General de División José María Carreño Blanco

Por: Iván López Calero

       Este ilustre prócer de la independencia de Venezuela nació el año de 1792 en la población de Cúa, Provincia de Caracas, de la aún para entonces Capitanía General de Venezuela, se desconoce su día y mes de nacimiento esto debido al hecho que no se ha encontrado su “Fe de Bautismo”, algunos historiadores afirman que nació el 19 de marzo, pero según dato suministrado por el Cronista oficial del Municipio Urdaneta (Cúa)Adolfo Angulo Pérez y publicado en su obra “12 Grandes Hijos de Cúa“ (1998), expresa que:

Los Cronistas Don Juan José Flores, fallecido, (Ocumare del Tuy); Don Francisco Barreto Bolívar (Yare) y Don Santiago Navas, fallecido (Santa Lucía), fijan como fecha de nacimiento del General José María Carreño el 14 de Junio de 1792, esto hasta tanto no aparezcan documentos probatorios que señalen lo contario. 

      Por tal razón y tomando en cuenta las aseveraciones de estos cuatro investigadores tuyeros se toma como fecha de nacimiento del General José María Carreño el 14 de Junio de 1792.

General de División José María Carreño Blanco, oleo sobre tela, Autor Rafael D`Montijo, año 2012General de División José María Carreño Blanco, oleo sobre tela,  Autor Rafael D` Montijo, año 2012 Sigue leyendo

Revista Matria Nº 7

Subido por: Iván López Calero

      El Grupo de investigación histórico – cultural de los valles del Tuy MATRIA, es un colectivo nacido de las inquietudes de un grupo de amigos de esta región del estado Bolivariano de Miranda, con intereses afines por la historia regional y local  y que desde hace ya algunos años se han venido desempeñando en distintas actividades, grupos, colectivos o de forma individual en pro de la investigación, compilación, escritura y difusión de la historia regional y local y las distintas manifestaciones culturales del Valle del Tuy.

       La REVISTA MATRIA tiene el reto de crear un vínculo entre el lector, sus recuerdos y la revista, por medio de artículos de investigación relacionados con lo más cercano al tuyero, es decir, sus orígenes, sus poblados, sus haciendas, sus medios de comunicación, sus comercios, centros de distracción, parques, gente, la esquina, el barrio, la poesía, sus edificaciones, la iglesia… la MATRIA.

Revista Matria Nº 7

Editorial.

       El clamor de la Tierra se hace ímpetu en los espíritus rumorosos entre el ramaje que pendúla bajo la borrasca. Parpadea una luz y en breve una deidad lanza un feroz gruñido, vibra la ira divina. La roca viscosa de humedad perpetua abre su vientre para mostrar una insistente cabellera blanca espumosa, o tal vez es un sayal, el ojo no sabe si ella desemboca o emerge, pero sin duda es una silueta femenina que llama y clama, invoca y convoca.

       Los primeros que habitaron esta tierra tuyera sin duda habrán tenido alguna epifanía allí. Una historia relatada con poesía y pasión, tal y como lo demuestran las teorías literarias, se transforma en leyenda, adquiere carácter ancestral, sagrado, es donde los contemporáneos -con sus palabrejas técnicas pero útiles para lo específico- avizoran la hermenéutica. Esto implica una tradicionalidad oral. Cuando una leyenda comienza a trascender hacia lo simbólico, lo arquetipal, la moraleja, la leyenda se transforma en mito. La historia engendra a la leyenda por la literatura oral, y en otras centenas de años, la leyenda engendra al mito por la literatura escrita. Y así terminamos hablando, en el Tuy, inevitablemente de Mauricio, el “Encantado”. Un personaje real y ficticio a la vez, porque si algo es natural en toda cultura es el imaginario sobrenatural, y si creamos un silogismo, algo sobrenatural es natural que nazca en toda cultura. Lo irreal, cuando no es impuesto (como la Iglesia) por nadie sino por el imaginario popular mismo (las originales ecclesiae), se convierte en real en la experiencia individual de todo habitante de esa cultura, y entonces todo significa algo.

