro esclavizado, con la mujer vejada, porque conoce, vive y padece la misma realidad de ese pueblo llano, unidos todos por sentimientos comunes, entre los que destaca un odio sempiterno en contra del opresor oligarca, pero también, unidos por la esperanza de transformar ese odio en libertad, en tierra para el trabajo justo y digno, en justicia social.

       Por eso Zamora en medio de la Rebelión Popular (1846-1847) y luego en la Guerra Federal (1859-1863), es un exponente, un portavoz, pero al mismo tiempo integrante, del sufrimiento y de las aspiraciones de ese pueblo, que lo ve pensar, que lo ve hablar, vivir sus realidades, comiendo junto a ellos el mismo mendrugo de pan. De allí que ese pueblo se ve reflejado, identificado y representado en y por Ezequiel Zamora, reconociéndole como su líder, como su ¡General del Pueblo Soberano!, como el máximo catalizador para alcanzar sus sentimientos de lucha, de justicia social e incluso de justicia divina.

     Irrumpe Zamora entonces, en la Rebelión Popular y luego en la Guerra Federal, con la esperanza, con las aspiraciones, pero sobre todo con la fuerza de ese pueblo, que le pare soldados para su ejército, que aspira transformar de una vez por todas, a través de la lucha social, su realidad y aprovechar para pasar factura a esa godarria traidora de los ideales del Libertador Simón Bolívar. Al grito de ¡Tierra y Hombres Libres!, Zamora reclama en nombre del pueblo, libertad, igualdad, respeto, reconocimiento y tierra para comenzar la transformación de la Venezuela post independentista, de esa nueva república agotada por los embates de la guerra emancipadora, y luego retomada y exprimida por el mantuanaje español y criollo retornados al poder bajo la protección de los ex próceres de la independencia enquistados en la dirigencia del país, poder que por demás, consideraban un buen pago por haber participado de la independencia, y aunque es vencido en su objetivo de lograr desplazarlos del poder, Zamora logra sin embargo, otros objetivos de mayor arraigo en la psique del pueblo, el despertar de la conciencia de clase, de la lucha de clases, de la lucha social, la materialización de una nueva dimensión territorial, la Federal, pero por sobre todo, logra reafirmar el sentimiento del pueblo al trabajo por la tierra, como modo de producción de real sustento y como eje principal en la creación y reconstrucción de un país, ¡Tierra para quien la trabaje!, ¡Tierra para el campesino!.

        Es asesinado Zamora, en San Carlos el 10 de enero de 1860, y los oligarcas, como siempre, celebraron su muerte, y de paso, creyeron que todos sus temores de un pueblo en armas reclamando justicia, serían sepultados con el adalid de Santa Inés, pero como siempre se equivocaron, y en cada alzamiento, en cada revuelta, en cada protesta, temblaban y aún tiemblan, con el solo pensamiento del surgimiento de otro Zamora, y para evitar eso persiguieron y mataron a sus más fervientes compañeros de armas,  escondieron sus escritos y trataron de sacarlo de la memoria colectiva, de la memoria de ese pueblo que, a pesar de todos los intentos de sus opresores, supo conservar la esencia del pensamiento y el recuerdo de las acciones de lucha del Adalid de la fuerza popular venezolana.

      Y Ezequiel Zamora esperó, transformado en recuerdo, en anécdota, en historia, el momento preciso para resurgir y volver a convertirse en el catalizador de los sentimientos de lucha, de justicia social de su pueblo, nuevamente como guerrero, como faro de guía, como paladín de libertades, como máximo líder popular y como una de las principales raíces ideológicas de un nuevo proyecto revolucionario, encaminado a alcanzar la justicia social tanto anhelada por él para su pueblo. Pero la godarria traidora y oligárquica, interna y externa, opresora del pueblo, conocedora de las realidades económicas de Venezuela, presiona a ese pueblo a través de generar una profunda crisis social y alimentaria, con la finalidad de manipularlo y utilizarlo como ariete, como carne de cañón, en contra de esa misma revolución, para impulsar sus aspiraciones de retoma del poder, y con ello, un nuevo sometimiento del pueblo a sus apetencias de dominación.