     En Matria quisimos ver así, para esta edición, a la leyenda en vías de mito de Mauricio, que como toda leyenda colonial venezolana, tiene posible o probablemente su origen en la literatura oral indígena, así como se sabe hoy, por ejemplo, que el llamado Silbón nace del dios maligno Oddosha de los aborígenes del sur de Venezuela.

     En un principio literatura, arte e historia eran lo mismo… Hoy se hace necesario volver a ese origen donde la palabra y el imaginario lo podían todo y no existía el dinero. La Tierra nos llama y nos convoca, y se hace tarde.

Isaac Morales Fernández

Portada de la Revista Matria Nº 7

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Revista Matria Nº 5

Subido por: Iván López Calero

     El Grupo de investigación histórico – cultural de los valles del Tuy MATRIA, es un colectivo nacido de las inquietudes de un grupo de amigos de esta región del estado Bolivariano de Miranda, con intereses afines por la historia regional y local  y que desde hace ya algunos años se han venido desempeñando en distintas actividades, grupos, colectivos o de forma individual en pro de la investigación, compilación, escritura y difusión de la historia regional y local y las distintas manifestaciones culturales del Valle del Tuy.

     La REVISTA MATRIA tiene el reto de crear un vínculo entre el lector, sus recuerdos y la revista, por medio de artículos de investigación relacionados con lo más cercano al tuyero, es decir, sus orígenes, sus poblados, sus haciendas, sus medios de comunicación, sus comercios, centros de distracción, parques, gente, la esquina, el barrio, la poesía, sus edificaciones, la iglesia… la MATRIA.

Revista Matria Nº 5

Editorial.

     Matria no sólo hace referencia al terruño, a esa historia de cerca, del municipio o aledaña al campanario de la parroquia. Matria es un reconocimiento a la madre, a esos atributos de la feminidad, y, nos invita a pensar en el regazo maternal como diría Don Luis González y González. La matria en lo sentimental es lo más cercano a cada uno de los que la sienten suya, como sienten cercana a una madre o a cualquier mujer o persona que cuida y protege a sus hijos. Matria es la revolución de la historia de las mini sociedades ante la gran patria, muchas veces desconocida o sin ningún tipo de sentido de pertenencia, en cambio, los vínculos con la matria son más afectivos y dan unidad a hombres y mujeres con el espacio en el cual hacen vida y, ayudan a comprender desde esa gran escala geográfica de representación a una mediana que define a un país o la patria.

     En relación a lo anterior, Matria mantenía una deuda que se comienza a saldar a partir de este presente número con las mujeres del Tuy y Barlovento, espacio territorial unido por el río Tuy, y como bien describe la tuyera feminista Isaloren Quintero Bernal en el Dossier actual: “…queremos mostrar cómo a pesar de ser realidades distintas hay un hilo que nos comunica y nos entreteje en una historia común, la Matria, ese sentirnos mujeres y luchar para visibilizarnos con el pasar de los siglos y los años por devenir…”. Las mujeres son parte activa del espacio tuyero, tienen una historia de clase subalterna por una lucha de reconocimiento y visibilización ante el hombre y ante una sociedad hegemónica cultural en la lógica del progreso capitalista, es una lucha en tiempos de cambios.

     Matria ofrece ante los lectores y lectoras un Dossier dedicado a las mujeres; dos trabajos de investigación que nos adentran en la historia más local en lo biográfico y de tradición oral en Cúa, escrito por el Profesor Manuel Vicente Monasterios; en tema de relaciones internacionales un trabajo en conjunto con una visión nacional del bloqueo a las costas venezolanas en 1902 y otra perspectiva argentina al mismo hecho histórico que determinó un nuevo comienzo de relaciones en América; y, para finalizar un ejemplar artículo redactado por el sociólogo Julián Lautaro sobre el monumento a la mujer originaria, un proyecto por desmonumentar la historia argentina y resignificar la historia indígena en territorio argentino desde un trabajo iniciado por el historiador argentino Osvaldo Bayer. Vamos por nuevas propuestas e interpretaciones queridos lectores y lectoras.

ARTURO LEV ÁLVAREZ ABREU.

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Revista Matria Nº 4

Subido por: Iván López Calero

     El Grupo de investigación histórico – cultural de los valles del Tuy MATRIA, es un colectivo nacido de las inquietudes de un grupo de amigos de esta región del estado Bolivariano de Miranda, con intereses afines por la historia regional y local  y que desde hace ya algunos años se han venido desempeñando en distintas actividades, grupos, colectivos o de forma individual en pro de la investigación, compilación, escritura y difusión de la historia regional y local y las distintas manifestaciones culturales del Valle del Tuy.

     La REVISTA MATRIA tiene el reto de crear un vínculo entre el lector, sus recuerdos y la revista, por medio de artículos de investigación relacionados con lo más cercano al tuyero, es decir, sus orígenes, sus poblados, sus haciendas, sus medios de comunicación, sus comercios, centros de distracción, parques, gente, la esquina, el barrio, la poesía, sus edificaciones, la iglesia… la MATRIA.

Revista Matria Nº 4

Editorial.

     Las historias siempre se desarrollan en espacios geográficos bien definidos por el hombre, ese espacio le da al ser humano lo que necesita para vivir o el ser humano lo acondiciona para ello. Después de la independencia muchas regiones fueron creciendo o delimitándose a través de sus antiguas haciendas, primero de cacao, luego café, y en otras oportunidades ganado o caña de azúcar.

     Los valles del Tuy vivieron en un tiempo desde el siglo XIX  hasta mediados del siglo XX un empuje económico y comercial con la producción de caña de azúcar y sus derivados, aguardiente, papelón, azúcar moscabada o llamada morena, y en sus haciendas se encontraba el trapiche. Su cercanía con Caracas era vital, ya que, la producción era vendida en la capital. Un medio de transporte usado era el antiguo Ferrocarril Central de Venezuela, ruta Caracas-Valles del Tuy. Pero los tiempos cambiaban, Caracas crecía en habitantes, se expandía ferozmente y así tenían que ir creciendo sus ciudades cercanas. Se desarrolló un eje productivo-industrial entre Maracay y Valencia, para así convertir los suelos fértiles de los valles del Tuy en planes habitacionales. Fue un impacto que alcanzo a todos los pueblos tuyeros, a sus haciendas, trabajadores, y les cambió el ritmo de vida que llevaban.

     La revista MATRIA se complace en presentar en esté su número 4, una serie de artículos relacionados con un acercamiento histórico y una propuesta para comprender lo que algún día fue Mopia y su central azucarero, su importancia para el Tuy, y el impacto causado con la llegada de grandes construcciones con sentido urbanístico. Las firmas que acompañan el presente Dossier son las de la Licenciada Yrene Fernández V., con su investigación-propuesta HACIENDA LAS MONJAS EN MOPIA, UN LUGAR HISTÓRICO-TURÍSTICO POR RESCATAR; Leonardo Delgado con un trabajo de construcción histórica sobre Mopia, MOPIA, UNA RICA HISTORIA PARA CONTAR; un rico testimonio del señor Ruffo Batatima en EL PITO DE MOPIA Y OTROS TESTIMONIOS DEL PASADO TERESEÑO; y , por último, pero no menos importante, el Licenciado Isaac Morales Fernández nos presenta una serie de propuestas para entender, comprender y cambiar tanto en la conciencia como en la praxis la visión actual de Mopia en tiempos de revolución y cambios, un reclamo a la conciencia de los lugareños, los tuyeros, mirandinos y autoridades locales y nacionales.

     Esperamos que a partir de este número se adhieran nuevos investigadores como el caso del Profesor Jonathan Viloria con su trabajo LA IDEA DE UN SISTEMA REPÚBLICANO EN SIMÓN RODRÍGUEZ. Es definitivamente la apertura para nuevos rumbos históricos que relacionan y entrecruzan lo local en lo global y viceversa. Los cambios no surgen desde un mismo sitio sino desde diversos puntos del horizonte.