       Hoy Zamora, por más que quieran enlodar su nombre, es senda de igualdad social, ejemplo de constancia revolucionaria, de compromiso moral, de la lucha social en contra de las pretensiones de  esa godarria opresora y entreguista, en contra del falso revolucionario, pero principalmente ejemplo de la lucha por la tierra, pero no como terrófago anhelante de poder a través de la tenencia de la misma, sino que nuevamente nos recuerda que la tierra es un medio de producción generador de independencia, del uso de ésta como medio de liberación de una economía esclavista basada en la importación de los alimentos necesarios para el consumo del país, como un medio generador de riquezas para la nación a través del trabajo esforzado y disciplinado de la producción agrícola y pecuaria, que permita sufragar el consumo interno y la exportación de los excedentes, pero todo esto, sin corrupción, sin traición a la patria, en respeto del equilibrio equitativo de la repartición de esas ganancias y que verdaderamente el pueblo sea beneficiado, y que el campesino, el trabajador del campo sea dimensionado como un elemento fundamental de gran valor y respeto en la consolidación de la revolución y por lo tanto de la República.

       Por eso decimos que Ezequiel Zamora es pueblo, y decimos, ¡Zamora Vive, la lucha sigue!, ¡Tierra y Hombres Libres!

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En Los Quiriquires la rebeldía tuvo nombre de mujer

Por: Manuel Almeida Rodríguez

     ¿Cómo se expresa la conquista? Esta es y será una pregunta recurrente mientras existan hoy muestras cotidianas de la conquista, puesto que el sentido de la dominación en lo cultural expone una vigencia abrumadora cuando se enfoca una memoria histórica, o más aún, a un olvido histórico.

     Somos una relación intercultural que supera el carácter puramente étnico entre pueblos originarios, africanos y europeos y que se expresa en diversos ámbitos, como por ejemplo los vaivenes del ejercicio del poder, la religión e incluso algunas tradiciones. En este sentido, un elemento fundamental es la práctica la cultura europea de conquista es expresar la descalificación de la cultura ajena y consecuente la eliminación del lenguaje y sus símbolos, la imposición forzosa de la cultura dominante. Esta práctica estaba revestida de un sentido de “Bondad” y de “Deber” terrible e incómodo que además resulta aterrador cuando se encuentra en los discursos históricos de hoy.

luchas en la conquista

      Los pueblos Caribe o Arawacs de la región Centro Norte Costera eran llamados Caracas por una Planta hoy llamada Pira, de uso cotidiano por los habitantes; hay alusiones a un pequeño lagartijo como inspirador del nombre Teque; asimismo, los Quiriquires recibieron su nombre de un ave común en la zona de los Valles del Tuy, región llamada Súcuta que luego fue bautizada Salamanca por los conquistadores. (más…)

Hoja de Servicios del Valiente Ciudadano General Ezequiel Zamora Correa

Por: Iván López Calero

     Nació en el pueblo de Cúa, valles del Tuy, de la antigua Provincia de Caracas, el 1° de febrero de 1817.

     Fueron sus legítimos padres, Don Alejandro Zamo­ra y Doña Paula Correa.

    Hizo sus estudios de primeras letras en Caracas, en la Escuela Lancasteriana de 1826 al 1827 y luego en el plantel que regentó el señor Vicente Mén­dez, en la esquina de las Mercedes en la misma ciudad.

   Desde 1838 se residenció en Ciudad de Cura, donde ejerció el comercio, ya como dependiente, ya como socio industrial y por último establecido por su propia cuenta.

     Zamora casó en 1855 con la Señora Estéfana Falcón.

     En 1844 principió su carrera pública que terminó con su muerte el 10 de enero de 1860, después de haber servido catorce años a la Causa Liberal y uno a la Federal, de la que fue su Precursor.

El Valiente Ciudadano General Ezequiel Zamora CorreaEl Valiente Ciudadano General Ezequiel Zamora Correa (más…)

Pueblo de Santa Lucía

Subido por: Iván López Calero

Transcripción sin corregir (SIC) 

Pueblo de Santa Lucía

Obispo Mariano Martí

Documentos relativos a su visita pastoral de la Diócesis de Caracas

Apuntes del Libro Personal

Santa Lucía

      El día 26 de junio de 1783, llegamos a Caracas y nos detuvimos allí hasta el día 12 de enero de 1784, en que salimos de dicha ciudad de Caracas a las seis menos quarto de la mañana, y llegamos a las diez y media al sitio de Oripoto, hazienda de don Joseph Cocho, distante cinco leguas y media. Día 13 de enero de dicho año 1784, salimos de dicha hazienda, trapiche o sitio de Oripoto medio quarto antes de la seis de la mañana, y llegamos a las tres y media de la tarde a la casa o hazíenda de cacao de don Francisco Joseph Sereso y Landaeta, la qual casa comúnmente llaman de los Vitores, en el sitio de Nuestra Señora del Rosario de Suapire, distante dose leguas o a lo menos cerca de dose leguas. Día 14 de enero de dicho año de 1784, salimos de dicha hazienda o casa de don Francisco Joseph Sereso a las seis y quarto de la mañana, y llegamos a este pueblo de Santa Lucia a las ocho menos quarto, distante dos leguas por el camino por donde hemos pasado. Dizen que hay otro camino no más breve. Desde el pueblo de Baruta hasta la quebrada de Suapire habrá diez leguas, pasando por el cerro que llaman de […], que es lo menos malo. Es este camino todo de cerros, muy malo y con muchos [vola]deros.