Arturo Lev Álvarez Abreu

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Instrucción general y particular del estado presente de la Provincia de Venezuela en los años de 1720 y 1721

Por: Pedro José de Olavarriaga

     La obra Instrucción general y particular del estado presente de la provincia de Venezuela, en los años 1720 y 1721, fue escrita por Pedro José de Olavarriaga, quien por orden del virrey del Nuevo Reino de Granada, a quien presentó con fecha 12 de noviembre de 1721 su obra, la cual resultó determinante para el establecimiento, años más tarde, de la Compañía Guipuzcoana en Venezuela.

     Es un importante documento de análisis de la situación económica de la Venezuela de inicios del siglo XVIII, su objetivo principal era el de presentar una investigación minuciosa de las posibilidades, que poseía Venezuela en aquel entonces, para establecer negociaciones entre la Compañía Guipuzcoana y la Corona Española. Algunos historiadores y estudiosos de la economía venezolana afirman que es la primera obra realizada en Venezuela con un rigor científico, ya que aporta importantes datos estadísticos y económicos, así como de la situación política, militar y de comercio, tanto interna como externa de la llamada Tierra de Gracia.

     El autor presenta interesantes datos estadísticos y de producción de las distintas haciendas de Venezuela y en especial del Valle del Tuy, incluso introduce listados con los nombres de los propietarios de cada una de las mismas, plasmando cual era el nivel de importancia y de participación de este valle a la economía de la provincia, en uno de sus capítulos expresa: Sigue leyendo

El niño y la bruja

Por: Edgar Rivero

     El olor del café recién hecho se entremezclaba con los sueños de aquel pequeñuelo que yacía envuelto entre las cobijas dando vueltas sin sentido, se había acostado muy cansado la noche anterior por las correrías y asustado, porque su padre había encontrado una mapanare en el gallinero matándola de un certero machetazo, la noche se vestía de un negro intenso y solo la luz de una vela que sostenía su hermano podía alumbrar a su padre que con la respiración entrecortada, un corazón dando tumbos y un sudor frío, pasaba el susto. Habían salido a buscar huevos para la cena.

         ¡Cristofué! ¡Cristofué!

         Antero abre los ojos impresionados y se levanta corriendo hacia la ventana que daba al cuarto y en la cima de un tamarindo logra ver al ave que lo acaba de despertar.

          ¡Cristofué! ¡Cristofué!

          ¡Anterooo! A levantarse pa’ que le lleve el desayuno a su taita y  a su hermano.

          ¡ Ya me desperté ma’!

          ¡Cristofué! Cristofué!    

      Antero le lanzo una mirada picara al ave que se fue a otro árbol con un suave planear a continuar con su característico canto, luego Antero salió afuera de la casa y se lavó la cara con el agua que estaba en una tapara para ahuyentar lo que le quedaba del sueño. Al regresar nuevamente a la casa de bahareque donde vivían, se colocó sus alpargatas y  mientras lo hacía se acordó de aquella linda señorita del pueblo y de los zapatos que llevaba puesto y de cómo le dio pena aquel día, pero eso ya no le importaba porque estaba en su campo y a sus anchas.

           ¡Écheme la bendición maita! Arrodillándose a continuación.

           ¡Dios me lo bendiga mijo! Ahí está su desayuno.

       Una arepa hecha con el maíz que fue pilado al atardecer, un rico queso, suculentas caraotas y leche fresca esperaban al niño.

           ¡Antero come rápido mijo que su taita lo espera! Sigue leyendo

La Estación Santa Teresa del Ferrocarril Central de Venezuela

Por: Iván López Calero.

La anécdota 

     El año de 1976 mis padres decidieron mudarse de Caracas a vivir en Santa Teresa del Tuy, ya establecidos y al poco tiempo de vivir allí empecé a escuchar expresiones como; eso queda por la estación, o llegando a la estación doblas a… también podías oír decir, en el estadio cerca de la estación y por radio era común que los locutores expresarán; en el sector La Estación, esas expresiones o comentarios de los mayores llamaban mi atención y yo me empecé a preguntar ¿Qué estación? ¿Una estación de qué? ¿Dónde queda esa estación? Al poco tiempo le pregunte a mi padre Paulino “Iván” López y a mi tío José Miguel Calero -que trabajó de camionero muchos años- ¿Qué era eso de la estación y dónde quedaba? y ellos me explicaron, cada uno a su manera, que se trataba de una antigua estación de ferrocarriles en la parte noreste de Santa Teresa del Tuy y que la gente del pueblo se acostumbró a llamar sencillamente La Estación o sector La Estación, en referencia a la antigua dependencia ferroviaria.

FCV. Estación Santa Teresa. Foto en Informe Técnico Para la Presidencia de IAAFE sobre el Ferrocarril Central de Venezuela del 20 de mayo de 1975.Estación Santa Teresa del Ferrocarril Central de Venezuela, Foto tomada del Informe Técnico Para la Presidencia de IAFE sobre el F.C.V;  año 1975.

     Conocí la estación y la idea de un tren en el Tuy me parecía extraño, hoy algo bucólico de tiempos pasados, pero que extrañamente cada vez que oía hablar de la estación imaginaba el recorrido del tren por los diversos parajes del Valle del Tuy, como si lo hubiese vivido. Con el paso del tiempo en diversos paseos familiares a los cuales mi padre nos llevaba en su carro por la región del Tuy, pude observar otras estaciones, una en San Francisco de Yare y las ruinas de otra -hoy ya desaparecida- en el sector Aponte cerca de la hacienda La Guadalupe en Ocumare del Tuy, pero también en las orillas de la carretera en algunos sectores se podían ver las vías de la línea, en especial en la carretera entre Santa Lucía a Mariche y sobre el curso del río Guaire, esto me parecía fabuloso pues era como hacer paleontología y descubrir el fósil de un mega animal ya extinto.

     Hoy día en nuestro afán de sembrar y fortalecer la identidad regional tuyera a través de la reconstrucción y difusión de la historia regional del Valle del Tuy, un grupo de investigadores nos hemos fijado la tarea de compilar, clasificar, catalogar, digitalizar, preservar y conservar fotografías, periódicos, vídeos y demás fuentes gráficas del Valle del Tuy que nos permitan lograr ese objetivo, pero no con la idea de acumular ese conocimiento solo para unos pocos, sino para sistematizarlo y difundirlo a través de todos los medios posibles –impresos, redes sociales, blogs, entre otros- y que sirva en el fortalecimiento de esa historia regional colocándolos a disposición de estudiantes y docentes así como al público en general. Sigue leyendo

Juan Alberto Paz (Juber)

Por: Iván López Calero.

      Poeta, escritor y declamador tuyero nacido en la población de Cúa, cerca de Sácua, específicamente en el caserío de Aguadulce (hoy ya desaparecido) en el Estado Miranda, esto el 07 de agosto de 1916, persona modesta y sencilla, enamorado de la glosa, la copla y del relato costumbrista, desde muy pequeño incursionó en la declamación de la décima, en palabras del mismo Juber “a los 8 años empecé a recitar mis primeros versos en los velorios de Cruz de Mayo”.

El Poeta Juan Alberto PazEl Poeta Juan Alberto Paz

      Se desempeñó desde muy joven en las faenas del campo, y trabajó como jardinero de Industrias Pamperos hasta los años 90’s, actividades que supo equilibrar con su pasión por la escritura y la poesía, encontrando siempre el lugar y el espacio para mostrar su obra literaria, incluso en el año de 1945 compartió tribuna con Miguel Otero Silva en un mitin político en Ocumare del Tuy, es autor de varios poemarios entre los que destacan: 

Mussa Criolla (1966)

Ella, mi verso y el Tuy (1968)

El jardín de mi esperanza (1970)

Verso, mujer y horizonte (1972)

Ventanas al Tuy (1975)

Los retoños de la tarde (1978)

Un mensaje para ti (1980)

El alba de mi esperanza (1992)

     En todos sus textos Juan Alberto Paz ha mantenido un tono bucólico tendente a las remembranzas, en palabras de su coterráneo Manuel Vicente Monasterios:

     “Los pueblos alegres cantan y Juan Alberto  ha dedicado su canto a los pueblos, a la mujer, a los santos, a los ríos, a las leyendas. También canta a la esperanza de redención social, a la superación de inveteradas injusticias, a los principios eternos de solidaridad y justicia. Sus palabras son saetas a la conciencia.”