      Esta Iglesia es baxo la invocación de Santa Lucía, todas sus paredes de mampostería, cubierta de obra limpia, Coro alto, tribunas al lado de la Epístola, una en el cuerpo de la Iglesia y otra en el Presbyterio, de la qual se puede oyr Missa en el altar mayor, Baptisterio al entrar a la Iglesia. A más de la puerta principal hay a cada lado una puerta colateral. La Sacristía está a la banda de la Epístola, decentemente ornamentada y alajada. Su Divina Magestad está colocado de continuo. A la banda de la Epístola hay una Capilla honda, medianamente grande, y en el Presbyterio de dicha Capilla hay un pilar, y de allí se forman los arcos y forman como dos Capillas para dos altares. En la banda del Evangelio de dicha Capilla está colocado el altar del Santo Christo, y a la banda de la Epístola está colocado el altar de Nuestra Señora del Rosario. Parte de esta casa es de alto, en donde yo vivo, y este alto consiste en un corredor al igual del Coro, y por dicho corredor se va al Coro, al campanario y a las tribunas, y en el aposento donde yo vivo está la tribuna del Presbyterio. Por dicho corredor se pasa también a una tribuna que sirve de Coro de la Capilla colateral honda, que queda sobrerreferida. Véase el inventario. (más…)

La Carta de Jamaica

     La Carta de Jamaica, fue dictada por El Libertador Simón Bolívar, a su secretario Pedro Briceño Méndez, el 6 de septiembre de 1815, en Kingston, capital de la entonces colonia británica de Jamaica, en respuesta a una misiva de Henry Cullen, un comerciante jamaiquino de origen británico residente en Falmouth, cerca de Montego Bay, y su título original es Contestación de un Americano Meridional a un caballero de esta Isla.

     No se había podido localizar el manuscrito original español ni se conocía copia alguna entre 1815 y 1883, salvo las dos publicadas en inglés de 1818 y 1825, El original más antiguo que se conocía es el manuscrito borrador de la versión inglesa conservado en el Archivo General de la Nación de Bogotá, en el fondo Secretaría de Guerra y Marina, volumen 323. La primera publicación conocida de la Carta en español apareció impresa en 1833, en el volumen XXI, apéndice, de la Colección de documentos relativos a la vida pública del Libertador, compilada por Francisco Javier Yánez y Cristóbal Mendoza.

      Gracias al investigador ecuatoriano Amílcar Varela Jara, quien en 2014 halló en el Fondo Jacinto Gijón, del Archivo Histórico del Banco Central del Ecuador, en Quito, una copia en español, por lo cual disponemos hoy del manuscrito original tomado de la voz de Bolívar, cuya autenticidad ha sido corroborada por un equipo de especialistas calificados.

   La presente versión incluye el enigmático párrafo faltante en la divulgada transcripción española –aunque conocido en las traducciones inglesas de la época–, con lo que se colman todas las lagunas que podían existir en torno a este precioso texto componente del legado intelectual de Simón Bolívar.

La Carta de JamaicaPulse acá para descargar La Carta de Jamaica 1815 – 2015

La Virgen del Rosario, patrona de Cúa.

Por: Iván López Calero.

      Un sacerdote español llamado Domingo Guzmán, es enviado en una misión espiritual evangelizadora al sur de Francia, específicamente a la localidad de Prouille, para que predicará los evangelios en esa comunidad considerada herética, allí fundó un convento para mujeres convertidas al cristianismo y cerca tenía una Capilla dedicada a la Santísima Virgen, en ese lugar trabajó por muchos años, pero sus avances eran mínimos, un día del año 1208, sintiendo que no lograba los objetivos y que su causa estaba perdida, fue a la Capilla del lugar y le rogó a la Virgen que lo ayudara y allí se le apareció la Virgen con un Rosario en las manos y le enseño a Domingo a recitarlo, además le dijo que lo enseñara y predicara por todo el mundo y que así el lograría que muchos pecadores se convertirían y obtendrían abundantes gracias, Domingo salió del lugar con el Rosario que la Virgen le entregó y comenzó a predicarlo obteniendo gran éxito y muchas personas se convirtieron y volvieron a la fe católica. 