     Expresa y refuerza los valores humanistas a través de la narrativa costumbrista venezolana, esto lo pone de manifiesto en su novela La catira Hortensia Luna, obra publicada el año de 2006 por la editorial El perro y la Rana inserto en la Colección Páginas Venezolanas, serie Contemporáneos, esta viene a ser un conjunto de relatos, algunos compilados de las leyendas y cuentos que su padre Juan Rafael Paz le refirió desde que Juan era muy niño y otros relatos y cuentos surgidos de la imaginación de Juber y mezclados estos dieron como resultado una novela llena de emociones de sufrimientos y querencias, que para resumir y en palabras de José Ignacio Cabrujas “el resultado es luz”, en fin una obra digna de ser llevada a la pantalla del cine venezolano.

     Pero el llamado Poeta de Cúa y el Poeta de Ocumare aún nos sigue sorprendiendo pues a sus 96 años es recurrente verlo en actos solemnes, presentaciones o bautizo de libros declamando, oyendo, comentando o mejor aún impartiendo sabiduría, además produciendo nuevas obras, tal es el caso de su más reciente poemario llamado Recados y Contrapunteos, en coautoría con el poeta Luis Manuel Escalante.

     Sus principales musas han sido desde siempre el paisaje tuyero, la mujer y la cotidianidad, esto le ha permitido ganarse el respeto, cariño y aprecio de los habitantes de los pueblos tuyeros, donde ya su gente lo ha comenzado a llamar “Juber el poeta del pueblo tuyero”.

Pueblo de Marín o Cúa

Subido por: Iván López Calero

Transcripción sin corregir (SIC) 

Pueblo de Marín o Cúa

Obispo Mariano Martí

Documentos relativos a su visita pastoral de la Diócesis de Caracas

Apuntes del Libro Personal

Marín o Cúa

     Día 2 de Junio de 1783, salimos del pueblo de Charayave a las cinco y media de la mañana, y llegamos a las ocho y media a este pueblo de Marín distante tres leguas y quarto. El camino no es malo, las tierras con mucha arboleda y proporcionadas para siembras. No es tierra llana, sino de cerros no muy grandes, en donde hazen las sementeras, y no dexa de haver algunos llanos entre estos cerritos.

     Esta Iglesia es baxo la invocación de la madre de Dios del Rosario, de una sola nave, con una puerta a cada lado, a más de la principal, de tapia y rafas, toda cubierta de obra limpia. Tiene Coro alto y Baptisterio al entrar, a la banda de la Epístola, y a esta misma banda, contiguo a esta Iglesia, hay cementerio. La Sacristía, detrás del altar mayor, no está muy adornada o alajada. Véase el inventario. Su divina majestad está continuamente colocado, y respecto que estava en el altar y en el primer altar a la banda del Evangelio, en el cuerpo de la Iglesia, he dispuesto que sólo se reserve en el altar mayor, y que debaxo del Sacrario, que ahora sirve para la Custodia, se haga un Sacrario pequeño para la pixis, para dar la Comunión, que se daá en la última grada del Presbyterio.

     Este Cura es don Nicolás Antonio Colón y Soto. Nació en Caracas el día 19 de Julio de 173[7?]. Estudió tres años de Filosofía y dos años de Moral, todo en las clases de la Universidad. Tiene seis actos de oposiciones a Curatos. Se ordenó de Presbytero el día 20 de mayo de 1758, a título del Curato de Mamporal, que lo sirvió seis años. Después passó a Sacristán mayor de la Candelaria de Caracas, que la sirvió también en propiedad ocho años, yu últimamente pasó acá y está sirviendo este Curato de Marín desde el día 19 de febrero de 1772, en que llegó a este pueblo. Como particular tiene dos mil pesos de Capellanía. Este terreno no le prueba bien, y habrá unos seis años que está enfermo, ahunque no dexava de servir este Curato, y sólo habrá como año y medio que tiene, no Teniente, sino Coadjutor, que es el padre don Francisco Pereira, de Carora. Nada se ha sabido contra su vida y costumbres, y quando no está enfermo enseña la Doctrina, predica y administra los Sacramentos. Su genio parce melancólico, y nadie dice que su genio sea áspero o suave. Sigue leyendo

Pueblo de Yare

Subido por: Iván López Calero.