Virgen del Rosario entregando el Rosario a Santo Domingo de Guzmán, obra de Camerón, siglo XVIII (detalle)Virgen del Rosario entregando el Rosario a Santo Domingo de Guzmán, obra de Camerón, siglo XVIII (detalle) imagen tomada de http://www.catedraldevalencia.es/recorrido-por-la-catedral13.php

      Años después los ejércitos cristianos en Francia y los ejércitos Albigenses, <<comunidad considerados herejes>>, se vieron enfrentados en una Batalla en la localidad de Muret el 12 de septiembre de 1213, Simón de Montfort dirigente del ejercito cristiano le pidió a Domingo de Guzmán le enseñara a la tropa a rezar el Rosario lo cual hicieron con mucha devoción, los cristianos ganaron la batalla y De Montfort consideró que había sido un milagro por rezar el Rosario, como muestra de gratitud  De Montfort construyó una capilla a la Virgen del Rosario siendo esta la primera dedicada a su devoción.

      Entre los años de 1568 a 1571 los musulmanes controlaban el Mar Mediterráneo y preparaban una invasión a Europa, los países europeos enviaron una flota a confrontarlos y las dos flotas, la musulmana y la cristiana se encontraron en el Golfo de Corinto, cerca de la Ciudad portuaria de Lepanto, en Grecia, el día 07 de Octubre de 1571, la flota cristiana estaba compuesta por soldados cristianos de los países de España, Génova y Venecia y su comandante fue Don Juan de Austria, según las crónicas, la armada musulmana era superior en número y barcos de guerra a la cristiana, el Comandante Don Juan de Austria dio la orden de que todos los soldados rezaran el Rosario antes de la batalla lo cual hicieron con mucha devoción, luego de esto inició un duro batallar que se extendió hasta altas horas de la tarde, pero al final la Batalla la ganaron los cristianos.

Pintura de la Batalla de Lepanto de Juan de Toledo y Mateo Gilarte, obra del siglo XVII. 1663-1665. Ubicación Iglesia de Santo Domingo, Murcia, (detalle)Pintura de la Batalla de Lepanto de Juan de Toledo y Mateo Gilarte, obra del siglo XVII. 1663-1665. Ubicación: Iglesia de Santo Domingo, Murcia, imagen tomada de http://articulosdeapologeticacatolica.blogspot.com/2014/10/el-santo-rosario-y-la-batalla-de-lepanto.html

      Don Juan de Austria sin dudarlo un solo momento atribuyó el triunfo de la batalla de Lepanto a <<la poderosa intervención de Nuestra Señora del Rosario>>  en agradecimiento el Papa Pío V instituyó el día 07 de octubre como la fiesta de Nuestra Señora de las Victorias y luego el Papa Gregorio III cambió el nombre de la fiesta por el de Nuestra Señora del Rosario. Para 1716 el Papa Clemente XI, mandó que la fiesta del Santo Rosario fuera celebrada por la Iglesia universal, convirtiéndose así en una devoción mayor.

Como Patrona de Cúa

      Para mediados del siglo XVIII en el nuevo continente de América, en la Provincia de Venezuela, específicamente en el Valle del Tuy, se había comenzado a construir en las llamadas tierras de la Cúa o la Cuana, un poblado, esto en una loma alta que quedaba fuera de los terrenos de la llamada hacienda Marín, (lugar que se tiene por el sitio donde estuvo el primer poblado, llamado Santa Rosa de Marín) esas nuevas tierras de la Cúa, son del producto de una donación realizada a la iglesia católica por los herederos de Doña Ángela Thomasa Ferrera, (según dato del Obispo Mariano Martí), y es en este lugar donde se registra la construcción del primer templo católico erigido en el pueblo de Cúa, entre finales de 1758 a 1765, celebrándose la primera misa y su bendición el 10 de diciembre de ese año 1765,  y fue en advocación o colocando a Santa Rosa de Lima como patrona del mismo, el Obispo Don Diego Antonio Diez de Madroñero, en los apuntes de su Visita Pastoral realizada al pueblo de Cúa el 01 de Noviembre de 1762, nos dice al respecto lo siguiente:

Que la nueva iglesia se está construyendo en el sitio de la Cúa o la Cuana y que estaba a medio construir, la ubicación de este nuevo Templo no contaba con el apoyo de los dueños de haciendas, pues en su mayoría eran partidarios en que el pueblo debía continuar en terrenos de la hacienda del Marques del Toro, o sea en Marín. (Sic)

      Cúa, se encuentra ubicada sobre una falla geológica, a saber la falla del Caribe, situación que ha afectado a la población a lo largo de su historia, el primer terremoto que afectó la población negativamente y del que se tiene referencia, es el llamado de San Bernabé, ocurrido el 11 de junio del año 1641, el cual destruye las construcciones ubicadas dentro de la hacienda Marín, luego el pueblo sufrió los embates de otro terremoto, llamado de Santa Úrsula, sucedido el día 21 de octubre de 1766, destruyendo el primer templo construido ya en las tierras de Cúa, y sufrió también los embates de otros sismos  menores que se registraron entre esas fechas antes citadas, lo cual trajo como consecuencia que los representantes de la Iglesia, <<que tal vez en la búsqueda divina de protección del pueblo contra los terremotos>>, para el año de 1774 por orden o disposición del provisor Padre Dr. José María Muñoz, se designase a la Santísima Virgen del Rosario como patrona titular de Cúa y como patrona menos principal a Santa Rosa de Lima, Enrique Bernardo Núñez, primer cronista oficial de Caracas, nos indica en su libro La ciudad de los techos rojos, (1947), que:

Las fuertes sequias hacen invocar a N.S. de Copacabana, y los terremotos, a la Virgen del Rosario y de las Mercedes. (Pág. 12)

      Esa es una de las hipótesis acerca del ¿Por Qué? se le cambia la advocación a la parroquia eclesiástica, la otra hipótesis que se plantea es el hecho de que Charallave es elevada a curato el año de 1762 y su iglesia es en advocación a Santa Rosa de Lima, por tanto se le cambia el patronato a Cúa por el de Nuestra Señora del Rosario.

     Lo que sí queda claro de lo expresado en los párrafos anteriores, es que desde ese año de 1774 es patrona de Cúa, Nuestra Señora del Rosario, la cual ha velado y cuidado de los cueños en los momentos difíciles y de alegrías a lo largo de la historia de este terruño Tuyero, hasta la actualidad.

Nuestra Señora del Rosario de CúaImagen de Nuestra Señora del Rosario de Cúa, foto Iván López, año 2009

 Fuentes consultadas:

  • Archivos de la parroquia Nuestra Señora del Rosario de Cúa.
  • Martí, Obispo Mariano. Documentos Relativos a su visita Pastoral de la Diócesis de Caracas. (1771-1784). Caracas, Academia Nacional de la Historia, Imprenta Torino, Tomo II, Libro personal, 1998. 746 pp.
  • Nuñez, Enrique Bernardo, La ciudad de los techos rojos, (Una selección), Caracas, Fundación Editorial el perro y la rana, Fundación Imprenta Ministerio de la Cultura, 1ª edición, 2007, 224 pp.
  • Pérez, Adolfo Angulo. 1690. Homenaje a Cúa en el 285 aniversario de su fundación. 1975, Caracas, Tipografía El Rincón, s.r.l., Concejo del Distrito Urdaneta, Cúa, 1975, 52 pp.
  • Rojas, Arístides. Crónica de Caracas, (artículo La Abogada de los Terremotos), Caracas, Venezuela, 2ª edición Fundarte, Talleres Impresos Publigráfica 66 C.A.,  2014, 244 pp.

General de División José María Carreño Blanco

Por: Iván López Calero

       Este ilustre prócer de la independencia de Venezuela nació el año de 1792 en la población de Cúa, Provincia de Caracas, de la aún para entonces Capitanía General de Venezuela, se desconoce su día y mes de nacimiento esto debido al hecho que no se ha encontrado su “Fe de Bautismo”, algunos historiadores afirman que nació el 19 de marzo, pero según dato suministrado por el Cronista oficial del Municipio Urdaneta (Cúa)Adolfo Angulo Pérez y publicado en su obra “12 Grandes Hijos de Cúa“ (1998), expresa que:

Los Cronistas Don Juan José Flores, fallecido, (Ocumare del Tuy); Don Francisco Barreto Bolívar (Yare) y Don Santiago Navas, fallecido (Santa Lucía), fijan como fecha de nacimiento del General José María Carreño el 14 de Junio de 1792, esto hasta tanto no aparezcan documentos probatorios que señalen lo contario. 

      Por tal razón y tomando en cuenta las aseveraciones de estos cuatro investigadores tuyeros se toma como fecha de nacimiento del General José María Carreño el 14 de Junio de 1792.

General de División José María Carreño Blanco, oleo sobre tela, Autor Rafael D`Montijo, año 2012General de División José María Carreño Blanco, oleo sobre tela,  Autor Rafael D` Montijo, año 2012 (más…)