Transcripción sin Corregir (SIC)

Pueblo de Yare

Obispo Mariano Martí

Documentos relativos a su visita pastoral de la Diócesis de Caracas

Apuntes del Libro Personal

Yare.

         Día 16 de Junio de 1783, salimos del pueblo de Ocumare a las cinco y media de la mañana, y llegamos a este pueblo de San Francisco de Yare a las siete y media, distante dos leguas y media. El camino no es malo, no obstante que tiene algunos cerritos y algunas subidas y baxadas, pero en el tiempo presente es penoso por motivo de los lodos y las lluvias. Al salir de Ocumare, como cosa de quarto y media legua, pasado el río Tuy, que en esta ocasión no estaba muy crecido. Las tierras son buenas y desde el camino se ven muchas haziendas de cacao.

         Esta Iglesia es baxo la invocación de San Francisco de Paula, de tapias y rafas, cubierta de obra limpia. Al principio fue de una sola nave, pero después, a la banda de la Épistola, le abrieron arcos y hizieron una nave colateral, en cuya cabezera está la Capilla de Nuestra Señora de Guía, con cimborio o media naranja, y ahora quieren fabricar otra nave colateral, a la banda del Evangelio, y están ya hechos los arcos. Hay Coro alto, Baptisterio decente, un campanario semejante a las dos torres del frontispicio de la Iglesia de la Santíssima Trinidad de Caracas, pero éste, que también está redondo, es más alto. Ahora se está construyendo, contiguo a la Iglesia, a la banda de la Epístola, un buen cementerio, que sólo le falta el osario y las puertas. Su Divina Magestad está de continuo colocado, y había dos Sacrarios, uno en el altar mayor para la Custodia, y otro en el altar de Nuestra Señora de Guía para el pixis, y ahora he dispuesto que sólo esté colocado en el altar mayor, y que en el pedestal donde ahora está la Custodia se forme un Sacrario pequeño para el pixis de la Comunión. A la Sacristía se entra por el lado del Evangelio en el Baptisterio. Está bien ornamentada y alajada. La Custodia es buena. A más de la puerta principal hay dos puertas colaterales, una a cada lado.

           El Sacerdote que he hallado acá sirviendo esta Iglesia es don Gabriel de Mendoza (hijo de don Mathías de Mendoza, Teniente que fue de Araure y ahora de Carora). Nació en Caracas el día [en blanco] de abril de 1755 años. Estudió dos años de Filosofía y privadamente en su casa estudió Moral. Se ordenó de Sacerdote por el mes de abril de 1781 en San Carlos la dominicana del  Buen Pastor, según el mismo dize, a título de tres mil pesos de principal de una sola Capellanía que fundó Blas Cayetano Blanco, mulato, que ahún obtiene. Desde el día 20 de octubre de 1781 se le concedieron licencias de predicar, que después  se le han prorogado. No tiene oposición alguna a Curatos. El hermano de éste es Cura del Guapo, Joseph Santos Mendoza, que haze […] años que está en Caracas enfermo de bubas, y este Gabriel fue a servir dicha Iglesia del Guapo por su hermano un año y quatro meses. Antes había servido aquella Iglesia don Juan Varela y Sotomayor, que ahora sirve la Iglesia de Panaquire, y ahora el religioso Franciscano padre fray Diobnisio Gonzáles sirve la Iglesia del Guapo. Este padre don Gabriel Mendoza sirve a esta Iglesia de Yare desde el día 2 de abril de este año, y continuará hasta que llegue acá el Cura propietario nuevamente provisto don Antonio Días Argote. No parece de mal genio, cumple con su obligación. Nada se ha sabido contra su vida y costumbres. Sigue leyendo